Rev FHC
Rev FHC
FACULTAD
DE
HUMANIDADES
y
CIENCIAS
REVISTA
SUMARIO Págs.
Crónica 5
EUGENIO COSBRIU . . . . . . La Geografía Lingüística ............. . 29
GERVASIO [Link]
MUÑOZ . ........... . Modalidades del yo disociado . . . . . . . . . . 71
E. M. NABANCIO ..... . Las ideas políticas en el Río de Ja Plata
a comienzos del siglo XIX . . . . . . . . . . . . 97
BENIGNO FERRARIO A propósito de tres textos en lengua
Tsóneka . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
JUAN LLAMBIAS DE
AZEVEDO ........ . .• Informe sobre los Seminarios de Filosofía
en Alemania y en Francia • . . • . . . . . . . . . . 201
LUCE FABBRI DE
CRJ!SSATI'l ••••..•..• • Las Corrientes de Crítica e Historiografía
Literarias en la Italia actual . . . • . . • . . • 231
RODOLFO V. TALICE
Y MARTHA 0TTINO .... Investigaciones sobre la biología de los
roedores autóctonos del género Cteno-
mys . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • 289
BARBARA HoLCMAN DE
SPECTOR ............. • Estudio bacteriológico del contenido intes·
tinal de hemípteros hematófagos • . . . . . . 309
RBNBB KOLSKl ........• Estudio de 11 genealogías en las que apa-
rece el carácter lóbulo adherente • . • . . • 321
EUGENIO RIEsz,
ROSA VIÑOLY
Y ALBERTO ZALTZMAN Contribución al estudio de la cloranila
(tetracloroquinona) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 329
UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
MONTEVIDEO URUGUAY
UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
CONSEJO DIRECIWO:
Decano:
Dr. Carlos Vaz Ferreira
Consejeros:
Dr. Emilio Oribe
Prof. Alfonso IJambías de Azevedo
Dr. Julio María Sosa
lng. Constancio R. Lázaro
Sr. Víctor Cayota
S.r. Isaías Ximénez
Dr. Juan José Carbajal Victorica
Dr. Pedro Ferreira Bercuti
Secretario: Dr. Luis Giordano
Encargado de la Revista: Francisco Espínola
DIRECCION:
Calle Cerrito, 73 (Segundo Piso)
MONTEVIDEO - REP. O. DEL URUGUAY
Decanato y Secretaría . .. .. .. . ... . Teléf.: 9 23 15- 8 45 47
Inscituco de Investigaciones Hiscóricat 8 73 28
lnscicuco de Filología ••. ......... 9 33 01
Laboratorio de Biología ......... . 9 33 02
Biblioteca •.......... . ... . . ..... 9 23 15
DICIEMBRE 1955
REVISTA DE LA
FACULTAD
DE
HUMANIDADES
y
CIENCIAS
UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
MONTEVIDEO URUGUAY
f
r
CRONICA
MEMORIA ANUAL
t Faltas
Consejeros 1 As;z;n- 1 e/aviso 1 LJcencfus 1 siFaltas
aviso
Observacfones
-5-
Durante el año cesaron en sus funciones el Decano, doctor Está en prensa el número 14 de la Revista que se pondrá en
Carlos Vaz Ferreira y los consejeros Emilio Oribe, Pedro [Link] circulación en fecha próxima.
[Link] y Romeo González. El Consejo Directivo de la Universidad El Instituto de Investigaciones Históricas y el Laboratorio de
reeligió al doctor Pedro Ferreira [Link], y los [Link] de Hu- Zoología publicaron "El viaje de William Toller al Río de la
manidades al Dr. Emilio Oribe. Los [Link] de Ciencias eligieron Plata" con reproducciones facsimilares de sus grabados. El mismo
al Dr. Julio María Sosa y los estudiantes del mismo sector al alumno Instituto publicó las Tablas Cronológicas de los Poderes Legislati-
Sr. Isaías Ximénez Trianón. vos y Ejecutivo de la República, revisadas por el alumno Juan
El Consejo Directivo, con la presidencia del Rector de la Uni- Antonio Oddone. El Instituto de Filología de la Facultad editó
versidad, reeligió al Dr. Carlos Vaz Ferreira, Decano de la Facultad mimeografiadas diversas traducciones de que informa la respectiva
por un nuevo período de cuatro años. Memoria. La cátedra de Ciencias del Lenguaje puso en circulación
El Consejo Directivo sesionó públicamente todos los viernes el Vocabulario Campesino y el Cuestionario Idiomático, y la Bi-
de cada semana con excepción de cortos recesos los meses de enero blioteca con motivo de una Exposición del libro francés del siglo
y julio y la semana de primavera. Excepcionalmente, el Consejo XVIII editó el respectivo catálogo. El Seminario de Historia de
realizó alguna reunión de carácter privado de que dan cuenta las la Cultura editó un trabajo del Dr. Carlos M. Rama titulado "La
respectivas actas. ideología del fascismo en el XX".
