Hace muchísimos años nació nuestro Sistema Solar y, dentro de él, la Tierra, el único planeta en el cual se ha establecido
un equilibrio que permitió el surgimiento de la vida. Según estudios científicos, hace alrededor de 15.000 millones de años
toda la materia y la energía del Universo estaban concentradas en una pequeñísima zona. Entonces sucedió el Big Bang o
Gran Explosión: un gigantesco estallido hizo que la materia y la energía salieran expulsadas en todas las direcciones. A
partir de choques y del desorden, la materia se fue agrupando y concentrando, y así se formaron las primeras estrellas y las
primeras galaxias. Se supone que una gran nube de gas y polvo formó nuestro Sistema Solar. Primero, gran parte de ella se
acumuló y dio origen al Sol. El resto, se comprimió y formó los distintos planetas
Se cree que nuestro planeta nació hace unos 4.500 millones de años. Pero su aspecto no era ni siquiera parecido al que hoy
conocemos. En sus primeros momentos, se trataba simplemente de un conglomerado de rocas, cuyo interior se calentó y
provocó la fusión de todos los elementos. Luego, la Tierra comenzó poco a poco a enfriarse y las capas del exterior se
volvieron sólidas, aunque el calor que provenía del centro del planeta las volvía a fundir. Este proceso continuó hasta que
la temperatura bajó lo suficiente como para que se formara una corteza terrestre relativamente estable, hace alrededor de
3.800 millones de años. La atmósfera todavía no se había formado y la Tierra recibía el impacto de una enorme cantidad de
meteoritos. Los volcanes estaban en plena actividad: la lava corría sobre la superficie en grandes masas y hacía que la
temperatura fuera elevada.
LAS ERAS GEOLÓGICAS DEL PLANETA TIERRA
CARACTERÍSTICAS Y DURACIÓN
LAS ERAS GEOLÓGICAS:
1-ERA PRECÁMBRICA – 4500 MILLONES DE AÑOS
2-ERA PALEOZOICA – ENTRE 600 Y 300 MILLONES DE AÑOS
3-ERA MESOZOICA – ENTRE 250 Y 150 MILLONES DE AÑOS
4- ERA CENOZOICA – ENTRE 65 Y 0,01 MILLONES DE AÑOS (10.000 AÑOS)
INTRODUCCIÓN Y DESCRIPCIÓN DE LA ERAS GEOLÓGICAS: La edad de la tierra se calcula en
más de cuatro mil quinientos millones de años. Las ciencias geológicas que estudian
cómo fue evolucionando nuestro planeta durante este larguísimo período de tiempo,
tasan sus investigaciones en las rocas y en los fósiles contenidos en algunas rocas.
Por el estudio de las rocas se ha podido conocer:
1) la enorme antigüedad de la tierra;
2) las temperaturas existentes en las distintas épocas;
5) los movimientos registrados en la corteza terrestre, los cuales han dado origen a la formación de
montañas y depresiones; y
4) las variaciones en la distribución de las tierras y las aguas sobre la superficie de nuestro planeta,
ocurridas en períodos de tiempo muy largos.
La antigüedad de la tierra ha sido posible calcularla estudiando la constitución de las
rocas radioactivos. Los átomos de uranio se transforman en átomos de plomo con un
ritmo constante, de tal manera que, comparando la cantidad de plomo contenido en un
mineral de uranio, se puede calcular cuándo se formó la roca que lo contiene. De este
modo se cree que las rocas más antiguas de la tierra, conocidas hasta hoy, se formaron
hace más de cuatro mil millones de años, lo cual indica que la tierra es mucho más
antigua.
Mediante el estudio de los fósiles contenidos en las rocas sedimentarias se han
conocido:
1) las diferentes especies animales y vegetales que vivieron en las distintas épocas; y
2) las variaciones ocurridas en el clima de las diferentes regiones.
Un fósil es cualquier resto o impresión de origen animal o vegetal, preservado bajo la
corteza terrestre al formarse las rocas sedimentarias.
En las rocas sedimentarias abundan los fósiles. Como en cada época vivieron ciertas
especies animales y vegetales típicas, que no existieron en otras, los geólogos pueden
determinar en qué época se formó la roca, observando los fósiles típicos que presente.
La evolución de la tierra en el tiempo ha sido reconstruida por la geología histórica, al
ser estudiadas las capas formadas por las rocas sedimentarias. Estas rocas, depositadas
en los fondos de los mares y lagos durante millones y millones de años, están situadas
unas sobre otras, formando estratos, y Kan sido comparadas en su conjunto con un
enorme libro.
Las rocas formadas en cada época serían como las páginas del libro. Las rocas más
antiguas se encuentran en las capas más profundas y las más recientes muy cerca de la
superficie. Sólo cuando las rocas han sido muy perturbadas por fenómenos posteriores,
su orden puede aparecer cambiado.
La historia de la tierra consta de cuatro grandes etapas denominadas eras, las cuales
tuvieron distinta duración. Las eras geológicas reciben los nombres de Protozoica,
Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.
Era Protozoica: Esta era se divide en dos etapas: Arcaico y Precábrico.
Arcaico: Los primeros millares de millones de años de la tierra. La tierra debió ser, en
sus comienzos, una esfera de gases incandescentes, semejantes a los que forman el sol,
del cual se desprendió al igual que los demás planetas, según las hipótesis más
aceptadas.
