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Uso de La Sal en La Trucha

El documento describe el uso de sal de mesa (cloruro de sodio) en la acuicultura de truchas. La sal de mesa se ha usado durante mucho tiempo para controlar parásitos externos, aumentar la producción de moco y ayudar a los peces a regular la osmolaridad durante el manejo y transporte. Se recomienda usar soluciones de 0,1% a 3% de sal de mesa para diferentes propósitos como tratamiento antiparasitario, prevención de estrés durante el transporte y prevención de metahemoglobinemia causada por nitritos.
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Uso de La Sal en La Trucha

El documento describe el uso de sal de mesa (cloruro de sodio) en la acuicultura de truchas. La sal de mesa se ha usado durante mucho tiempo para controlar parásitos externos, aumentar la producción de moco y ayudar a los peces a regular la osmolaridad durante el manejo y transporte. Se recomienda usar soluciones de 0,1% a 3% de sal de mesa para diferentes propósitos como tratamiento antiparasitario, prevención de estrés durante el transporte y prevención de metahemoglobinemia causada por nitritos.
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DESARROLLO

USO DE SAL DE MESA EN LAS TRUCHAS

1. El uso de la sal en acuicultura

Si bien hoy en día existe una variada cantidad de sustancias disponibles


para contrarrestar el efecto de alguna afección en nuestros peces,
debemos destacar al cloruro de sodio (NaCl) o comúnmente conocida
por el nombre de “sal de mesa”, como una de las sustancias más
nobles en lo que a acuarismo se refiere. Esta sustancia cotidiana, la
cual todos conocemos, es también una herramienta importante para
lograr un buen desempeño en el manejo saludable de los peces. La sal
de mesa es una de las sustancias más antiguas utilizadas en el
acuarismo, lo que no implica, que sea menos efectiva. Además de su
probada efectividad para contrarrestar las afecciones externas de los
peces, también puede ser utilizada como ele- mento de profilaxis en el
manejo y trasporte de los peces, con resultados muy satisfactorios.

2. Qué es la sal de mesa

Es un término genérico aplicado al componente iónico o mineral del


agua. Todas las aguas, exceptuando el agua destilada o el agua
desionizada, contienen algo de sal. Los minerales que se encuentran
dentro de las aguas tienen mucha importancia en las funciones
fisiológicas de los peces. Por esta razón, los peces nunca deben ser
colocados en aguas destiladas o desionizadas al 100%.

Si bien el agua de mar está compuesta por diferentes sales, el cloruro


de sodio es el predominante. Los animales marinos deben ser
mantenidos en soluciones de agua salada que contengan los
micronutrientes encontrados en el agua marina en la naturaleza. Hay
una cantidad de productos disponibles a nivel comercial que contienen
estos nutrientes.

Ya que los micronutrientes presentes en la sal marina no son un


elemento crítico para la supervivencia de los pe ces de agua dulce, ya
sea la sal libre de yodo o la sal mineral, pueden ser usadas para los
tratamientos a base de cloruro de sodio.

3. Concentración de cloruro de sodio

Los efectos que produce el cloruro de sodio en los peces están


determinados por la concentración del mismo y la duración a la
exposición. El agua de mar contiene un 3% de cloruro de sodio por
peso; esto es equivalente a 30.000ppm (partes por millón). Algunas
infestaciones por parásitos en los peces de agua dulce, pueden ser
eliminadas efectivamente mediante la inmersión del pez en una solución
de agua de mar desde 30 segundos hasta 10 minutos, dependiendo de
la especie. Las soluciones menos concentradas que contienen 0.5% al
1.0% de cloruro de sodio, pueden ser usadas en forma de baños
durante varias horas para eliminar algunos parásitos de agua dulce. Las
concentraciones que contienen 0.1% a 0.3% pueden ser usadas para
aumentar la producción de mucus y ayudar en el proceso de
osmorregulación durante el manejo o transporte de los peces de agua
dulce. Los tratamientos con soluciones de muy baja concentración,
medidas en ppm, pueden ser usadas para controlar la
metahemoglobinemia en algunos peces de agua dulce.

4. El uso de la sal como parasiticida

Usado en cantidades apropiadas, el cloruro de sodio controla


efectivamente los protozoarios de las branquias y piel de los peces. En
muchas instancias, sin embargo, la cantidad de cloruro de sodio usado
es muy baja, y el rendimiento del tratamiento se vuelve inefectivo. La
cantidad apropiada de cloruro de sodio a utilizar está determinada por la
du- ración del tratamiento.

