Capítulo II: Aspectos teóricos
2.1 Antecedentes de la investigación
a) Internacionales
En el Laboratorio de Suelos y Análisis Foliar de la Pontificia Universidad
Católica de Valparaiso, en Chile, se realizó el análisis de las cenizas conteniendo los
nanocompuestos obtenidos mediante la Técnica Homa o Agnihotra, cuyo resultado se
puede observar en la gráfica 1, por encargo de la Eco-Granja Homa Olmué, pues su
producción de quinua es bajo las condiciones de Agnihotra o mediante la tecnología
Homa. ([Link]).
Mesa López, Luis Jorge (1991), en efectos de la aplicación de ceniza pe cascarilla
de arroz en la composición química y mineralógica de dos oxisoles de Colombia.
Agronomía Colombiana. 1991. Volumen 8, Número 2: 322 – 335, señala que:
1) La aplicación de CCA (ceniza de cascarilla de arroz) tiene un efecto significativo
sobre algunos de los componentes químicos de los suelos bajo este experimento,
particularmente en:
a. Aumento en la cantidad de Ca2+, Mg2+ y Mn ·4+ solubles.
2) La aplicación de CCA no resultó efectiva para:
a. Disminuir la actividad del AL;
b. Disminuir el contenido de F203 y
c. Disminuir la cantidad de P fijado por el suelo.
Trabajos posteriores con la aplicación de CCA al suelo deberían tener tres objetivos
principales
1. Determinación de la eficiencia agronómica de diferentes niveles de aplicación de
CCA a través de ensayos de campo usando cultivos tales como maíz o pastos. Sería
muy recomendable conducir estos ensayos en suelos con bajo contenido de silicio
para poder determinar la efectividad del silicio, calcio, magnesio y manganeso que
la CCA pueda suministrar a los cultivos.
2. La ceniza de cascarilla de arroz (CCA) debe ser ensayada bajo condiciones de
campo para determinar su eficiencia para mantener o aumentar la solubilidad de
materiales fertilizantes portadores de P.
3. Debe ser medido el efecto residual de la CCA en condición de campo sobre
información suministrada por lo menos por tres (3) cultivos consecutivos sobre las
mismas parcelas experimentales.
La realización de trabajos que contemplen los anteriores objetivos propuestos
dará un mejor conocimiento sobre los efectos reales y la utilización de la ceniza de
la cascarilla de arroz.
Torres M., Juner, Vargas C., Héctor, Corredor S., Guillermo y Reyes C., Luz
Marina (2000). Caracterización morfoagronómica de diecinueve cultivares de
quinua (Chenopodium quinoa Willd.) en la sabana de Bogotá. Agronomía
Colombiana, 2000. 17: 60-68. Bogotá, señalan:
Grupo 7. Conformado por dos cultivares: Amarilla de Maranganí de Perú y Ecu-
420 de Ecuador. Las características generales del grupo fueron: ocho días a
emergencia, de 62 a 67 días a formación de la panoja, de 182 a 216 días a madurez
fisiológica, tamaño de la panoja de 38 a 51 cm, producción de biomasa de 8.815 a
14.257 kg/ha, rendimiento de grano de 787 a 2.157 kg/ha, tamaño del grano de 1,8
a 2,1 mm, diámetro del tallo principal de 13 a 15 mm, color amarillo de la panoja
en la cosecha y color amarillo a crema del grano. Ecu-420 resultó el cultivar más
tardío de la colección, y en general, se ha observado que un gran número de
cultivares provenientes del Ecuador se caracterizan por ser de ciclo largo (Chicaiza,
1999). De este grupo se destaca su alto rendimiento en biomasa y en grano. Sin
embargo, su ciclo largo y su gran altura podrían dificultar su manejo agronómico.
Es posible contemplar la idea de incorporar en este grupo algunas características
genéticas de los cultivares europeos de la colección, con el objetivo de reducir el
ciclo y altura de las plantas.
b) Nacionales
Es una temática nueva y poco estudiada, pero estudios realizados por el
Patronato Kollkas HOMA con cultivos altoandinos en la Región Puno, permiten
visualizar un futuro prometedor en el uso de los nanocompuestos obtenidos por la
técnica Homa. (Blogspot. [Link]
[Link])
En el Departamento de Agricultura del Desierto y Biotecnología de la
Universidad Arturo Prat de Chile, se realizó una tesis para optar al título de Ingeniero
Agrónomo, comparando la producción de melón (Cucumis melo Linneo, Grupo
Reticulatus) bajo condiciones de agricultura convencional y agricultura orgánica con
tecnología Homa, se halló que la cosecha del cultivo de melón en la Pampa del
Tamarugal bajo tratamiento con tecnología Homa presentó rendimiento total superior al
tratamiento convencional, con calidad adecuada para la comercialización; por lo que
podemos concluir que la tecnología agrícola orgánica Homa es una alternativa de
producción limpia y sustentable en cuanto a producción y calidad de las cosechas.
Rosas Huaringa Geraldo Fernando (2015). Evaluación agronómica de diez
variedades de quinua (Cilenopodium quinoa Willd.) bajo dos sistemas de cultivo en La
Unión-Leticia, Tarma, tesis para obtener el título de ingeniero agrónomo en la
Universidad Nacional Agraria La Molina, Facultad de Agronomía, Lima, concluye que:
- El sistema de cultivo de tecnología media propuesto ha sido más eficiente con
respecto al sistema tradicional para la producción de quinua, donde las variedades
de quinua han podido crecer vigorosamente expresando mayores valores para las
variables: rendimiento de grano (Kg./ha), altura de planta (cm.) y tamaño de
panoja (cm.).
- El sistema de cultivo de tecnología media propuesto ha permitido obtener un
grano de quinua de mejor calidad con respecto al sistema tradicional, debido a que
las variedades cultivadas allí han obtenido mayores valores para: el peso de 1000
granos (g.), porcentaje de proteína y tamaño de grano (mm.) con respecto al otro
sistema.
- El manejo sanitario durante el desarrollo del cultivo de quinua estuvo dirigido al
control del mildiú (Peronospora variabi!is Gaum), encontrándose una diferencia
en el grado de infestación entre las variedades de quinua. Así, la pigmentación
púrpura probablemente contribuyó a la tolerancia al mildiú en las variedades:
Rosada de Huancayo, Kancolla y Pasankalla.
- El costo de producción del sistema de tecnología media planteado fue de una cifra
mayor con respecto al sistema tradicional. Sin embargo, el sistema de tecnología
media permite obtener una rentabilidad superior, debido a los mayores
rendimientos (kg./Ha) de las variedades de quinua.
- Las variedades de quinua que pueden ser propuestas en la localidad de La Unión
Leticia para su producción comercial son: Amarilla de Marangani, INIA-
Altiplano, Illpa-INIA y Blanca de Hualhuas. Las cuatro variedades se destacan
por su buen rendimiento en campo, teniéndose que las variedades INIA-Altiplano
e Illpa-INIA son de comportamiento precoz. Asimismo, las variedades Amarilla
de Marangani, INIA-Altiplano e Illpa-INIA poseen un tamaño de grano mayor.
Finalmente, en términos de calidad nutricional, las variedades INIA-Altiplano e
Illpa-INIA presentan los mayores porcentajes de proteína en el grano.
