SIDA
Para evitar esta enfermedad, lo mejor es conocer sus mecanismos de transmisión y, ante
cualquier duda, someterse a la prueba de detección del VIH, porque un diagnóstico precoz
siempre mejora el pronóstico del sida.
Hay que tener en cuenta que no en todas las personas se manifiesta la enfermedad
del sidade la misma manera. Por lo tanto, unas personas puede que no
presenten síntomas iniciales al infectarse con el virus del VIH, mientras que otras
experimentan síntomas que no son específicos, sino que son comunes a muchas
enfermedades como son: síntomas pseudogripales con fiebre, erupción cutánea,
inflamación de los ganglios linfáticos e irritación de garganta.
Algunas personas permanecen años sin síntomas desde el contacto con el virus hasta
que desarrollan el sida. En todo este tiempo, su sistema inmunitario se va debilitando
por la actuación del virus, de manera que, a medida que va disminuyendo el recuento
de células CD4, aumenta la posibilidad de que se vean afectados por ciertas
enfermedades
Que es El sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es el estado avanzado de la
enfermedad producida por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
Este virus destruye de manera progresiva el sistema inmunitario de la persona que lo
padece. En concreto, afecta a las células denominadas linfocitos T4 (también llamados
linfocitos T cooperantes o CD4).
Una persona infectada por el VIH se denomina seropositiva (VIH positiva) cuando el
virus se encuentra en su organismo pero no presenta síntomas manifiestos; y desarrolla
un cuadro de sida cuando el recuento de linfocitos T4 es menos de 200 células por
mililitro cúbico de sangre (el recuento normal de una persona sana varía entre 500–1500
células por mililitro cúbico) y presenta manifestaciones clínicas de la enfermedad
Hay que tener en cuenta que no en todas las personas se manifiesta la enfermedad
del sidade la misma manera. Por lo tanto, unas personas puede que no
presenten síntomas iniciales al infectarse con el virus del VIH, mientras que otras
experimentan síntomas que no son específicos, sino que son comunes a muchas
enfermedades como son: síntomas pseudogripales con fiebre, erupción cutánea,
inflamación de los ganglios linfáticos e irritación de garganta.
Para prevenir el sida lo más importante es conocer la enfermedad y sus mecanismos
de transmisión. Ante cualquier duda o posible exposición al virus, es preciso someterse
a la prueba de detección del VIH, porque un diagnóstico precoz puede mejorar
notablemente el pronóstico.
Cómo se contagia el VIH
Saber cómo se contagia el SIDA es fundamental para poder evitar las conductas de
riesgo. Para que pueda producirse la transmisión del VIH deben darse tres
condiciones:
¿Cómo se transmite el VIH?
El VIH se encuentra en la sangre, el líquido preseminal, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna. El VIH se transmite a
través del contacto de estos fluidos con las mucosas o el torrente sanguíneo de otra persona.
Las vías de transmisión comprobadas son pocas y bien definidas:
– Vía sexual: por relaciones sexuales vaginales, anales u orales, entre personas del mismo o diferente sexo sin protección. El paso
del virus en las relaciones sexuales se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas que se producen durante la
penetración y otras prácticas sexuales, por donde los fluidos de quien tiene el virus ingresan al cuerpo de la pareja. El 90% de las
transmisiones de VIH se producen por vía sexual. Aunque en menor medida, el sexo oral también es una práctica de riesgo, por lo
que debe practicarse con un campo de látex.
– Vía sanguínea: por contacto con sangre al compartir jeringas o canutos para el uso de drogas o cualquier otro elemento cortante
o punzante. Aunque en Argentina ya no se conocen casos, puede transmitirse a través de la transfusión de sangre no controlada.
– Vía perinatal o vertical: de madre a hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia. Es la principal vía de transmisión del VIH
en niños. De no recibir el tratamiento y atención médica adecuada, una mujer con VIH tiene un 30% de posibilidades de dar a luz
a un bebé con VIH. Con tratamiento y atención médica, el riesgo de transmisión del virus al bebé es casi nulo.
¿Cómo no se transmite?
Tan importante como saber de qué manera se transmite el virus, es saber qué conductas o prácticas no lo hacen. Tener relaciones
sexuales utilizando preservativo, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o los mismos servicios higiénicos
o la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos no son
vehículos de transmisión.
Tampoco lo son el practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar o estudiar, compartir duchas o piscinas e
intercambiar ropa con personas con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos. La
Ley Nacional de sida exige el control de toda sangre a transfundir. Todo procedimiento que incluya riesgo de corte o punción
(pinchazo) debe ser efectuado con material descartable o esterilizado.
¿Cómo se previene?
– Vía sexual: se previene con el uso del preservativo de manera correcta y consistente, es decir, durante toda la relación sexual ya
sea vaginal, anal u oral. Cualquier otro método anticonceptivo no previene el VIH.
– Vía sanguínea: se previene evitando el contacto con sangre. Para eso, es necesario no intercambiar o compartir agujas ni
jeringas. En el caso de que se consuman drogas de manera inyectable, usar una nueva jeringa cada vez. También se sugiere
controlar que todo procedimiento que incluya algún corte o punción (pinchazo) sea realizado con material descartable o
esterilizado, como es el caso del dentista, manicura, tatuajes o prácticas médicas. Por último, evitar el contacto con sangre o
utilizar guantes de látex.
– Vía perinatal o vertical: se previene controlando los embarazos. Se recomienda que toda mujer embarazada se realice el
análisis de VIH durante el primer trimestre. Si el resultado es positivo, se debe comenzar el tratamiento, seguir las indicaciones
médicas y suspender la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmitir el virus al bebé son casi nulas. Es recomendable que
la pareja también se realice el test, y en el caso que sea positivo usen preservativo para evitar la infección de la persona
embarazada y su posterior transmisión al bebé