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Erin Brockovich

El documento resume la película Erin Brockovich, que cuenta la historia real de cómo Erin Brockovich, una madre soltera desempleada, ayudó a descubrir un caso de contaminación de aguas subterráneas por cromo hexavalente en la ciudad de Hinkley, California, llevando a cabo una demanda colectiva contra la Pacific Gas and Electric Company que resultó en la mayor indemnización por daños y perjuicios en la historia de los Estados Unidos.

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Erin Brockovich

El documento resume la película Erin Brockovich, que cuenta la historia real de cómo Erin Brockovich, una madre soltera desempleada, ayudó a descubrir un caso de contaminación de aguas subterráneas por cromo hexavalente en la ciudad de Hinkley, California, llevando a cabo una demanda colectiva contra la Pacific Gas and Electric Company que resultó en la mayor indemnización por daños y perjuicios en la historia de los Estados Unidos.

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Erin Brockovich

Erin Brockovich (2000) * USA


También conocida como: - "Erin Brockovich, una mujer audaz" (Hispanoamérica)
Duración: 131 min.
Música: Thomas Newman
Fotografía: Ed Lachman
guion: Susannah Grant
Dirección: Steven Soderbergh
Intérpretes: Julia Roberts (Erin Brockovich), Albert Finney (Edward L. Masry), Aaron Eckhart
(George), Marg Helgenberger (Donna Jensen), Cherry Jones (Pamela Duncan), Peter Coyote
(Kurt Potter), Veanne Cox (Theresa Dallavale), Tracey Walter (Charles Embry), Conchata Ferrell
(Brenda), Erin Brockovich (Julia R.),.

Erin Brockovich, divorciada dos veces y madre de tres hijos pasa por uno de los peores
momentos de su vida, pues carece de dinero y de trabajo aunque lo busca con ahínco acudiendo
a montones de entrevistas aunque sin resultado.
Y su situación se agrava cuando tras salir de una de ellas su coche es embestido por un coche
que se saltó un semáforo a gran velocidad.

Tratando de obtener una indemnización contrata los servicios de un abogado, ya que debe
17.000 dólares tras someterse a una operación, y, pese a la evidencia de que la culpa fue del
otro conductor, el abogado de este logra que el jurado vea en ella a una mujer que, ya divorciada
dos veces y sin trabajo creyera encontrar en un doctor con un Jaguar una salida a sus problemas,
haciendo ver que su alta velocidad estaba justificada ya que iba a atender una urgencia, logrando
el mal carácter y el lenguaje soez usado por ella, hacer que el jurado opte por declarar inocente
al hombre que la arrolló y acabe perdiendo el caso.

Tras intentar sin éxito conseguir un trabajo, decide presentarse en el bufete de su abogado, Ed
Masry para pedirle una oportunidad, que este, que se siente un poco culpable le da,
contratándola sin prestaciones, aunque su "provocativa" forma de vestir le granjea algunas
enemistades en la empresa, pese a lo cual ella prefiere seguir así.

Un día, al regresar a su casa no encuentra en ella a sus hijos ni a la canguro, encontrándolos en


casa de su vecino, George, un motorista con el que ella no había querido relacionarse, debido a
que a la canguro le surgió un imprevisto, proponiéndole George ser él el canguro de sus hijos ya
que él normalmente no trabaja mas que por temporadas en la construcción, viviendo el resto
del tiempo de lo ganado.

Un día se topa con un expediente sobre una disputa inmobiliaria, encontrando entre la
documentación en algunos historiales médicos, lo que llama su atención, pidiéndole permiso a
Masry para estudiar mejor el asunto.

Acude entonces al lugar de Hinkley donde se encuentras los controvertidos terrenos y habla con
Donna Jensen, propietaria de la casa que desea comprar la Compañía de Gas y Electricidad del
Pacífico (la PG&E), y por la que desean una cantidad superior.

Al preguntarle por los documentos incluidos en el expediente inmobiliario, sobre diversas


pruebas médicas, Donna le explica que la compañía se encargó de pagarles todas esas pruebas
por los problemas de cromo en el agua.

Erin se interesa por el tema y consulta a un experto de la Universidad de Los Ángeles, el Dr.
Frankel, que le habla de la existencia de diversos tipos de cromo, algunos de ellos inocuos para
la salud, pero que hay uno, el cromo hexavalente que crea todo tipo de problemas de salud y
que además se introduce en el ADN, por lo que se transmite a los hijos, diciéndole que para
comprobar la composición del agua debe acudir a la Junta de Aguas del condado, donde,
buscando documentación se encuentra con que, en efecto se ha detectado la presencia de
cromo hexavalente, y que la contaminación alcanza una milla.

Con todo lo investigado, Erin regresa a la oficina, para encontrarse que han colocado todas sus
cosas en una caja, pues la investigación le llevó a estar una semana fuera, creyéndose Masry
que había abandonado el trabajo, debiendo regresar desesperada a su casa, teniendo George
que consolarla, acabando haciendo el amor con él.

Las deudas se le acumulan y no consigue un nuevo empleo. Y cuando más desesperada esta se
presenta Masry en su casa tras recibir una llamada del Dr. Frankel, que le explica que las
cantidades de cromo hexavalente reflejadas en la documentación obtenida en la Junta de Aguas
están muy por encima del límite permitido, y que los problemas de salud de los Jensen es muy
probable que se deban al consumo del agua, viendo Masry en el asunto la posibilidad de sacar
una buena tajada, por lo que vuelve a contratar a Erin, con un aumento de su sueldo del 10%
mas prestaciones tras examinar las pruebas obtenidas.

Y regresa a la Junta de Aguas, donde, pese a que en esa ocasión le ponen más trabas consigue
hacerse con más documentación.

Con toda la información acude a ver de nuevo a los Donna Jensen, que se niega a creer lo que le
cuenta, no habiendo relacionado en ningún momento sus tumores con la enfermedad de
Hodgkin padecida por su marido.

