0% encontró este documento útil (0 votos)
157 vistas1 página

La Interconexión Humana

Este poema de John Donne describe cómo todos los seres humanos están interconectados. Nadie es una isla aislada, sino parte de un todo mayor. La muerte de cualquier persona nos afecta a todos porque estamos unidos por nuestra humanidad común. Por eso, cuando suenan las campanas por alguien, en realidad suenan por todos nosotros.

Cargado por

Cata Saavedra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
157 vistas1 página

La Interconexión Humana

Este poema de John Donne describe cómo todos los seres humanos están interconectados. Nadie es una isla aislada, sino parte de un todo mayor. La muerte de cualquier persona nos afecta a todos porque estamos unidos por nuestra humanidad común. Por eso, cuando suenan las campanas por alguien, en realidad suenan por todos nosotros.

Cargado por

Cata Saavedra
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LAS CAMPANAS DOBLAN POR TI.

JOHN DONNE, Londres (1572-1631)


Poeta metafísico inglés
Devociones para ocasiones emergentes, 1624 (fragmento)

¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?


¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este
mundo?

Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.


Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida,
como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya
propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta, porque me
encuentro unido a toda la humanidad; por eso, nunca preguntes por quién
doblan las campanas; doblan por ti.

También podría gustarte