Revista de Literatura y Creación - Octubre 2010
Revista de Literatura y Creación - Octubre 2010
jandro Reyes Juárez • Elsa Vázquez Texocotitla • Rok Izz • Jesca • Israel González •
Never again
Antón Makárenko
Cómo escribí mi Poema pedagógico
Artista invitado:
temas que llaman fuertemente su atención.
Israel González (Chiapa de Corzo, Chiapas, 1961). 8 Caballo
Raúl Seng Iglesias
(México, D.F., 1985) Alias
Profesor de educación primaria, realizó estudios de
licenciatura en Letras Latinoamericanas en la Uni- Elsa Vázquez Texocotitla
versidad Autónoma de Chiapas y de maestría en
RASIX. Diseñador y Co- Literatura Mexicana en la Facultad de Filosofía y
municador Visual de la Letras de la UNAM. Ha colaborado en diversos
ENAP, artista plástico, diarios y revistas de circulación nacional. Ha sido 9 Esta noche te soñé
músico y fotógrafo. Ha maestro normalista y de literatura, asimismo ha
participado en eventos coordinado y participado en talleres de creación Rok Izz
literaria. Fue becario del Fondo Estatal para la
culturales de diferentes Cultura y las Artes de Chiapas. Formó parte, entre
ámbitos y su trabajo ha otras, de la antología Poetas de Tierra Adentro III
estado expuesto en distin- (México, FETA, 1997). Ha publicado los poemarios
Juego nocturno, Adán sin paraíso, Agua en reposo y 10 Ellas
tos recintos como es el
MUMEDI o el corredor “Hojas volantes”, en Sólo 8 poetas (México, Edicio-
nes Arlequín, 2006). Además de poesía, practica el
Jesca
cultural de Xochimilco. Su
ensayo y el relato breve. Es profesor de Lengua y
trabajo busca expresar la Literatura en la Preparatoria José Revueltas del
realidad nacional, así como
los diversos sentires del
Instituto de Educación Media Superior del Distrito
Federal. 12 Callejón con salida al mar
ser humano y del entorno,
empleando para ello diver-
Norberto Zúñiga Mendoza (México, D.F., 1969),
Licenciado y Master of Arts en Historia por la Uni-
Israel González
sas técnicas que van desde versidad Estatal de Voronezh (Rusia). Tiene una
especialidad en Historia Medieval. Es también Mas-
la fotografía e ilustración,
hasta llegar a técnicas
ter en Historia del Programa de Estudios sobre
Europa, el Mundo Mediterráneo y su Difusión 14
Cómo escribí mi Poema pedagógico
experimentales digitales y Atlántica, por la Universidad Pablo de Olavide de
tradicionales y arte sono- Sevilla, España. Candidato a Doctor en Historia por Antón Makárenko
la misma universidad, donde desarrolla el tema
ro.
Contacto: sobre las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa rusa y (Traducción de Norberto Zúñiga Mendoza)
el Estado ruso en los siglos XV y XVI. Actualmente
dragonkingslayer labora en la Dirección General de Educación Secun-
@hotmail.com, daria Técnica de SEP, en el Departamento de Pla-
http://rasix-designs. nes y Programas de Asignaturas Académicas de la 18 La leyenda de Teuhtli y el huauhtli
blogspot.com/ Subdirección Académica, como asesor técnico pe-
dagógico en la asignatura de Historia. Ha impartido
clases de Historia en la Universidad Autónoma de
Carlos Bravo Vázquez
Querétaro y en la Escuela Nacional de Antropología
e Historia. Es miembro fundador, del comité de
redacción de la revista Contrahistorias. La otra mira-
da de Clío. 26
Mirando las miradas que te miran
Ricardo Perdomo. Licenciado en Letras por la
Universidad Iberoamericana, actualmente estudia la
Cristiant Morales, Ricardo Perdomo y
Maestría en Letras en la UNAM. Arturo Texcahua
Ligera, ligerísima,
líquido trotar de sangre así llegaste,
apartada de todas las especies de cigarras,
segura de estallar retina adentro.
Epitafio
Nubes negras
—Abuelo, mira otra vez las nubes negras, ¿crees que hoy sí
llueva?
—No, hijo, pasaran como siempre de largo. Creo que a la
lluvia le ha de doler caer entre tantas espinas.
Ellas En la intimidad
A
emana tu piel… tu vientre… tu cálido pecho que me
cobijó con amor y pasión.
Mucho deseo que mis manos exploren una vez más
las de libertad
las sagradas comisuras de tu cuerpo, y que nos miremos
a los ojos fijamente en el momento en el que nos acer-
No supe exactamente cómo fue que llegamos a lo alto
quemos al final, ese final en el que me negarás, en el que
del templete bailando, riéndonos felices de estar vivien-
ante los demás seré sólo tu amiga.
do el momento en un abrazo. El suave ritmo del danzón
Pero eso no me importa; en la intimidad, en lo más
nos encandilaba. Hacía tantos años que no podía diver-
profundo de ti, eres mía, mi princesa que me abrasa con
tirme como antes, cuando en la infancia, sin miedo,
el alma y las piernas.
