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Armas

Las armas de fuego son dispositivos que utilizan la presión de los gases generados por la pólvora para lanzar proyectiles. Su historia se remonta al siglo XI en China, y su desarrollo ha incluido diversas clasificaciones según el transporte, el sistema de disparo y la forma de carga. A lo largo de los siglos, las armas de fuego han evolucionado desde rudimentarias piezas de artillería hasta sofisticados mecanismos modernos.
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Las armas de fuego son dispositivos que utilizan la presión de los gases generados por la pólvora para lanzar proyectiles. Su historia se remonta al siglo XI en China, y su desarrollo ha incluido diversas clasificaciones según el transporte, el sistema de disparo y la forma de carga. A lo largo de los siglos, las armas de fuego han evolucionado desde rudimentarias piezas de artillería hasta sofisticados mecanismos modernos.
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Armas de fuego

Armas de fuego. Arma que utiliza la presión Armas de fuego


generada por los gases producto de la
deflagración de la pólvora, para impulsar uno
o varios proyectiles.

Contenido

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1 Historia

1.1 Primeras armas de fuego

2 Generalidades

2.1 Funcionamiento

3 Clasificación
Concepto: Arma en que el disparo se produce
3.1 Por la forma de transporte empleando pólvora u otro explosivo

3.2 Por su forma de empleo

3.3 Por el sistema de disparo Prensa

3.4 Por la forma de carga Armas de fuego en Cubadebate

3.5 Por el tipo de cañón

3.6 Por su tamaño

4 Cartucho metálico

5 Armas modernas

6 Fuente

Historia

Desde el siglo XI d. C. se conocían en China mezclas pirotécnicas de salitre, carbón y azufre que fueron
empleadas como explosivos de escasa potencia.

Algunas crónicas de los siglos XII y XIII relatan que dichas mezclas explosivas se utilizaron para la impulsión en
armas rudimentarias de bambú, para el lanzamiento de ciertos proyectiles.

Los árabes fueron los grandes comerciantes de la edad media, y gracias a ellos éste invento llegó a Europa, y su
avanzada cultura les permitió desarrollar el concepto básico del arma de fuego, en el que la pólvora al
quemarse genera gases que impulsan el proyectil por el tubo-cañón.

Promediando el siglo XIII se comenzaron a ver piezas de artillería en las batallas europeas, sobre todo en
la España ocupada por los árabes, y en constante guerra para mantenerla bajo su dominio.

Los materiales empleados en su construcción comenzaron con madera dura, hasta las diversas aleaciones
metálicas posteriores.
Muy lentamente la artillería se fue ganando la confianza de los ejércitos, pero éstos todavía luchaban armados
de espadas y flechas, fue necesario el perfeccionamiento del proceso de elaboración de la pólvora, mediante el
sistema de separación de los granos de diferentes tamaños, para poder desarrollar armas portátiles eficaces.

Al avanzar hacia el siglo XIV d. C. hubo crónicas sobre la utilización de las mezclas explosivas como artificio
bélico.

La referencia más antigua se encuentran en el Tratado de Marco Greco, que describe la composición de
la pólvora negra, aunque existen referencias más fidedignas en dos manuscritos de Walter de Milimete,
capellán de Eduardo III de Inglaterra, que se remontan a 1326 y que describen lo que actualmente se
consideran los modelos más antiguos de armas de fuego.

Sin embargo, es a partir de la segunda mitad del siglo XIV d. C. cuando se registran mayores y frecuentes
referencias al uso bélico de las armas de fuego, de las cuales las primeras en desarrollarse fueron las armas
portátiles, que son aquellas armas que pueden ser fácilmente empleadas y transportadas por una sola persona.

Estas armas se cargaban introduciendo la pólvora por la boca del cañón, un taco y el proyectil (o proyectiles).
Con toda probabilidad, el método de ignición para estas armas era el botafuego, es decir, una varilla con un
trozo de yesca o mecha encendida asegurada a uno de sus extremos.

