DELFINES
Morfología
Los delfines tienen un cuerpo fusiforme ágil y adaptado para nadar a gran
velocidad gracias también a los potentes músculos que mueven su aleta
caudal. Por su parte las aletas pectorales, junto con la sección de cola,
proporcionar control direccional y la aleta dorsal, en aquellas especies que
tienen, proporciona estabilidad. A pesar de que varía según las especies,
los patrones básicos de coloración son los tonos grises, por lo general con
la zona ventral más clara, y a menudo cuentan con líneas y manchas que
contrastan con el color principal. El cerebro del delfín es grande y muy
complejo, diferente de la estructura de la de la mayoría de los mamíferos
terrestres y es considerado como uno de los animales más inteligentes de
la Tierra.
La mayoría de los delfines tienen la vista muy desarrollada, tanto dentro
como fuera del agua, y pueden oír frecuencias diez veces o más por
encima del límite superior del oído humano adulto. El sentido del tacto del
Comportamiento
Los delfines son capaces de realizar una amplia gama de sonidos utilizando
sacos aéreos nasales situados justo debajo del espiráculo. Alrededor de
tres categorías de sonidos pueden realizar los delfines: silbidos, sonidos de
frecuencia modulada y chasquidos. Los delfines se comunican con sonidos
producidos por la vibración del tejido conectivo, de forma similar que los
humanos utilizan las cuerdas vocales. Los chasquidos son direccionales y
los utilizan para la ecolocalización, aumentando la frecuencia de esos
chasquidos al acercarse a un objeto de interés. El delfín también está muy
desarrollado, con densas terminaciones nerviosas en la piel,
especialmente alrededor del hocico, las aletas pectorales y la zona genital.
Sin embargo, los delfines carecen de un nervio olfativo se cree que no
tienen sentido del olfato. Eso sí, tienen sentido del gusto y muestran
preferencias por ciertos tipos de alimentos.
Alimentación
Los delfines son carnívoros, siendo su principal fuente de alimento los
peces y calamares aunque la orca y la falsa orca (Pseudorca crassidens)
también se alimentan de mamíferos marinos. Un método común de caza
se realiza en grupo, reuniendo un banco de peces y donde los delfines se
turnan para capturar los ejemplares. En algunas partes del mundo, los
delfines comunes se alimentan de noche buscando las especies que suben
a la superficie durante ese momento del día. Los delfines comunes son
auténticos especialistas trabajando en equipo para conseguir alimento
cierran los bancos entre ellos para poder alimentarse más fácilmente.
Amenazas
Los delfines tienen pocos enemigos naturales. Para la mayoría de las
especies de delfines más pequeñas sólo unos pocos de los tiburones más
grandes, como el tiburón toro, el tiburón tigre o el tiburón blanco
representan un riesgo potencial, especialmente para las crías. Algunas de
las especies más grandes como las orcas también se alimentan de
pequeños delfines, pero es poco común.
Las principales amenazas de los delfines provienen del ser humano,
especialmente en algunas especies de delfines de río como el delfín del río
Amazonas o el del Ganges que se encuentran en peligro crítico de
extinción. Los pesticidas, metales pesados, plásticos y otros
contaminantes industriales y agrícolas están envenenando a muchas
especies de delfines. Las lesiones y muertes por colisiones con
embarcaciones, especialmente con las hélices, también son comunes.