bailábamos a la vista de nuestros padres y de todos, en
ese tiempo sí que éramos felices, nada nos importaba
más que el baile. Ella, como siempre, tomaba el control
Porque no podré dejar las cosas con ella, sé que tiene
de los pasos y yo la seguía lentamente, nos fundíamos en
a una persona a su lado a quien sí puede presentar a sus
el vaivén del ritmo. Me fascinaba verla vestida con pan-
amistades y que yo sólo soy su juguete con el que pasa
talones y camisa, pareciendo el hombre perfecto que
las horas deseando ser lo que en verdad es, pero sin la
embelesaba a cualquier mujer. Éramos jóvenes, y ese
verdadera valentía para serlo.
juego en parte nos divertía. Lo demás era desconocido y
Cuando la miro con él, me mata el dolor que emerge
sin condenas que nos limitaran.
de mi corazón y se instala en mi cabeza haciendo, que
Bailando recordé los años de soledad, cuando el rit-
pierda toda cordura y piense en actos que me pondrían
mo abandonó mis pasos por completo, esos años de ma-
en aprietos con cualquiera que se me ponga enfrente.
trimonio en los que, aparte de la boda, no bailé ni un
En ocasiones, siento que es una maldición amar a
solo día a pesar de saber que me esperaba, que me pedía
esta mujer que es la única dueña de mi vida, pero al pen-
a gritos que debía hacerlo, que tenía que regresar a bai-
sar en su piel únicamente recuerdo que nunca dejaré de
lar con ella. Pero no me lo permitían, no nos dejaban.
amar lo que ella significa en verdad: la virtud de vivir.
Por fortuna hoy he vuelto a disfrutar del dulzor de
Cada vez que me pongo frente a ella siento las ansias
bailar con ella. Nos rejuveneceremos día con día, ancha-
de besar sus labios, de hacerla mía y no dejarla partir
remos cada fin de semana para poder bailar y bailar in-
nunca, que lo único que hagamos sea compenetrarnos de
cansablemente. Hoy ya no tengo esposo ni dueño ni gri-
una y mil maneras, de hacer las cosas que el amor pide,
llete; ahora, de nuevo, puedo perderme en los encanta-
como sé que ella lo desea, pero que no tiene el valor de
dores pasos de mi hermana mayor.
llevar a cabo.
Zombie
Garzas azules
son mis palabras
sobre la arena errante
en la que escribo
Durante el día
sus manos van y vienen
de la ropa sucia
a los trastos vacíos,
de la escoba que aleja sólo el polvo
a la hierba que hará
las veces de manjar exquisito,
del bordado que carcome los ojos
a la fatiga de los hijos
My mind
Cómo escribí mi Poema pedagógico* no donde iba registrando todo aquello que me parecía
digno de ser anotado. Primeramente, en este cuaderno
predominaban los aforismos y las sentencias, después,
acostumbré anotar detalles de la vida, paisajes, compa-
H
raciones, diálogos, descripciones de imágenes, de temas
o palabrejas. Hacia el fin de 1927, había compilado una
ace mucho tiempo, en el año de 1915, es- gran cantidad de materiales, pero aún así, no me decidía
cribí mi primera narración con el nombre con respecto al libro; me parecía que aún no estaba pre-
Un día tonto. Tenía 27 años, y tenía enton- parado para ser un escritor. Continuamente recordaba
ces una idea muy vaga acerca de la labor literaria y mu- aquella carta de Aleksei Maksimovich. Sobre el contex-
cho más acerca de las normas de la creación artística. Yo to no tenía duda, pero acerca de la elaboración de un
tomé un caso interesante de la vida y sencillamente me diálogo interesante, me era aún inasequible. Lo más
puse a narrar sobre él. Envié mi trabajo a Aleksei Mak- curioso resultaba lo siguiente: Mientras trabajaba en la
simovich Gorki (conocido habitualmente como Maksim colonia Gorki**, pasaba ante mí una vida difícil y tensa
Gorki), que en ese tiempo editaba la revista Crónica. Dos con unos cientos de jóvenes, pero yo consideraba que
semanas después recibí su respuesta; la recuerdo al pie estas vivencias eran tan de lo más común y corriente,
de la letra: que difícilmente podrían ser consideradas objeto de al-
guna composición literaria. En mis libretas de apuntes
“El tema de su relato es interesante, pero tiene no había nada precisamente sobre esa vida, la cual co-
una escritura muy débil: no hay contexto de fon- nocía yo mejor que nadie. Consideraba que si alguna vez
do, el diálogo no es atractivo, el drama de las escribía una novela, sería sobre el ser humano o sobre el
emociones del personaje principal no está claro. amor o sobre grandes acontecimientos revolucionarios.
Intente escribir sobre otra cosa”. Pero, sobre esta vida común de vagabundos y delin-
cuentes en el abandono, y que era de todos conocida, no
había nada más que escribir.
Aleksei Maksimovich mostró excepcional interés como antes, yo seguía convencido que la vida en la colo-
hacia la revolución pedagógica que estábamos llevando nia de delincuentes juveniles era de escaso interés, y que
a cabo en la colonia. Llamaron su atención nuestra pos- en todo caso, ya se había escrito demasiado y bien sobre
tura innovadora hacia la situación del sujeto en el mun- el tema. Por ello, nunca mandé el libro a Aleksei Maksi-
do, las nuevas formas de acceder a la confianza del indi- movich, lo guardé varios meses en un cajón del escrito-
viduo y los nuevos principios de la disciplina social y rio; posteriormente, lo volví a leer, sonreí con tristeza y
creativa que practicábamos. Aleksei Maksimovich ex- lo envíe al desván donde amontonaba todas las cosas
presó al respecto: que estorbaban en mi apretujada habitación.
