El Clítoris
El Clítoris
CLÍTORIS
Rev Obstet Ginecol Venez 2015;75(2):105-121
La palabra “clítoris” deriva del griego “kleitorís, hombre, de quien se considera su homólogo. Aparece
k´eitoridos que al igual que la expresión “kleíoo” como un saliente submucoso, arriba del vestíbulo,
significa cerrar, mientras que el término “kleís” en cercanía subyacente a la sínfisis del pubis; está
expresa: llave o cerrojo. Para algunos esta expresión localizado en el extremo anterior de los labios menores
griega denota “pequeña colina” (1). Para referirse a y del vestíbulo. El órgano está constituido por las
algo relacionado con esta estructura se han utilizado raíces del clítoris, estructuras afiladas en forma de
indistintamente los vocablos clitorídeo, clitorideo, cono, envainadas parcialmente por los músculos
clitoridio, clitoroideo y clitoridiano, términos que isquiocavernosos, fijado en la parte posterior a las
no fue posible encontrarlo en Diccionarios Médicos ramas isquiopubianas por sus raíces y en la parte
o de la Real Academia de la lengua. anterior al ángulo por el ligamento suspensorio. Las
raíces convergen una hacia la otra y forman delante
de la extremidad inferior de la sínfisis una estructura
Consideraciones anatómicas y fisiológicas cilíndrica que es el cuerpo del clítoris. Este sigue
la dirección de sus raíces, pero un poco antes de la
Los genitales externos derivan de un primordio sínfisis describe un ángulo agudo, el codo o rodilla
común formado en la parte anterior por el tubérculo del clítoris; después se dirige hacia abajo y atrás
genital, lateralmente por los pliegues uretrales, terminando en una extremidad libre, dilatada, de
flanqueados por las prominencias labioescrotales. vértice romo que es el glande clitorídeo.
El surco uretral termina en el seno urogenital. El Comporta, pues, una porción oculta profundamente
tubérculo genital, los pliegues y las prominencias debajo de los labios mayores, en estrecha relación con
están formadas de tejido mesenquimal indiferenciado el esqueleto y una libre, formada por el codo, el cuerpo
y formaran el falo o clítoris; los pliegues uretrales y el glande, recubierto por un manguito cutáneo, el
formarán la uretra y en el varón la parte ventral del capuchón o prepucio del clítoris que cubre al glande
pene, mientras que en la mujer formarán los labios sin fijarse a este y delimita la cavidad prepucial. Las
menores. El pene se forma tras el crecimiento y fusión raíces y el cuerpo del clítoris están constituidos por
del surco y pliegues uretrales. Las prominencias tejido eréctil rodeado de una cubierta fibroelástica,
parauretrales crearán el escroto en el varón y a los la aponeurosis o fascia clitorídea o albugínea.
labios mayores en la mujer. El pene tiene el mismo El glande, en el cual confluyen los cuerpos
tamaño del clítoris hasta las 16 semanas de desarrollo, cavernosos, está formado por un núcleo central de
pero completa su formación a los 80 días (2). naturaleza conjuntiva, recubierto por una mucosa
El clítoris es un órgano eréctil femenino que se dermopapilar; difiere así de los cuerpos cavernosos
corresponde a los cuerpos cavernosos del pene del que pertenecen al sistema eréctil y del glande peniano,
igualmente eréctil, por estar provisto de cuerpo
cavernosos. Se origina, al igual que el pene, del
* Médico Especialista II. Hospital Chiquinquirá de Maracaibo. tubérculo genital y junto a los bulbos vestibulares
Profesor Titular de La Universidad del Zulia. Jefe de la Cátedra
de Obstetricia y Ginecología, LUZ. Maracaibo, Venezuela.
forma parte del aparato eréctil de los genitales
** Especialista en Obstetricia y Ginecología. Maracaibo, femeninos. En definitiva, el glande del clítoris que
Venezuela.
105
N. VELÁSQUEZ, ET AL
cubre la porción unida de los cuerpos cavernosos, del clítoris y del pene. No hay pruebas fehacientes
está compuesto de tejido eréctil, conectado a los de unas bandas rugosas que se encuentran debajo
bulbos vestibulares por la pars intermedia, cubierto del prepucio peniano puedan servir como sitios de
por el prepucio en la porción anterior y fijado en la estimulación erógena (8). Los cuerpos cavernosos
posterior por el frenillo, representan la continuación están constituidos por tejido eréctil de grandes mallas
de los labios menores. vasculares, el glande es de tejido conjuntivo con un
Los bulbos vestibulares son otras dos formaciones revestimiento mucocutáneo de gran sensibilidad
que corresponden a los cuerpos esponjosos del (Figura 1).
varón, situados debajo del borde adherente de los Recibe inervación de los plexos sacros e
labios menores, a uno y otro lado de la uretra y del hipogástricos y del nervio pudendo, quienes proveen
orificio vaginal. Son de forma ovoide y sus extremos fibras simpáticas y parasimpáticas; de allí su gran
posteriores que aumentan de volumen están en sensibilidad. La somática-sensorial de los dos
contacto con la glándulas de Bartholin, mientras que tercios proximales de la vagina se origina en la piel
los anteriores afilados, se reúnen debajo del codo y está constituida por los corpúsculos de Pacini y de
del clítoris, unidos por la importante red venosa Meissner, los discos táctiles de Merque y terminaciones
intermediaria de Kobelt”. Los bulbos vestibulares nerviosas libres. Estas fibras sensoriales ascienden
descansan en el fondo en el piso del vestíbulo a por el nervio dorsal del clítoris a los nervios pudendos
cada lado del orificio vaginal y por debajo cubren y de allí al cordón sacro espinal.
los músculos bulbocavernosos. Las estructuras Su irrigación está dada por los vasos del mismo
denominada crura clitoridis se refieren a dos nombre, estructuras que transcurren paralelos entre
formaciones o pliegues constituidas por trabéculas sí. El nervio pudendo se origina del plexo sacro
de fibras musculares lisas vasculares, sinusoides (S2-S4) en la división anterior de la arteria ilíaca
lacunares y capas de tejido colágeno colocadas a interna, abandona la pelvis a través de la escotadura
manera de V invertida, con el vértice conectado al ciática mayor, formando un rodillo o rulo alrededor
cuerpo del clítoris, envueltas por la túnica albugínea de ella y del ligamento sacro espinoso para luego
y el músculo bulbocavernoso, muy cercano a los ingresar en el canal pudendo de Alcock a través
bulbos vestibulares. Se encuentran a la derecha de la escotadura ciática menor. Tanto los vasos
y a la izquierda de la uretra y se extienden hacia arteriales como los nervios dan a su vez tres ramas:
atrás hasta el pubis; ambas se fusionan en la línea la del clítoris, la perineal y la hemorroidal inferior.
media formando con el glande clitorídeo los cuerpos Las ramas clitoroideas inervan e irrigan al clítoris y
cavernosos o cuerpo del clítoris, que es el segmento
palpable suspendido entre el ángulo y el glande.
