Ley #154 Quiebras
Ley #154 Quiebras
154
LEY DE QUIEBRAS
Artículo 1º. La declaración de quiebra presupone el estado de insolvencia del deudor. El estado de
insolvencia se manifiesta por uno o más incumplimientos u otros hechos exteriores que a criterio
del juez demuestren la impotencia patrimonial para cumplir regularmente las deudas a su
vencimiento, sin consideración al carácter de las mismas.
Artículo 2º. El juicio de quiebra tiene por objeto realizar y liquidar en un procedimiento único los
bienes de una persona natural o jurídica , sea o no comerciante, que hubiese sido declarada en
quiebra. Comprende todos sus bienes, derechos, acciones y obligaciones, salvo aquellos que
fueren expresamente exceptuados por la Ley.
Artículo 3º. La declaración de quiebra puede ser solicitada por el propio deudor, por sus herederos
o por uno o varios de sus acreedores. Los acreedores con garantías reales o con privilegios sobre
cosas determinadas podrán pedir la quiebra de su deudor, si probaren sumariamente que los
bienes que garantizan sus créditos no cubren el monto de ellos, y si manifestaren que renuncian
totalmente al privilegio o garantía.
Artículo 4º. Si un deudor muriere en estado de insolvencia , sus herederos o acreedores podrán
pedir la declaración de su quiebra, siempre que la solicitud sea presentada dentro de los seis
meses siguientes al día del fallecimiento.
Los herederos del difunto podrán continuar la convocación de acreedores que él hubiese iniciado o
iniciarla dentro de los seis meses contados desde el día de su fallecimiento.
Artículo 5º. La quiebra de las sociedades anónimas o de responsabilidad limitada no podrá ser
declarada después de terminada su liquidación.
Artículo 6º. Las sociedades en liquidación podrán obtener la convocación de sus acreedores o ser
declaradas en quiebras. Podrán, igualmente, ser declaradas en quiebras las sociedades
irregulares.
Artículo 8º. La declaración de quiebra pronunciada en país extranjero no puede invocarse contra
los acreedores que el fallido tenga en la República ni para disputarles los derechos que pretendan
tener sobre los bienes existentes dentro del territorio nacional, ni para anular los actos que hayan
celebrado con el fallido.
Artículo 9º Todo deudor comerciante que haya llegado al estado de insolvencia, deberá
presentarse ante el juzgado competente pidiendo la convocación de sus acreedores a o su quiebra.
El pedido de convocación de acreedores llevará implícito el de la quiebra.
3 - La nómina de todos sus acreedores, con indicación de sus domicilios, determinación de las
sumas adeudadas, fechas de vencimiento de las obligaciones y garantías especiales, si las
hubiere.
5 - Si se tratare de una sociedad con socios de responsabilidad ilimitada, la nómina de estos socios
con indicación de sus domicilios.
El juzgado , a solicitud fundada del peticionante, podrá concederle un plazo perentorio de hasta
ocho días contados desde el día de la presentación para completar la información exigida en este
Artículo , siempre que a juicio del proveyente hubiera razones que lo justifiquen salvo autorización
prevista en el inc. 9 que se regirá por el Artículo 15º. Esta decisión será inapelable.
Artículo 11º. El juzgado admitirá la convocación solicitada si ya se hubiese pedido la quiebra del
deudor, o si este pedido hubiese sido rechazado. No admitirá, sin embargo, la convocación y
declarará la quiebra si el deudor se encontrare en algunos de los siguientes casos :
1 Si ha ejercido el comercio contrariamente a su estatuto profesional o a alguna interdicción
prevista por la ley: en el caso de sociedades , si no estuviere constituidas regularmente.
Artículo 12º A la vista de la presentación del deudor, el juzgado estudiará las circunstancias
expuestas en la solicitud así como todas las que deriven de sus libros y papeles o de otras fuentes
que llegaren a su conocimiento y fuesen reveladoras de su situación y conducta.
Podrá pedir cualquier clase de información y citar al deudor para requerirle las explicaciones que
considerase pertinentes. Podrá asimismo, dar intervención a la sindicatura general de quiebras.
La presentación de la solicitud del deudor prevista en el Artículo 9º bastará para considerar como
producida la insolvencia.
Dentro del plazo máximo de veinticinco días, el juzgado resolverá la admisión de la convocación de
acreedores o la declaración de quiebra.
Artículo 13º. El deudor no comerciante que haya llegado al estado insolvencia podrá presentar el
pedido previsto en el Artículo 9º. Para ello cumplirá los requisitos establecidos en el Artículo 10º ,
aunque podrá ser dispensado de los requisitos mencionados en los incs. 2, 5 y 6 del citado
Artículo, según el caso .
No regirá para el mismo lo dispuesto en el inc. 8 Artículo 10º. El juzgado procederá en la forma
prevista en los arts. 11 y 12, pero como causas para denegar la convocación solamente se
considerarán las expresadas en los casos previstos en los incs. 4, 5 , 6 y 7 del Artículo 11 y la
ocultación del activo o exageración dolosa del pasivo.
Artículo 14º. El deudor que hubiera dejado de ser comerciante, siempre que su insolvencia se
deba a obligaciones contraídas durante el ejercicio como comerciante a los efectos de la obligación
prevista en el Artículo 9º. Si la insolvencia se hubiese producido dentro del año siguiente a la
clausura de sus negocios , como comerciante
Cuando dicha autorización no pudiera ser acompañada al escrito inicial, el peticionario podrá
subsanar esta deficiencia en el plazo que le fije juzgado, el que no podrá exceder de diez días para
las sociedades de responsabilidad limitada y de veinticinco días para las demás.
Si este requisito no fuere cumplido en tiempo debido, el juzgado rechazará el pedido. La resolución
que fije el plazo dentro del cual deberá subsanarse la deficiencia será irrecurrible. La que rechace
el pedido será apelable.
Artículo 16º. Al recibir la presentación del deudor , el juzgado podrá proveer las medidas de
seguridad que estimare conveniente sobre los bienes del mismo, incluso el embargo de todos o
parte de ellos y la inhibición general del deudor. Podrá también designar un funcionario de la
sindicatura general de quiebras para que vigile la actuación del deudor.
Artículo 17º. El deudor podrá desistir del procedimiento previsto en los arts. 9º y 13º solamente
antes de ser dictado el auto que admite la convocación o declara la quiebra y no podrán repetirlo
hasta transcurrido sesenta días del auto que declara el desistimiento.
Admitido el desistimiento quedará sin efecto la presunción establecida en el tercer párrafo del
Artículo 12º.
CAPITULO II
Artículo 18º. El auto que admita la convocación de acreedores será fundado y dispondrá :
3. El señalamiento de un plazo no menor de veinte días, ni mayor de cuarenta , para que los
acreedores presenten en la secretaría del juzgado los títulos justificativos de sus créditos o , la falta
de ellos, la manifestación firmada con expresión del monto exacto del crédito, su origen o causa y
el privilegio que pretendieran tener;
Dicho plazo comenzará a computarse desde el día siguiente al de la última publicación del edicto :
Artículo 19º. Un extracto del auto que admita la convocación se hará saber mediante edicto
publicado por cinco días en un diario de gran circulación de la capital. El deudor iniciará las
publicaciones dentro de los tres días de notificado el auto que admita la convocación, so pena de
dárselo por desistido de la convocación y de declararse su quiebra.
Artículo 20º. El síndico transcribirá a cada uno de los acreedores, en carta certificada o telegrama
colacionado, el extracto indicado en el Artículo anterior. La falta de remisión o recepción de este
aviso no producirá la nulidad del procedimiento.
CAPITULO III
Admitida la convocación, serán ineficaces respecto de los acreedores los actos a título gratuito los
de constitución de hipotecas, prenda o anticresis y cualesquiera otros que alteren la situación de
sus acreedores. El juzgado podrá, a pedido del convocatorio autorizar estos actos, con excepción
de los título gratuito, en los casos de necesidad y urgencia evidentes. Si el deudor realizare alguno
de los actos prohibidos por este Artículo que a juicio del juzgado revistiere suficiente gravedad,
podrá este dictar la quiebra de aquel luego de escuchar al mismo y al síndico. Cualquier acreedor
podrá también denunciar al juzgado la realización de alguno de tales actos. La resolución que
recayese será apelable en relación y en ambos efectos.
Artículo 22º. El síndico estudiará la situación del deudor, investigará sus libros y papeles, vigilará
la contabilidad y todas las operaciones que efectuase, levantará el inventario general de sus bienes
y los comparará con el presentado por el deudor al efectuar su pedido.
Artículo 23º. El síndico está autorizado para realizar investigaciones en el dominio del deudor.
Este está obligado a permitirle la inspección de sus libros y papeles y suministrarle, juntamente con
sus empleados, todos los datos e informaciones que solicite.
Artículo 25º. Durante la substanciación del juicio de convocación, no podrá darse curso a pedidos
de quiebra formulados por acreedores.
Artículo 26º. Desde la admisión de la convocación los acreedores por título o causa anterior no
podrán iniciar o proseguir acciones ejecutivas contra el patrimonio del deudor, con excepción de las
que tuviesen por objeto el cobro de un crédito con garantía real o del que corresponda al trabajador
como consecuencia de un contrato de trabajo.
Artículo 27º. A solo efecto de la convocación, los créditos contra el deudor se tendrán por
vencidos, con descuento de los intereses en la forma determinada en el Artículo 84º.
Artículo 28º. Los créditos sujetos a condición resolutoria se tendrán en cuenta como si no tuviesen
tal condición.
Artículo 29º. La prescripción de los derechos de los acreedores quedará suspendida desde la
admisión de la convocación hasta el finiquito del juicio. El pedido de reconocimiento de un crédito
producirá los efectos de una demanda judicial e interrumpirá la prescripción.
Artículo 30º. La apertura del juicio de convocación dará derecho, como en el caso de quiebra , al
ejercicio de la acción de restitución que legislan los arts. 116 al 124.
Artículo 31º. El acreedor de varios coobligados solidarios que se presenten a los juicios de
convocación de los que entre ellos los hubiere solicitado, concurrirá por su crédito integro, hasta el
pago total.
CAPITULO IV
De la verificación de créditos
Artículo 32º. Dictado el auto que admita la convocación , todos los acreedores, inclusive los que
tuvieren créditos con garantía real o con privilegio salvo el derecho de los trabajadores previsto en
las leyes laborales, estarán obligados a presentar en la secretaría donde radique el juicio, y dentro
del plazo fijado en el auto judicial respectivo los documentos justificados de sus créditos, o la falta
de ellos, una manifestación firmada con expresión del monto, su origen o causa y privilegio que
pretendiesen tener.
A pedido de parte, el juez podrá disponer que el secretario saque copia de los títulos presentados o
reciba fotocopia de los mismos, y restituya los originales al acreedor, con la constancia de haber
sido presentados en tiempo oportuno y certificación de autenticidad en la copia o fotocopia.
Artículo 33º. Para todas las actuaciones del juicio de convocación o de quiebra, los acreedores
podrán hacerse representar por profesionales de la matrícula. Para acreditar su representación
bastará una carta - poder con facultades para tomar parte en todas las tramitaciones de aquél y en
las deliberaciones y resoluciones de la junta de acreedores. En caso de duda sobre la autenticidad
de la firma del mandante, el juzgado podrá exigir una comprobación ulterior.