“Usted debe escribir sobre todo esto. No debe usted Cuatro años después, cuando no sólo había olvidado
permanecer callado. No se debe ocultar todo lo que ha el libro, sino además mi sueño de convertirme en escri-
logrado usted en el ámbito de nuestra difícil labor so- tor, florecía y tenía ya fama mundial la extraordinaria
cial. Escriba un libro”. comuna Dzerzhinski, en la cual trabajaba y me mantenía
Tal sentencia de Aleksei Maksimovich la tomé como bastante ocupado en cuestiones de la fábrica FED***,
un mandato y en cuanto él se retiró, inmediatamente me uno de mis colaboradores, el jefe de la sección financiera
puse a escribir. La primera parte de mi Poema pedagógi- de la comuna, encontró en alguna carpeta varias páginas
co, la tracé muy rápido, en dos meses, sin importar la del Poema pedagógico, las leyó y llamaron su atención.
situación tan complicada que vivíamos en la colonia y Insistió en leer el libro completo, el cual en ese momen-
que mis enemigos, al final de cuentas, me habían echado to ni siquiera título tenía. No me negué, en realidad
de ella. Al trabajar en esa primera parte del Poema, esta- pensé: ¡Pues que lo lea! Quedé muy sorprendido ante su
ba muy convencido de que escribía un panfleto pedagó- arrebato lector, lo que por supuesto, no llegó a marear-
gico y que nada tenía que ver con una creación artística. me. Yo pensé: es un lector provinciano, y además, conta-
Pero de un modo u otro, intenté darle un giro beletrista, dor, qué puede entender de literatura. Inesperadamente,
guiándome exclusivamente por la siguiente considera- en esos mismos días, recibí una carta y posteriormente
ción: Para qué demostrar lo correcto de mis principios un telegrama de Aleksei Maksimovich, exigiendo inme-
pedagógicos si la vida misma, mejor que nada, se encar- diatamente que le presentara el libro. Como no tenía
gaba de demostrarlos, me centraría simplemente en des- mucho que hacer, viajé a Moscú y llevé consigo el que
cribirlos. En aquel momento era aún fuerte la paidología, titulé entonces Poema pedagógico.
descollante bajo la bandera de una ciencia “marxista”. Aleksei Maksimovich leyó el libro en un solo día e
Le temía a esta paidología no sin una fuerte dosis de hos- inmediatamente ordenó su edición.
tilidad. Pero tomar una actitud de embate en su contra Aquí, estoy en deuda con mis propias paciencia y
era extremadamente temerario. Me pareció que era la calma. Mi libro salió en el año de 1933, y yo contaba ya
mejor forma de iniciar una ofensiva, si no frontalmente, 45 años de edad. A lo largo de esos años he acumulado
al menos sí de una manera estilísticamente literaria, una rica experiencia en la vida y en la lucha. Me con-
beletrista. vertí en un especialista en el ámbito de la educación,
Con la primera parte terminada, yo aún estaba segu- fundé dos colonias y han egresado de ellas cerca de mil
ro de que esta obra de ningún modo era una pieza litera- personas que laboran ahora como verdaderos ciudada-
ria, sino que era un libro de pedagogía, escrito única- nos honrados de este país socialista. Pero, lo más agra-
mente en forma de memorias. El libro no me gustaba. Y dable, es que aprendí a escribir sobre la vida. Aquél mis-
mo diálogo, que en mi primera narración resultaba poco
interesante, al que más temía y gracias a mi trabajo obs-
tinado consigo mismo, en la actualidad forma parte del
estilo que es para mí el más familiar: la epístola.
Sin advertirlo, a lo largo de esos trece años de mi
silencio literario, he trabajado en el diálogo. Y en esto,
han tenido una enorme participación mis notas del cua-
derno. Actualmente, las elaboro con mucho esmero y
considero que en ellas se basa gran parte del trabajo del
escritor. Al día de hoy, he juntado cerca de 4000 notas
en mis cuadernos. A cada escritor, y particularmente al
principiante, le recomiendo ampliamente el uso del cua-
derno de notas.
Leyenda de Teuhtli y el huauhtli lecho. Día y noche estuvieron al pendiente de sus reque-
rimientos. Era imposible distinguir quién de los dos
sufría más al ver cómo el rostro de ella perdía color y
T
adoptaba esa palidez, que poco a poco se tornaba en
blancura. Pasaron muchas lunas llenas; gritos desespe-
rados de uno y otro que hacían retumbar la tierra. Am-
uvieron que pasar muchas lunas llenas para bos lanzaron fuego, ceniza y humo. Imploraron a los
que Teuhtli comprendiera que su esfuerzo dioses volver a ver a Iztacíhuatl erguida y sonriente,
por lograr el amor de Iztacíhuatl era inútil. Su amor por como lo había sido hace apenas unas lunas.
ella era tan grande que se resistía a pensarla al lado de
Popocatépetl. Amaba a ambos como si fueran sus her-
manos. De alguna manera así los consideraba. Cuando
crecieron, cada uno estuvo al pendiente del otro, de sus
cambios, dudas y decisiones. En todo momento uno a
otro se apoyaron. Cada uno percibió cómo cambiaba el
otro; cómo se transformaban en aquellos seres grandio-
sos que ahora eran.