Existen algunas fibras musculares denominadas
músculos perineales transversales superficiales con
origen común al músculo isquiocavernoso, que se
ubican dentro del cuerpo perineal (3-6).
Las envolturas del clítoris están formadas por
la piel, tapizada por una capa fibroelástica que se
adelgaza alrededor del glande, al que le forma un
prepucio dependiente de los labios menores. El
prepucio del clítoris es una simple hoja de piel que
cubre al glande, está compuesto de una capa externa
queratinizada y una interna o mucosa y al igual que
ocurre en el glande de los hombres, cuando las células
de la cara interna del prepucio se descaman y hacen
la degeneración grasa que les caracteriza, se forma
el esmegma. Existe evidencia de que el prepucio
produce lisozimas y citoquinas que poseen funciones
inmunológicas (7). La higiene habitual impide la
acumulación de esta sustancia; y si lo hace, se produce
irritación y adherencias como en casos de fimosis Figura 1. Pieza anatómica región vulvar adulta normal.
que tienen poca capacidad reproductora con excepción falo como consecuencia de una uretra corta.
de los hipospadias o el síndrome hernia-útero que la Los labios pueden estar fusionados de grados
conservan. que varían desde una pequeña fusión posterior,
La ambigüedad sexual en la actualidad es escroto bífido, hasta un escroto normal totalmente
considerada una emergencia social y médica (12) y fusionado y labios mayores no fusionados normales.
como el médico de atención primaria es el primer Las medidas desde el ano al borde de la vagina,
contacto familiar debe valerse de procedimientos dividida entre la que existe desde la base del clítoris
diagnósticos que no retrasen la asignación del sexo al ano es inferior a 0,5 cm en mujeres normales. Si
después del nacimiento, aunque se considera que es superior a 0,5 cm está indicando cierto grado de
ese retraso puede ser preferible en ocasiones, a tener fusión labioescrotal, mientras que la exploración
que modificar posteriormente un sexo mal asignado. rectal puede identificar una estructura central en línea
Para esto el médico de “cabecera” debe obtener la media, el útero, que se palpa mejor inmediatamente
colaboración de un equipo constituido por expertos después del nacimiento por el crecimiento que ocurre
en endocrinología, genética, neonatología, psicología, por la influencia hormonal intrauterina materna. La
cirugía, urología y orientadores. hiperpigmentación del área genital está asociada a
Un aspecto de recordar ante un recién nacido estimulación melanocítica y elevadas concentraciones
con genitales ambiguos o un aparente varón con de ACTH en la HSC.
criptorquidia bilateral, es que casi siempre se trata de Se puede lograr establecer con cierta firmeza si
una hiperplasia suprarrenal congénita, único trastorno se trata de un pene o clítoris si se toma en cuenta que
que pone en peligro la vida del niño o niña y se debe el pene tiene un frenillo ventral en la línea media,
estar prevenido en caso de náuseas, vómitos, diarrea, mientras que el clítoris tiene 2 pliegues (cruras)
deshidratación y shock. La otra particularidad, que se extienden desde sus partes laterales hasta los
es que la mayoría de estos enfermos son mujeres labios mayores.
virilizadas por la misma condición, en tal sentido En casos de ambigüedad sexual es mandatario
los antecedentes de un familiar afectado pueden realizar ecografía pélvica que puede detectar, ovarios,
ayudar en su diagnóstico y en el de insensibilidad útero o testículos no descendidos y la exploración
a los andrógenos en cualquiera de sus variedades. radiológica contrastada por el orificio urogenital
Un hermano con muerte neonatal y ambigüedad delimita la uretra, la vagina, y la presencia del cuello
sexual apuntan a hiperplasia suprarrenal congénita uterino. En la actualidad la resonancia magnética
(HSC); es menester establecer la ingestión de drogas nuclear ha reemplazado con mucho, a la exploración
androgenizantes durante el embarazo. ecográfica.
Una guía clínica de importancia, aunque no
definitiva es la exploración cuidadosa de la región
inguinal ya que las gónadas que se encuentren en Fisiología de la respuesta sexual
esta región o en pliegues escrotales deben con casi
cereza corresponder a testículos. Los ovarios no La respuesta sexual se describe como un proceso
llegan nunca a pliegues escrotales ni a la región lineal en el que se producen cambios neurológicos y
inguinal. En muchas ocasiones los testículos son vasculares, caracterizado por 4 etapas seguidas una
intrabdominales y no se palpan; aun así debe seguir de la otra, que se identifican como fase de excitación,
considerándose una HSC. meseta, orgasmo y resolución, seguidas por un período
El tamaño del falo, medido con ecografía, desde refractario que se marca muy bien en el varón, en el
la rama púbica hasta la punta del glande también es cual hay que esperar minutos u horas para poder tener
importante, mide 1,5 cm en la semana 32 y 2,0 cm una nueva relación sexual. Esta forma de respuesta
en la 36, alcanzando una longitud de 2,8 a 4,2 cm, sexual fue descrita en 1966 y se conoce como Modelo
en recién nacidos varones de pesos adecuados. El de Master y Johnson (13).
clítoris normal, generalmente mide menos de 1 cm. En el primer período o de excitación se producen
La posición del meato uretral es importante ya que cambios en el sistema nervioso central que producen
puede variar desde una abertura en el área perineal vasodilatación y aumento del flujo sanguíneo en la
en un seno urogenital hasta leves hipospadias. Casi región genital, que impactan la lubricación, ciñen
siempre se asocia a lo que se ha llamado encordamiento los labios, expanden la vagina y abren el introito.
