Análisis de la Filología y su Evolución
Análisis de la Filología y su Evolución
RESUMEN
ABSTRACT
The word Philology is neither well known nor properly understood by many people -even
by some [Link], this paper focuses on an analysis of the term: its special and
general definitions, its Hellenistic origin, its semantic evolution through western history,
its division, its relation to auxiliary disciplines, and its main goal, that is, the search for
authenticity and the correct interpretation of texts, as well as its relation to both the Greek
Paideia and the Latin Humanitas. The author of this paper is both a Classical and a
Romance philologist.
1. La filología y el filólogo
Las aclaraciones de tipo lingüístico no son posibles sin un fundamento textual seguro
y verídico; y el suministro de un texto seguro y verídico no es posible sin las aclaraciones lin-
güísticas. De modo que, en esta fase, la filología complementa la lingüística y la lingüísti-
ca complementa la filología, pues, como manifiesta Tagliavini en Orígenes de las lenguas
neolatinas (1973: 48),
...ninguna investigación filológica será posible sin sólidas bases lingüísticas; por lo demás, las
fronteras entre lingüística y filología no son siempre nítidas...
Para textos elaborados en la época helenística o alejandrina, con la que se inició la fi-
lología en Occidente, la labor de la filología se ha centrado en una serie de actividades: bus-
car y encontrar todas las posibles fuentes útiles para reconstruir y editar un texto: la lista alfa-
bética de los manuscritos, compuestos de papiros (en forma de volúmenes) y, posteriormente,
de pergaminos (en forma de códices) -mucho más tardíamente, en papel-; luego leerlas e in-
terpretarlas críticamente, compararlas, ordenarlas y agruparlas cronológicamente. Los resulta-
dos desembocan en un texto lo más cercano posible al original (veracidad del texto).
Para tal fin, en un primer momento, se han de llenar vacíos y lagunas, completar par-
tes mutiladas, agregar o quitar letras, sustituir omisiones, corregir errores de cualquier tipo,
ver variantes de escritura o grafías (sobre todo, si existe confusión debido al parecido de las
letras o grafemas), tratar la puntuación (una simple coma puede alterar el sentido de una fra-
se u oración), corregir todo lo negativo como resultado del tiempo, la negligencia, la ignoran-
cia y la mala intervención voluntaria o involuntaria de algún corrector, transcriptor o copista.
Sólo mediante una labor seria y meticulosa se logra salvar el texto auténtico, el que salió de
la pluma y letra del autor objeto de edición. Así, Irmscher manifiesta que la filología es
...lo que se llamó y sigue llamándose filología es la ciencia que se ocupa de estudiar los textos
literarios con el fin de interpretarlos, restaurarlos y comentarlos, y para esto se procura extraer
de ellos las reglas y normas del respectivo uso lingüístico...Que en los tiempos modernos la fi-
lología ha extendido su campo de estudio, porque, además de estudiar el lenguaje y la literatu-
ra, estudia los aspectos culturales de un pueblo o conjunto de pueblos...
La palabra filología aparece en los Diálogos de Platón, siglo IV a. C., como el aman-
te del λο′γοs (verbum, palabra), quien encuentra placer en la conversación. En el siglo siguien-
te, cuando Erastóstenes se denominaba φιλο′λογοσ (philologus), pretendía significar, pura y
llanamente, el erudito universal (¡es que la erudición no le debe ser ajena al filólogo!).
Los sustantivos filología | filólogo, con el sentido actual, aparecen en el Renacimien-
to como equivalentes al de κριτικο′s o γραµµατικο′s (criticus o grammaticus) de los griegos
y romanos, pues la actividad moderna de la filología era ejercida, entre ellos, por el gramma-
ticus (el interesado por el verbum), lo que induce a Conrady a definir la filología como
el amor por la palabra (Wort) y por el espíritu (Geist) encerrado y manifestado en ésta.
se ocupa de estudiar textos para interpretarlos de la manera más exacta posible, y para ello de-
be establecer su contenido justo, precisar su sentido y la intención del autor; aclarar las alusio-
nes oscuras, el léxico y los giros lingüísticos que ofrezcan alguna dificultad de comprensión,
etc., y como el material de la obra es una lengua, entonces debe tener conocimientos lingüísti-
cos suficientes, sobre todo de la lengua en que esté escrita la obra literaria,
como escribe Arturo Agüero Chaves en Origen y desarrollo de la lingüística (1977: 5). El mis-
mo Agüero manifestaba, en el mencionado curso de Filología Románica que
...como el material de la obras es el idioma, el filólogo ha de ser, además, un lingüista, para co-
nocer bien la lengua en que está escrita la obra; que el filólogo, en cierto modo es, al mismo
tiempo, un historiador, un lingüista, quien debe saber algo de religión, de filosofía, de jurispru-
dencia, de literatura, y que la filología hace uso del análisis, lo cual le confiere el carácter de
ciencia...