Durante toda su convivencia Iztacíhuatl no mani-
festó preferencia hacia alguno de ellos. A ambos trató
por igual, como hermanos. Fue hasta el último momen-
to cuando se dio cuenta de que el cariño y amor que
sentía por Popocatépetl era diferente al de un hermano,
al que sentía por Teuhtli, por ejemplo.
En un principio creyó que únicamente se trataba de
situaciones, momentos y circunstancias en la cuales no
sólo sentía la necesidad de estar cerca de él; sino de bus-
car contactos con él, de rozar, por ejemplo, acariciándo-
la, su mano; de verlo a los ojos y con ello verse en ellos.
De sentirse dentro de él, en su mirada; de saber que con
esto, él también estaba dentro de ella.
Pronto se dio cuenta que no era algo externo a ella,
ni a él, lo que le provocaba esa necesidad de buscarlo;
que el ansia de estar cerca de él le brotaba de lo más
profundo. También se percató que él también la busca-
ba, que su rostro se endurecía cuando Teuhtli se le acer-
caba, cuando de alguna o de otra manera él buscaba pro-
longar su estancia al lado de ella. Incluso, a pesar de que
Popocatépetl se unía a ellos.
Tuvo que aprender a distinguir la diferencia en el Just my dreams
trato que daba a uno y a otro. No sin cierto dolor, se
Por un momento parecía que se habían olvidado de
percató que le gustaba estar con ambos, que disfrutaba
ella, enfrascados en su lucha por manifestar el dolor que
de la presencia de los dos; que con cada uno hacía y
sentían al verla en ese estado, por un tiempo no cesaron
aprendía cosas distintas. Pero a fin de cuentas prefería
de arrojar lava, humo, azufre, ceniza. Fue tanto el tiem-
estar con Popocatépetl.
po y tanto el fuego, la ceniza, el humo que arrojaban,
Sufrió inmensamente cuando vio en la mirada de
que provocaron temor entre sus demás hermanos, y
Teuhtli algo más que cariño de hermano, como ella lo
entre quienes habitaban en ellos. Parecía que querían
quería a él; cuando encontró en ella mucho parecido a la
destruir todo lo que se encontraba a su alrededor. Así se
forma en que Popocatépetl la miraba. Amaba a ambos y
sentía, la vegetación fue quemada; los animales que en
no quería alejarse de ninguno; quería estar cerca de los
ellos vivían huyeron, lo mismo que los hombres y muje-
dos, aun cuando sabía que eso era imposible en ningún
res, que veían ese duelo de amor y dolor; que implora-
momento desairó a Teuhtli para estar bien con Popo-
ban a los dioses por su pronto fin.
catépetl. A éste le hizo comprender que si él quería estar
Teuhtli se alejó para tomar impulso y continuar en
con ella, tenía que aceptar su amistad con aquel. Tam-
esa lucha de dolor e ira. Fue entonces cuando la distan-
bién le hizo jurar que jamás se enemistaría con él.
Cuando Iztacíhuatl empezó a sentir ese cansancio que cia le permitió percibir la magnitud del dolor de Popo-
la llevó a la postración, ninguno de los dos se alejó de su catépetl y del suyo mismo; cuando comprendió que de
seguir con esa dinámica lo único que ambos harían sería
destruir a su amada Iztacíhuatl; que pasaba del blanco al Popocatépetl se postró a los pies de Iztacíhuatl.
rojo intenso, como consecuencia del fuego que ambos Teuhtli sintió una enorme tristeza al ver a la pareja uni-
arrojaban a su alrededor. Por un instante se quedó calla- da para siempre; al percatarse de la desolación y des-
do. Popocatépetl, extrañado, volteó a verlo; él también trucción que cada uno había provocado a su alrededor.
dejó de arrojar fuego, de manifestar coraje. Sintió la mi- Volvió a llamar a los dioses, implorando su presencia y
rada de Teuhtli y en ella encontró el mismo cariño de ayuda. A Xipe totec, para que trajera la primavera y con
antes, al mismo tiempo que admiración y respeto. Vio ella el calor del sol; a Ehécatl, para que con su fuerza se
cómo la mirada de él se dirigió hacia Iztacíhuatl, que en llevara las cenizas y trajera las semillas; a Cihuacóatl y a
ese instante recobraba su blancura, al no sentir el fuego Coatlicue, a la primera para que la tierra recobrara su
que ambos, durante muchos soles le arrojaban, involun- fertilidad, y a la segunda para que albergara en su seno a
tariamente, a sus pies, a su cuerpo que yacía tendido. las semillas, mientras estas morían, para dar nueva vida;
Por un momento Popocatépetl sintió vergüenza, al a Tláloc, para que trajera la lluvia que humedecería a la
recordar que había enfrentado a su hermano en una lu- tierra; a Quetzalcóatl, para que trajera a los hombres y
cha inútil por lograr el amor de Iztacíhuatl. Pues sabía mujeres que poblaran sus faldas y cuidaran de las plan-
que ella lo amaba a él. Volteó a verla, ella también lo vio tas.