Debido a su tamaño relativamente pequeño, la tierra comenzó a enfriarse pronto. Los
gases primitivos se convirtieron en líquidos, etapa durante la cual la luna debió
desprenderse de la tierra. Más tarde, las materias líquidas comenzaron a enfriarse en la
superficie y a solidificarse, formando las primeras rocas. Los vapores que se escapaban
de esas rocas se convertían en nubes muy densas, formando una atmósfera semejante
a la que se supone cubre el planeta Venus actualmente. A partir de entonces, y durante
millares de millones de años, no hubo vida sobre la tierra; de ahí el nombre de Azoica
(sin vida) que se da a esta primera era.
Aparición de los océanos y de las primeras manifestaciones de vida. Las rocas que
formaban la superficie de la tierra continuaron enfriándose, hasta que el vapor de agua
que contenía la atmósfera comenzó a precipitarse en forma de lluvia.
El agua procedente de estas lluvias iniciales, escurriéndose desde las zonas altas a las
bajas, fue a depositarse en las depresiones de la corteza, para formar ormar los
océanos primitivos. De las profundidades del planeta brotaban rocas fundidas (magma),
originando grandes volcanes; y la corteza terrestre se arrugaba, formando estos
plegamientos altísimas montañas.
Precámbrico: La débil corteza terrestre se compone de rocas que provienen del interior
(granitos, basaltos). Grandes zonas son intensamente atacadas por los agentes
externos (lluvias, vientos, diferencias de temperatura). Rocas metamórficas (gnesis,
pizarras). Rocas sedimentarias (areniscas rojas). Casi todas guardan en su interior el
secreto del inicio de la vida en el planeta. Primeras glaciaciones.
En esta era debieron aparecer las primeras manifestaciones de vida en forma de seres
de una sola célula, semejantes a las bacterias actuales, los cuales no podían dejar
huellas fósiles.
Los fósiles más antiguos conocidos son de fines de esta era, y corresponden a
impresiones de algas marinas muy rudimentarias.
El enfriamiento de nuestro planeta continuó. Aunque las grandes explosiones volcánicas
disminuyeron, inmensas cantidades de rocas fundidas traían de las profundidades del
planeta minerales de hierro, plata, cobre, oro y otros metales que hoy conocemos. Estas
rocas, que antes de consolidarse pasaron por el estado de fusión, son denominadas
rocas ígneas, o sea, rocas formadas por el fuego.
Las lluvias, cada vez más intensas, al caer sobre las partes elevadas de la corteza,
arrastraban los materiales sueltos y los iban depositando en los fondos de los mares,
dando origen a las rocas sedimentarias.
Esta era, denominada Proterozoica, o de la vida elemental, debió durar, al igual que la
anterior, unos 650 millones de años. En ella aparecieron organismos más complejos,
como las esponjas y corales y las primeras plantas con raíces.
Era Paleozoica: Las tierras emergidas ya poseían potentes mantos de sedimentación
marina (calizas, mármoles, cuarcitas). Gran dinamismo interno de la Tierra. Se originan
zonas de montañas en todo el mundo. Variaciones climáticas mundiales importantes
(cálidas y húmedas). Gran desarrollo de la flora continental y de los primeros animales
vertebrados marinos y terrestres. Formación de rocas ricas en carbón (antracita y
hulla). Gran purificación de la atmósfera gracias a los vegetales continentales.
La era de los peces y de los grandes helechos. Durante un largo período no se
produjeron en la tierra grandes conmociones. Los océanos cubrían extensas zonas de la
superficie terrestre y la erosión iba reduciendo intensamente el relieve de las áreas
emergidas.
En los mares de esa era vivían cantidades enormes de animales provistos de conchas o
caparazones, cuyos restos, al depositarse en el fondo de los océanos, formaron
profundas capas de rocas calizas. En las costas se depositó gran cantidad de arena. Más
tarde, según indican los fósiles, aparecieron los peces en los océanos y plantas mayores
en las tierras. Los insectos se multiplicaron.
En los finales de esta era se formó la mayor parte de la hulla o carbón mineral de que
disponemos hoy. En este período, llamado carbonífero, cuyo clima era caliente, hubo
extensos bosques de helechos arborescentes, que medían hasta 30 metros de altura.
Los restos de estos helechos fosilizados en las zonas cenagosas, después de quedar
cubiertos por arcillas y arenas, formaron la hulla, que actualmente es extraída de sus
yacimientos por los mineros.
Durante esta era aparecieron los primeros animales vertebrados, que podían vivir lo
mismo en tierra que en el mar: los anfibios.
La temperatura, que se mantuvo relativamente cálida, favoreció la multiplicación de las
especies tanto vegetales como animales. Después, el clima se enfrió considerablemente,
y muchas de estas especies se extinguieron.
La era Paleozoica (de la vida antigua), duró más de 360 millones de años.
Era Mesozoica: Se produce la ruptura del supercontinente de Pangea. El clima de la Tierra
cambia varias veces, de húmedo a desértico. Los animales sufren constantes
transformaciones y adaptaciones al medio natural. Desaparición de los grandes saurios.
