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Análisis de la Filología y su Evolución

Este artículo analiza el término "filología", definiéndolo de manera general y específica, explorando su origen griego y evolución semántica a través de la historia occidental. La filología tradicionalmente consiste en establecer el texto auténtico mediante el análisis de manuscritos y la crítica textual. Más ampliamente, implica la comprensión y interpretación de un texto a través del análisis lingüístico y cultural para entender la intención del autor. El filólogo debe

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Análisis de la Filología y su Evolución

Este artículo analiza el término "filología", definiéndolo de manera general y específica, explorando su origen griego y evolución semántica a través de la historia occidental. La filología tradicionalmente consiste en establecer el texto auténtico mediante el análisis de manuscritos y la crítica textual. Más ampliamente, implica la comprensión y interpretación de un texto a través del análisis lingüístico y cultural para entender la intención del autor. El filólogo debe

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Filología y Lingüística XXVII(2): 231-253, 2001

LA FILOLOGÍA — EL FILÓLOGO | LA παιδει∼α (PAIDEIA) –


HUMANITAS

Manuel Antonio Quirós

RESUMEN

La palabra Filología no es bien conocida ni comprendida por parte de muchas personas,


incluyendo algunos académicos. Por lo tanto, este artículo se centra en un análisis del tér-
mino, su definición general y específica, su origen helénico, su evolución semántica en la
historia de Occidente, su división, sus relaciones con las disciplinas auxiliares, así como
su relación con la Paideia griega y con la Humanitas latina. El autor de este artículo es un
filólogo de las lenguas clásicas y romances.

ABSTRACT

The word Philology is neither well known nor properly understood by many people -even
by some [Link], this paper focuses on an analysis of the term: its special and
general definitions, its Hellenistic origin, its semantic evolution through western history,
its division, its relation to auxiliary disciplines, and its main goal, that is, the search for
authenticity and the correct interpretation of texts, as well as its relation to both the Greek
Paideia and the Latin Humanitas. The author of this paper is both a Classical and a
Romance philologist.

1. La filología y el filólogo

En sentido tradicional y estricto,

la filología consiste en la fijación exacta, el establecimiento definitivo y la


transmisión verídica de un texto mediante el seguimiento del stemma codi-
cum (árbol genealógico de sus manuscritos), y la elaboración, a través de la
crítica textual, del aparato crítico: explicaciones del texto con la nomencla-
tura en cada uno de los manuscritos, códices o adiciones, en el transcurso de
su historia.

En sentido etimológico y amplio,


232 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

la filología consiste en la captación-comprensión (λο′γοs) del contenido de un


texto, mediante el análisis lingüístico-gramatical, tendiente hacia su interpre-
tación histórica, cultural y, principalmente, literaria.

Las aclaraciones de tipo lingüístico no son posibles sin un fundamento textual seguro
y verídico; y el suministro de un texto seguro y verídico no es posible sin las aclaraciones lin-
güísticas. De modo que, en esta fase, la filología complementa la lingüística y la lingüísti-
ca complementa la filología, pues, como manifiesta Tagliavini en Orígenes de las lenguas
neolatinas (1973: 48),

...ninguna investigación filológica será posible sin sólidas bases lingüísticas; por lo demás, las
fronteras entre lingüística y filología no son siempre nítidas...

Para textos elaborados en la época helenística o alejandrina, con la que se inició la fi-
lología en Occidente, la labor de la filología se ha centrado en una serie de actividades: bus-
car y encontrar todas las posibles fuentes útiles para reconstruir y editar un texto: la lista alfa-
bética de los manuscritos, compuestos de papiros (en forma de volúmenes) y, posteriormente,
de pergaminos (en forma de códices) -mucho más tardíamente, en papel-; luego leerlas e in-
terpretarlas críticamente, compararlas, ordenarlas y agruparlas cronológicamente. Los resulta-
dos desembocan en un texto lo más cercano posible al original (veracidad del texto).
Para tal fin, en un primer momento, se han de llenar vacíos y lagunas, completar par-
tes mutiladas, agregar o quitar letras, sustituir omisiones, corregir errores de cualquier tipo,
ver variantes de escritura o grafías (sobre todo, si existe confusión debido al parecido de las
letras o grafemas), tratar la puntuación (una simple coma puede alterar el sentido de una fra-
se u oración), corregir todo lo negativo como resultado del tiempo, la negligencia, la ignoran-
cia y la mala intervención voluntaria o involuntaria de algún corrector, transcriptor o copista.
Sólo mediante una labor seria y meticulosa se logra salvar el texto auténtico, el que salió de
la pluma y letra del autor objeto de edición. Así, Irmscher manifiesta que la filología es

la investigación del desarrollo histórico de un pueblo sobre la base de su len-


gua y literatura .

En un segundo momento, debe interpretarse el texto para captar la manera de pensar


y la intención del autor. Para cumplir tal propósito, el filólogo ha de aplicar sus conocimien-
tos lingüístico-gramaticales, aunados a conocimientos histórico-culturales. En su lenta y com-
plicada labor, le será de enorme utilidad un método apropiado, como el de Lachmann, o el de
Mogenet, antes de adentrarse en la interpretación literaria.
Las actividades anteriores son denominadas por Wolfgang Kayser (1990) Philologis-
che Vorausssetzungen (Presupuestos filológicos), entendidos como las condiciones que deben
cumplirse para que el respectivo texto se ajuste a la verdad. Estas son comunes a todas las
ciencias que hacen uso de textos como fundamento de su trabajo; de ahí el carácter universal
e imprescindible de la filología, incluso en la actualidad.
El asunto es de más fácil solución (fácil relativamente) cuando el autor vive, o cuan-
do no ha mucho falleció. Pero se complica en demasía al tratarse de creaciones, literarias o no,
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 233

escritas en el mundo clásico grecorromano y en el medieval. Manifestaba Arturo Agüero,


cuando impartía el curso de Filología Románica en la Universidad de Costa Rica, según no-
tas recogidas por sus alumnos (cual moderno Ferdinand de Saussure) que

...lo que se llamó y sigue llamándose filología es la ciencia que se ocupa de estudiar los textos
literarios con el fin de interpretarlos, restaurarlos y comentarlos, y para esto se procura extraer
de ellos las reglas y normas del respectivo uso lingüístico...Que en los tiempos modernos la fi-
lología ha extendido su campo de estudio, porque, además de estudiar el lenguaje y la literatu-
ra, estudia los aspectos culturales de un pueblo o conjunto de pueblos...

La palabra filología aparece en los Diálogos de Platón, siglo IV a. C., como el aman-
te del λο′γοs (verbum, palabra), quien encuentra placer en la conversación. En el siglo siguien-
te, cuando Erastóstenes se denominaba φιλο′λογοσ (philologus), pretendía significar, pura y
llanamente, el erudito universal (¡es que la erudición no le debe ser ajena al filólogo!).
Los sustantivos filología | filólogo, con el sentido actual, aparecen en el Renacimien-
to como equivalentes al de κριτικο′s o γραµµατικο′s (criticus o grammaticus) de los griegos
y romanos, pues la actividad moderna de la filología era ejercida, entre ellos, por el gramma-
ticus (el interesado por el verbum), lo que induce a Conrady a definir la filología como

el amor por la palabra (Wort) y por el espíritu (Geist) encerrado y manifestado en ésta.

