Universidad de Guayaquil
‘’Facultad de Ciencias Psicológicas’’
Materia: Orientación Psicológica
Tema: La escuela Rogeriana sus principales axiomas y su
relación con la orientación
Integrantes:
Ariana Arias
Gianella Cali
Miguel Flores
Joyce Jaramillo
Nain León
Marcela Lomas
Katherin Torres
Curso: 8vo M1
Docente: Pedro Vargas
2018 – 2019
Contenido
INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................ 3
¿QUIÉN ES CARL ROGERS? ................................................................................................. 4
PENSAMIENTO ROGERIANO ............................................................................................ 5
SUS PRINCIPALES AXIOMAS. ............................................................................................... 6
SU RELACIÓN CON LA ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA. ................................................. 8
RECURSOS DE LA CONCEPCIÓN ROGERIANA PARA LA EFECTIVIDAD DE LAS
ACCIONES TERAPÉUTICAS .............................................................................................. 8
SUS TÉCNICAS ..................................................................................................................... 9
o La reformulación (técnica del reflejo): ..................................................................... 9
o La reiteración: ............................................................................................................. 9
o La dilucidación y la clarificación: ............................................................................ 10
o El reflejo del sentimiento: ........................................................................................ 10
BIBLIOGRAFÍA ......................................................................................................................... 10
INTRODUCCIÓN
Ciertas corrientes de la psicología han estado asociadas a una visión pesimista
del ser humano. Por ejemplo, el psicoanálisis de Sigmund Freud presenta una
explicación de la psique en la que los deseos inconscientes y su choque con las
normas sociales gobiernan nuestro comportamiento, y
el conductismo norteamericano ha sido acusado de presentar a las personas
como máquinas que reaccionan ante estímulos externos.
Sin embargo, los psicólogos humanistas como Carl Rogers propusieron algunas
ideas sobre los procesos mentales en los que se enfatiza la libertad de los
individuos a la hora de tomar el rumbo de sus vidas. Según ellos, ni los factores
biológicos ni los ambientales son determinantes en nuestro comportamiento, y
no nos "arrastran" irremediablemente hacia ciertos tipos de comportamiento.
Para Rogers el ser humano nace con un instinto realizador que, si la infancia no
la estropea, puede dar como resultado una persona libremente abierta a nuevas
experiencias, reflexiva, espontánea y que valora a otros y a sí mismo. La persona
inadaptada tendría rasgos completamente opuestos como cerrada, rígida y
despreciativa de sí mismo y de los demás.
Rogers insiste en la importancia que tienen las actitudes y cualidades del
terapeuta para el buen resultado de la terapia: las tres principales son la empatía,
la autenticidad y la congruencia.
La teoría de Rogers es de las clínicas, basada en años de experiencia con
pacientes. Rogers comparte esto con Freud, por ejemplo, además de ser una
teoría particularmente rica y madura (bien pensada) y lógicamente construida,
con una aplicación amplia.
Actualmente, a pesar de que los términos “no-directiva” y “centrada en el
paciente” se mantienen, la mayoría de las personas simplemente le llaman
terapia rogeriana. Una de las frases que Rogers utiliza para definir su terapia es
“de apoyo, no reconstructiva”
¿QUIÉN ES CARL ROGERS?
Carl Rogers nació el 8 de enero de 1902 en Oak Park, en las afueras de Chicago,
fue el cuarto de una familia de 6 hijos. Su padre fue Ingeniero Agrónomo y su
madre de religión protestante. Su educación en casa fue severa. Creció en un
hogar caracterizado por estrechos lazos familiares y por una atmósfera ética y
religiosa muy estricta y por la veneración del trabajo. (Vengoechea, 2001)
Según Jacques Mousseau (1981) Rogers se describe a sí mismo en su
autobiografía de la siguiente manera:
“Soy un psicólogo de orientación humanista; un psicoterapeuta profundamente
interesado en la dinámica del cambio de la personalidad; un científico dentro de
los límites de mis posibilidades para medir ese cambio; un educador, estimulado
por la posibilidad de facilitar el aprendizaje; un filósofo de alcances limitados,
especialmente en aquello que concierne a la filosofía y a la psicología de valores
humanos. En cuanto a persona, pienso que afronto mi vida de un modo positivo;
un tanto independiente de los demás en mis actividades profesionales,
socialmente más bien tímido, pero disfrutando de sólidas amistades; capaz de
relaciones humanas, aunque no siempre he salido del todo avante en ellas;
frecuentemente mal juez de los demás, exhibiendo demasiada tendencia a
sobreestimarlos; dotado de cierta capacidad para liberarlos, en un sentido
psicológico; capaz de obstinarme en terminar un trabajo o en ganar una batalla;
ardientemente deseoso de influir en cierto modo sobre los demás, pero sin osar
siquiera ejercer sobre ellos un poder o una autoridad.”