Artículo 34º. La presentaciones hechas por los acreedores se harán saber al deudor y al síndico.
El deudor podrá presentar todas las observaciones que estimase convenientes. El síndico las
examinará y podrá pedir al deudor y a los acreedores respectivos cuantas explicaciones juzgare
necesarias. El síndico preparará luego una lista de todos los créditos cuyos titulares se hubiesen
presentado en tiempo con expresión del monto y graduación reclamados así como un dictamen
sobre cada uno de ellos, con constancia de las observaciones formuladas por el deudor. Dicha lista
pondrá de manifiesto en secretaría ocho días después del cierre del plazo fijado para la
presentación de los créditos, conforme con los dispuesto en el inc. 3 del Artículo 18.
Artículo 35º. Durante el plazo de diez días , cualquiera de los acreedores comprendidos en esa
lista podrá observar los créditos que en ella figuren, en cuanto a su legitimidad, un monto o
graduación. En su presentación al juzgado acompañará los documentos probatorios de sus
pretensiones o indicará los hechos en que se funde .
Artículo 36º. El juez se expedirá dentro de un plazo no mayor de quince días y dispondrá :
La admisión , sin más trámite de los créditos no observados por el síndico, el deudor o los
acreedores y el reconocimiento o rechazo de los créditos observados, previsto traslado por tres
días de la impugnación respectiva al titular del crédito.
Artículo 37º. No cabrá recurso contra la resolución del juez que admita los créditos no
impugnados. La misma causará ejecutoria , excepto en los casos de dolo o fraude , que deberán
ventilarse por vía de acción.
La resolución que reconozca los créditos observados podrá ser apelada por el impugnante o por el
síndico, y la que los rechace total o parcialmente , podrá ser apelada por el titular del crédito.
En el primer caso, la no promoción del recurso producirá el mismo efecto previsto en el párrafo
anterior . Si se tratare de un crédito rechazado , el interesado podrá iniciar reclamación ulterior aun
cuando no hubiese interpuesto el recurso de apelación.
La resolución del juzgado que admita o rechace la graduación solicitada será siempre apelable.
Artículo 38º. La junta de acreedores se declarará constituida con los admitidos y los reconocidos
por el juez, sin que para ello obsten los recursos de apelación que se hubiesen promovido contra la
resolución que reconozcan o rechacen créditos o preferencias invocados.
La resolución que recayese en la apelación deducida, modificando la decisión del juzgado sobre
reconocimiento o rechazo de un crédito o preferencia invocada, no incluirá sobre las resoluciones
de la junta de acreedores. Los acreedores que se presentasen a pedir su inclusión después del
plazo fijado en el Artículo 32º. Lo podrán hacer vía de incidente en la forma prescripta en el
capítulo I del título II de Libro II .
SECCION I
Artículo 39º. El deudor deberá presentar su propuesta de concordato dentro del plazo fijado por el
juzgado para la presentación de los créditos. No habiéndolo hecho dentro de dicho plazo, el juez
renovará el auto que admitió la convocación y declarará la quiebra del deudor.
Artículo 40º Constituida la junta de acreedores, el juzgado convocará al deudor, a los acreedores
admitidos y a los reconocidos, y a los funcionarios del juicio a una reunión que deberá realizarse
dentro de los diez días siguientes.
Artículo 41º. En el día y a la hora señalados se reunirá la junta, presidida por el juez, con cualquier
número de acreedores presentes, y con asistencia de las personas mencionadas en el Artículo
anterior.
Artículo 42º. Las deliberaciones comenzarán con la lectura por el síndico de un informe sobre las
causas de la insolvencia del deudor, las condiciones en que haya encontrado la contabilidad, si la
hubiere, el estado del activo y pasivo, y la conducta patrimonial del mismo. Dará igualmente su
opinión sobre el concordato ofrecido por el deudor.
Acto seguido, será leida la propuesta de concordato presentada por el deudor. Dicha propuesta
será sometida a discusión y los acreedores podrán proponer modificaciones. El deudor podrá
formular nueva propuesta en vista del debate, o mantener la que hubiese presentado inicialmente.
El juzgado pondrá de inmediato a votación las propuestas que correspondan si no resolviere
suspender la reunión hasta otra audiencia la que deberá celebrarse dentro del tercer día. La
resolución del juzgado servirá de suficiente citación.
No podrán votar el concordato el cónyuge ni sus cesionarios que hubiesen adquirido sus créditos
dentro de los doce meses anteriores a la fecha de reunión de la junta, con excepción de los que
provengan de endosos de documentos a la orden.
Artículo 44º. Para que el concordato se considere aceptado, se requiere que voten por su
aceptación los dos tercios de acreedores presentes que representen por lo menos el setenta y
cinco por ciento de los créditos verificados o viceversa.
Se labrará acta detallada de las actuaciones y la firmarán el juez, los funcionarios del juicio, el
deudor y los acreedores que desearen hacerlo.
Artículo 45º. Podrá constituir concordato todo acuerdo, cualquiera sea su modalidad, siempre que
no contravenga directa o indirectamente las prohibiciones expresas de la ley y no importen una
liberación del deudor mediante la adjudicación de sus bienes a favor de sus acreedores.
Las claúsulas del concordato deben ser comunes para todos los acreedores quirografarios, sobre
la base de una perfecta igualdad.
Artículo 46º. El concordato podrá disponer una quinta hasta del cincuenta por ciento, si el plazo
acordado no fuere superior a dos años.
Si el plazo fuese superior a dos años , la quita no podrá ser mayor del treinta por ciento. El plazo
nunca podrá ser superior a cuatro años.
En el caso de deudores comerciantes que hubiesen llevado un giro regular durante veinte años, sin
haber solicitado convocación y sin haber sido declarado en quiebra, los acreedores podrán
acordarles quitas hasta el setenta y cinco por ciento, pero nunca por un plazo mayor de cuatro
años.
Artículo 47º. Dentro del plazo de ocho días de aprobarse el concordato cualquier acreedor que no
hubiese concurrido a la reunión de la junta en la que se aprobó el concordato o que hubiese
disentido del voto de la mayoría y los titulares de créditos observados pendientes de trámite o
resolución judicial podrán impugnar el concordato aceptado, fundándose en algunas de las causas
siguientes :
2. Falta de personalidad o falsa representación de alguno de los votantes siempre que su voto
hubiera decidido la mayoría en acreedores o en capital.
Artículo 48º. Aún cuando ningún acreedor impugne el concordato, el juez podrá rechazarlo basado
en las causales del Artículo anterior o cuando a su criterio existan motivos de interés público o
fundado en el interés de los acreedores de naturaleza y gravedad tales que impidan su
homologación. Igualmente podrá hacerlo si comprobare que el deudor no ha llevado una conducta
honesta y prudente en sus relaciones patrimoniales.
Artículo 51º. La homologación del concordato hace obligatorias sus cláusulas para todos los
acreedores quirografarios cuyo títulos fuesen anteriores al auto que hubiese admitido la
convocación, aun cuando no hubieran participado en el procedimiento o hubiesen votado en contra
del concordato.
El concordatario se libera respecto a los codeudores, fiadores y aquellos que hayan tenido contra
él una acción regresiva, en la misma forma y monto acordados por el concordato.
Artículo 52º. Los embargos u otras medidas de seguridad que los acreedores quirografarios
hubiesen obtenido sobre los bienes del deudor antes de la admisión de la convocación, serán
levantados por el juzgado.
Artículo 53º. Los créditos quedarán extinguidos en la parte por la cual se hubiese hecho remisión
a favor del concordatario, salvo estipulación expresa en contrario.
Artículo 54º. En las sociedades que hubiesen obtenido un concordato y tuviesen socios de
responsabilidad ilimitada, los acreedores solamente podrán ejercer su acción contra los bienes
propios de éstos en el caso de que la sociedad no cumpliese el concordato.
Artículo 55º. La remisión acordada por el concordato al deudor no aprovechará en ningún caso los
codeudores , y solamente extingue las acciones contra los terceros garantes en el caso previsto en
le Artículo 43, párrafo 2º de la ley.
Artículo 56º. Todo acto o convenio entre el deudor y uno o varios acreedores que modifiquen en
alguna forma los términos del concordato respecto a cualquier acreedor o les acuerde privilegios o
concesiones especiales, será nulo y de ningún efecto.
Artículo 57º. Con la homologación del concordato cesan las limitaciones establecidas a los
acreedores en el Artículo 26º. En el ejercicio de las acciones individuales, deberán respetarse las
estipulaciones del concordato.
Artículo 58º. Los acreedores que no hiciesen valer oportunamente sus derechos no podrán
reclamar de los otros acreedores en ningún caso, los dividendos que ya hubiesen percibido con
arreglo al concordato. Solo podrán concurrir en los dividendos por repartirse, sin perjuicio de sus
derechos de reclamar del deudor el dividendo impago después de liquidado el concordato con
respecto a los demás acreedores.
Artículo 59º. El síndico continuará en sus funciones hasta el cumplimiento total del concordato.
Artículo 60º. Homologado el concordato y hasta su total cumplimiento, el deudor no podrá realizar
actos ajenos a la naturaleza de su negocio o industria sin expresa autorización del síndico. Este se
pronunciará sobre el pedido de concordatario dentro de los ochos días y en caso de no hacerlo se
considerará concedida la autorización.
El síndico informará al juzgado de cualquier acto del concordato que él no hubiese autorizado y
que estime perjudicial a los intereses de los acreedores o que hubiese sido realizado en fraude de
los mismos.
En el caso de ocurrir algunos de los actos previstos en este Artículo, se tendrá por producida la
insolvencia y el juez, previa audiencia del deudor concordatario, podrá declarar su quiebra.
Artículo 61º. Si dentro del año de homologado el concordato, se descubriere dolo o fraude por
parte del deudor que consistiera en ocultación del activo o exageración del pasivo , cualquier
acreedor quirografario podrá pedir la nulidad del concordato en lo que se refiera a las ventajas que
el deudor concordatario hubiere recibido.
La anulación del concordato solo perjudicará al deudor y a los acreedores favorecidos por el dolo o
fraude. Los actos ejecutados de buena fe con arreglo al concordato quedarán firmes con respecto
a los acreedores de buena fe.
Artículo 62º. Si por culpa imputable al deudor o a los fiadores del concordato no se cumpliesen las
estipulaciones del mismo, cualquier acreedor quirografario podrá pedir al juzgado al rescisión del
concordato, previa interpretación al deudor
Artículo 64º. El acreedor que solicite la quiebra de su deudor comerciante presentará la prueba del
incumplimiento de una o más obligaciones exigibles y líquidas, o la de otro hecho revelador de la
insolvencia.
El deudor comerciante podrá ser declarado en quiebra aunque hubiese un solo acreedor.
Artículo 65º. Podrá pedir la quiebra del deudor no comerciante el acreedor de deuda liquida y
exigible cuyo título traiga aparejada ejecución.
Probará la existencia de dos o más ejecuciones promovidas contra el deudor por distintos
acreedores quirografarios , fundadas en obligaciones diversas y en las cuales el deudor no hubiese
satisfecho el requerimiento del pago que se hubiese formulado.