y ambos supieron que su amor era eterno, que nadie los Todos acudieron al unísono, no sin recelo al ver lo
alejaría; que Teuhtli era hermano de ambos. Volteó a ver desolado del entorno. Fuerte lluvia, acompañada de
a Teuhtli y respondió a su mirada, con semejante afecto. truenos y ventarrones, se dejó caer sobre el Teuhtli,
Teuhtli sostuvo la mirada a Popocatépetl. Ambos se para lavar la ceniza que cubría sus faldas. La lluvia sólo
dirigieron miradas de respeto, admiración y cariño. Cada se detenía para que el sol saliera y calentara a la tierra
uno comprendió, a su manera, que la decisión de Iztací- húmeda; lo que permitió que de nueva cuenta brotaran
huatl era asunto de ella, que lo que cada uno hiciera por las plantas, los árboles; que con ellos regresaran los ani-
modificarla no tendría efecto. Pero que eso, ahora, era lo males y los humanos. Los pájaros, con su canto, regre-
de menos; que lo que ambos requerían era hacer lo nece- saron a posarse en los árboles de tepozán, pirú, encino y
sario para que Iztacíhuatl durmiera tranquila, en paz; capulín, que rápidamente crecían y florecían.
que tenían que dejar su ya para entonces inútil rivalidad. Los hombres y mujeres, con sus coas, herían la tierra
Cada uno lanzó una fumarola, que en esta ocasión fue de para depositar en ella las semillas de maíz, tomate,
reconocimiento hacia el otro, de humo blanco. huauzontle, frijol y chile.
A pesar de ello Teuhtli no estaba en paz. De vez en
cuando dirigía la mirada a Popocatépetl e Iztacíhuatl;
admiraba la blancura que rápidamente cubrió a ambos;
de vez en cuando lanzaba fumarolas, acompañadas con
ceniza, como enviándoles un saludo. Los hombres, ani-
males y plantas volteaban temerosos a la punta de
Teuhtli, para corroborar que únicamente se trataba de
una fumarola; que la ira destructiva se había ido.
Algo le molestaba a Teuhtli. Sentía que algo le falta-
ba; que su amor por Iztacíhuatl, eterno e inmenso, tenía
que ser canalizado, conducido hacia algo o alguien.
Hacia qué. Aún no lo sabía. Sabía que una cosa era acep-
tar que el amor de Iztacíhuatl, no sería para él; no el
amor que quería de ella y otra cosa era vivir con ese
amor, sin tener a quien, ni como expresarlo. De nueva
cuenta convocó a los dioses que habían respondido a su
llamado y aún moraban en él. Todos apreciaron el tra-
bajo que cada uno había realizado, para que Teuhtli,
Popocatépetl e Iztacíhuatl recuperaran la amistad y el
cariño que se habían tenido, para que con ello la tran-
quilidad volviera a la región. Apreciaron el trabajo de
hombres y mujeres, para que Teuhtli recuperara los
campos de cultivo, las terrazas en las cuales cultivaban
maíz y frijol en un mismo ciclo agrícola; admiraron las
largas filas de magueyes, que la diosa Mayahuel llenaría
de néctar. Pero de igual forma que Teuhtli, sentían que
algo faltaba para que la región y sobre todo Teuhtli re-
Blue Dream
cuperara la plena tranquilidad; semejante a la que ahora de más trabajo; que de ser posible conjuntara el agua
expresaba Iztacíhuatl, al dormir eternamente. Sentían con el sol. Tonatiuh, exigió que la planta, en caso de que
que además de las ceremonias que los hombres y muje- se aceptara crear una, debiera resistirle, no doblegarse a
res realizaban periódicamente para reafirmar su com- sus rayos, como la mayoría de las plantas, incluso como
promiso con ellos, algo faltaba a éstas y en éstas. lo hace el maíz. Quetzalcóatl no dijo algo ante esta pro-
En la punta del Teuhtli, cada uno pensó en qué era vocación.
lo que faltaba. Unos decían que más sacrificio de parte
de los humanos; otros que más trabajo; unos más que
algo que los vinculara directamente con ellos. Todos
coincidían en que la tranquilidad recuperada en la re-
gión, había beneficiado a dioses y hombres. Por lo que
éstos, desde sus lugares de trabajo, también estaban de
acuerdo en que debían pagar por el esfuerzo hecho por
los dioses para que la región recuperara la paz y con ella
la productividad de la tierra, para que los frutos de ésta
crecieran; para que las ceremonias volvieran con más
intensidad.
Fue entonces cuando Teuhtli pensó en un nuevo
cultivo; que no sólo fuera alimento, que para ello ya es-
taba el maíz, el frijol, el chile, la calabaza. En un cultivo
divino, en cuya creación todos los dioses intervinieran,
al mismo tiempo que todos se beneficiaran. En un culti-
vo que por lo mismo requiriera del aporte de todos y de
cada uno. Del cual también los hombres y mujeres se
beneficiaran. Al mismo tiempo que incrementaran su
esfuerzo para cultivarlo, sobre todo para cosecharlo.