El gancho o prominencia inferior que presentan algunas de estas piezas portátiles servía para apoyar el arma
contra un muro, parapeto o la regala en las bordas de los barcos. En el momento del disparo, buena parte del
retroceso se amortiguaba con este saliente.

En Alemania, las armas provistas de este tipo de ganchos se llamaban "Haken-büchse" (arma con gancho), de
cuya voz derivaron más tarde los términos "hackbut" en inglés, "arquebuse" en francés y, siguiendo la misma
línea, "archibugio" en italiano. El gancho inferior de estas armas portátiles, especialmente en las armas de
muralla, se mantendrá durante todo el siglo XVI.

Con la ballesta como base, se evoluciona en el diseño ergonómico de la cureña de las armas de fuego
portátiles, así podía manejarse con la cureña apoyada en el hombro del tirador, sujeta por la mano izquierda, y
con la mano derecha preparada para acercar la brasa al fogón. También de otra forma, podía sujetarse la
cureña en la axila. Como es de imaginar, a pesar de su poderosa fuerza disuasoria, poca puntería podía hacerse
con esas armas.

Las primeras armas de fuego aparecieron a mediados del siglo XV; a principios del siglo XVI se moderniza con
dispositivos de disparos, considerados como el precursor de los actuales y más perfectos dispositivos de
disparos. A principios del siglo XVII aparece el sistema de fulminación mediante el eslabón y el gatillo en lugar
de la rueda dentada. Con este mecanismo de disparo llega el sistema de percusión hoy en día usado.

Primeras armas de fuego

Arcabuz: Fue el invento más importante, apareció en el siglo XV y se convirtió en el arma principal de la
infantería. Consistían en un cañón de hierro cilindrado con una abertura en el extremo superior; un bloque de
hierro con fogón y cámara de explosión en el extremo inferior; el cañón estaba colocado en una entalladura y
una culata. La carga se efectuaba por el extremo anterior mediante la introducción del explosivo y
del proyectil. La fulminación se realizaba a través del fogón.

Con el arcabuz el arma larga de fuego individual se vuelve tan efectiva como para dominar las tácticas en las
batallas. El alcance efectivo ronda los 100 m.

El sistema de ignición de la pólvora fue mejorando, comenzando con el cordel ó mecha con brasa al rojo, el cual
se arrimaba a la cazoleta de polvorín para producir el disparo, evolucionando luego a un mecanismo que lo
sostenía hasta el momento que se deseaba disparar, acercándolo manualmente denominado llave de mecha .
La llave de rueda mejoró la ignición de la pólvora, pues en él un mecanismo de resorte imprime un movimiento
giratorio a la rueda de metal, provocando un torrente de chispas sobre el polvorín.

La llave de chispa llegó para quedarse casi dos siglos, (XVII al XIX) un mecanismo de resorte imprime un
movimiento pivotante y con fuerza al trozo de pedernal, que al chocar con el depósito de pólvora produce
chispas que incendian el polvorín. Ya tenían disparador por lo que se podía controlar con bastante precisión el
momento del disparo.

Con éste tipo de arma se lucharon las guerras napoleónicas y las de emancipación de casi toda América.

Mosquete: Arma creada por los españoles. Era un pequeño cañón de mano y de mecha. En el siglo XVI pesaba
entre 8 y 10 kg, y solo soldados muy vigorosos podían utilizar, debido a que era pesado, para poder disparar
debía estar apoyado sobre una horquilla y requería 3 minutos para poder cargarse.

Su calibre era de hasta 22 mm. y el peso de la bala unos 50 gramos, para la carga de pólvora se tomaba la
mitad del peso del proyectil. Pero lentamente con el desarrollo de nuevas técnicas se fueron mejorando los
componentes y hacia el siglo XVII un arcabuz tenía unos cinco kilos de peso, lo que le hacía utilizable por una
persona normal y sin necesidad de la horquilla.

