EL DOJO
DO JO
El kanji DO significa vía, camino y el kanji JO se puede traducir
como lugar, sala, centro.
La unión de los dos kanjis forma el ideograma DOJO, que
viene a significar como lugar donde se realiza o se practica la
vía, en nuestro caso es el lugar donde se realiza la práctica de
Aikido.
Las partes más representativas de un dojo son las que se ven
en el dibujo.
Kamiza o lugar donde se “sientan los espíritus”, es el sitio más
relevante del dojo, en esta pared que, correctamente se
situaría hacia el este donde el sol nace, se coloca la imagen
del fundador de la vía, en nuestro caso a O-Sensei. Todos
saludamos al kamiza, no como un acto religioso, sino más
como un acto de respeto a una persona que gracias a su
trabajo ha conseguido reunir un grupo de gente para realizar
una misma actividad, en nuestro caso la práctica del Aikido.
En este lugar se sitúa el maestro o instructor del dojo, no es
correcto dar la espalda al kamiza solo cuando uno entra en el
dojo o cuando se tiene que arreglar el keikogi o traje de
práctica o también cuando se practica.
Shimoza o lugar de “asiento inferior”, es por donde se entra
en el dojo dejando las zapatillas en el principio del tatami
siempre con la punta mirando hacia la salida, seguidamente
cada alumno se sienta correctamente dependiendo de su nivel
o grado de antigüedad. Esta parte estaría correctamente
emplazada hacia el oeste o por donde se oculta el sol.
Joseki o lado “más alto de la pared”, es la parte donde se
situarían maestros o instructores invitados. Esta pared es la
que miraría hacia el norte. Cuando uno va avanzando en su
práctica poco a poco se desplaza más hacia este lado del
dojo.
Shimoseki o lado “más bajo de la pared”, es la parte donde se
sitúan alumnos de alto grado. Está situada normalmente hacia
el sur. Cuando uno empieza se coloca en el shimoza pero
tocando hacia esta pared o al lado derecho del instructor,
cuando más nivel posea el alumno irá cambiando la posición
hacia el joseki.
Cuando se entra en el dojo hay que hacerlo con respeto y
humildad, con los pies limpios y el keikogi en condiciones.
No hay que practicar con relojes, cadenas, “piercings” o con
elementos que puedan molestar o dañar a uno mismo y a los
demás. Mantener el dojo limpio es cosa de todos.
Que tengáis una buena práctica.
Onegaishimasu.