Sin embargo, el filólogo no es tanto el amante de la palabra (verbum), como se suele


decir, sino quien la capta y la conserva. Por consiguiente, él

se ocupa de estudiar textos para interpretarlos de la manera más exacta posible, y para ello de-
be establecer su contenido justo, precisar su sentido y la intención del autor; aclarar las alusio-
nes oscuras, el léxico y los giros lingüísticos que ofrezcan alguna dificultad de comprensión,
etc., y como el material de la obra es una lengua, entonces debe tener conocimientos lingüísti-
cos suficientes, sobre todo de la lengua en que esté escrita la obra literaria,

como escribe Arturo Agüero Chaves en Origen y desarrollo de la lingüística (1977: 5). El mis-
mo Agüero manifestaba, en el mencionado curso de Filología Románica que

...como el material de la obras es el idioma, el filólogo ha de ser, además, un lingüista, para co-
nocer bien la lengua en que está escrita la obra; que el filólogo, en cierto modo es, al mismo
tiempo, un historiador, un lingüista, quien debe saber algo de religión, de filosofía, de jurispru-
dencia, de literatura, y que la filología hace uso del análisis, lo cual le confiere el carácter de
ciencia...

Alain Tuweide, filólogo belga, también amplía hacia lo cultural el contenido semán-
tico de la palabra filólogo:

El filólogo es el conservador de la palabra y de su sentido para mantener ardiendo el legado


cultural de la humanidad,

legado que es fundamentalmente escrito, sobre todo, el de la literatura.


234 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

Para ejecutar bien su trabajo, el filólogo debe contar con los conocimientos que le pro-
porciona la misma filología en unión con otras ciencias, como se verá.
Ahora bien, el idioma, cualquier idioma, como signum, algo que está en lugar de
otra cosa, (aliquod quod est pro aliquo) como manifestaban los estoicos, en sí mismo no di-
ce nada; sólo es un convenio entre los humanos para entenderse, pues la relación entre la pa-
labra y el objeto es meramente convencional y arbitraria; como tal, únicamente representa al-
go: un pensamiento, un objeto, una acción. Por consiguiente, para que el signo produzca efec-
tos, para que sea entendido, debe existir relación entre el significante y el significado (entre
la res y el verbum), es decir, compatibilidad semántica; y dado que el código de los textos
es su idioma, se sigue la necesidad del estudio de su gramática , que es el soporte del texto.
De Bruyne (1963) expresa el siguiente cuestionamiento de valor primordial en lo to-
cante a la semántica, pues, como manifesté, la palabra es sólo un signo por ser interpretado:

...¿Hay una relación natural entre la palabra y el ser de la cosa, de tal modo que la estructura
de la palabra imite verdaderamente la estructura de la cosa, o se une el sonido a discreción, en
cada pueblo, con el objeto? ¿Interpreta sólo la palabra directamente y en sentido propio los
conceptos y sentimientos? ¿Cuáles son, en tal caso, las distinciones necesarias en la matización
de las palabra afines? ¿O es que también la palabra indirectamente y de una manera figurati-
va es capaz de expresar el pensamiento gracias a la sugestión de una imagen comparativa?...
...Las palabras no sólo indican, sino que expresan el sentimiento del poeta y del orador.

2. Clases de filología

En sentido amplio, repito, la filología es la captación-comprensión (λο′γοs) del con-


tenido de un texto, no necesariamente literario, que se logra mediante el empleo combinado
de un comentario lingüístico-semántico, cultural e histórico.
No existe una sola filología, sino tantas filologías cuantos idiomas existen o han exis-
tido; mas, para nuestro propósito, y teniendo en cuenta nuestro medio cultural y social, sólo
enumero cuatro tipos de filología:

2.1. Filología clásica

Es el estudio del latín y del griego y el desciframiento e interpretación parcial o glo-


bal de textos, principalmente literarios, creados en estos dos idiomas clásicos y de los aspec-
tos culturales y humanos contenidos en ellos.
Centrado en la cultura grecorromana, Wilamowitz expresa que la filología es

La cultura grecorromana en su esencia y en todas las manifestaciones de la vida.

(La filología clásica es la base de las demás filologías occidentales, pues se originó en y con
el idioma griego en Alejandría, Egipto, y continuó con el latino, base del románico).
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 235

2.2. Filología románica

Es el estudio de las lenguas romances y el desciframiento e interpretación parcial o


global de textos, principalmente literarios, surgidos en tales idiomas neolatinos y de los aspec-
tos culturales y humanos contenidos en ellos.
Centrado en la cultura románica, Tagliavini expresa que la filología tiene por objeto

el estudio, preponderantemente histórico y comparativo de las lenguas y literaturas romances


o neolatinas... ...y que ella, en el sentido propio de la palabra, apunta al análisis de los textos
literarios...

2.3. Filología iberorrománica

Es el estudio comparado de las lenguas iberorromances: gallegoportugués, catalán,


castellano o español y el desciframiento e interpretación parcial, o global de textos, principal-
mente literarios, surgidos en tales idiomas hispanos y de los aspectos culturales y humanos
contenidos en ellos.
Esta filología se divide en gallegoportuguesa, catalana y en:

2.4. Filología española - iberoamericana

Es el estudio lingüístico-gramatical del castellano o español y el desciframiento e inter-


pretación parcial o global de textos, principalmente literarios, surgidos en tal idioma romance tan-
to en España como en Iberoamérica, y de los aspectos culturales y humanos contenidos en ellos.

3. Medios esenciales de la filología

Para conseguir sus propósitos, la filología recurre a los siguientes medios, en parte, si-
nónimos entre sí:

Ecdótica: procedimientos que conducen a la recuperación de un texto original, gene-


ralmente antiguo, para que pueda ser leído y editado lo más parecidamente a él, para lo cual
es necesario conocer todos los mecanismos de la crítica del texto sobre la base de la clasifica-
,
ción y el análisis del árbol genealógico de los manuscritos. (Ecdótica < εκ + δο′ σιs; palabra
relacionada con el verbo dare: entregar algo para que pueda salir publicado por la filología).

Crítica del texto y sus pasos

La edición crítica es esencial para la constitutio textus, la cual conlleva varias etapas:

Examinatio, emendatio, divinatio, eliminatio codicum descriptorum, recentio,


collatio.
236 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

La crítica del texto pretende acercarse al estado más próximo posible del texto origi-
nal siguiendo estos pasos:

Análisis y valoración de la transmisión manuscrita del texto,

para:
1. Elaborar el stemma codicum: árbol genealógico del texto,
2. Confeccionar el aparato crítico.
3. Seleccionar la mejor lectio, lectura más fidedigna.
4. Obtener el texto verídico.
5. Interpretar el texto.

César Chaparro, de la Universidad de Extremadura, Cáceres, manifiesta que la trans-


misión de un texto se puede llevar a cabo por:

1. Un solo manuscrito.
2. Varios manuscritos de una misma familia.
3. Diferentes manuscritos con una línea diferente.

Reitero que la razón principal de ser de la filología y de su cultivador y transmisor, el


filólogo, es la capacidad de juzgar e interpretar, con conocimiento de causa, las obras escritas,
ante todo literarias, para lograr su autenticidad mediante el establecimiento y restablecimien-
to de la forma antigua y original por medio de la edición crítica, que se constituye en la vida
de la historia del texto: reconstrucción total de su tradición histórica mediante la compara-
ción de las diversas fuentes: manuscritos (papiros y códices), llamados, a partir del Renaci-
miento, incunables, con lo cual se obtiene, en la medida de lo posible, la forma exacta en que
salió el texto de la mente y pluma de su autor.
Crítica literaria: ésta constituye parte integrante de la crítica textual, y consiste en la
explicación de la literatura mediante una recta aclaración de las palabras y de las imágenes.
Según Edgar de Bruyne (1963), citando a K. Svoboda, L’Estétique d’Aristote, en el siglo V,

Les Sophistes examinaient les poemes avec leurs éleves au point de vue de la
rhétorique, de la grammaire, de la moral et des sciences spéciales…, pues,
como manifiesta el mismo De Bruyne,…la crítica literaria del contenido y de
la forma a fines del siglo V había llegado a un alto grado de perfección.