Pedreñal: Tenía forma de escopeta corta, se empleó entre los siglos XVI y XVII principalmente en Cataluña,
España. Fue el arma preferida por los bandoleros a pesar de que tenía baja potencia, ya que era corta y la
podían esconder de una manera fácil y así aproximarse a sus víctimas sin que ellas se den cuenta del arma.

Generalidades

Arma de fuego es aquel ingenio mecánico que realiza la función de lanzar a distancia con gran velocidad masas
pesadas llamadas proyectiles, utilizando la energía explosiva de la pólvora.

Esta energía es oportunamente utilizada y dirigida por medio del cañón, tubo cilíndrico recto de paredes
resistentes, en el cual el proyectil y la pólvora son dispuestos gracias a la operación de carga.

El acto con el cual se provoca la explosión se llama disparo o tiro, este se realiza por medios de mecanismos
que constituyen parte integrante del arma. En toda arma se encuentra siempre el cañón, órgano propulsivo,
que puede dirigirse convenientemente por medio del dispositivo de puntería, para que la trayectoria del
proyectil pase por el blanco a alcanzar.

Funcionamiento

En sus inicios todas las armas de fuego se cargaban introduciendo por su boca la pólvora de impulsión, un taco
y el proyectil o proyectiles.

En cuanto al funcionamiento del sistema de ignición existen importantes controversias ya que se menciona la
posibilidad del empleo de una braza o hierro enrojecido para hacerlo funcionar introduciéndolo en el fogón,
pero parece más probable que se usara un botafuego, que consistía en una varilla con un trozo de yesca o
mecha encendida asegurada en un extremo.

Estas armas sólo resultaban peligrosas para el enemigo en distancias cortas, porque no tenían el suficiente
alcance, pero conferían al usuario un gran poder disuasorio y sicológico sobre el adversario.

En contrapartida, cabe destacar que eran armas de un engorroso funcionamiento y que revestían cierto peligro
para el que las manejaba ya que podían estallar en las manos con mucha facilidad, y su precisión era dudosa.

Esta situación mejoró en el siglo XV con la incorporación del serpentín en los sistemas de mecha, lo que
permitía sostener el arma con ambas manos y apuntar al objetivo con mayor precisión, aumentando así la
eficacia del arma.
Clasificación

Por la forma de transporte

Portátiles: Las que para su transporte y uso es suficiente el empleo de una sola persona (Fusil, escopeta,
revólver,)

No Portátiles: Son aquellas que para su desplazamiento o utilización se hace necesario el auxilio de otra
persona o un medio mecánico o animal (mortero, cañón, ametralladora).

Por su forma de empleo

De puño: Son las que fueron diseñadas para ser utilizadas con una sola mano (revólver, pistola, pistolón de
caza).

De hombro: Son las que para su utilización se requiere el empleo de ambas manos y/o el apoyo en otra parte
del cuerpo del tirador, generalmente el hombro (fusil, escopeta, pistola-ametralladora).

Por el sistema de disparo

De tiro a tiro: Son aquellas que solo pueden efectuar un solo disparo por vez, siendo necesario la apertura del
arma y extracción manual de la vaina servida para reemplazarla por un nuevo cartucho para efectuar un nuevo
disparo, tal como la escopeta común de caza.

De repetición: Corresponde a aquellas en las que la munición se almacena en un cargador, siendo necesario
accionar un mecanismo manual a fin de subir la munición de la recamara y realizar el disparo.Debe operarse en
forma manual a través de sistemas tales como el de cerrojo, corredera o palanca. Cabe mencionar que los
revólveres son a repetición.

Semiautomáticas: Es el sistema de tiro mediante el cual la munición se carga de forma automática después de
realizar cada disparo, pero es necesario tirar del gatillo nuevamente cada que se quiere realizar un disparo.

Automáticas: Son aquellas que, manteniendo presionada la cola del disparador producen una sucesión de
disparos, tales como las pistolas-ametralladoras y los fusiles automáticos. Generalmente este tipo de armas
posee un selector de tiro que permite al usuario elegir el modo de operación entre dos opciones:
semiautomático y automático.