Surgen otras especies animales y vegetales. Zonas muy localizadas de orogénesis. Se
inicia la formación petrolífera.
La era de los reptiles gigantescos. Durante millones de años los animales más notables
que vivieron sobre la tierra fueron unos reptiles gigantescos, de figuras grotescas, que
habitaban en tierra firme y en los lagos.
Algunos poseían alas y podían volar. Entre estos reptiles figuraron los animales mayores
que han vivido sobre los continentes. Muchos de sus esqueletos han sido descubiertos.
Algunos de los reptiles más pequeños evolucionaron en esta época, hasta convertirse en
los antecesores de las aves actuales.
Sobre la tierra firme aparecieron unos pequeños seres de sangre caliente y cubiertos de
pelos, que alimentaban con leche a sus pequeñuelos. Eran los mamíferos, a los que
pertenecería el hombre millones de siglos después.
En los últimos tiempos de esta era hubo gran actividad volcánica, y se produjeron
grandes plegamientos y fallas en la superficie terrestre. Entonces se formaron las
mayores montañas que hay sobre la tierra: los Himalayas de Asia, los Andes de la
América del Sur y las Rocosas de la América del Norte.
La era Mesozoica (de la vida media), duró unos 120 millones de años.
La tierra adopta sus caracteres actuales. (Era Cenozoica.) En esta era, que es la más
reciente de la historia de la tierra, se han producido distintos períodos en los cuales la
temperatura descendió tanto, que grandes masas de hielo (glaciares) avanzaron desde
los polos. En el hemisferio norte estas glaciaciones cubrieron gran parte de la América
del Norte, Europa y Asia.
Los mamíferos se multiplicaron durante estas épocas frías, siendo notable, entre ellos,
el mamut, antepasado de los elefantes actuales.
En esta era los continentes y los océanos adquirieron su forma actual y aparecieron casi
todos nuestros animales domésticos: caballo, perro, gato, cerdo y muchos más.
La era Cenozoica (de la vida reciente), abarca los últimos 60 millones de años de la
historia de la tierra. Hará cerca de dos millones de años surgieron sobre la tierra los
primeros seres parecidos al hombre. Mucho más tarde, hará unos 50.000 años,
encontramos ya los primeros hombres, que conocían e! uso del fuego y de la piedra.
Algunos autores estiman que, a partir del cese de las glaciaciones hará unos 30.000
años cuando los hombres comenzaron su lenta marcha la civilización , dando comienzo
a la era actual.
Una era de Grandes cambios climáticos (de cálido y templado a frío glaciar). Los
glaciares cubren vastas zonas del planeta. Cuatro períodos glaciares. En una época de
desglaciación aparecen los homínidos (antecesores del hombre actual).
El mamut y el tigre diente de sable (esmilodonte) son vistos por los primeros humanos.
Las diferencias de temperatura ocasionan grandes migraciones de flora y fauna. Rocas:
loess, conglomerados, limos. Formación de lagos y nuevos drenajes fluviales. Relieve
actual.
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Eras Geológicas
La Tierra en la escala del tiempo
La evolución de este planeta es objeto de interés para los científicos, quienes han dividido su historia desde el
punto de vista geológico y de forma cronológica en varios eones, eras, períodos, épocas y edades, según los
estratos o capas de rocas de la Tierra y los registros fósiles que se han encontrado.
Se denomina Escala de Tiempo Geológico (GTS, por sus siglas en inglés) a un sistema de medición
cronológica usado para detallar el tiempo y describir las características y conexiones de los diversos tiempos
del planeta. Lo que sucedió en la era Cenozoica se diferencia de la era Mesozoica por ciertos aspectos, como el
tipo de flora y fauna que habitó en ella.
¿Qué son las eras geológicas?
Es necesario saber que el tiempo de la Tierra no se divide solamente en eras. Los expertos lo dividen en:
Eón. Un eón es cada una de las divisiones que comprende alrededor de 1,000 millones de años, pero esta
cantidad puede ser mucho mayor o menor. Existen 4 eones, de los cuales el Hádico, el Arcaico y el
Proterozoico comprenden lo que anteriormente se llamaba “Precámbrico”, correspondiente a los 4 millones de
años antes de que aparecieran animales con caparazón duro.
Era. Subdivisión de los eones, divididos en períodos. A cada era atañe una flora y una fauna específicas.
Período. Es cada una de las divisiones de las eras. Por ejemplo, la era Paleozoica se divide en los períodos
Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico.
Época. Subdivisión más larga que una Edad pero más corta que un Período. Ayuda a especificar las
condiciones de un momento determinado. Ejemplo: el Holoceno y el Pleistoceno son épocas del Período
Cuaternario, que a su vez forma parte de la Era Cenozoica.
Edad. Subdivisión de una época. Rupeliense y Chattiense son los nombres de las edades de la época del
Oligoceno.
¿Cuáles son las eras geológicas?
Conocer cada uno de los eones puede facilitar la comprensión de las eras. Entonces, las características de los
eones son las siguientes:
-Hádico. Se trata del eón más antiguo, durante el cual la Tierra soportó el embate de numerosos asteroides, lo
que propició que las capas externas del planeta se fundieran y comenzaran a vaporizarse la atmósfera y
los océanos. Comprende desde la formación de la Tierra, hace aproximadamente 4.5 mil millones de años,
hasta hace unos 4 mil millones de años.