Un baño de inmersión en una solución al 3% de sal de mesa, remueve


efectivamente protozoarios de la piel, branquias y aletas de los peces
de agua dulce, así como también, aumenta la producción de mucus.
Dependiendo de la espe- cie, los peces pueden ser mantenidos en una
solución con una concentración de sal al 3% desde 30 segundos hasta
10 minutos. En general, los peces deben ser dejados en soluciones de
cloruro de sodio hasta que pierden el equilibrio y empiezan a dar
vueltas. Cuando esto sucede, los peces deben ser removidos
rápidamente de la solución de cloruro de sodio y colocados en un
recipiente con agua limpia y libre de químicos. Debido a que algunas
especies (notablemente algunos caracínidos) no toleran muy bien al
cloruro de sodio, deberá realizarse un bioensayo (test para determinar
las concentraciones saludables) antes de someter grandes números de
peces a estos tratamientos. Un beneficio similar puede ser obtenido
mediante la inmersión de peces marinos en agua dulce. Los
protozoarios marinos estallan cuando son colocados en agua dulce, y
se remueven efectivamente de la superficie externa del pez. Los peces
marinos deben ser colocados en agua dulce durante no más de 10
minutos, y luego regresarlos a un medio de agua marina libre de
químicos. El mecanismo de acción por el cual el cloruro de sodio
elimina protozoarios, monogeneos e incluso bacterias, es por diferencia
de presión osmótica. Los peces poseen mecanismos para regular el
equilibrio hidromineral de su medio interno, pero los parásitos presentan
ciertos problemas al cabo de un período de tiempo, lo que provoca su
desprendimiento y posterior muerte.

Si la inmersión no es factible o viable, los peces de agua dulce deben


ser colocados en una solución de agua salobre (ej., 1% de sal) durante
30 minutos hasta varias horas. Este procedimiento produce el mismo
efecto que un baño de inmersión; esto es, remueve los parásitos
externos (protozoarios) y aumenta la producción de mucus. También es
beneficioso para la recuperación de las heridas en la piel de los peces
ya que ayuda a reducir el gasto energético y el trabajo metabólico que
realizan para mantener el equilibrio mineral en su medio interno, lo que
permite que dediquen todos sus recursos para contrarrestar la afección.
Esto explica su uso como medida profiláctica luego de capturas,
heridas, manejo o transporte.

Finalmente, una ligera solución de 0.01% a 0.2% de cloruro de sodio


puede ser usada como tratamiento perma- nente en sistemas de
recirculación de agua. Estos niveles son bastante efectivos para la
eliminación de protozoarios unicelulares. Muchos peces pueden tolerar
exposiciones prolongadas a soluciones de sal a estas concentraciones;
sin embargo, los tetras y los peces que navegan mediante campos
eléctricos (Günther, 1862) no deben ser mantenidos en aguas con
cloruro de sodio.

5. El uso del cloruro de sodio para transporte o manejo de los peces

Cuando los peces de agua dulce son sometidos al manejo o


transporte, se ven forzados a gastar una cantidad extra de energía
para mantener la osmorregulación (balance de agua), a no ser que se
agregue cloruro de sodio al agua de transporte. Los peces de agua
dulce tienden a sobre hidratarse cuando son empacados con agua
dulce durante el transporte, debido al influjo de agua a través de las
branquias y hacia el torrente sanguíneo. Para compensar este
desbalance de agua, el pez bombea el exceso de agua hacia atrás, a
través de las branquias. El incremento de la concentración de cloruro
de sodio en el agua de transporte inhibe este proceso, haciendo que el
agotamiento de la energía de reserva sea menos probable. El cloruro
de sodio puede ser agregado al agua de transporte para incrementar
la salinidad desde 0.1% a 0.3% (1000ppm a 3000ppm), minimizando
el estrés de la osmorregulación durante el envío.