Por la forma de carga

Avancarga: Armas primitivas que eran cargadas por la boca de fuego, atracadas mediante golpes de baqueta.
En España, ha comenzado a popularizarse el uso de réplicas de estas armas creándose incluso clubes especiales
para su práctica. Responden a esta subdivisión el mosquete, el trabuco y las clásicas pistolas de duelo.

Retrocarga: Son aquellas que se cargan por la recámara ubicada en la parte media trasera del arma y que
responden a la totalidad de las armas de moderno diseño. Desde hacía mucho tiempo se hacían esfuerzos por
lograr la carga por la recámara de las armas de fuego, en especial los cañones de campaña, pues obligaba a
cargarlos a descubierto, provocando bajas en sus servidores. También esto era deseable para las armas en las
fortificaciones, pues para cargarlos era necesario retirarlos de su posición, lo cual era muy difícil por su gran
peso y enlentecía la repetición del tiro. Se hicieron muchos experimentos, pero con la tecnología de antaño no
era posible lograr una hermeticidad confiable para la recámara, y era por allí que fallaban los proyectos,
algunos muy ingeniosos pero de construcción artesanal. Recién en el siglo XIX se pudo concretar éste logro. Los
primeros modelos de retrocarga consistieron en fusiles de avancarga reformados, a los que se le recortaba la
zona de recámara y se les aplicaba alguno de los distintos sistemas de reforma existentes con obturador móvil

Por el tipo de cañón


Cañón de ánima lisa: Carece de estriado.

Cañón de ánima rayada o estriada: En este caso el interior del cañón del arma (ánima) presenta un rayado
particular en bajorrelieve, de forma helicoidal (con forma de hélice), llamado “estriado” y que le suministra a
los proyectiles por ellos expulsados un movimiento rotacional sobre su propio eje que le brinda estabilidad
direccional a la trayectoria del mismo.

El origen de las estrías en el cañón tuvo un fin distinto al que se usa en la actualidad, su función era recibir
parte de los residuos de los disparos, pues con la pólvora negra eran muy abundantes, permitiendo seguir
tirando sin necesidad de limpiarlo seguido. Las estrías no eran helicoidales sino rectas, por lo que no mejoraban
las cualidades balísticas del arma.

Desde el siglo XVI se hicieron experimentos en este sentido, trazando rayas helicoidales en los caños de los
fusiles, esto daba al proyectil mayor alcance y precisión, gracias al efecto giroscópico, y al mismo tiempo
mantenía la ventaja de recibir los residuos del disparo. La carga era muy laboriosa y lenta, por lo que se utilizó
en armas de caño corto: las carabinas, y dadas éstas deficiencias no fue ampliamente adoptado.

El problema era lograr introducir el proyectil por la boca del arma hasta la recámara, y que luego éste tomara
las estrías correctamente, se llegó a varias soluciones más o menos prácticas: Con un mazo se golpeaba la
baqueta y ésta el proyectil de plomo puro en la recámara, la deformación lo ensanchaba, obligándolo a tomar
las estrías.

Ya en el siglo XIX se inventaron diferentes tipos de proyectil troncocónicos que siendo de menor diámetro que
el cañón, y que por lo tanto llegaban a recámara sin mucho esfuerzo, luego por la acción de los gases del
disparo aumentaban de diámetro y tomaban las estrías. Se trata de los proyectiles Minié y sus variantes. El
proyectil Minié es troncocónico y de plomo, en su base presenta un hueco en el cual se coloca un pequeño
cono de hierro, el cual al producirse el tiro, y al ser más liviano que el plomo, se encastra en la base del
proyectil, ensanchándolo y haciendo que tome las estrías del cañón. Todos estos inconvenientes acabaron
finalmente al desarrollarse armas de retrocarga efectivas.

Por su tamaño

Armas pequeñas: Son los revólveres y pistolas, rifles y carabinas, subametralladoras, fusiles de asalto,
ametralladoras livianas, escopetas.