2.2 Bases teóricas
2.2.1 Nanocompuesto.
La definición de materiales nanocompuestos se ha ampliado significativamente
para abarcar una extensa variedad de sistemas tales como uni-dimensional. bi-
dimensional, tri-dimensional y materiales amorfos, hechos a partir de distintos
componentes y trabajados a escala nanométrica.
El tipo general de materiales orgánicos / inorgánicos de nanocompuestos es una
área de investigación de rápido crecimiento. Esfuerzos significativos se centran en la
habilidad de obtener el control de las estructuras a nanoescala vía aproximaciones
sintéticas innovadoras. Las propiedades de los materiales nanocompuestos dependen no
solo de las propiedades de sus patrones individuales sino también de su morfología y de
sus características interfaciales.
La rápida expansión de este campo está generando muchos interesantes nuevos
materiales con nuevas propiedades. Lo último puede derivarse de la combinación de
propiedades a partir de las materias constituyentes en un solo material. Hay también la
posibilidad de nuevas propiedades las cuales son desconocidas en los materiales
constituyentes. Diccionario Nanotecnología.
Carrillo y Gonzales (2009) señalan que: la agricultura es considerada como la
segunda área de aplicación nanotecnológica, después del área energética. Los proyectos
actualmente en desarrollo se basan en la “agricultura sin pérdidas”; los principales
componentes que se adicionarán en forma óptima y controlada son fertilizantes,
plaguicidas y agua. La nanotecnología se puede combinar con métodos convencionales
y constituir alternativas promisorias para la remediación de suelos contaminados con
metales pesados (vía su remoción o estabilización). Por ejemplo, el uso de partículas de
hierro granular valencia cero (ZVI) y sus nanopartículas (NPs) aglomeradas o
estabilizadas han sido exitosas para la reducción de Cr (VI) a Cr (III) en estudios de
campo y de laboratorio. El presente trabajo muestra las posibles aplicaciones de las NPs
en la agricultura y el ambiente al tiempo que ofrece ejemplos de uso en la detección de
la contaminación, transformación de contaminantes y remediación del suelo (p.50).
Barreda (2011) propone que; actualmente la agricultura mundial experimenta
una transición hacia un nuevo paradigma tecnológico, muy distinto al de la revolución
verde. Este nuevo paradigma se sustenta en las actuales revoluciones “bio”, “info” y
“nano” y en las nuevas demandas de la sociedad y de los mercados. En este contexto, la
agricultura del siglo XXI empieza a vivir una nueva revolución, más amplia y más
profunda que las anteriores: una revolución organizacional, de la gestión del
conocimiento y de las convergencias entre las distintas tecnologías (p.10).
Vargas et al. (2015) Las películas agrícolas activas con aditivos antimicrobianos
están diseñadas para controlar la proliferación de microorganismos que invaden la
superficie, por ejemplo; el crecimiento de algas y hongos, así mismo, al ser estos
microorganismos fuentes de alimento para las moscas y mosquitos, también se ayuda a
prevenir la contaminación del cultivo derivada de la transmisión de agentes patógenos.
Se observó el efecto de aditivos antimicrobianos basados en nanopartículas de
plata metálica sobre la inhibición de algas y el efecto complementario fungistático con
el uso de iones de cinc. Las pruebas microbiológicas del alga Chlamydomonas
reinhardtii se reportan como el porcentaje de inhibición, haciendo una comparación
entre el resultado obtenido de una película sin aditivo antimicrobiano contra 4 diferentes
películas antimicrobianas activas. La determinación de la resistencia de la superficie de
película agrícola al crecimiento de hongo fue evaluada basados la norma ASTM G-21
(p. 296).
Lira, Méndez, Vera y Santos (2016), señalan que la nanotecnología es el
conocimiento emergente del siglo XXI en todos los campos de la ciencia. En la
agricultura su beneficio incluye la mejora de la productividad agrícola utilizando NPs
como inductoras del crecimiento de las plantas, producción de nanoencapsulados para la
lenta liberación de fertilizantes, así como para la formulación de nanoplaguicidas y
nanoherbicidas. Con el empleo de la NT también se podrán fabricar nanosensores muy
eficaces para la detección temprana de enfermedades. Además se podrá realizar la
transferencia de ADN en las plantas para el desarrollo de variedades resistentes a plagas
y enfermedades, así como a factores bióticos y abióticos (p. 35).
Vargas, Waldo, Rivera, Olivera, Gonzales y Jurado ( 2016 ), al estudiar el efecto
de Películas Agrícolas Activas con Antimicrobianos base Nanotecnología Contra el
Crecimiento de Hongos y Algas, se demostró que las películas plásticas con los
antimicrobianos POLYBATCH PNOVA L (activo plata), POLYBATCH PNOVA SZ
(activo plata) presentaron buen desempeño en la inhibición del crecimiento de algas y
adicionalmente las películas POLYBATCH PNOVA AZ (activo plata y cinc), y
POLYBATCH PNOVA SZ FUN. (activo plata y cinc) también favorecen la inhibición
del crecimiento de hongos.
El activo antimicrobiano no presentó afectación de la resistencia mecánica en
tensión- elongación de las películas estudiadas. En condiciones de envejecimiento
acelerado la degradación fue similar a la de la película agrícola sin antimicrobiano y
únicamente aditivada con estabilizador de luz UV, por lo que se demostró que los
antimicrobianos no fueron reactivos contra los estabilizadores de luz UV. Las películas
envejecidas a 2400 h fueron las que ligeramente presentaron una disminución en su
resistencia mecánica, sin embargo no ocurre una afectación mayor al 50% de la tensión-
elongación original, lo cual cumple con la consideración de que el plástico agrícola es
adecuado para que continúe su funcionalidad en el campo.
Debido a las condiciones ambientales que generan proliferación de algas y
hongos, el uso de los productos POLYBATCH PNOVA antimicrobianos pueden ser
útiles para aplicaciones agrícolas como: película invernadero, post-cosecha, túnel,
acolchado, malla, tubería, accesorios para tutoreo.
Específicamente vemos de mayor interés el uso de estos compuestos en película
invernadero, principalmente porque evita la acumulación de materia orgánica que afecta
paso de luz necesario para la fotosíntesis del cultivo, sin afectar otras propiedades
críticas (ópticas y mecánicas) que obliguen a reemplazar el plástico antes del período
destinado (2-3 años).
La agricultura es considerada como la segunda área de aplicación
nanotecnológica, después del área energética. Los proyectos actuamente en desarrollo se
basan en la “agricultura sin pérdidas”; los principales componentes que se adicionarán
en forma óptima y controlada son fertilizantes, plaguicidas y agua. La nanotecnología se
puede combinar con métodos convencionales y constituir alternativas promisorias para
la remediación de suelos contaminados con metales pesados (vía su remoción o
estabilización). Por ejemplo, el uso de partículas de hierro granular valencia cero (ZVI)
y sus nanopartículas (NPs) aglomeradas o estabilizadas han sido exitosas para la
reducción de Cr (VI) a Cr (III) en estudios de campo y de laboratorio. El presente
trabajo muestra las posibles aplicaciones de las NPs en la agricultura y el ambiente al
tiempo que ofrece ejemplos de uso en la detección de la contaminación, transformación
de contaminantes y remediación del suelo.
