Mi Princesa,
SERAS MUY RECOMPENSADA
Te veo cuando nadie más lo hace. Te veo ocuparte de las
necesidades de los demás cuando nadie te mira,. Sé que das
generosamente cuando no te enfocan los reflectores.
Probablemente tu nombre nunca aparezca en una placa
para que el mundo se entere, pero yo te veo. Mi hija fiel, sé
que necesitas ser apreciada por l que eres y haces. Pero no
te desanimes.
Yo te daré una recompensa que no se puede comprar en los
negocios ni se encuentra en medio de las alabanzas de la
gente. Espero ansiosamente celebrar en el cielo todo lo que
has hecho para el avance de mi Reino.
Estoy muy contento por tu dedicación y tus buenas obras.
Hasta que llegue ese gran día (en el que yo exalte tus buenas
obras para que todo el mundo las conozca), permíteme darte
un adelanto de esas bendiciones aquí en la tierra. Gracias
por tu fidelidad, mi princesa. Lo mejor esta aun por venir.
Con amor,
Tu Rey, y el que te recompensa.