Si los peces están siendo transportados de un sitio a otro; por ejemplo,


de un estanque a un tanque menor o a un pequeño recipiente dentro
del mismo edificio, el cloruro de sodio puede ser agregado al agua que
lo recibirá. Una manera sencilla de realizar esto es agregando
solamente una pequeña parte de agua al recipiente que lo recibirá,
entonces, se agrega el cloruro de sodio hasta lograr una concentración
al 3% (30.000ppm); cuando los peces son colocados en el recipiente,
se termina de llenar el mismo con agua. Las exposiciones por períodos
de tiempo cortos a altas concentraciones de cloruro de sodio producen
un efecto antiparasitario; las exposiciones prolongadas a una baja
concentración de cloruro de sodio ayudan a estabilizar la
osmorregulación e incrementa la producción de mucus que recubre la
piel, la cual puede haber sido dañada durante el manejo o transporte.

6. El uso del cloruro de sodio para prevenir y tratar la


metahemoglobinemia.

Los peces de agua dulce, particularmente el Ictalurus punctatus


(Rafinesque, 1818), son susceptibles a padecer esta afección, la cual es
causada por una acumulación de nitrito (NO ) en el agua. Si bien la
mayoría de los estudios conducidos por causa de esta enfermedad
usaron al Ictalurus punctatus como modelo, muchas otras especies de
agua dulce son también susceptibles a contraer esta afección. Una
discusión detallada de la toxicidad por nitritos ha sido publicada por el
Instituto de alimento y ciencias de la agricultura o por sus siglas en
inglés IFAS (Institute of Food and Agricultural Sciences). Lo que sigue
es una breve revisión del uso del cloruro de sodio para prevenir y tratar
dicha afección.

En los sistemas de agua dulce, la toxicidad de los nitritos está


directamente relacionada con las concentraciones de cloruros, a partir
de que las partículas de los nitritos (NO ) y las de los cloruros (Cl)
compiten por el espacio para atravesar las branquias y acceder al
torrente sanguíneo. A medida que la concentración de cloruros se
incrementa, disminuye la habilidad de los nitritos para entrar en el
torrente sanguíneo.

El componente crítico en la afección es la porción de cloruro (Cl) en la


molécula de la sal (NaCl). Por esta razón, es preferible el uso de un test
para medir la concentración de cloruro (ppm) a un test que use un
hidrómetro o refractómetro para medir la salinidad.

Se recomienda una concentración mínima de cloruro de 20ppm para


prevenir la toxicidad causada por el nitrito para el Ictalurus punctatus en
estanques. La mayoría de los estanques son abastecidos con agua
conteniendo al menos 20ppm Cl; sin embargo, se deberá agregar
cloruro de sodio a los estanques que contengan menos de 20ppm Cl
para incrementar la concentración de cloruro hasta el nivel deseado.

El cloruro de sodio puede ser utilizado para minimizar la mortalidad y


para facilitar la recuperación de los peces que padezcan intoxicación por
nitritos. Por cada ppm de nitrito presente, 6ppm de cloruro deben ser
usadas para el control de la afección.

7. Dosificación

El cloruro de sodio, como hemos visto, se puede utilizar para el


tratamiento de diversas afecciones y, dependien- do del tratamiento
elegido, la dosificación varía de acuerdo a la duración del mismo. Por lo
tanto, la dosificación y duración del tratamiento se pueden resumir de la
siguiente manera:

 Baño profiláctico: Dosis de 2 a 5g/litro por tiempo indefinido

 Baño de larga duración: Dosis de 5 a 10g/litro por tiempo indefinido

 Baño corto: Dosis de 15 a 30g/litro durante 15 a 30 minutos cada 48 horas

Estos son los tipos de baños comunes que se utilizan con la mayoría de
los químicos disponibles para contrarres- tar el ataque de alguna
afección en nuestros peces. Sin embargo, Van Duijn (1965) recomienda
otro tipo de baño que se denomina baño progresivo. El autor señala la
importancia de adaptar los peces gradualmente a las concentraciones
de cloruro de sodio, como así también disminuir la concentración
gradualmente realizando cambios de agua del 30%. También remar- ca
que el uso de este tratamiento en acuarios comunitarios o en acuarios
plantados resultaría en un efecto sumamente desfa- vorable para las
plantas.

 Baño progresivo (Van Duijn, 1965): Este tratamiento tiene una


duración de cuatro días pero la concentración del cloruro de sodio
varía dependiendo del día:
1. El primer día se colocan los peces en un agua que contenga una
concentración de 7g/litro.
2. El segundo día se realiza un cambio de agua del 50% y se repone la
misma cantidad de agua con una concentración de 11g/litro
3. El tercer día se realiza nuevamente un cambio de agua del 50% y se
repone la misma cantidad de agua con una concentración de
13g/litro
4. El cuarto día se realiza otro cambio de agua del 50% y se repone la
misma cantidad de agua con una concentración de 17g/litro en la
que quedarán por tiempo indefinido.