2.2.2 Técnica Homa
La tecnología, terapia o sanación HOMA proviene del sánscrito y es un término
técnico que ocupa la ciencia védica de la bioenergía para expresar el proceso de
eliminación de las condiciones tóxicas de la atmósfera, a través de la acción del fuego.
Esto significa utilizar el fuego como instrumento mediador, para sanar y purificar la
atmósfera. Tú sanas la atmósfera y recobrada su salud, la atmósfera te sana a ti. Esta es
la idea central de la Terapia Homa. La expresión “sanar la atmósfera” posee muchas
ramificaciones, que aún no han sido investigadas por la ciencia moderna.
Homa nos devuelve los nutrientes que la contaminación roba al medio ambiente.
El cambio molecular en la fisión y fusión de los átomos hace que las propiedades de los
elementos cambien en su estructura y peso atómico. La tecnología Homa nos ayuda a
restaurar la armonía y se produce una situación nueva y benéfica.
Aplicaciones de la Terapia Homa
Este conocimiento puede ser aplicado en diversas áreas. La siguiente es una lista
ilustrativa y no exhaustiva.
- Agricultura
- Crianza de Ganado Vacuno
- Ecología
- Sanación Humana
La ciencia consiste en la búsqueda de la verdad, mientras que la tecnología
aplica los avances de la ciencia, pero a la fecha lo ha hecho y persiste en seguir
haciendo, en despojar a la tierra y al aire que respiramos de todos sus nutrientes, al
destruir la vida vegetal y microbiana con agroquímicos y contaminar a los seres
humanos con fertilizantes químicos y aditivos en los alimentos. Pero ahora se está
,cobrando su precio en la actualidad y el ser humano no podrá sobrevivir sin un intento
masivo para contrarrestar la destrucción.
2.2.3. Patógenos
a) Hongos.
Danielsen y Ames ( 2010 ), señalan que la enfermedad más importante de la
quinua es el mildiu, causado por Peronospora farinosa, que afecta principalmente el
follaje y puede causar una reducción considerable en el rendimiento. Aunque la
enfermedad es muy conocida y ha sido estudiada por muchos años, existen muchos
aspectos de la enfermedad y de la interacción hospedante-patógeno que todavía no son
conocidos y requieren ser investigados. Por ello, se necesita contar con la metodología
apropiada para manejar el patógeno y estudiar su interacción con el hospedante, el
efecto del medio ambiente sobre el desarrollo de la enfermedad (epidemiología), la
identificación de patotipos o razas, la identificación de factores de resistencia y tipos de
apareamiento, estudios sobre la formación, germinación y sobrevivencia de oosporas,
etc, lo que permitirá entender cómo influyen estos factores en el proceso de la
patogénesis.
Horna, Sialer, Incio, Hernández y Leyva (2014) indican que; los hongos
fitopatógenos son responsables de muchas enfermedades en cultivos de importancia
económica, como la quinua, los cuales son tratados con diversos compuestos fungicidas,
tóxicos y acumulables tanto para el ser humano como para el medio ambiente. Por ello
es necesario la utilización de microorganismos nativos, como los actinomicetos,
productores de compuestos bioactivos que controlan biológicamente a los hongos
fitopatógenos Fusarium sp. y Rhizoctonia sp., que causan en el cultivo de la quinua
serias enfermedades a nivel radicular y de tallo.
En el presente trabajo, se seleccionó por su actividad antagónica frente a los
mencionados hongos fitopatógenos a 43 cepas de actinomicetos, que fueron
previamente aisladas y caracterizadas en el laboratorio de Agrobiotecnología de la
Universidad Señor de Sipán, y luego se les evaluó comparativamente frente a los
fungicidas de síntesis química.
Siendo el 48.8% efectivas frente a Fusarium sp., el 16.2% frente a Rhizoctonia sp.
y 34.8% efectivas frente a ambos. Además según el potencial de su actividad antagónica
in vivo, se determinó que las mejores cepas antagónicas frente a Fusarium sp. y
Rhizoctonia sp. fueron las cepas Q043, Q033,Q002 y Q074, Q113,Q067,
respectivamente. La cepa de Streptomyces Q113 presentó la mayor actividad antagónica
in vitro e incluso comparada con la acción fungicida de los compuestos comerciales de
síntesis química Infinito (Bayer) y Opera (Basf) y de acción semejante a la de Amistar
Top (Syngenta). De este modo se comprobó que las cepas de actinomicetos
seleccionados son agentes muy prometedores para el control biológico de Fusarium sp.
y Rhizoctonia sp. en quinua (p. 61-62).
Ríos Bilma, Figueroa Ilich y Claros Mayra (2013), concluyen que para probar la
eficiencia de control biológico de larvas de ticona de la quinua Helicoverpa gelotopoeon
con hongos entomopatógenos, se probó la virulencia de 27 aislamientos del hongo
Beauveria sp. y nueve de Metarhizium sp obtenidos de muestras de suelo provenientes
del Altiplano Boliviano. Se seleccionaron 3 cepas de Beauveria Bv06, Bv19 y Bv26 y 1
de Metarhizium Mth01 que resultaron más virulentos para el control de esta plaga. Con
esta selección se prosiguió a determinar la productividad en peso y concentración de
conidias concluyendo que la cepa Bv06 tiene mayor concentración de conidias
(3,38x1012 n° células/ml) y la menor concentración es de Bv19 (8,25x1010). La
concentración letal media de las tres cepas seleccionadas (CL50) expresado en n°
células/ml, resultó en 1,61x1011 para la cepa Bv26, 1,16x1011 para Bv19 y 5,8x1011
para Mth01.
Estos resultados son muy altos y plantean la necesidad de utilizar concentraciones
altas en conidias para lograr niveles de control aceptables. En el bioensayo de eficiencia
en invernadero, se utilizó a la cepa ganadora Beauveria sp. Bv19 ya que ésta fue más
virulenta sobre las larvas de H. gelotopeon. Sin embargo, la eficiencia mostrada no llegó
al 10%, resultado que coincide con la alta CL50 obtenida en el ensayo preliminar. Con
estos resultados se concluye que el hongo Beauveria sp. no es un microorganismo
interesante para el control de larvas de ticona de la quinua H. gelotopoeon, pero abre
una interesante posibilidad para explorar la virulencia de estas cepas sobre otras plagas
lepidópteras en cultivos que se desarrollen en condiciones más favorables para el hongo
(380-396).
b) Insectos.
Luz Gómez y Enrique Aguilar (2016), indican que las plagas de insectos
causan daños en el cultivo de quinua, y pueden reducir el rendimiento entre 8 y
40%, dependiendo del tipo de insecto, la incidencia y la época de cultivo. Han
identificado que los insectos que causan los mayores daños económicos al
cultivo destacando es de orden en Lepidóptera. Ver Tabla 02
Dughetti ad et (2013), establecen que los artrópodos asociados al cultivo
de quinua estuvieron representados por 33 especies. Dentro de los insectos se
registraron 32 especies, distribuidas en los siguientes órdenes: Orthoptera (3),
Hemiptera (12), Thysanoptera (1), Lepidoptera (6), Coleoptera (6), Diptera (1),
Neuroptera (1) e Hymenoptera (2). En los crustáceos, se observó un solo Orden
y una sola especie.