Alain Tuweide, filólogo belga, también amplía hacia lo cultural el contenido semán-
tico de la palabra filólogo:
Para ejecutar bien su trabajo, el filólogo debe contar con los conocimientos que le pro-
porciona la misma filología en unión con otras ciencias, como se verá.
Ahora bien, el idioma, cualquier idioma, como signum, algo que está en lugar de
otra cosa, (aliquod quod est pro aliquo) como manifestaban los estoicos, en sí mismo no di-
ce nada; sólo es un convenio entre los humanos para entenderse, pues la relación entre la pa-
labra y el objeto es meramente convencional y arbitraria; como tal, únicamente representa al-
go: un pensamiento, un objeto, una acción. Por consiguiente, para que el signo produzca efec-
tos, para que sea entendido, debe existir relación entre el significante y el significado (entre
la res y el verbum), es decir, compatibilidad semántica; y dado que el código de los textos
es su idioma, se sigue la necesidad del estudio de su gramática , que es el soporte del texto.
De Bruyne (1963) expresa el siguiente cuestionamiento de valor primordial en lo to-
cante a la semántica, pues, como manifesté, la palabra es sólo un signo por ser interpretado:
...¿Hay una relación natural entre la palabra y el ser de la cosa, de tal modo que la estructura
de la palabra imite verdaderamente la estructura de la cosa, o se une el sonido a discreción, en
cada pueblo, con el objeto? ¿Interpreta sólo la palabra directamente y en sentido propio los
conceptos y sentimientos? ¿Cuáles son, en tal caso, las distinciones necesarias en la matización
de las palabra afines? ¿O es que también la palabra indirectamente y de una manera figurati-
va es capaz de expresar el pensamiento gracias a la sugestión de una imagen comparativa?...
...Las palabras no sólo indican, sino que expresan el sentimiento del poeta y del orador.
2. Clases de filología
(La filología clásica es la base de las demás filologías occidentales, pues se originó en y con
el idioma griego en Alejandría, Egipto, y continuó con el latino, base del románico).
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 235
Para conseguir sus propósitos, la filología recurre a los siguientes medios, en parte, si-
nónimos entre sí:
La edición crítica es esencial para la constitutio textus, la cual conlleva varias etapas:
La crítica del texto pretende acercarse al estado más próximo posible del texto origi-
nal siguiendo estos pasos:
para:
1. Elaborar el stemma codicum: árbol genealógico del texto,
2. Confeccionar el aparato crítico.
3. Seleccionar la mejor lectio, lectura más fidedigna.
4. Obtener el texto verídico.
5. Interpretar el texto.
1. Un solo manuscrito.
2. Varios manuscritos de una misma familia.
3. Diferentes manuscritos con una línea diferente.
Les Sophistes examinaient les poemes avec leurs éleves au point de vue de la
rhétorique, de la grammaire, de la moral et des sciences spéciales…, pues,
como manifiesta el mismo De Bruyne,…la crítica literaria del contenido y de
la forma a fines del siglo V había llegado a un alto grado de perfección.
(La palabra crítica < κριτικη′ (τε′χνη), habilidad o capacidad para juzgar con conoci-
miento de causa, aparece en 1705 a partir de crisis < κρι′σιs, mutación; el respectivo verbo es
κρι′νω, decidir, separar, juzgar. Originalmente, la palabra pertenecía a la esfera médica en donde
significa gran mutación de una enfermedad para mejoría o para empeoramiento del paciente).
Hermenéutica o interpretatio: es una teoría de la interpretación (también de las ma-
nifestaciones de la vida según se presenten velada o abiertamente en el texto), para compren-
der, de manera recta y correcta, su contenido (significado), sobre todo, literario, contenido
que debe ser obtenido y no inferido (sensus non inferendus sed efferendus).
