ANÁLISIS PSICOLÓGICO DE LA PELÍCULA
Siempre Alice (Still Alice)
Dirigida por: Richard Glatzer, Wash Westmoreland
Alice Howland, felizmente casada y madre de tres hijos adultos, es una
conocida lingüista que empieza a olvidar algunas palabras. El devastador
diagnóstico de alzhéimer de inicio precoz pone a prueba las relaciones
familiares. Su lucha por seguir conectada a la persona que fue es
desgarradora, conmovedora y estimulante.
Desde el punto de vista cognitivo, la demencia de esta mujer de 50 años
diagnosticada con Alzheimer, reconocida profesora de lingüística de una
universidad de Columbia en Nueva York Alice, que es una persona
acostumbrada a hablar en público, olvida en una conferencia una palabra
clave para proseguir con su discurso. Al principio lo achaca a un despiste sin
importancia, producto del estrés o del cansancio, pero después sufre
diferentes percances similares, como la desorientación. Ella se pierde en su
propia casa, olvida que debe ir al baño, exige que su marido repita las
mismas acciones como leerle o servirle agua, sin que ella se dé cuenta de
que ya se la ha pedido antes., Alice se ve en el espejo del baño. La segunda
vez, no se reconoce. La mujer del reflejo, con el pelo desordenado y
aturdido, no es ella, sino otra persona.
Al tratarse de un trastorno cognoscitivo, como lo es el Alzheimer.
Conductualmente, ella lucha para tener el control de su vida y tratar con la
enfermedad y su trabajo, familia y amigos. Pero esto parece inútil y
estresante para ella, hasta el punto en cual tras recibir la confirmación del
psicólogo es cuando ella acepta que necesita ayuda, misma ayuda y/o apoyo
el cual le brinda su familia, para de esta forma sobrellevar su enfermedad.
Alice en una escena, presa del miedo pero con la disciplina bajo la que
siempre se rigió, comienza a organizar una especie de antología de sus
recuerdos donde decía: “Preferiría tener cáncer, sería menos vergonzoso”, le
dice Alice a John en uno de sus arrebatos. Constantemente la película
muestra varias situaciones que refieren a la importancia de la memoria en las
relaciones humanas, la dificultad para recordar hechos pasados como
recientes va tiñendo los vínculos de Alice. Comienza a manifestarse el
agotamiento, la irritabilidad, la confusión y la agresividad en ella. Así como
también se visualiza en los demás integrantes de su familia diferentes
emociones, miedo, impotencia, tristeza, desesperación, darán cuenta de que
es una enfermedad desgastante para quien la padece, así como también
para los miembros de la familia.
A su vez en el film se puede percibir el papel esencial de la familia en
situaciones como ésta, por un lado su esposo cumpliendo el papel de
cuidador principal atraviesa en un inicio la negación de la enfermedad de su
esposa y a medida que avanza la misma se lo ve agotado, con tristeza, sus
hijos reaccionan de diferente manera, mientras sus hijos mayores se
muestran más alejados, su hija menor decide volver a la casa de su madre
para acompañarla. Frente al progreso de la enfermedad su familia comienza
a tomar decisiones por ella.
Teniendo en cuenta la parte física, me centro en los indicios y los
síntomas del Alzheimer como modificadores esenciales de la vida cotidiana
de Alice. El hecho de que la enfermedad comience por la sutileza agudiza el
duelo y dilata el diagnóstico. De ese modo, la vida perfecta de Alice
comienza a desmoronarse. Entre los síntomas iniciales que aparecen en
Alice encontramos pequeños cambios cotidianos, que empiezan a hacer
evidente su deterioro cognitivo, como olvidarse de cómo hacer una receta
que hacía desde hace años, meter el champú en el frigorífico, olvidar el
nombre de cosas de la casa, etc., así como otros sucesos que implican
también una dimensión social, como olvidarse de lo que iba a decir durante
una lección en la universidad, o problemas de orientación (se pierde
corriendo en un sitio muy habitual para ella).
Además, en la película se puede apreciar de forma muy evidente el tipo
de evolución que tiene la enfermedad. Por ejemplo, al principio tiene algunos
problemas con el reconocimiento de personas que conoce poco (como la
nueva novia de su hijo, a quien no recuerda haber visto previamente), si bien
llega a tener problemas para reconocer a su propia hija o (al final de la
película, cuando su deterioro ya es más avanzado, a su cuidadora
profesional). Este deterioro progresivo también se hace evidente en las
distintas evaluaciones neuropsicológicas que le realiza el neurólogo, y que
también aparecen en la película: Se puede apreciar el cambio en variables
como memoria verbal inmediata, memoria episódica, memoria a largo plazo,
denominación de imágenes, etc.
También resulta interesante estudiar las diferentes reacciones de Alice y
su familia ante el conocimiento de la enfermedad. Aunque en un primer
momento intenta mantener las formas hasta tener el diagnóstico definitivo,
Alice tiene una inevitable “explosión emocional” con su marido, donde
estremece ver en sus ojos el miedo, la ansiedad y la incertidumbre ante su
futuro.
Toda la película se resume a como la protagonista decide afrontar su
inevitable destino, donde lo más importante es no perder la identidad y
perderse a sí mismo, ni ser una carga para los otros. Olvidarse unas
palabras, algún nombre o la cara de un ser querido es terrible, pero Alice
demuestra que lo peor sigue siendo no reconocer a esa mujer que le
devuelve la mirada en el espejo, sus logros, los buenos y los malos
momentos, eso que, en definitiva, nos distingue del resto de los animales y
nos convierte en lo que somos: seres humanos pensantes y emocionales.