COMISIONES PERMANENTES.
MISIONES EN EL EXTRANJERO Y BECAS.
Las Comisiones Permanentes del Consejo Directivo funciona-
ron regularmente. Las de enseñanza sesionaron durante todas las El Consejo Directivo otorgó en el año 1955 la pensión de es-
semanas del año. La mayor parte de los asuntos antes de ser trata- tudios correspondiente a la seccion Humanidades al Dr. Arturo
dos por el Consejo fueron informados por las diversas Comisiones Ardao. Durante el año cumplieron con sus obligaciones como beca-
permanentes del propio Consejo. Sólo excepcionalmente se procedió rios en diversos países de Europa, los profesores Juan Llambías de
al nombramiento de Comisiones para casos especiales. Aevedo, Armando D. Pirotto y Carlos lnfantazzi, y el ayudante de
profesor señor Remember Caprio. Partió para Europa el Dr. Eu-
SECRETARIA. genio Riesz en uso de la Beca Gallina! y el Dr. Julio María Sosa
La Secretaría despachó 1164 asuntos; remitió 536 notas y ofi- cumplió una pensión de estudios en Brasil, ambas correspondientes
cios y varias circulares; expidió 371 repartidos y organizó un régi- a 1954. El Consejo encargó diversas misiones de carácter oficial al
men de fiscalización de asistencias de alumnos a clase en libretas consejero Pedro Ferreira Berrutti con motivo de su viaje a México
firmadas por los alumnos y fiscalizadas por el profesor. En la parte y Estados Unidos, y a los doctores Sosa y Riesz con motivo del
administrativa se estableció un sistema de presentación mensual de cumplimiento de actividades científicas en Brasil y Francia; al pro-
cuentas y gastos de los Institutos y Laboratorios controlados por fesor Juan Rodríguez Réguli para actuar en los cursos de perfec-
los directores, jefes y profesores respectivos. cionamiento de Física Moderna realizados en la República Argenti-
na; a la alumna Marta Rodríguez Grau para estudiar en Francia
PUBLICACIONES. la organización de los cursos de Filosofía Moral; al señor Was-
La Facultad publicó en el correr del año el número de la Re- hington Vázquez para realizar estudios de lenguaje en tribus bra-
vista correspondiente a diciembre de 1954 con el siguiente sumario: sileñas; a la señora Esther Dosil de Ramírez, becada por el gobierno
francés, para hacer estudios en la Biblioteca de la Sorbona; al
Centenario del nacimiento de Florentino Ameghino. profesor Carlos S. Carbonell para asistir a un congreso científico
Memoria anual de 1954. en. C:olombia y ª. un grupo de alumnos de Historia del Arte para
F. Bielschowsky: Aporte de los tumores experimentales a la as1sur a la III Bienal de arte de San Pablo. Asimismo encargó di-
histofisiología hipofisiaria. versas misiones y la representación de la Facultad a los señores
Rodolfo V. Tálice y Eisa Momigliano: Investigaciones sobre consejeros J. J. Carbajal [Link] en el Congreso de Juristas de
la biología de los roedores del género Ctenomys. Atenas; al Dr. Carlos M. Rama en la X Conferencia Mundial de
Zelmira Silva Durán: Heterocromía iridis. Ciencias Históricas de Roma; al Dr. Arturo Ardao al Congreso por
Juan J. [Link]: Figura mínima que cubre puntos de una red. la Libertad de la Cultura realizado en Milán; al profesor Alfonso
José Bergamín: Fronteras infernales de la poesía. Llambías de Azevedo a la reunión de Literatura Iberoamericana
Luis Juan Piccardo: El concepto de "Oración". de Berkeley; al estudiante W. Alles para realizar estudios de física
Carlos Visea: La estructura moral de las clases medias (1870 - moderna en Alemania; a los alumnos Braulio Orejas y Alfredo
1914). Ximénez para realizar una excursión científica al Alto Paraná, y
-6- -7-
a Ja señorita Amalia Meléndez para proceder al relevamiento de una serie de normas generales, amplias desde luego, pero exhaustiva,
parte de los archivos de Río de J aneiro. con el propósito de fijar con carácter permanente las directivas del
funcionamiento de esta Facultad a fin de evitar improvisaciones de
cualquier orden, tan opuestas a los principios educacionales.