—encorvamiento—, que es una curvatura ventral del La lubricación vaginal se aumenta por el incremento
en la secreción de moco producido por el útero y el sensación la hará buscar más estímulos sexuales.
cérvix. Se producen modificaciones que permiten la Para que una mujer responda a estímulos sexuales
elongación de la vagina ocasionado por la rugosidad se requiere privacidad, la insinuación, la contigüidad
de sus pliegues que proporcionan, además de su o la entrega; el compartir y la ternura también son
elongación, aumento de la fricción durante el coito; importantes. Para este autor, la meta de experiencia
el clítoris aumenta en longitud y diámetro y el útero sexual no es el orgasmo.
se eleva sobre el músculo elevador. Los cambios así Los labios menores que están compuestos de tejido
producidos se conocen como “plataforma orgásmica”. esponjoso y contienen vasos sanguíneos y glándulas,
La duración de esta fase es de pocos minutos a varias cuya porción más interna está en continuación con
horas y se inicia con el comienzo de la estimulación la mucosa vaginal tienen terminaciones nerviosas
sexual. sensitivas, interviene activamente en el placer sexual.
Le sigue la fase de meseta o “plateau” en la que Los músculos del piso pélvico también, todos son
se produce tumefacción de los labios y retracción adyacentes a los bulbos vestibulares y al clítoris,
del clítoris, secreción de las glándulas de Bartholin se contraen involuntariamente durante el orgasmo
y congestión del tercio inferior de la vagina, que a y si lo hacen voluntariamente pueden intensificar
su vez produce reducción del tamaño del introito. la respuesta orgásmica tanto en la mujer como en
Esta etapa es de menor duración que la de excitación. el hombre, además que permiten la receptividad
El estado de orgasmo es la conclusión del de vaginal, cuando se relajan. Si hay hipertonicidad
meseta, dura 3 a 10 segundos, se produce una relajación muscular pélvica puede ocurrir vulvodinia disestésica
masiva de la tensión muscular. Por la estimulación y vestibulitis vulvar y si hay hipotonía y laxitud
sensorial del clítoris, labios, vagina y glándulas puede disminuir las sensaciones, causar anorgasmia
periuretrales, los estímulos viajan a las estructuras de e incontinencia durante el coito.
la médula espinal y se produce liberación central de La respuesta sexual femenina es mediada por
neurotransmisores, cuya información pasa a centros una serie de eventos congestivos y neuromusculares
de placer corticales. El piso pélvico, la vagina y el que conducen al aumento del lumen e ingurgitación
útero rápidamente sufren contracciones musculares vaginal con aumento de su longitud y lubricación
y puede ocurrir alteración en el estado de conciencia. e incremento de la longitud y diámetro del clítoris.
La fase final es la de resolución en la cual Durante la fase de excitabilidad se produce un flujo
disminuyen gradualmente la tensión sexual, la sanguíneo hacia los bulbos con incremento del doble o
relajación muscular y la presión sanguínea. Este triple del tamaño de los labios menores que se evierten
período tiene una duración que es proporcional a la exponiendo su superficie interna. La congestión de
de excitación. Puede retornarse a la fase de meseta si la vagina y del clítoris ocurre por relajación muscular
se adquiere nueva estimulación sexual, produciéndose con incremento sanguíneo pélvico al lecho de la
orgasmos múltiples. Las mujeres que no experimentan arteria pudenda, flujo que también aumenta en las
orgasmos, tienen fases de resolución que producen arterias cavernosas con incremento de la presión
frustración y en algunas la estimulación continua en intracavernosa. Estos fenómenos causan tumescencia
esta fase puede ser dolorosa (13). y extrusión del glande del clítoris sin ocasionar rigidez,
En 1974 Kaplan (citado por Purinton y col. (14) como en el pene que lo hace a expensas de impedirse
redujo las etapas de la respuesta fisiológica sexual a el retorno venoso, debido a que en él existe un plexo
tres: deseo, excitación y orgasmo; sin contemplar los venoso subalbugíneo entre la túnica albugínea y el
aspectos psicosociales, que son de gran importancia. tejido eréctil. En esta fase de excitación se infiltran los
Recientemente, Basson (15) introdujo nuevos vasos sanguíneos musculares, las fibras de colágenos
conceptos en la estimulación sexual y cree que el deseo y elastinas constituyéndose una red alrededor de la
es debido a una respuesta, más que a una manifestación vagina al tiempo que el flujo de sangre aumentado
espontánea y hace énfasis en la contribución física incrementa la presión capilar y se forma un trasudado
y emocional en la respuesta sexual. Lo han llamado en el lecho subepitelial vascular que es transportado
modelo “biopsicosocial” y es diferente al descrito pasivamente a través del espacio intraepitelial a la
por Masters y Johnson (13-16). Según este autor, mucosa vaginal y coalesce para formar una película
una mujer que esté “íntimamente conectada” con su lubricante vaginal, que es incrementada por las
pareja es receptora de estimulación sexual o sensual secreciones del cuello y glándulas de Bartholin.
y causará la excitación que motivará el deseo; esta Un aumento de la sensación durante la actividad
sexual se produce por la estimulación de los caracterizado por problemas con el deseo sexual,
nervios somáticos-sensoriales, especialmente el despertar sexual, orgasmo o dispareunia que
en clítoris, labios menores y vagina; mientras causa distress personal (17). Marthol y col. (18)
que la regulación del sistema nervioso central se la definen como “disturbio en el deseo sexual y
inicia en el área preóptica medial, región anterior cambios psicofisiológicos que caracteriza la respuesta
hipotalámica y estructuras límbicas del hipocampo, sexual cíclica, causa marcado distress y dificultades
pasos que son además regulados por centros interpersonales”. La frecuencia es variable, algunos
nerviosos superiores, responsables de los aspectos la reportan en el 43 % de las mujeres, aunque solo un
psicoconductuales, intelectuales y emocionales, porcentaje bajo de ellas buscan ayuda médica (19).
señales que son transmitidas periféricamente por vías En un período de 2 años, Mercer y col. (20) reportaron
de simpático y parasimpático; aunque el papel de los que en Gran Bretaña, el 53 % de las mujeres tuvieron
neurotransmisores y las hormonas se conoce poco. un problema sexual mensual.
Entre estos neurotransmisores se han propuesto el
péptido vasoactivo intestinal y el óxido nítrico que
pueden intervenir en la relajación muscular que ocurre Causas de disfunción sexual femenina
durante la respuesta sexual femenina (14).
