FACULTAD DE EDUCACIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN
MONOGRAFÍA
TÍTULO
LA COMPOSICIÓN MUSICAL
AUTOR/ES
PERICHE VALDIVIEZO, KEREN ABIGAIL
RUMICHE VITE, LAURA MARINA
ASESOR
______________________________________________________________
Piura - Perú
Año 2018
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo monográfico abordaremos el tema de la composición musical.
Nuestro propósito es adquirir criterios de elaboración y selección de materiales musicales
educativos, así como la capacidad didáctica para transmitir los conocimientos musicales
aprendidos y dominar la metodología de la elaboración de programaciones de cursos y unidades
didácticas en música.
El trabajo bibliográfico tiene su importancia, relevancia y significancia porque la creación
musical suele ser una asignatura pendiente en la mayoría de las programaciones escolares,
centradas más en la interpretación y la audición que en la improvisación, la elaboración de
arreglos o la composición musical, consideradas tradicionalmente como actividades complejas,
reservadas solo a músicos profesionales. Si bien estas creencias ya han sido puestas en tela de
juicio, y numerosas investigaciones, propuestas y experiencias didácticas han demostrado que
son erróneas, el desarrollo de la tecnología musical, ha contribuido a cambiar definitivamente
muchas de las ideas acerca de la creatividad, reduciendo la distancia entre los compositores
profesionales y los aficionados. La composición musical ya no es considerada como una
ocupación reservada solo a especialistas, sino como una actividad que puede ser desarrollada
por cualquier persona con el interés y la motivación necesarios.
Abordaremos el trabajo teniendo en cuenta los siguientes temas: la armonía tonal y su uso
práctico en la composición; la composición y las técnicas de la composición de canciones y
terminaremos con los arreglos musicales y las técnicas para la escritura de diferentes arreglos
de una misma música.
CAPITULO I
LA ARMONIA TONAL
1.1. LA ARMONÍA
La armonía es una arte-ciencia, basada en la Física que busca una clasificación de acordes e
intervalos, buscando formas de combinarlos para producir distintas sensaciones: reposo,
tranquilidad, pena, nostalgia o tensión, desesperación, ira, excitación. Hay una armonía para
cada grupo de sentimientos; armonía consonante y disonante, respectivamente. Esta palabra
proviene del Latín armonía, que quiere decir ajustamiento, combinación.
Se diferencia de la melodía debido a que la melodía es horizontal, sucede a través del tiempo,
mientras que la armonía es vertical, la confluencia de notas en un solo tiempo, concepto
conocido como acorde. Pero a la vez están muy unidas entre sí, ya que si diversas melodías
suenan simultáneamente se entra en la armonía. Es por esto que primero se estudia la armonía
y luego de la misma se comprende la melodía.
También hay una tercera disciplina: el contrapunto, que podría considerarse como un punto
intermedio entre la Melodía y la armonía, ya que usa más de una voz (como la armonía) pero
su enfoque es hacia el crecimiento en el tiempo, es decir horizontal, como la melodía.
Volviendo al punto de la definición de armonía, más de alguno pensará en que hay una especie
de prejuicio en todo esto, ya que es imposible designar una idea universal para cada intervalo
(distancia entre dos notas), menos clasificarlos como disonantes-consonantes. Sí hay prejuicio.
Muchos compositores criticaron la armonía por considerarla arrancar el espíritu de la obra. Si
la toman como un dogma tendrán, aparte de complicarse mucho, obras escuálidas con
explicaciones armónicas simples; en cambio si se guían por su Oído, obtendrán mayor riqueza
armónica... no se preocupen, que hagan lo que hagan, tendrá una explicación armónica.
Existen dos grandes armonías, que no se dividen en algo tan subjetivo como consonante o
disonante. Estas son la armonía tonal y armonía modal.
1.2. ARMONÍA TONAL
La armonía tonal, como su nombre lo dice, se basa en la tonalidad más. ¿Qué es la tonalidad?.
La definición según la RAE es un Sistema Musical definido por el orden de los intervalos dentro
de la escala de los sonidos.
En este sistema se postula que cada grado de la escala tiene una relación preestablecida entre
ella y la tónica, que vendría siendo el centro de todo. (Por eso el mundo gira en torno a la tónica,
es un líder innato, como Jesucristo en La última cena de Leonardo).
La armonía tonal es la utilización sistemática de los recursos armónicos desarrollados en los
últimos años en el campo de la tonalidad. Las principales contribuciones a este desarrollo
provienen de la música de jazz y han sido el resultado de la actividad creadora de un
considerable número de arreglistas y compositores.
El aprovechamiento de las innovaciones tonales, sin embargo, no se limita al género jazzístico.