(La palabra crítica < κριτικη′ (τε′χνη), habilidad o capacidad para juzgar con conoci-
miento de causa, aparece en 1705 a partir de crisis < κρι′σιs, mutación; el respectivo verbo es
κρι′νω, decidir, separar, juzgar. Originalmente, la palabra pertenecía a la esfera médica en donde
significa gran mutación de una enfermedad para mejoría o para empeoramiento del paciente).
Hermenéutica o interpretatio: es una teoría de la interpretación (también de las ma-
nifestaciones de la vida según se presenten velada o abiertamente en el texto), para compren-
der, de manera recta y correcta, su contenido (significado), sobre todo, literario, contenido
que debe ser obtenido y no inferido (sensus non inferendus sed efferendus).
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 237

El siguiente cuadro presenta las clases de interpretación y a lo que conducen:

Interpretación filológica: autenticidad del texto mediante la crítica textual.


Interpretación lingüístico-gramatical: comprensión general del idioma del texto.
Interpretación histórica: aspectos diacrónicos y biográficos en el texto.
Interpretación cultural: entorno textual.
Interpretación literaria: estilo, connotaciones y figuras retóricas.
Interpretación humanístico-filosófica: enseñanzas humanas.

Para Gadamer, la interpretación es parte integrante de la obra literaria misma, y de-


pende del conocimiento idiomático-literario, comprensión, inteligencia, atención, cultura, sen-
sibilidad, fantasía y experiencias del lector, todo lo cual le servirá para entender el sentido de
la obra: su quid, quare y quomodo, e implica conocer el significado auténtico del texto, cier-
ta identificación con el autor y la comprensión de lo escrito por éste.
(La voz griega hermenéutica < ερµενευµα, corresponde a la latina interpretatio: los
comentarios para comprender un texto en su recto sentido, el sentido que le impregnó el au-
tor. Ερµενευs, intérprete, explicador, traductor; el respectivo verbo es ερµενευω, interpretar,
expresar el pensamiento, comunicar, traducir.
Interpres, -etis, mediador o intermediario entre dos partes. Interpres iuris, intérprete
de las leyes; interpres poetarum, comentador de los poetas; interpres fidus, traductor fiel).

Exégesis: exégesis es la actividad filológica que se centra en la explicación y aclara-


ción
O
lingüísticas, gramaticales, históricas y culturales de textos, principalmente, de la Biblia.
(Eξεγεσιs, narración, relato, explicación, comentario, traducción interpretación, y procede de
exegética < εc ξεγετικη′ < εc ξε′γεοµαι, guiar, exponer detalladamente, mostrar con el ejemplo,
explicar, comentar, interpretar, sobre todo, textos.

Análisis: es la división de un todo en sus distintos componentes; en la esfera de la li-


teratura, es desentrañar el texto y dividirlo en sus partes para comprenderlo mejor, actividad
O
que sigue a la obtención de un texto seguro y verídico. (Aνα′λυσιs < αOναλυ′ ω, desatar, desha-
cer, soltar, disolver, analizar, descomponer, resolver un problema).

Explicación: todas las aclaraciones de un texto para hacerlo perceptible al lector, o


estudioso. (Explicationem < ex + plicare. Explicit < volumen explicitus est: ya se desenrolló
todo el libro; el libro ya concluyó, pues fue explicado y aclarado.

Comentario de textos: consiste en una real y verdadera justificación de cada hilo de


la tela: de cada rasgo formal salido de la exigencia del tema, en donde cada parte tiene su ra-
zón de ser. Un texto no se escribe así porque sí. Descubrir y desentrañar el hilo conductor en
la telaraña del texto es el trabajo del comentario textual, del siguiente modo:

1. Aplicar la reflexión crítica a cada detalle del texto (a cada hilo de la trama).
2. Explicarlo lingüística y gramaticalmente.
3. Interpretarlo cultural y literariamente para conocer bien lo que quiso sig-
nificar su autor.
238 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

El comentario de textos se centra en tres aspectos enseñados por la retórica grecorromana:

Inventio
El contenido de ideas: el asunto o temática empleados en la elaboración del
texto.
Dispositio
La trabazón y proporción internas para que tal temática se articule lógica, ar-
moniosa y unitariamente.
Elocutio
La adecuación de la naturaleza de la temática con el respectivo registro idio-
mático: palabras y párrafos convenientes y bien estructurados para que haya
uniformidad entre el fondo- forma y el tipo de género literario.

Comentar un texto es dar razón de lo que se cuenta, cómo se cuenta y con qué se
cuenta. (A tal fin, se deben evitar las perífrasis: ampliación de lo que el texto dice: ¡no se de-
be tomar el texto como pretexto: cuando el comentarista expone sus conocimientos, ajenos al
contenido del texto mismo!).

Comentario: (< commentarium < cum + mentum < mens, mentis, mente, reflexión,
pues comentar un texto consiste en aplicar la razón reflexiva sobre la temática del texto < tex-
tum, tejido, < texo, texui, textum, texere, tejer; una obra es como un tejido, una trama, una te-
la: las partes en relación con el todo, y el todo con las partes. Cuando alguien está escribien-
do una obra, está como tejiéndola y cuando alguien la está leyendo y comentando, se encuen-
tra en el proceso contrario: deshilvanándola). Pero presentar un definición de texto desde la
lingüística, como fenómeno puro de lengua ha sido un fracaso; por eso se prefiere la palabra-
concepto de textualidad. Sinónimos de tal palabra son: discurso, corpus (cuando se trata de
documentos, la creación de un autor, representación semántica del discurso...según Amoretti
H., María. Diccionario...págs. 118-9).

Traducción y tipos de traducción: La traducción consiste en reproducir un enun-


ciado de una lengua fuente, generalmente, la de otro país, a una lengua destino, la de uno. La
filología se centra también en un aspecto que ha sido, y es, esencial en la historia de la cultu-
ra: la traducción, por ejemplo, la efectuada en la Escuela de Traductores de Toledo, indispen-
sable para el conocimiento de la cultura griega antigua.
La buena traducción demanda conocimientos gramaticales, léxicos, semánticos y es-
tilísticos aunados a una cultura profunda y completa manifestada en los respectivos idiomas.
¡El traductor traduce cultura y no sólo palabras, las cuales deben ser consideradas
también en su semántica!

La traducción puede ser:

Literal: reproducción denotativa (al pie de la letra, pero en buen castellano) de un


enunciado en otra lengua.

Literaria: recreación connotativa de enunciados de un idioma a otro.


QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 239

4. Disciplinas que integran o auxilian la filología

Gramática
Instrumento de análisis de la estructura individual de un determinado idioma para obte-
ner la competencia lingüística mediante la combinación de palabras en oraciones. Por ejemplo,
para conseguirla con textos escritos en griego o en latín, se deben dominar ambas gramáticas.

Lingüística
Ciencia que conduce hacia la comprensión global de los idiomas para hacerlos ase-
quibles, pues sin idioma no hay texto, de lo cual se sigue la importancia de la

Literatura
Estudio de la crítica, retórica-oratoria-elocuencia; estilo; poética-estética-preceptiva.
Para la ejecución de sus tareas, la filología, tomada en sentido estricto, necesita del
concurso de otras disciplinas, tales como:

Codicología
Edición y análisis que versa sobre los escritos en códices.

Diplomática
Acertamiento sobre la proveniencia y autenticidad de los documentos y de sus escri-
turas, principalmente si son de carácter fijo: fórmulas, leyes, decretos, privilegios, diplomas...

Epigrafía
Estudio de inscripciones sobre material duro, por ejemplo, piedra.

Paleografía
Análisis y desciframiento de las distintas formas de trazar las letras de los textos con
el fin de leer y comprender tipos de escritura, principalmente, antiguas.