Es interesante reconocer algunos otros cambios Los factores que intervienen en las disfunciones
como consecuencia de respuesta sexual; en el sexuales de la mujer, son complejos y generalmente
período de excitación se produce erección de los múltiples; se han descrito hormonales, vasculares,
pezones y sonrojo como respuesta a la estimulación neurológicos, farmacológicos y psicogénicos. Solo
sexual que ocasiona engrosamiento de las paredes nos referiremos a algunos de ellos. Los hormonales
vaginales con expansión y lubricación de su interior, incluyen a estrógenos, andrógenos, oxitocina y
tumescencia del clítoris y elevación del cuerpo agonistas dopaminérgicos, que están relacionados
y cuello uterinos. Durante la fase de “meseta o con la promoción de la respuesta sexual, mientras
plateau”, ocurre expansión del interior de la vagina, que la progesterona o progestágenos (acetato de
aparece la plataforma orgásmica en la parte más medroxiprogesterona, implantes de levonorgestrel,
externa de la vagina, secreción de las glándulas píldoras combinadas con progestágenos potentes,
de Bartholin y retirada del clítoris, mientras que la minipíldoras. Lo mismo suele ocurrir con los
respuesta corporal se manifiesta por rubor, espasmo medicamentos que disminuyen o se oponen
carpopedal, hiperventilación, taquicardia y tensión farmacológicamente a los estrógenos tales como los
de músculos esqueléticos. En la fase orgásmica análogos agonista-antagonistas de hormona liberadora
se produce contracciones del músculo esquelético, de gonadotrofina (GnRH), la progesterona y el período
hiperventilación y taquicardia, mientras que el útero de lactancia; la prolactina y la serotonina tendrán
se contrae desde el fondo a la región inferior, hay papel inhibitorio. Los estrógenos son vitales para
contracción de la plataforma orgásmica y del esfínter mantener los tejidos que tienen relación con la salud
externo del recto a intervalos de 0,8 por segundo; el sexual. Su déficit prolongado como ocurre en la
esfínter uretral lo hace a intervalos irregulares. En la menopausia y que alcanza su máxima expresión unos
fase de resolución la plataforma orgásmica regresa a 6 meses después de iniciarla, se expresa por atrofia
su color normal, retorna la vasocongestión del piso vaginal y genital, reducción del tamaño del clítoris
pélvico, hay pérdida de la tumescencia del clítoris con la consecuente disminución de las sensaciones,
que vuelve a su posición anatómica, mientras que aparición de dispareunia, estrechez, sequedad e
la reacción corporal se manifiesta por sudoración, irritación vaginal, sensación de “quemazón” con el
taquicardia e hiperventilación. coito y sangrado en manchas poscoitivas.
Se cree que una reducción plasmática de 50 pg/
mL de estradiol se correlaciona con disminución del
Disfunción sexual en la mujer deseo, respuesta sexual, orgasmos y de la sensación
genital con aumento de la dispareunia, síntomas
La Organización Mundial de la Salud define la que son ocasionados como consecuencia de la
disfunción sexual femenina (DSF) como “varias disminución vaginal del óxido nítrico (NO), procesos
formas en la que un individuo es incapaz de participar que se revierten al administrar terapia estrogénica
en una relación sexual tal como él o ella lo desea” con mejoría del “trofismo vaginal” y disminución de
la apoptosis de las células de la mucosa que además embargo, la mayoría de las publicaciones sugieren
mantienen la lubricación, impiden el adelgazamiento y que la histerectomía tiene poca o ninguna influencia
la sequedad de las paredes vaginales y son esenciales sobre el deseo sexual (23), aunque otras establecen
para preservar la función sensorial, el despertar y el que lo estimulan (24).
orgasmo, previenen aterosclerosis del sistema arterial Una pobre imagen corporal, baja autoestima,
conservando una adecuada estimulación inicial, buen problemas emocionales, depresión, ansiedad,
flujo sanguíneo en uretra, vagina y clítoris, además trastornos obsesivos-compulsivos y experiencias
de que son vasodilatadores. sexuales negativas previas están relacionados con la
Los andrógenos poseen influencias poco estudiadas disfunción sexual masculina y femenina. Fenómenos
en la función sexual femenina. Se acepta que estados psíquicos deben ser evaluados conjuntamente
hipoandrogénicos, como en la menopausia natural o con especialistas terapistas sexuales, psicólogos y
inducida disminuyen el deseo sexual, la sensación psiquiatras.
genital, la libido, orgasmo y el sentido de bienestar La gran frecuencia de impotencia masculina
de las mujeres. La mayoría de estos síntomas son después de los 60 años (cifras que alcanzan hasta
revertidos con el remplazo de los andrógenos. el 35 %) o el alto porcentaje de diabetes mellitus,
Los andrógenos han sido implicados en la enfermedades cardiovasculares y uso frecuente de
preservación de la actividad sexual (21) y jugar papel sedantes en el hombre pueden contribuir a la DSF.
de independiente predictor del deseo sexual; se ha
demostrado que una pobre función sexual se relaciona
con bajos niveles de sulfato de dehidroepiandrosterona Patología genital asociada al tubérculo genital
(22), sin embargo, no hay estudios que avalen que la
determinación plasmática de testosterona (T), DHEA La presencia anormalmente grande, pequeño o
y androstenodiona sirva de selección para evaluar ausencia del tubérculo genital, llama la atención de
disfunción sexual femenina. pediatras, gineco-obstetras y endocrinólogos. Casi
El uso de anticonceptivos orales combinados nunca es realmente patología del clítoris o ponen en
se ha asociado a pobre respuesta en el inicio de la peligro la vida del infante; más bien corresponden a
actividad sexual ocasionada como consecuencia de la trastornos de la diferenciación sexual que cursan con
disminución de andrógenos libres como consecuencia genitales ambiguos haciéndose difícil asignar un sexo
de aumento de la SHBG. al momento del nacimiento.
