La Casa Romana:
1. Atrium 9. Exedra u oecus, a veces nynphaeum
2. Peristylum 10. Taberna
3. Vestivulum 11. Cubiculum
4. Fauces 12. Andron
5. Impluvium 13. Posticum
6. Ala 14. Cuarto de baño.
7. Triclinium 15. Cocinas.
8. Tablinum
La casa de un romano se concebía como un espacio íntimo, reservado. Es
por esta razón que no tenían aberturas al exterior (ventanas a la calle)
excepto las puertas y quizá algún ventanuco de ventilación.
Estaban generalmente dispuestas siguiendo un eje marcado por dos
espacios abiertos al cielo, el Atrium y el Peristylum, que daban luz y aire a la
las habitaciones dispuestas en torno y dividían la casa en dos mitades. Eran
casas por lo general de fachada estrecha (unos 10/15 m.) y gran
profundidad, por la parte trasera podían abrirse a un jardín, el hortus.
En las casas más ricas podía haber calefacción por medio de calderas
bajo el suelo(hypocaustum), que calentaban le suelo e, incluso, podían llevar
el calor a través de las paredes por medio de tuberías de arcilla.
La casa modelo tenía solo una planta a nivel del suelo, pero eran también
generalizadas las que tenían un piso superior al que se accedía mediante una
escalera de madera, pero siempre era un piso de poca importancia con
algunas dependencias, como dormitorios.
La cubierta siempre era de tejas de arcilla, una especie de teja especial,
parecida a la teja francesa de hoy día pero de mayores dimensiones. Era
cuadrada, de unos 50 cm. de lado.
A los lados de la entrada casi siempre había dos locales abiertos a la
calle, las Tabernae, que podían alquilarse a los comerciantes, llama la
atención la cantidad de tabernas y casas de comidas (thermopolia) que hay
en una ciudad pequeña como por ejemplo Herculanum.
La casa no se abre directamente a la calle sino que tiene un pequeño
zaguán, el vestibulum, que conecta la puerta de entrada con la siguiente
estancia por medio de un corredor, las fauces (f.1). En este corredor se
podían colocar las imagines de los antepasados, bien mascarillas de cera,
bien bustos en mármol, bronce o terracota, cuya función era también la de
proteger la casa.
La primera sala importante era el atrium. En época primitiva contenía el
dormitorio principal, función que queda reducida a mero simbolismo un poco
más tarde. Otra función era la de albergar la llama del hogar, pero en época
imperial se traslada a otras dependencias.
Este atrium se caracteriza sobre todo por tener una gran abertura en el
techo (compluvium) y un estanque poco profundo en el suelo (impluvium).
Además de dar iluminación y permitir la circulación aire, permitía la
recogida del agua de lluvia, que se almacenaba en un depósito subterráneo.
El Adquiere cinco configuraciones diferentes, o estilos, dependiendo de
su forma.
a. Atrium tuscanum: es aquel que no tiene columnas, soportándose el
peso del techo por medio de vigas. El espacio inferior queda diáfano.
b. Atrium tetrastilum: es el que cuatro columnas, una en cada ángulo del
impluvium.
c. Atrium corinthium: el compluvium es mayor y tiene más cantidad de
columnas.
d. Atrium displuviatum: es aquel en el cual el compluvium se desplaza
hacia una de las paredes.
e. Atrium testudinatum: este es el menos representativo, no tiene
abertura en el techo y parece haber sido utilizado en las casas más
humildes.
Al pie del impluvium solía haber una gran mesa, de madera fina o de mármol.
El resto de la habitación de amueblaba ricamente con objetos suntuarios,
muebles elegantes y obras de arte. Casi siempre había una pequeña capilla
para los lares (lararium) y un busto o estatua del dueño de la casa.
Alrededor del atrium se disponían las alae, con una serie de cubicula, que
eran pequeñas habitaciones o dormitorios. Al fondo se situaban dos
habitaciones importantes: el triclinium y el tablinum.
El triclinium era el comedor, podía haber varios, incluso había comedor de
verano (abierto al peristylum) y de invierno (sin ventanas) y uno para
invitado y otro cotidiano. Generalmente contenían tres triclinia, grandes
sofás en los que se comía recostado con tres comensales por triclinium.
La otra gran dependencia de la casa es el tablinum. En época republicana
temprana era la habitación donde el dueño de la casa recibía a sus clientes,
luego pasa a ser sala de recepción de visitas e invitados, ricamente
decorada y amueblada.