Papirología
Edición y estudio de los escritos trazados sobre papiros.

5. Períodos de la filología
Según los períodos de la Historia, la filología se divide en:

Antigua: preclásica, clásica, alejandrina (helenística), pergamense, rodense, romana.


Medieval: latina: precarolina, carolina, escolática; bizantina, árabe.
Renacentista: latina; italiana (humanista), francesa (erudita), anglosajona (crítica).
Moderna: alemana (neohumanista), positivista, actual.
240 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

6. Campos lingüístico-literarios de la filología

Indoeuropea: lingüística de las lenguas indoeuropeas.


Clásica: griego y latín: estudio y análisis de los escritos en griego y en latín, incluso,
medieval, renacentista y moderno.
Latina medieval: estudio y análisis de los escritos latinos elaborados en la Edad Media.
Románica: estudio de escritos en lenguas romances:
Dacorrománica: rumana; italorrománica: italiana; galorrománica: francesa-occitana.
Iberorrománica: catalana, gallego-portuguesa, castellana (española-hispanoamerica-
na): estudio de escritos en lengua castellana o española, tanto de España como de Ibe-
roamérica, incluida la colonial.
Germánica: anglosajona, alemana, neerlandesa, escandinava: danesa, sueca, noruega...
Semítica: hebrea, árabe...
Eslava: rusa, polaca, servo-croata, búlgara, checa, eslovaca...
Indoamericana: sobre la base de la tradición oral, la posiblidad de editar textos es-
critos en las lenguas de los indios del continente americano.
Otras.

7. Fines de la filología

De la filología clásica
s

Editar textos de acuerdo con el método específico: la ecdótica.


Distinguir y entresacar lo auténtico mediante la crítica y la interpretación.
Enseñar las lenguas clásicas.
Traducir y entender el contenido de sus correspondientes literaturas.
Conocer las bases de la cultura occidental.
Disciplinar, en forma lógica, la mente.
Conocer y practicar el humanismo de los clásicos grecorromanos.
Ampliar la cultura de la persona.
Desentrañar y explicar el legado cultural e histórico clásicos: la historia es, ante todo,
un documento escrito
Ayudar a conocer mejor las lenguas romances modernas en su diacronía, para, a la
vez, comprender, en mucho, su sincronía.
Ayudar a explicar léxico de las lenguas modernas, principalmente románicas, sobre
todo, del español, mediante la etimología.
Manifestar bien el pensamiento por un buen uso del idioma.
Enseñarle latín a gente de otros campos como el derecho y raíces griegas y latinas a
gente de ciencias naturales.

De la filología románica y de la filología española


s

Todos los procedimientos anteriores del mundo clásico, aplicados, mutatis mutandis,
a estas dos filologías, más lo siguiente:
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 241

De la filología actual
s
Editar textos antiguos y modernos, allí donde exista y haya todo tipo de facilidades
para hacerlo.
Enseñar a firmar, leer y escribir. (De lo contrario, ¿cómo se podría integrar un indivi-
duo en la sociedad y usar, además, las modernas computadoras?)
Educar, en forma global, mediante el idioma patrio, excelente medio para practicar el
humanismo actual.
Crear y dotar de cultura, mediante tal idioma.
Enseñar la gramática normativa de la propia lengua para emplear, en modo correcto,
la lengua estándar escrita.
Dar cursos de español para gentes de otros países.
Enseñar lenguas y literaturas en las instituciones docentes, desde diferentes puntos de
vista y con distintos métodos.
Presentar la(s) literatura(s) mediante la interpretación de textos.
Extraer aspectos culturales de los textos literarios.
Colaborar con editoriales en la edición de textos: libros, diccionarios, revistas.
Revisar y corregir textos en su aspecto gramatical, léxico-semántico y estilístico de
diferentes disciplinas: derecho, periodismo, ciencias.
Aprender y enseñar idiomas actuales.
Determinar, en la lengua materna, los términos extranjeros y sus peculiaridades.
Estudiar el origen y evolución (diacronía) del léxico y gramática de las lenguas mo-
dernas, principalmente del mundo románico, en donde está enclavada la lengua española.
Estudiar la lingüística sincrónica.
Estudiar grupos lingüísticos modernos.
Elaborar clasificaciones de idiomas.
Efectuar traducciones e interpretaciones, siempre y cuando se conozcan, académica-
mente, la lengua fuente y la lengua destino.
Elaborar gramáticas, glosarios y diccionarios tanto generales como especializados.
Servir de óptima ayuda a los medios de comunicación colectiva y publicitarios, que
se apoyan, en gran medida, en el uso gramatical y estilístico.
Relacionarse con la historia para conocerla, obtener una conciencia crítica de ella y
presagiar, con conocimiento de causa, el presente y el futuro.
Ofrecer conferencias sobre diversos tópicos culturales, principalmente sobre los rela-
cionados con los idiomas y las literaturas.
Mejorar la gramática y el estilo de paginas Web para salgan en un castellano coheren-
te y bien estructurado léxica y sintácticamente.

(La filología, como toda disciplina no ha de centrarse sólo en asuntos antiguos sino
que debe buscar sus aplicaciones actuales y modernizarse en sus métodos).

8. Historia - filología y el método histórico-filológico

La filología es una ciencia instrumental de la historia, pues ésta opera sobre fuentes
escritas que, para las épocas pasadas, principalmente la antigua y la medieval, necesitan ser
242 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

reconstruidas mediante el aparato crítico, que, como manifesté, verifica las diferencias de los
distintos manuscritos mediante toda clase de anotaciones para obtener la veracidad histórica.
En un libro titulado Introducción a la Historia Antigua, está escrito lo siguiente, con
lo cual estoy de acuerdo:

...Una vez realizado este análisis externo que ha dado por resultado la restitución del texto del
modo más exacto, el trabajo del filólogo se encamina al estudio de su contenido, estudio que
ha de ser completo, y por tanto, múltiple. Hay que tener en cuenta que la Filología no es sólo
el estudio de una obra desde el punto de vista lingüístico, sino que abarca todos y cada uno de
los aspectos que pueden conducir a una comprensión general del mundo en el que dicha obra
está incluida... ...A la Filología le interesa, por tanto, desde el ventanal que le abren los textos
escritos, todo el conjunto de particularidades que forman la esencia de un pueblo, de una cul-
tura, y, por tanto, el arte, la ciencia, la filosofía...; si queremos decirlo en una palabra: la His-
toria de esa cultura.
Desde ese punto de vista, pues, la Filología e Historia marchan unidas y puede hablarse, de un
método histórico-filológico...

Relacionada, más bien con la historia, se encuentra la


Eurística: ciencia filológica que le da a conocer al historiador las fuentes históricas,
para entender e interpretar los hechos acaecidos en el transcurso del tiempo. (Eυρισκειν, en-
contrar, descubrir, inventar.)

8.1. Breve historia de la filología

Origen de la filología: Alejandría y primeros filólogos

Gerhard Jäger en: Einführung in die klassische Philologie (1990: 49), escribe lo siguiente:

La Filología Alejandrina constituye un factor decisivo para la historia de la transmisión de casi


todos los antiguos textos griegos: Homero, los líricos, las tragedias y la Comedia Antigua fue-
ron reelaborados mediante la crítica textual y de la exégesis (aclaraciones). Tal trabajo constitu-
yó y se manifestó en publicaciones, ediciones, comentarios, monografías y listas de palabras.

La filología, nacida en lengua griega, se originó teniendo como meta tres tareas espe-
cíficas, de acuerdo con el mismo Jäger:

Distinguir en los textos lo auténtico de lo que no era auténtico.


Determinar las particularidades de las formas idiomáticas extranjeras.
Aclarar las dificultades de la “comprensión del texto”.