A partir de 1928 se incorporó a la vida profesional como psicólogo en una
Sociedad Protectora de la Infancia en Rochester, cerca de Nueva York.
En 1940 dejó Rochester y también sus actividades de terapeuta y maestro para
ser un profesor, en el verdadero sentido de la palabra, en la Universidad del
Estado de Ohio.
Durante 1944-1946 fue Presidente de la American Psychological Association, y
durante esa misma época se radicó en Chicago, donde permaneció durante 12
años como profesor y Director del Centro de Consejería Psicológica.
En 1957 viajó a Madison (Wisconsin), donde residió hasta 1963. Allí, la
Universidad del Estado le confió cargos importantes, con toda la libertad para
aplicar sus teorías. A partir de 1964 Rogers se radicó en La Jolla (California),
donde trabajó en el WBSI (Western Behavioral Science Institute). En ese lugar
decidió pasar sus últimos días, como hombre sincero, cultivando su jardín y como
el gran hombre que enunció algunas verdades de gran utilidad para el ser
humano. Falleció el 4 de febrero de 1987.
PENSAMIENTO ROGERIANO
Fue partícipe y gestor instrumental en el desarrollo de la terapia no directiva,
mejor conocida como terapia centrada en el cliente, la cual renombró como
terapia centrada en la persona. Esta teoría es conocida por sus siglas en inglés
PCA “Person-Centered Approach” o enfoque centrado en la persona. Sus teorías
abarcan no sólo las interacciones entre el terapeuta y el cliente, sino que también
se aplican a todas las interrelaciones humanas. La terapia rogeriana contrasta
con las perspectivas psicológicas freudianas y las sociales de Alfred Adler y de
Albert Bandura, por el uso preferente de la empatía para lograr el proceso de
comunicación entre el cliente y el terapeuta o, por extensión, entre un ser
humano y otro.
Rogers supone la relación entre el cliente y el terapeuta como el elemento
fundamental para que se desarrolle el saneamiento del consultante. Mediante el
uso de la escucha empática, la congruencia propia del consejero y la aceptación
incondicional, se intenta promover un ambiente libre de amenazas donde el
cliente pueda expresarse libremente. Es a través de este escenario donde este
último podrá, en su tiempo, conocerse a sí mismo y así disminuir su ansiedad y
tratar aquellas situaciones que le acomplejan.
Para el simple lector, la diferencia tangible reside en que la terapia centrada en
el terapeuta se basa en la capacidad de interpretación del profesional. Mientras
que la terapia centrada en la persona el marco de referencia deja de ser el
conocimiento teórico del terapeuta y se centra en como vive el cliente aquello
que le está sucediendo. Dicho en palabras de Rogers "Qué pasa con lo que le
pasa". También, deja de ser una terapia focalizada en resolver el problema, y
más bien se interesa en empatizar con el cliente en lo que está viviendo. Se
preocupa por cómo está viviendo la situación que le toca vivir.
SUS PRINCIPALES AXIOMAS.
Sus enseñanzas se han constituido en un verdadero aporte para la Psicología.
En el ámbito de los valores y de sus convicciones personales, se presentan a
continuación algunas de estas enseñanzas que se refieren a las relaciones entre
los individuos:
1. En la relación con las personas resulta beneficioso comportarse tal como
uno es: Según Carl Rogers, en la relación con los demás «no es útil tratar de
aparentar, ni actuar exteriormente de cierta manera, cuando en lo profundo de
mí mismo siento algo diferente». Nada de esto ayuda a tener relaciones
positivas. Por lo tanto, la congruencia (Todo aquello que siento interiormente es
aquello que expreso, es decir, soy el mismo interior y exteriormente) es una de
las actitudes claves para establecer una buena relación interpersonal.
