Universidad de Cartagena
Facultad de ciencias económicas
Trabajo de Pensamiento económico I
Presentado por:
Mónica Margarita Barrios Buelvas
Kimberly Martínez Torrente
Anderson Leal Santiago
Docente:
Amaury Jiménez
Economía V semestre
Cartagena D. T y C. 18/02/2019
Contenido
Introducción__________________________________________________ 3
Adam Smith y la división del trabajo _____________________________ 4
Adam Smith y su categorización de trabajo productivo e improductivo _ 7
Adam Smith, la acumulación de capital y su papel en el crecimiento
económico ____________________________________________________ 9
Conclusión __________________________________________________ 12
Referencias __________________________________________________ 13
Introducción
Al hablar de economía, de sus antecedentes y de cualquier ámbito en general que requiera
un análisis desde la historia económica y sus antecedentes requiere necesariamente que se
mencione un autor en especial, Adam Smith, el no por nada llamado padre de la economía
y uno de los precursores más notables del liberalismo económico, en este trabajo se
presentaran muy brevemente algunas de sus ideas acerca de temas específicos como la
división del trabajo, la clasificación del trabajo y el papel del capital y su acumulación para
el mismo autor.
Adam Smith y la división del trabajo
Adam Smith pensó que el único factor del progreso económico era la división del trabajo
(Historia del análisis económico.p.229). Decía que era la única manera de aumentar la
riqueza de las naciones dando un claro análisis excepcionalmente lucido de las ganancias de
la especialización y el intercambio: principios sobre los que descansa la teoría del mercado.
En un pasaje citado con mucha frecuencia, Smith describe las ganancias de la especialización
y de la división del trabajo en una fábrica de alfileres:
Un obrero que no haya sido adiestrado en esa clase de tarea (convertida por virtud de la
división del trabajo en un oficio nuevo) y que no esté acostumbrado a manejar la maquinaria
que en él se utiliza (cuya invención ha derivado, probablemente, de la división del trabajo),
por más que trabaje, apenas podría hacer un alfiler al día, y desde luego no podría
confeccionar más de veinte. Pero dada la manera como se practica hoy día la fabricación de
‘alfileres, no sólo la fabricación misma constituye un oficio aparte, sino que está dividida en
varios ramos, la mayor parte de los cuales también constituyen otros tantos oficios distintos.
Un obrero estira el alambre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en trozos iguales, un
cuarto hace la punta, un quinto obrero está ocupado en limar el extremo donde se va a colocar
la cabeza: a su vez la confección de la cabeza requiere dos o tres operaciones distintas: fijarla
es un trabajo especial, esmaltar los alfileres, otro, y todavía es un oficio distinto colocarlos
en el papel. En fin, el importante trabajo de hacer un alfiler queda dividido de esta manera en
unas dieciocho operaciones distintas, las cuales son desempeñadas en algunas fábricas por
otros tantos obreros diferentes, aunque en otras un solo hombre desempeñe a veces dos o tres
operaciones. He visto una pequeña fábrica de esta especie que no empleaba más que diez
obreros, donde, por consiguiente, algunos de ellos tenían a su cargo dos o tres operaciones.
Pero a pesar de que eran pobres y, por lo tanto, no estaban bien provistos de la maquinaria
debida, podían, cuando se esforzaban, hacer entre todos, diariamente, unas doce libras de
alfileres. En cada libra había más de cuatro mil alfileres de tamaño mediano. Por
consiguiente, estas diez personas podían hacer cada día, en conjunto, más de cuarenta y ocho
mil alfileres, cuya cantidad, dividida entre diez, correspondería a cuatro mil ochocientas por
persona. En cambio si cada uno hubiera trabajado separada e independientemente, y ninguno
hubiera sido adiestrado en esa clase de tarea, es seguro que no hubiera podido hacer veinte,
o, tal vez, ni un solo alfiler al día; es decir, seguramente no hubiera podido hacer la doscientas
cuarentava parte, tal vez ni la cuatro mil ochocientas parte de lo que son capaces de
confeccionar en la actualidad gracias a la división y combinación de las diferentes
operaciones en forma conveniente. (Sande, 2010 )
Smith concluyo que la división del trabajo tiene tres ventajas, cada una de las cuales lleva a
una mayor riqueza económica.
1. Un aumento de la habilidad y destreza de cada trabajador
2. Un ahorro de tiempo
3. La invención de maquinaria: esta última ventaja resulta de la concentración de la
atención del individuo en un objeto partícula, a causa de la división del trabajo. Como
dijo Smith: <<Los hombres son más propensos a descubrir métodos más fáciles y
expeditos para alcanzar un objetivo cuando toda la atención de sus mentes está
concentrada en un objeto que cuando se disipa entre una gran variedad de cosas>>
(La Riqueza de las Naciones, p. 90).
Smith advertía que la división de trabajo trajo consigo una diversificación de sueldos que
correspondían a diferentes tareas para que fuera convincente, lo explicó de esta manera:
Primero un trabajo puede resultar desagradable por sus condiciones insalubres por lo tanto
habrá pocos hombres que acepten un trabajo en esas condiciones a menos que reciban un
salario que recompense el trabajo realizado.