A continuación, se mencionan las especies de insectos fitófagos asociadas
al cultivo de quinua. Los Orthoptera estuvieron representados por: la “tucura del
palque” Chromacris speciosa, la “tucura de alas manchadas” Di chroplus
maculipennis (Orthoptera: Acrididae) y la “tucura pintada” Rhammatocerus
pictus (Orthoptera: Romaleidae). Estas especies fueron observadas
alimentándose tanto de las hojas como de las panojas de las plantas distribuidas
en todo el ciclo del cultivo de quinua, pero en número reducido.
El “pulgón de la leguminosas o pulgón negro de las leguminosas” Aphis
raccivora (Hemiptera: Aphididae) se observó sólo en las panojas de la planta,
sobre el final del cultivo (p. 48-49).
Tabla 02 Insectos de la quinua de las Órdenes Lepidóptera.
Nombre
Origen Familia Género Especie Daños
común
E. melanocampta Polilla de la 1ra. Generación: hojas, brotes
Geleehiidae Eurysacca
L
e
p
i
d
ó
p
t
e
r
a
(Meyrick) quinua tiernos inflorescencia en
formación.
E. quinoae Povolny Kcona Kcona 2da. Generación:
inflorescencia y frutos
inmaduros y maduros
Medidores kuarta
Geometridae Perizoma P. sordescens Dognin Inflorescencias y frutos
kuarta
Cortadoras de plantas tiernas,
A. ipsilon
Agroms Silwi kuru defoliadores, daños
(Hufnagel)
Inflorescencia en formación
C. decolora G uenée
Defoliadores, minador de
C. incommoda Walker
Inflorescencia tierna taladador
Copitarsia Panojero, Ticonas
eje de inflorecencia y
C. turbata Herrieh- consumidor de granos
Sehaeffer
D. graminivora Walker Cortadoras de plantas tiernas,
Dargida Ticonas defoliadores, daños
D. acanthus
Inflorescencia en formación
Herrieh-Sehaeffer
Cortadoras de plantas tiernas,
Tikuchi, ticona,
Feltia F. experta Walker defoliadores, daños
gusanos de tierra
Inflorescencia en formación
Noctuldae
H. quinoa Hardwiek acae
Defoliadores, minador de
Tikuchi, ticona, Inflorescencia tierna taladador
Helicoverpa H. Tititcacae
gusanos de tierra eje de inflorecencia y
H. atacamae consumidor de granos
H. zea (Boddie) Cortadoras de plantas tiernas,
Heliothis Ticonas de foliadores, daños
H. titicaquensls Inflorescencia en formación
P. saucia (Hübner)
Cortadoras de plantas tiernas,
Cortadoras de
Peridroma P. unipunctata Haworth de foliadores, daños
plantas tiernas
Inflorescencia en formación
P. interrupta Maassen
S. eridania (Cramer) Cortadoras de plantas tiernas,
Spodoptera Ticonas de foliadores, daños
S. frugiperda (J.E.
Inflorescencia en formación
Smith)
Oruga de las hojas
Hymenia Hymenia sp. e inflorescencia
Hoja de Inflorescencia
Herpetogr H. bipunctalis Polilla de la
Hoja de Inflorescencia granos
amma (Fabrieius). quinua
Oruga de las hojas
Pyralidae Spolodea S. recurvalis e inflorescencia
Hoja de Inflorescencia granos
(Fabricius). Polilla de la
Pachyzancia Hoja de Inflorescencia granos
Pachyzancia sp. quinua
Norma de Producción, Certificación y Comercialización de Semillas de Quinua”- Resolución Jefatural N° 00210-2013-INIA
2.2.4. Cultivo de la quinua
Para el cultivo de la quinua se debe considerar el tipo de suelo y el clima
porque va depende de estos para la producción y productividad de la
quinua.
El clima está determinado por una serie de factores tales como la altitud,
precipitación, temperatura, latitud, vientos, y otros.
Se recomienda un suelo franco arenoso a franco arcilloso, con buen
drenaje, con nutrientes.
a) Quinua
La quinua es uno de los granos alimenticios utilizados en el Perú
desde épocas remotas y fue uno de los cultivos básicos junto con el
maíz, la papa y las raíces y tubérculos andinos antes de la época
prehispánica.
Aproximadamente 500 años después de la conquista española, el área
cultivada se redujo en forma significativa, especialmente en los valles
interandinos de la sierra central y norte, manteniéndose su cultivo en
forma continua en el Altiplano de Puno, en sistemas de cultivo
ancestrales o aynokas que permitieron conservar la diversidad
genética. En el resto de la sierra se produjo una erosión genética y
cultural del cultivo de la quinua.
Es en la década de los 2000 donde se desarrolla un mercado de
consumo estable de la quinua en el mercado internacional y nacional
con precios adecuados que ha impulsado el cultivo de la quinua a
niveles de importancia económica. Con la revaloración de la quinua se
inicia un crecimiento paulatino de la superficie, la cual está entre 70 a
80% localizada en Puno y el 20 a 30% en los valles interandinos y
zonas altas del resto de la Sierra; iniciándose su cultivo en la región de
la costa con rendimientos que superan los 7000 kg/ha. Paralelamente
al crecimiento del área y mercado se realizaron trabajos de
investigación en tecnologías de cultivo, mejoramiento y
procesamiento de la quinua.
Actualmente el Perú es uno de los principales países productores y
exportadores de quinua. En el 2012, la superficie cultivada con quinua
alcanzó las 38495 ha, con un rendimiento promedio nacional de 1149
y una producción total de 44,210 toneladas.
Mujica, Cahuana y Saravia (2000), en Cultivos andinos
subexplotados y su aporte a la alimentación FAO, Capitulo II:
Agronomía del cultivo de la quinua, señalan las siguientes variedades
de quinua:
AMARILLA DE MARANGANI: originaria de Maranganí, Cusco,
seleccionada en Andenes (INIA) y Kayra (CICA-UNSAC), planta
erecta poco ramificada, de 180 cm de altura, con abundante follaje, de
tallo grueso, planta de color verde oscuro característico, a la madurez
la planta es completamente anaranjada, periodo vegetativo tardío de
160-180 días, panoja glomerulada, grano grande de color anaranjado
(2.5 mm), con alto contenido de saponina, resistente al mildiw
(Peronospora farinosa) y de alto potencial de rendimiento que supera
los 6000 kg/ha, susceptible al ataque de Q´hona-q´hona y a las
heladas.
ILLPA-INIA: variedad obtenida en 1997, de la cruza de Sajama x
Blanca de July y por selección masal y panoja surco de la generación
F8, posee hábito de crecimiento erecto, planta de color verde oscuro,
con altura de planta de 107 cm, panoja grande glomerulada, con un
período vegetativo de 150 días (precoz), de tamaño de grano grande,
de color blanco, libre de saponina (Dulce), rendimiento promedio de
3100 kg/ha, tolerante al mildiw y a las heladas.
QUILLAHUAMAN-INIA: originaria del valle del Vilcanota-Cusco,
seleccionada, desarrollada y evaluada, por el Programa de Cultivos
Andinos del INIA-CUSCO, a partir de Amarilla de Maranganí pero de
grano blanco, planta erecta sin ramificación, de 1.60 m, panoja semi
laxa, amarantiforme, que le confiere cierta resistencia al ataque de
Q’hona, q’hona, con período vegetativo de 150 a 160 días, tamaño de
grano mediano, color blanco, bajo contenido de saponina, resistente al
vuelco, de amplia adaptación que va desde nivel del mar hasta los
3400 msnm, con alto potencial de rendimiento de 3500 kg/ha,
resistente al mildiw y ataque de q´hona-q´hona.