Artículo 66º. El juez a la mayor brevedad posible, oirá al deudor a quien citará bajo apercibimiento
de lo que se dispone en este Artículo. Resolverá de inmediato, salvo que haya dispuesto
diligencias para mejor proveer, hubiese o no comparecido el deudor en el plazo fijado, declarando
la quiebra si de los incumplimientos o hechos alegados mencionados en el Artículo 64, o de las
circunstancias previstas en el Artículo 65 , surgieran la comprobación del estado de insolvencia
del deudor. En caso contrario, rechazará el pedido.
1. La orden de asegurar todos los bienes y derechos cuya administración y ejercicio se prive al
fallido y de ocupación y ejercicio de los mismos por el síndico.
3. La inhibición general del fallido para la disposición y administración de sus bienes, la que se
inscribirá en el registro correspondiente.
Artículo 68º. En los demás casos de declaración de quiebra el auto respectivo contendrá , además
de las disposiciones expresadas en el Artículo anterior, las de los incs. 1 , 3 y 5 del Artículo 18º
Artículo 69º. La declaración de quiebra será notificada al fallido por cédula. Si no pudiera
practicarse en esta forma la notificación, se la tendrá por notificación con los avisos publicados de
conformidad con el Artículo siguiente.
Artículo 70º. El edicto que haga saber la declaración de quiebra, contendrá solamente las
menciones fundamentales del auto respectivo, y se publicará por cinco días en dos diarios de gran
circulación de la capital. El síndico designado actuará en la forma prevista en el Artículo 20º
Artículo 71º. El acreedor que hubiese solicitado la declaración de quiebra podrá de su pedido
antes de la firma del auto declarativo de la misma previo pago de los gastos causidicos. Con el
desistimiento, se dará por finiquitado el juicio sin efectos ulteriores.
El acreedor que hubiese desistido de su pedido de quiebra no podrá presentar otro nuevo sino tres
meses después del desistimiento.
Artículo 72º . El deudor o cualquier interesado podrá pedir la revocación del auto de quiebra
dictado en los casos de los arts. 64 y 65, hasta cinco días después de la última publicación del
edicto.
La revocación procederá únicamente si el peticionante hubiere probado la solvencia del deudor al
tiempo de la declaratoria de quiebra. El pedido de revocación no procederá si la quiebra hubiera
sido dictada en un juicio comenzado con un procedimiento de convocación de acreedores.
Artículo 73º. Revocado el auto de quiebra se retrotraerán las cosas al estado que antes tenían,
respetando los actos de administración legalmente realizados por el síndico y los derechos
adquiridos por terceros de buena fe . El deudor podrá demandar el resarcimiento de daños y
perjuicio contra quién pidió la quiebra de mala fe.
Artículo 74º. La verificación de créditos se hará en la forma indicada el capítulo IV, título II, libro I
de esta ley, salvo que fuera innecesaria por haber sobrevenido la quiebra como consecuencia de
previsto en los arts. 39, 41 y 50
Si la quiebra no hubiese sido precedida del procedimiento preventivo, el síndico dará también un
informe sobre los puntos mencionados en el Artículo 42 con exclusión de lo refernte al concordato.
Artículo 75º. Desde el día de la declaración de quiebra, el fallido queda de derecho separado de la
administración de todos sus bienes e inhabilitado para ella. El desapoderamiento no transfiere la
propiedad de los bienes a sus acreedores sino la facultad de disponer de ellos y de sus frutos para
cobrar sus créditos . Alcanza a los bienes presentes y a los que adquiera en el futuro hasta su
rehabilitación, salvo las excepciones establecidas en esta ley.
El fallido podrá ejercer las acciones que exclusivamente se refieran a su persona y tengan por
objeto derechos inherentes a ella, a las medidas conservatorias de sus derechos y a las que
conciernen a bienes extraños a la quiebra.
Los acreedores podrán ejercer a su costa, y en nombre de la quiebra, las acciones prevista en el
Artículo 147º.
a) Las asignaciones que tengan carácter alimenticios, las jubilaciones, las pensiones, y las
indemnizaciones provenientes de seguros personales y lo que el fallido gane con su actividad
lucrativa dentro de los límites de cuanto fuese necesario para su manutención y la de su familia.
b) Los bienes provenientes de donación o legado hechos bajo la condición de no quedar sujetos al
desapoderamiento.
c) Las ropas de fallido y las de su familia, el moblaje y utensillos necesarios para el hogar.
Artículo 78º. Los que tengan en su poder bienes papeles del fallido deberán ponerlos a disposición
del síndico tan pronto tengan conocimiento de la declaración de quiebra, bajo las penas y
responsabilidades que correspondan.
Artículo 79º. Todos los actos realizados por el fallido y los pagos efectuados por él después de la
declaración de quiebra, son infelices respecto de los acreedores.
Son igualmente ineficaces los pagos recibidos por el fallido después del auto declarativo de
quiebra, salvo en lo que beneficiare a la masa, o si se hubiesen efectuado antes de publicado el
auto de quiebra y si quién pagó no conocía la existencia o mismo.
Artículo 80º. Si la fallido le llegasen a faltar los medios de subsistencia y no aparecen a primera
vista indicios de conducta patrimonial dolosa o culposa, el juez , a solicitud del fallido, y oído el
síndico podrá concederle un subsidio a título alimento para él y su familia por un plazo que no
excederá seis meses. El juez podrá reducir el plazo expresa si hallare razón para ello.
La casa, de propiedad de fallido, siempre que fuese necesaria para su habilitación y la de su familia
no podrá ser distraida de tal uso hasta la liquidación del activo.
Artículo 81º. El fallido no podrá alejarse de su domicilio sin permiso del juez, y deberá presentarse
solamente ante éste las veces que sea requerida presencia por el mismo, salvo que obtenga del
juezgado. Permiso para comparecer por medio de mandatario. El juez podrá hacer traer al fallido
por la fuerza pública si éste no cumpliere la orden de presentarse.
Artículo 82º. El fallido recibirá su correspondencia en la forma y con las restricciones previstas en
el Artículo 136º.
Artículo 83º. Desde la declaración de quiebra se suspende el derecho individual de los acreedores
para promover ejecuciones contra los bienes del deudor . Los acreedores con garantías reales
tiene el derecho previsto en el Artículo 143º y los trabajadores con créditos provenientes de un
contrato de trabajo, el previsto en las leyes laborales.
Artículo 84º. Los juicios promovidos por o contra el fallido que tengan contenido patrimonial serán
continuados por el síndico o contra él.
Se exceptúan los juicios relativos a bienes o derechos cuya administración y disposición conserve
el fallido.
Artículo 85º. Desde el auto declarativo de quiebra se tendrán por vencidas para los efectos de la
quiebra las obligaciones del deudor.
Si hubiese intereses estipulados se los descontará por el plazo que faltase hasta el vencimiento.
Artículo 86º La cuantía de los créditos por prestaciones periódicas o reiteradas se determinará
mediante la suma de las prestaciones prevista, a cada una de las cuales se aplicará lo dispuesto
en el Artículo anterior sobre descuentos de intereses.
Artículo 87º. El monto de los créditos de los obligacionistas de sociedades anónimas se
computará por su valor de emisión, del que se deducirá lo que hubiesen cobrado como
amortización o reembolso.
Artículo 88º. El acreedor de una renta vitalicia será admitido al concurso por una suma equivalente
al capital necesario para producir la renta convenida.
Artículo 89º. En los créditos sujetos a condición resolutoria, los acreedores podrán percibir el
dividendo que les correspondiese, siempre que presente fianza de restitución.
En los créditos sujetos a condición suspensiva , los dividendos que correspondan se reservarán
hasta que cumplida la condición se haga efectivo a los acreedores.
Si las obligaciones no fueren de dar sumas de dinero, los acreedores participarán en el juicio por el
valor en dinero que el juez en procedimiento sumario, asigne a su crédito.
Artículo 91º. En los casos de obligados simultáneamente los codeudores solidarios del fallido en
deuda comercial no vencida al tiempo de la quiebra, solo estarán obligados a dar fianza de que se
pagarán al vencimiento, si no preferiesen pagar inmediatamente.
Cuando la obligación es sucesiva, como en los endosos, la quiebra del endosante posterior no da
derecho a demandar antes del vencimiento de la obligación en las condiciones que se hubiesen
prefijado.
Artículo 92º. El auto de quiebra suspenden , solo respecto de la masa, el curso de los intereses
convencionales o legales de todos los créditos, con excepción de aquellos que tuviesen garantía
real.
Estos serán reconocidos tan solo hasta el monto del producto de los bienes afectados.
El que hubiese contratado con el deudor declarado en quiebra, podrá exigir al síndico que
manifieste dentro del plazo que el juez fije si va a cumplir o rescindir el contrato aun cuando no
hubiese llegado el momento de su cumplimiento. En caso de silencio el síndico, el concurso no
podrá reclamar posteriormente el cumplimiento.
La otra parte podrá suspender la ejecución de la prestación a su cargo hasta que el síndico cumpla
la suya o de fianza de cumplirla. Si el síndico no lo hiciere dentro del plazo fijado por el juez que no
excederá de treinta días, el contrato quedará rescindido de pleno derecho.
Artículo 94º. El contratante que hubiese dado cumplimiento a sus obligaciones en un contrato
bilateral y hubiese hecho traición de la cosa al deudor fallido antes de la declaratoria de quiebra, no
podrá exigir la restitución de su prestación y solamente podrá concurrir como acreedor del
concurso.
Artículo 95º. La declaración de quiebra producirá sobre el contrato de locación los efectos
siguientes :
1. Si el fallido fuere locatorio, tanto el locador como el síndico podrán pedir la rescisión de
contrato.
2. Si el fallido fuere el locator, el contrato continuará produciendo sus efectos. El síndico podrá sin
embargo, pedir al juez la rescisión del contrato si las condiciones en que hubiese sido realizada la
locación, fueran evidentemente perjudiciales para la liquidación. El juez escuchará al locatorio y si
éste se opusiese a la rescisión imprimirá al pedido el trámite de los incidentes previsto en el
Artículo 187º.
Artículo 96º. La compensación tiene lugar en el caso de quiebra, conforme a las normas relativas
a ese modo de extinción de las obligaciones salvo las disposiciones especiales contenidas en esta
ley.
La quiebra impide toda compensación que no se hubiese producido legalmente hasta la fecha de
su declaración entre obligaciones recíprocas de fallido y acreedores, salvo que se trate de
obligaciones conexas derivadas de un mismo contrato o de una misma negociación y aunque sean
exigibles en un diferentes plazos.
b) Los deudores del fallido de obligaciones vencidas antes de la declaratoria de quiebra que
hubiesen adquiridos créditos contra el fallido también exigibles antes de dicha declaratoria, ya sea
por contrato celebrado directamente con este, o por cesión de derechos, o del pago de un acreedor
del deudor fallido, si en la época de la adquisición ya les era conocido el estado de insolvencia del
deudor aunque todavía no se hubiera declarado su quiebra.
Artículo 98º. En el caso de quiebra del empleador, el síndico o el trabajador podrán rescindir el
contrato. Este conservará el derecho a las indemnizaciones que le acuerda la ley.