Finalmente la PG&E acepta negociar ofreciendo 25.000 dólares por la vivienda de los Jensen,
aunque ellos rechazan la oferta por insuficiente.

Unos vecinos de los Jensen que si vendieron su casa a la corporación visitan a Erin, y le llevan
fotografías de sus pollos, que padecían problemas de cáncer, informándole que ella tuvo 5
abortos, pensando que quizá se debiera a las aguas, prometiéndole Masry que conseguirán
renegociar el precio que les dieron por la casa.

Tras estos aparecen otros vecinos, todos ellos afectados por problemas de salud, planteándole
entonces Erin a Masry la posibilidad de plantear una demanda por los problemas de salud de los
vecinos, y no quedarse solo en lo relativo a la cuantía del pago de sus inmuebles, a lo que su jefe
se niega, ya que no considera que su bufete pueda abarcar un tema tan complicado y contra una
enorme corporación, pudiendo suponerles el pleito años de trabajo, además de enormes
desembolsos de dinero, ya que tendrían que pagar a toxicólogos y geólogos, aunque luego se
compromete a ocuparse del asunto si ella encuentra todas las pruebas referidas a los 11
afectados que tienen hasta ese momento.

Ella misma se dedica a coger muestras de arroyos y pozos, así como de animales muertos, lo que
le supone recibir llamadas amenazantes, por lo que George le pide que abandone el caso, a lo
que ella se niega.

Nueve meses más tarde son 411 los demandantes, a los que convocan a una barbacoa para
informarles.

Descubren que llevan 14 años derramando hexacromo en las aguas subterráneas al no haber
impermeabilizado la empresa sus albercas.
Masry comienza a preocuparse, pues los gastos son demasiados y sus intentos por conseguir
compartirlos asociándose con otros bufetes no dieron resultado, y de nada servirán sus
actuaciones si no consiguen demostrar que la PG&E de San Francisco tenía conocimiento de lo
que ocurría en Hinkley, ya que es la primera la que disponía de dinero.

Masry se plantea por ello poner una demanda para ver si la corporación reacciona y les hace
alguna oferta aceptable, arriesgándose a que la compañía ponga objeciones y que el juez las
acepte, pues en ese caso no podrían seguir adelante.

Interpone la demanda, llegando el asunto al juez Basrtow, del condado de San Bernardino, el
cual desestima todas las mociones de nulidad y objeciones de la PG&E, por lo que el asunto
continuará adelante e irán a juicio.

Los abogados de PG&E tratan entonces de negociar, ofreciéndoles 20 millones de dólares, lo


que a Masry y a Erin que es quien lleva la voz cantante en la negociación les parece una nadería
que rechazan, pues tal cantidad, dividida entre todos los afectados no serviría para arreglar sus
problemas y compensarles.

El asunto supone demasiado tiempo para Erin, resintiéndose de ello su relación con George, ya
que apenas está en casa, mostrándole este unos pendientes que le compró 6 meses antes y que
esperaba regalarle cuando ella dijera o hiciera algo bonito, no habiéndose producido algo así en
todo ese tiempo, por lo que decide marcharse.

Un día al llegar a la oficina Masry le presenta a un nuevo socio, dispuesto a colaborar con ellos
y a cubrir sus gastos, y aunque a ella no le gusta, le llega entonces un cheque por valor de 5.000
dólares y un todoterreno nuevo.

Pero los nuevos socios quieren controlar el proceso y comienzan a hacer todo el trabajo que ya
había hecho previamente Erin, que se siente molesta, aunque no tanto como los afectados, que
ya ascienden a 634, los cuales echan de menos a Erin y su llaneza y amistad, frente a una abogada
estirada y demasiado profesional.

La PG&E decide entonces someterse a un arbitraje voluntario y vinculante, admitiendo pagar


una cifra entre los 50 y los 400 millones, aunque exigiendo que esté de acuerdo al menos un
90% de los afectados.

Como estos esperaban ir a juicio y no entienden el giro que se produjo deciden organizar una
reunión en la que Masry les trata de convencerles de que ir a juicio puede suponerles 10 años o
quizá más, sabiendo que en la sala hay mucha gente que no puede permitirse esperar, aunque
el arbitraje tiene como riesgo que la decisión del juez será definitiva e irrecurrible les guste o no.

Sabiendo que le esperan unos días muy intensos, y para evitar amenazas, Erin vuelve a llamar a
George al que le pide que cuide de sus hijos, que vivirán con él en una habitación de un motel
mientras ella recorre el condado tratando de conseguir las firmas de los afectados, consiguiendo
no el 90, sino el 100% de las mismas.

Una noche, y tras terminar su jornada para en un café, donde se le acerca un hombre, Max, al
que ya había visto en varias ocasiones y que le daba miedo, pareciendo por su actitud un
acosador por lo que decide marcharse del bar, si bien antes de hacerlo el hombre le cuenta que
fue trabajador de la corporación y que allí le ordenaron destruir un montón de documentación.
Max, triste debido a que dos días antes murió un primo suyo que también trabajaba para la
corporación, limpiando los compresores está dispuesto a entregarle a Erin algunos de aquellos
documentos que no destruyó.

Tras la decisión del árbitro, Erin va con George a visitar a visitar a Donna Jensen para que él sea
testigo de lo que ha colaborado a hacer. Le comunica a Donna que el juez decidió reclamar 333
millones,a la PG&E, y que a ella le corresponden 5, viviendo efectivamente George la emoción
del momento.

Su caso, como el de David contra Goliath tiene repercusión y Masry sale en la portada de Los
Angeles Lawyer, efectuándose reformas en su despacho que está empezando a estudiar otro
caso de gran calado.