KCANCOLLA: Seleccionada a partir del ecotipo local de la zona de
Cabanillas, Puno, planta de color verde, de tamaño mediano
alcanzando 80 cm de altura, de ciclo vegetativo tardío, más de 170
días, grano blanco, tamaño mediano, con alto contenido de saponina,
panoja generalmente amarantiforme, resistente al frío, granizo y al
mildiw, rendimiento promedio de 2500 kg/ha, segrega a otros colores
desde el verde hasta el púrpura, muy difundida en el altiplano peruano.
Se usa generalmente para sopas y elaboración de kispiño (panecillo
frito en grasa animal que tiene una duración de varios meses).
BLANCA DE JULI: Originaria de Juli, Puno, selección efectuado a
partir del ecotipo local, semi-tardía, con 160 dias de periodo
vegetativo, planta de color verde, de tamaño mediano de 80 cm de
altura, panoja intermedia, a la madurez la panoja adquiere un color
muy claro blanquecino, de ahí su nombre, grano bien blanco, pequeño,
semi-dulce, rendimiento que supera los 2300 kg/ha, relativamente
resistente al frio, susceptible al mildiw y al granizo, excesivamente
susceptible al exceso de agua. Se utiliza generalmente para la
elaboración de harina.
CHEWECA: Originaria de Orurillo, Puno, planta de color púrpura
verduzca, semi tardía, con período vegetativo de 165 días, altura de
planta de 1.20 m, de panoja laxa, grano pequeño, de color blanco,
dulce, resistente al frío, muy resistente al exceso de humedad en el
suelo, con sistema radicular muy ramificado y profundo, susceptible al
ataque de Ascochyta, deja caer sus hojas inferiores con mucha
facilidad. El rendimiento es hasta 2500 kg/ha, los granos son usados
para sopas y mazamorras (Mujica, 1997).
WITULLA: Selección efectuada a partir de ecotipo local, procedente
de las zonas altas de Ilave, Puno, cultivo generalizado de zonas frías y
altas, planta pequeña de 70 cm de altura, de color rojo a morado con
una amplia variación de tonos, panoja mediana amarantiforme,
glomerulada e intermedia, de color rosado, de período vegetativo largo
con más de 180 días, grano mediano de color rojo a morado, con alto
contenido de saponina, rendimiento de 1800 kg/ha, muy resistente al
frío, sequía y salinidad, así como a suelos relativamente pobres,
resistente al ataque de q’hona-q’hona y al mildiw, en casos de
adversidades abióticas inmediatamente deja caer sus hojas inferiores
con facilidad, raíz muy ramificada y profunda, presenta movimientos
nictinásticos muy pronunciados sobre todo como defensa a la sequía y
frío.
Quispe Reinaldo, Rojas Wilfredo y Gandarillas Antonio (2013), en los
estudios sobre disponibilidad y acceso a tecnologías para el manejo
ecológico de insectos plaga del cultivo de la quinua (Chenopodium
quinoa Willd.), establecen el diagnóstico sobre la disponibilidad y el
acceso de las tecnologías para el manejo ecológico de plagas del
cultivo de la quinua (MEP-quinua) fue realizado en comunidades del
Altiplano Sur de Bolivia (Oruro y Potosí), año agrícola 2011-12. El
relevamiento de información fue a través de tres técnicas: 1) visitas de
campo, 2) encuestas y 3) entrevistas.
El método de muestreo para las encuestas fue irrestricto aleatorio. Los
resultados indican que: 1) se disponen de 20 innovaciones
tecnológicas para el MEP-quinua, tres de ellas para el manejo
preventivo de los insectos plaga (trampas luz, trampa con feromona y
rama de muña), una de monitoreo (muestreo de larvas) y dieciséis
dirigidas al control de larvas de ticona y polilla de la quinua (8
extractos botánicos y 8 bioinsecticidas); 2) los productores de quinua
utilizan 14 alternativas para el MEP-quinua; no obstante, solo ocho
son las más utilizadas: trampas con feromona (69%), muestreo de
larvas (45%), Entrust (24%), biosulfocal local (22%), extractos
botánicos (21%), biol (19%), Acaritop (17%) y trampa luz (16%); 3)
entre las principales razones para la preferencia de una u otra
tecnología está la eficiencia y la calidad orgánica del producto; sin
embargo, entre las causas para el no uso de las tecnologías están la
poca disponibilidad en el mercado, el desconocimiento, la
desconfianza y la dificultad de su acceso; 4) los productores de quinua
orgánica manifiestan múltiples causas al momento de decidir el uso o
no de alguna tecnología para el MEP-quinua; 5) los bioinsecticidas
que se ofertan en el mercado nacional muestran eficiencias de control
aceptables para la producción orgánica (≤ 55%), sin embargo los
productores demandan productos con mayor eficiencia.
Goitia (2014), la carga bacteriana diazótrofa promedio en suelo
cultivado fue la que tuvo menor carga bacteriana con 153,33 x 102
NMP/g, a diferencia del suelo virgen que tuvo la mayor carga
bacteriana con 240,00 x 102 NMP/g y el humus de lombriz fue de
196,67 x 102 NMP/g.
Las semillas de quinua inoculadas con las bacterias diazótrofas
germinaron en un promedio de 76,67% luego de 4 días de tratamiento
y las no inoculadas germinaron en un promedio de 5,67%; el tiempo
de formación de raíces y las primeras hojas en semillas inoculadas con
bacterias diazotróficas fue en un promedio de 5,67% días; a diferencia
de las semillas no inoculadas que fue en un promedio de 15,33% días
y la longitud total de las plántulas en semillas inoculadas con
diazotrófos presentaron un promedio de 10,17 cm de longitud, a
diferencia de las semillas no inoculadas que fue de 0,87 % cm de
longitud todos estos parámetros fueron estadísticamente significativos
con respecto a las semillas no inoculadas (p.51).
Díaz (2015), en los estudios realizados se evaluó el grado de
resistencia al estrés hídrico en cultivares de Chenopodium quinoa
Willd. “quinua”, determinando el Punto de Marchitez Permanente
(PMP) y la tolerancia al déficit hídrico (DHL50). Se seleccionaron
cultivares con alto y bajo PMP y tolerantes al déficit hídrico (DHL50)
utilizando PEG (PM 8000). La respuesta fisiológica al déficit hídrico
se estudió en cultivares seleccionados de respuesta contrastante
Blanca de Juli (resistente) y Kamire (sensible), determinando los
cambios en la concentración de solutos compatibles (carbohidratos,
prolina y betaina) y proteínas solubles. Se utilizaron plantas de tres
meses de edad (estado fenológico de 8 hojas verdaderas), las que
fueron obtenidas a partir de semillas sembradas en macetas. Los
cultivares de “quinua” fueron expuestas a déficit hídrico por
aproximadamente 6 días hasta alcanzar el PMP, la determinación del
PMP agrupó los cultivares de “quinua” en sensibles, intermedios y
resistentes, observándose diferencias significativas (p<0.05) entre
ellos. La determinación de la tolerancia al déficit hídrico (DHL50), se
realizó en cultivares seleccionados por el PMP (sensibles y
resistentes). La determinación del DHL50 se calculó al tratar discos de
hojas a gradientes de concentración de PEG, evaluándose el daño
celular por conductivimetría. La mayor tolerancia al déficit hídrico la
alcanzó el cultivar Blanca de Juli, y la menor tolerancia el cultivar
Kamire, estudiándose en éstos cultivares de resistencia contrastante la
respuesta fisiológica. La concentración de carbohidratos, betaína, y
proteína soluble aumentaron significativamente (p<0.05) en el cultivar
resistente al déficit hídrico. La concentración de prolina aumentó en el
cultivar resistente Blanca de Juli y disminuyó en el sensible Kamire,
no obstante estos cambios no fueron significativos. Estas respuestas
indicarían variados mecanismos de resistencia al déficit hídrico en los
cultivares de “quinua” estudiados (p. 413).
b) Suelo.
