No obstante, aproximadamente 1 de cada 2,000 mujeres contrae la varicela durante el embarazo, lo cual
puede tener consecuencias serias para su bebé, según en qué etapa del embarazo se produzca la
infección. Si la infección se produce durante las primeras 20 semanas del embarazo, existe un riesgo muy
pequeño (menos del 1 por ciento) de que el bebé nazca con síndrome de varicela congénita, un grupo de
defectos de nacimiento graves.
Si la infección se produce cerca del momento del parto, el bebé puede nacer infectado con varicela. Si se
la trata, la mayoría de los bebés padece sólo una enfermedad leve. Sin tratamiento, algunos bebés
mueren.
Existe un sencillo análisis de sangre que puede determinar si usted es inmune a la varicela. Si no está
segura de haber tenido la enfermedad, puede realizarse este análisis de sangre antes del embarazo o
durante los primeros meses. Las mujeres que no son inmunes y aún no están embarazadas pueden
vacunarse. Los expertos recomiendan a las mujeres recién vacunadas esperar al menos un mes para
intentar quedar embarazadas.
Las mujeres embarazadas que no son inmunes deben evitar a las personas con varicela y a aquellas que
hayan tenido contacto con alguna persona enferma. Una persona infectada puede contagiar la
enfermedad antes de desarrollarla.
Si una mujer embarazada ha estado en contacto con una persona infectada, puede recibir una inyección
especial que puede prevenir la varicela o reducir su gravedad. Este tratamiento es seguro para la madre y
para el bebé.
Póngase en contacto con su médico de inmediato si está embarazada y ha estado expuesta a la varicela.
¿Qué riesgos supone la varicela para el feto?
La varicela durante el embarazo puede causar síndrome de varicela congénita, un grupo de defectos
congénitos que incluye lesiones, defectos de los músculos y huesos, malformaciones y parálisis de las
extremidades, una cabeza demasiado pequeña, ceguera, convulsiones y retraso mental. Este síndrome
sólo afecta a aproximadamente el uno al dos por ciento de los bebés cuyas madres contrajeron varicela
durante las primeras 20 semanas (primera mitad) del embarazo.2 Los defectos congénitos son muy poco
frecuentes cuando la infección se produce después de las 20 semanas, pero suelen producirse defectos
que afectan el sistema nervioso central cuando la infección tiene lugar en el tercer trimestre de
embarazo.1 Algunos defectos congénitos relacionados con la varicela pueden detectarse antes del
nacimiento mediante un examen por ultrasonidos.
Cómo puede prevenirse la varicela en las mujeres embarazadas no inmunes y sus bebés?
Si una mujer embarazada no es inmune a la varicela o no sabe si lo es, puede realizarse un análisis de
sangre para averiguarlo. Es conveniente que las mujeres que estén pensando en quedar embarazadas se
realicen un análisis y, si no son inmunes, deben vacunarse. Aunque no se han informado casos de
varicela congénita causados por la vacunación, se recomienda a las mujeres posponer el embarazo
durante un mes después de recibir la vacuna. Las mujeres que ya están embarazadas no deben
vacunarse.
Las mujeres embarazadas que están expuestas a una persona con varicela y cuyo análisis de sangre
muestra que no son inmunes a la infección, deben tratarse con VariZIG dentro de las 96 horas de la
exposición.2,5 De esta manera podrán prevenir la enfermedad y atenuar su gravedad. Si no es posible
conseguir VariZIG, los médicos pueden utilizar inmunoglobulina. Aún no se ha determinado si la
administración de inmunoglobulina de varicela-zóster a mujeres embarazadas ayuda a proteger al feto
contra la infección.2
¿Cómo se trata la varicela durante el embarazo?
Cuando una mujer contrae la varicela durante el embarazo, puede tratarse con el medicamento antiviral
oral aciclovir para aliviar los síntomas.3,4 Los estudios sugieren que este medicamento no presenta riesgos
durante el embarazo.3 Si la mujer embarazada desarrolla cualquier síntoma de neumonía, deberá ser
hospitalizada y tratada por vía intravenosa con una dosis más alta de aciclovir.