Hace unos 542 millones de años, durante el fanerozoico, aparecieron los primeros
animales de caparazón duro.
-Arcaico. Segundo eón más antiguo. Comenzó hace unos 4,000 millones de años y finalizó unos 2,500
millones de años atrás. Existía una gran actividad volcánica; gran parte de las rocas arcaicas son ígneas o
metamórficas. Exhibe las primeras evidencias de vida primitiva en el planeta.
-Proterozoico. Comprende desde alrededor de 2,500 millones de años hasta hace 542 millones de años,
aproximadamente. En este tiempo, la atmósfera acumuló gran cantidad de oxígeno en comparación con los
eones anteriores, ocurrieron las primeras glaciaciones de las que se tiene registro y las formas de vida
adquirieron un desarrollo más complejo, al tiempo que emergieron los primeros organismos pluricelulares.
-Fanerozoico. Se extiende desde hace unos 542 millones de años, hasta el presente. Lo más importante que
sucedió en este tiempo es la aparición de los primeros animales de caparazón duro y la abundancia y diversidad
de estos organismos.
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Vivimos en un planeta muy complejo y completo que tiene innumerables aspectos que lo hacen
mantenerse en un equilibrio y permitir la vida. La estructura de la Tierra se divide en dos partes
fundamentalmente. Primero se analiza el interior de nuestro planeta. Es importante conocer lo que
hay en el interior de la Tierra para comprender muchos aspectos externos. Después, también es
necesario analizar todas las partes externas para, en su conjunto, conocer el planeta donde vivimos.
En este post vamos a analizar y conocer en profundidad toda la estructura de la Tierra. ¿Quieres
saber más sobre ello?
Estructura interna de la Tierra
La Tierra presenta una estructura formada por capas concéntricas donde se van alternando todos
los elementos que la componen. El hecho de que estén separadas por capas lo podemos saber
gracias al movimiento de las ondas sísmicas cuando se produce un terremoto. Si analizamos el
planeta desde el interior al exterior, podemos observar las siguiente capas.
Núcleo
El núcleo de la Tierra es la capa más interna donde se encuentran grandes cantidades de hierro
y níquel. Está parcialmente fundida y es la causante de que la Tierra tenga campo magnético. Es
llamado también endosfera.
Los materiales se encuentran fundidos a causa de las altas temperaturas a la que se encuentra el
núcleo. Algunos de los procesos internos de la Tierra se manifiestan en la superficie. Podemos ver
los terremotos, el vulcanismo o el desplazamiento de los continentes (tectónica de placas).
Manto
El manto terrestre se encuentra por encima del núcleo y está formado en su mayoría por silicatos.
Se trata de una capa más densa que el interior de la tierra y menos densa conforme se acerca a la
superficie. También es llamada mesosfera.
A lo largo de esta capa tan ancha tienen lugar numerosos fenómenos de convección de
materiales. Estos movimientos son los que hacen desplazar a los continentes. Los materiales más
calientes que proceden del núcleo ascienden y cuando se enfrían, vuelven de nuevo al interior.
Estas corrientes de convección del manto son las causantes del movimiento de las placas
tectónicas.
Corteza
Se trata de la capa más externa del interior de la Tierra. Es llamada también litosfera. Está
compuesta por silicatos ligeros, carbonatos y óxidos. Es más gruesa en la zona donde se sitúan los
continentes y más delgada donde se encuentra los océanos. Por ello, se divide en corteza oceánica
y continental. Cada corteza tiene su propia densidad y está formada por determinados materiales.
Se trata de una zona geológicamente activa donde se manifiestan muchos de los procesos internos.
Esto es debido a las temperaturas del interior de la Tierra. También se dan procesos externos
como la erosión, el transporte y la sedimentación. Estos procesos se deben a la energía solar y
la fuerza de la gravedad.
Estructura externa de la Tierra
La parte externa de la Tierra también se compone de varias capa que agrupan todos los elementos
terrestres.
La hidrosfera
Es el conjunto de toda la zona del agua que existe en la corteza terrestre. Se pueden encontrar
todos los mares y océanos, lagos y ríos, aguas subterráneas y los glaciares. El agua de la hidrosfera
está en continuo intercambio. No permanece en un lugar fijo. Esto se debe al ciclo del agua.
Tan solo los mares y océanos ocupan las tres cuartas partes de toda la superficie terrestre, por lo
que su importancia a nivel planetario es grande. Es gracias a la hidrosfera por lo que el planeta tiene
su característico color azul.
En las masas de agua se encuentran grandes cantidades de materia disuelta que están sometidas a
grandes fuerzas. Las fuerzas que actúan sobre ellas están relacionadas con la rotación de la Tierra,
la atracción lunar y los vientos. A causa de ellas se producen movimientos de masas de agua como
las corrientes marinas, el oleaje y las mareas. Estos movimientos tienen gran repercusión a nivel
global, puesto que afectan a los seres vivos. El clima también se ve afectado por estar corrientes
marinas con efectos como el Niño o la Niña.
En cuanto a las aguas dulces o continentales, podemos decir que son muy importantes para el
funcionamiento del planeta. Esto se debe a que constituyen los agentes erosivos más
condicionantes de la superficie terrestre.