Todos, al mismo tiempo, pasaron revista de los cultivos
y alimentos. Parecía que ninguno hacía falta. Todos
dejaron caer su ira sobre Teuhtli, por distraerlos de sus
ocupaciones, como si ésta no fuera una de ellas: fuertes
lluvias se dejaron caer; sólo se detenían para dejar pasó
a Tonatiuh, cuyos rayos azotaban a Teuhtli, quemando
los cultivos que sobre él crecían. Ninguno resistía su
fuerza. Aquellas plantas que quedaban en pie fueron
arrojadas al suelo por los fuertes vientos, con los que
Ehécatl, también dejaba caer su ira sobre Teuhtli, que Meadows of passion
hacía todo lo posible por detener sus manifestaciones de Teuhtli protestó, ninguna planta reuniría estas ca-
ira y porque siguieran morando en él. Como si él fuera racterísticas, menos resistiría los rayos del sol. Para
toda la tierra. Sólo la bondad de Coatlicue permitía que resolver estas dudas, acordaron llamar a los agricultores
de las semillas siguiera brotando vida. No tardaron en de Huazulco, que tenían fama de ser de los mejores en la
darse cuenta que los afectados con estas expresiones de región.
ira, eran los humanos y que éstos, al no tener alimentos Dejaron que ellos, y los de Tulyehualco propusieran,
en la región, tendrían que emigrar, dejándolos sin quien con base en las exigencias de los dioses, la nueva planta.
los honrara, sin sus respectivas ceremonias. Por lo que Pasaron varias lunas. A pesar de su sabiduría y expe-
detuvieron sus manifestaciones de coraje hacia Teuhtli. riencia, les resultaba difícil encontrar la nueva planta,
Fue entonces, en ese momento de tranquilidad, cuan- cuya creación calmara a Teuhtli, y le permitiera asimilar
do Teuhtli supo qué planta hacía falta, qué quería que la perdida de sus dos hermanos, del amor de su vida; que
creciera en él; que además de alimento sirviera de víncu- le permitiera canalizar a esa planta el amor que sentía
lo entre los hombres y sus dioses, en todas y cada una por Iztacíhuatl.
de las ceremonias que los primeros hacían en honor de Los hombres y las mujeres recorrieron los campos,
los segundos. Llamó a los dioses a la calma. Ellos dis- observaron una y mil veces a las plantas, a sus semillas.
cutieron las características de la nueva planta, de la se- Propusieron injertos de maíz con chile; cruza de calaba-
milla que le daría vida. Quetzalcóatl exigió que no se za con nopal. Pero nada de esto era aceptado por los
pareciera al maíz, señaló que variedades de éste habían dioses, que desde la punta del Teuhtli los observaban.
muchas, que no era posible otra más. Propuso que fuera Ninguna de esas plantas podía ser modificada, no sin su
mas pequeña, para distinguirla, que su cultivo requiriera consentimiento.
Fue cuando las mujeres, al preparar la comida para También demandaron que la planta fuera dada a cono-
ese día, recordaron qué semillas eran pequeñas, redon- cer entre todos los habitantes de Mesoamérica. Tona-
das y negras como la tierra, cuando en su seno alberga tiuh volvió a insistir en que la planta, si en verdad
agua, predisponiéndola para acoger en su seno a las se- tendría un carácter ceremonial, debiera resistirle, para
millas, para que murieran y con ello dieran vida a las adquirir su fuerza. Los agricultores de Huazulco dijeron
plantas: las semillas de quintonil y de quelite. Dejaron que resistiría los rayos del sol como ninguna planta lo
los alimentos al fuego y penosamente subieron a la pun- hace; informaron que sería nutritiva desde pequeña, por
ta del Teuhtli, donde estaban los dioses. Les pidieron lo mismo útil en las ceremonias y como alimento; lo
permiso para hacer las cruzas necesarias para obtener mismo que sus hojas. Los de Tulyehualco mencionaron
esa planta que calmara a Teuhtli y a los dioses. Estos les que para obtener lo mejor de la semilla se requeriría
dieron trece lunas para lograrlo. Al cabo de este tiempo exponerla a fuego semejante al de Tonatiuh. Ante el
los agricultores de Tulyehualco, y los de Huazulco, pre- cual la semilla también bailaría, al momento de abrir,
sentaron a los dioses la semilla y planta del huauhtli. como si de una flor se tratara; indicaron que una vez que
Los de Huazulco explicaron cómo cultivarla; señala- la semilla estuviera en flor la mezclarían con el néctar
ron que la germinación de la semilla y cultivo de la del maguey, para producir el Tzoalle y que éste, estaría
planta tendrían que responder a las características de la en todas las ceremonias, sin excepción.