Si el fallido fuere el trabajador, no se resolverá el contrato de trabajo, salvo que por las funciones
que desempeñe afecte su quiebra las condiciones de confianza que acompañan a aquellas.
Artículo 101º. Desde la declaración de quiebra cesa el fallido en los mandatos y comisiones que
hubiesen recibido con anterioridad, si el mandante no lo confirma. Cesan también los mandatarios
y factores del fallido desde el día en que hubiesen tenido conocimiento de la quiebra.
Artículo 102º. Los acreedores que no hubiesen hecho valer oportunamente sus derechos no
podrán reclamar a otros acreedores los dividendos ya percibidos sin perjuicio de que si hubiere
alguna distribución posterior se contemple preferentemente en ella el pago de los dividendos que
hubieren debido corresponder a aquellos, en proporción a sus créditos.
Artículo 103º. En el caso de quiebra de un deudor que no haya cumplido el concordato celebrado,
sus acreedores figurarán en ella por el importe de su crédito primitivo, descontadas las cuotas que
hayan percibido.
Artículo 105º. Las masas de los codeudores o fiadores fallidos no tendrán acción unas contra
otras para demandarse el reembolso de los dividendos que cada una hubiera dado, a no ser que
después de satisfecho el acreedor restaren dividendos destinados al pago del mismo, caso en el
cual la suma excedente se aplicará, según el orden y la naturaleza de las obligaciones, a las
masas de los codeudores y fiadores, que, de conformidad a las normas generales, tuvieren
derecho a repetir contra los otros. Igual derecho al reembolso existirá respecto a las cantidades
cobradas demás por el acreedor.
El obligado que pagó podrá inscribirse en la quiebra de su coobligado por la suma a que asciende
ese pago , si el fiador, o por la cantidad que exceda a la parte que le correspondía soportar en la
deuda, si es codeudor.
Si el acreedor no hubiese obtenido pago total, podrá pedir que se le entreguen los dividendos que
pudieran corresponder al obligado, hasta el cobro total de su crédito.
Artículo 107º. El codeudor o fiador del fallido que tuviese un derecho de prenda o de hipoteca
sobre los bienes de éste en garantía de su acción recursoria, concurrirá a la quiebra por la suma
por la cual tuviere hipoteca o prenda.
El importe de dividendo que le correspondiere quedará a favor del acreedor común hasta el monto
de su crédito.
Desde la aprobación del proyecto de distribución, el plazo de la prescripción empieza a correr para
cada uno de los créditos que figuren en él.
Artículo 110º. No podrán hacerse valer en la quiebra los créditos que provengan de una
liberalidad; ni en la sucesión concursada, los legados.
Artículo 111º. Si el fallido repudiare una herencia o legado que le hubiere sobrevenido, el síndico,
previa autorización judicial, aceptará la herencia con beneficio de inventario, o el legado por cuenta
de la masa, a nombre del deudor y en su lugar y caso.
La repudiación no se anula entonces sino a favor de los acreedores y hasta el monto de sus
créditos: subsiste en cuanto al fallido. La aceptación por el fallido se entenderá hecha siempre con
beneficio de inventario.
Artículo 112º. Si uno de los cónyuges tuviere contra el otro que hubiera fallido créditos por
contratos onerosos o por pagos de deudas del fallido, salvo prueba en contrario, se presumirá que
los créditos se han constituido y que las deudas se han pagado con bienes del cónyuges fallido por
lo que el otro no tendrá acción contra la masa.
Artículo 113º. Con las excepciones establecidas en esta ley, la quiebra de uno de los cónyuges no
afecta a los bienes de otro, ni a los salarios, sueldos, emolumentos y ganancias que obtuviere por
servicios personales, empleo o ejercicio de profesión, comerciante o industria.
Artículo 114º. Todos los bienes que existan en la masa de la quiebra y sean identificados, cuya
propiedad no se hubiese transferido al fallido por título legal, definitivo e irrevocable, podrán ser
separados por sus legítimos dueños mediante el ejercicio de la acción que corresponda ante el
juez de la quiebra, por vía del incidente respectivo.
Artículo 115º. El vendedor podrá reclamar la restitución de las cosas muebles vendidas, cuando
no hubiese recibido el pago íntegro y si el deudor o su comisionado no hubiera adquirido la
posesión efectiva mediante la recepción material de la cosa misma, antes de la presentación de su
pedido de convocación de acreedores o de quiebras o antes de que está hubiese sido declarada a
petición de algún acreedor, siempre que las cosas fueran idénticamente las mismas. La tradición
simbólica efectuada no obstará a ese derecho.
Sin embargo, no procederá la restitución cuando el vendedor hubiese recibido letra de cambio, otro
papel negociable por el precio íntegro de los efectos vendidos , y hubiera otorgado recibo simple o
anotado el pago sin referirse a los billetes o letras mencionados.
Si solo hubiere recibido letras por una parte del precio, la restitución podrá tener lugar con tal que
de fianza a favor del concurso por las reclamaciones que pudieren originarse como consecuencia
de aquellas.
Si se hubiere estipulado que el riesgo de la cosa vendida fuere a cargo del vendedor hasta el
momento de la entrega, la nueva venta celebrada antes de que aquella se verifique no obstará a la
restitución.
Si el vendedor prefiere dirigir su acción contra el comprador no podrá volver después contra el
concurso, y si este hubiere sido reconocido como acreedor, no tendrá acción alguna contra el
comprador.
Artículo 117º. En los casos en que los bienes cuya restitución se solicitare conforme al Artículo
115º. Hubiesen sido dados en prenda a terceros de buena fe procederá la restitución, pero el
acreedor prendario podrá oponerse a la entrega mientras no se le abonen el capital, los intereses y
los gastos.
Artículo 118º. El vendedor que consiguiera la restitución de las cosas vendidas devolverá la parte
del precio que le hubiere entregado el comprador. Si obtuviere la restitución de una parte, hará la
devolución proporcionalmente al precio de la venta total.
Estará igualmente obligado a reintegrar previamente todo lo que se hubiese pagado en concepto
de impuestos, transporte, comisión, seguro, avería gruesa y gastos hechos para la conservación de
la cosa, o tendrá que afianzar lo adecuado por dichos conceptos.
Iguales obligaciones existentes en el caso de restitución del precio adecuado por un tercero
adquirente contemplado en el Artículo 116. El vendedor no podrá reclamar del concurso los daños
y perjuicio sufridos por la cosa.
El síndico tiene la facultad de retener para la masa los efectos cuya restitución se reclame, siempre
que pague al vendedor el precio que éste había estipulado con el fallido.
Artículo 119º. Declarada la quiebra del comisionista el comitente puede pedir la restitución de las
cosas entregadas en comisión que se encuentren en poder de aquél o de un tercero que la posea
o guarde en su nombre, previo cumplimiento de lo establecido en el segundo párrafo del Artículo
118º.
Si el comisionista hubiere dado en prenda los efectos que tenía en comisión serán aplicables las
disposiciones del Artículo 117º.
Artículo 120º. Podrá reclamarse igualmente, el precio de los efectos enviados en comisión y
vendidos y entregados por el comisionista, siempre que dicho precio no hubiese sido pagado antes
de la declaración de quiebra, o no hubiera sido compensado en cuenta corriente entre el
comprador y el fallido, aún en el caso de que el comisionista hubiese percibido comisión de
garantía.
Artículo 121º. Si el fallido hubiere comprado efectos por cuenta de un tercero, y sobreviniere su
quiebra antes de haberse verificado el pago del precio, el vendedor podrá usar la acción del
comisionista contra el comitente hasta la suma concurrente en el concurso. Será aplicable al caso
el segundo párrafo del
Artículo 122º. Las letras de cambio u otros papeles de comercio que se encontrasen en poder del
fallido o de un tercero que los posea a su nombre, podrán ser objeto de un pedido de restitución
cuando el fallido los tuviese solo a título de mandatario para la cobranza o para verificar pagos
determinados con su importe, y si fueren de plazos no vencidos, o aunque vencidos, no hubieran
sido pagados todavía.
El concurso podrá exigir al que pide restitución que preste fianza por la responsabilidad que
pudiere resultar.
Artículo 123º. El remitente de las letras de cambio y papeles de comercio u otros que no lo sean,
podrá lograr la restitución de los mismos aunque el fallido los hubiese asentado en cuenta
corriente, siempre que el remitente no debiera suma alguna al fallido al tiempo de la remesa,
independientemente de los gastos derivados de dicha remesa.
Artículo 124º. Serán ineficaces con relación a los acreedores los actos jurídicos celebrados por el
fallido sobre los bienes de la masa después de la declaración de quiebra. A este efecto, se
computará el día en que ésta hubiese sido dictada.
Artículo 124º. Serán ineficases con relación a los acreedores los actos jurídicos celebrados por el
fallido sobre bienes de la masa después de la declaración de quiebra. A este efecto, se computará
el día en que ésta hubiese sido dictada.
Artículo 125º. Serán ineficaces con relación a la masa los siguientes actos realizados por el
deudor en los doce meses precedentes a la declaración de quiebra o su presentación.
1. Los actos a título gratuito, excepto los regalos de costumbre y los actos ejecutados en
cumplimiento de un deber moral o con un fin de utilidad social, en cuanto la liberalidad guarde
proporción con el patrimonio del deudor, y
También se entiende que el deudor anticipa el pago cuando descuenta efectos de comercio o paga
facturas a su cargo, y cuando lo hace renunciando al plazo estipulado a su favor.
Artículo 126º. Podrán ser revocados a favor de la masa los siguientes actos realizados por el
deudor en los doce meses precedentes contados en la misma forma del Artículo anterior, salvo
que la otra parte pruebe que el deudor era solvente al tiempo en que se realizó el acto, o justifique
que ella tuvo razón suficiente, a juicio del juzgado, para creer que era solvente :
1. Los actos a título oneroso en los cuales las prestaciones efectuadas o las obligaciones
asumidas por el fallido sobrepasen notablemente a cuanto le haya sido dado o prometido.
2. Los pagos de deudas vencidas que no sean realizados en la especie debida. La dación en
pago de efectos de comercio se considerará equivalente a pago en dinero; y
3. Los actos de constitución reales en seguridad de obligaciones anteriores que no las tenían.
Artículo 127º. Igualmente podrán ser revocados a favor de la masa los actos a título oneroso
realizados por el deudor en los seis meses precedentes, contado en la misma forma que en el
Artículo 125, con sus parientes en línea recta consanguíneos o afines hasta el segundo grado, o
su cónyuge o los parientes de éste en línea recta o consanguíneos o afines hasta el segundo
grado. La revocatoria no procederá si la otra parte probare que el deudor era solvente cuando se
celebró el acto, o justificare que tuvo razón suficiente, a juicio para creer que era solvente.
Artículo 128º. Revocado el acto o declarada su ineficacia, deberán restituirse la masa todos los
bienes transmitidos en virtud del acto impugnado. En caso de no ser posible la restitución , se
procederá a la indemnización correspondiente.
El donatario de buena fe está obligado a restituir solo el valor con que se hubiese enriquecido,
Cuando el tercero haya restituido lo que hubiese recibido por el acto impugnado, renacerá su
crédito.