Atmósfera
La atmósfera es la capa de gases que rodea toda la Tierra y son fundamentales para que se
desarrolle vida. El oxígeno es el gas condicionante para que haya vida tal y como la conocemos.
Además, muchos gases ayudan a filtrar las radiaciones solares que podrías ser letales para los
seres vivos y los ecosistemas.
La atmósfera a su vez se divide en distintas capas, cada una con una longitud, función y
composición diferente.
Empezando por la troposfera, es aquella que se encuentra directamente sobre la superficie sólida
de la Tierra. Es muy importante porque es en la que vivimos y la que da lugar a los fenómenos
meteorológicos como la lluvia.
La estratosfera es la siguiente capa que se extiende por encima de unos 10 km de la troposfera. En
esta capa se encuentra la protección de los rayos UV. Es la capa de ozono.
La mesosfera sigue a más altura y también contiene algo de ozono.
La termosfera se denomina así porque, por efecto de las radiaciones solares, se pueden superar
los 1500°C de temperatura. En ella se encuentra una zona denominada ionosfera, en la que muchos
átomos pierden electrones y se encuentran en forma de iones, liberando energía que constituye las
auroras boreales.
Biosfera
La biosfera no es una capa en sí de la Tierra, sino que es el conjuntos de todos los ecosistemas
que existen. Todos los seres vivos que habitan en nuestro planeta compone la biosfera. Por ello, la
biosfera forma parte de la corteza terrestre, pero también de la hidrosfera y la atmósfera.
Las características de la biosfera es la llamada biodiversidad. Se trata de toda la gran variedad de
seres vivos y formas de vida que se encuentran en el planeta. Además, existe una relación de
equilibrio entre todos los componentes de la biosfera que es responsable de que todo pueda
funcionar correctamente.
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Estructura de la Tierra
La Tierra está formada por numerosas capas, algunas externas y otras
internas. La estructura de la Tierra se organiza en varios grupos según su
estado: sólido o semilíquido, líquido o gas.
La corteza del planeta Tierra es una fina capa formada por placas rígidas que se
apoyan sobre el manto superior. Juntas forman la litosfera y flotan sobre
la astenosfera, una capa de materiales calientes y pastosos que, a veces, salen por
una grieta formando volcanes.
La densidad y la presión aumentan hacia el centro de la Tierra. En el núcleo están
los materiales más pesados, los metales. El calor los mantiene en estado líquido, con
fuertes movimientos. El núcleo interno es sólido.
Las fuerzas internas de la Tierra generan movimientos que se notan en el exterior.
Los movimientos rápidos originan terremotos; los lentos forman plegamientos, como
los que crearon las montañas.
El rápido movimiento rotatorio y el núcleo metálico generan un campo magnético
que, junto a la atmósfera, nos protege de las radiaciones nocivas del Sol y de las
otras estrellas del Universo.
Capas de la Tierra
Desde el exterior hacia el interior podemos dividir la Tierra en cinco partes:
Atmósfera: Es la cubierta gaseosa que rodea el cuerpo sólido del planeta. Tiene un
grosor de más de 1.100 km, aunque la mitad de su masa se concentra en los 5,6 km
más bajos.
Hidrosfera: Se compone principalmente de océanos, pero en sentido estricto
comprende todas las superficies acuáticas del mundo, como mares interiores, lagos,
ríos y aguas subterráneas. La profundidad media de los océanos es de 3.794 m, más
de cinco veces la altura media de los continentes.
Litosfera: Compuesta sobre todo por la corteza terrestre, se extiende hasta los
100 km de profundidad. Las rocas de la litosfera tienen una densidad media de 2,7
veces la del agua y se componen casi por completo de 11 elementos, que juntos
forman el 99,5% de su masa. El más abundante es el oxígeno, seguido por el silicio,
aluminio, hierro, calcio, sodio, potasio, magnesio, titanio, hidrógeno y fósforo.
Además, aparecen otros 11 elementos en cantidades menores del 0,1: carbono,
manganeso, azufre, bario, cloro, cromo, flúor, circonio, níquel, estroncio y vanadio.
Los elementos están presentes en la litosfera casi por completo en forma de
compuestos más que en su estado libre.
La litosfera comprende dos capas, la corteza y el manto superior, que se dividen en
unas doce placas tectónicas rígidas. El manto superior está separado de la corteza
por una discontinuidad sísmica, la discontinuidad de Mohorovicic, y del manto inferior
por una zona débil, la astenosfera. Las rocas plásticas y parcialmente fundidas de la
astenosfera, de 100 km de grosor, permiten a los continentes trasladarse por la
superficie terrestre y a los océanos abrirse y cerrarse.
Manto: Se extiende desde la base de la corteza hasta una profundidad de unos
2.900 km. Excepto en la zona conocida como astenosfera, es sólido y su densidad,
que aumenta con la profundidad, oscila de 3,3 a 6. El manto superior se compone
de hierro y silicatos de magnesio como el olivino y el inferior de una mezcla de óxidos
de magnesio, hierro y silicio.