región. A lo que Coatlicue señaló que los de Tulyehual- Las deidades aceptaron la creación de la nueva plan-
co debían bailar sobre una mezcla perfecta de tierra y ta, semilla y usos. Exigieron una prueba de sus propie-
agua, para preparar el almácigo en el cual germinar la dades. Dieron un año a los humanos para que la cultiva-
semilla; éstos informaron acerca de cómo cosecharla y ran y demostraran las virtudes de ambas. Fue en las
procesarla, para obtener el tzoalle. Los dioses exigieron festividades en honor a Huitzilopochtli, cuando estos
reverencia en todo proceso, sobre todo en la cosecha, dieron a conocer el Tzoalle, elaborado a partir del huau-
durante la cual los hombres debían de bailar de gusto, htli tostado y aguamiel. Con el cual construyeron una
como si de una fiesta se tratara, a pesar del dolor que les figura a su imagen y semejanza. Misma que una vez que
causaran sus espinas al clavarse en su cuerpo, conforme dio término la ceremonia, los sacerdotes deshicieron
Tonatiuh avanzara en su viaje por el cielo; y que nunca para darla a comer a todos los presentes; para que todos
faltara en las ceremonias que en su honor realizaran. comieran de ese cuerpo del dios principal y con ello al-
canzaran la purificación. Fue hasta entonces cuando
ordenaron a los hombres y mujeres de Tulyehualco y
Huazulco que se dispersaran, para dar a conocer la nue-
va planta, enseñando a los hombres y mujeres de todas
las regiones cómo se cultivaría y procesaría para elabo-
rar el Tzoalle, que más tarde se transformaría en dulce
de alegría.
Sólo entonces Teuhtli recobró la tranquilidad. Sus-
piró al tiempo que lanzó una gran fumarola, que Popo-
catépetl, a lo lejos, agradeció lanzando otra, igual de
blanca, como saludo. Ambos creyeron ver que Iztací-
huatl abría los ojos y veía a ambos, al tiempo que les
sonreía. Teuhtli se relajo; sintió que todo lo que le pesa-
ba en su interior había sido liberado con la creación del
huauhtli. Además de que a sus pies brotaron gran canti-
dad de manantiales de agua pura y cristalina. Fue cuan-
do ordenó a los habitantes de Tulyehualco cultivar el
huauhtli, para siempre. Los amenazó con volver a des-
atar su ira cuando dejaran de hacerlo, destruyéndolos.
Ellos juraron sembrar, cultivar y procesar el huauhtli,
por siempre.
El Teuhtli juró no volver a lanzar fumarolas, fuego,
ni lava. Cada día, como Xipe totec, al nacer el sol admira
a sus amados hermanos; a Iztacíhuatl, por su belleza, a
Popocatépetl, por su resignación ante la pérdida de su
amada, que no volvió a despertar. Mientras en sus faldas
crece el huauhtli, que nació de su amor por ella.
Sculture
Mirando las miradas para ver El origen, lo ideal es recordar Matrix, y esperar algo
que te miran parecido pero diferente, con una mayor carga emocional –que
para algunos podría rayar en lo cursi–, el nudo en la historia que
sigue una lógica lineal –pese al enredo que pretendiera estable-
Los indestructibles, El origen y Kick-Ass, por Cristiant Mora- cer la idea de entrar a los sueños de alguien–, para llegar a un
les. Antes que nada, la breve justificación para comentar dichos desenlace que nos deja un sentimiento de incertidumbre (ahora
títulos de reciente estreno es que le pese a quien le pese –a mí que lo pienso, no estoy seguro si fue el final o la última media
no– el cine Hollywoodense es el de mayor consumo en el país. hora de la película). Por absurdo que parezca, al final aplaudimos
Los comentarios ofrecidos a continuación buscan arrojar cierta –sí, aplaudimos– más de cinco personas. Un detalle más, El ori-
luz en lo que podrían esperar al ver estas películas, o bien, si ya gen es una película que fácilmente captura y por lo mismo logra
las vieron, y se preguntan porqué alguien gastó equis cantidad de producir emociones encontradas en el espectador. La tercera
dinero en hacerlas, tal vez encuentren en estas líneas la respues- película comentada es Los Indestructibles (The expendables),
ta que buscan. En orden cronológico de su lanzamiento, empeza- dirigida por Sylvester Stallone. Hace años leí en un libro de cine
mos con Kick-Ass, que por ser una expresión coloquial referente moderno, que el cine de acción moderno empezó, o bien se esta-
al trasero, no tuvo una afortunada traducción al español, se la bleció plenamente, con Arma mortal –sí, Lethal weapon, Richard
promovió en México y Argentina como ―Un superhéroe sin súper Donner, Mel Gibson (sin comentarios)–, Danny Glover, 1987, etc.,
poderes‖. Dirigida por Matthew Vaughn, quien anteriormente nos pero por alguna razón yo creo que Rambo (First Blood, 1982) es
recreara con Stardust, realmente permite a los actores fluir con un mejor antecedente de lo que sería el cine de acción de los
sus personajes. Cuando hemos visto ya películas de superhéroes ochenta, en particular porque Sylvester Stallone es más identifi-
hasta el cansancio, Kick-Ass hace una parodia, llamémosla, cado a nivel mundial –pregúntenle a los asiáticos– como el héroe
constructiva, pues se enfoca en el ser humano bien intencionado clásico de este género. Como cualquier película de acción que lo
que se dispone a defender al indefenso, sin entrenamiento, ar- incluya (a Stallone), las expectativas no pueden ser muy altas en
