El dictamen estándar de Auditoría tiene su origen en los Estados Unidos en la
década de la Gran Depresión, cuando la Bolsa de Nueva York (New York Stock
Exchange) y el Instituto Americano de Contadores Públicos (American
Institute of Certified Public Accountants AICPA), unieron sus propósitos para
lograr uniformar todos los dictámenes de los Contadores Públicos que eran
presentados acompañando a los Estados Financieros de la Compañías
inscritas en la Bolsa.
Los términos en los cuales se estableció en ese entonces el informe de
Auditoría permanecieron estáticos hasta 1948 cuando se le introdujeron unos
ligeros cambios. Este dictamen fue adoptado por todos los países
latinoamericanos y fue el vigente hasta enero de 1989, cuando en los Estados
Unidos se expidió la Declaración sobre Normas de Auditoría 58 (Statement on
Auditing Standard SAS-58), la cual modificó sustancialmente el dictamen
estándar, el cual como es obvio cayó en desuso inmediatamente en el citado
país, pero no puede decirse lo mismo de los restantes países cuyo proceso de
adopción será un poco más lento, pero indefectiblemente llegarán a usar el
mismo modelo de dictamen.
La Declaración Profesional número 6 del Consejo Técnico de la Contaduría
Pública acerca de las Normas Relativas a la Rendición de Informes sobre
Estados Financieros, emite el siguiente concepto sobre el dictamen del
Contador Público:
El resultado de un examen de estados financieros es una opinión que
se conoce como dictamen. Cuando esta opinión o dictamen no tiene
limitaciones o salvedades se le conoce como dictamen limpio.
El dictamen del Contador Público es el documento formal que suscribe
el Contador Público conforme a las normas de su profesión, relativo a
la naturaleza, alcance y resultados del examen realizado sobre los
estados financieros del ente. La importancia del dictamen en la práctica
profesional es fundamental, ya que usualmente es lo único que el
público conoce de su trabajo. [CTCP, 1999]
De acuerdo a lo anterior, el dictamen de Auditoría, es entonces, el documento
de tipo formal que suscribe el Contador Público una vez finalizado su
examen. Este documento se elabora conforme a las normas de la profesión y
en él se expresa la opinión sobre la razonabilidad del producto del sistema de
información examinado una vez culminado el examen. En el dictamen de
Auditoría de Estados Financieros se comunica críticamente la conclusión a que
ha llegado el auditor sobre la presentación de los mismos y se explican las
bases para su conclusión.