Armas livianas: Granadas de mano, lanzagranadas ajustados debajo del cañón del fusil; misiles antiaéreos
portátiles, misiles antitanque portátiles, cañones sin retroceso portátiles, bazookas y morteros de menos de
100mm.

Armas de cañón largo: Arma pequeña para ser apoyada en el hombro, y ser sostenida por ambas manos del
disparador.

Armas de cañón corto o cortas: Arma que puede ser disparada por una sola mano, pistola o revolver.

Cartucho metálico

La invención del cartucho metálico constituyó el salto que hacia falta para consagrar al fusil como el
protagonista de los campos de batalla, desterrando las armas blancas al papel de un complemento.

Este invento revolucionario se hizo desear mucho tiempo, a la espera de los avances tecnológicos en
metalurgia que se produjeron en la segunda mitad del siglo XIX, permitiendo la concepción del cartucho auto
contenido, el cual en su cuerpo de latón agrupa proyectil, pólvora y cápsula fulminante.

Existieron experiencias como la del fusil alemán Dreyse de aguja, en el que los elementos que componen la
munición van encerrados en una cápsula de papel.
Posteriormente, Flober y Huiller desarrollan el cartucho de fuego anular, como el 22 LR., en el cual el
fulminante está contenido en el perímetro del culote. El sistema de Lefaucheux con ignición por espiga también
fue muy utilizado en fusiles monotiro, asi como revólveres, para desembocar finalmente en el cartucho de
fuego central de Berdan, el utilizado en la actualidad.

Los primeros fusiles militares de esta clase se adoptaron a partir de 1870, teniendo su origen en la guerra de
secesión americana, empleaban un cartucho metálico de latón, pólvora negra o también denominada
"ordinaria", y los modelos que más se popularizaron fueron los Remington (EEUU), Henry Martini (Gran
Bretaña) y Mauser (Alemania), los cuales utilizaban el calibre 11 mm.

El cartucho metálico permitió seguir adelante con los diseños de armas innovadoras, y se puede decir que ya
concluido el siglo XX, uno de los más revolucionarios en desarrollo de tecnologías, especialmente militares, no
se ha conseguido sustituir en la práctica éste invento.

Armas modernas

Gracias a la tecnología moderna, la fabricación y utilización de armas de fuego ha evolucionado


considerablemente en las últimas décadas, especialmente desde la Segunda Guerra Mundial.

Fuerzas armadas de todos los países cuentan en su arsenal con subfusiles, fusiles de asalto, ametralladoras,
rifles de precisión, pistolas semiautomáticas, y otras.

Este tipo de armamento moderno permite la utilización de un fuego de alto calibre, rápido y de máxima
precisión.

Fuente

Gustavo Eggert Graveri (1962): Tiro Deportivo. Barcelona: Editorial SINTES, 1962.

Arma de fuego. disponible en:Wikipedia

Armas de fuego y su clasificación. Disponible en:Revista mundo forense. Consultado el 7 de febrero de 2017.

El arma de fuego. Disponible en:Profesor en línea. Consultado el 7 de febrero de 2017.


Capítulo 2 - Armas de Fuego y Municiones

Un arma de fuego es un aparato mecánico que propulsa un proyectil a alta velocidad a través de un tubo como
resultado de la expansión de gases que se produce al quemarse el combustible. En el transcurso de los años,
las armas de fuego han cambiado, pero aún se basan en forzar un proyectil, tal como una bala, a través de un
cañón.

Funcionamiento de las Armas de Fuego

Comprender cómo funcionan las armas de fuego y entender la manera correcta de manejarlas es el primer
paso para convertirse en un cazador seguro y responsable. Al usar un arma de fuego se deben seguir siempre
las Cuatro Reglas Principales para el Uso Seguro de las Armas de Fuego para prevenir accidentes:

Apunte siempre la boca del cañón (o arco) en una dirección segura.

Toda arma de fuego debe ser manejada siempre como si estuviera cargada.

Mantenga su dedo fuera del gatillo hasta que esté listo para disparar.