La DSF pueden ser consecuencia de lesiones En el año 1921, dos médicos franceses, Achard
vasculares causadas por arteriosclerosis, diabetes, y Thiers (25) representaron la asociación de
hipertensión y el cigarrillo y alteraciones nerviosas trastornos en el metabolismo de los carbohidratos e
ocasionas por lesiones quirúrgicas en la esfera hiperandrogenismo, en la pintura llamada “la mujer
genital, en las zonas que corresponden a la inervación diabética barbuda” (“le diabet des femmes a barber”).
autonómica del clítoris, vulva y vagina. Desde entonces se han reportado un número grande
Los antidepresivos, en particular los inhibidores de pacientes que además de la diabetes cursan con
selectivos del recambio de serotonina y varios masculinización; más tarde se descubrió en algunos
psicofármacos, causan disfunción sexual femenina pacientes la acantosis nigricans y la resistencia a la
en todos los componentes de la respuesta sexual insulina. En 1974 se sugirió que algunos de estos
en un 60 % de las mujeres, probablemente debido cuadros tuvieran etiología genética (26), y Colle y col.
a un incremento de los efectos de la serotonina con (27) en 1979 describieron gemelos idénticos con rasgos
disminución de los de la dopamina en el SNC. El acromegálicos, sugiriendo la etiología pituitárica.
sildenafil ha sido eficaz para mejorar los efectos Existen muchos cuadros clínicos que cursan con
indeseables de los inhibidores del recambio de resistencia a la insulina y crecimiento del tubérculo
serotonina y el clorhidrato de bupropion, que es un genital, entre los cuales se encuentran: el síndrome
antidepresivo con actividad dopaminérgica puede tipo A que corresponde a adolescentes con grave
ser sustitutivo de los que actúan sobre la serotonina. resistencia a los carbohidratos, acantosis nigricans
Se ha sugerido que algunas enfermedades e hiperandrogenismo que causa clitoromegalia
médicas o elevadas cifras de cirugías en mujeres y virilización; el síndrome tipo B que es una
como histerectomías, mastectomías y vulvectomías, enfermedad autoinmune de aparición en la vida
tienen efectos negativos en la conducta sexual; sin adulta; el síndrome de Rabson-Mendenhall, una
condición congénita en la que los individuos afectados En tales circunstancias se ha considerado que
además de la clitoromegalia presentan precocidad los sujetos portadores de esta patología natural o
dental y engrosamiento de las uñas. Clitoromegalia quirúrgica no pueden establecer actividad sexual
y resistencia insulínica se observa en algunas cónsona con condición de varón y muchos consideran
lipoatrofias congénitas de la vida adulta y adolescente reasignar el sexo femenino y realizar intervenciones
quirúrgicas para su transformación al sexo femenino,
orquiectomía, vaginoplastia o creación de una vagina,
Micropene y condiciones relacionadas con sus labios, reposición del orificio uretral a una
localización femenina y la obtención de clítoris
El micropene se define como un pene pequeño de “cosmético”. Algunos consideran que la plastia
configuración normal. El micropene es considerado vaginal debe realizarse después de los 17 años. Jones
como aquel que mide 2,5 desviaciones standard ha obtenido un porcentaje significativo grande de
por debajo de la media de longitud del falo. Para vaginas funcionales en estos individuos después de
recién nacidos el límite inferior del falo es 1,9 cm, realizar la plastia con un colgajo plano del periné (31).
que corresponde a la longitud del pene extendido Como factores etiológicos se han propuesto el
desde la rama púbica al tope del glande (28,29). hipogonadismo hipogonadotrópico (24 %), 7 % en
Algunos consideran que la longitud normal del pene insensibilidad androgénica, 2 % de hipogonadismo
al nacimiento es de 3,5 ± 0,4 cm (media ± DE) y si primario y la etiología no precisada (idiopática) en
en el recién nacido mide menos de 2,5 cm se trata el 36 % (28). Un tipo de micropene producido por
de un micropene. En un adulto es aquel que mide ablación total del pene después de una circuncisión
menos de 7 cm en erección y pene pequeño el que con electrocauterio fue reportado en 1989 por Gearhart
mide entre 7 y 11 en erección. Debe explorarse en y Rock (32). Se ha utilizado tratamiento local y
estado de flacidez y de erección, revisar escrotos, sistémico para intentar el crecimiento del pene; así
testículos y zonas inguinales. Puede ser medido con se ha logrado obtener crecimiento superior al 60 %
el pene erecto, apretando con los dedos la base del con la aplicación tópica de testosterona y uso de
cuerpo peniano para provocar el llenado venoso. En gonadotropinas exógenas (33).
realidad la condición es de varones con falo pequeño,
no de mujeres y no debe existir ambigüedad genital
(30) (Figura 3). Pseudohermafroditismo femenino o
masculinización femenina. (Cuadro 1)
en cuña de ambos ovarios produce regresión de los Los tumores de ovarios pueden producir
síntomas en muchos casos, no se recomienda como andrógenos per se o como consecuencia de metástasis
primera línea (38). cercanas a las células de la teca y del estroma
En ocasiones una mujer puede perder su figura gonadal; generalmente pertenecen a los cordones
femenina y sus caracteres sexuales secundarios, hecho sexuales o las de células productores de esteroides.
que generalmente va precedida de oligomenorrea El gonadoblastoma se asocia también con virilización
y amenorrea con atrofia endometrial y genital, y derivan usualmente de gónadas disgenéticas con
disminución del tamaño de las mamas y del útero, cromosoma Y.
que pudiera estar relacionada a un exceso en la Las manifestaciones de hiperandrogenismo
producción de andrógenos, fenómeno descrito como con crecimiento del clítoris, como se señaló, no
desfeminización. La masculinización corresponde corresponden al llamado síndrome de ovarios
a una mujer desfeminizada con aparición de acné e poliquísticos de Stein-Leventhal; sus ovarios
hirsutismo, hipertrofia del clítoris, regresión de la pueden tener apariencia poli o multiquística, pero
línea de implantación del pelo, calvicie, crecimiento clitoromegalia existe cuando hay hipertecosis,
laríngeo, voz grave y la configuración de un aspecto hiperplasia de células hiliares, tumores de células de
masculino, sintomatología que generalmente aparece Leydig, de Sertoli o lipoideas, aunque se han reportado
en ese orden y que al recibir tratamiento de la causa como consecuencia de tumores de la granulosa y
originaria, tienden en desaparecer en el mismo orden. tecales o la mezcla de ellos. El exceso de cortisol
En pocas oportunidades, la mujer puede seguir que aparece en síndrome de Cushing también causa
presentando sangrado genital cíclico. clitoromegalias (34).