Erin empieza a trabajar en él cuando Masry va a entregarle el cheque con su gratificación


diciéndole que la cantidad que había propuesto ella no le parecía la adecuada, ganándose el
rapapolvo de Erin que considera que no se valora su trabajo, hasta que ve el cheque y se da
cuenta de que es por 2.000.000, el cuádruple de lo que había pedido.

La indemnización concedida a los demandantes de Hinkley contra la PG&E fue la de mayor


cuantía de las demandas de acción directa de la historia de Estados Unidos.

Calificación: 3
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Fu[Link] consultadas

Argumento
La vida de Erin Brockovich (Julia Roberts), una madre divorciada con problemas para encontrar
trabajo, cambia el día que sufre un accidente de coche. Después de perder el juicio, la mujer
empieza a trabajar en el despacho de su abogado. Es a raíz del expediente de un cliente que
decide investigar un caso que le llama la atención, descubriendo la relación directa entre las
enfermedades del cliente y su familia, con la contaminación del agua producida por las
perforaciones de una compañía de gas y electricidad que utiliza la técnica de fractura hidráulica
para la extracción de gas no convencional. Aún investigando, intenta seguir adelante con su
familia y su vida amorosa.

CRÍTICAS
2,5
Regular
Erin Brockovich Madre coraje por Paula Arantzazu Ruiz

Steven Soderbergh, conocido por su pulcritud en la puesta en escena y su higiénica realización,


no podía dejar pasar la oportunidad de tomar las riendas de una película sobre la contaminación.
Más bien sobre los efectos de la contaminación y la obstinación de una mujer para condenar a
los responsables de tales delitos. Con una clara influencia del cine combativo de los años 70 -‘El
síndrome de China' (James Bridges, 1979)- y basada en la historia de la verdadera Erin
Brockovich, el filme sirvió para el lucimiento de Julia Roberts en el papel de esta madre coraje
que, además, le hizo consiguir el Oscar a la Mejor interpretación femenina. No fue la única que
se fue ese año con los bolsillos llenos. Soderbergh vivió ese febrero del año 2001 su año glorioso:
arrasó en los premios de la Academia no sólo con este biopic, sino también con ‘Traffic', por la
que ganó la estatuilla al Mejor director, categoría en la que también competía con esta cinta.
A favor: Soderbergh es un cineasta muy solvente, un cineasta efectivo.
En contra: Que ‘Traffic' es mil veces mejor.

3.-Erin Brockovich
DICIEMBRE 1, 2013 POR LUISA UGUETO 5 COMENTARIOS

(Dirigida por Steven Soderbergh – USA 2000)

Sobrevivir, no dejarse vencer, tratar de salir adelante es lo que hacemos algunos, casi todos, en
este mundo permanentemente en crisis. Ese es el gran tema de la vida moderna: como ganarse
la vida, como conseguir el sustento, pues a veces, la sobrevivencia, se hace cuesta arriba, tal
como se le hacia a Erin Brockovich antes del éxito, antes del dinero, pues una madre soltera,
desempleada y con más deudas que amigos obviamente va a tener muchos problemas para
subsistir.

Bajo el membrete de “true history” se nos vende este film protagonizado por Julia Roberts en el
2000, bajo la dirección de Steven Soderbergh. Una heroína con modales políticamente
incorrectos, pero disciplinada y llena de determinación es el personaje que encarna Roberts, que
para ese entonces, estaba más acostumbrada a hacer roles más o menos relacionados con las
películas románticas en las que ha tenido éxito.

Algunos films son la forma, otros la historia, otros los personajes, algunos la música, otros una
mezcla de elementos, en este caso, los personajes son lo principal. Especialmente el personaje
protagónico, pues un relato bien contado que se enfoca en la protagonista es el elemento más
importante del film, no en vano Julia Roberts, ganó un Oscar por su actuación, pues “Erin B”
parece ser, de por sí, una cinta diseñada para que destaque la actriz protagónica.

Erin Brockovich Julia Roberts

Erin (Roberts) consigue empleo en un Bufete de abogados y comienza a trabajar en una serie de
casos enrevesados, con los que nadie se ha querido meter, la anima la misma terquedad que la
hizo conseguir el empleo casi a fuerzas: “Hay dos cosas que me molestan: que me ignoren y que
me mientan. No necesito lástima sino trabajo” dice al inicio de la cinta en la que destaca la
energía del personaje, las ganas, el hambre de luchar por causas, que podría ser consideradas
como pérdidas: las de los casos en los que termina trabajando en el bufete de abogados y las de
su propia vida, en la que se encuentra recargada de pesos y responsabilidades.

Erin Brockovich no es solo Julia Roberts actuando mejor que nunca, es una historia sobre la
tenacidad, el esfuerzo y el ímpetu de jugárselas todas sin tener nada que te respalde, gran
película para no perder ni la fe ni el tiempo descubriendo cómo la protagonista compensa sus
limitaciones reinventando su vida mientras arropa el destino ajeno de bienaventuranzas.

Calificación: 10/10

Sobre el Autor: Luisa Ugueto (@elproyectordedo) Comenzó a escribir sobre cine hace dos años
en El Proyector, su primer blog de cine. Es Lic en Letras (Universidad Central de Venezuela), fue
finalista del Concurso de Cuentos Sacven 2011 (Caracas-Venezuela). Melómana, cinéfila. Escribir
es su pasión. Trabaja en cultivarla. Ha publicado recientemente en: Sacven Creativa, Guayoyo
en Letras, Correo Cultural, Revista Ojo (web), Letralia, Biblio Mula, Panfleto Negro, Chicas que
corren, El Site de Felipe Pirela, Revista Cine Studio 8.
La encuentras en Facebook aquí: [Link]

Su Web: [Link]
[Link]
Con Erin, se perfiló por el camino de la actuación, y ese papel de la mujer que trabaja en un
bufette de abogados, y no ceja en el problema de un cliente que se ve afectado con su familia
por contaminación de una compañía de gas y electricidad, que les provoca una enfermedad. La
actuación es vigorosa. Y sorprende, porque la Roberts, se quita de encima esos papeles nimios,
conque hollywood, explotaba su belleza, pero no su talento de actriz. UN abrazo. Carlos

ES Frida, Julia Roberts ES Erin B. La cosa no termina ahí. Es heroína no solo porque logra
sobrevivir y sobreponerse a su precaria vida, es heroína porque hizo justicia. Tarde para algunos,
pero justicia al fin. Eso es en un país como USA, en el que todavía hay algunas grietas legales por
donde se pueden infiltrar los paladines, no es en cualquier sitio. Debería ser película bandera de
Greenpeace.