Núcleo: Tiene una capa exterior de unos 2.225 km de grosor con una densidad
relativa media de 10 Kg por metro cúbico. Esta capa es probablemente rígida, su
superficie exterior tiene depresiones y picos. Por el contrario, el núcleo interior, cuyo
radio es de unos 1.275 km, es sólido. Ambas capas del núcleo se componen de hierro
con un pequeño porcentaje de níquel y de otros elementos. Las temperaturas del
núcleo interior pueden llegar a los 6.650 °C y su densidad media es de 13. Su presión
(medida en GigaPascal, GPa) es millones de veces la presión en la superficie.
El núcleo interno irradia continuamente un calor intenso hacia afuera, a través de las
diversas capas concéntricas que forman la porción sólida del planeta. La fuente de
este calor es la energía liberada por la desintegración del uranio y otros elementos
radiactivos. Las corrientes de convección dentro del manto trasladan la mayor parte
de la energía térmica de la Tierra hasta la superficie.
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La Tierra tiene una estructura compuesta por cuatro grandes zonas o capas: la geosfera, la hidrosfera, la
atmósfera y la biosfera. Estas capas poseen diferentes composiciones químicas y comportamiento geológico.
Su naturaleza puede estudiarse a partir de la propagación de ondas sísmicas en el interior terrestre y a través
de las medidas de los diferentes momentos gravitacionales de las distintas capas obtenidas por diferentes
satélites orbitales. Los geólogos han diseñado dos modelos geológicos que establecen una división de la
estructura terrestre:
El primero es el modelo geostático:
• Corteza.
Es la capa
más
superficial
y tiene un
espesor
que varía
entre los 12 km, en los océanos, hasta los 80 km en cratones (porciones más antiguas de los núcleos
continentales). La corteza está compuesta por basalto en las cuencas oceánicas y por granito en los
continentes.
• Manto. Es una capa intermedia entre la corteza y el núcleo que llega hasta una profundidad de 2900 km. El
manto está compuesto por peridotita. El cambio de la corteza al manto está determinado por la discontinuidad
de Mohorovicic. El manto se divide a su vez en manto superior y manto inferior. Entre ellos existe una
separación determinada por las ondas sísmicas, llamada discontinuidad de Repetti (700 km).
• Núcleo: Es la capa más profunda del planeta y tiene un espesor de 3475 km. El cambio del manto al núcleo
está determinado por la discontinuidad de Gutenberg (2900 km). El núcleo está compuesto de una aleación
de hierro y níquel, y es en esta parte donde se genera el campo magnético terrestre. Éste se subdivide a su
vez en el núcleo interno, el cual es sólido, y el núcleo externo, que es líquido. El núcleo interno está a su vez
dividido en dos, externo (líquido) e interno (sólido, debido a las condiciones de presión). Esta división se
produce en la discontinuidad de Wiechert-Lehman-Jeffreys (5150 km). Tiene una temperatura de entre 4000 y
5000 °C. La Tierra, vista desde el espacio, tiene un aspecto azulado. Por este motivo también es conocida
como «el planeta azul». Este color se debe a que la superficie de la Tierra está mayoritariamente cubierta por
agua.
•Litosfera. Es la parte más superficial que se comporta de manera elástica. Tiene un espesor de 250 km y
abarca la corteza y la porción superior del manto.
•Astenosfera. Es la porción del manto que se comporta de manera fluida. En esta capa las ondas sísmicas
disminuyen su velocidad.
•Mesosfera. También llamada manto inferior. Comienza a los 700 km de profundidad, donde los minerales se
vuelven más densos sin cambiar su composición química. Está formada por rocas calientes y sólidas, pero
con cierta plasticidad.
•Capa D. Se trata de una zona de transición entre la mesosfera y la endosfera. Aquí las rocas pueden
calentarse mucho y subir a la litosfera, pudiendo desembocar en un volcán.
•Endosfera. Corresponde al núcleo del modelo geoestático. Formada por una capa externa muy fundida
donde se producen corrientes o flujos y otra interna, sólida y muy densa.
MEDIDAS DE LAS CAPAS DE LA
TIERRA
CAPA MEDIDA
1.7% de la masa de la Tierra; profundidad de 5,150-6,370 kilómetros
Núcleo interno:
(3,219 - 3,981 millas)
30.8% de la masa de la Tierra; profundidad de 2,890-5,150 kilómetros
Núcleo externo:
(1,806 - 3,219 millas)
3% de la masa de la Tierra; profundidad de 2,700-2,890 kilómetros
D":
(1,688 - 1,806 millas)
49.2% de la masa de la Tierra; profundidad de 650-2,890 kilómetros
Manto inferior:
(406 -1,806 millas)
7.5% de la masa de la Tierra; profundidad de 400-650 kilómetros (250-
Zona de transición:
406 millas)
10.3% de la masa de la Tierra; profundidad de 10-400 kilómetros (6 -
Manto superior:
250 millas)
0.099% de la masa de la Tierra; profundidad de 0-10 kilómetros (0 - 6
Corteza oceánica:
millas)
0.374% de la masa de la Tierra; profundidad de 0-50 kilómetros (0 - 31
Corteza continental:
millas)
¿Cómo está Formado el Planeta
Tierra?
El planeta Tierra está formado por una estructura interna (núcleo, corteza, manto), placas
tectónicas, la hidrosfera (mares, océanos) y la atmósfera.
Es el tercer planeta del sistema solar y, aunque el quinto en tamaño y masa, también es el
más denso de todos y el más grande de los llamados planetas terrestres.