Propiedades físicas del suelo y desarrollo radicular del cultivo de
quinua (Chenopodium quinoa W.)
La densidad aparente que presenta el suelo con sistema de labranza
tradicional es menor en los primeros 15 cm de profundidad de laboreo
en relación con los sistemas de labranza mínima y cero, pero a 35 cm
de profundidad pasa a nivel crítico, en este mismo sistema de
labranza, lo cual incrementa la compactación y perjudica el desarrollo
radicular, formando una capa endurecida que afecta el funcionamiento
normal del suelo. Con el sistema de labranza alternativa, se logra
romper en parte la solera que se ha formado por el uso inapropiado de
aperos en la preparación del suelo, se alcanza un crecimiento radicular
mayor y, por tanto, se eleva el rendimiento.
La calidad del suelo abarca los componentes físicos, químicos y
biológicos del suelo y sus interacciones. Por esto, para captar la
naturaleza holística de la calidad o salud del suelo, deberán ser
medidos todos los parámetros. Sin embargo, no todos los parámetros
tienen la misma relevancia para todos los suelos o situaciones.
El desarrollo del cultivo y el rendimiento están en dependencia de
varios factores, entre ellos las propiedades físicas del suelo,
específicamente densidad.
Calidad del Suelo y la Producción de Quinua (Chenopodium quinoa
Wild)
Los sistemas de labranza aplicados para el cultivo de quinua
influyeron en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo
en la parroquia Santiago de Quito. La labranza incide en la calidad y
salud del suelo, repercute en el desarrollo del cultivo y en el
rendimiento de grano a la cosecha.
La mejor respuesta agronómica en el cultivo de quinua se obtuvo con
el sistema de labranza mínima y siembra en línea (T2), con un
rendimiento de grano por hectárea de 1992 kg, alcanzando la mayor
altura de planta y el mayor rendimiento por hectárea, disminuyendo
costos en la preparación del suelo, evitando realizar muchos pases de
aperos en el mismo lote, lo cual causa compactación en capas
inferiores, e impide el crecimiento de la raíz y el desarrollo de la
planta.
El sistema de labranza mínima y siembra en línea (T2), logró la mayor
tasa de retorno marginal de 674 %, teniendo como alternativa para el
cultivo de quinua el sistema de labranza tradicional y siembra a golpe
(T4).
Fertilidad de los suelos para la producción sostenible de quinua.
Los suelos del Altiplano Sur son de baja fertilidad natural y muy
susceptible a la erosión eólica, especialmente si quedan descubiertos.
Por otro lado, las prácticas tradicionales (remoción mínima del terreno
y aplicación localizad del estiércol) por el sistema convencional
(mecanizado y con aradura de discos), monocultivo, aplicación del
estiércol en menores dosis y al voleo, más la ampliación de la frontera
agrícola, disminución de las actividades ganaderas y disminución del
periodo de descanso, está incidiendo sobre el incremento de plagas y
enfermedades, menores rendimientos y, a futuro, el deterioro
ambiental en general del Altiplano Sur. En ese sentido, la producción
de quinua bajo las condiciones actuales podría ser insostenible. Si bien
en los últimos años se está viendo una mayor concientización de los
productores de las zonas quinueras y la emisión de normas para un uso
más adecuado y sostenible de los recursos naturales, uso de
maquinaria agrícola y otros, es fundamental trabajar en una
investigación integral y continua y una participación más directa y
decidida del gobierno y del Instituto Nacional de Innovación
Agropecuaria y Forestal (INIAF). Por otro lado, se debe trabajar con
las experiencias logradas en zonas semiáridas de otros países para
evitar el deterioro y una producción sostenible, para lo cual es
importante considerar los siguientes principios: mínima remoción del
suelo (labranza mínima), coberturas vegetales (luego de la cosecha),
rotación de cultivos y otros.
García (2017), evalúa los efectos de sistema de labranza alternativo
en la aptitud agrícola del suelo en el cultivo de quinua (Chenopodium
quinoa W.) en las comunidades de Tunshi y
Cochapampa de la provincia de Chimborazo, República del Ecuador.
Utiliza un diseño de parcelas divididas en arreglo bifactorial con 8
tratamientos y 4 repeticiones en cada comunidad. Analiza factores
como tamaño de raíz, diámetro de tallo, altura de planta, tamaño de
panoja, rendimiento por hectárea; propiedades químicas como pH,
CIC, contenido de materia orgánica, contenido de N, P, K, Ca,
contenido de micronutrientes Mg, Mn, Zn; propiedades físicas como
textura, estructura resistencia al corte, color, temperatura, infiltración;
y propiedades biológicas como número de lombrices e insectos en
estado larval. Considera que el suelo de las dos comunidades en las
que se implementó el experimento es de baja calidad para el cultivo de
quinua, con un alto riesgo de pérdida de aptitud agrícola y
consecuente degradación. Obtiene la mejor respuesta agronómica en el
cultivo de quinua con el sistema de labranza alternativo y el método
de siembra a golpe, con el mayor rendimiento de grano por hectárea
que logró la mayor tasa de retorno marginal de $ 0,65.
Estabilización de suelos arcillosos con ceniza de cascara de arroz para
el mejoramiento de subrasante.
Anualmente la producción agrícola, genera una gran cantidad de
materiales de desechos como la ceniza de cáscara de arroz, los cuales
generan problemas ambientales debido a la disposición de estos. En el
año 2015 se generó 630,280 toneladas de cáscara de arroz, lo cual
representa unas 126,000 toneladas de ceniza de cáscara de arroz.
Además, en el departamento de San Martin se tiene la presencia de
suelos finos, los cuales generalmente poseen una capacidad de soporte
inadecuada para sostener estructuras como el pavimento y las cargas
que se transmiten debido al tránsito vehicular. La tesis consistió en el
desarrollo de un método alternativo para la estabilización de suelos
arcillosos usando un residuo agrícola como la ceniza de cáscara de
arroz para su utilización a nivel de subrasante en suelo de baja
capacidad de soporte. La investigación inició con el estudio de las
muestras las cuales fueron obtenidas del departamento de San Martin.