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 237
1. Aplicar la reflexión crítica a cada detalle del texto (a cada hilo de la trama).
2. Explicarlo lingüística y gramaticalmente.
3. Interpretarlo cultural y literariamente para conocer bien lo que quiso sig-
nificar su autor.
238 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA
Inventio
El contenido de ideas: el asunto o temática empleados en la elaboración del
texto.
Dispositio
La trabazón y proporción internas para que tal temática se articule lógica, ar-
moniosa y unitariamente.
Elocutio
La adecuación de la naturaleza de la temática con el respectivo registro idio-
mático: palabras y párrafos convenientes y bien estructurados para que haya
uniformidad entre el fondo- forma y el tipo de género literario.
Comentar un texto es dar razón de lo que se cuenta, cómo se cuenta y con qué se
cuenta. (A tal fin, se deben evitar las perífrasis: ampliación de lo que el texto dice: ¡no se de-
be tomar el texto como pretexto: cuando el comentarista expone sus conocimientos, ajenos al
contenido del texto mismo!).
Comentario: (< commentarium < cum + mentum < mens, mentis, mente, reflexión,
pues comentar un texto consiste en aplicar la razón reflexiva sobre la temática del texto < tex-
tum, tejido, < texo, texui, textum, texere, tejer; una obra es como un tejido, una trama, una te-
la: las partes en relación con el todo, y el todo con las partes. Cuando alguien está escribien-
do una obra, está como tejiéndola y cuando alguien la está leyendo y comentando, se encuen-
tra en el proceso contrario: deshilvanándola). Pero presentar un definición de texto desde la
lingüística, como fenómeno puro de lengua ha sido un fracaso; por eso se prefiere la palabra-
concepto de textualidad. Sinónimos de tal palabra son: discurso, corpus (cuando se trata de
documentos, la creación de un autor, representación semántica del discurso...según Amoretti
H., María. Diccionario...págs. 118-9).
Gramática
Instrumento de análisis de la estructura individual de un determinado idioma para obte-
ner la competencia lingüística mediante la combinación de palabras en oraciones. Por ejemplo,
para conseguirla con textos escritos en griego o en latín, se deben dominar ambas gramáticas.
Lingüística
Ciencia que conduce hacia la comprensión global de los idiomas para hacerlos ase-
quibles, pues sin idioma no hay texto, de lo cual se sigue la importancia de la
Literatura
Estudio de la crítica, retórica-oratoria-elocuencia; estilo; poética-estética-preceptiva.
Para la ejecución de sus tareas, la filología, tomada en sentido estricto, necesita del
concurso de otras disciplinas, tales como:
Codicología
Edición y análisis que versa sobre los escritos en códices.
Diplomática
Acertamiento sobre la proveniencia y autenticidad de los documentos y de sus escri-
turas, principalmente si son de carácter fijo: fórmulas, leyes, decretos, privilegios, diplomas...
Epigrafía
Estudio de inscripciones sobre material duro, por ejemplo, piedra.
Paleografía
Análisis y desciframiento de las distintas formas de trazar las letras de los textos con
el fin de leer y comprender tipos de escritura, principalmente, antiguas.
Papirología
Edición y estudio de los escritos trazados sobre papiros.
5. Períodos de la filología
Según los períodos de la Historia, la filología se divide en:
7. Fines de la filología
De la filología clásica
s
Todos los procedimientos anteriores del mundo clásico, aplicados, mutatis mutandis,
a estas dos filologías, más lo siguiente:
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 241
De la filología actual
s
Editar textos antiguos y modernos, allí donde exista y haya todo tipo de facilidades
para hacerlo.
Enseñar a firmar, leer y escribir. (De lo contrario, ¿cómo se podría integrar un indivi-
duo en la sociedad y usar, además, las modernas computadoras?)
Educar, en forma global, mediante el idioma patrio, excelente medio para practicar el
humanismo actual.
Crear y dotar de cultura, mediante tal idioma.
Enseñar la gramática normativa de la propia lengua para emplear, en modo correcto,
la lengua estándar escrita.
Dar cursos de español para gentes de otros países.
Enseñar lenguas y literaturas en las instituciones docentes, desde diferentes puntos de
vista y con distintos métodos.
Presentar la(s) literatura(s) mediante la interpretación de textos.