DESIGNACIONES.
"Previo al delineamiento de la encuesta corresponde pues pre-
El Consejo Directivo entre otras designaciones, hizo las si- cisar claramente los puntos fundamentales sobre los que aquella
guientes: al profesor Alberto Soriano para representar a la Facul- deberá basarse. En tal sentido creemos que no puede haber opinión
tad en el Festival Musical de Caracas; a la Srta. Susana Salgado contraria a los tres siguientes:
Gómez, alumna de Musicología, ante las Juventudes Musicales del Finalidad de los estudios.
Uruguay; al Dr. Rodolfo V. Tálice en el Congreso de Profesores
de Higiene y Medicina Preventiva; al Dr. Julio María Sosa ante Ordenamientos de los planes de las licenciaturas.
el Instituto Cinematográfico de la Universidad; al Dr. Eugenio Requisitos de admisión.
Coseriu ante la Unión de Sociedades Polacas con motivo del cente-
nario de Adam Mickewietz y al Dr. Luis Giordano ante la Comisión "Con respecto al primer tema surge de inmediato el problema
de Educación de la Exposición Nacional de la Producción. de las limitadísimas oportunidades que se sospecha tendrán nuestros
graduados en su actuación futura, tema que ha ocupado en los
últimos tiempos la atención de todos, muy particularmente la de los
HOMENAJES. estudiantes. Pero no es este el único punto de vista a tener presente
y la ley de creación de la Facultad nos recuerda deberes muy im-
El Consejo Directivo adhirió y organizó los homenajes a Paul portantes sobre el estudio desinteresado y la investigación pura.
Claudel, al profesor de la Facultad, Ergasto Cordero, Emilio Ravig- Hay además un aspecto de Ja orientación de la enseñanza que tiene
nani, Zorrilla de Sao Martín, Alberto Einstein, Adam Mickewietz que ver con todos los centros de estudio, pero que nuestra Facul-
y W. A. Mozart. tad puede y debe tener presente, quizás por sobre los otros dos
aspectos anteriores. Este es el de la preparación de los jóvenes para
ALUMNOS. enfrentar los graves problemas humanos, con conocimiento de sus
motivaciones y objetividad y una moral sólidamente comprendida.
Se inscribieron en 1955 para los cursos regulares de la Facultad Deseamos recordar que este punto de vista nada tiene de original y
498 alumnos de los que son uruguayos 470, extranjeros 28; hombres que forman legión los universitarios que en todos lados llaman la
176 y mujeres 294. De estos alumnos, por haber asistido regularmen- atención sobre la deshumanización de la cultura en la universidad
te a los cursos del año lectivo, están en condiciones de presentar sus moderna.
trabajos: 255. Como es sabido, las inscripciones se toman al comien- En lo que se refiere a la racionalización de los planes de las
zo del año lectivo para los cursos permanentes pero el número de licenciaturas cabe preguntar sobre la necesidad de una preparación
estudiantes es mayor desde que asisten a cursos y cursillos que no básica en la iniciación de los estudios de Facultad. Así mismo se
abarcan la totalidad del año, como ocurrió con los de Biología Ce- deberá pensar en el esfuerzo a exigir al estudiante y desde luego
lular, Lengua y Literatura Inglesa, Lengua Alemana, Pedagogía de en las materias que se considera deben incluirse en las distintas
la Fonética, Historia de la Cultura Italiana, etc. cursos y cursillos licenciaturas. También deberá formarse criterio respecto a las razo-
que contaron con crecido número de asistentes. nes que deberán existir para la inclusión o exclusión en el futuro
de otras materias y para la creación de otras licenciaturas.
CLAUSTRO. "Los requisitos de admisión deberán naturalmente ser determi-
nados en función de la enseñanza impartida en la Facultad y como
La Asamblea del Claustro fué convocada oportunamente reali- lo establece la ley de creación en su espíritu, no existirán, para
zándose la elección de sus delegados el 27 de diciembre. Previamente quienes asisten a esta Facultad con el elevado propósito de profun-
el Consejo Directivo realizó una encuesta entre profesores y alum- dizar sus conocimientos e investigar en un determinado tema. Debe-
nos con el fin de preparar y anticipar la labor de esta Asamblea. rá pues pulsarse la opinión de profesores y estudiantes respecto a
Esta encuesta estableció los siguientes principios: la obligatoriedad de preparatorios, creación de preparatorios espe-
"Proyecto del Consejero Constando R. Lázaro, aprobado por la ciales, etc.
