MECÁNICA RESPIRATORIA
El intercambio de oxígeno y de dióxido de carbono (hematosis) tiene
lugar entre los alvéolos y los capilares del pulmón a través de la
membrana alveolocapilar, que es semipermeable. Con la inspiración, el
aire ingresa a los pulmones porque la presión dentro de ellos es menor
a la presión atmosférica.
-Inspiración
Se contraen el diafragma, los músculos intercostales externos, los
serratos anteriores y los pectorales. La cavidad torácica se expande.
Los pulmones se dilatan al entrar aire oxigenado. Tras la inspiración, el
oxígeno llega a los alvéolos y pasa a los capilares arteriales.
-Espiración
Intervienen los músculos intercostales internos, los oblicuos
abdominales y el recto abdominal. El diafragma, los músculos
pectorales y los intercostales externos se relajan. La cavidad torácica
se reduce en volumen. Los pulmones se contraen al salir aire
desoxigenado. Con la espiración el aire sale de los pulmones porque la
presión en los alvéolos es mayor que la atmosférica.
La inspiración es un proceso activo, ya que necesita del trabajo
muscular. Antes de cada inspiración, la presión intrapulmonar es casi
igual a la existente en la atmósfera. La espiración es un fenómeno
pasivo, que solo depende de la elasticidad de los pulmones. Antes de
cada espiración, la presión intrapulmonar es mayor a la atmosférica.
HEMATOSIS
Es el proceso por el cual el oxígeno del aire inspirado pasa a la sangre y
se intercambia con el dióxido de carbono que es impulsado de la sangre
a los alvéolos para ser eliminado con la espiración al exterior. La
hematosis se rige cumpliendo con la ley de los gases, ya que la difusión
se produce desde un lugar de mayor a otro de menor concentración. La
hematosis se produce a nivel de los alvéolos (respiración externa) y de
las células de todos los tejidos (respiración interna o celular).
El aire inspirado, con alta carga de
oxígeno, atraviesa por difusión simple la membrana alveolocapilar y
llega a la sangre, que tiene menos concentración. El pasaje de oxígeno
desde los alvéolos a los capilares arteriales es favorecido por la
presencia de la hemoglobina presente en los glóbulos rojos. Cuando la
sangre abandona los pulmones transporta el 97% de oxígeno en forma
de oxihemoglobina, quedando un 3% disuelto en el plasma. Una
molécula de hemoglobina se une a cuatro de oxígeno en forma
reversible.
El dióxido de carbono formado por el metabolismo celular es volcado a
la sangre venosa y captado por los glóbulos rojos. Una parte se
transforma en ácido carbónico, que rápidamente se ioniza formando
bicarbonato y protones. El resto es llevado hacia los pulmones en forma
de carbohemoglobina. La sangre que llega a los pulmones tiene más
concentración de dióxido de carbono que el aire inspirado, con lo cual
pasa a los alvéolos y es eliminado del organismo con la espiración.