Esta se remonta a la época helenística de Alejandría, aquella ciudad del norte de Egip-
to, construida sobre el delta (D) trazado por la desembocadura del río Nilo en el Mare Nos-
trum (el Mediterráneo). Ciudad fundada, en 331 a. C., por Alejandro Magno o el Grande (356-
323), hijo de Filipo II, rey de Macedonia. y discípulo de Aristóteles: AλεξανδρειÚα, Alexan-
O

dria obtuvo la herencia cultural de Atenas y luego se la traspasó a Roma y ésta al mundo occidental.
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 243

Ciudad-centro administrativo, comercial y cultural con una visión ecuménica y cos-


mopolita, se constituyó, con los ptolomeos, (el último de los cuales fue Cleopatra, hija de Pto-
lomeo XII, la cual pereció, junto con su amante, Marco Antonio, el asesino de Cicerón, bajo
la espada de Octavio Augusto) y luego con los romanos, en el primer punto filológico de im-
portancia, dada la abundancia de papiro.
La época alejandrina posee importancia por la invención de un método para enfrentar-
se a los antiguos textos de la Grecia Arcaica y Clásica y tratar de que no cayeran en el olvido.
La filología nació en tal urbe egipcia de cultura helena, ante la imprescindible necesi-
dad de comprender y captar los antiguos textos literarios, sobre todo, la Ilíada y la Odisea, que,
en el transcurso del tiempo, se habían ido desfigurando al perder su autenticidad y veracidad.
A tal fin, los filólogos alejandrinos idearon y aplicaron un método para restablecer y
esclarecer tales textos, procedimiento que apareció cerca del 300 a. C., cuando el círculo de
tales eruditos, interesados en la literatura, puso su mirada en textos que habían sido transfor-
mados, entre otros aspectos, por el inevitable cambio lingüístico, y se propuso devolverlos a
su originalidad antigua.
Los filólogos alejandrinos fueron etimológicamente los primeros en captar, aprehen-
der el sentido primigenio y exacto de las palabras, como expuso el señor Gregorio Hinojo,
de la Universidad de Salamanca.
La filología se originó en Alejandría debido a estos tres factores:

La obtención del papiro.


La creación de las dos bibliotecas en el Museo (templo o casa de las musas).
La existencia de sus bibliotecarios-filólogos:

Filitas de Cos, literato; Zenódoto de Éfeso, Eratóstenes, Aristófanes de Bizancio, Aris-


tarco y Calímaco, los primeros filólogos, en sentido estricto, deseosos de presentar los textos,
en forma auténtica, de la Grecia Clásica, principalmente, los de Homero. La biblioteca de Ale-
jandría fue fundada en 295 con fines investigativos por Ptolomeo Filadelfo II, a instancias de
Demetrio de Falero (ca. 354- c.283), discípulo de Teofrasto. Demetrio, procedente de Atenas,
se instaló en Egipto, y representa la parte final de la cultura griega y la parte inicial de la cul-
tura alejandrina: nexo digno de tomar en consideración. Para tal suceso, ayudó que el rey de
Egipto, Ptolomeo Soter I, uno de los mejores generales de Alejandro, fuera griego y fundara
la dinastía ptolomeica, de etnia griega, cuyo último vástago fue la célebre Cleopatra.
Tal institución cultural constaba de dos bibliotecas: el Brucheion, próxima al Museo,
y el Serapeum, cercana al templo de Serapis. Sus 700.000 volúmenes la constituyeron en la
más grande del mundo antiguo.
Aspectos de envergadura del Museo alejandrino fueron las relaciones culturales
con la Academia de Platón, el Liceo de Aristóteles y la labor filológica: la colección y com-
paración de manuscritos homéricos y de otros poetas anteriores a la época clásica de Gre-
cia para determinar su autenticidad, palabra clave en el ámbito filológico, como se vio:
construir reconstruyendo los textos que habían sido legados por la tradición, en donde, ade-
más, estaba presente, no sólo la literatura; también la historia, la civilización y la cultura
expresadas en un determinado idioma, el griego. La filología alejandrina era una ciencia
global y sus filólgos, eruditos.
244 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

Asentada la cultura helena en Egipto, ahora con el signo de lo helénico, el idioma de


cultura ya no es una de las variedades de la Grecia anterior, sino la κοινη′ , lingua communis,
producto de la reducción de varios dialectos que fueron desplazados. Está fundamentada en el
ático x jónico: asianismo.
El imperio de Alejandro no duró mucho tiempo, en parte, por la prematura muerte de
su principal adalid, pero le sobrevivió la cultura helenística, una mezcla de cultura griega con
cultura oriental, cuyo máximo propulsor fue Marco Tulio Cicerón.
Los bibliotecarios alejandrinos no eran meros clasificadores y ordenadores, sino ver-
daderos filólogos, pues llevaron a la práctica las siguientes etapas para la obtención de un tex-
to auténtico:

Recopilación, en mejores copias, de toda la literatura griega: criterio para es-


tablecer el contenido auténtico del texto a partir del soporte del texto mismo:
el idioma griego.
Aclaración gramatical, literaria y métrica de los textos de tal literatura.
Comentario de las obras literarias.
Ordenamiento cronológico de éstas y de sus creadores.
Clasificación según géneros literarios.
Selección de los mejores autores: el Canon alejandrino.
Obtención de una historia de la literatura griega.
Conocimiento de aspectos históricos y culturales a partir de ésta misma.

Filólogos grecoalejandrinos

Los siguientes son los filólogos iniciadores de la filología en Alejandría:

Filetas de Cos, además de filólogo, poeta y maestro de

Zenódoto de Éfeso (340-265), quien elaboró la primera edición filológica de la Ilía-


da y la Odisea sobre la base de manuscritos antiguos y con aplicación de la crítica literaria; de
él parte la división en 24 libros; no contento con esto, llevó a cabo un diccionario homérico e
hizo clasificaciones de poetas épicos.

Eratóstenes de Cirene (275-195), además de científico, matemático, astrónomo y


geógrafo, escribió, en 12 libros, sobre la comedia antigua y dilucidó aspectos cronológicos. Él
fue el primero en llamarse φιλολογοσ, erudito de múltiples conocimientos, que se mantuvo
durante siglos (Tagliavini 1963: 47).

Aristófanes de Bizancio (257-180) se ocupó de asuntos homéricos, de poetas líricos y


de tragedias y comedias. Estableció la acentuación y puntuación, de uso actual, para conservar
la pronunciación del griego, ordenó en trilogías las obras de Platón, y, en la lexicología, expli-
có, desde el punto de vista semántico, diversas acepciones de palabras según su proceden-
cia dialectal. Se ocupó de formas regulares e irregulares de la lengua: analogía / anomalía;
coleccionó proverbios y clasificó a los autores griegos según el respectivo género literario.
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 245

Aristarco de Samotracia (217-145), principal filólogo alejandrino, presentó aclaracio-


nes sobre la épica homérica, para cuyo fin hizo cuidadosas observaciones de tipo lingüístico y
llevó a cabo comparaciones en distintos pasajes del texto homérico y con otros autores median-
te el empleo de todos los manuscritos conocidos, con cuya labor es considerado el fundador de
la investigación filológica de textos griegos mediante sus ediciones anotadas. Aristarco planteó
la futura cuestión homérica: los dos poemas homéricos como producto de distintos vates; inven-
tó siete signos explicatorios marginales y notó las variedades en el empleo del griego.

Calímaco (310-240) catalogó, en forma excelente, los diversos autores griegos y sus
manuscritos.

Breve conclusión

La filología occidental en lengua griega se originó no en Atenas, sino en Alejandría


de Egipto. En su método se basa la filología latina, y, en ésta, se basan la filología románica,
la germánica y la anglosajona.