En los ovarios normales, existen tres tipos de Se ha reportado clitoromegalia asociado a un
células productoras de esteroides y todas tienen aborto espontáneo en el caso de una mujer de
capacidad para producir andrógenos: teca, granulosa 24 años que presentó hirsutismo progresivo y
y células intersticiales o estromales. La granulosa crecimiento del clítoris y normal excreción urinaria
tienen más habilidad para producir estradiol y de 17 cetoesteroides; tres meses después del aborto
progesterona, mientras que la teca y el intersticio espontáneo la voz se hizo grave y el ovario derecho
producen los siguientes andrógenos: testosterona, se palpó crecido y duro, de 3,5 cm de diámetro, fue
androstenodiona, dehidroepiandrostenodiona y delta extirpado quirúrgicamente y al corte era amarillo
5- androstenodiol y aunque poseen la capacidad de brillante. Se trató de un tumor de Brenner, el estroma
producir 11B hidroxiandrostenodiona y el sulfato de contenía grasas en un grupo de células voluminosas
dehidroepiandrosterona, lo hacen en concentraciones que en parte se parecían a un tumor de células luteínicas
muy bajas. Las células mesenquimales del estroma, o de células de Leydig (34).
productoras de andrógenos, son un grupo heterogéneo Los tumores seudomucinosos, especialmente a los
de 4 categorías intersticiales primarias y secundarias, asociados a virilismo, pueden poseer solo pequeñas
teca-intersticiales e hiliares-intersticiales; las áreas de neoplasia con franco tejido similar a las células
primarias desaparecen a las 20 semanas de gestación de Sertoli-Leydig (39), sin embargo, pareciera que no
y las teca-intersticiales se visualizan en la teca interna existe una correlación semejante entre los tumores
de todos los folículos antrales y en la mayoría de los de células granuloso-tecales y los seudomucinosos.
que están en desarrollo. Las células intersticiales En algunos casos el tumor de Brenner se origina
secundarias se desarrollan a medida que se produce la de la Rete ovarii, estructura derivada de los cordones
atresia y degeneración de las células de la granulosa y sexuales, son en realidad tumores de los cordones y
del oocito. Las células intersticiales del hilio poseen del mesenquima sexual de tipo masculino (34).
inervación de nervios simpáticos amielínico al igual
que las intersticiales secundarias. Las hiliares son
idénticas a las de Leydig del testículo y tiene función Hiperandrogenismos de origen suprarrenal
parecida, contienen cristaloides de Reinke y producen
testosterona en respuesta a la LH y a la hCG. Otras Hiperplasia suprarrenal congénita (Figura 4)
sustancias también estimulan la producción de Entre las causas más comunes de hiperandrogenismo
andrógenos ováricos como la insulina, prostaglandina de origen suprarrenal se encuentran: deficiencias de
E2 y norepinefrina, mientras que prolactina, factor de 21- hidroxilasa, de 3β-hidroxiesterode-deshidrogena
crecimiento epidérmico, Gn-RH y estradiol la inhiben. y de 11 hidroxilasa. Las HSC pueden aparecer
Figura 7. Doble clítoris. Duplicación completa genitou- Figura 8. Condilomatosis vulvar y ocultamiento del clítoris.
rinaria y del ano.
Las enfermedades de transmisión sexual pueden Se ha reportado un caso de priapismo local del
envolver toda el área perineal y vulvar y por lo tanto clítoris que ha sido causado por un tumor raro de
el clítoris; algunas de ellas se han incriminado en la células granulares microscópico, muy agresivo. La
aparición de tumores malignos de la región vulvar. caverna adyacente al tumor presentó telangectasias,
El condiloma acuminado ocasionado por virus del éxtasis y necrosis del músculo liso de la pared
papiloma humano (Figura 8) ha sido asociado a trabecular que condujo a una especie de telescopage,
cáncer del clítoris (48). En 1991 se reportó un caso colapso y compresión de los espacios cavernosos que
de un condiloma gigante de vulva y clítoris —tumor pudo llevar posteriormente a fibrosis en la zona (54).
de Buschke-Lowestein— en el que se detectó DNA El término “clitorismo” le fue aplicado a una
de VPH en núcleos celulares del epitelio escamoso erección persistente dolorosa del clítoris que se
con cambios coilocíticos (49). Hampl y col. (50) en presentó en una niña de 11 años con leucemia no
el año 2006, reportaron el caso de una joven de 18 linfocítica aguda y extremadamente elevada cuenta
años con infección micótica a quien se le diagnosticó de glóbulos blancos. 196 000/ mm3 (55).
pocos meses después un carcinoma localizado entre Se ha informado una causa rara de clitoromegalia
la uretra y el clítoris. en una paciente de 16 años que presentó un quiste
El priapismo del clítoris es raro; se presenta como epidérmico en el clítoris que fue removido por
una hinchazón del órgano, irritación local e intenso escisión local. Estos tumores quísticos son raros,
dolor. Se ha propuesto como causa etiológica el uso intradérmicos o subcutáneos, de crecimiento lento que
de drogas erectógenas para inducir deseo sexual u aparecen en la pared de la epidermis (56) (Figura 9).
orgasmos, las discrasias sanguíneas, tumores pélvicos, Se ha descrito el “síndrome del torniquete
obstrucciones venosas y linfáticas de la pelvis y clitorideo” que corresponde a vellos pubianos que
después de cirugía radical de la vejiga urinaria (51). se enrollan alrededor del clítoris, resultando en una
Monllor y col. (52), de Tenerife, España, en 1996 circunstancia intensamente dolorosa y edematosa (57).
reportaron priapismo clitorídeo en una paciente que Es similar a lo que ocurre cuando los pelos estrangulan
había sido operada de carcinoma de vejiga (Pt3-GIII) otras partes del cuerpo como los dedos, o el pene. El
con cirugía radical que tuvo recurrencia en la pelvis estrangulamiento e isquemia clitoroidea es de difícil
y que murió 6 meses después de la recurrencia por diagnóstico, además de la tumefacción se producen
cáncer metastático del pulmón, y DiGorgi y col. (53) signos irritativos y celulitis y al remover el pelo el
informaron un caso de una paciente que presentó clítoris retorna su tamaño normal (58).
priapismo prolongado, que tenía un carcinoma de Como consecuencia de circuncisiones e
vejiga a células transicionales con componente infibulaciones se han reportados quistes de inclusión
escamoso papilar. clitorideos, infección local y sinequias de labios. Un
Ginecología Infanto Juvenil. Caracas: Editorial problems and help seeking behavior in Britain: nacional
Ateproca; 1997.p.1-22. probability sample survey. BMJ 2003;327:426-427.