Limpieza de piscinas

Los estanques de concreto deben ser limpiados una vez a la semana, labor

muy importante para mantener en buen estado de salud a los peces. La

limpieza se hace bajando el nivel del agua a 50 cm, para que por medio del

movimiento de los peces, y con la corriente del agua, salgan los desechos

acumulados en el fondo de los estanques. Los estanques de tierra deben ser

desinfectados exponiéndolos al sol por ocho días, una vez al año, después de

las cosechas. También se puede utilizar la cal viva como desinfectante a razón

de 80 gramos por metro cuadrado en estanques de tierra que han sido

drenados y están húmedos. Este tratamiento con cal viva es muy bueno para

controlar bacterias, hongos, insectos, huevos y larvas. La acumulación de los

restos de alimento y los desechos en el fondo de los estanques aumenta la

concentración de sustancias nocivas en el agua, por lo que esta pierde calidad,

comprometiendo la salud de los peces lo que puede producir altas


mortalidades. Al limpiar y desinfectar los estanques se logra mantener una

buena salud en las truchas que se están cultivando.

SIFÓN PARA LIMPIEZA DE ESTANQUES

Los estanques de cemento que se usan para el mantenimiento de alevines,

deben limpiarse utilizando una manguera como sifón. Para esto se debe

conseguir una manguera, se llena con agua y se le tapan los extremos con la

palma de la mano. Para realizar la limpieza, se introduce uno de los extremos

tapados de la manguera en el agua de la pila que queremos limpiar y otra

persona baja el otro extremo tapado de manguera a nivel del piso. Se libera el

extremo de la manguera que está en el agua de la pila y posteriormente se

libera el extremo de la manguera que está cerca del suelo, esto crea una

corriente de agua por gravedad que aspira las heces y restos de alimento que

hay en el fondo de la pila. Con este sistema se va limpiando toda la pila con el

cuidado de que no se maltraten los peces. Generalmente la técnica del sifón se

realiza con la participación de dos personas. Mantener las pilas limpias es muy

importante para que haya una buena calidad del agua para el crecimiento de

los peces.

MANTENIMIENTO DEL SISTEMA DE CONDUCCIÓN DEL AGUA

La toma de agua, las tuberías y los canales de alimentación del agua deben

ser inspeccionados diariamente para detectar problemas de fugas, rupturas o

bloqueo del paso del agua, que puedan comprometer la llegada del agua a los

diferentes estanques. La falta de agua por unos pocos minutos, puede causar

altas mortalidades o predisponer a los peces para la aparición de

enfermedades.
Para asegurar que todas las instalaciones, equipo y utensilios estén limpios, se

deberá contar con un manual de procedimientos y con un programa

permanente de limpieza y desinfección que puede incluir algunas de las

siguientes etapas:

Pre-limpieza: preparación del área y equipo. En esta etapa se incluye la

remoción de materia orgánica e inorgánica, con la finalidad de facilitar las

labores subsecuentes y evitar contaminación del nuevo producto.

Pre-enjuague: enjuagar con agua limpia, para remover grandes piezas de

sedimento y exceso de lodos, así como cualquier otro desecho.

Limpieza: dar un tratamiento sobre las superficies con productos de limpieza

biodegradables para quitar la

Suciedad y tierra.

Enjuague: con agua limpia para remover todos los lodos y residuos de

detergentes.

Desinfección: si es necesario usar desinfectantes, se debe aplicar solamente

los productos aprobados por las autoridades correspondientes y las

concentraciones adecuadas. Si se requiere, se puede aplicar calor para

destruir los microorganismos sobre la superficie.

Post-enjuague: enjuague final con agua potable para remover todos los

residuos de desinfectantes.

Almacenamiento: los utensilios, contenedores y equipo deben estar limpios y

desinfectados antes de ser almacenados para evitar su contaminación.


Verificación de la eficiencia de la limpieza: se deberá constatar si las

instalaciones, el material y equipo fueron limpiados de forma eficaz.

El personal además de conocer la importancia de la contaminación y de los

peligros involucrados, deberá estar capacitado en temas de higiene, sobre el

uso de herramientas, los productos especiales para limpieza y desinfección.