2. Se logra ser más eficaz cuando uno puede escucharse con tolerancia y
ser uno mismo: Rogers clarificó que en la medida en que se permitía ser como
se es en realidad, le resultaba más fácil aceptarse a sí mismo como un individuo
decididamente imperfecto, que no siempre actúa como lo desea. «Cuando me
acepto como soy, puedo modificarme», dice Rogers, y agrega: «No podemos
cambiar, no podemos dejar de ser lo que somos, en tanto no nos aceptemos tal
como somos». La aceptación de sí mismo permite que las relaciones se tornen
reales.
3. En la relación interpersonal tienen un gran valor el permitirse
comprender a otra persona: Carl Rogers sostiene que el comprender al otro es
riesgoso, ya que podría modificarnos, y todos experimentamos temor frente al
cambio. Pero la comprensión enriquece, porque permite penetrar en el marco de
referencia del otro y conocer su propia visión de la vida.
4. Es enriquecedor abrir canales de comunicación que permitan a los
demás expresar sus sentimientos: Rogers afirma que existe una serie de
recursos para facilitar la comunicación, y algunos de estos recursos dependen
de las propias actitudes. En la medida en que se logra reducir el temor o la
necesidad de defensa, las personas pueden comunicar sus sentimientos
libremente.
5. Es gratificante aceptar a las personas como son: Rogers insiste en que
aceptar realmente a otra persona con sus propios sentimientos no es tarea fácil,
así como tampoco es fácil comprenderla. Es difícil para nosotros permitir que los
demás difieran de nosotros o que piensen y sientan de un modo distinto a como
lo hacemos nosotros. Pero, las diferencias entre los individuos, el derecho de
cada uno a utilizar su experiencia a su manera y descubrir en ella sus propios
significados, es una de las potencialidades más valiosas de la vida y es una
forma de ayudarla a convertirse en persona.
6. Cuanta mayor apertura experimente hacia las propias realidades y hacia
las de los demás, menos se desea «arreglar las cosas: Rogers sostiene que
se puede experimentar mayor satisfacción siendo uno mismo y permitiendo que
el otro sea él mismo. Esta actitud puede suscitar cambios: «Cuanto más deseoso
está cada uno de nosotros de ser él mismo, tantos más cambios se operan no
sólo en él, sino también en las personas que con él se relacionan».
Estas enseñanzas muestran la importancia que Rogers atribuía a las relaciones
humanas y a la calidad del encuentro interpersonal como elemento significativo
para determinar su efectividad. La calidad del encuentro interpersonal es el
elemento que determina hasta qué punto la experiencia libera y promueve el
desarrollo y crecimiento personal.
La teoría de Rogers está construida a partir de una sola “fuerza de vida” que
llama la tendencia actualizante. Esto puede definirse como una motivación innata
presente en toda forma de vida dirigida a desarrollar sus potenciales hasta el
mayor límite posible. No estamos hablando aquí solamente de sobrevivencia,
Rogers entendía que todas las criaturas persiguen hacer lo mejor de su
existencia, y si fallan en su propósito, no será por falta de deseo.
SU RELACIÓN CON LA ORIENTACIÓN PSICOLÓGICA.
La orientación psicológica, una práctica terapéutica que todo ser humano es
susceptible a su campo de acción. Todos, en el transcurso de nuestro desarrollo
personal, necesitamos que se nos refuercen los recursos personales que se han
adquirido o las posibilidades para adquirirlos, y a la vez actualizarlos para
enfrentar situaciones difíciles para su desarrollo real. Se brindan recursos al
orientador para la efectividad de sus acciones terapéuticas, desde la perspectiva
de Carl Roger.