Sinopsis
Erin Brockovich es una madre soltera que consigue un puesto de trabajo en un pequeño
despacho de abogados. Su personalidad poco convencional hará que sus comienzos no sean
demasiado alentadores, pero todo cambiará cuando decida investigar el extraño caso de unos
clientes que padecen una sospechosa enfermedad. (FILMAFFINITY)

6.-
Erin Brockovich es una mujer a la que no le ha tratado demasiado bien la vida. De trabajo basura
en trabajo basura (curiosamente como la actriz que la interpreta), no tiene dinero para
mantener a sus 3 hijos, fruto de sus 2 ex-maridos. Tras un accidente de coche, empieza a trabajar
en un pequeño buffet de abogados e impulsa una demanda colectiva hacía una gran compañia
de aguas que se convirtió en el caso con mayor indemnización de la historia de EEUU.

Todo basado en hechos reales.

Gran película del que cada día me parece mejor director Steven Soderbergh, de hecho, lo que
me gusta de esta película es que en el fondo, son dos películas en una. Por un lado está la historia
del juicio, una buena película de juicios con un caso interesante que acaba como todas las
películas de juicios: con los buenos ganando una millonada.

La segunda historia que se cuenta aquí es la vida de Erin. Como consigue salir adelante y escapar
de su situación de puteo. Lo mejor de esta parte es que cuenta un gran problema muy pocas
veces tratado en el cine: una carrera profesional en condiciones implica una renuncia quasi-
absoluta de tu vida personal.

Muy buena porque te da ciertas cosas que pensar, por un lado lo comentado de Vida Laboral vs
Vida Profesional, pero también te hace reflexionar sobre el rollo que llevan en estados unidos
de 'denuncio todo lo que no me gusta haber si saco tajo' o la cantidad de barbaridades que
puede llegar a hacer una gran empresa o de lo dificil que le puede resultar a una mujer soltera
con hijos salir adelante.

No quiero decir con eso de que es una película para reflexionar que sea aburrida. Diría que la
mayoría de las películas para reflexionar son aburridas: Odisea 2001, el hombre elefante,
Manderlay (o cualquiera de Lars Von Trier), etc. Este no es el caso, de hecho, teries y las 2 horas
largas que dura se te pasan volando.
Aaron Eckhart es un fenómeno y aquí lo vuelve a demostrar, en eso no hay novedad. Julia
Roberts también hace un papelón, y es curioso porque es una actriz con más nombres que
buenas actuaciones en su carrera (yo salvaría únicamente esta y Closer).

Una reivindicación del feminismo y una demostración de la dificultad extra que tienen las
mujeres en el trabajo. Sí si, la deberían de poner en el colegio, en clase de educación para la
ciudadanía.

Lo mejor: la actuación de Albert Finney y el profundo argumento de la película.

Lo peor: ganan el caso de coña y no tanto por el duro esfuerzo. Vaya moraleja.
YOOTOO

lLa película "Erin Brockovich" es una historia verídica que narra cómo una madre soltera que
trabaja en un pequeño despacho de abogados decide investigar el caso de personas que sufren
de una sospechosa enfermedad ocasionada por las aguas contaminadas de una gran empresa,
a la que decide enfrentar para conseguir una indemnización para los afectados.
Efectos del cromo hexavalente en la salud humana.

Declaración Universal de Derechos Humanos. Artículo 5: Nadie será sometido a torturas ni a


penas o tratos crueles, inhumanos o [Link] Juan Jesús

Las mujeres son líderes natos


En conferencia, Brockovich contó un poco de su historia para motivar a las mujeres al
autoconocimiento y la aceptación, y a la reinvención.

“Hola, soy Erin Brockovich y no Julia Roberts. Soy una persona ordinaria que se adentró en
circunstancias extraordinarias”, dice Erin Brockovich a los asistentes a su conferencia dentro del
marco del Foro Forbes Mujeres Poderosas: Liderazgo 3.0, para mandar un mensaje sumamente
claro a las mujeres: “Están listas para ser líderes. Confíen en su instinto”.
Categoría
No podemos continuar usando el agua como nuestro vertedero, dice en entrevista con Forbes
México Erin Brockovich, la ambientalista estadounidense. Le gustaría que las empresas
entendieran que también es su agua y también son sus hijos los que la beben y viven gracias a
ella.
Categoría

Revista de Medicina y Cine


Alfredo Menéndez-Navarro

Departamento de Historia de la Ciencia. Universidad de Granada (España)

Correspondencia: Alfredo Menéndez Navarro. Departamento de Historia de la


Ciencia. Facultad de Medicina. Avda. de Madrid, 11. 18012 Granada (España).

e-mail: amenende@[Link]

Recibido el 1 de marzo de 2011; aceptado el 17 de abril de 2011.


Resumen
Basada en hechos reales, Erin Brockovich narra la singular labor de esta mujer
sin formación legal y un complicado contexto familiar en la preparación y
desenlace de una exitosa demanda contra la Pacific Gas and Electric Companypor
contaminación de aguas de consumo humano con cromo hexavalente en Hinkley
(California, [Link].). La película permite acercarnos a las estrategias de
ocultación de riesgos ambientales de las grandes corporaciones industriales así
como reivindicar el valor del conocimiento lego y del empoderamiento de los
ciudadanos en la defensa del derecho a la salud.