Comisión Especial (sesión del 11 de mayo de 1955). Consideramos "De este breve planteamiento del problema, surge el siguiente
que debe realizarse un esfuerzo definitivo en el planteamiento de proyecto de
-8- -9-
ENCUESTA PROFESORES DEL EXTRANJERO
LETRAS
CIENCIAS
Ciencias del Lenguaje:· Prof. Adolfo Berro García.
Sánscrito: Prof. Nicolás Altuchow. CIENCIAS BIOLOGICAS
Lengua y Literat11-ra Griegas: Prof. Pedro Heller.
Lengua y Literatura Griegas: Profra. Lea S. de Scazzocchio. Biología General y Experimental: Profesor Rodolfo V. Tálice.
Lengua y Literatura Latinas: Profra. María del Rosario Fernán- Ayudantes: Remember Caprio y María E. Franca Rodrí-
dez Alonso. guez (a. i.).
Lengua y Literatura Latinas: Prof.: Vicente O. Cicalese. Anatomía Microscópica y Citología: Prof. Julio María Sosa.
Lengua y Literatura Latinas: Prof. Armín Schlaefrig. Genética: Prof. Constando R. Lázaro.
Lingüística General e Indoeuropea: Prof. Eugenio Coseriu. Zoología: Prof. Raúl Vaz Ferreira.
Lingüística y Filología Romance: Prof. Armín Sclaefrig. Entomología: Prof. Carlos S. Carbonell.
Literatttra Española: Prof. Carlos Sabat Ercasty. Botánica: Prof. Bernardo Rossengurt.
Literatttra Española: Profra. Sarah Bollo. Paleontología: Prof. Rodolfo Méndez Alzola.
Literatura Iberoamericana: Prof. Alfonso Llambías de Azevedo. Q1,ímica Orgánica y Biológica: Prof. Eugenio Riesz.
Literatura Uruguaya: Prof. Roberto lbáñez. Geografía Física y Biológica: Prof. Jorge Chebataroff.
Literatttra Italiana: Prof. Luce Fabbri de Cressatti.
Introducción a la Filosofía: Prof. Juan Silveira Larrart.
Estética Particular: Prof. Emilio Oribe. FISICA - QUIMICA - MATEMATICAS
Estética General: Prof. Emilio Oribe.
Lengua Port11guesa: Prof. Walter Wey. Física: Prof. Félix Cernuschi.
Análisis y Composición Literarios: Prof. Francisco Espínola. Químico Física: Prof. Juan Rodríguez Réguli. Ayudante: Ra-
món Sosa Sánchez.
Química: Prof. Eugenio Riesz. Ayudante: E. Zaltzman.
HISTORIA Astronomía: Prof. Félix Cernuschi.
Introducción a los Estudios Hist6ricos: Prof. Carlos M. Rama. Cttrsos Introductivos de matemáticas: Prof. Alfredo Jones
Prehistoria del Litoral Rioplatense: Prof. Eugenio Petit Muñoz. Odriozzola.
Ciencias Históricas: Prof. Lincoln Machado Rivas. Matemáticas Superiores: Prof. José Luis Massera.
Historia Unitersal (Antigüedad): Prof. Carlos Pittaluga Vidal. Seminario: Prof. José Luis Massera.
Historia Universal (Contemporanea): Prof. Lincoln Machado Mecánica Celeste: Prof. Carlos A. Etchecopar.
Rivas. Ciencias de la Emefianza: Prof. Dr. Carlos Vaz Ferreira.
-12 - -13-
CURSILLOS ESPECIALES pecuniario, que representan un elevado mont~, hao sido contem-
pladas en el proyecto de presupuesto que se encuentra a estudio en
A cargo del profesor Ralph A. Cowling se dictó el curso de el momento en que se redacta esta Memoria.