Dionisio Tracio, gramático


En los textos que fueron aclarados por los precedentes filólogos, los estoicos encon-
traron relaciones entre la teoría lingüística y la gramática. El primer gramático fue Dionisio
Tracio, quien nació por ahí del 166 a. C. Pero su gramática está basada, en parte, sobre fun-
damentos alejandrinos, en parte, sobre fundamentos estoicos. En ella presenta el uso normal
lingüístico de los escritores.

La filología pergamense y su interpretación alegórica


Cuando el papiro no fue más exportado de Egipto, el puesto de Alejandría fue ocupa-
do por Pérgamo, situada en Asia Menor. La razón fue la siguiente: los egipcios no habían vis-
to con buenos ojos que su material de escritura, el papiro, fuera exportado a tal ciudad de Asia
Menor, pues su biblioteca se había constituido en rival de la de Alejandría, dotada de un nu-
trido grupo de investigadores y de copistas. Por eso, Ptolomeo Filadelfo, según relata Plinio,
prohibió la exportación de papiro; entonces los pergamenses se vieron en la necesidad de in-
ventarse un nuevo material de escritura: el pergamino: una membrana, raspada y pulida, de
piel de oveja, o de ternera usada como material más resistente de escritura.
La biblioteca de Pérgamo fue fundada por Atalo I y comenzó a tener importancia con
Eumenes II.
Obtenida la autenticidad del texto, cuya labor da la impresión de ser meramente ma-
terial: obtener un texto, está la posición de los estoicos de Pérgamo, para quienes, y no sin ra-
zón, la poesía, sobre todo la de Homero, debe ser interpretada alegóricamente para transmi-
tir su sentido cabal, dado que la alegoría es una figura de significado, por lo tanto, es algo fin-
gido para representar otra cosa distinta: una forma de interpretación en donde se traslada el
significado abstracto de una palabra mediante una figura sensible y concreta; por ejemplo, un
esqueleto con la guadaña en la mano (lo concreto) es una alegoría de la muerte (lo abstracto).
246 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

Primeros estudios filológicos bíblicos


Obtenido el método filológico, Alejandría llegó a ser el primer centro importante pa-
ra los estudios bíblicos, los cuales se iniciaron en el Museo por iniciativa de Ptolomeo Fila-
delfo para que se llevara a cabo una traducción del Antiguo Testamento, la llamada Versión
Alejandrina; labor emprendida, según una leyenda, en 72 días por 72 sabios judíos, llamados
desde Palestina y enviados por el sacerdote Eleázar a Egipto por ahí del 282 a. C.: la Septua-
ginta o traducción de los Setenta (Intérpretes) o Septuagintaviralis. Exceptuando el Evange-
lio de San Mateo, todo el Nuevo Testamento fue escrito, originalmente, en griego bíblico: la
κοινη, de la cual se deriva el griego popular moderno.
Los sabios judíos (los Setenta), asentados en el Egipto septentrional, efectuaron la tra-
ducción para sus correligionarios, quienes habían olvidado la lengua hebrea y sólo conocían
el griego, pues el hebreo les era una lengua de difícil comprensión; sin embargo, influyó en el
mismo griego, y a través de éste en latín durante los tres primeros siglos del Cristianismo.
Luego del asentamiento del cristianismo, la labor de traducción fue también propicia-
da, porque en Alejandría existía una comunidad cristiana entre la cual se encontraban Clemen-
te de Alejandría y Orígenes de Alejandría.
A partir de la filología alejandrina tardía se desarrollan los estudios bíblicos, cuyo pri-
mer corifeo es Orígenes, principios del siglo III, quien elaboró la Héxapla, una versión compa-
rada (en seis columnas) del Antiguo Testamento: paralelo al texto hebreo estaba el texto de la
Septuaginta más otros cuatro. Su edición del Nuevo Testamento posee influencia de Aristarco.
La exégesis de Orígenes es un comentario gramatical unido a la explicación moral y alegórica.
Mediante la traducción bíblica, los griegos conocieron la religión judía, con lo cual el
camino estaba allanado para la penetración del cristianismo, y la koiné quedó imbuida de prés-
tamos del hebreo, que pasaron al latín cristiano, y de éste, a las lenguas modernas.
Por lo anterior, se puede notar la importancia esencial que reviste la filología para to-
da persona que desee dedicarse a los estudios bíblicos. La filología es la única ciencia capaz
de presentar su autenticidad. ¡No basta sólo con creer!

Rápida trayectoria de la filología post Alexandrinam


Gaetano Righi (1969: 63) traza, anecdóticamente, cómo penetró en Roma el interés
por la filología y la gramática a partir, más bien, de Pérgamo y no de Alejandría:

Un día, mientras se encontraba en Roma al frente de una embajada que allí había enviado el
rey de Pérgamo, en el año 168 a. de J.C., entre la segunda y la tercera guerras púnicas, Crates
de Malo resbaló en la boca de una cloaca y se rompió una pierna. De resultas del accidente, du-
rante todo el tiempo de su legación hubo de convalecer y tuvo así ocasión de leer muchísimo
a Homero y a otros escritores griegos, despertando con sus discursos y reflexiones, en los ro-
manos que le visitaban, el gusto a la lectura y a los estudios filológicos. Según Suetonio, a él
se debió precisamente la introducción del amor a la filología en Roma. Contribuyó asimismo
a organizar bibliotecas en la ciudad del Lacio...
...Llegó después a Roma Tiranión, llevado por Lúculo, quien lo había hecho priosionero en la
guerra contra Mitrídates. Tiranión se hizo amigo de Atico y de Cicerón. Discípulo de Dionisio
Tracio, introdujo en Roma el estudio gramatical según el método alejandrino...

Luego de que en Roma se comienza a escribir, desde el siglo II, se asienta la filología
en ella. Roma mostró capacidad creadora en lo monumental, en el derecho y en la asimilación
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 247

y adaptación de elementos culturales de otras etnias: una mezcla: Satura tota nostra est. En el
campo de la literatura, el efecto fue también sano: al contacto de la literatura latina con la grie-
ga se origina en la Urbe un interés por el Humanismo, y se logra, además, una sana unión en-
tre filología propiamente, literatura, lingüística, gramática e idiomas con sus más sobresalien-
tes filólogos: Varrón, Quintiliano, Elio Donato, Servio, San Jerónimo, Diomedes y Prisciano.
En el paso de la Edad Antigua a la Edad Media, los estudios del latín y de sus tex-
tos se salvaron gracias a Casiodoro, Boecio e Isidoro de Sevilla, piedras angulares entre las
dos edades.
La preocupación esencial de los primeros cristianos cultos fue de carácter filológico:
la confrontación de los textos cristianos con los textos paganos y la lengua latina en ambos.
¡Qué tienen que enseñarle Homero a Jesucristo! ¡Para qué la Ilíada y la Odisea si ahí está la
Biblia! ¡A qué sirven Aristóteles y Platón, si existe San Pablo! ¡Para qué Atenas y Alejandría
si está Jerusalén! ¡Si existe la asamblea eclesiástica, a qué viene la asamblea ateniense!
Pero el Cristianismo se vio en la necesidad de incorporar una amplia gama de elemen-
tos de la antigua cultura pagana, máxime que tanto paganos como cristianos asistían a las mis-
mas escuelas de letras en donde se estudiaban las antiguas, entre otros, para:

Responderles a los paganos con las mismas armas de la retórica.


Enfrascarse en el estudio de la gramática para conocer bien el latín.
Comprender los mismos textos sagrados escritos en griego; o si no, traducir-
los en la lengua de Roma.