Palabras clave: Palabras clave: conocimiento lego, activismo social, salud


pública, contaminación ambiental.

Ficha técnica
Título: Erin Brockovich. Erin Brockovich, una mujer audaz (Argentina). Una
mujer audaz (Venezuela).

Título original: Erin Brockovich.

País: Estados Unidos.

Año: 2000.

Director: Steven Soderbergh.

Música: Thomas Newman.

Fotografía: Edward Lachman (como Ed Lachman).

Montaje: Anne V. Coates.

Guión: Susannah Grant basado en un hecho real.

Intérpretes: Julia Robert (Erin Brockovich), David Brisbin (Dr. Jaffe), Dawn
Didawick (Rosalind), Albert Finney (Ed Masry), Valente Rodriguez (Donald),
Conchata Ferrell (Brenda), George Rocky Sullivan (juez de Los Angeles), Pat
Skipper (abogado de la acusación), Jack Gill (acusado) Irene Olga López (Sra.
Morales), Emily Marks (Beth Brockovich), Julie Marks (Beth Brockovich), Scotty
Leavenworth (Matthew Brockovich), Gemmenne de la Peña (como Gemmenne,
Katie Brockovich De la Peña), Erin Brockovich-Ellis (Julia, la camarera),…

Color: color.

Duración: 130 minutos.

Género: biográfico, drama y romántico.

Productora: Jersey Films.

Sinopsis: Erin Brockovich es una madre soltera que consigue un puesto de


trabajo en un pequeño despacho de abogados. Su personalidad poco
convencional hará que sus comienzos no sean demasiado alentadores, pero todo
cambiará cuando decida investigar el extraño caso de unos clientes que padecen
una sospechosa enfermedad (sinopsis pública).
Premios: óscar: Mejor Actriz (Julia Roberts), nominaciones a la Mejor
Película,Director, Guión y Actor de Reparto (Albert Finney) (2001).enlace

Trailer

Introducción
Los estudios sociales de la ciencia y la propia historia de la ciencia han contribuido
a mostrar las limitaciones del modelo experto en la identificación y gestión de los
riesgos laborales y ambientales. La delimitación de este tipo problemas en el
ámbito de la cultura experta privilegia la importancia del conocimiento científico
y los criterios técnicos a la hora de abordarlos, en la misma medida que
deslegitima el papel de la ciudadanía, que queda excluida en la toma de
decisiones sobre problemas que le afectan directamente. La denominada
epidemiología popular o el conocimiento localmente contextualizado han sido
señalados como elementos claves para construir un abordaje más comprensivo
y menos restrictivo y descontextualizado de los riesgos laborales y ambientales
que el generado por los expertos, lo que facilita la participación social y estimula
la agencia de los legos en su solución1,2. El acceso a la información localmente
situada se convierte en un instrumento fundamental para el empoderamiento de
la ciudadanía en la defensa de su derecho a la salud3.

La película Erin Brockovich, dirigida por Steven Soderbergh en el año 2000 y


basada en hechos reales, narra un caso de contaminación de aguas subterráneas
empleadas para el consumo humano por cromo hexavalente en una pequeña
ciudad al sur del estado de California. En la batalla legal para compensar a los
afectados jugó un papel determinante Erin Brockovich (Julia Roberts) (n. 1960).
Brockovich era una empleada del bufete de Ed Masry (Albert Finney) de Los
ángeles que carecía de formación legal previa y tenía un complejo contexto
familiar (divorciada con tres hijos a su cargo). No obstante, su entrega, tesón y
compromiso con las víctimas consiguió impulsar el proceso legal que acabaría
doblegando a la todopoderosa compañía responsable de la contaminación. El film
permite acercarnos a las estrategias de ocultación de riesgos ambientales de las
grandes corporaciones industriales y muy especialmente reivindicar la capacidad
de agencia histórica de personas legas, ajenas al mundo experto legal o de la
ciencia, en la defensa de la salud colectiva.

La historiografía ha prestado atención al desempeño de algunos legos en la


denuncia de riesgos ambientales y laborales, con casos muy señalados en el
terreno de la lucha contra los riesgos del amianto4,5. Durante los años setenta y
ochenta del siglo XX, movimientos sociales de diversa orientación reivindicaron
la necesidad de transferir a la ciudadanía la capacidad de decidir en torno a los
riesgos ambientales y laborales como instrumentos de justicia social, permitiendo
el acceso al conocimiento experto e integrando y contextualizando dichos
conocimientos con el medio local y la cultura popular. El rango de movimientos
sociales que compartieron este tipo de postulados es amplio, englobando desde
el denominado «modelo obrero italiano», que concibió la «autonomía del
conocimiento» sobre condiciones de trabajo y riesgos laborales como una
condición indispensable para la asunción de un verdadero protagonismo de los
trabajadores en la defensa de su salud6,7,8,9, al activismo medioambiental surgido
en Estados Unidos en los años setenta, en el que participaron grupos integrados
por una variada amalgama de activistas comunitarios, sindicalistas,
ambientalistas, pacifistas, feministas y científicos comprometidos con la defensa
de los derechos civiles10,11.
La película también nos permite explorar las relaciones trabajo-salud-medio
ambiente y confirmar el escaso apego del cine de ficción a la representación de
los riesgos laborales, confirmando que el lugar privilegiado del trabajo en las
producciones fílmicas son las elipsis, salvo en el caso de formas excepcionales de
trabajo o cuando lo laboral se convierte en excepción (el accidente, la huelga,
etc.)12,13. En el caso que nos ocupa, en el que una sustancia cancerígena ejerce
su efecto en la fábrica y fuera de ella, sólo merecen atención las víctimas
ambientales, los residentes del entorno de la fábrica que ven afectada su salud
al consumir agua contaminada con residuos industriales. Sin embargo, los daños
a la salud de los propios trabajadores resultan casi opacos al discurso fílmico. La
búsqueda de la compensación económica del daño (monetarización del riesgo)
es un elemento clave de la acción y cuya consecución garantiza el final feliz.