Mantenimiento de locales, equipos y utensilios

Las instalaciones, materiales, utensilios y todo el equipo en la granja, incluido

el sistema de drenaje, deben mantenerse en buen estado y en orden. En su

caso, se deben establecer procedimientos para el mantenimiento, reparación,

ajuste y calibración de aparatos. Estos procedimientos deberán especificar el

método usado, la persona responsable del mantenimiento y su frecuencia.

Antes del inicio y al final de la jornada laboral, se limpiarán minuciosamente los

materiales y equipo utilizados.

ENFERMEDADES VIRALES DE IMPORTANCIA EN SALMONIDOS.

(Dr. Luis Romano y Lic. Fernando Raibenberg, Dirección de Acuicultura –

SAGPyA)

Generalidades: La virologia de animales poiquilotermos, específicamente en

peces ha avanzado recientemente en gran medida debido al impacto que las

enfermedades virales tienen generando importantes pérdidas económicas en la

acuicultura mundial. Muchos de los patógenos mas importantes que afectan a

los animales acuáticos silvestres o de cultivo son virus. Los virus son una clase

heterogénea de agentes, varían en tamaño, morfología, complejidad, rango de

hospedadores y como afectan a los mismos. Sin embargo hay ciertas

características que son compartidas por todos los virus.


• Consisten en un genoma de ADN o ARN simple cadena o doble cadena, que

esta envuelto por una cubierta proteica protectora. Frecuentemente esta

cubierta, esta a su vez rodeada por una envoltura lipídica asociada a proteínas.

• Replican únicamente en células vivientes. Son absolutamente dependientes

de la energía y maquinaria metabólica de la célula huésped. Son parásitos

intracelulares obligados a nivel genético molecular.

• El ciclo replicativo productivo incluye como primer paso la separación del

material genético de la cubierta protectora, para concluir con la liberación de la

progenie viral. Entre de las enfermedades infecciosas de peces teleósteos de

importancia, se destacan especialmente las causadas por virus ARN como el

IHNV y VHSV (género: Novirhabdovirus) causantes de las patologías; necrosis

hemorrágica infecciosa, y la septicemia hemorrágica viral, respectivamente. La

anemia infecciosa de salmónidos, causada por el ISAV (género: Isavirus), y la

necrosis pancreática infecciosa, causada por el IPNV (gen: Aquabirnavirus)

también se encuentran dentro de este grupo de virus. Algunos virus ADN

también inducen enfermedades de relevancia que afectan económicamente a

la acuicultura, como la necrosis hematopoyetica infecciosa, causada por el

EHNV (género: Ranavirus). A continuación se describen solamente las

enfermedades virales de declaración obligatoria y significancia epidemiológica

listadas en el código acuático de la OIE.

SEPTICEMIA VÍRICA HEMORRÁGICA

Aspectos clínicos y macroscópicos: Esta enfermedad, producida por un

rhabdovirus, se puede dividir en tres estadios. La fase aguda (estadio I) de la

enfermedad se caracteriza por alto índice de mortalidad. Los peces se


observan hipercromáticos, letárgicos y con hemorragias petequiales en la base

de las aletas y en las branquias. Macroscópicamente se observa una

congestión vascular generalizada con hemorragias petequiales en branquia y

vísceras abdominales. Los peces que mueren en esta fase generalmente

presentan un hemoperitoneo. En la fase crónica (estadio II) predomina la

hiperpigmentación predominantemente dorsal, exoftalmos y palidez branquial

debido a una anemia severa y persistente.

Macroscópicamente se pueden observar hemorragias organizadas y

adherencias entre la serosa peritoneal y las vísceras. En la fase tardía o clínica

(estadio III), cesa la mortalidad y es una etapa donde no se observan virus. Lo

que se observa en esta etapa son las secuelas de la enfermedad con signos

neurológicos focales y trastornos natatorios. En esta fase, contrariamente a las

anteriores se observa despigmentación cutánea, la piel presenta áreas

hiperpigmentadas asociadas con áreas hipopigmentadas. Histopatología: Las

lesiones histológicas están relacionadas el endoteliotropismo del virus. Se

pueden observar hemorragias en todos los tejidos, pero son más frecuentes en

tejidos altamente vascularizados.