Extraer aspectos culturales de los textos literarios.
Colaborar con editoriales en la edición de textos: libros, diccionarios, revistas.
Revisar y corregir textos en su aspecto gramatical, léxico-semántico y estilístico de
diferentes disciplinas: derecho, periodismo, ciencias.
Aprender y enseñar idiomas actuales.
Determinar, en la lengua materna, los términos extranjeros y sus peculiaridades.
Estudiar el origen y evolución (diacronía) del léxico y gramática de las lenguas mo-
dernas, principalmente del mundo románico, en donde está enclavada la lengua española.
Estudiar la lingüística sincrónica.
Estudiar grupos lingüísticos modernos.
Elaborar clasificaciones de idiomas.
Efectuar traducciones e interpretaciones, siempre y cuando se conozcan, académica-
mente, la lengua fuente y la lengua destino.
Elaborar gramáticas, glosarios y diccionarios tanto generales como especializados.
Servir de óptima ayuda a los medios de comunicación colectiva y publicitarios, que
se apoyan, en gran medida, en el uso gramatical y estilístico.
Relacionarse con la historia para conocerla, obtener una conciencia crítica de ella y
presagiar, con conocimiento de causa, el presente y el futuro.
Ofrecer conferencias sobre diversos tópicos culturales, principalmente sobre los rela-
cionados con los idiomas y las literaturas.
Mejorar la gramática y el estilo de paginas Web para salgan en un castellano coheren-
te y bien estructurado léxica y sintácticamente.
(La filología, como toda disciplina no ha de centrarse sólo en asuntos antiguos sino
que debe buscar sus aplicaciones actuales y modernizarse en sus métodos).
La filología es una ciencia instrumental de la historia, pues ésta opera sobre fuentes
escritas que, para las épocas pasadas, principalmente la antigua y la medieval, necesitan ser
242 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA
reconstruidas mediante el aparato crítico, que, como manifesté, verifica las diferencias de los
distintos manuscritos mediante toda clase de anotaciones para obtener la veracidad histórica.
En un libro titulado Introducción a la Historia Antigua, está escrito lo siguiente, con
lo cual estoy de acuerdo:
...Una vez realizado este análisis externo que ha dado por resultado la restitución del texto del
modo más exacto, el trabajo del filólogo se encamina al estudio de su contenido, estudio que
ha de ser completo, y por tanto, múltiple. Hay que tener en cuenta que la Filología no es sólo
el estudio de una obra desde el punto de vista lingüístico, sino que abarca todos y cada uno de
los aspectos que pueden conducir a una comprensión general del mundo en el que dicha obra
está incluida... ...A la Filología le interesa, por tanto, desde el ventanal que le abren los textos
escritos, todo el conjunto de particularidades que forman la esencia de un pueblo, de una cul-
tura, y, por tanto, el arte, la ciencia, la filosofía...; si queremos decirlo en una palabra: la His-
toria de esa cultura.
Desde ese punto de vista, pues, la Filología e Historia marchan unidas y puede hablarse, de un
método histórico-filológico...
Gerhard Jäger en: Einführung in die klassische Philologie (1990: 49), escribe lo siguiente:
La filología, nacida en lengua griega, se originó teniendo como meta tres tareas espe-
cíficas, de acuerdo con el mismo Jäger:
Esta se remonta a la época helenística de Alejandría, aquella ciudad del norte de Egip-
to, construida sobre el delta (D) trazado por la desembocadura del río Nilo en el Mare Nos-
trum (el Mediterráneo). Ciudad fundada, en 331 a. C., por Alejandro Magno o el Grande (356-
323), hijo de Filipo II, rey de Macedonia. y discípulo de Aristóteles: AλεξανδρειÚα, Alexan-
O
dria obtuvo la herencia cultural de Atenas y luego se la traspasó a Roma y ésta al mundo occidental.
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 243
Filólogos grecoalejandrinos
Calímaco (310-240) catalogó, en forma excelente, los diversos autores griegos y sus
manuscritos.
