100% encontró este documento útil (2 votos)
434 vistas15 páginas

Salmo 23 Hoy

Este documento presenta un análisis detallado del Salmo 23. Explica que el salmo ha sido uno de los pasajes bíblicos más amados durante casi 30 siglos. Luego, analiza las características de un buen pastor y cómo Jesús es el Buen Pastor por excelencia. Finalmente, explora los diferentes nombres de Dios que se mencionan en el salmo, incluyendo a Jehová como Pastor, Proveedor, Paz y Sanador.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
434 vistas15 páginas

Salmo 23 Hoy

Este documento presenta un análisis detallado del Salmo 23. Explica que el salmo ha sido uno de los pasajes bíblicos más amados durante casi 30 siglos. Luego, analiza las características de un buen pastor y cómo Jesús es el Buen Pastor por excelencia. Finalmente, explora los diferentes nombres de Dios que se mencionan en el salmo, incluyendo a Jehová como Pastor, Proveedor, Paz y Sanador.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Salmo 23:1-6

Introducción

Por casi 30 siglos el Salmo 23 has sido uno de los pasajes más
amados de la Biblia.

Spurgeon lo llamó la “perla de los salmos”.

Miles han memorizado estas sencillas palabras escritas por un sencillo


pastor.

Este salmo se usa en bodas, bautismos y funerales.

En él se encuentra confort, esperanza, paz y protección.

El salmo está compuesto por solamente 104 palabras, sin embargo,


estas 104 palabras penetran lo más profundo de nuestro ser y es la
fundación sólida que nos sostiene durante los momentos más difíciles
de nuestra vida.

Porque es que nos compara con ovejas

La oveja es un animal frágil. Se ve ¡tan gordita!, pero al esquilarla, es decir, al quitarle la lana, queda
delgadita y se le nota entonces toda su fragilidad. Es, además, un animal dependiente, no se vale por sí
sola: depende totalmente de su pastor. Por cierto, no de cualquier pastor, sino de “su” pastor. Es tan
incapaz, que con sus débiles y poco flexibles paticas, no puede siquiera treparse al pastor y necesita que
éste la suba. No así un perro... o un gato. Si se queda ensartada en una cerca o en una zarza, no puede
salirse por sí sola: necesita que el pastor la rescate. La oveja anda en rebaño, no puede andar sola. Si
llegara a quedarse sola, no es capaz de defenderse: es fácil presa del lobo o de otros animales feroces. Su
dependencia del pastor la hace ser obediente y atenta a la voz y a la dirección de “su” pastor. No
obedece la voz de cualquier pastor, sino que atiende sólo a la del suyo. El pastor las lleva a veces a
pastar guiándolas con una vara alta, llamada cayado, y a veces las reúne en un espacio cercado, llamado
redil o aprisco.

JESÚS, EL BUEN PASTOR POR EXCELENCIA, DICE ASÍ DE SÍ MISMO:

Juan 10

Parábola del redil


10 De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las
ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.
2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.
3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por
nombre, y las saca.
4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le
siguen, porque conocen su voz.
5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los
extraños.
6 Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

Jesús, el buen pastor


7Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las
ovejas.
8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los
oyeron las ovejas.
9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará
pastos.
10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que
tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.
12Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve
venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.
13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las
15

ovejas.
16También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo
traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.
18Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla,
y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.
19 Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras.
20 Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí; ¿por qué le oís?

Decían otros: Estas palabras no son de endemoniado. ¿Puede acaso el demonio


21

abrir los ojos de los ciegos?

CARACTERISTICAS DE UN BUEN PASTOR


Ante los problemas, el buen pastor sabe ser valiente y ponerse al frente y
guardar y defender a su grey.
El asalariado, es decir, el que tiene el pastorado como un oficio, como una
profesión con la cual se gana la vida como si sólo fuese un negocio, ante
la adversidad, huye y abandona al rebaño.
Los pastores son siempre probados por Dios.

El mundo en que vivimos hoy, los problemas que individual y


colectivamente enfrentamos es alarmante.

La humanidad busca y necesita un refugio, busca algo que satisfaga


sus almas, algo que llene el gran vacío que hay.
La posición del salmo es digna de notar.

Sigue al Salmo 22, que peculiarmente es el salmo de la cruz.

Allí no hay pastos verdes, ni aguas de reposo.