Asegúrese de observar su blanco y lo que está frente y detrás del mismo.

En general, existen tres tipos de armas de fuego: rifles, escopetas y pistolas .

Las tres partes básicas de un arma de fuego moderna son:

mecanismo de acción o de carga, donde se cargan, disparan y expulsan las municiones

cañón, un tubo metálico por el que pasa el proyectil

culata, que soporta el mecanismo y, en muchos casos, el cañón

Otros términos:

Cantonera

el extremo de la culata que se recarga contra el hombro. Algunas veces tiene un acojinamiento para
el retroceso o la patada.

Boca del cañón

el extremo frontal del cañón donde salen los proyectiles disparados.

Recámara

el inicio del cañón que sostiene el tiro cartucho o el cartucho de proyectiles perdigones para disparar.

Retrocarga

a parte posterior del cañón, empezando con la recámara.

Alma del cañón Ánima

el canal interior del cañón por donde viajan los proyectiles disparados.

Seguro
un aditamento mecánico diseñado para prevenir disparos accidentales (que nunca debe ser usado como
alternativa para el manejo seguro de un arma de fuego).

Cartucho Cargador

un contenedor donde se colocan las municiones para cargarlas en la recámara. Éste se puede colocar dentro de
la culata o en un contenedor desmontable.

Gatillo

la parte que se mueve con el dedo para disparar el cartucho o la bala o el cartucho de perdigones.

Guarda del gatillo

un anillo protector que impide que el gatillo se dispare o se toque de manera accidental.

Partes de un Rifle

Imagen con etiquetas de las partes de un rifle

Partes de una Escopeta

Imagen con etiquetas de las partes de una escopeta

Partes de una Pistola


semiautomática

Semiautomática

Ánimas de cañón

Imagen de una ánima de rifle


Imagen de una ánima lisa
Munición trazadora

Trazadoras disparadas por un cañón de 20 mm desde el HMS Cornwall (F99).

Sección de un cartucho con bala trazadora. La zona roja es la carga de material pirotécnico.

La munición trazadora (Trazadoras o trazadores) es un tipo especial de bala, modificada para aceptar una
pequeña carga pirotécnicaen su base. Esta se enciende al ser disparada, ardiendo intensamente y haciendo
el proyectil visible para el ojo humano. Esto le permite al tirador seguir la trayectoria de la bala hacia el
objetivo, permitiendo realizar correcciones en su precisión y puntería.

Las balas de este tipo suelen estar formadas por un encamisado de cuproníquel y un núcleo de plomo con una
cavidad en su base, en la que se aloja una sustancia compuesta por dos cargas: una iniciadora, compuesta
de fósforo o silicio, y otra que produce la luminosidad, con un contenido de nitrato de estroncio o fósforo. Una
vez producido el disparo, el fuego de la pólvora entra en contacto con la composición iniciadora, y ésta con la
sustancia luminiscente, marcando el recorrido del proyectil hacia su objetivo.1

Existen diferentes tipos de balas trazadoras, algunas no empiezan a dejar la estela hasta transcurrido un cierto
espacio (50 a 100 metros, según modelo) para que el enemigo no pueda localizar el lugar desde donde se ha
disparado. Otras dejan una estela de humo, más visible durante el día. Y para operaciones especiales, las hay
que dejan una estela sólo visible con visores nocturnos o de infrarrojos.2

Las trazadoras están intercaladas, comúnmente, a cada 4 o 6 cartuchos de munición ordinaria. El líder
de pelotón, suele en ocasiones, cargar completamente su cargador con munición trazadora, para designar los
objetivos a sus hombres. Para distingirlas del resto de cartuchos, la balas trazadoras suelen ir pintadas en la
punta de color rojo o verde, u otro, dependiendo del país de utilización.

Para quienes se encuentran en la trayectoria final de la munición trazadora, hay un efecto de ilusión
óptica bien conocido, en donde los proyectiles parecieran viajar muy lento, pero mientras se aproximan,
aumentan su velocidad considerablemente.

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