Breve conclusión
Un día, mientras se encontraba en Roma al frente de una embajada que allí había enviado el
rey de Pérgamo, en el año 168 a. de J.C., entre la segunda y la tercera guerras púnicas, Crates
de Malo resbaló en la boca de una cloaca y se rompió una pierna. De resultas del accidente, du-
rante todo el tiempo de su legación hubo de convalecer y tuvo así ocasión de leer muchísimo
a Homero y a otros escritores griegos, despertando con sus discursos y reflexiones, en los ro-
manos que le visitaban, el gusto a la lectura y a los estudios filológicos. Según Suetonio, a él
se debió precisamente la introducción del amor a la filología en Roma. Contribuyó asimismo
a organizar bibliotecas en la ciudad del Lacio...
...Llegó después a Roma Tiranión, llevado por Lúculo, quien lo había hecho priosionero en la
guerra contra Mitrídates. Tiranión se hizo amigo de Atico y de Cicerón. Discípulo de Dionisio
Tracio, introdujo en Roma el estudio gramatical según el método alejandrino...
Luego de que en Roma se comienza a escribir, desde el siglo II, se asienta la filología
en ella. Roma mostró capacidad creadora en lo monumental, en el derecho y en la asimilación
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 247
y adaptación de elementos culturales de otras etnias: una mezcla: Satura tota nostra est. En el
campo de la literatura, el efecto fue también sano: al contacto de la literatura latina con la grie-
ga se origina en la Urbe un interés por el Humanismo, y se logra, además, una sana unión en-
tre filología propiamente, literatura, lingüística, gramática e idiomas con sus más sobresalien-
tes filólogos: Varrón, Quintiliano, Elio Donato, Servio, San Jerónimo, Diomedes y Prisciano.
En el paso de la Edad Antigua a la Edad Media, los estudios del latín y de sus tex-
tos se salvaron gracias a Casiodoro, Boecio e Isidoro de Sevilla, piedras angulares entre las
dos edades.
La preocupación esencial de los primeros cristianos cultos fue de carácter filológico:
la confrontación de los textos cristianos con los textos paganos y la lengua latina en ambos.
¡Qué tienen que enseñarle Homero a Jesucristo! ¡Para qué la Ilíada y la Odisea si ahí está la
Biblia! ¡A qué sirven Aristóteles y Platón, si existe San Pablo! ¡Para qué Atenas y Alejandría
si está Jerusalén! ¡Si existe la asamblea eclesiástica, a qué viene la asamblea ateniense!
Pero el Cristianismo se vio en la necesidad de incorporar una amplia gama de elemen-
tos de la antigua cultura pagana, máxime que tanto paganos como cristianos asistían a las mis-
mas escuelas de letras en donde se estudiaban las antiguas, entre otros, para:
Esto fue bien comprendido por los monjes medievales, pues se dedicaron a preservar
el patrimonio cultural grecorromano mediante la copia de manuscritos tanto cristianos como
no cristianos.
Entre San Agustín y la invasión musulmana del norte del África romana, apareció una
obra retórica con un título muy sugestivo: De nuptiis Philologiae et Mercurii, creada por Mar-
ciano Capella, autor pagano, aunque no exento de fervor místico y alegórico, en el cual la fi-
lología es alabada al contraer nupcias con Mercurio. Ella es colocada por encima de los dio-
ses y les inspira a los humanos, como a Pitágoras y a Platón, divinas enseñanzas mediante el
ars bene dicendi, eximio poder. Manifiesta Gaetano Righi (1969: 78) que la obra de Capella
obtuvo enorme éxito en la Edad Media, pues...
Pareció el medio más autorizado de iniciar a los cristianos en el acceso a todas las fuentes del
saber; antorcha de la poesía y de la ciencia, que saca de las tinieblas de la ignorancia a la cla-
rísima luz de la sabiduría. Esta sabiduría y esta ciencia les parecieron a muchos estar de acuer-
do con la fe.
Las madrinas nupciales son, ni más ni menos que las Siete artes liberales.
El Renacimiento Carolingio busca rescatar la antigüedad mediante la lectura y desci-
framiento de textos, para educar a la gente del reino a través del instrumento gramatical resu-
citando el latín de los autores. Esto deriva en un interés creativo por la literatura, principal-
mente poética, y en el embellecimiento de la escritura.
248 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA
Entre el siglo X y el XIII se efectuó una gran cantidad de copias de textos antiguos,
aunque el interés no traspasaba los muros escolares.