RECURSOS DE LA CONCEPCIÓN ROGERIANA PARA LA
EFECTIVIDAD DE LAS ACCIONES TERAPÉUTICAS
1. La no directividad en la relación de ayuda, es una forma peculiar de
relación orientador-orientando, donde el terapeuta se niega a orientar al
cliente en una determinada dirección, y evita llevar al individuo a pensar,
sentir y actuar según un esquema determinado; la relación de ayuda no
consiste en mostrarle al cliente el camino, sino en crear las condiciones
favorables para el proceso del desarrollo.
“Es el paciente quien sabe qué es lo que le afecta, hacia donde dirigirse,
cuáles son sus problemas fundamentales y cuáles sus experiencias
olvidadas. Comprendí que, a menos que yo necesitara demostrar mi
propia inteligencia y mis conocimientos, lo mejor sería confiar en la
dirección que el paciente mismo imprime al proceso” (Rogers, 1954).
2. Sus principios teóricos lo llevaron a tener una seriedad y rectitud en las
diferentes actuaciones como profesional:
o La búsqueda científica y de la explicación teórica consiste en el
esfuerzo constante y disciplinado para descubrir el orden
inherente a la experiencia vivida.
o El aspecto más válido del conocimiento científico lo constituye la
penetración de la observación y el carácter disciplinado y creador
de la reflexión; no el uso de instrumentos de laboratorio.
o Toda ciencia implica cambio y progreso, no tolera la inmovilidad y
la rigidez.
o Toda teoría contiene elementos erróneos y definiciones
confundidas.
o Expresa la primacía del orden subjetivo. El hombre vive
esencialmente en un mundo subjetivo y personal: toda su actividad
representa la expresión de elecciones y de metas estrechamente
personales y subjetivas.
3. Posiciones personales y profesionales de un terapeuta ante los procesos
de relación de ayuda, donde los requisitos esenciales pertenecen
fundamentalmente al campo de las actitudes, afectividad, conocimiento
propio más que a la preparación intelectual (sensibilidad humana,
desprendimiento afectivo, control en la identificación, respeto a la
persona, comprensión de sí mismo, comprensión empática, coherencia
en lo sentido, pensado, actuado y lo dicho, madurez psicoafectiva).
4. Una metodología con una dirección que se aleja cada vez más de la
técnica y pasa a ser más humana, no sin negar el papel de las técnicas
sino como un instrumento idóneo para expresar y comunicar con eficacia
las actitudes interiores del terapeuta.
SUS TÉCNICAS
o La reformulación (técnica del reflejo): consiste en devolverle al
cliente el mismo mensaje que él había comunicado al terapeuta a
través del lenguaje verbal como no verbal, expresado de manera
explícita e implícita. La reformulación en términos gestálticos, se
puede decir que pone de forma creciente la “figura”, ayudando al
cliente a examinarla y a verificar su coherencia y precisión.
o La reiteración: consiste en la repetición de la última frase o palabra
o asentir con la cabeza para demostrarle al cliente que está siendo
escuchado y comprendido; puede retomar algún concepto con el
objetivo de puntualizar en él.
o La dilucidación y la clarificación: busca reflejar y recoger ciertos
elementos que no se han formulado explícitamente y que quizás
no estén presentes claramente dentro del campo perceptivo del
cliente; trata de revelar sentimientos y posturas no formuladas por
el cliente, pero que racionalmente se puede deducir de sus
discursos o inferirse del contexto en el que éste se mueve. Frases:
“Si he entendido... Como me parece entender... Es esto lo que me
intentabas decir...”
o El reflejo del sentimiento: consiste en recoger el componente
emocional presente de un modo más o menos explícito en la
comunicación del cliente y en proponérselo a través de una clara
verbalización. Frases: “Tengo la impresión, Me parece, Puede
ocurrir que te sientas.” (Bruno, 1998).
BIBLIOGRAFÍA
Bruno, J. (1998). Relación de ayuda de Rogers a Carkhuf. Bilbao: Desclee De Brouwer.
Rogers, C. (1954). El proceso de convertirse en persona. Barcelona, Buenos Aires, Mexico:
Paidos.
Vengoechea, G. P. (2001). ROGERS SU PENSAMIENTO PROFESIONAL Y SU FILOSOFÍA
PERSONAL. Redalyc .
Zaldivar, D. (2000). Intervencion Psicologica . La Habana: Ciencias Sociales.