1.
Desajustes neuroquímicos en el cerebro
Un estudio dirigido por Volkow en el año 2003 observó, gracias a estudios de
neuroimagen, que con el consumo de drogas se producen cambios
neuroquímicos y funcionales permanentes en el cerebro de los adictos. El
consumo de sustancias psicoactivas provoca la liberación masiva de
algunos neurotransmisores como la dopamina o la serotonina que tanto a
corto plazo como a largo plazo suele tener consecuencias a nivel cerebral. A
nivel funcional también pueden darse problemas debido al desajuste
neuroquímico que se produce, por ejemplo en referencia a la motivación, la
memoria y el control cognitivo.
Además, como consecuencia del consumo de drogas, las sinapsis también se
ven alteradas. Los estudios sugieren que, especialmente en el caso
del glutamato, las conexiones entre neuronas pueden modificarse. También
se produce pérdida neuronal, daño axonalgeneralizado, problemas
neurodegenerativos, disminución de proteínas ácidas fibrilares gliales y otras
consecuencias que afectan directamente al cerebro.
2. Alteración del humor
Las alteraciones del humor son frecuentes con el consumo de droga. No
solamente a largo plazo, sino también a corto plazo, lo cual significa que una
persona puede pasar de estar relajada a sentirse irritada y agresiva de
manera muy frecuente.
Esto es especialmente destacable en las horas posteriores al consumo de
drogas o cuando el craving tiene un efecto más pronunciado. A largo plazo
la personalidad de muchas personas puede verse alterada con el consumo de
sustancias psicoactivas.
3. Problemas familiares, relacionales y sociales
Los problemas a nivel familiar son bastante frecuentes independientemente
del tipo de drogas que se consuman. Claro está que con el consumo de tabaco
es poco probable que una familia se separe, pero sí que lo es por el consumo
de alcohol u otras drogas duras como la cocaína.
Los problemas sociales también pueden presentarse cuando una persona es
consumidora habitual de estas sustancias, pudiendo perder amistades e
incluso el trabajo. La persona que consume drogas puede mostrar una
pérdida de interés en sus aficiones y otras actividades favoritas. Los
problemas económicos también se asocian a las conductas de drogadicción.
4. Adicción
La adicción es es una de las consecuencias del consumo de drogas, y es lo que
lleva a las personas a volver a consumir estas sustancias que provocan un
efecto inicialmente agradable sobre el sistema nervioso. Las drogas afectan
de manera notable al sistema de recompensa cerebral, que está
involucrado en las conductas placenteras (por ejemplo, el sexo) y que el
cerebro se encarga de que volvamos a repetir debido a su función de
supervivencia.
En el caso de las drogas duras, esta adicción puede provocar que una persona
haga lo que esté en sus manos para obtener la sustancia que tanto quiere. por
ejemplo, robar o tener relaciones sexuales por dinero o por una dosis.
Artículo relacionado: "Las 10 drogas más adictivas del mundo"
5. Problemas cardiovasculares
Los problemas cardiovasculares son habituales con el consumo prolongado de
la gran mayoría de drogas, pues estas sustancias alteran el funcionamiento
normal del corazón. Mientras algunos fármacos provocan una actividad muy
alta de este órgano, otras hacen todo lo contrario. En ambos casos se produce
una variación de la presión arterial. Abusar de las drogas puede conducir a
ataques cardíacos, infecciones en los vasos sanguíneos y otros problemas
cardiovasculares.
6. Defectos en el embarazo
El consumo de drogas en mujeres embarazadas se ha relacionado con bebés
prematuros y subdesarrollados, porque el abuso de sustancias psicoactivas
deteriora la salud tanto de la madre como del niño. Los estudios científicos
muestran que el abuso de drogas por parte de la madre se relacionan con
síntomas de abstinencia en el bebé, defectos de nacimiento, problemas de
aprendizaje y de comportamiento, entre otras consecuencias negativas.
7. Disfunción sexual
El consumo de drogas puede provocar disfunción eréctil tanto aguda como
prolongada. Esto fue comprobado por el Instituto Andaluz de Sexología y
Psicología. Para su estudio, los investigadores comprobaron las consecuencias
a nivel sexual de 1.007 hombres, con la participación de 28 centros de
tratamiento para drogodependientes repartidos en toda España.