Artículo 129º. Si los bienes objeto de esos actos hubieren salido del patrimonio de quien los
obtuvo en virtud de los mismos para ser adquiridos por sucesores a título singular, podrá exigirse a
éstos la restitución de dichos bienes, si la adquisición hubiere sido hecha a título gratuito o con
conocimiento de las causas que la invalidan.
Artículo 130º. Se restituirán por la masa a los terceros en caso de impugnación si se encontraren
en especie, o el valor en cuanto ella se hubiere enriquecido. Los valores que excediesen a dicho
enriquecimiento constituirán créditos exigibles en la quiebra.
Artículo 131º. El concurso podrá pedir la revocación de los actos celebrados por el deudor cuando
las leyes la consideren individualmente a los acreedores. Los efectos de la revocatoria beneficiarán
a toda la masa.
La acción será interpuesta ante el juez de la quiebra y se extenderá a los sucesores a título
singular, en los casos en que se proceda.
Artículo 132º. En los casos de quiebra de comerciante, frente a la masa se presumirá que
pertenecen al cónyuge fallido los bienes que al otro hubiese adquirido durante el matrimonio en los
cincos años anteriores a la fecha de la declaración de quiebra. Para proceder a la ocupación de
estos bienes, sin perjuicio de las medidas precautorias procedentes, el síndico deberá promover un
incidente en el que para obtener la resolución judicial favorable, bastará la existencia del vínculo
matrimonial dentro de dicho periodo y la adquisición de los bienes durante el mismo.
El cónyuge podrá oponerse probando en el incidente que dichos bienes los había adquiridos con
medios que no podían ser incluidos en la masa de la quiebra por ser de su exclusiva pertenencia, o
que le pertenecía antes del matrimonio. Si la resolución que recayere en el incidente le fuera
desfavorable podrá iniciar reclamación ulterior.
Artículo 133º. Declarada la quiebra, el síndico está obligado a tomar todas las providencias
necesarias para la guarda de los bienes, libros y papeles del fallido, para lo cual tomará posesión
de ellos con intervención del funcionario que el juzgado designare. Si lo estimare necesario,
aplicará en ellos los sellos de juzgado para mayor seguridad de los mismos.
El síndico hará el inventario definitivo y el avalúo de todos ,los bienes. A esta diligencias podrán
concurrir los acreedores, para lo cual el síndico dejará constancia en autos, con tres días de
anticipación del lugar y la hora en que se realizarán esos actos. Si fuere necesario, pedirá la
presencia del deudor.
Si se declara la quiebra de una sociedad que tenga socios ilimitada y solidariamente responsables,
las diligencias deberán practicarse también con los bienes y papeles de éstos.
Artículo 134º. Corresponderá también al síndico tomar todas las medidas necesarias para la
defensa y conservación del activo de la quiebra. Para el efecto, procederá al cobro de los créditos;
hará todos los gastos necesarios para la conservación de los bienes, acciones y derechos de la
masa; administrará los bienes inmuebles y percibirá sus frutos y productos, depositará diariamente
en el banco que correspondiese el dinero y los valores que recogiere, cualquiera fuese su origen.
Artículo 136º. Respecto a los bienes que se encontraren fuera del domicilio del fallido se
practicarán las mismas obligaciones mencionadas en esta sección , en los lugares en que estén
situados, librándose al efectos los despachos necesarios. Si los tenedores de esos bienes fuesen
personas de notoria responsabilidad se podrá designarla depositarias.
Artículo 137º. Con autorización del juez el síndico podrá proceder a la venta inmediata de aquellas
cosas perecederas o deteriorables o que estén expuesta a una grave disminución de sus precios ,
o que sean de conservación costosa en comparación con la utilidad que puedan producir.
Para estas enajenaciones se seguirán los preceptos sobre realizaciones del activo, si bien el juez
en resolución fundada, podrá dispensar de aquellos trámites que pudieran entorpecer estas
enajenaciones hasta el punto de perjudicar la finalidad que persiguen.
Artículo 138º. Firme el auto de quiebra y efectuada la verificación de crédito, el síndico realizará
los bienes de la masa en el más breve plazo.
La venta de bienes se hará en remate por el martillero público que designe el juez para cada
subasta de una terna propuesta por el síndico, previa publicación de edicto en dos diarios de gran
circulación de la capital por un plazo de cinco días para los bienes muebles y semovientes y diez
días para los inmuebles, sin tasación, excepto los inmuebles que tengan por base la tasación fiscal.
No obstante a pedido fundado del síndico, el juez podrá autorizar la enajenación total o parcial de
bienes en remate o licitación pública, o excepcionalmente, disponer la venta privada de alguno o
algunos de los bienes cuando conviniese a la mejor realización de los mismos en beneficio de la
masa.
Este remate o la licitación pública se llevará a cabo bajo las modalidades que apruebe el juzgado,
con base de venta, y se anunciará como queda establecido para caso de remate durante veinte
días.
Artículo 139º. Si en el remate no hubiere postores se procederá a segunda subasta sin base de
venta . Pero si el juzgado autorizó la venta total, o por junto, o de fondos de comercio o de
industria, o partes de la empresa que constituyan un conjunto económico, la segunda subasta se
hará con retasa del veinticinco por ciento y el edicto será publicado por veinte días como se
expresa en el Artículo 138º. No habiendo postores, el síndico procederá a la subasta de dichos
bienes, separadamente y sin base, en la forma expresada en el párrafo segundo del Artículo
anterior.
Artículo 140º. El adjudicatario que no pagare en tiempo el saldo del importe de la compra, perderá,
a favor de la masa, la seña entregada. Si en la nueva subasta no se alcanzare el precio por el cual
se hizo la compra, pagará la diferencia.
Artículo 141º. El juez, a pedido del síndico o de los acreedores quirografarios que representen las
dos terceras partes del capital quirografario verificado, podrá disponer la licitación de la
transferencia o cesión del activo y pasivo de la quiebra a un comprador, acreedor o tercero, que
tomará a su cargo el pago de los créditos contra la masa y contra el fallido. El comprador podrá
ofrecer hacerse cargo del pago solamente un porcentaje de los créditos quirografarios, pero
siempre obligará a pagar la totalidad de los créditos contra la masa y de los créditos privilegiados.
Si el juez lo autoriza, convocará a todos los acreedores y a los posibles compradores a una
audiencia, por medio de edicto publicado por cinco veces y con diez días de anticipación, en dos
diarios de gran circulación.
En la audiencia respectiva que se realizará con cualquier número de acreedores, los interesados
presentarán sus ofertas en sobre cerrado, previa comprobación de los requesitos exigidos por el
juzgado.
Abiertas las ofertas, el juzgado las pondrá a consideración de los acreedores presentes para ser
aprobada la que resulte más ventajosa.
Artículo 142º. El acreedor verificado titular de un crédito con garantía real podrá pedir la formación
de un concurso especial, y percibir su crédito del importe de la venta de la casa sujeta al privilegio
constituido a su favor con tal que preste fianza bastante de acreedor de mejor derecho. El juzgado
proveerá dentro del plazo de ocho días.
Si el acreedor no hubiere hecho uso de ese derecho hasta el comienzo del periodo de liquidación,
los bienes afectados al crédito con garantía real también serán enajenados en la forma prevista en
los Artículos precedentes, pero el resultado de la enajenación será individualizado con el fin de
satisfacer dichos créditos, previa deducción de los gastos.
Cuando los bienes no alcanzaren para pagar dichos créditos, sus titulares serán incluidos por el
saldo impago como acreedores del concurso a participar del dividendo, sin otra formalidad.
Artículo 143º. El síndico podrá, con autorización judicial, retirar la prenda en beneficio del
concurso pagando el importe de la deuda.
Artículo 144º. El síndico necesitará autorización judicial para comprometer en árbitros o transigir, y
para el ejercicio de las acciones previstas en la sección V, capítulo IV, título III, libro I de esta ley.
Artículo 145º. Las ventas de valores negociables en las bolsas y que se coticen en ellas, se harán
por corredores autorizados y en la Bolsa que indique el juzgado.
Artículo 146º. Uno o más acreedores podrán pedir al síndico el ejercicio de determinada acción
que aquél no hubiere iniciado. Se dirigirán al síndico por intermedio del juzgado, el que la
conminará a manifestar su decisión dentro del plazo de tres días.
Si no resultare mayoría, podrán ejercerla bajo su responsabilidad los acreedores que iniciaren la
consulta, previa autorización del juez en los casos en que el síndico también la necesita para
accionar.
El producto de las acciones promovidas por los acreedores ingresará en la quiebra, previo pago de
las costas.
Artículo 148º. Las sumas obtenidas por la liquidación del activo serán distribuidas en el orden
siguiente :
1. Pago de los créditos enumerados en el Artículo 237º.
2. Pago de los créditos admitidos con prelación sobre las cosas vendidas, según el orden
establecido por las leyes, y
3. Pago de los acreedores quirografarios, en proporción al monto del crédito por el que cada uno
de ellos hubiese sido admitido.
Artículo 149º. Finalizada la verificación y graduación de los créditos, el síndico presentará cada
cuatro meses, salvo que el juez estableciere un plazo distinto, un estado de las sumas disponibles
y un proyecto de distribución provisional de las mismas, con las reservas necesarias para los
créditos litigiosos y para los condicionales.
Así se continuará haciendo mientras existan bienes en el activo susceptible de realización. Se
considerará que se ha realizado todo el activo, aún cuando quedasen partes de éste, si el síndico
demostrare al juez que los Artículos, efectos o bienes aún existentes, carecen de valor económico
alguno o si el que tienen quedarían íntegramente absorbido por las cargas que pesen sobre ellos.
Artículo 150º. Llegado a ese estado, el síndico presentará una información pormenorizada de su
gestión, de la liquidación realizada y de la existencia de los bienes y créditos mencionados en el
Artículo precedente.
Presentará todos los justificativos y comprobantes de su gestión a los que acompañará una
rendición de cuenta detalladas y un proyecto de distribución final.
Artículo 151º. El juez ordenará la exhibición en secretaría de los documentos presentados, y citará
a los acreedores por edicto para que formulen las observaciones del caso. Si a los ocho días de la
última publicación del edicto ningún acreedor hubiere hecho uso de ese derecho, el juez declarará
aprobado el estado de liquidación y el proyecto de distribución
Artículo 152º. Si se presentaren observaciones dentro del plazo, se convocará a juicio verbal, al
cual concurrirán en la fecha fijada por el juzgado, el síndico y los oponentes.
Artículo 154º. El síndico, con autorización del juez estará obligado a pagar a los trabajadores sus
créditos devengados total o parcialmente en los seis últimos meses anteriores a la declaración de
quiebra, y las indemnizaciones en dinero a que tengan derecho a la terminación de sus contratos
de trabajo. Efectuará dichos pagos dentro de los treinta días siguientes a la verificación de dichos
créditos en el concurso, o en el momento en que haya fondos, si al vencimiento del mencionado
plazo no los hubieren.
Artículo 155º. En cualquier estado del procedimiento de la quiebra en que se comprobare que el
activo es insuficiente para cubrir los gastos ocasionados por la misma, el juez previo dictamen del
síndico, podrá resolver aún de oficio la clausura de los procedimientos de la quiebra.