3. Jones III HW, Wentz A C, Burnet LS. Novak´s 21. Myers LS, Dixen J. Morrissette D, Carmichael M,
Textbook of gynecology. 11ª edición. Baltimore: Davidson JM. Effects of estrogen, androgen, and
Williams & Wilkins; 1988. progestin on sexual psycophysiology and behavior in
4. Benson RC, Pernoll ML. Handbook of Obstetrics & postmenopausal women. J Clin Endocrinol Metab.
Gynecology. 9ª edición. New York: McGraw-Hill, 1990;70:1124-1131.
Inc; 1994. 22. Davis SR, Davison SL, Donath S, Bell RJ. Circulating
5. Hewitt J, Pelisse M, Paniel B. Enfermedades de la androgen levels and self-reported sexual function in
vulva. Madrid: McGraw-Hill, Interamericana de women. JAMA. 2005;294:91-96.
España; 1989. 23. Thakar R, Ayers S, Clarkson P, Stanton S, ManyondaI.
6. Sánchez de la Cruz B, Pérez MM. Anatomía de Outcomes after total versus subtotal hysterectomy. N
los genitales en la niña. En: Sánchez de La Cruz Engl J Med. 2002;347:1318-1325.
B, editora. Ginecología Infanto-Juvenil. Caracas: 24. Rhodes JC, Kjerulff KH, Langenberg PW, Guzinki
Editorial Ateproca; 1997.p.23-29. GM. Hysterectomy and sexual functioning. JAMA.
7. Fleiss PM, Hodges FM, Van Howe RS. Inmunological 1999;282:1934-1941.
function of the human prepuce. Sex Transm Infect. 25. Achard C, Thiers J. Le virilisme pilaire et son
1998;74:364-367. association a l´insuffisance glycolytique (diabetes des
8. Cold CJ, Taylor JR. The prepuce. BJU Int. femme a barb). Bull Acad Natl Med. 1921;86:51-64.
1999;83(Suppl 1):34-44. 26. Barnes ND, Palumbo PJ, Hyles AM, Folgar H. Insulin
9. Huffman JW, Dewhurst CJ, Capraro BJ. The resistance, skin changes and virilization: A recessively
gynecology of childhood and adolescente. Filadelfia: inherited syndrome possibly due to pineal gland
WB Saunders; 1981. disfunction. Diabetología. 1974;10:284-289.
10. Verkauf BS, Von Thron J, O´ Brien WF. Clitoral size 27. Colle M, Doyard P, Chaussain JL, Battin J, Job JC.
in normal women. Obstet Gynecol. 1992;80:41-44. Acanthosis nigricans, hirsutisme et diabetes insulin-
11. Sane K, Pescovitz OH. The clitoral index: A resistant. Arch Franc Pediatr. 1979;36:518-523.
determination of clitoral size in normal girls and 28. Lee PA, Mazur T, Danish R,Amerhein J, Blitzard
girl with abnormal sexual development. J Pediatr. RM, Money J Migeon CJ. Micropenis. I. Criteria,
1992;120:264-266. etiologies and classifications. Johns Hopkins Med J.
12. Speroff L, Fritz MA. Endocrinología ginecológica 1980;146:156-163.
clínica y esterilidad. 2ª edición en español. Barcelona, 29. Adashi E Y, Rock JA, Rosenwaks Z. Reproductive
España: Lippincott Williams & Wilkins; Segunda endocrinology, surgery and technology. Volumen 1.
reimpresión 2008. Filadelfia: Lippincott-Raven Publishers; 1996.
13. Masters WH, Johnson VE. The human females: 30. Guzman Esquivel J. Micropene. (Editorial) Rev Mex
Anatomy of sexual response. Minn Med. 1960:31-36. Urol. 2008;68:1-2.
14. Finkenzeller DA, Loveles MB. The Johns Hopkins 31. Jones HW, Park IJ, Rock JA. Technique of surgical
manual of gynecology and obstetrics. 3ª edición. sex reassignment: Micropenis and allied conditions.
Filadelfia: Walters Kluwer/Lippincott Williams & Am J Obstet Gynecol. 1978;132:870-877.
Wilkins; 2007. 32. Gearhart JP, Rock JA. Total ablation of the penis
15. Basson R. Recent advances in women’s sexual alter circumcision with electrocautery: A method
function and dysfunction. Menopause. 2004;6:714- of management and long-term followup. J Urol.
725. 1989;142:799-801.
16. Masters EH, Johnson VE. Human sexual response. 33. Klugo RC, Cerney JC. Response of micropenis
Boston: Little, Brown; 1966. to topical testosterone and gonadotropina. J Urol.
17. Basson R, Berman J, Burnett A, Derogatis L, Fergunson 1978;119:667-668.
D, Fourcroy J et al. Report of the International 34. Morris JM, Scully RE. Patología endocrina del ovario.
consensus development conference on female sexual La Prensa Médica Mexicana, México DF, 1960.
dysfunction: Definitions and classifications. J Urol. 35. Frankel L. Thecoma and hipertecosis of the ovary.
2000;183:888-893. J Clin Endocrinol. 1943;3:557-559.
18. Marthol H, Hilz MJ. Female sexual dysfunction: A 36. Culiner A, Shippel S. Virilism and theca hyperplasia
systematic overview of classification, pathophysiology, of the ovary: A syndrome. J Obstet Gynecol Br Emp.
diagnosis and treatment. Fortschr Neurol Psychiatr. 1949;56:439-445.
2004;72:121-135. 37. Shippel S. The ovarian thecal cell: part IV. The
19. Pauls RN, Kleeman SD, Karram MM. Female sexual hiperthecosis syndrome. J Obstet Gynecol Br Emp.
dysfunction: Principles of diagnosis and therapy. 1955;62:321-353.
