Establece procedimiento para la resolución de conflictos vecinales.
Boletín N° 7582-06
Nuestro país, como consecuencia del boom económico en materia de
construcciones de viviendas, especialmente de los denominados
condominios, los cuales representan una mayor seguridad ante la
amenaza de la delincuencia, las juntas de vecinos y otras organizaciones
comunitarias hacen que la convivencia comunitaria entre vecinos,
muchas veces se vea alterada por conflictos propios de la cercanía en el
diario vivir, produciéndose verdaderas disensiones vecinales, las cuales
no son resueltas adecuadamente por nuestra legislación; los ruidos
molestos en los edificios de departamentos o en los condominios, la
antipatía personal, entre otras situaciones, originan conflictos que las
instituciones ciudadanas muchas veces no las resuelven en plenitud. En
la práctica es Carabineros de Chile o la Inspección Municipal respectiva,
quienes reciben estas denuncias, las cuales son derivadas a los Juzgados
de Policía Local, y si los hechos son más graves por ser constitutivos de
delitos, serán remitidos al Ministerio Público. En definitiva, no se
resuelve el problema de fondo, persistiendo el conflicto de intereses en
las relaciones vecinales, situación que hace que la existencia de las
personas en un barrio determinado se haga más difícil.
Todas las personas aspiran a mantener las mejores relaciones con
aquéllas que viven a su alrededor, esto es, sus vecinos, en atención a
que ello implica vivir en paz y en armonía, lo cual permite en mejor
forma desarrollar una vida familiar tranquila y ordenada.
La paz social con el vecindario y en el barrio en que se vive, es una
finalidad jurídica que sólo cuando se pierde se valora en toda su
dimensión, es como la salud, si la tenemos no se aprecia cabalmente,
sólo si la perdemos nos damos cuenta de su real valor.
Los conflictos que se pueden originar de las relaciones vecinales, son de
tanta importancia para la población, que instituciones que no tienen por
objeto solucionar tales conflictos, han sin embargo, generado medios de
colaboración en la solución de tales hechos. En este sentido, la Clínica
Jurídica de la Universidad Andrés Bello, ha creado una oficina de
resolución alternativa de conflictos vecinales, dentro del territorio
denominado “Barrio Universitario de Santiago”, donde se emplaza la
casa central de la entidad educacional citada.
Iniciativas como la enunciada, van en la dirección correcta en orden a
crear mecanismos de solución de los conflictos vecinales, no obstante.
aquellos son insuficientes, y en virtud de ello es que, creemos de la
máxima conveniencia, considerando especialmente que, como lo señala
el artículo 1 º de la Constitución Política de la República de Chile “El
Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover
el bien común, para lo cual debe crear las condiciones que permitan a
todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacional, su mayor
realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos
y garantía que la Constitución establece”, legislar sobre la materia
referida, toda vez que, naturalmente para alcanzar un desarrollo
espiritual y material adecuado, las personas necesitan, como un pilar
fundamental de su existencia, contar con una tranquilidad en el sitio
donde se emplaza su morada.
En virtud de lo anterior, es que se propone la siguiente moción de ley.
“Modificase la Ley Nº 19.418 sobre Juntas de Vecinos y demás
Organizaciones Comunitarias en el siguiente sentido:
Artículo primero: “Agréguense al artículo 2º las siguientes letras:
e) Conflicto vecinal: coexistencia de tendencias contradictorias entre
vecinos, capaces de generar violencia física o síquica y trastornos
síquicos en las personas involucradas.
f) Autocomposición vecinal: forma de poner término a un conflicto
vecinal a través de un acuerdo directo entre las partes interesadas o
afectadas por el mismo.
g) Mediación: sistema alternativo de solución del conflicto vecinal, en
que las partes interesadas o afectadas por el mismo, resuelven dichos
conflictos de un modo pacífico, de colaboración y en base a un acta de
acuerdo, con la asesoría de un tercero extraño, que se denomina
mediador.
h) Mediador: persona ajena a un conflicto vecinal, con especialidad en
la creación de condiciones necesarias para resolver conflictos vecinales
sin poder decisorio que actúa como amigable componedor.
Artículo Segundo: “Agregase a la Ley Nº 19.418, como Título VIII, las
siguientes disposiciones:
Título VIII
“De la resolución de los conflictos vecinales”
Párrafo 1º
Del Procedimiento
Artículo 55º: Toda acción que altere la convivencia entre vecinos, podrá
ser denunciada ante Carabineros de Chile o inspectores municipales, de
la jurisdicción correspondiente al lugar en que se haya suscitado el
hecho.
