Salmo 37:5 Nueva Versión Internacional (NVI)
5
Encomienda al SEÑOR tu *camino; confía en él, y él actuará.
Antes de seguir adelante recordemos lo que significa encomienda:
“Acción y resultado de encomendar”
Y encomendar significa:
“Poner bajo el cuidado de alguien.”
“Entregarse, confiarse al amparo o protección de alguien.”
Entonces podríamos leer el versículo inicial así:
Pon bajo el cuidado del SEÑOR tu camino, confía en ÉL, y ÉL actuará.
Entrega al amparo y a la protección del SEÑOR tu camino, confía en
ÉL, y ÉL actuará.
Cuando nosotros los doraditos repasamos episodios de nuestras vidas
de años pasados, y que han dejado una marca agradable podemos dar
testimonio de la presencia de Dios en esos momentos, en esos
episodios, independiente de si en ese tiempo éramos creyentes ó no,
pero como ahora conocemos más a nuestro Padre Celestial, y sabemos
que ÉL es nuestro proveedor y nuestro protector, podemos explicarnos
que lo sucedido fue por Su Presencia y Su acción.
Y hoy el SEÑOR nos pide que nosotros le encomendemos a ÉL el resto
de nuestra vida, que confiemos en ÉL y ÉL actuará.
Y en el versículo que sigue, hallamos dos de los resultados de la
acción del SEÑOR en nuestra vida encomendada a ÉL, en nuestra vida
puesta bajo Su cuidado, en nuestra vida amparada y protegida por ÉL.
Salmo 37:6 Nueva Versión Internacional (NVI)
6
Hará que tu *justicia resplandezca como el alba;
tu justa causa, como el sol de mediodía.
Con la plenitud de Dios en nuestra vida y en la unidad con ÉL, nuestra
justicia, nuestra forma justa de conducirnos, nuestra conducta íntegra,
resplandecerá y tendremos oportunidad y ocasión de honrarlo y
glorificarlo. DIOS nos defenderá en las situaciones en que otros no nos
hagan justicia y ÉL hará que haya claridad para nuestra justa causa, lo
tendremos de aliado e inspirador de la Verdad en nuestras relaciones
con los demás.
¿Qué otras acciones de DIOS en nosotros hará cuando encomendamos
nuestros caminos a ÉL? La respuesta la hallamos en la Palabra, y como
es la Verdad debemos apropiarnos de ella y cuando ÉL nos responda,
debemos dar testimonio para Su honra y gloria.
Isaías 57:18-19
Nueva Versión Internacional (NVI)
He visto sus caminos, pero lo sanaré; lo guiaré y lo colmaré
18
de consuelo. Y a los que lloran por él les haré proclamar
19
esta alabanza: ¡*Paz a los que están lejos, y paz a los que
están cerca! Yo los sanaré —dice el SEÑOR—,
Acá el SEÑOR nos dice que ÉL conoce nuestros caminos, que ÉL los ha
visto, y que está dispuesto a actuar en nosotros. Por eso ÉL envió a su
hijo unigénito, para nuestra redención, para permitirnos volver al
camino. Jesús es el camino, la verdad y la vida.
Veamos cada una de las acciones:
1.- LO SANARÉ
Si tenemos heridas Dios promete sanarnos.
Si hay quebrantos de salud física Dios promete sanarnos.
Si hay quebrantos de salud emocional Dios promete sanarnos.
Si hay quebrantos de salud financiera Dios promete sanarnos.
Si le confesamos nuestro pecado hallamos su perdón y salvación.
El SEÑOR JESÚS dio su vida en la cruz y nos brinda la oportunidad de
salvarnos y sanarnos.
Mi camino encomiendo al SEÑOR
Y lo reconozco a ÉL como mi salvador y sanador.
2.- LO GUIARÉ
Si no sabemos qué paso dar.
Si nos encontramos a ciegas en alguna área de nuestra vida.
Si tenemos confusiones.
Si nos sentimos perdidos.
Si debemos tomar alguna decisión.
Encomiendo al SEÑOR mi camino
Y el me guía hacia el correcto destino
3.- LO COLMARÉ DE CONSUELO
Si estamos desconsolados.
Si estamos desalentados. (sin aliento)
Si estamos abatidos. (sin ánimo, sin fuerza, sin energía)
Si estamos atormentados.
Si estamos acongojados. (angustiado, aquejado)
Mi camino encomiendo al SEÑOR
Y lo tendré como mi consolador.
4.- LO HARÉ PROCLAMAR ALABANZA
Sinos sentimos solos.
Sinos sentimos tristes.
Siestamos afligidos.
Siestamos compungidos. (triste, apenado, dolorido)
Siestamos desazonados. (indispuesto, enfermo, desasosegado)
Mi camino encomiendo al SEÑOR
Y ÉL me convierte en alabador.
5.- LE DARÉ PAZ
Si estamos inseguros. Si estamos miedosos.
Si estamos intranquilos. Si estamos amilanados. (desanimados)
Si estamos acobardados.
Mi camino al SEÑOR encomiendo
Y ningún miedo seguiré teniendo.
Cuando confiamos en DIOS y en Sus Promesas, cuando encomendamos
nuestros caminos al SEÑOR hallamos esperanza para un futuro mejor y
una vida plena de libertad, paz y alegría.