Se realizaron en laboratorio el estudio de las características físicas,
mecánicas y químicas de los materiales obtenidos. Se procedió a
realizar las mezclas suelo con ceniza de cáscara de arroz en diferentes
porcentajes para evaluar su comportamiento geotécnico como
estabilizador primario. Además se realizaron combinaciones de suelo
arcilloso, ceniza de cáscara de arroz y cal para poder incrementar las
mejoras de sus propiedades y poder conocer si las cenizas de cáscara
de arroz funcionan como agente estabilizador secundario. Los
resultados obtenidos muestran una mejora debido la presencia de
ceniza de cáscara de arroz. Las combinaciones de suelo arcilloso,
ceniza de cáscara de arroz y cal lograron mayores ventajas que las
combinaciones de suelo arcilloso y ceniza de cáscara de arroz. Se
logró incrementar el valor de soporte de california (CBR) de un valor
de 5% hasta 19,4% realizando combinaciones de suelo arcilloso y
ceniza de cáscara de arroz, teniendo la mezcla un 20% de ceniza de
cáscara de arroz. No obstante, el incremento del valor de soporte de
california (CBR) para las combinaciones de suelo arcilloso, ceniza de
cáscara de arroz y cal lograron incrementar de 5% hasta 38,5% con un
20% de contenido de ceniza de cáscara de arroz. Por otro lado, la
resistencia a la compresión no confinada nos muestra un incremento
de 6.91 kg/cm2 hasta 8.77 kg/cm2, para la combinación de suelo
arcilloso con 20% de ceniza de cáscara de arroz La resistencia a la
compresión no confinada para la combinación de suelo arcilloso con
10% de ceniza de cáscara de arroz y cal genera un incremento de 6.91
kg/cm2 hasta 9.96 kg/cm2. El alto porcentaje de material silícico
presente en la ceniza de cáscara de arroz promete su uso como
potencial agente estabilizador de suelos primario y secundario. Con
ello se da una posible solución a un problema ambiental el cual es la
disposición de ceniza de cáscara de arroz, lo que podría generaría una
disminución de rellenos sanitarios, disminución de contaminación de
ríos, entre otros. La investigación concluye que el uso de la ceniza de
cáscara de arroz como material para la estabilización de suelos en
obras de pavimentos promete buenos resultados siendo más favorables
cuando se utiliza como agente estabilizador secundario.
Sistema de riego por goteo y exudación en el cultivo de quinua
(Chenopodium quinoa Willd)
La presente investigación se fundamenta en la evaluación de los
sistemas de riego localizado sobre el crecimiento y producción del
cultivo de la quinua (Chenopodium quinoa Willd). Fue llevado a cabo
durante el periodo de Junio a Octubre del 2014, en los campos
experimentales del Programa Nacional de Innovación Agraria en
Cultivos PNIA, Distrito de La Molina.
Evaluando los dos sistemas de riego: goteo (RI) y exudación (RO) en
parcelas divididas con cuatro bloques (B1, B2, B3, B4). Las variables
en estudio fueron: demanda de agua del cultivo, eficiencia de
aplicación, altura de planta, longitud de raíz, biomasa aérea seca,
cobertura del canopy (CC), índice de área foliar (IAF), índice de
cosecha (IC), rendimiento, unidades de calor (Dº) requeridas para
alcanzar cada fase de desarrollo y el análisis financiero
Beneficio/Costo (B/C). Una vez concluido el estudio, las variables en
estudio alcanzaron los siguientes resultados: volumen total de agua
aplicada bajo el sistema de riego por exudación con 1,571.6 m3/ha y
por goteo con 1,708.5 m3/ha. La eficiencia de aplicación obtenida fue
de 81% para goteo y 78% para exudación. La cobertura del canopy a
80 DDS fue superior (88.5%) por exudación en comparación con el
goteo (69.8). El índice de área foliar optimo se tuvo a 73 DDS siendo
(2.9) bajo exudación y (2.5) bajo riego por goteo, el índice de cosecha
por exudación fue altamente significativo con un valor de (0.5) a
diferencia de goteo con (0.3). El sistema de riego por exudación tuvo
el mayor rendimiento con 3,519.3 Kg/ha seguido por goteo con
1,587.9 Kg. /ha. La mayor eficiencia en el uso del agua (EUA) fue
bajo riego por exudación con 2.2 kg/m3 y la menor en goteo con 0.9
kg/m3. El cultivo de quinua de la variedad Inia 431- Altiplano,
requiere en promedio un total de 1178.8 grados dia de calor
acumulado que el cultivo requiere para concluir su ciclo. El análisis
financiero B/C y rentabilidad determinan que el mejor sistema de
riego es exudación con 2.9 B/C y 190 % de rentabilidad y lo secunda
el riego por goteo con 2.4 B/C y 186% de rentabilidad. La demanda de
agua, la eficiencia de uso de agua, el desarrollo del cultivo y el análisis
financiero Beneficio/Costo respondieron positivamente en la
producción del cultivo de quinua bajo el sistema de riego por
exudación a diferencia del goteo.
c) pH
La planta puede prosperar en suelos alcalinos hasta con pH 9, así
como en suelos ácidos de hasta 4.5 de pH. Esto dependerá de la
variedad de quinua. El pH óptimo varía de 6.5 a 8.0. Revista Técnica
Agropecuaria7.
d) Temperatura
En el Manual de técnicas para el cultivo de la quinua de la UNALM,
la planta puede resistir la disminución de temperatura hasta 1 °C. En
la etapa de ramificación la planta no tiene mayores problemas a
descensos de temperaturas de hasta -4 °C. Por otra parte, la presencia
de veranillos (temperaturas de 35 °C) puede afectar los procesos
fisiológicos de la planta y producir aborto de flores, muerte de
estigmas y estambres, lo que imposibilita la formación de polen e
impide la formación de grano. La quinua tolera ese nivel de
temperatura, pero no prospera. La temperatura óptima está en el rango
de 10 °C-20 °C con una oscilación térmica de 5 °C-7 °C.
e) Humedad.
De acuerdo al material de información Quinua: Operaciones
Poscosecha, cuyo autor Magno Meyhuay manifiesta que la humedad
no debe ser mayor al 14,5%.
f) Mineral.
Para el cultivo de la quinua el mineral más importante es el agua
especialmente en las primeras etapas de su crecimiento hasta que la
planta se establezca para tener una buena germinación.
2.3 Definición de términos básicos
2.3.1 Nanocompuestos; Se define como el estudio, diseño, caracterización,
producción y aplicación de estructuras, sistemas y dispositivos a escala de 1
a 100 nanómetros (nm) para mejorar la calidad de vida y promover el
desarrollo humano, favoreciendo el rápido desarrollo de la química,
biología, física, ingeniería y medicina.
2.3.2 Técnica Homa; es una técnica de la antigua INDIA (AYURVEDA
Devayana Path- Auto-médicina base-Cuántica.) formula en la física y
química, analítica ( Pykering).
2.3.3 Patógeno; Se denomina patógeno a todo agente biológico externo que se
aloja en un ente biológico determinado, dañando de alguna manera su
anatomía, a partir de enfermedades o daños visibles o no.
2.3.4 Hongos; Reino al que pertenecen los organismos sin clorofila, provistos de
talo, generalmente filamentoso y ramificado, mediante el cual absorben los
principios orgánicos nutritivos del medio, de tamaño muy variado y
reproducción preferentemente asexual (por esporas); viven parásitos o sobre
materias orgánicas en descomposición o parásitas de vegetales o animales.
2.3.5 Homa; Es una palabra sánscrita de YAJNYA, la ciencia védica de la
bioenergía para el proceso de remover las condiciones toxicas de la
atmosfera.