Nuestra atención se enfoca en las palabras “Dios mío, Dios mío, ¿por
qué me has desamparado?” Entonces está enseguida éste salmo
preciado con sus palabras “Jehová es mi pastor…” Tenemos
que experimentar y saber el valor de la sangre que fue derramada.
Debemos ver la espada que salió en contra del Buen Pastor antes que
podamos entender la dulzura del Salmo 23.

¿Qué fue lo que impulsó a David a escribir este “canto”?

Si miramos detalladamente, encontramos que el salmo encierra algo


más profundo que palabras de bálsamo emocional.

Este salmo encierra una gran verdad teológica que, sin duda, David
había experimentado y por consiguiente, supo expresarlo en forma
poética. Aquí se encuentra la naturaleza de Dios expresa por ocho de
sus nombres.

El primero:

1. Jehová Ra’ah o Ro’hi (Jehová es mi pastor)


¿Por qué le compara David con un pastor? David tenía buen
conocimiento de lo que encierra el ser pastor.
a. El pastor conoce a sus ovejas: “Yo soy el buen pastor, y conozco
mis ovejas, y las mias me conocen” (Juan 10:14).
b. El pastor se relaciona con sus ovejas. “…Las ovejas oyen su
voz; y a sus ovejas llama por nombre,… y las ovejas le siguen, porque
conocen su voz” (Juan 10:3,4).
c. El pastor ama sus ovejas. “…tuvo compasión de de ellas; porque
estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”
(Mateo 9:36).
d. El pastor las alimenta y cuida de ellas para que tengan buena
calidad de vida. “yo he venido para que tengan vida, y para que la
tengan en abundancia” (Juan 10:10).
e. El pastor se sacrifica por ellas. “el buen pastor su vida da por las
ovejas” (Juan 10:11). “pongo mi vida por las ovejas” (Juan 10:15).

Enseguida de Adonai Ro’hi tenemos:

2. Jehová Yireh (Jehová proveerá)


“… nada me faltará…”

“Y llamó Abraham aquel lugar con el nombre de El SEÑOR Proveerá,


como se dice hasta hoy: En el monte del SEÑOR se proveerá.” Génesis
22:14

(Gn 22:14): "Jehová Proveerá"

De esa manera fue que Jehová Dios se presentó a Sí mismo en el


monte Moriah a Abraham.
En obediencia a Su mandato, él estuvo próximo a ofrecer a su único
hijo en sacrificio.

Súbitamente escuchó la voz de Dios que le dijo: "No extiendas tu


mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco
que temes a Dios".

Él le proveyó un sacrificio en un zarzal cerca del lugar.

"Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá."

Porque Jehová es el Pastor, sabemos que Él satisface nuestro ser


completamente.

“Yo soy el Pan de Vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el


que a en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Juan 6:35).

No necesitamos más que al Pastor.

Aquella persona que tiene a Cristo como el Buen Pastor no necesita


buscar nada en otro lado.

El llena, satisface.

Aún el más pobre financieramente puede descansar y saber que Dios


provee todo lo necesario, tanto material como espiritualmente.

El salmista lo dice tan elocuentemente en el Salmo 37:25 “joven fui, y


he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia
que mendigue pan.”

3. Jehová Shalom (Jehová es paz)


“en lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de
reposo me pastoreará.”

La Biblia dice de Cristo: "El es nuestra paz" (Ef 2:14). El


término "paz" (en hebreo shalom) significa bienestar,
integridad, para nuestra totalidad, nuestro total bienestar.

Es tan interesante que las ovejas no pueden reposar a menos de que


suceda lo siguiente. Necesitan estar:

a. libres de temor, o sea, fieras.


b. libres de contiendas entre ellas mismas.
c. libres de cosas que les molesten, como moscas u otros parásitos.
d. libres de hambre, deben haber ya comido y estar llenas.

Todo esto se traduce a “paz”.

Nosotros tenemos paz en medio de todo porque Cristo es nuestro


pastor de pastores.

4. Jehová Rafa (yo soy Jehová tu sanador)


“Confortará mi alma…” (En la Biblia de las Américas dice, restaura mi
alma). Un alma decaída es la que necesita ser restaurada.

La palabra “decaída” es usada por los pastores y significa que la oveja


se ha volteado y está sobre sus espaldas y no puede restaurarse por sí
misma.

1. Esto le sucede con frecuencia a las ovejas engordadas, de lana


larga o preñada y precisamente cuando están “descansando”.
Allí está la ovejita muy en paz.
Busca un hueco en la tierra, una cunita por decir, se recuesta y
estira sus patitas para relajarse pero no se da cuenta que se ha
estirado demás y pierde el equilibrio y se cae de espaldas.
Ha perdido el centro de gravedad y se queda desvalida e
indefensa.

