Elementos de lingüística general
Capítulo 1. La lingüística, el lenguaje y la lengua
1.1 La lingüística, disciplina no prescriptiva
La lingüística es la ciencia que estudia el lenguaje humano, científico se opone a
“prescriptivo”, el lingüista contemporáneo ve hechos que deben ser explicados por
los usos que en estas expresiones aparecen. Además, no utiliza un determinado
estudio a su favor, por ejemplo, escoger determinada zona o fenómeno no otra
porque le es más difícil no es correcto.
1.2 Carácter vocal del lenguaje
LLa lengua es oralidad, esto es, el lenguaje se entiende por medio de signos
vocales, las cadenas de habla. Antes de aprender a leer, aprendemos a hablar; por
su parte, la lingüística hace una abstracción de las grafías mas, el estudio de la
escritura es una disciplina anexa distinta, se toman en cuenta cuando los signos de
la grafía influyen en los signos vocales. (¿”h” muda?)
1.3 El lenguaje, institución humana
Constantemente consideramos el lenguaje como una facultad humana, asimismo
es una institución, ¿por qué? Pues el individuo al estar en contacto con la sociedad
concibe el lenguaje como una herramienta de comunicación, ya que este nace de
la sociedad y está en constante movimiento, este es capaz de cambiar por presión
o por influencia de otras comunidades.
1.4 Las funciones del lenguaje
Tiene como principal función ser un instrumento de comunicación, nos permite
entrar en relación con otros hablantes. Otra de sus funciones es de soportar el
pensamiento; hacer que el hablante en contacto con el oyente se afirme ante uno
mismo y los otros; analizar la comunicación y la expresión; todo esto nace de la
necesidad de hacerse comprender.
1.5 ¿Las lenguas son nomenclaturas?
La respuesta esta pregunta es NO, y esto se ve reafirmado cuando se piensa en la
grafía más que en los sonidos pues caballo y horse no se ven modificadas en sus
lenguas; sumado a esto está el acento y sería un tanto ridículo intentar imitar uno
en otra lengua.
1.6 El lenguaje no es un calco de la realidad
Esto es también cierto, considerando la pragmática: el lenguaje no es enteramente
referencial; se analiza de otro modo lo que constituye al objeto de comunicaciones
lingüísticas.
1.7 Cada lengua tiene sus tipos
Esto quiere decir que, en cada lengua la apropiación de la realidad es distinta, lo
que en español es una /v/ [b] en el alemán se convierte en una labiodental fricativa
[f], por decir un ejemplo.
1.8 La doble articulación del lenguaje
Todas y cada una de las lenguas es articulada en dos planos:
La primera está hecha con la experiencia, en una sucesión de unidades, el
monema (palabra) es quién ofrece esta primera articulación y
La segunda, es la que da origen a la primera y se conforma por los fonemas.
1.9 Las unidades lingüísticas de base
Basándose en la doble articulación del lenguaje tenemos que de las unidades que
se ofrecen en la primera articulación ninguna de estas podría analizarse sin una
sucesión de signos. El monema se compone de fonemas, pero esto no quiere decir
que solo sean palabras, sino que hay dos tipos. Ejemplo: com- del verbo comer.
1.10 Forma lineal y carácter vocal
Esta forma se ve representada por la denominada cadena hablada, a su vez
derivada del carácter vocálico.
1.11 La doble articulación y la economía del lenguaje
La forma de la lingüística se ve ayudada por la segunda articulación, las palabras
de una lengua no tienen equivalentes exactos en otras lenguas.
1.12 Cada lengua tiene su propia articulación
A pesar de que todas las lenguas hacen uso de la doble articulación no se usa de
la misma forma, la lengua articula su enunciado con los significantes.
1.13 Número de monemas y de fonemas
En teoría el número de enunciados es infinito, la lista de monemas es abierta, a
diferencia de los fonemas que si están reducidos a un número determinado. El
castellano por su parte distingue 24 fonemas, el español hablado en América
distingue 22, el francés de esta obra contiene 34, pero no es raro que solo
consideren 31.
1.14 ¿Qué es una lengua?
Es pues, un instrumento de comunicación con arreglo al cual la experiencia humana,
en cada comunidad es diferente dotadas de contenido semántico y de expresión,
articulada en unidades fónicas. Debemos comprender que lo hechos de la lengua
son arbitrarios.
1.15 Al margen de la doble articulación
Las lenguas recurrieron a procedimientos para entrar al margen de la doble
articulación, pero también tomaron sus propios caminos. Se denomina
suprasegmentales a los hechos lingüísticos que conforman la articulación, y
constituyen prosodia.
1.16 Carácter no discreto de la entonación
El no entonar puede causar graves conflictos en la comunicación, no nos referimos
a un acento “extranjero”, sino a la elevación o al descenso de la voz que
corresponde a determinada tensión e intención. Es decir, la curva melódica carga
un código proporcional al enunciado.
1.17 Las unidades discretas
En ocasiones no se trata de la dirección de la curva de entonación, sino de la
situación de dos fonemas, no precisamente alófonos, son pues aquellas que su
valor no se ve afectado por el contexto o las circunstancias sino otros hechos, se
trata de los tonos que se encuentran en determinada lengua.
1.18 Lengua y habla, código y mensaje
Se dice que en promedio una lengua tiene 24 fonemas, estas se emplean en el
enunciado, pero no implica que las 24 unidades sean sucesivas. El código es la
organización que permite la redacción del mensaje, esta distinción nos permite
entender la lengua y el habla.
1.19 Cada unidad supone una elección
La comparación entre enunciados, nos guía a elegir una palabra que se adecue a
lo que queremos expresar. “Una chica es linda” a “una chica esta linda”; el verbo
radica en su puntualidad.
1.20 Contrastes y oposiciones
Finalmente, sabemos que las unidades lingüísticas se hallan en dos tipos de
relaciones, por una parte, el enunciado sintagmático y por la otra parte las relaciones
que pueden figurar en un mismo contexto y al mismo tiempo se excluyen
mutuamente. Estás relaciones se denominan paradigmas y reciben el nombre de
oposiciones.
Referencia:
Martinet, André. Elementos de Lingüística General.
Madrid: Gredos, 1974.