Tiene forma de esfera abultada en el medio, con un diámetro de 12.756 km en el Ecuador.
Viaja a una velocidad de 105.000 km/h para darle la vuelta al sol mientras gira sobre su
propio eje.
Agua, oxígeno y la energía del sol se combinan para crear las condiciones ideales sobre el
único planeta capaz de alberga vida. Su superficie es principalmente líquida y la hace ver azul
desde el espacio.
Es el único planeta en el sistema solar con una atmósfera que contiene una gran cantidad de
oxígeno. La distancia del sol produce una cantidad sustentable de calor en el planeta.
Como anécdota, hasta el siglo XVI se creía que nuestro planeta era el centro del universo.
Estructura del planeta Tierra
Estructura interna
La tierra está compuesta por diferentes capas que tiene diferentes propiedades.
La corteza varía considerablemente su grosor. Es más delgada bajo los océanos y mucho más
gruesa en los continentes. El núcleo interno y la corteza son sólidos. El núcleo externo y el
manto son fluidos o semilíquidos.
Algunas capas están separadas por discontinuidades o zonas de transición, como la
discontinuidad de Mohorovicic, que se encuentra entre la corteza y el manto superior.
La mayor parte de la masa de la tierra la constituye el manto. Casi todo el resto la corresponde
al núcleo. La parte habitable es solo una pequeña porción del todo.
El núcleo probablemente está compuesto en su mayoría por hierro y níquel, aunque también
es posible que estén presentes otros elementos más livianos. La temperatura en el centro del
núcleo puede ser mucho más caliente que la superficie del sol.
El manto probablemente está compuesto en su mayoría por silicatos, magnesio, hierro, calcio
y aluminio. El manto superior tiene principalmente silicatos ferrosos y de magnesio, calcio y
aluminio.
Toda esa información se obtiene gracias a los estudios sísmicos. Las muestras del manto
superior se obtienen en la superficie como lava des los volcanes ya que en la mayoría de la
tierra es inaccesible.
La corteza está formada principalmente por cuarzo y otros silicatos.
Placas tectónicas
Mapa de placas
tectónicas.
A diferencia de los otros planetas, la corteza terrestre está dividida en varias placas solidas,
las cuales flotan independientes sobre el manto caliente debajo de ellas. Estas placas reciben
el nombre científico de placas tectónicas.
Se caracterizan por realizar dos grandes procesos: la expansión y la subducción. La expansión
ocurre cuando dos placas se separan una de la otra y crean una nueva corteza por medio del
magma que brota desde abajo.
La subducción ocurre cuando dos placas chocan y el borde de una se hunde bajo la otra y
termina siendo destruida en el manto.
También hay movimientos transversales en algunos límites de placas, como en la falla de San
Andrés en California, EEUU y colisiones entre placas continentales.
Actualmente hay 15 placas mayores, a saber: Placa Africana, Placa Antártica, Placa Arábiga,
Placa Australiana, Placa del Caribe, Placa de Cocos, Placa Euroasiática, Placa Filipina, Placa
India, Placa Juan de Fuca, Placa de Nazca, Placa Norteamericana, Placa del Pacífico, Placa de
Scotia y Placa Sudamericana. También hay 43 placas menores.
Los terremotos son mucho más frecuentes en los límites de placas. Por esta razón, ubicar
donde ocurren los sismos, facilita la determinación de los límites de placas.
Se han identificado tres tipos de bordes o límites:
Convergentes, cuando dos placas chocan una junto a otra.
Divergentes, cuando dos placas se separan.
Transformantes, cuando las placas se deslizan una junto a la otra.
La superficie de la tierra es bastante joven. En un tiempo relativamente corto, más o menos
500 millones de años, la erosión y los movimientos tectónicos has destruido y recreado la
mayoría de la superficie terrestre.
A su vez, han eliminado casi todos los vestigios de accidentes geológicos de la historia de esa
superficie, como cráteres de impactos. Esto quiere decir que la mayoría de la historia de la
tierra ha sido borrada.
Hidrósfera
El 71% de la superficie terrestre está cubierta de agua. La tierra es el único planeta en que
el agua existe en forma líquida, siendo esencial para la vida como la conocemos.
El agua líquida también es responsable por la mayor parte de la erosión y el clima de los
continentes, un proceso único en el sistema solar.
Las condiciones térmicas de los océanos son muy importantes para mantener la
temperatura de la tierra estable.
La existencia de los océanos se atribuye a dos causas. La primera es la tierra misma. Se cree
que una gran cantidad de vapor de agua quedó atrapada dentro de la tierra durante su
formación.
Con el tiempo, los mecanismos geológicos del planeta, principalmente la actividad volcánica,
liberó este vapor de agua a la atmósfera. Una vez allí, este vapor se condensó y cayó como
agua líquida.
La segunda causa lo atribuye a cometas que pudieron chocar contra la tierra. Tras el impacto,
depositaron grandes cantidad de hielo en el planeta.
Atmósfera
La atmósfera terrestre está compuesta por un 77% de nitrógeno, un 21% de oxígeno y
algunos rastros de argón, dióxido de carbono y agua.