Lengua y Literatura Inglesas y con el apoyo de la Legación de Ale-
mania, el de Lengua Alemana con el profesor Luis P. Hcller. Los CONGRESO DE FACULTADES DE FILOSOFÍA LATINOAMERICANAS.
cursillos de Biología Celular fueron dictados por los profesores
Clemente Estable, Carlos De Robertis y Francisco A. Sáez. El Pro- La Facultad ha tomado a su cargo 1a organización del Con-
fesor W áshington V ázquez dictó un cursillo sobre Pedagogía de greso de Facultades de Humanidades y Ciencias y Filosofía de La-
la Fonética y el profesor Hyalmar Blixen otro sobre Literatura pre - tinoamérica. Una Comisión Organizadora emanada del Consejo
colombina. Como se ha indicado en otro lugar de esta Memoria, el estudia esta organización y su Comité Ejecutivo ha llamado a cola-
profesor Luden Mercier dictó un curso sobre Literatura Francesa borar en este asunto a los profesores y alumnos de la Facultad.
Contemporánea y el profesor Jaim Gamzú sobre arte contemporáneo.
AÑO GEO - FÍSICO INTERNACIONAL .
-14- -15-
pabellón. Por otra parte en el " Stand Bibliográfico" de la Exposición SINTESIS DE LA LABOR DESARROLLADA POR EL
figurarán las publicaciones hechas durante los diez años de existen- INSTITUTO DE INVESTIGACIONES
cia de la Institución.
VINCULACIONES CON CENTROS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
E INVESTIGADORES
SOCIEDAD INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA.
El Instituto ha proseguido su correspondencia con instituciones
La Facultad ha adherido a la Federación Internacional de Socie- y profesores vinculados a las disciplinas históricas. Por intermedio
dades de Filosofía. Una vez que su Instituto de Filosofía esté en fun- de la comisión encargada por esta Dirección a la Srta. Amelia Me-
cionamiento tomará contacto con este organismo internacional. léndez ha sostenido en este año, un activo intercambio con centros
docentes y archivos brasileños.
Normalmente, el desarrollo de las actividades de investigación
y de enseñanza sufren dificultades de orden pecuniario. Se aspira DELEGACIONES.
a que con un presupuesto más amplio pueda cumplirse con los fines
La Delegación en Buenos Aires, a cargo de la Srta. Amalia
legales en forma más adecuada y eficaz. Sin perjuicio de lo indicado,
Fanelli ha continuado sus investigaciones en el Archivo General de
los servicios docentes se han cumplido con toda regularidad.
la Nación, Museo Mitre, Instituto de Investigaciones Históricas de
Saluda al Sr. Rector muy atentamente. la Facultad de Filosofía y Letras, etc. Y la Sra. Clara Fanelli de Chac,
ha colaborado en la traducción de manuscritos procedentes del
CARLOS V AZ FERREIRA Foreign Office.
DECANO La Delegación en España, confiada al Dr. Emiliano Jos, ha con-
LUIS GIORDANO tinuado su labor en los Archivos de Madrid y Sevilla, rep:Útiendo
SECRETARIO importantes fotocopias documentales.
La Delegación en Londres, a cargo de la Srta. Margarita Fran-
klin continuó sus investigaciones, exhumando material de trascen-
dental interés para la historia rioplatense.
INSTITIJTO DE
INVESTIGACIONES
HISTORICAS BIBLIOTECA.
16 - - 17 -
EDICIONES.
I) Colaboradores: Han colaborado con el Departamento los
Se ha incorporado a las ediciones del Instituto el tomo 11 de profesores B. Ferrario, N. Altuchow, W. Vásquez y G. Zannier y
los DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DE LA REPÚBLICA o. DEL URU- los estudiantes Sres. M. García Puertas y H. Solari.
G1!AY, Relatos de Viajes, Memorias y Autobiografía, Viaje de Wi-
lluim Toller a la Banda Oriental y Río de la Plata, editado en cola- II) Relaciones e intercambio. El Departamento ha mantenido
boración con el ~ab?ratorio de Zoología, y en breves días aparecerá vivas las relaciones ya establecidas en los años anteriores y ha esta-
el Cuaderno Artigmsta N 9 1 a cargo del Dr. Petic Muñoz cuya im- blecido nuevas relaciones con estudiosos, asociaciones científicas e
presión se está concluyendo. ' instituciones del exterior, enviando y recibiendo material bibliográ-
Acaba de aparecer el primer volumen de los MANUALES AUXI- fico e información científica.
LIARES PARA LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA, }UAN ANTONIO ÜDDONE
Poder Ejec11,tivo - Poder Legislativo, 1830 • 1951, Tablas Cronol6: III) Biblioteca. El Departamento ha seguido ampliando su
gicas: continúa en preparación, para publicar dentro de esta misma acervo bibliográfico, mediante adquisiciones, suscripciones y canje.
serie el Catálogo de la Hemeroteca Histórica dei Instituto. Obras entradas: 141 (56 revistas). La biblioteca ha tenido durante
Se encuentra en prueba de páginas, el tomo 111 de los Docu- el año lectivo un movimiento de 418 obras prestadas a 126 lectores.