Artículo 156º. La clausura hará que cada acreedor vuelva al ejercicio de sus acciones individuales,
pero en beneficio de la masa, la que no se disuelve.
Artículo 157º. El fallido o cualquier otro interesado podrá en todo tiempo obtener del juzgado la
revocación del auto de la clausura justificando que existen bienes para hacer frente a los gastos de
las operaciones de la quiebra, o consignando en poder del síndico una suma bastante para atender
esos gastos.
Artículo 158º. El juez dispondrá la clausura del juicio de quiebra si se hubiera producido el pago
concursal por la liquidación de todos los bienes del activo y el cumplimiento de la distribución.
Artículo 159º. Aún después de clausurada la quiebra, si se descubriesen bienes del fallido o se
restituyen bienes de éste que debían haberse comprendido en la quiebra, el juez tomará las
medidas pertinentes para su enajenación y distribución.
Artículo 160º. Cuando del informe del síndico resultase que el deudor incurrió en actos de
conducta dolosa, el juez de oficio o a pedido de cualquier acreedor, promoverá el procedimiento de
calificación de la conducta patrimonial del deudor fallido.
El procedimiento será iniciado en un plazo no mayor de veinte días después de haberse terminado
la verificación de créditos, o de dictado el auto de quiebra en el caso que éste hubiese sido
precedido por un procedimiento preventivo. El incidente respectivo se tramitará por separado.
Si la quiebra fuere declarada como consecuencia de haberse producido la nulidad del concordato
conforme lo disponen los arts. 61 y 62, el juez, de oficio y sin otro trámite, calificará la conducta del
deudor como dolosa.
Artículo 161º. Se correrá traslado por cinco días al fallido de la parte pertinente del informe del
síndico.
Podrán asistir a dicha audiencia los acreedores que hubiesen solicitado la iniciación del
procedimiento.
Artículo 162º. El juez resolverá dentro del plazo de cinco días y calificará la conducta patrimonial
del deudor, para lo cual tendrá presente, además de los indicios mencionados en los arts. 165 y
166 de las ciorcunstancias siguientes :
Artículo 163º. Si el juez calificare la conducta del deudor como dolosa o culposa, le comunicará al
juez en lo criminal, acompañando copias de las actuaciones pertinentes.
Si antes de que el juez de la quiebra haya calificado la conducta patrimonial del deudor se
comenzare ante la justicia penal un procedimiento sobre quiebra fraudulenta o culpable contra el
deudor comerciante, por el delito que corresponda contra el deudor no comerciante, ello no obstará
al procedimiento de calificación, y el juez del concurso la hará sin otros efectos que los
propiamente civiles o comerciales.
Recaída en la justicia penal sentencia condenatoria contra el fallido pasada en autoridad de cosa
juzgada, el juez de la quiebra estará a lo que resulte de dicho fallo para calificar la conducta
patrimonial del deudor.
Artículo 164º. Las sanciones que recayeran en la jurisdicción penal contra los directores
administrativos, gerentes o representantes, y los actos que éstos realizasen, cuando el deudor
fallido fuera una asociación o sociedad, serán tomados en consideración por el juez de la quiebra
para la calificación de la conducta patrimonial del deudor.
Artículo 165º. Podrá considerarse dolosa la conducta patrimonial del deudor en los casos en que
se probare alguna de las circunstancias siguientes :
5. Si hubiere consumido y aplicado para sus negocios propios, fondos o efectos que le hubiesen
sido confiados en depósito, mandato o comisión, sin autorización del depositante, mandante o
comitente.
8. Si no hubiere llevado los libros indispensables o si los hubiere ocultado o los presentare
truncados, falsificados o sustituidos.
Artículo 166º. Podrá considerarse culposa la conducta patrimonial del deudor cuando se probasen
algunas de las circunstancias siguientes :
1. Si hubiere sido declarado en quiebra por no haber cumplido las obligaciones de un concordato
precedente.
2. Si hubiere contraído por cuenta ajena, sin recibir valores equivalentes, compromisos que se
juzguen excesivos con relación a la situación que tenía cuando los contrajo.
3. Si tratándose de deudor comerciante no se hubiere presentado en el tiempo y en la forma
establecidos en esta ley.
4. Si se ausentare o no compareciere durante los trámites del juicio.
5. Si sus gastos personales o los de su casa se consideraren excesivos, con relación a su capital y
al número de miembros de su familia.
6. Si hubiere perdido sumas considerables en juegos de azar o en operaciones de agio o apuestas.
7. Si con el fin de retardar la quiebra hubiere revendido con pérdida o por un precio menor que el
corriente, efectos que hubiere comprado a crédito en los seis meses anteriores a la declaración de
quiebra, y cuyo precio se hallare todavía debiendo.
8. Si con el mismo propósito hubiere recurrido en los seis meses anteriores a la presentación, a
medios ruinosos para procurarse recursos.
9. Si después de caer en insolvencia hubiere pagado a algún acreedor, en perjuicio de los demás.
10. Si el deudor comerciante hubiere estado en débito, en el periodo transcurrido desde el último
inventario hasta la presentación o declaración de quiebra, por sus obligaciones directas, por una
cantidad doble del haber que resultare según el mismo inventario.
11. Si no hubiere llevado con regularidad sus libros en la forma determinada por la ley; o
12. Si no hubiere cumplido con la obligación de registrar las capitulaciones matrimoniales u otras
acciones especiales de propiedad de su mujer.
Artículo 167º. En cualquier estado del juicio de quiebra en que el juez, el fiscal o el síndico
tuviesen motivos para presumir la existencia de hechos delictuosos por el deudor deberán ponerlos
en conocimiento de la justicia penal. El juicio criminal no detiene el juicio de quiebra.
Artículo 168º. Tienen derecho a la rehabilitación todos los deudores que hubiesen sido declarados
en quiebra.
Artículo 169º. La rehabilitación hace cesar todas las inhabilitaciones que las leyes imponen al
fallido. Los acreedores concursales no podrán ejercer sobre los bienes que el deudor adquiera con
posterioridad a la rehabilitación sus derechos para el cobro de los saldos que aún les quedare
adeudando, luego de liquidados todos los bienes sujetos al desapoderamiento.
Artículo 170º. Los herederos del deudor fallecido podrán pedir la rehabilitación a favor de éste, si
la quiebra hubiere sido declarada después de su fallecimiento, o si falleciere durante la tramitación
del juicio.
Los efectos de la rehabilitación alcanzan a los herederos del deudor fallecido. Igualmente se
extienden a los socios de responsabilidad solidaria e ilimitada, cuando sea la sociedad la que
hubiese sido declarada en quiebra. Se beneficiarán, además, dichos socios con la rehabilitación,
cuando personalmente puedan acogerse a uno de los casos de los Artículos siguientes de este
capítulo aun cuando la sociedad no hubiese logrado su rehabilitación.
Artículo 172º. También procederá la rehabilitación una vez vencidos los plazos para promover el
incidente de calificación de la conducta patrimonial del deudor sin que aquél se hallase pendiente
de sustanciación, o si promovido, no se la califique de culposa o dolosa, siempre que no estuviesen
pendientes procedimientos en lo criminal por delitos producidos por la quiebra, y cuando :
1. Los fondos obtenidos de la liquidación alcancen para pagar íntegramente a los acreedores, o se
halen extinguidos todos los créditos, o
2. El deudor presentare carta de pago de todos los créditos.
En ambos casos, el juez acordará la rehabilitación luego de sustanciada la petición respectiva,
aunque no hubiesen transcurrido tres años desde la fecha del auto declarativo de quiebra.
Artículo 173º. En todos los casos, la rehabilitación será pedida al juez de la quiebra por el fallido o
por quien tuviere interés en ella, y se acompañarán cuantos documentos y recaudos fuesen
necesarios para probar que se reúnen los requisitos establecidos por esta ley.
Artículo 174º. La solicitud será comunicada a los acreedores por edicto publicado por cuenta del
interesado, durante ocho días, en dos diarios de gran circulación designado por el juez.
Dentro de los treinta días siguientes a la última publicación, cualquier acreedor podrá oponerse a la
rehabilitación, en escrito presentado al juez, fundándose en no haberse llenado los requisitos
exigidos por la ley para admitirla.
Artículo 175º. Vencido el plazo sin haberse deducido oposición, o si la hubiere, el juez, con
audiencia del fiscal y del síndico, si éste se hallare en funciones dictará sentencia haciendo o no
lugar a la rehabilitación.
Si tuviere varios establecimientos, lo será el juez del lugar donde el deudor tenga la administración
o negocio principal.
1. Las demandas contra el deudor respecto de sus bienes o contra la masa, aún las ya indicadas.
2. Las acciones a que se refiere la sección V, capítulo IV, título III del libro primero.
3. Las acciones emergentes del concordato homologado; y
4. Las acciones instauradas conforme a lo dispuesto en el Artículo 111
Artículo 178º. El agente fiscal será parte en los juicios de convocación y quiebra, a efecto de
prevenir o perseguir todo dolo o fraude o violación de las disposiciones legales.
Artículo 179º. Las resoluciones y providencias, salvo las excepciones previstas en esta ley,
quedarán notificadas en la secretaría del juzgado o tribunal, en los días hábiles de cada semana
que se designarán, posteriores a aquel en que se dictasen , o en el siguiente día hábil, si alguno de
ellos resultare feriado. A efecto, el juzgado no tribunal fijará dos días de notificaciones por semana
en la primera providencia que dictare en el juicio. No se considerará cumplida la notificación si el
expediente no se encontrare en secretaría y se hiciere constar esta circunstancia en el libro que se
llevará al efecto y que será destinado exclusivamente a los juicios de convocación de acreedores y
de quiebra.
Artículo 180º. El juzgado o tribunal podrá disponer la notificación personal o por cédula de
aquellas resoluciones que estimase conveniente.
Artículo 181º. El síndico, el agente fiscal, el deudor y los interesados en el juicio estarán obligados
a comparecer en secretaría a los efectos legales, los días designados, desde el siguiente de su
primera presentación al juzgado o del conocimiento que tuviesen de la convocación o de la
quiebra. Se considerarán que los interesados tienen conocimiento desde la primera notificación
expresa que hubiesen recibido o desde la fecha del vencimiento de las publicaciones respectivas.
No podrán alegar en ningún caso, que no tuviesen conocimiento de tales publicaciones.
Artículo 182º. Siempre que esta ley o el tribunal disponga que una resolución se notifique por
edicto se entenderá, salvo disposición en contrario, que deben publicarse avisos por tres días
consecutivos en un diario del asiento del juzgado. Si no lo hiciere, el juzgado designará el diario en
que se hará la publicación. La notificación se entenderá hecha el día de la última publicación.
Artículo 183º. Créase el Registro General de Quiebras ,que formará parte del Registro General de
la Propiedad, en el cual se inscribirán los pedidos de apertura de juicios de convocación de
acreedores y los siguientes autos :
Artículo 184º. El juez comunicará de oficio al Registro General de Quiebras las resoluciones que
deban ser inscriptas, el mismo día en que fueren dictadas. La comunicación se hará en duplicado;
una de las copias será devuelta al juzgado de origen con constancia de la recepción, y quedará
agregada al juicio respectivo. La otra será archivada y se transcribirá un extracto de la misma en el
Registro correspondiente.