Esto fue bien comprendido por los monjes medievales, pues se dedicaron a preservar
el patrimonio cultural grecorromano mediante la copia de manuscritos tanto cristianos como
no cristianos.
Entre San Agustín y la invasión musulmana del norte del África romana, apareció una
obra retórica con un título muy sugestivo: De nuptiis Philologiae et Mercurii, creada por Mar-
ciano Capella, autor pagano, aunque no exento de fervor místico y alegórico, en el cual la fi-
lología es alabada al contraer nupcias con Mercurio. Ella es colocada por encima de los dio-
ses y les inspira a los humanos, como a Pitágoras y a Platón, divinas enseñanzas mediante el
ars bene dicendi, eximio poder. Manifiesta Gaetano Righi (1969: 78) que la obra de Capella
obtuvo enorme éxito en la Edad Media, pues...

Pareció el medio más autorizado de iniciar a los cristianos en el acceso a todas las fuentes del
saber; antorcha de la poesía y de la ciencia, que saca de las tinieblas de la ignorancia a la cla-
rísima luz de la sabiduría. Esta sabiduría y esta ciencia les parecieron a muchos estar de acuer-
do con la fe.

Las madrinas nupciales son, ni más ni menos que las Siete artes liberales.
El Renacimiento Carolingio busca rescatar la antigüedad mediante la lectura y desci-
framiento de textos, para educar a la gente del reino a través del instrumento gramatical resu-
citando el latín de los autores. Esto deriva en un interés creativo por la literatura, principal-
mente poética, y en el embellecimiento de la escritura.
248 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

Entre el siglo X y el XIII se efectuó una gran cantidad de copias de textos antiguos,
aunque el interés no traspasaba los muros escolares.
En el siglo XII, se suscita una serie de traducciones principalmente del griego, sobre
todo, en Toledo, y en la Italia meridional, y el latín es adaptado a los problemas originados en
la filosofía que se estudiaba en las nacientes universidades. Poco después, Francesco Petrarca
se desvive por la Aurea Roma: viajero incansable en la búsqueda de manuscritos de los clá-
sicos, además de excelente poeta en romance italiano y gran humanista.
Los principales filólogos de la Edad Media son: Alcuino, Rábano Mauro, Beda el Ve-
nerable, Dante Alighieri, quien escribe el De vulgari eloquentia, y Petrarca.
En el Renacimiento, se continúa con mayor interés la actitud del tardío humanismo me-
dieval por el latín clásico y por el griego, para descifrar textos antiguos y tratar de amoldar la
vida de acuerdo con el ideal trazado y proclamado por los auctores. En él, reina el ciceronia-
nismo, impulsado por Lorenzo Valla. Es imposible concebir el Humanismo-Renacimiento sin
esa estrecha unión con la ecdótica para suministrarles a los textos del pasado clásico un valor
preciso y auténtico: El pensamiento animador de la filología renacentista. (Righi 1969: 99).
Precisamente, el carácter inventivo de hombres del renacimiento llevó a la obtención
de la imprenta, la cual hizo posible el tiraje en grande de ediciones de textos antiguos y mo-
dernos. Erasmo de Rotterdam ejerció una gran influencia: su texto del Nuevo Testamento sir-
vió de base para la traducción de Lutero. Erasmo era del parecer de que el renacimiento espi-
ritual y cultural deben empezar por el estudio del idioma; por eso mejoró textos bíblicos, pa-
trísticos y clásicos; idea llevada a la práctica, en 1492, por Antonio de Nebrija.
Los principales filólogos renacentistas son: Angelo Poliziano, Marco Antonio Muret,
Erasmo de Rotterdam, Guillermo Budé, Robert Estienne, Justo Lipsio y Gabriel Naudé.
En 1777, Federico Augusto Wolf fue el primero que se matriculó como studiosus philo-
logiae en una universidad: la de Gotinga y su orientación académica fue la Filología Clásica.
En el siglo XIX, los estudios filológicos condujeron a la creación de la lingüística: in-
doeuropea, románica y germánica, mediante las cuales se logra conocer el origen del latín, del
español y del alemán mediante la aplicación del método histórico comparativo.
Sobresalen Schlegel, Schelling, Schleiermacher.; en el campo románico, Raynouard
y Diez.
En la época moderna, con distintos trabajos trazados principalmente en Inglaterra,
Francia. Holanda y Alemania, se afinan los métodos de la crítica textual y la filología se abre
trillo hacia otros campos, como expuse al tratar de los fines de la filología en la actualidad.
De un solo plumazo, el recorrido histórico y geográfico de la filología es:

ATENAS → ALEJANDRÍA → PÉRGAMO → ROMA


→ EDAD MEDIA → RENACIMIENTO →
ÉPOCA ACTUAL

8.2. Paideia-Humanitas

Sin embargo, el filólogo digno de este nombre, además de verificar la autenticidad


de textos, estudiar las palabras y de penetrar en su sentido cabal, se interesa por la Paideia o
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 249

Humanitas: formación de la persona, de donde su interés por la civilización y la cultura, y por


ende, de la literatura y la sana tradición de un pueblo, pues la filología es, además, una Bil-
dung, formación, configuración: una cultura como ideal consciente y principio formativo pa-
ra moldear al ser humano de acuerdo con la dignitas humana: acción educadora hacia el ho-
mo como centro del universo. Tal ideal no se consigue sino mediante el cultivo de las bonae
litterae artesque, de las bellas letras y artes, aspecto seguido por los humanistas renacentistas.
Como manifiesta W. Jäger en su Paideia, los ideales formativos de la cultura griega:

..la palabra, el sonido, el ritmo y la armonía, en la medida en que actúan mediante la palabra y
el sonido o mediante ambas, son las únicas fuerzas formadoras del alma...

Toda buena educación y cultura comienzan allí mismo donde se inician el estudio y
el cultivo del idioma, del cual el filólogo es su sacerdote: transmisor e intérprete, lo que le con-
fiere a la filología un carácter netamente humanista. El filólogo, llevado hacia el interés y el
estudio por los idiomas, manifestados en los textos de las respectivas épocas, antiguas y mo-
dernas y conocedor de ellas, es el intérprete de las vicisitudes lingüístico-gramaticales, histó-
ricas, culturales y sociales de una época y de un país. Por eso Frínico, contemporáneo de Es-
quilo, escribió:

Ú ν λο′γουs καὶ σπουδα′ζων περὶ παιδειÚαν.


Φιλο′λογοs ο φιλω
c

PHILOLOGUS HOMO EST, QUI LITTERAS DILIGIT


ATQUE AB HUMANA DOCTRINA NON EST ALIENUS.

Filólogo es la persona que ama las palabras y se interesa por la formación humana

lo cual fue llevado a la práctica por griegos antiguos, como lo manifiesta Werner Jäger:

...el principio espiritual de los griegos no es el individualismo, sino el humanismo. Humanis-


mo viene de Humanitas. Esta palabra tuvo, por lo menos desde el tiempo de Varrón y de Ci-
cerón, al lado de la acepción vulgar primitiva de lo humanitario... ...un segundo sentido más
noble y vigoroso. Significó la educación del hombre de acuerdo con la verdadera forma huma-
na, con su auténtico ser...