Cualquier manifestación musical que se mantenga fiel al concepto tradicional de la tonalidad
podrá beneficiarse ampliamente con el uso de las técnicas empleadas en la armonización tonal
moderna.
En el siglo XX, el experimentalismo armónico abrió nuevos caminos al desarrollo musical,
algunos de los cuales condujeron a la disolución de la tonalidad (sistema serial) y aún a la del
sistema de temperamento igual. Otras innovaciones se limitaron solo a expandir los confines de
la armonía tonal, pero sin destruir el principio de un centro gravitacional. Conservando el
sentimiento del tono como marco de referencia, se incrementaron con inusitada libertad los
medios expresivos consagrados por la práctica habitual de los siglos XVIII y XIX. Los
compositores impresionistas contribuyeron en forma decisiva a la expansión del sentido de la
tonalidad, creando nuevas combinaciones de sonidos y llevando la libertad en el uso de los
acordes hasta límites no previstos anteriormente. Los músicos de jazz al asimilar estas
innovaciones (década de 1940), les infundieron su propia vitalidad y ayudaron a esclarecer el
concepto dinámico de los enlaces armónicos (progresiones).
Dos orientaciones principales destacan por su importancia en el desarrollo de los nuevos
conceptos sobre la tonalidad:
a) El abandono del concepto tradicional de consonancia y disonancia, que tendía a
establecer entre ellas un divorcio absoluto. Sin reconocerles una diferencia esencial, el
nuevo criterio establece para los acordes un continuo de tensión gradual en el que la
disonancia significa solo el incremento de esta tensión. Las armonías se consideran más
consonantes cuanto mayor es su carácter de estabilidad; la cualidad disonante indica
mayor tensión, lo que se estima más importante que la supuesta tendencia a “resolver”
en una consonancia.
b) La creciente independencia entre la melodía y la armonía, que sitúa a esta última en una
posición más libre para integrar grupos de acordes con significación propia.
Particularmente en la música de jazz, la práctica de la improvisación ha estimulado la
creación de patrones armónicos independientes, capaces de generar nuevos desarrollos
melódicos cuando se abandona la melodía original. Esto ha perfeccionado el concepto
de las relaciones entre los acordes, afirmando la lógica interna de su organización y
consolidando su carácter esencialmente dinámico.
1.3. LA TONALIDAD COMO PRINCIPIO.
Gran parte de la música del mundo, en sentido amplio, es tonal. Por ejemplo, toda aquella que
llamamos modal. ¿Qué significa esto? Que hay una nota (o una clase de altura) que
auditivamente sobresale como "polo de atracción". Todas las demás están jerárquicamente
subordinadas a ésta. En occidente, a esta nota se le llama la tónica, y a este fenómeno de
relación/subordinación, tonalidad.
Hay muchas formas en que este "polo de atracción" tonal se puede establecer. Las más
importantes son dos:
por insistencia (caso de los bordones o notas pedal);
por un sistema de relaciones que hace percibir una determinada nota como "polo de
atracción".
En la música tonal, la tónica es la que domina auditivamente. Si los demás sonidos tienen una
relación de relativa consonancia con ésta, se produce una sensación de distensión. Según el
grado de disonancia en relación a la tónica se producen diferentes grados de tensión que, a su
vez, crean una menor o mayor necesidad de "regreso" a la tónica, o sea, de resolución de la
tensión.
La tonalidad no es un lenguaje, sino un principio. Hay una diversidad muy grande de
lenguajes tonales. La manera en que se generan dinámicas de tensión/distensión, fundamentales
en cualquier forma de expresión musical, varía según los sistemas de relacionamiento
jerárquico que se establecen en un lenguaje tonal dado.
En muchas de las músicas del mundo, el fenómeno tonal tiene una dimensión
preponderantemente melódica, con texturas monofónicas y/o polifónicas. En estos casos, los
fenómenos armónicos pueden ser, o bien una extensión acústica de lo melódico (resonancias,
armónicos, etc.)1, o una "coloración" armónica de una melodía2 (como es el caso del organum
medieval), o, si no, un subproducto de una textura polifónica (en donde hay simultaneidades,
1
Por ejemplo, en el sitar indio hay cuerdas que no se tocan, pero se afinan para que vibren
simpáticamente con las notas de la melodía principal. Algo similar tiene la viola d'amore que tiene 14
cuerdas de las cuales sólo se tocan 7. Las otras vibran simpáticamente generando una resonancia
armónica.
2Entendemos por coloración armónica de una melodía el agregar al contorno melódico una dimensión
sonora armónico/interválica con una determinada cualidad, lo que produce una densificación lineal.
pero el énfasis está en la relación entre las líneas melódicas y su organización interválica). Estos
fenómenos de
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
Título: La armonía tonal moderna
Autor: César A. de la Cerda
Pag: 118
Recuperado de: [Link]