Artículo 185º. El registro General de Quiebras será público, y dará noticia o certificaciones de sus
asientos a quien lo solicite
Artículo 186º. Los plazos establecidos por esta ley son perentorios, con las excepciones previstas
en ella. Los determinados en día se entenderán de días hábiles.
Las pruebas deberán ser producidas dentro de dicho plazo y el juzgado habilitará las audiencias
que fueran necesarias para recibirlas. En los casos de admisibilidad de la prueba testifical, cada
parte no podrá presentar más de siete testigo.
Artículo 188º. Declarada la cuestión de puro derecho o vencido el plazo de prueba, el juez
pronunciará el fallo dentro de cinco días.
Artículo 189º. Se tramitarán como incidentes y con el procedimiento indicado en este capítulo :
Las demás acciones estarán a la tramitación que establezca las leyes de procedimientos, salvo
disposición en contrario de esta ley.
Artículo 191º. Se interpondrá el recurso dentro de los tres días siguientes al de la notificación de la
resolución respectiva, y el escrito en que se deduzca consignará sus fundamentos: en caso
contrario, se tendrá por no interpuesto el recurso.
Artículo 192º. El juez podrá resolver el recurso sin audiencia de la otran parte: en tal caso la
resolución será recurrible.
Si el juez ha sustanciado el recurso como audiencia de la otra parte, la resolución que caiga será
irrecurrible.
Artículo 193º. El juez resolverá el recurso en el plazo de cinco días.
Artículo 194º. Cuando el recurso de reposición fuere deducido en audiencia deberá tramitarse y
resolverse en la misma.
Artículo 195º. El recurso de apelación se otorgará de las resoluciones definitivas que pongan fin a
la pretensión resistida, hagan imposible su continuación o importen la paralización del juicio o del
incidente. Procederá contra los autos interlocutorios que resuelvan incidentes y causen gravamen
irreparable, salvo lo dispuesto en el Artículo 192º.
Artículo 196º. El plazo para apelar será de tres días y se interpondrá por escrito o en el acto de la
notificación, limitándose el apelante a la mera interposición del recurso. Si así no lo hiciere, se
mandará devolver el escrito previa anotación de la fecha de su presentación que el secretario
consignará en autos.
Artículo 197º. La apelación se otorgará siempre en relación y en el solo efecto devolutivo, salvo
los casos en que esta ley disponga que lo que sea en ambos efectos.
Artículo 198º. En todos los casos en que se concediesen el recurso se mandará sacar testimonio
en papel común o fotocopia de lo que el apelante señalase de los autos, con las adiciones que
hiciese la contraparte, si la hubiere y las que el juez estimare necesarias.
Dicho testimonio será remitido al superior dentro de las veinticuatro horas siguientes a la última
notificación que lo ordene, siendo responsable de ello el secretario del juzgado, quién lo entregará
bajo recibo al secretario de la cámara correspondiente.
Artículo 200º. La forma de tramitar el recurso en segunda instancia se regirá por las ;leyes que
regulan la materia en el procedimiento civil.
SECCION III - Del recurso de nulidad
1. Cuando hubiesen sido dictados con violación de la forma y solemnidad que prescriben las leyes.
2. Cuando hubiesen sido dictadas en virtud de un procedimiento en que se hubieran omitido las
formas sustanciales del juicio : y
3. Cuando se hubiese incurrido en algún defecto de lo que por expresa disposición de la ley anulan
las actuaciones.
Artículo 202. Las nulidades siempre se declararán a petición de parte. Solo serán declaradas de
oficio :
Artículo 203º. La interposición del recurso de nulidad podrá hacerse independiente, conjunta o
separadamente con el de apelación, en el cual se le considerarán implícito y regirá a su respecto lo
dispuesto para este último.
Artículo 205º. Este recurso se interpondrá dentro de tres días de notificada la denegación. Con el
escrito en que se lo interponga se acompañará copia simple de la providencia recurrida y los
recaudos necesarios autenticados por el secretario, so pena de tener desierto el recurso.
Artículo 206º. Si lo juzgare necesario el tribunal de apelación pedirá informe al juez de la causa,
quien en ningún caso remitirá al superior los autos, salvo que aquél excepcionalmente lo solicite.
Evacuado el informe el tribunal resolverá la queja sin otro trámite.
Si el recurso fuese concedido, regirá para su concesión y tramitación lo dispuesto a su respecto por
las leyes procesales.
Artículo 208º. El juez deberá resolver las pretensiones de las partes en los plazos legales una vez
que se encuentren en estado de fallo. Transcurrido esos plazos, el juez podrá ser requerido por
cualquiera de los interesados.
Pasado diez días desde el urgimiento sin que el juez se haya pronunciado, el interesado podrá
recurrir en queja ante el tribunal superior acompañando copia del escrito de urgimiento con
constancia del día y hora de su presentación, autenticada por el secretario.
Artículo 209º. El tribunal superior dispondrá, previo informe del juez, que éste administre justicia
dentro del plazo de diez días, si la petición es fundada; si así no lo hiciere, el interesado podrá
denunciarlo ante la Corte Suprema de Justicia.
Artículo 210º. Créase la sindicatura general de quiebras como organismo auxiliar de la Corte
Suprema de Justicia.
Constituye su función principal administrar y realizar los bienes de las personas que sean
declaradas en quiebras, liquidar y pagar sus deudas, y desempeñar las funciones que le
encomiende esta ley.
Artículo 211º. La sindicatura general de quiebras con asiento en la Capital, será ejercida por un
funcionario con el título de síndico general y por agentes con el título de síndicos.
El síndico general deberá ser paraguayo, abogado, haber cumplido treinta años de edad y ejercido
la profesión o desempeñado la magistratura judicial durante cinco años como mínimo. Será
nombrado por el Poder Ejecutivo a propuesta en terna de la Corte Suprema de Justicia; durará
cinco años en sus funciones y podrá ser reelecto.
Artículo 212º. Los síndicos, cuyo número será fijado periódicamente por la Corte Suprema de
Justicia, serán nombrados por ésta en consulta con el síndico general.
Los síndicos deberán ser de nacionalidad paraguaya, haber cumplido veinticinco años de edad,
poseer título de abogado o de doctor en ciencias económicas o de licenciado en ciencias contables
y administrativas, y ejercido las respectivas profesión o la magistratura judicial durante tres años
como mínimo. Durarán un año en sus funciones y podrán ser reelectos.
Artículo 213º. Los abogados cuyos servicios sean eventualmente necesarios, los expertos en
contabilidad o de otra índole y los demás funcionarios auxiliares que se requieran en casos
determinados, serán contratados para cada caso por la Corte Suprema de Justicia a propuesta del
síndico general y remunerados por la masa.
Artículo 214º. Los empleados y obreros que sean necesarios para la realización de los bienes, su
conservación o traslado, serán contratados temporalmente y para cada caso por el síndico
interviniente, con autorización del juez de la quiebra y remunerados por la masa.
Artículo 215º. Los sueldos del síndico general, de los síndicos y demás funcionarios permanentes
serán establecidos en el presupuesto general de la Nación.
Artículo 217º. El síndico general tendrá la dirección superior y la responsabilidad del buen
funcionamiento de la institución, e impartirá al personal de su dependencia las instrucciones
generales y particulares, de las que no se podrá adaptar sin consulta previa.
Con la intervención directa del síndico general, cesará la del síndico interviniente mientras dure la
de aquél.
Artículo 218º. En caso de impedimento, el síndico general será sustituido por el fiscal general del
Estado.
Artículo 219º. El síndico general velará porque los concursos y quiebras se tramiten rápida y
correctamente, y mantendrá un cuidadoso control sobre el movimiento de fondos. Los síndicos
deberán presentarles informes mensuales sobre la actividad que desarrollen y el estado de los
juicios en que intervengan.
Artículo 220º. En conocimiento de faltas o mal desempeño de los síndicos o del personal de su
dependencia, el síndico general corregirá los defectos y abusos que comprobase. En casos graves,
podrá suspender a cualquier funcionario de la sindicatura, inclusive a los síndicos. Si éstos
estuvieren actuando en algún juicio, propondrá al juzgado un sustituto. La designación de éste se
hará por el juzgado, en la misma forma en que se hizo la del sustituto.
Artículo 221º. El síndico será parte esencial en los juicios de convocación de acreedores y de
quiebra, y actuará en defensa de los intereses generales de los acreedores, y protegerá los
derechos del fallido en cuanto pudiera ser de interés de la masa, sin perjuicio de las facultades de
los acreedores y del fallido, en los casos determinados por la ley.
Artículo 222º. No podrá ser síndico del juicio el que fuese pariente dentro del cuarto grado,
inclusive, de consanguinidad o afinidad del convocatorio o fallido, o de los directores,
administradores o gerentes del deudor.
Artículo 223º. El deudor y los acreedores podrán reclamar ante el síndico general o ante el juez
que entendiese en la causa, la corrección de cualquier error, negligencia o abuso del síndico, sin
perjuicio de las acciones que les correspondieran contra el síndico.
Artículo 224º. La remoción de los síndicos procederá por resolución judicial pronunciada en
trámite sumario, a petición del síndico general, del deudor o de cualquiera de los acreedores, por
faltas graves o mal desempeño de sus funciones.
Ejecutoriada la resolución del juzgado que rechace de remoción del síndico no se podrá volver a
plantear la remoción por los mismos hechos.
Artículo 226º. Cuando el activo del deudor no exceda de cincuenta mil guaraníes y su pasivo de
doscientos mil guaraníes, o de las sumas que periódicamente fuesen fijadas por acordadas de la
Corte Suprema de Justicia, se aplicará al concurso el régimen de esta ley con las siguientes
normas :
Artículo 227º. Si antes de aprobado el concordato se comprobare que se han superado los límites
determinados en el Artículo anterior, se aplicarán las disposiciones comunes a las demás clases
de concurso.
Artículo 228º. La declaración de quiebra de una empresa unipersonal o societaria que presta un
servicio público, no interrumpirá el servicio de que se trate.
No obstante, podrán suspenderse en tales empresas las obras que estuviesen en construcción,
siempre que esta suspensión no cause perjuicio al funcionamiento regular de la parte que se
encuentre en explotación.
Artículo 229º. Notificada la quiebra a la persona de derecho público concedente del servicio,
designará ésta un interventor que le represente y asista a la ocupación e inventario de los bienes
de la empresa fallida, realizados por el síndico. Tendrá este derecho aunque no fuese acreedora.
Artículo 230º. La explotación de la empresa continuará bajo la dirección del síndico y con el
contralor del interventor nombrado según lo dispuesto en el Artículo anterior. El juzgado nombrará
un consejo asesor formado por un representante de la empresa fallida, otro de los acreedores, otro
del personal de la empresa, bajo la presidencia del interventor ya designado. Los acreedores
designarán al miembro que haya de representarlos en asamblea convocada y presidida por el juez
de la quiebra, por simple mayoría de votos presentes, que presente mayoría de capital. Si se
dividiere la mayoría entre los votados, el juez designará al que haya reunido mayor suma de
capital.
Artículo 232º. Los acreedores tiene derecho igual a ser satisfecho en proporción a sus créditos
sobre el producto de los bienes del deudor, salvo las causas legítimas de prelación.