Estaba generalmente abierto al Atrium y separado del peristylum por un
muro bajo, pero podía esta abierto a ambos sin ningún muro. Para aislarlo del
atrium se colocaban cortinajes, y para cerrarlo al peristylum se colocaban
puertas corredizas de madera, de modo que en invierno quedase cerrado y
en épocas de calor permitiera una espacio abierto que abarcaba con la
mirada desde las fauces al peristylum, permitiendo la libre circulación del
aire.
A uno o ambos lados del tablinum hay un pasillo que conecta el atrium con el
perystilum, es el andron.
El peristylum era un gran jardín rodeado por una columnata que sostenía un
tejado a una sola agua bajo el cual se podía caminar o guarecerse del sol o la
lluvia. Lo rodeaban más cubicula y al fondo (o en uno de sus lados) se abría la
exedra u oecus, una habitación de verano, grande y sin pared en el lado que
abre al peristylum. En otros ejemplos podía haber un lararium, o un
nynphaeum, o simples fuentes decorativas. Solía decorarse con estatuas,
pinturas, mesas de mármol, plantas ornamentales, etc.
Solía haber otras entradas secundarias, generalmente a otra calle lateral
adyacente, y que permitían el libre movimiento de los habitantes sin tener
que utilizar la entrada principal, que era concebida como mucho más una
entrada oficial o de "aparato".
La casa romana, además esta riqueza en cuanto a habitaciones, era muy rica
en lo que respecta a la decoración de los muros, con pinturas al fresco,
relieves de mármol, estucados y cortinas. Y los suelos decorados con bellos
mosaicos.
Ilustraciones:
En la entrada de las casas, en las fauces se solía colocar un mosaico que
representaba al perro guardián de las villae campestres. Es el conocidísimo
"cave cane" (cuidado con el perro). Éste está tomado de Herculanum.
En esta imagen vemos la cocina de la domus Vetii de Pompeya, en donde se
conservan los utensilios domésticos en la posición en que fueron
encontrados. Como vemos, la cocina era una placa de piedra bajo la que se
colocaban brasas o leña. Muy parecida a las cocinas de nuestras bisabuelas
en los pueblos.
Como sabemos el culto a los lares era una de las bases fundamentales de la
religio domestica por lo que en cada casa había un altar dedicado a éstos, el
lararium. En esta imagen vemos el larariun domus Vetii .
Peristylum de la Casa de Hércules Borracho, Herculanum, en donde vemos la
disposición general tal como se encontró. En el centro una hermosa mesa de
mármol de Carrara, cuyas patas son tres grifos, en torno a la que se
colocaban sillas y sillones para disfrutar de las tardes.
Este es le Peristylum de la Casa de la Venus en la Concha , en este caso el
peristylum se abre a un gran jardín rodeado de columnatas. Es un modelo
clásico.
Este es el más típico de los Peristylia, un gran patio o jardín reodeado de
una columnata. En el centro ( en la imagen lo menos tal como estaba en 79
a.C) había una fuentes y se rodeaba de obras de arte. Al fondo vemos el
Tablinum de invierno, cerrado por puestas plegables de madera (estas
reconstituidas a partir del original). En los intercolumnios se colocaban
mesas de mármol, de uso desconocido, aunque se apunta a que meramente
decorativas, aunque imagino que se colocarían encima fuentes con frutas y
bebidas para tomarlas mientras se caminaba.
Nipaheum, se podía colocar en el peristylum una fuente ornamental, de uso
también religioso, dedicada a las Ninphas. Estaban generalmente
recubiertas de mosaicos.
Aquí una popular taverna o Thermopolium. Establecimientos en lo que se
servían bebidas o comidas (estas también se podían servir calientes). Se
cerraban a la calle por medio de puestas plegadizas de madera o rejas
también plegadizas de hierro. Y se cerraban con candados. Exactamente
igual que nuestros comercios actuales.
En lo agujeros de la "barra" se podían colocar ánforas conteniendo vinos,
aceites, grano, o lo que se vendiese. En los casos de un thermopolium, se
colocaban calderos con las comidas y debajo de ellos brasas para
mantenerlos calientes. Igual que en nuestros bares de comidas rápidas.
Sinceramente, en 2000 años no hemos descubierto nada nuevo.