En el siglo XII, se suscita una serie de traducciones principalmente del griego, sobre
todo, en Toledo, y en la Italia meridional, y el latín es adaptado a los problemas originados en
la filosofía que se estudiaba en las nacientes universidades. Poco después, Francesco Petrarca
se desvive por la Aurea Roma: viajero incansable en la búsqueda de manuscritos de los clá-
sicos, además de excelente poeta en romance italiano y gran humanista.
Los principales filólogos de la Edad Media son: Alcuino, Rábano Mauro, Beda el Ve-
nerable, Dante Alighieri, quien escribe el De vulgari eloquentia, y Petrarca.
En el Renacimiento, se continúa con mayor interés la actitud del tardío humanismo me-
dieval por el latín clásico y por el griego, para descifrar textos antiguos y tratar de amoldar la
vida de acuerdo con el ideal trazado y proclamado por los auctores. En él, reina el ciceronia-
nismo, impulsado por Lorenzo Valla. Es imposible concebir el Humanismo-Renacimiento sin
esa estrecha unión con la ecdótica para suministrarles a los textos del pasado clásico un valor
preciso y auténtico: El pensamiento animador de la filología renacentista. (Righi 1969: 99).
Precisamente, el carácter inventivo de hombres del renacimiento llevó a la obtención
de la imprenta, la cual hizo posible el tiraje en grande de ediciones de textos antiguos y mo-
dernos. Erasmo de Rotterdam ejerció una gran influencia: su texto del Nuevo Testamento sir-
vió de base para la traducción de Lutero. Erasmo era del parecer de que el renacimiento espi-
ritual y cultural deben empezar por el estudio del idioma; por eso mejoró textos bíblicos, pa-
trísticos y clásicos; idea llevada a la práctica, en 1492, por Antonio de Nebrija.
Los principales filólogos renacentistas son: Angelo Poliziano, Marco Antonio Muret,
Erasmo de Rotterdam, Guillermo Budé, Robert Estienne, Justo Lipsio y Gabriel Naudé.
En 1777, Federico Augusto Wolf fue el primero que se matriculó como studiosus philo-
logiae en una universidad: la de Gotinga y su orientación académica fue la Filología Clásica.
En el siglo XIX, los estudios filológicos condujeron a la creación de la lingüística: in-
doeuropea, románica y germánica, mediante las cuales se logra conocer el origen del latín, del
español y del alemán mediante la aplicación del método histórico comparativo.
Sobresalen Schlegel, Schelling, Schleiermacher.; en el campo románico, Raynouard
y Diez.
En la época moderna, con distintos trabajos trazados principalmente en Inglaterra,
Francia. Holanda y Alemania, se afinan los métodos de la crítica textual y la filología se abre
trillo hacia otros campos, como expuse al tratar de los fines de la filología en la actualidad.
De un solo plumazo, el recorrido histórico y geográfico de la filología es:
8.2. Paideia-Humanitas
..la palabra, el sonido, el ritmo y la armonía, en la medida en que actúan mediante la palabra y
el sonido o mediante ambas, son las únicas fuerzas formadoras del alma...
Toda buena educación y cultura comienzan allí mismo donde se inician el estudio y
el cultivo del idioma, del cual el filólogo es su sacerdote: transmisor e intérprete, lo que le con-
fiere a la filología un carácter netamente humanista. El filólogo, llevado hacia el interés y el
estudio por los idiomas, manifestados en los textos de las respectivas épocas, antiguas y mo-
dernas y conocedor de ellas, es el intérprete de las vicisitudes lingüístico-gramaticales, histó-
ricas, culturales y sociales de una época y de un país. Por eso Frínico, contemporáneo de Es-
quilo, escribió:
Filólogo es la persona que ama las palabras y se interesa por la formación humana
lo cual fue llevado a la práctica por griegos antiguos, como lo manifiesta Werner Jäger:
Ningún animal es capaz de mantener inmóviles su cuerpo y su lengua; ambos se mueven irre-
sistiblemente y producen sonidos. Pero los animales no tienen conciencia del orden y desorden
de sus movimientos; en otras palabras carecen del sentido de lo que llamamos ritmo y armo-
nía. Sin embargo, los dioses nos han dado a nosotros el sentido del ritmo y de la armonía jun-
to con el placer que producen... ...La naturaleza ha dado sólo al hombre, y no a los animales,
la idea del orden; el ritmo es el orden en el movimiento, la armonía es el orden en la mezcla de
los sonidos altos y bajos. El ritmo es común a todos los movimientos del cuerpo y de la voz;
(por lo tanto, está presente en la danza, en el canto y en la palabra).