Probablemente había mucha más cantidad de dióxido de carbono cuando la tierra se formó,
pero desde entonces ha sido casi todo asimilado por rocas carbónicas, disuelto en los océanos
y consumido por las plantas.
El movimiento tectónico y los procesos biológicos ahora mantienen un flujo continuo de
dióxido de carbono en la atmósfera.
Las pequeñas cantidades que se encuentran en la atmosfera con de gran importancia para el
mantenimiento de la temperatura de la superficie terrestre en un proceso que lleva por
nombre efecto invernadero.
Este efecto aumenta la temperatura promedio en 35° centígrados para que los océanos no se
congelen.
La presencia de oxígeno libre también es un hecho destacable desde el punto de vista químico.
El oxígeno es un gas muy reactivo y en circunstancias normales se combinaría con otros
elementos rápidamente. El oxígeno de la atmósfera terrestre se produce y se mantiene por
medio de procesos biológicos. Sin vida, no podría haber oxígeno.
Referencias
1. Fact Monster (2000–2017) “Planet Earth”. Recuperado el 11 de junio de 2017 en
factmonster.com.
2. Jordan, T. H. (1979). “Structural Geology of the Earth’s Interior”. Recuperado el 11
de junio de 2017 en nih.gov.
3. Nine planets (1994 – 2015). “Earth Facts”. Recuperado el 11 de junio de 2017 en
nineplanets.org.
4. Seligman, Courtney (2008). “The Structure of the Terrestrial Planets”. Recuperado
el 11 de junio de 2017 en cseligman.com.
5. The planets (2010 – 2017). “Earth Facts”. Recuperado el 11 de junio de 2017 en
theplanets.org.
6. Williams, David R. (2004). “Earth Fact Sheet”. Recuperado el 11 de junio de 2017
en nasa.gov.
Cuadros sinópticos sobre las rocas, su
clasificación y características
Una roca es un agregado natural de minerales, y ciertos materiales no minerales como fósiles y
vidrio.
Así como los minerales son los bloques de construcción de las rocas, las rocas a su vez son los
bloques de construcción naturales de la LITOSFERA de la Tierra (corteza y manto hasta una
profundidad de unos 100 km), ASENENOSFERA (aunque esta capa, en la profundidad oscila entre
100 y 250 km, está parcialmente fundido), MESOSFERA (manto en el rango de profundidad de
aproximadamente 250 a 2900 km), e incluso parte del CORE (mientras que el núcleo externo está
fundido, el núcleo interno es sólido). La mayoría de las rocas ahora expuestas en la superficie de la
Tierra formada en o sobre la corteza continental o oceánica. Muchas de estas rocas, formadas
debajo de la superficie y ahora expuestas en la superficie, fueron entregadas a la superficie desde
grandes profundidades en la corteza y en raras ocasiones desde el manto subyacente.
Tabla de contenidos [ocultar]
1 Formas que se exponen las rocas en la superficie
2 Tres clases principales de rocas
3 Cómo se clasifican las rocas
4 Cuadros sinópticos sobre las rocas y su clasificación :
o 4.1 Cuadros relacionados
FORMAS QUE SE EXPONEN LAS ROCAS EN LA SUPERFICIE
Hay dos maneras generales que las rocas vienen a ser expuestas en la superficie:
Formación en la superficie (por ejemplo, cristalización de lava, precipitación de calcita o dolomita
a partir de agua de mar)
Formación por debajo de la superficie, seguido por levantamiento tectónico y remoción del
material superpuesto por erosión.
TRES CLASES PRINCIPALES DE ROCAS
Hay tres clases principales de rocas, IGNOSAS, SEDIMENTARIAS y METAMÓRFICAS, con los siguientes
atributos:
ROCAS IGNORAS se forman por cristalización a partir de fundido o parcialmente material, llamado
MAGMA.
ROCAS VOLCÁNICAS se forman en la superficie de la Tierra. Se enfrían y cristalizan a partir de
magma que se ha derramado sobre la superficie en un volcán.
Las ROCAS PLUTÓNICAS se forman a partir del magma que se enfría y cristaliza bajo la superficie
de la Tierra. En cierto sentido, esta es la porción del magma que nunca llega a la superficie. Para
que la roca plutónica quede expuesta en la superficie, debe ser levantada tectónicamente
Las ROCAS SEDIMENTARIAS se forman a partir de material que se ha acumulado en la superficie de
la Tierra.
ROCAS METAMÓRFICAS se forman cuando una roca sedimentaria o ígnea está expuesta a alta
presión, alta temperatura, o ambas, profundamente por debajo de la superficie de la Tierra.
CLASIFICACIÓN.
CÓMO SE CLASIFICAN LAS ROCAS
La clasificación de las rocas se basa en dos criterios: TEXTURA y COMPOSICIÓN. La textura tiene
que ver con los tamaños y formas de los granos minerales y otros componentes en una roca, y cómo
estos tamaños y formas se relacionan entre sí. Tales factores son controlados por el proceso que
formó la roca. Debido a que los procesos ígneos, sedimentarios y metamórficos son distintos,
también las texturas resultantes son distintas. Así, hay texturas ígneas distintas, textura
sedimentaria distinta y texturas metamórficas distintas.
CUADROS SINÓPTICOS SOBRE LAS ROCAS Y SU
CLASIFICACIÓN :