De conformidad con Jäger, el concepto de Paideia abarca no sólo la educación sino


también la civilización, la cultura y la literatura; por consiguiente, la tradición. Es un ideal
consciente y principio para moldear la dignitas humana: abandonar, en lo posible, la feroci-
tas. Consiste en una tendencia mediante la cual deben ser formados los individuos, lo que se
logra, en parte, por el cultivo de las letras, las artes y gimnasia: vivir con las musas, cum Mu-
sis, id est, cum humanitate et doctrina, como escribe Cicerón en Tusculanae, V, 23, 66 que,
por la labor interpretativa de la actividad filológica busca interesarse e interesar por la forma-
ción de la persona para que actúe como tal y no como los seres irracionales.
Manifiesta Edgar de Bruyne que todas las polémicas de Platón presuponen que la ma-
yor parte de los sofistas le atribuyen a la poesía un papel educativo, pues ésta forma ética-
mente y hasta es instructiva.
250 REVISTA DE FILOLOGÍA Y LINGÜÍSTICA

Platón, en Leyes, manifiesta:

Ningún animal es capaz de mantener inmóviles su cuerpo y su lengua; ambos se mueven irre-
sistiblemente y producen sonidos. Pero los animales no tienen conciencia del orden y desorden
de sus movimientos; en otras palabras carecen del sentido de lo que llamamos ritmo y armo-
nía. Sin embargo, los dioses nos han dado a nosotros el sentido del ritmo y de la armonía jun-
to con el placer que producen... ...La naturaleza ha dado sólo al hombre, y no a los animales,
la idea del orden; el ritmo es el orden en el movimiento, la armonía es el orden en la mezcla de
los sonidos altos y bajos. El ritmo es común a todos los movimientos del cuerpo y de la voz;
(por lo tanto, está presente en la danza, en el canto y en la palabra).

Marco Tulio Cicerón dice que si en algo se diferencia el ser racional del ser irracional
es por el sentido estético: captar y gozar la belleza; belleza que también se haya inherente en
la palabra de ser develada por la filología. Por eso, para los renacentistas, el arte y el buen es-
tilo literario eran el meollo de la humanitas.
La contraposición entre humanitas y animalitas inicia el libro de Salustio sobre la
Conjuración de Catilina:

Omnes homines, qui sese student praestare ceteris animalibus, summa ope nityi decet ne vitam
silentio transeatveluti pecora, quae natura prona atque ventri oboedientia finxit. Sed nostra om-
nis vis in animo et corpore sita est: animi imperio, corporis servitio magis utimus; alterum no-
bis cum dis, alterum cum beluis commune est...

Todos los hombres que deseen aventajar a los demás seres animales deben poner el máximo
empeño en no transcurrir su vida en el silencio, como los brutos que la naturaleza hizo inclina-
dos hacia la tierra y sometidos a sus apetitos. Por el contrario, toda nuestra energía está situa-
da en el espíritu y en el cuerpo; nos servimos más del espíritu para gobernar, del cuerpo, para
obedecer; el primero nos es común con los dioses; éste, con las bestias.

En la Edad Media, el poeta admirador de Virgilio, Dante Alighieri, se expresa así en


su De vulgari eloquentia:

...soli homini datum est loqui, cum solum sibi necessarium fuerit. Non angelis, non inferiori-
bus animalibus necessarium fuit loqui, sed nequicquam datum fuisset eis.

…porque solo al ser humano le fue necesaria tal facultad de hablar, y no a los ángeles ni a los
animales.

De lo cual se sigue la necesidad de que el habla sea objeto de estudio por parte de la
filología, la gramática y la lingüística, y no como dicen algunos, que uno aprende su idioma
desde el regazo materno y en la calle. Todo idioma es objeto de estudio como cualquier otra
disciplina. Si no se estudia gramaticalmente, pues no se lo conoce en forma perfecta, menos
en el código escrito.
Por el estudio de los idiomas, manifestados en los textos de las respectivas épo-
cas, el filólogo conocedor de idiomas antiguos y modernos es el intérprete de las vicisi-
tudes humanas.
La filología no sólo consiste en una búsqueda del texto auténtico ni un simple estudio
de idiomas y sus literaturas; es una disciplina humanística.
QUIRÓS: La filología - el filólogo | la paideia (παιδει∼α) - humanitas 251

(No confundir las disciplinas humanísticas con las disciplinas humanas: las primeras están re-
lacionadas con el nombre de Humanismo, o sea, lo relativo al homo, al ser humano: la actitud
idealista o idealizada que arranca del Renacimiento, hace del hombre el valor supremo de la
creación y les da sentido a la sociedad y a la historia. Al tratar sobre ellas, se alude a las mate-
rias que hacen referencia al pensamiento del hombre: filosofía, historia y a las artes, sobre to-
do a la literatura expresada en un óptimo estilo y a la misma filología. Ellas involucran las ma-
terias que contribuyen a refinar la espiritualidad de los educandos).

Así pues, la Humanitas latina se corresponde con la Paideia griega, según lo siguien-
te, escrito por Aulo Gelio:

humanitatem appellaverunt id propemodum quod Graeci paideian vocant, nos eruditionem-


que in bonas artes dicimus (Noctes Atticae, XIII,171).

Denominaron Humanismo aproximadamente aquello que los griegos llaman Paideia, y que
nosotros denominamos conocimiento de las bellas artes.

...Paidéia, sistemático adiestramiento intelectual y espiritual del niño...para darle la fuerza fí-
sica, para conducirlo hasta las mismas cumbres de la virtud... ...Sin duda Cicerón la compren-
dió cuando protestó en el De oratore contra una instrucción demasiado formalista, capaz de
preparar para hablar más no para la elocuencia; ¿no lanzó él precisamente la hermosa palabra
humanitas?... ...que designa por sí sola todo lo que permite al hombre realizar plenamente en
sí mismo las virtualidades de que está, por naturaleza, armoniosamente dotado... (Jean Cou-
sin, Los estudios..., pp. 8 y 9).

Sobre la importancia actual de la filología, me permito transcribir la siguiente cita ex-


traída de una historia de la filología clásica, la de Rudolf Pfeiffer, que, en la página 95 de la
edición de Gredos, Madrid, 1981, manifiesta lo siguiente:
...Es de vital importancia mantener la conexión entre ambas (se refiere a la enseñanza escolar
y la filología): la escuela (término tomado aquí en un sentido amplio, de modo que se incluya,
sobre todo, la enseñanza universitaria) necesita la guía de la filología y la filología se apoya en
la continuidad de la enseñanza del lenguaje y en la explicación de textos en la escuela...

¡Sin escuela no hay filología y sin filología no hay escuela!..De hecho, como mani-
fiesta el mismo Pfeiffer, la gramática siempre ocupó el primer lugar en las distintas artes.

9. Apéndice: mundo clásico → mundo románico → mundo hispánico

La filología clásica constituye parte integrante de la disciplina que se ocupa de la an-


tigüedad grecolatina. Del mundo clásico, sobre todo del latino, se derivó el mundo románico,
el cual hace referencia a las lenguas y literaturas nacidas del convulsionado mundo romano,
unos tres siglos después de la caída del Imperio Romano de Occidente, en 476, y dio lugar a la
Romania. La palabra romance (< romanice) se deriva del sustantivo Roma, y así como la fi-
lología clásica tiene como objeto de estudio las lenguas clásicas (el griego y el latín) y la lite-
ratura y cultura expresadas en ellas, la filología románica, parte de la cual es la filología espa-
ñola, tiene como objeto de estudio las lenguas neolatinas o romances y la literatura y cultura
expresadas en éstas, como había manifestado.
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El mundo románico le debe tanto al mundo clásico, y, en cierta medida, es su conti-


nuación; y la filología románica le debe tanto a la filología clásica, sobre todo, el método fi-
lológico para el tratamiento de los textos. Por consiguiente, entre mundo clásico antiguo y
mundo románico medieval, renacentista y actual no existe ninguna oposición, sino que se da
una contrapartida diacrónica y adstrática; de donde se deriva la necesidad de que todo filólo-
go románico posea una fuerte dosis cultural del mundo clásico grecolatino, máxime que las
lenguas romances son las seguidoras del latín del latín vulgar y han sido conformadas en sus
distintas gramáticas por el principio renacentista de la imitatio del latín ciceroniano.

(La filología románica no es considerada como parte integrante de la filología clásica, pero la
filología iberorrománica y la española son parte de la filología románica.)

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