Fuera de los casos expresamente determinados por la ley, ningún crédito tendría preferencia en el
pago.
Artículo 233º. Los créditos con privilegios especial prevalecen sobre los créditos con privilegio
general respecto de los bienes afectados al privilegios especial.
Los créditos simples o comunes serán pagados a prorrata sobre el remanente de los bienes, una
vez cubiertos los créditos privilegiados. Los privilegios no podrán hacerse efectivos sobre las cosas
muebles en perjuicio del derecho de retención.
Si se tratare de inmuebles no podrá oponerse la retención a los terceros que hubieren adquirido
derechos reales sobre ellas, inscriptas antes de la constitución del crédito del oponente.
En cuanto a los inscriptos después, no podrá hacerse valer la retención si no se hubiere anotado
preventivamente con anterioridad al crédito, y a su monto, efectivo o eventual, en el registro
respectivo.
1. Los gastos de justicia hechos para la realización de la cosa y la distribución del precio.
2. Los créditos del estado y de la municipalidad por todo tributo, impuestos y tasas que gravan los
objetos existentes, retenidos o secuestrados en las aduanas, o establecimientos del Estado o
municipio, o autorizados o vigilados por ellos por derechos de importación, extracción o consumo,
mientras sigan en poder del acreedor. Si este fuere desposeído de ellos contra su voluntad, se
procederá como en caso de prenda.
3. El desposeído contra su voluntad podrá reivindicar la cosa gravada en prenda durante tres años,
en las condiciones prescriptas para el poseedor. Cuando concurriesen varios acreedores sobre una
misma prenda, tendrán prioridad de los más antiguos según el orden de su constitución, y los de la
misma fecha se dividirán el precio a prorrata. Si la prenda se hubiere establecido mediante la
entrega de los documentos que configuren el dominio o un derecho de garantía sobre las cosas en
poder de terceros por privilegios especiales, el acreedor prendario deberá soportar tales
preferencias.
El privilegio acordado al crédito pignorativo se extiende a las costas judiciales por la intervención
en el proceso de ejecución, a los intereses debidos por el año en curso a la fecha de la pignoración
y por los del año anterior.
4. Los gastos de conservación, reparación, fabricación o mejora de las cosas muebles siempre que
éstas se halen en poder del acreedor.
El privilegio tiene efecto también en perjuicio de los terceros que tienen derecho sobre la cosa,
cuando el que hizo las prestaciones o los gastos haya procedido de buena fe.
El acreedor puede retener la cosa sujeta al privilegio mientras no sea satisfecho de su crédito y
podrá venderla según las normas establecidas para la venta de la cosa dada en prenda.
5. Los créditos por suministros de semillas, de materias fertilizantes, plaguicidas, y de agua para
riego, como también los créditos por trabajos de cultivo y de recolección tienen privilegios sobre los
frutos a cuya producción hayan concurrido. Este privilegio podrá ser ejercido mientras los frutos se
encuentren en el fondo, en sus dependencias o en depósitos públicos.
Se aplican a este privilegio, en lo pertinente., las disposiciones del segundo y tercer apartado del
inciso anterior.
6. Los créditos del estado por los tributos indirectos tienen privilegios sobre los muebles a los
cuales los tributos se refieren.
7. El crédito por hospedaje y suministros a las personas alojadas en la hotelería, sobre las cosas
muebles llevadas por éstas a la fonda u hotel y a sus dependencias y que continúan
encontrándose allí.
Este privilegio tiene efecto también en perjuicio de terceros que invoquen derechos sobre dichas
cosas, so pretexto de ser robadas o perdidas, a menos que el hotelero estuviera en conocimiento
de tales derechos al tiempo en que las cosas fueron introducidas en su hotel. En defecto de las
personas obligadas por la ley concurrirá, empero, con los gastos de asistencia médica y funerarios,
cuando la enfermedad o el fallecimiento del viajero hubiesen ocurrido en la posada.
8. Los créditos dependientes del contrato de transporte terrestre y los créditos por los gastos de
impuestos anticipados por el portador, tiene privilegio sobre las cosas transportadas mientras éstas
permanezcan en su poder, y durante los quince días que sigan a la entrega que hubiese hecho el
destinatario.
9. Los créditos derivados de la ejecución del mandato, tienen privilegio sobre las cosas del
mandante que el mandatario detente para la ejecución del mandato.
10. Los créditos derivados del depósito a favor del depositario tiene igualmente privilegio sobre las
cosas que detenta por efecto del depósito.
11. El crédito del dueño de la cosa depositada tiene privilegio sobre el precio que adeudase el
comprador, cuando la hubiese vendido el depositario o su heredero, aunque procediese de
buena fe.
12. Los créditos por un año de alquileres de viviendas o locales comerciales, mientras no se
efectúe el desalojo. Este privilegio comprende los muebles de propiedad del locatorio y que se
hallen dentro de la finca. Exceptúanse el dinero, los créditos y títulos, como también las cosas
muebles que solo se encuentren accidentalmente y deban ser retirados, cuando el locator hubiese
sido instruido de sus destino, o lo conociese por la profesión del locatorio , la naturaleza de las
cosas o cualquier otra circunstancia. No se extiende a las cosas robadas o perdidas.
Cuando las cosas afectadas hubiesen salido del inmueble, el locator podrá embargarias, dentro del
término de treinta días, sin perjuicio de los derechos adquiridos por terceros de buena fe.
13. En el caso de seguro de responsabilidad civil , el crédito del perjudicado sobre el resarcimiento,
tiene privilegio sobre la indemnización debida al asegurado.
1. Los gastos de justicia hechos para realizar en inmueble y distribuir sus precios.
2. Los impuestos y tasas fiscales o municipales que recaen directamente sobre el inmueble,
anteriores a la constitución de la hipoteca o del crédito con que entren en conflicto, si fuera
manifestado por la administración competente en el certificado necesario para , lograr la escritura.
Las cargas o impuestos posteriores a la hipoteca , si fueren periódicos, solo tendrán prelación por
los dos últimos años, y por el tiempo que transcurra durante el juicio.
3. El crédito del propietario vecino que ha construido el muro divisorio, según lo dispuesto por ley
pertinente, si ha sido prenotado en el Registro General de la Propiedad antes de la constitución de
la hipoteca y del crédito.
Artículo 236º. Los créditos privilegiados que concurran sobre muebles o inmuebles determinados
se ejercerán en el orden de su numeración. Los de igual categoría se liquidarán a prorrata.
Previa deducción, en todos los casos, del importe de los gastos de justicia realizados en el interés
de todos los concurrentes y cubiertos que sean los créditos especiales, el remanente del producido
de los muebles e inmuebles ingresará en la masa.
Cuando no fuese posible abonar el importe de los créditos preferidos, quedarán por el saldo
convertidos en quirografarios.
Artículo 238º. Cuando la cosa afectada a un privilegio especial fuese enajenada, el privilegio se
ejercerá sobre el precio que se adeudase y pudiese individualizarse.
Artículo 239º. El que tuviese un privilegio especial sobre diversos muebles podrá ejercerlo por la
totalidad de su crédito sobre todos o algunos de ellos.
En este último caso, los privilegiados en grado inferior respecto de las cosas realizadas, tendrán
derecho para exigir que el crédito se distribuya proporcionalmente sobre todos los bienes
afectados, y les será reconocida la parte que así les hubiese correspondido sobre los demás
bienes, aunque con relación a ellos no tuviesen preferencia.
Artículo 240º. Son acreedores de la masa sucesoria o concursal los titulares de los siguientes
créditos.
Los créditos enumerados serán pagados en el mismo rango, con preferencia a los demás
acreedores, pero sobre la cosa afectada a privilegio especial sólo gravitarán proporcionalmente al
beneficio recibido por el acreedor.
Artículo 241º. Son créditos privilegiados sobre la generalidad de los bienes del deudor u se
ejercerán en el orden de su numeración.
1. Los gastos funerarios del deudor realizados con moderación, así como los de su cónyuge e hijos
que viviesen con él.
2. Los gastos de la última enfermedad del deudor, durante el término de seis meses. Esta
disposición es aplicable a los de su cónyuge que viviesen con él.
3. Los gastos por provisión de alimentos para el deudor y su familia, durante los últimos seis meses
:y
4. Los del Estado y el Municipio, por impuestos, tasas y contribuciones correspondientes al año en
curso y al inmediato anterior.
Artículo 242º. Quedan subsistentes los privilegios marítimos, aeronáutico y los demás reconocidos
por leyes especiales, en cuanto no se opusiesen a las normas de esta ley. Los privilegios de los
créditos de los trabajadores se regirán por las leyes respectivas.
Artículo 243º El obligado a restituir una cosa podrá retenerla cuando le correspondiese un crédito
exigible, en virtud de gastos efectuados en ello, o con motivo de daños causados por dicho objeto.
No tendrán esta facultad quien detentase la cosa por razón de un acto ilícito.
Este derecho podrá invocarse respecto de muebles robados o perdidos, cuando mediase buena fe.
Artículo 244º. Aquél que retenga con derecho una cosa, y fuese demandado por la devolución de
ella, sólo deberá restituirla cuando el demandante efectúe la contraprestación a que estuviese
obligado.
Artículo 245º. El derecho de retención es indivisible. Podrá ser ejercido por la totalidad del crédito
sobre cada parte de la cosa que forma el objeto, pero se ajustará a la regla de la división de la
hipoteca. Si el acreedor ejecuta y provoca la venta de la cosa retenida, podrá ejercer su derecho de
retención sobre el precio.
Artículo 246º. El derecho de retención no impedirá que otros acreedores embarguen la cosa
retenida, y hagan la venta judicial de ella, pero el adjudicatario, para obtener los objetos
comprados, debe entregar al acreedor que retiene la cosa el importe de su crédito.
Artículo 247º. Sin perjuicio de lo que dispongan las leyes especiales, la anotación del derecho a
retención sobre inmuebles, prevista por el Artículo 233º., deberá decretarse judicialmente y por
monto determinado.
Cesa también el derecho de retención por la extinción de la deuda en que se funde, o si se afianza
su pago con garantía suficiente a criterio del juez.
Cuando el que retiene la cosa ha sido desposeído de ella contra su voluntad por el propietario o
por un tercero, podrá reclamar la restitución mediante las acciones que correspondan al poseedor
despojado.
Artículo 249º. Cuando la cosa muebles afectada al derecho de retención hubiese pasado a un
tercero de buena fe, la restitución procederá en el caso de haber sido robada o perdida.
Artículo 250º. Hasta tanto se modifique que la ley orgánica de los tribunales los juicios de quiebra
tramitarán ante el juez de primera instancia del fuero comercial.
Artículo 251º. Deróganse todas las disposiciones contenidas en el libro IV del Código de
Comercio, en el título XXV del Código de Procedimientos en Materia Civil y Comercial, y en el libro
IV, sección II, título I y II del código Civil, así como todas las contenidas en leyes especiales que
contraríen esta ley.
Artículo 252º. Los juicios de convocación de acreedores, los de quiebra y los concursos civiles ya
iniciados se sustanciarán conforme a las disposiciones que regulan antes de la vigencia de esta
ley.
Artículo 253º. Esta ley entrará a regir desde el día 1º. de abril de mil novecientos setenta.