mas sofisticadas, o súper poderes. Claro que para recrear el esti- lo que a historia se refiere. Más bien debemos asegurarnos de
lo, exhibe lugares comunes, como el interés romántico del prota- encontrar los elementos fundamentales de dicho género en una
gonista, sus antagonistas que le engañan para destruirlo de la forma original, o mejor dicho, interesante, y creíble. Esto es, artes
forma más cruel y dolorosa. En este sentido, para el fan de los marciales, explosiones, disparos. Mencionaré que en este aspec-
cómics, le puede resultar un tanto desagradable la similaridad del to Syl –como le llaman– nos dio un vistazo de su nueva tendencia
Dúo Dinámico con dos personajes clave: Hit Girl y Big Daddy, con Rambo 6 (Rambo, 2008), en la parte visual, ya que los dispa-
mas adelante, a través de la historia, descubrimos las grandes ros vuelan a los soldados con efectos de computadora, por lo que
diferencias entre ambas parejas, y llegamos a simpatizar con los concluyo que dada su experiencia en el género, quiso ir ―más
nuevos héroes. Es aquí donde el director va más allá de las pelí- allá‖. Las peleas son más veloces, aquí me refiero a los coreógra-
culas de superhéroes, dejando a un lado los valores de siempre fos del momento, Jet Li y Jason Statham, que hacen un buen
(no matar, no tomar venganza) pues en Kick-Ass toda la inspira- trabajo, son taquilleros y aportan actualidad. Las explosiones,
ción de Big Daddy es hacer pagar al villano por lo que le hizo –y justificadas; las persecuciones, aceptables; bueno, me parece
ya con esto, podemos deducir el resto de la historia y su desenla- más interesante cuando intentan matar a Stallone y Jet Li, en
ce–, no le pidan mucho a estas películas. Visualmente, Kick-Ass particular, porque me recordó Cobra –para un nostálgico incura-
podría parecer un tanto plana o convencional, pero para los ble como yo, esas reminiscencias del cine de acción de los
amantes de la acción clásica y violencia innecesaria, hay una ochenta son muy bienvenidas. Declaro con seguridad que todo
secuencia un tanto inesperada digna de Luc Besson, cuestiona- aquel que se considere fan de éste género, que haya visto o vea
ble por ser la niña quien ejecuta a sangre fría a ―los malos‖. To- todavía cuando aparecen por ahí en el cable o TV Nopal las pelí-
men en cuenta que NO es una película para niños, y si bien, culas de Arnold, Willis, Van Damme, Seagal, etc., esperó pacien-
están acostumbrados a la violencia, no haría daño la discusión y temente que estos actores actuaran juntos en alguna película,
análisis de la historia para ayudar a los menores a discernir reali- algo que no se logró por años, salvo quizás en películas aparte
dad de fantasía. ¿La recomendación? Si tienen tiempo, están como Executive decision de 1996 que presentaba a Steven Sea-
hartos de películas con pésimo doblaje en televisión abierta, o gal y Kurt Russell, o Demolition man (1993) con Stallone y Wes-
sólo se aburren como ostras, véanla. Sobre El origen, cuyo título ley Snipes –otro gran ausente en Los Indestructibles–, incluso
original es The Inception, diré que cualquier fan de Batman sabe ahora, no se logró por la negativa de Kurt Russell, Steven Seagal,
hoy en día quién es el señor Christopher Nolan. Pero aunque las y Jean Claude Van Damme, pero Los indestructibles, sí nos rega-
dos últimas versiones del detective enmascarado han sido muy la la escena esperada con los tres socios del Hollywood Café
bien recibidas, también hay curiosidades como El Gran Truco (Stallone, Schwarzenegger –sin crédito– y Bruce Willis para quien
(The Prestige), 2006, e Insomnia, 2002; películas que destacan no sepa que fueron socios), y aunque breve, es invaluable, gra-
por la riqueza visual, los contrastes de luz, y las sólidas actuacio- ciosa, bien lograda, con el siempre vigente chiste de las expecta-
nes de los veteranos Michael Caine, Al Pacino, y los actores jóve- tivas políticas del Gobernator.
nes Hillary Swank y Scarlett Johansson, y el no tan joven Leonar- Los pasos de López, por Ricardo Perdomo. Mu-
do Di Caprio. A éste último se le cuestionó por años, criticándolo chas fiestas tenemos los mexicanos para este 2010 y
por ser sólo ―una cara bonita‖, hasta que hizo Atrápame si puedes de algunas ya nos hemos cansado a base de repeti-
(Catch me if you can, 2002), El Aviador (The Aviator,2004), y Los ciones como El Circuito Bicentenario y hasta la Torre
Infiltrados (The Departed, 2006), nuevamente bajo la dirección de Bicentenario que algún día adornará el Paseo de la
Martin Scorsese, quien después lo incluiría en una película más. Reforma. Desde luego, yo no me puedo abstraer de
Digo, que Scorsese le diera el rol principal en más de dos pelícu- los festejos en que participaré de manera extraoficial.
las, nos dice que vio algo que no habíamos visto en Di Caprio. Conforme con lo anterior, le propongo al lector de estas líneas
Por ello es que debemos observar con cuidado las actuaciones que se asome a Ibargüengoitia; particularmente a Los pasos de
recientes del otrora ídolo juvenil, darle otra oportunidad. Pues bien, López. En esa novela hay una anécdota y personajes que se pa-
recen mucho a nuestra historia oficial, pero con algunos detalles
Contáctanos en
[email protected]
o conoce nuestro proyecto
en el blog
http://trajineros.blogspot.com
También estamos en
Facebook y Twitter