Segundo algunos empleos requieren antes un entrenamiento especial, por ejemplo los
taquígrafos de la sala del tribunal ganan más que los alguaciles.
Tercero un empleo irregular o inseguro está mejor pagado. Aquellos trabajadores de la
construcción ganan más que otros que están similarmente entrenados a causa que las adversas
condiciones del tiempo les impiden trabajar. Cuarto cuando se requiere un alto grado de
confianza los salarios aumentan, muchas personas que estiman el verdadero valor de un
diamante para sentirse seguros compran en un negocio caro pero confiable como Tiffany.
Quinto la remuneración será alta si la tarea se ve coronada por el éxito, muchos abogados
reciben su remuneración si sólo ganan el pleito. (Division del Trabajo)
Acomulacion del
capital.
Aumento de la
Aumento del
divicion del
ahorro.
trabajo.
Aumento de la
Enrriquecimiento. productividad del
trabajo.
Adam Smith y su categorización de trabajo productivo e improductivo
Adam Smith observó que “el alto valor de los metales preciosos no prueba la pobreza y atraso
de un país determinado... sólo prueba la esterilidad de las minas que, en ese momento,
abastecían al mundo comercial” (Smith, 1776)
Esto llevo a que Smith considere la riqueza nacional no como la medida por el valor de los
metales preciosos sino por el valor de cambio del producto anual de la tierra y el trabajo del
país. Así que él entendía por riqueza nacional lo mismo que los economistas entiende por
renta nacional (Ekelund B. & Hebert F., 2006). Más adelante él consideraba que la naturaleza
de la riqueza era la producción de los bienes físicos solamente, esto provoco que escribiera
en su segundo libro la diferencia entre trabajo productivo y trabajo improductivo.
La distinción entre trabajo productivo y trabajo improductivo de Smith está estrechamente
relacionada con su visión del crecimiento económico. Smith identifica al número relativo de
trabajadores productivos como el segundo factor determinante, después de la división del
trabajo, del progreso económico de un país. (Eumed)
El trabajo productivo se define como el valor de un objeto que se incorpora y resulta en una
mercancía, fundamentalmente tangible y almacenable, con algún valor de mercado;
recordemos que un bien tangible es aquel que se puede apreciar físicamente, es decir que
puedes tocar y que ocupa un espacio o lugar como por ejemplo los libros, joyas, ropa, etc.;
Smith ponía un ejemplo de esta clase de trabajo como el que realizan los obreros de las
manufacturas. Este tipo de trabajo recibía como una remuneración de un capital debido a la
realización de un producto que lleva en sí mismo una cantidad de trabajo almacenado.
Y el trabajo improductivo lo definía como el que genera servicios intangibles, que no añade
valor directamente y que es muy difícil que se pueda almacenar; recordando que un bien
intangible es aquel bien que no poseen materialidad como por ejemplo los servicios, un
seguro médico, una página web, etc.; Smith ponía un ejemplo de este tipo de trabajo es el
trabajo de los servicios domésticos.
Sin embargo, Smith decía que el trabajo improductivo tiene un cierto valor y que merecer ser
recompensado. Por eso decía que los salarios de este tipo de trabajo no provenían del valor
generado por ellos mismo sino por los ingresos de esas personas que lo emplean, además
estos ingresos podrían contribuir a la economía; pueden ser participación en el excedente
generados por otros factores que realmente si son productivos. (Cueva, 2009)
“Esta distinción de Smith ha sido tratada muy injustamente. Por supuesto, es absurdo
caracterizar las industrias de servicios como improductivas simplemente porque no producen
bienes tangibles. No obstante, Smith apuntaba a la distinción entre aquellas actividades que
aumentan la inversión agregada neta, contribuyendo de este modo a la finalidad del
crecimiento económico, y aquellas actividades que satisfacen meramente las necesidades de
las familias. Esta última distinción es perfectamente válida en la teoría económica, aunque la
terminología elegida por Smith es errónea. Hay que advertir que Smith no consideró inútiles
a los trabajadores improductivos; simplemente no consideró que sus actividades fomentasen
el objetivo del crecimiento económico”. (Ekelund B. & Hebert F., 2006)
Adam Smith, la acumulación de capital y su papel en el crecimiento
económico
Uno de los aportes más particulares de Adam Smith para con la economía fue su detallado
análisis a la importancia del capital y su acumulación como instrumento fundamental para
garantizar el crecimiento económico. Para Smith, la acumulación del capital y la reinversión
del excedente económico, constituían el motor del crecimiento económico y, por lo tanto, la
base de la riqueza de las naciones. Smith señalaba que el crecimiento demográfico, la
expansión geográfica internacional y la demanda de la agricultura conducían a la ampliación
del mercado, pero el factor principal era la acumulación de capital, de la que dependía la
amplitud del mercado. La cantidad de capital existente, a la que denominaba stock, junto a
las disposiciones institucionales que regulaban la competencia interior e internacional,