Si el pastor no interviene, puede suceder es desastroso.

La oveja se llena de pánico y su estómago comienza a crear gases por


la tensión y nervios.

La circulación de la sangre hacia sus patitas se detiene, y puede morir


la oveja en unas cuantas horas, sobre todo si está caliente.

El pastor mira que una oveja está “decaída”, en peligro de muerte,


corre y comienza a mecerla para que pueda pararse.

Entonces le comienza a sobar las piernas para que la sangre comience


a fluir otra vez y dar vida. “Le sana sus rodillas paralizadas”.

Al principio está muy temblorosa, pero luego se le pasa y regresa al


pasto, feliz de y contenta.

Este es el cuadro de “restaurar el alma”. El alma que está al borde de


la muerte necesita ser restaurada, necesita sanidad completa.

Por esto podemos decir como el salmista, “Bendice alma mía a Jehová
y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus
iniquidades y sana todas tus dolencias, el que rescata del hoyo tu
vida”.
Cuando el Pastor restaura, la oveja es hecha “justa”. Vemos a…

5. Jehová Tsidkenu (Jehová justicia nuestra)


“…Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.”

Jesucristo hizo posible que nosotros viniéramos a ser la justicia de


Dios en Él.

Logró esto al hacerse pecado y llevar la sentencia y castigo de Dios en


nuestro lugar.

La redención de Cristo no sólo nos salvó, sino que también nos


declaró justos ante el Padre.

"El cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación,


santificación y redención"

(1 Co 1:30).

La palabra originalmente significaba “la senda correcta”.

Hay una senda correcta.

Las ovejas no tienen buen sentido de dirección.

Se pierden fácilmente.

Necesitan la dirección del pastor.

La Palabra del Señor claramente nos dice “que como ovejas nos
hemos descarriado, cada cual por su camino”.

También las ovejas necesitan dirección pues si se dejan solas, siguen


comiendo y pasando por las mismas sendas y devastan el terreno, lo
dejan casi muerto.
Es que Él nos dirige por sendas de justicia, por la senda correcta.

Y nos apacienta en lugares deleitosos.

El nombre ‘Jehová nuestra justicia’ revela el cómo somos aceptados


por Dios, “El que no conoció pecado fue hecho pecado por nosotros”, y
la medida que sería tomada para nuestra aceptación “para que
nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2ª Corintios 5:21).

6. Jehovah Nissi (Jehová mi bandera o victoria)


“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.”

La palabra Nissi significa bandera, cobertura, protección, estandarte o


victoria.

La palabra estandarte también puede traducirse como “mástil,


emblema o pendón”.

Entre los judíos esta palabra también denota ‘milagro’.

Era costumbre que como insignia o estandarte se levantaba una señal


que representaba la causa de Dios, su batalla, y era señal
de liberación.

Phillip Keller en su libro, The Shepherd Looks at the 23rd Psalm,


explica que al llegar el invierno, hay que mover a las ovejas de la
montaña a los valles; y es un tiempo sumamente peligroso.
Una oveja puede dar un mal paso, y puede caer al precipicio, puede
ser atacada por una fiera escondida en una hendidura oscura, o puede
ser arrasada por inundaciones repentinas.

Y porque las montañas tapan al sol es que se le denomina “el valle de


sombra o muerte”. Pero Jehová-Nissi saca victoriosamente a su
rebaño del valle de sombre o muerte”.

El Pastor usa su vara de una manera experta para sacar su rebaño del
valle de al sombre y muerte y llevarla a los pastos deleitosos.

Para nosotros es difícil entender como la vara y el cayado puede


infundir aliento.

Al estudiar me di cuento que David usaba su vara y cayado de esta


manera: las ovejas pasaban por debajo de su cayado para ser
contadas. (Levítico 27:32). Usaba su vara (vara por un lado y cayado
por el otro) para espantar a los perros o animales que podrían asustar
a las ovejas.

Pero la vara se usaba de otra manera también.

La vara servía como un testimonio escrito del poder y cuidado de Dios.

Tenemos el ejemplo de la vara de Aarón que estaba en el arca de


testimonio, estaba allí porque precisamente estaba grabado en ella
TODO lo que Dios hizo por el pueblo durante los 40 años en el
desierto.
Es por esto que dice David “tu vara y tu cayado me infundirán
aliento”. Porque podía ver en retrospectiva todas las veces que Dios
había estado con él y lo había librado.