Las hemorragias del músculo esquelético puede ser masiva con abundantes

eritrocitos entre las fibras musculares La anemia es generada por las

hemorragias y por la necrosis del tejido hematopoyético. En la fase crónica se

observa un aumento del depósito del pigmento férrico en melanomacrófagos

especialmente del bazo. En esta fase suele observarse fibrosis del tejido

hematopoyético compensada por hiperplasia focal de este tejido en pronefros,

bazo e hígado.
En el ojo se puede observar hemorragia de la coriodes acumulación de

material hemático retroocular lo que explica el exoftalmo. En el sistema

nervioso, en el estadio III se observan lesiones secundarias a hipoxia, como

focos de necrosis edema y proliferación glial. En esta fase es frecuente la

existencia de leucopenia y destrucción de melanomacrófagos así como la

metamorfosis grasa hepática muchas veces masiva.

NECROSIS HEMATOPOYÉTICA INFECCIOSA

Esta enfermedad afecta especialmente a los establecimientos productores de

alevinos y juveniles de trucha arco iris en agua dulce, que puede resultar en

altas mortalidades, ya que son más susceptibles a la misma. Los peces

incrementan su resistencia a la infección con la edad hasta el período

reproductivo, donde comienzan a ser altamente susceptibles y puede

trasladarse el virus en los productos sexuales. Las especies susceptibles son la

trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), trucha marron (Salmo trutta), salmón

del Pacífico incluido, chinook (O. tshawytscha), sockeye (O. nerka), chum (O.

keta), masou (O. masou), coho (O. kisutch), y el Salmón del Atlántico (Salmo

salar).

Aspectos clínicos y macroscópicos: Como la anterior esta enfermedad esta

producida por un rhabdovirus. Se caracteriza por que los peces muestran

letargo con hiperactividad esporádica, hipercromatismo generalizado,

exoftalmo, hemorragia en la base de las aletas, palidez de branquias y

distensión abdominal. Los peces liberan heces blanquecinas por el recto. En la

necropsia se puede observa ascitis con liquido sanguinolento, palidez de los

órganos abdominales y petequias viscerales, peritoneales y en el tejido

adiposo. Histopatología: Se observan hemorragias focales en casi todos los


tejidos. En el tejido hematopoyético se existen cambios degenerativos en todas

las progenies celulares. Las alteraciones degenerativas comienzan con

tumefacción, las células afectadas tienen un aspecto en vidrio esmerilado,

posteriormente muestran degeneración hidrópica, los núcleos se ponen

picnoticos y el citoplasma eosinófilo, posteriormente se observa cariorexis y

carilosis terminando en necrosis. Es interesante mencionar la necrosis de las

células granulares eosinófilas del estrato compacto y granuloso intestinal.

Algunos autores consideran esta alteración como patognomónica de esta

enfermedad. También es característico la dilatación de los senos vasculares

renales con abundantes eritrocitos en su luz, como así la presencia de focos

necróticos rodeado de infiltrado linfoide en hígado y páncreas. En este último

órgano se suelen ver inclusiones intracitoplasmáticas pleomórficas que no se

consideran patognomónicas de la enfermedad.

NECROSIS HEMATOPOYETICA EPIZOOTICA

Se trata de una enfermedad infecciosa, producida por un Iridovirus y que afecta

tanto a salmónidos, Trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss) como a pércidos,

Perca común (Perca fluviatilis). La enfermedad presenta una gravedad extrema

en perca, siendo menos grave en Trucha arco iris.

Por el momento la enfermedad parece estar localizada en Australia, si bien

está considerada como una de las enfermedades exóticas de riesgo de

introducción en Europa.

Los estudios del agente etiológico han determinado que se trata de un

Iridovirus de forma icosaédrica y que presenta gran similitud antigénica con

otros Iridovirus de especies acuáticas, especialmente con los aislados en


siluros (Silurus glanis) y de pez gato (Ictalurus melas), lo que podría dar lugar a

reacciones cruzadas en el diagnóstico. Una característica importante de esta

enfermedad es que hasta el momento no se han detectado anticuerpos en los

animales infectados, lo que parece indicar que se trata de un agente con nulo

poder inmunógeno. Desde el punto de vista epidemiológico se ha observado

que la enfermedad afecta a animales en aguas con temperaturas entre 12 y

20ºC, no se presenta con temperaturas bajas, inferiores a los 10-12 ºC, ni con

temperaturas elevadas, superiores a los 21ºC, así como también se ha

observado que es frecuente su presentación en aguas de baja calidad físico-

química.