determinaba el tamaño del mercado. (Ramirez Acosta)
Aunque la división del trabajo (que Smith consideraba una tendencia inherente en la
sociedad) pone en marcha el proceso de crecimiento, es la acumulación de capital la que lo
mantiene. Los elementos clave del proceso de crecimiento son la naturaleza, la acumulación
y el empleo del stock. Por «stock», Smith entendía lo que en términos modernos es riqueza,
una parte de la cual (o toda) se reserva para el consumo y otra puede reservarse para producir
una renta adicional, por medio de la inversión. Cuanto mayor sea esta última proporción,
mayor será el potencial de crecimiento de cualquier nación. Hay que recordar que la
acumulación de capital amplía el fondo de salarios, lo que a su vez permite que un mayor
número de trabajadores se incorpore a la actividad productiva, incrementando de este modo
el tamaño del producto nacional. Los trabajadores agotan el fondo de salarios a lo largo del
tiempo, a medida que obtienen del mismo los adelantos necesarios para su subsistencia
durante el proceso de producción. Sin embargo, al final del período de producción, los bienes
producidos se venden, ordinariamente con un beneficio, de manera que se repone, e incluso
aumenta, el stock de bienes salariales (capital), por la suma que representa el beneficio
obtenido. De este modo, a través de la acumulación del beneficio, el stock de capital crece a
lo largo del tiempo, sosteniendo así un mayor número de trabajadores y un mayor producto
en el siguiente periodo de producción. (Libro de eckelund)
Adam Smith escribió que donde predominaba el capital, prevalecía la actividad económica,
y que cualquier aumento o disminución del capital promovía de una manera natural el
aumento o la disminución de la magnitud de la industrial. (Doxrud, 2015)
Smith utiliza su afirmación del capital como base para el crecimiento económico cimentada
en un análisis que realiza acerca de la división del mismo y la reciprocidad entre sus
diferentes manifestaciones. El capital (K) se divide en tres porciones: consumo inmediato
(CI), capital fijo (CF) y capital circulante (CC). Tenemos que (CI) es aquella porción
destinada al consumo personal del individuo y su familia, de manera que no produce renta ni
beneficio alguno. En segundo lugar (CF) es aquella porción de (K) que genera una renta o un
beneficio sin que sea necesario que este circule o cambia de dueño, la tercera de las tres
porciones en las que se divide (K) es (CC) cuya característica consiste en proporcionar un
ingreso o renta como resultado de su circulación o cambio de dueño, una cuarta característica
del capital enunciado por Smith, es lo que conocemos hoy como capital humano. Al respecto
escribe Smith: “La adquisición de dichos talentos, mediante el estudio y el aprendizaje,
implica siempre un gasto real, destinado a la preparación del sujeto que los adquiere, y viene
a ser un capital fijo, investido en su persona”. Tenemos pues, de acuerdo a Smith, que la
acumulación de capital es una condición previa del progreso material de las naciones y, a su
vez, el ahorro (la postergación del consumo presente) es una condición previa para que pueda
existir acumulación de capital. Ahora bien, como las personas prefieren consumir su dinero
en el presente y no en el futuro, habrá que incentivarlo a postergar su consumo presente y
que decida dar su dinero en préstamo. (Doxrud, 2015)
Dejando definido el papel de la acumulación del capital, Smith relaciona de forma directa el
interés como consecuencia de lo anteriormente mencionado.
Conclusión
El crecimiento económico según Adam Smith se basa en un proceso continuo en el que
gracias a la división del trabajo y la acumulación de capital principalmente, se logra el fin
último de la nación que es el enriquecimiento o el aumento de la renta nacional, este aporte
de Smith lo constituye como el autor con los cimientos y planteamientos más contundentes
de su época, el muy bien llamado padre de la economía. Dichos planteamientos han servido
como soporte para planteamientos posteriores y nuevas teorías económicas incluso en la
actualidad.
Referencias
Cueva, K. (26 de Diciembre de 2009). SlideShare. Obtenido de
[Link]
Doxrud, J. (15 de Noviembre de 2015). Lybertik. Obtenido de [Link]
articulos/2015/11/15/adam-smith-3-economa-el-capital-por-jan-doxrud
Ekelund B., R. J., & Hebert F., R. (2006). Historia de la teoría económica y su metodo
(Tercera ed.). Mac Graw Hill.
Eumed. (s.f.). Obtenido de [Link]
Ramirez Acosta, E. S. (s.f.). [Link]. Recuperado el 19 de Febrero de 2019, de
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Smith, A. (1776). Naturaleza y causa de la riqueza de las naciones. Carlos Rodríguez Braun.
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Doxrud, J. (15 de Noviembre de 2015). Lybertik. Obtenido de [Link]
articulos/2015/11/15/adam-smith-3-economa-el-capital-por-jan-doxrud
Ramirez Acosta, E. S. (s.f.). [Link]. Recuperado el 19 de Febrero de 2019, de
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Sande, J. (30 de octubre de 2010 ). Compartiendo conocimiento. Recuperado el 17 de febrero
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