Dicha denuncia, deberá ser remitida a la oficina de mediación de la
respectiva municipalidad, con el objeto que dicha corporación designe
un mediador para remediar el conflicto.
Lo anterior, es sin perjuicio, de las denuncias que deban hacerse ante
los organismos correspondientes, de conformidad a lo dispuesto en el
artículo 173 del Código Procesal Penal, cuando el hecho que originare la
disensión vecinal revistiere caracteres de delito.
Artículo 56: En cada municipalidad, la unidad encargada del desarrollo
comunitario tendrá una lista de mediadores, los cuales deberán contar
con un título profesional de una carrera de, a lo menos, ocho semestres
de duración, otorgado por una institución de educación superior del
Estado o reconocida por éste y no haber sido condenado ni haber sido
objeto de una formalización de investigación penal, en su caso, por
delito que merezca pena aflictiva.
Un reglamento dictado por el Ministerio del Interior, establecerá la
forma y el modo en que se confeccionara la lista de mediadores, el
ingreso de los profesionales a ella, los controles sobre ellos y las
causales de eliminación del registro.
Artículo 57: Ingresada una denuncia de conflicto vecinal a la unidad
encargada del desarrollo comunitario de la Municipalidad respectiva, el
jefe de la unidad deberá designar un mediador de la lista a que se
refiere el artículo anterior.
Artículo 58: En las comunidades regidas por la ley Nº 19.537 y su
reglamento, serán mediadores los Presidentes del Comité de
Administración.
Párrafo 2º
De la mediación
Artículo 59: La mediación tiene por objeto precaver la solución judicial
del conflicto, estableciendo bases para solucionar la disensión vecinal.
El mediador en el desempeño de su labor, estará obligado a respetar los
principios de imparcialidad, de igualdad, creando las condiciones
necesarias que permitan a los vecinos resolver su conflicto en un grado
igualitario, y de confidencialidad.
Artículo 60: El mediador, una vez recibido los antecedentes, citará a los
vecinos involucrados en la disensión, dentro del plazo de quinto día, a
una audiencia en la cual comunicará las bases sobre las cuales se
dialogará para llegar a un acuerdo.
Artículo 61: El plazo total para el procedimiento de mediación será de
30 días corridos, plazo que se contará a partir del día de la audiencia a
que se refiere el artículo anterior.
Si en el procedimiento de mediación se llegara a un acuerdo, el
mediador levantara un acta, que deberá ser firmada por todas las
personas partícipes en la mediación, instrumento que tendrá el efecto
de un contrato establecido en un instrumento público. En caso que
alguna persona que haya participado en la mediación no pudiere firmar,
se dejara constancia de ello en el antedicho instrumento. El mediador
suscribirá el acto en calidad de ministro de fe.
Artículo 62: Durante el plazo en que rige el procedimiento de la
mediación, el término de prescripción de las acciones civiles y penales
se entenderá suspendido para todos los efectos legales.
Artículo 63: En el marco del procedimiento, el mediador podrá citar a
los interesados a todas las audiencias que se requieran para el
cumplimiento de los fines de la mediación.
Si a la primera audiencia citada por el mediador, no compareciere algún
vecino involucrado en los hechos que originan la mediación, se le citará
nuevamente, y si en esta segunda citación no compareciere, se
entenderá que la mediación ha fracasado.
Artículo 64: La primera citación a audiencia de mediación, se hará por
medio de inspectores municipales o mediante carta certificada dirigida
al domicilio de la persona involucrada en el conflicto vecinal.
Artículo 65: La comparecencia a las audiencias deberá ser personal, sin
perjuicio que por razones muy justificadas la persona involucrada en el
conflicto vecinal pueda ser representada, para lo cual el apoderado
deberá estar debidamente facultado para ello.
Las declaraciones de todas las personas que intervengan en la
mediación y las actuaciones del mediador tendrán el carácter de
secreta, en consecuencia, tanto el mediador como las personas
involucradas deben guardar reservas de todo lo que hayan tomado
conocimiento durante el procedimiento de mediación.
Artículo 66: En el caso de que los partícipes en la mediación no
llegaren a acuerdo dentro del plazo establecido en el artículo 61, se
levantara un acta donde el mediador consignara las diferencias que
impidieron el acuerdo en el procedimiento y los hechos mas relevantes
en la misma, y con la firma de los partícipes o sin ella remitirá los
antecedentes al Juzgado de Policía Local correspondiente.
Artículo Tercero: “Sustitúyase la frase “Artículo 54” por “Artículo 67” y
“Artículo 56” por “Artículo 68”.