Obstet Gynecol Survey. 2005;60:196-205. 38. Nagamani M. Polycystic ovary syndrome variants:
20. Mercer CH, Fenton KA, Johnson AM, Welling K, Hipertecosis. En: Adashi EY, Rock JA, Rosenwaks
MacDowal W, McManus S, et al. Sexual function Z, editores. Reproductive endocrinology, surgery, and
technology. Volumen 2. Filadelfia: Lippincott-Raven pathology and treatment strategies. Internat J Cancer
Publish; 1996.p.1257-1269. Res. 2008;4:110-126.
39. Hughesdon PE, Fraser IT. Arrhenoblastoma of the 52. Monllor J, Taño F, Arteaga PR, Galbis F. Priapismo
ovary. Case report and histological review. Acta of the clítoris Eur Urol. 1996;30:521-522.
Obstet Gynecol Scandinav Supl. 1953;32(4):1-78. 53. DiGiorgi S, Schnatz PF, Mandavilli S, Greene JF,
40. MatorakosG,ChrousosGP.Adrenalhyperandrogenism. Curry SL. Transcitional cell carcinoma presentig as
En: Adashi EY, Rock JA, Rosenwaks Z, editores. clitoral priapism. Gynecol Oncol. 2004;93:540-542.
Reproductive endocrinology, surgery, and technology. 54. Slavin RE, Christie JD, Swedo J, Powell LC jr. Locally
Volumen 2. Filadelfia: Lippincott-Raven Publish; aggresive granular cell tumor causing priapism of the
1996.p.1540-1553. crus of the clitoris. A light and ultrastructural study,
41. McClamrock HD, Adashi EY. Gestational with observations concerning the pathogenesis of
hiperandrogenism. En: Adashi EY, Rock JA, fibrosis of the corpus cavernosum in priapism. Am
Rosenwaks Z, editores. Reproductive endocrinology, J Surg Pathol. 1986;10:497-507.
surgery, and technology. Volumen 2. Filadelfia: 55. Williams DL, Bell BA, Ragab AH. Clitorism at
Lippincott-Raven Publish; 1996.p.1599-1616. presentation of acute nonlymphocytic leucemia. J
42. Martinón-Torres F, Martinón-Sánchez M, J Martinón- Pediatr. 1985;107:754-755.
Sánchez F. Clitoris and labia minor agenesis- an 56. Schmidt A, Lang U, Kiess W. Epidermal cyst of the
undescribed malformation. Clinical Genetis. clitoris: A rare cause of clitoromegaly. Eur J Obstet
2000;58:336-338. Gynecol Reprod Biol. 1999;87:163-165.
43. Bellemare S, Dibden L. Absence of the clítoris in 57. Press S, Schachner L, Paul P. Clitoris tourniquet
a 13-years-old adolescent: Medical implications syndrome. Pediatrics. 1980;66:781-782.
for child and adolescente. J Pediatric Adolesc. 58. Finkenzeller DA, Loveles MB. Pediatric gynecology.
2005;18:415-418. En: Fortner KB, Szymanski LM, Fox HE, Wallach EE,
44. Macedo Almeida JA, Galvez Laghai ER. Agenesia editores. The Johns Hopkins manual of gynecology
congénita do clitóris em crianza de 11 meses de idade. and obstetrics. 3ª edición. Filadelfia: Walters Kluwer/
Rev SOGIA-BR. 2010;11:19-20. Lippincott Williams & Wilkins, 2007.p.363-377.
45. Vila N, Barboza R, Higuera B. Agenesia de clítoris: 59. Fernández-Aguilar S, Noel JC. Neuroma of the
presentación de 2 casos. XIII Jornada Nacional de, clitoris after female genital cutting. Obstet Gynecol.
Obstetricia y Ginecología, Sociedad de Obstetricia 2003;1010:1053-1054.
y Ginecología de Venezuela, Barquisimeto, marzo 60. Schiller S, Donat H. Clinical significance of clitoral
1997. tumors. Zentralb Gynakol. 1984;106:1018-1021.
46. Muram D. Pediatric & Adolescent gynecology. En: 61. Mandal S, Lowe J, George M. Clitoral metastasis in
DeCherney A H, Murphy Goodwin T, Nathan L, poorly differentiated endometrial adenocacrcinoma.
Laufer N., editores. Current diagnosis & treatment. Internet J Gynecol Obstet. 2007;7:DOI 105580/ 1bac.
Obstetrics & gynecology. 10ª edición. New York: 62 . Grimalt R. Tumores cutáneos: En: Moraga Loop
Mc Graw Hill; 2007.p.540-569. FA, editor. Protocolos diagnósticos y terapéuticos en
47. López-Olmos J. Abscesos del clítoris. Clin Invest dermatología pediátrica. Vol. IV. Mallorca, Barcelona:
Ginecol Obstet. 2008;35:218-220. Editorial Esmon Publicidad SA; 2001.p.295-303
48. Nachev AN, Vasilev S, Ivanov S, Meziad S. The CO2 63 . James W D, Berger T G, Dirk M E. Andrew´s disease
laser treatment of extensive skin changes to the vulva of the skin: Clinical Dermatology. 10ª edición.
caused by human papillomavirus (HPV) and refractory Filadelfia: W. B Saunders Publishers Editores; 2006.
to others types of therapy. Akush Gineckol (Soffia) 64. Versin J. Sequelae of female circumcision. Trp Doct.
1996;35:55-56. 1975;5:163-169.
49. Shimano S, Fukushima M, Yamakawa Y, Nishikawa 65. Federal prohibition of female genital mutilation act.
A, Sato F, Honma K, et al. A case report of Buschke- Public Law 104=140, 110 Stat.1327; 1996.
Lowenstein tumor (giant condyloma). Rinsho Byori. 66. Nour NM. Females genital cutting: Clinical
1991;39:97-101. and cultural guidelines. Obstet Gynecol Survey.
50. Hampl M, Ramp H, Bender G, Kueppers V. A case 2004;59:272-279.
of a pT3, HPV- 52-positive vulvar carcinoma in a 18 67. Kaplan GW. Complications of circumcision. Urol
years-old women. Gynecol Oncol. 2006;109:340- Clin North Am. 1983;10:543-549.
345. 68. Alanis MC, Lucidi RS. Neonatal circumcision: A
51. Mashael Al-Shebaily M, Quoreshi VQ. Malignancies review of the world´s oldest and most controversial
in clitoris: A review of literature etiology, diagnosis, operation. Obstet Gynecol Survey. 2004;59:379-395.