Aspectos clínicos y macroscópicos: La enfermedad se manifiesta tanto en

adultos como en juveniles, si bien estos últimos son más susceptibles a la

misma, siendo mucho mayor la letalidad entre los mismos. La transmisión de la

enfermedad se produce por mecanismos horizontales directos, contacto

enfermo y sano, o por mecanismos indirectos a través de reservorios y

vehículos inanimados. Las vías de eliminación del agente, entrada en el animal

sano así como la posible transmisión vertical de la enfermedad se encuentran

en la actualidad en estudio. Parece ser que Alevino infectado mostrando

hemorragias los reservorios más importantes de esta enfermedad en el saco

vitelino son los animales de vida salvaje que habitan los ríos donde se localizan

las piscifactorías de producción, puesto que una vez presente la enfermedad

en la explotación es prácticamente imposible de eliminar a pesar de las

medidas aplicadas. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad se

caracterizan por la presentación de edemas, hemorragias y necrosis en las


paredes de los vasos, hígado, bazo y riñón. Si bien las manifestaciones son en

general comunes a otras enfermedades.

NECROSIS PANCREATICA INFECCIOSA

Es una enfermedad viral altamente contagiosa en juveniles de salmónidos

producidos en cultivos intensivos. La enfermedad ocurre más

característicamente en la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), trucha de

arroyo (Salvelinus fontinalis), trucha marron (Salmo trutta), salmón del Atlántico

(Salmo salar), y muchas de las especies del salmón del Pacífico

(Oncorhynchus spp.).

Generalmente la susceptibilidad clínica disminuye con la edad y la resistencia a

la enfermedad clínica cuando los salmones alcanzan cerca de los 1500 grados

- días, excepto para smolts de salmón del atlántico, que pueden verse

afectados después de la transferencia desde el agua dulce al mar.

Aspectos clínicos y macroscópicos: Es una enfermedad causada por un

reovirus ARN de doble cadena bisegmentada, que ocurre en salmónidos muy

jóvenes. Los peces afectados muestran hiperpigmentación, y una tendencia a

nadar en forma espiral, esto se asocia con signos neurológicos focales,

exoftalmo y distensión abdominal. Macroscópicamente en la grasa abdominal

donde se encuentra predominantemente el tejido pancreático se observan

abundantes petequias, el hígado y el bazo están edematosos, pálidos con

aislados focos hemorrágicos. En el estómago e intestino se observa un

exudado mucoide con congestión de la mucosa y pared intestinal.

Histopatología: La característica histológica de esta enfermedad es la

necrosis difusa o focal del páncreas exócrino. La extensión de esta lesión varía
considerablemente, desde algunos acinos necróticos con otros vecinos sin

lesiones hasta una necrosis masiva de todos los acinos. Los cambios

necróticos se extienden por que las células acinares al destruirse liberan

enzimas como lipasa y amilasa. Las células antes de su necrosis se observan

edematosas con núcleos picnóticos y un halo basófilo perinuclear. Menos

frecuentemente se encuentran lesiones necróticas en el hígado y riñón. En el

epitelio de los ciegos pilóricos se puede observar una características necrosis

eosinófila, células epiteliales edematosas con cariorexis e intensa eosinofilia

citoplasmática. La necrosis del epitelio puede ser extensa con descamación

total del mismo en la luz La actividad mucosecretora más la necrosis generan

el exudado mucoide. Las células con necrosis eosinófila forman del exudado.

Con anticuerpos policlonales o monoclonales se puede demostrar la presencia

de virus en las células acinares conservadas.

ANEMIA INFECCIOSA DEL SALMÓN

Se trata de una enfermedad infecciosa de etiología no claramente conocida, si

bien en la actualidad se acepta que es un proceso vírico. La enfermedad

afecta, por el momento, exclusivamente al Salmón del atlántico (Salmo salar).