A nosotros nos infunde aliento el testimonio, escrito en nuestros


corazones, en nuestras mentes.

7. Jehovah M’Kaddesh (Jehová el santificador)


El Pastor hace una mezcla de aceite de oliva, azufre, y especias para
proteger a las ovejas de los insectos y para promover la salud de la
piel y evitar infecciones de la piel y la unge.

El aceite era algo muy significativo para los del medio oriente.

El tener abundancia de aceite era señal de riqueza.

El santificar significa apartar, hay que recordar que también se ungían


a los reyes y los sacerdotes.

El Pastor te ha ungido con el Espíritu Santo para llevar las buenas


nuevas. En la Biblia judía este versículo dice “me unges de una copa
que rebosa”, o sea, que la copa de la unción no se terminará, que
rebosa siempre.

Porque la copa de la unción es perenal, podemos decir…

8. Jehová Shama (Jehová está presente)


“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de
mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.”
Jehová-Shama es la palabra hebrea que significa el omnipresente, el
Uno que todo lo llena.

Esta es la promesa de un Dios santo que habita en medio de su


pueblo.

Es la promesa de su presencia.

La presencia misma de Dios está en los creyentes, que son el templo


del Espíritu Santo (Efesios 2:20-22).

La palabra que se usa para ‘templo’ en el verso 21 no se refiere al


templo en general, sino al santuario.

En el santuario se levantaba el altar del incienso, y en el lugar


santísimo estaba el propiciatorio, cubierto por la presencia divina o
shekinah.

Ahora, nosotros somos templo de barro, llenos de la gloriosa


presencia de Dios. Y eso no es todo, Jesús ha prometido, “No te
desampararé ni te dejaré” (Hebreos 13:5).

En este salmo, David afirma, “Jehová, Tú has estado conmigo toda mi


vida.

Estuviste allí cuando cuidaba el rebaño de mi padre y luché con el


león y el oso. Estuviste presente cuando me enfrenté al gigante
filisteo.

Estuviste allí cuando Saúl trató de quitar mi vida.

Estuviste allí cuando traje el arca a Jerusalén. Estuviste conmigo en


cada batalla que peleé.
Estuviste allí cuando cometí adulterio y necesité tu perdón.

Durante toda mi vida, tú has estado allí. En el Salmo 139 David habla
con tanta precisión de la presencia de Dios.

Y hace la pregunta ¿a dónde huiré de tu presencia? Dios está presente


en todo lugar y David lo sabía muy bien. Dios mira lo más profundo de
nuestro corazón. A Él no le podemos engañar.

Pero también David sabía que Dios estaría presente en la eternidad.


Sus últimas palabras de este Canto del Pastor, dicen que moraría en la
Casa de Jehová por largos días. El no estaba hablando de la morada
terrenal. David bien sabía de la morada celestial.

En Juan 14:3 “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y


os tomaré a mí mismo, para que done yo estoy, vosotros también
estéis.” David creía en las promesas de Dios. No fue con arrogancia o
presunción que David escribió estas palabras. Más bien las escribió con
fe y firmeza.

Conclusión.

David tenía una relación especial con el Yo Soy—

Jehová Ra’ah (Jehová es mi pastor),

Jehová Yireh (Jehová proveerá),

Jehová Shalom (Jehová es paz),

Jehová Rafa (yo soy Jehová tu sanador),

Jehová Tsidkenu (Jehová justicia nuestra),


Jehovah Nissi (Jehová mi bandera o victoria),

Jehovah M’Kaddesh (Jehová el santificador) y

Jehovah Shama (Jehová está presente).

David pudo aplicarse los nombres de Dios y los expresó tan


elocuentemente en el Salmo 23.

LLAMADO: Si como una oveja descarriada no puedes encontrar las


sendas de justicia, espera allí que el Pastor venga para cogerte en sus
brazos. Él te redimirá y pondrá tus pies en las sendas de justicia. El te
nutrirá, estará contigo en los tiempos de dificultad, te dará abundancia
y te mostrará su misericordia y su amor eterno y algún día podrás
morar en la casa de Jehová todos los días. ¿Está listo? Acepta la
invitación del Señor.

Si Dios es tu Pastor, ven y agradece todo lo que Él ha hecho. La mesa


está servida en presencia de nuestros enemigos. Aquí en el altar no
nos puede tocar el diablo.

También podría gustarte