Mostraré en primer lugar el caso real en el que está basada la película, que se
benefició de un sólido guión de Susannah Grant. En segundo lugar, señalaré
algunas de las características del tratamiento que el realizador hizo de este
asunto. Por último exploraré las aplicaciones que la película puede tener en foros
dedicados a la enseñanza o discusión de la salud pública para reivindicar una
forma de hacer e intervenir en los problemas medioambientales no únicamente
mediada por el conocimiento experto.

El caso Hinkley: Anderson vs. Pacific Gas & Electric


La planta de Hinkley de la Pacific Gas and Electric Company (PG&E) es una
estación de compresión y bombeo para el trasporte de gas natural por el
gasoducto que lo conduce desde Tejas al área de la bahía de San Francisco. Entre
1952 y 1966, la PG&E empleó el cromo hexavalente añadido al agua para evitar
la corrosión de los pistones de las torres de refrigeración, dadas sus propiedades
antioxidantes y su alta solubilidad. Además del daño que el empleo de cromo
hexavalente causó a los operarios de la planta, los efluentes de este proceso se
almacenaron en unas balsas incorrectamente impermeabilizadas que permitieron
que se contaminaran los acuíferos de un área de más de una milla a la redonda
de la planta14. El cromo hexavalente puede ser absorbido tanto por vía
respiratoria como digestiva y cutánea. En el caso de una intoxicación crónica
como la que afectó a los empleados de la planta y a los habitantes de las zonas
cercanas que bebieron agua contaminada, se manifiesta con dermatosis por
sensibilización, cuadros traqueobronquiales o de asma bronquial y, dado su
potencial cancerígeno y mutagénico, se asocia con una incidencia incrementada
de cáncer de pulmón y tumores del tracto gastrointestinal15.

En 1987, durante lo que la compañía denominó como chequeo rutinario,


descubrió la fuga del tóxico. En esas fechas era conocido el potencial
carcinogénico del cromo hexavalente inhalado aunque se pensaba que su
capacidad era menor en caso de ingestión. El nivel máximo de cromo hevalente
en agua de consumo permitido por la Environmental
ProtectionAgency estadounidense, 0,10 partes por millón (ppm), había sido
ampliamente superado en las aguas subterráneas afectadas en Hinkley (0,58
ppm). El incidente fue comunicado a la California Regional Water Quality Control
Board. ésta ordenó la limpieza de las zonas contaminadas. A principios de los
noventa la compañía llevó a cabo un plan de descontaminación e intentó adquirir
algunas propiedades más cercanas a la planta (como forma de desplazar a los
afectados y lograr cierta impunidad). Ante la negativa de algunos residentes, la
compañía elevó su precio de compra muy por encima del precio de mercado lo
que levantó la sospecha. Las primeras investigaciones apuntaron a que la
contaminación por cromo hexavalente podría ser la responsable de la alta
incidencia de patologías, entre ellas, cánceres, de habitantes de la zona. El
número de afectados que participaron finalmente en la demanda fue de 650,
incluidos residentes, ganaderos y empleados de la planta. El caso se resolvió en
1996 a través del denominado arbitraje vinculante, consiguiendo la
indemnización por responsabilidad civil por daños, gastos médicos y trauma
psicológico más alta pagada en los Estados Unidos hasta la fecha (333 millones
de dólares)14.

Erin Brockovich, la película


Tanto por el abordaje de un problema de contaminación ambiental como por la
batalla legal que transita su argumento, la película de Soderbergh podría
encuadrarse en el género de los toxic torts o casos de daños ambientales junto
a películas como Silkwood (1983) de Mike Nichols, un biopic sobre Karen
Silkwood que denunció las violaciones sistemáticas de las normas de seguridad
y protección de la salud en la planta de procesamiento de plutonio de la compañía
Kerr-McGee situada cerca de Crescent (Oklahoma, [Link].), o A Civil Action
(Acción Civil)/ A Civil Action (1998) de Steven Zaillian, donde también se aborda
un caso real de indemnizaciones a familias con hijos afectados de leucemia por
la contaminación de aguas de consumo humano con tricloro y tetracloroetileno
procedentes de efluentes industriales, en este caso en Woburn, (Massachusetts,
[Link])16.

Este género abunda en el desigual poder de las partes implicadas en este tipo de
litigios. De un lado Goliat, encarnado por la corporación industrial responsable
del vertido y del daño a los trabajadores y los residentes de la zona, persona
jurídica sin rostro humano que aparece únicamente representada por sus
asesores legales y abogados defensores. Por otro lado David, los afectados y sus
representantes legales, minúsculos frente a las todopoderosas corporations y a
menudo sin el apoyo de la propia administración sanitaria o medioambiental. Este
es el contexto en que se desarrolla la acción fílmica, contagiada de la aureola
romántica que rodea este tipo de batallas, y que en este caso se ve coronada por
el éxito del litigio. A esta opción se apunta también el realizador Steven
Soderbergh que ha combinado a lo largo de su filmografía cine comercial con
algunas películas de contenido social como Traffic producida también en el año
2000. Además de resaltar la impunidad en la que se mueven los directivos de las
multinacionales que priorizan la obtención del beneficio al derecho a la salud de
la población amparados bajo su condición de personas jurídicas, la opción del
realizador contribuye a reforzar el papel que jugó en el caso la determinación de
la protagonista, Erin Brockovich17.