No obstante el papel de otras especies debe estudiarse a fondo ya que se trata

de una enfermedad de muy reciente descripción (en 1984 por vez primera) y

que a nivel experimental si se ha observado que la Trucha arco iris

(Oncorhynchus mykiss) y la Trucha común (Salmo trutta) pueden actuar como

portadores asintomático. Por el momento el ISA se ha detectado en Noruega,

Isla Faraoe, Canadá y Escocia donde ha producido tasas de mortalidad muy

elevadas, próximas al 100% de las poblaciones de salmón en la mayoría de los

casos. En el año 2007 se diagnosticaron los primeros casos de ISA en Chile,


con un brote muy importante hasta el momento. Desde el punto de vista

epidemiológico, se ha observado que la enfermedad sólo se presenta en agua

salada (nunca cuando el salmón está en agua dulce). Por otro lado, la

enfermedad se presenta especialmente en primavera y parece que pudiera

existir un componente genético asociado a la resistencia de la enfermedad, ya

que la mayoría de los salmones salvajes son resistentes a la misma. La

enfermedad se transmite de forma horizontal tanto directa como indirecta, ya

que agente etiológico parece que es transportado a través de reservorios, en la

materia orgánica y en el propio agua, ya que en aquellos lugares donde la

enfermedad se ha presentado ha resultado muy compleja de eliminar a pesar

de las medidas de tipo higiénico-sanitario instauradas. También se plantea la

posibilidad de que algunos parásitos del pez puedan actuar como vectores, no

obstante, por el momento son todo hipótesis de trabajo que deben ser

demostradas.

Aspectos clínicos y macroscópicos: La enfermedad cursa, en cuanto a sus

manifestaciones clínicas de forma sistémica con una intensa anemia,

oscurecimiento general de la superficie corporal (no se presenta en todos los

animales), ascitis lesiones congestivas y hemorrágicas (petequias) en hígado y

bazo que además están aumentados de tamaño. En ocasiones pueden

observarse hemorragias en los ojos. El análisis de sangre pone de manifiesto

una intensa anemia con disminución importante en el valor hematocrito que

estará por debajo de 10. Histopatología: A nivel histológico se observa

degeneración y necrosis de los hepatocitos, tanto en el parénquima como en

los endotelios de los sinusoides hepáticos donde se pueden observar

partículas víricas mediante microscopía electrónica. También en los ventrículos


cardiacos se ha podido detectar la presencia de esas partículas víricas. En

general son los endotelios vasculares los principales puntos de localización del

virus así como también los leucocitos polimorfonucleares circulantes.

El diagnóstico de la enfermedad es difícil en la actualidad ya que no existen

líneas celulares en las que haya podido ser aislado (algunos autores indican

que recientemente se ha podido aislar el virus en líneas celulares de riñón de

salmón (SHK-1) utilizando para ello leucocitos infectados). Por este motivo el

diagnóstico se basa en las manifestaciones clínicas, anemia intensa, en los

análisis de sangre donde se observa un hematocrito por debajo de 10 y en el

estudio anatomopatológico, en el que se ponen de manifiesto las inclusiones

en las células eritrocíticas, un importante descenso de leucocitos y las lesiones

hepáticas indicadas.

Se trata de un proceso vírico lo que supone que no existe un tratamiento

curativo que sea eficaz, debiendo apoyarse la lucha frente a la enfermedad en

la instauración de medidas de tipo higiénicosanitario que eviten la diseminación

de la enfermedad. Las medidas a instaurar son la limpieza y desinfección de

los estanques aplicando desinfectantes (amonios cuaternarios, formalina,

clorados, organofosforados, iodóforos) y evitar los factores desencadenantes

de stress en los Animales (manejo adecuado, excesiva densidad de población,

etc.). La posible intervención de vectores en la transmisión de la enfermedad

exige el control de los mismos. Hasta el momento se desconoce la posibilidad

de que la enfermedad se transmita de forma vertical a través de los huevos

embrionados por lo que será conveniente realizar la fecundación en presencia

de Iodóforos que inactivan el virus.


La entrada en la piscifactoría de nuevos animales potenciales portadores o de

reservorios potenciales debe controlarse mediante diagnósticos previos y si es

posible mediante cuarentenas. Las importaciones de huevos embrionados o

peces vivos deben realizarse a partir de piscifactorías que posean certificados

de exentas de enfermedades de las listas A y B del código Zoosanitario

Internacional de la O.I.E. y de las listas I y II de la legislación de la Unión

Europea para la acuicultura. Una vez instaurada la enfermedad en la

piscifactoría, deben establecerse medidas de erradicación que pasan por

realizar el vaciado sanitario de la misma durante un período mínimo de 3

meses con desinfecciones continuas. Una vez que se haya cumplido esta

etapa, la reintroducción de nuevos animales se realizará a partir de

explotaciones que puedan demostrar estar exentas.

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