2.3.6 Cultivo; es la práctica de sembrar semillas en la tierra y realizar las labores
necesarias para obtener frutos de las mismas.
2.3.7 pH; Coeficientes que caracteriza la acidez o la basicidad de una solución.
Referencias
Barreda, Emilio (2011). Nuevas realidades, nuevos paradigmas: la nueva revolución
agrícola. ComunIICCA, Online, Año 7 | Enero - Julio. Instituto Interamericano de
Cooperación para la Agricultura. [Link]
Carrillo González, Rogelio y González Chávez, María del Carmen (2009). La
nanotecnología en la agricultura y rehabilitación de suelos contaminados. Mundo Nano,
Artículos, Vol. 2, No. 2, julio-diciembre, 2009. [Link]
Danielsen, Solveig y Ames, Teresa (2010). El mildiu (Peronospora farinosa) de la
quinua (Chenopodium quinoa) en la zona andina. Manual práctico para el estudio de la
enfermedad y del patógeno. Centro Internacional de la Papa (CIP). Lima.
Díaz Valencia, Ysabel, Arévalo Nieto, Claudia & Martínez Manchego, Luis (2015).
Punto de Marchitez Permanente, tolerancia y respuesta metabólica al déficit hídrico en
cultivares del germoplasma peruano de “quinua” Chenopodium quinoa Willd.
(Amaranthaceae). ArnaldoA 22 (2): Julio - Diciembre, 2015: 414. Arequipa.
Dughetti Arturo, Carpintero Diego, Navarro Fernando, La Rossa Rubén, Aquino Daniel,
Martínez Juan y Zárate Alberto (2013). Artrópodos presentes en la quinua en el valle
inferior del Río Colorado, Buenos Aires, Argentina. Ciencia y Tecnología de los
Cultivos Industriales, Año 3 Nº 5 – 2013, INTA – CIAP. Av. 11 de septiembre 4755
(X5014MGO), Córdoba, Argentina.
García Zanabria, Roque Orlando (2017). Efecto de sistema alternativo de labranza en la
aptitud agrícola del suelo para cultivo de quinua (Chenopodiun quinoa W.) en las
comunidades de Tunshi y Cochapampa de Chimborazo. Tesis (Dr. en Ciencias
Ambientales). Lima, Perú: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de
Ingeniería Geológica, Minera, Metalúrgica y Geográfica, Unidad de Posgrado.
Goitia Sarzoso, Janet Emilia (2014). Aislamiento de bacterias diazotróficas en suelos de
cultivo, virgen y humus de lombriz del distrito de Puno, tesis para obtener el título de
licenciado en biología en la Universidad Nacional del Altiplano.
Gómez, Luz y Aguilar, Enrique (2016). Guía de cultivo de la quinua. Organización de
las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Universidad Agraria La
Molina.
Jhoncon, J. y Poma, S. (2017). Ecología Aplicada. Universidad Nacional Agraria La
Molina. Parcela Agroforestal Integral con Sapindus saponaria (Tingana) asociada con
especies aromáticas y medicinales para conservar los ecosistemas. (En prensa).
Koch, Monika. (2014). HOMA Therapy: The Ancient Science of Healing. Fivefold
Path, Madison, VA. USA.
Lara C. y Morales C. (2009). TESIS. Evaluación de Variables Productivas en Cultivo de
Melón (Cucumis Melo Linneo, Grupo Reticulatus) Bajo dos Condiciones: Agricultura
Convencional y Agricultura Orgánica con Tecnología Homa. Universidad Arturo Prat.
Iquique. Chile.
Lira Saldivar. Ricardo Hugo, Méndez Argüello, Bulmaro, Vera Reyes, Ileana, De los
Santos, Villarrea Gladys (2016). Potencial de la Nanotecnología Para el Desarrollo de la
Agricultura Sustentable. 2º Mini Simposio- Taller Agronano Tecnología. Departamento
de Plásticos en la Agricultura, CONACYT-CIQA, Departamento de Síntesis de
Polímeros. Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA), Saltillo, Coahuila,
México.
Mujica Ángel, Canahua Alipio y Saravia Raúl (2000). Cultivos andinos subexplotados y
su aporte a la alimentación FAO, Capitulo II: Agronomía del cultivo de la quinua.
Santiago, Chile.
[Link]
veg/cdrom/contenido/libro10/[Link]
Pando L. (2016). Guía de cultivo de la quinua. FAO y Universidad Nacional Agraria La
Molina, Lima – Perú.
Perdomo J. (2013). Ventajas y desventajas de los sistemas de producción
convencionales, orgánicos y transgénicos. Conferencia en el Foro Internacional de
Alimentos Sanos. 2 y 3 de octubre. Queretaro. México.
Porras Jorge, Zenaida Rossana (2015). Evaluación del sistema de riego por goteo y
exudación en el cultivo de quinua (Chenopodium quinoa Willd) en el INIA - La Molina.
Tesis para optar el título de: Ingeniero agrícola. Universidad Nacional Agraria La
Molina, Facultad de Ingeniería Agrícola. La Molina, Lima.
Quispe Reinaldo, Rojas Wilfredo y Gandarillas Antonio (2013). Disponibilidad y
acceso a tecnologías para el manejo ecológico de insectos plaga del cultivo de la quinua
(Chenopodium quinoa Willd.). Fundación PROINPA, Regional Valles Norte.
Cochabamba, Bolivia.
Ríos Bilma, Figueroa Ilich y Claros Mayra (2013). Virulencia de hongos
entomopatógenos Beauveria sp. y Metarhizium sp. en el control de larvas de
Helicoverpa gelotopoeon plaga del cultivo de la quinua. Congreso Científico de la
Quinua (Memorias). Fundación PROINPA, Vargas, M. (Ed). La Paz, Bolivia.
Rojas, W., Soto, J. Pinto, M. (2010) Granos Andinos. Bioversity International, Roma –
Italia.
Rosas Huaringa, Geraldo Fernando (2015). Evaluación agronómica de diez variedades
de quinua (Cilenopodium quinoa Willd.) bajo dos sistemas de cultivo en La Unión-
Leticia, Tarma, tesis para obtener el título de ingeniero agrónomo en la Universidad
Nacional Agraria La Molina.
Sylvia Kratz and Ewald Schnug. (2007) Homa Farming - a vedic fire for agriculture:
Influence of Agnihotra ash on water solubility of soil P. Landbauforschung Völkenrode
Rev. Ingeniería: Ciencia, Tecnología e Innovación VOL 1/N° 1, ISSN: 2313-1926/Julio
2014)
Torres M., Juner, Vargas C., Héctor, Corredor S., Guillermo y Reyes C., Luz Marina
(2000). Caracterización morfoagronómica de diecinueve cultivares de quinua
(Chenopodium quinoa Willd.) en la sabana de Bogotá. Agronomía Colombiana, 2000.
17: 60-68. Bogotá
Vargas Ramírez, Ángel, Waldo Mendoza, Miguel A., Rivera Paz. Erika A., Olivera
Martínez, Jorge, González Lozano, M.A. y Jurado Quiñones, Zoe V (2015). Efecto de
películas agrícolas activas con antimicrobianos base nanotecnología contra el
crecimiento de hongos y algas. Innovación y Desarrollo en Materiales Avanzados A. C.,
Grupo POLYnnova, San Luis Potosí, Guadalajara.
[Link]
[Link]