Desde ese punto de vista, Erin encarna el personaje de una mujer-heroína que
engrosa la lista de otras mujeres representadas como activistas sociales en el
cine de Hollywood, como la mencionada Karen Silkwood o Norma Rae (1979) de
Martin Ritt. Erin es descrita no sólo como una mujer comprometida con la defensa
de los derechos civiles de los afectados sino especialmente como alguien volcado
en la recuperación de la dignidad de las víctimas con las que establece una
empatía especial. Su dedicación al asunto tendrá que sobreponerse a su
conflictiva situación familiar y a la propia falta de consideración por parte de sus
compañeros de bufete causada por su escasa formación y la falta de
convencionalismos en el trato o en la forma de vestir. En este sentido, tanto Erin
como buena parte de las víctimas retratadas en el film se enmarcan dentro de lo
que en Estados Unidos se caracteriza despectivamente como white trash,
población blanca de baja extracción social y poca formación18. En línea con esa
estética, la película nos muestra un entorno nada glamuroso, hogares humildes,
un paisaje polvoriento, un medio enfermizo que la propia fotografía con un
marcado tono amarillento se encarga de enfatizar.

La película descansa en magníficas interpretaciones, comenzando por Julia


Roberts que encarna a Erin (con la que guarda gran parecido físico) y que le hizo
merecedora del Oscar a la mejor actriz protagonista de 2000. La película juega
con el contraste entre esa actitud comprometida e impulsiva de la protagonista,
manifestada especialmente en su tenacidad, sus exabruptos y su ruptura de
ciertas convenciones, y la actitud de contención y cálculo de los expertos legales,
ajenos al sufrimiento de las víctimas. Especialmente cómica y efectiva resulta su
relación con el abogado Ed Masry, magistralmente interpretado por Albert Finney,
que destila pura química a lo largo del film.

El empoderamiento de los legos


En mi opinión, uno de los ámbitos en el que Erin Brockovich puede proporcionar
mayores réditos es en la reflexión que propone sobre la agencia de los legos en
la defensa de la salud pública. En este sentido, la labor que Brockovich llevó a
cabo en la comunidad local de Hinkley no puede ser entendida únicamente como
de recolección de evidencias y captación de demandantes. Ciertamente, las áreas
de incertidumbre científica a la hora de vincular causalmente la exposición y el
daño y las dificultades y coste de acceder a la información y al dictamen de
peritos y expertos son, en la vida real y en el cine, tremendos obstáculos para el
éxito de este tipo de litigios. Brockovich se consagra a la obtención de evidencias
que acrediten el nexo causal existente entre la utilización del cromo hexavalente
por parte de la empresa y su paso al agua subterránea y las enfermedades
originadas a los vecinos del entorno de la fábrica, acudiendo para ello al recurso
de los expertos, de los registros oficiales y del conocimiento local. En una
segunda fase, la indagación se orienta hacia la obtención de pruebas que
acrediten que la empresa actuó de forma dolosa, conocedora de la toxicidad del
cromo y de su impacto entre los vecinos del entorno de la planta. En
consecuencia, el intento de adquirir las viviendas de los afectados por un precio
superior al de mercado respondía al intento de eliminar pruebas de la
contaminación ambiental, dispersar a los afectados y atomizar su experiencia en
torno a los problemas de salud y evitar una demanda de responsabilidad civil.
Así mismo, es imprescindible acreditar la conexión entre la división local y la
nacional de la compañía, que se convertirá en el criterio clave de la imputación19,20.
La obtención de esas evidencias, que lógicamente remiten a la esfera de
funcionamiento de la propia compañía, sólo será posible gracias a la colaboración
de un ex trabajador de la planta, Charles Embry (Tracey Walter), quien le
brindará el acceso privilegiado a documentos supuestamente destruidos para
vengarse de la PG&E por la muerte de un familiar fallecido por patologías
causadas por la exposición al cromo en la planta.

Pero más allá de esa labor encomiable, la tarea desempeñada por Erin cabe
también conceptuarla como catalizadora de los grupos de afectados que
demandan información y explicaciones sobre los cambios que perciben en los
estados de salud de sus familias y de la comunidad. Brockovich otorga valor a la
experiencia de los afectados, construyendo un conocimiento epidemiológico de
los problemas de salud de la comunidad de forma pedestre, una epidemiología
de escala humana basada en el conocimiento y el contacto personal con todos y
cada uno de los afectados. La película muestra repetidas veces el contraste entre
Brockovich y los otros profesionales legales involucrados en el caso a la hora de
relacionarse con el colectivo de afectados. Dejando al margen el desprecio hacia
éstos mostrado por los asesores legales de la PG&E, quizá el caso más
significativo sea el de la abogada que sustituye a Brockovich durante su
enfermedad, Theresa Dallavale (Veanne Cox). La capacidad de Brockovich de
retener los detalles de todos y cada uno de los participantes en la demanda, de
interesarse por sus casos personales y de empatizar con sus padecimientos
contrasta con el abismo cultural y emocional que muestra Theresa, incapaz de
cualquier tipo de identificación con sus clientes. La tarea de Brockovich no se
limita a perseguir la compensación del daño sino fundamentalmente de devolver
la dignidad a las víctimas. Para ello es fundamental recuperar sus testimonios
que son mostrados al espectador a través de sus encuentros con Brockovich
como si de un docudrama se tratara. El tratamiento fílmico de algunos encuentros
de Brockovich con las víctimas me recuerda extraordinariamente al
docudrama Alice—A Figth for Life (1982) de John Willis, uno de cuyos principales
aciertos fue precisamente el procedimiento para trasladar al espectador esos
testimonios21.