La mayoría de estos sujetos habían consumido cocaína de manera aislada
(50,92%) o bien combinada con alcohol (11,14%) o con heroína (8,65%). El
resto de sujetos consumió: alcohol (12,54%), heroína (4,97%), cannabis
(2,38%), fármacos estimulantes (1,73%), fármacos depresores (0,43%), y la
combinación de 3 o más sustancias (7,24%). Los resultados parecen confirmar
que los varones que han sido consumidores de sustancias adictivas presentan
disfunción eréctil en un porcentaje mayor (un 20,84% más) que los hombres
que no toman droga.
8. Debilitamiento del sistema inmune
Los estudios muestran que la mayoría de las drogas debilitan el sistema
inmunológico. Muchos fármacos como los opiáceos que funcionan como
analgésicos, el cannabis, etc; provocan una serie de reacciones negativas en el
sistema inmune, lo que causa que los consumidores sean más susceptibles a
enfermedades e infecciones de todo tipo. Esto puede manifestarse con
simples resfriados o bien con problemas más serios. Algunos estudios
sugieren, por ejemplo, que el consumo de cannabis causa una mayor
susceptibilidad al cáncer.
Las conductas asociadas al consumo de drogas, además, pueden provocar
otras enfermedades, por ejemplo, Sida o Hepatitis en el caso de inyectarse
heroína, y llevan a realizar conductas temerarias que pueden causar otro tipo
de consecuencias perjudiciales como accidentes.
9. Problemas respiratorios
El consumo de drogas causa mayor riesgo a sufrir enfermedades
respiratorias como la neumonía. Los efectos secundarios de algunas drogas
incluyen dolores en el pecho y los pulmones o depresión respiratoria. Además,
el consumo de drogas como el tabaco o la cocaína pueden causar serios
problemas de salud pulmonar.
10. Conductas antisociales
El abuso de drogas, como ya he dicho, hace que los consumidores puedan
dejar de practicar actividades de las que disfrutaban con anterioridad, además
de tener problemas en el trabajo como un rendimiento pobre en sus tareas e
incluso su abandono o su despido.
En el caso de los jóvenes, el rendimiento en la escuela o el abandono de éstos
es una manifestación más que evidente del consumo de este tipo de sustancias.
Asimismo, existe una estrecha relación entre trastorno antisocial y
consumo de estas sustancias tal y como concluye un estudio de Suelves y
Sánchez-Turet.
Artículo relacionado: “Trastorno de Personalidad Antisocial: causas,
síntomas y tratamiento”
11. Aislamiento
El aislamiento puede ser una consecuencia directa del consumo de drogas. Por
un lado, los jóvenes pueden aislarse de la familia o del trabajo, y en casos
graves como el consumo de heroína, el drogadicto puede aislarse a nivel
social e incluso personal, dejando de preocuparse por su apariencia física e
higiene. Los consumidores pueden vivir por y para la droga.
12. Ansiedad e insomnio
El muy habitual que las personas que consumen drogas con frecuencia
sufran ansiedad y alteraciones del sueño. De hecho, algunos individuos
reconocen que son incapaces de acostarse sin consumir marihuana una vez
que se habitúan a consumir esta sustancia antes de conciliar el sueño. Las
drogas como el éxtasis o la cocaína pueden alterar la calidad del sueño,
generando ansiedad nocturna o pesadillas.
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13. Otros trastornos psicológicos
Los problemas de ansiedad e insomnio son algunos de los problemas
psicológicos que pueden experimentar los consumidores de droga. En otros
casos, además, pueden sufrir trastornos más serios como la esquizofrenia o
el trastorno paranoide. El Síndrome de Wernicke-Korsakoff, que es un
trastorno cerebral debido a la falta de vitamina B1 (también llamada tiamina),
suele asociarse al alcoholismo.
14. Sobredosis
El consumo de drogas es peligroso y puede causar daños irreparables para la
salud de los sujetos que hacen uso de estas sustancias. Son muchos los casos
en que las dosis que se consumen son excesivas, lo que provoca serios
problemas para la persona. En algunos casos la sobredosis simplemente puede
hacer pasar un mal rato, al provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza e
incluso alucinaciones (dependiendo del tipo de sustancia psicoactiva).
15. Muerte
Los síntomas de la sobredosis que he mencionado en el caso anterior son los
menos graves, pero, en otras situaciones, la sobredosis puede llevar a la
hospitalización del paciente, al coma e incluso la muerte. Los datos del
Informe sobre la Situación de las Drogodependencias en España remitido por
la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas a la Comisión
Mixta Congreso-Senado, concluye que en España se producen, cada año,
alrededor de 800 muertes por sobredosis de sustancias ilegales.