Marco Tulio Cicerón dice que si en algo se diferencia el ser racional del ser irracional
es por el sentido estético: captar y gozar la belleza; belleza que también se haya inherente en
la palabra de ser develada por la filología. Por eso, para los renacentistas, el arte y el buen es-
tilo literario eran el meollo de la humanitas.
La contraposición entre humanitas y animalitas inicia el libro de Salustio sobre la
Conjuración de Catilina:
Omnes homines, qui sese student praestare ceteris animalibus, summa ope nityi decet ne vitam
silentio transeatveluti pecora, quae natura prona atque ventri oboedientia finxit. Sed nostra om-
nis vis in animo et corpore sita est: animi imperio, corporis servitio magis utimus; alterum no-
bis cum dis, alterum cum beluis commune est...
Todos los hombres que deseen aventajar a los demás seres animales deben poner el máximo
empeño en no transcurrir su vida en el silencio, como los brutos que la naturaleza hizo inclina-
dos hacia la tierra y sometidos a sus apetitos. Por el contrario, toda nuestra energía está situa-
da en el espíritu y en el cuerpo; nos servimos más del espíritu para gobernar, del cuerpo, para
obedecer; el primero nos es común con los dioses; éste, con las bestias.
...soli homini datum est loqui, cum solum sibi necessarium fuerit. Non angelis, non inferiori-
bus animalibus necessarium fuit loqui, sed nequicquam datum fuisset eis.
…porque solo al ser humano le fue necesaria tal facultad de hablar, y no a los ángeles ni a los
animales.
De lo cual se sigue la necesidad de que el habla sea objeto de estudio por parte de la
filología, la gramática y la lingüística, y no como dicen algunos, que uno aprende su idioma
desde el regazo materno y en la calle. Todo idioma es objeto de estudio como cualquier otra
disciplina. Si no se estudia gramaticalmente, pues no se lo conoce en forma perfecta, menos
en el código escrito.
Por el estudio de los idiomas, manifestados en los textos de las respectivas épo-
cas, el filólogo conocedor de idiomas antiguos y modernos es el intérprete de las vicisi-
tudes humanas.
La filología no sólo consiste en una búsqueda del texto auténtico ni un simple estudio
de idiomas y sus literaturas; es una disciplina humanística.
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 251
(No confundir las disciplinas humanísticas con las disciplinas humanas: las primeras están re-
lacionadas con el nombre de Humanismo, o sea, lo relativo al homo, al ser humano: la actitud
idealista o idealizada que arranca del Renacimiento, hace del hombre el valor supremo de la
creación y les da sentido a la sociedad y a la historia. Al tratar sobre ellas, se alude a las mate-
rias que hacen referencia al pensamiento del hombre: filosofía, historia y a las artes, sobre to-
do a la literatura expresada en un óptimo estilo y a la misma filología. Ellas involucran las ma-
terias que contribuyen a refinar la espiritualidad de los educandos).
Así pues, la Humanitas latina se corresponde con la Paideia griega, según lo siguien-
te, escrito por Aulo Gelio:
Denominaron Humanismo aproximadamente aquello que los griegos llaman Paideia, y que
nosotros denominamos conocimiento de las bellas artes.
...Paidéia, sistemático adiestramiento intelectual y espiritual del niño...para darle la fuerza fí-
sica, para conducirlo hasta las mismas cumbres de la virtud... ...Sin duda Cicerón la compren-
dió cuando protestó en el De oratore contra una instrucción demasiado formalista, capaz de
preparar para hablar más no para la elocuencia; ¿no lanzó él precisamente la hermosa palabra
humanitas?... ...que designa por sí sola todo lo que permite al hombre realizar plenamente en
sí mismo las virtualidades de que está, por naturaleza, armoniosamente dotado... (Jean Cou-
sin, Los estudios..., pp. 8 y 9).
¡Sin escuela no hay filología y sin filología no hay escuela!..De hecho, como mani-
fiesta el mismo Pfeiffer, la gramática siempre ocupó el primer lugar en las distintas artes.
(La filología románica no es considerada como parte integrante de la filología clásica, pero la
filología iberorrománica y la española son parte de la filología románica.)
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