A través del relato de los afectados, con los que no resulta difícil identificarse,
podemos adentrarnos en sus concepciones del problema de salud que
experimentan. Llaman la atención los procesos de naturalización e individuación
del riesgo que reflejan esos testimonios. La resistencia a creer en el origen
ambiental de sus dolencias dada la falta de experiencia colectiva de la
enfermedad y la ausencia de conexión entre la experiencia de los trabajadores
de la planta y la de los vecinos del entorno privilegia el protagonismo de la
susceptibilidad o resistencia individuales en la construcción del riesgo. La
tendencia de las víctimas a la autoculpabilización resulta especialmente bien
ilustrada en el caso de Mandy Robinson (Meredith Zinner), una joven que había
sufrido cinco abortos que ella achacó al consumo de marihuana y de
anticonceptivos. A la vez que el realizador pone en valor los testimonios de las
víctimas para construir la evidencia de la enfermedad, es importante destacar el
efecto catalizador que Brockovich ejerce sobre la comunidad de afectados para
dar forma a las preocupaciones por la salud y legitimar sus demandas. El film
nos muestra ese proceso de cambio como el resultado de las evidencias
científicas y explicaciones que Erin proporciona a los afectados que, a la postre,
les permite reconfigurar su problema como un caso de daños derivados de la
contaminación ambiental. Como han mostrado estudiosos del activismo local, ese
conocimiento localmente situado «construido» por la comunidad tiene un efecto
multiplicador y se convierte en un motor de cambio permanente del grupo
estimulando su empoderamiento y la conciencia crítica que tiende a cuestionar
la capacidad de decisión de los poderes establecidos3.

La película también nos permite ilustrar el sistema judicial norteamericano y la


capacidad de las grandes corporaciones para evitar las demandas judiciales lo
que obliga a las víctimas a acudir al sistema de arbitraje que, dado que es
dirimido por expertos, es percibido como un sistema con menos garantías que el
juicio con jurado popular. Las estrategias de ocultación de los riesgos ambientales
y laborales que emplean las compañías remiten al modelo conspiratorio:
información engañosa para los residentes, connivencia de los médicos de la
compañía, amenazas, destrucción de registros comprometedores, e intento de
comprar sus propiedades y voluntades ante la reiterada aparición de casos de
cáncer. Merece la pena destacar el escaso protagonismo que el film otorga a los
trabajadores de la planta. Aunque la compañía también ocultase información a
los trabajadores, los centros laborales han sido históricamente el primer espacio
en el que se reconoce el carácter dañino de ciertos procesos productivos y de sus
productos de desecho, que en una segunda oleada afectan a la población del
entorno. Aunque la película abunda en la tradicional elipsis con que el cine aborda
el mundo laboral, lo que contribuye a la opacidad de los riesgos industriales,
conviene destacar el valor que tiene la conexión entre la experiencia de los
trabajadores y los pobladores del entorno para construir un conocimiento sobre
los riesgos ambientales22.

A modo de epílogo
Probablemente la lectura que propongo del film es tributaria en buena medida
del impacto que el personaje y la propia Erin Brockovich han ejercido sobre
numerosos grupos comunitarios y de base afectados por problemas laborales y
de contaminación ambiental. No es inusual referirse a las personas legas que han
liderado este tipo de luchas integrando las evidencias científicas con los saberes
locales como las Erin Brockovich de tal o cual lugar. El último ejemplo que ha
caído es mis manos es en un trabajo periodístico dedicado a la lucha de la
población de Casale Monferrato contra la fábrica de amianto de la
compañía Eternit, que ha convertido a esta ciudad italiana en un referente
internacional. Una lucha que ha involucrado a sindicalistas, trabajadores
afectados y enfermos ambientales, asociaciones de afectados, colectivos
vecinales, médicos, periodistas, abogados, jueces, etc. en una batalla por la
defensa de la salud pública que aún se libra ante los tribunales23. La expresión
también ha hecho fortuna para designar la ausencia de movilización de grupos
de base ante problemas de daños a la salud por contaminación ambiental24.

Agradecimientos
Trabajo realizado dentro del proyecto HAR2009-07543 del Ministerio de Ciencia
e Innovación. Una versión preliminar de este trabajo fue presentada en las
Jornadas abiertas sobre cine y salud pública organizadas por la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo en Mahón en septiembre de 2009. Quisiera
expresar mi agradecimiento a los participantes en dicha reunión por sus
enriquecedoras sugerencias.

Referencias

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'Responsible Care' in mobile county, Alabama. Human Organization.
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[Link]
reivindicac

TECNOLOGÍA E INFORMÁTICA

PROF. WILSON ARRUBLA MATEUS


NOMBRE DEL ESTUDIANTE
TITULO DE LA PELÍCULA

RESUMEN DE LA TRAMA DE LA PELÍCULA

¿Quiénes son los protagonistas de la película?

Principales:
Secundarios:

¿Qué problemas se plantean en la película?

Temas principales:
Temas secundarios:

¿Qué actitudes éticas encontramos en los principales personajes de la película?

PERSONAJE

VALORES

ANTIVALORES

REFLEXIÓN PERSONAL

¿Qué te impresionó más de la película? ¿Por qué?

¿Tiene relación con su experiencia personal?

¿Cómo se relaciona con la realidad?

Mapa Conceptual sobre FICHA ANÁLISIS DE PELÍCULAion-del-saber-lego-en-la-defensa-de-la-


salud-publica-erin-brockovich
Este caso nuevamente nos muestra algo que sucede a diario en las empresas y es un claro y
triste reflejo de lo que estas piensan, ya que como se puede apreciar en el caso, a la empresa
solo le interesas cumplir con los requisitos de las normas solo por cumplirlas, logrando una
buena imagen y mantenerse dentro de los estatutos de la ley, sin embargo no miran las
oportunidas, ni en el beneficio que trae el poder tener un SGA, el c ual no solo permite el
cumplimiento de normas y genera una buena imagen, sino que ayuda al cuidado y al ahorro de
recursos naturales, que hablando economicamente tienen un valor incalculables, puesto
muchos de estos no son sustituibles y la generacion de un impacto en estos puede que sea
irreversible.

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