MENTOS PARA LA HISTORIA DE LA REPÚBLICA 0. DEL URUGUAY,
Dominaci6n. lmo - brasileña. La re11oluci6n ·oriental de 1822-1923. IV) Ficheros. El Departamento ha continuado ampliando sus
ficheros de universidades, bibliotecas, centros de estudios lingüísti-
cos, revistas, editoriales y librerías, así como sus varios ficheros bi-
CURSOS DE LA LICENCIATURA DE HISTORIA QUE SE DICTARON EN EL bliográficos.
INSTITUTO.
Se cumplieron las clases prácticas del curso de Introducción a V) Cmsillos. Bajo la égida del Departamento se han dictado
los Estudios Históricos; y los cursos de Seminarios de Historia Na- los siguientes cursillos: a) Fonética y fonología. (Prof. W. Vásquez),
cional. 10 clases; b) Pedagogia lingiiistica (Prof. W. Vásquez), 10 clases;
c) Sánscrito y cttltura india (Prof. N. Altuchow), 21 clases.
VISITA DE PROFESORES EXTRANJEROS. VI) Traducciones. Se han traducido por estudiantes de la Fa-
cultad los siguientes trabajos: 1) S. Ulhnann, Signos y símbolos;
Dictó dos conferencias en el Instituto el Dr. Harold Davis de la 2) B. Lee Whorf: Un modelo indio del Universo; 3) T. Bolelli, Indi-
American U niversity de Wáshington.
viduo y sociedad en el lenguaje; 4) H. Hatzfeld, La nueva estilís-
tica; 5) E. Sapir, Esquemas fónicos en el lenguaje.
Saludo al Sr. Decano muy atentamente Saludo al Sr. Decano muy atte.,
Dr. EUGENIO COSERIU (Fdo.) ALFONSO UAMBIAS DE AZEVEDO
JEFE DEL DEPARTAMENTO }EFE DEL DEPARTAMENTO
El total de obras presentadas durante el afio es el siguiente: De la comJ?aración de las cifras del cuadro procedente se dedu-
9.979. c~f que, ª partir de 1953 incluso, se opera una estabilización de
ª ra~jtanto en las obras prestadas como en el número de lectores.
se ob n embarg~, e~ de .hacer notar que, con respecto al año 1954,
serva una dmrunuaón de casi 900 obras prestadas y de lectores
-22-
- 23 -
COMISION DE BIBLIOTECA Y ADMINISTRACION.
CUADRO DEL MOVIMIENTO TOTAL DE OBRAS y
LECTORES
La Comisión de Biblioteca estuvo integrada por los señores
Consejeros, Dr. Emilio Oribe como Presidente, Ing. Constando (Préstamo en sala, domicilio y renovaciones)
Lázaro, Prof. Alfonso Llambías de Azevedo y Sr. Víctor Cayota.
Se realizaron 18 reuniones en las que se consideraron las necesidades Mes Obras Lectores
generales de la Biblioteca y las particulares de cada especialidad. 1 1
La distribución del rubro de adquisiciones se realizó de acuerdo Enero
a un reglamento aconsejado por la Comisión de Biblioteca. Una 663 401
Febrero 626
cantidad de dicho rubro fué repartida en partes iguales entre todas Marzo
354
las materias que se dictan en la Facultad, y el resto se destinó para 984 591
Abril 812
atender suscripciones de publicaciones periódicas y adquisición de Mayo
505
obras de interés general. Se dispuso así de la cantidad aproximada 1.026 701
Junio 882
de $ 300. 00 para cada asignatura. Julio
694
Se mantuvo el criterio general de adquisiciones directas, hecho 697 444
Agosto 975
este que produce. mayor rendimiento adquisitivo, a pesar de que 697
Setiembre 860
el tipo de cambio dirigido que se utiliza para la compra de libros, 603
Octubre 970
y que cotizaba el dolar a $ 1.90, varió en el correr del año, elevan- Noviembre
683
843 573
do dicha cotización a $ 2. 10. Diciembre 641 431
Se dispuso de un rubro anual de $ 14.400.00, que, como en años
anteriores, resultó insuficiente para cubrir las necesidades biblio- TOTALES 9.979 6 .632
gráficas de la Biblioteca. , 1 1
Se compraron 185 obras y 28 microfilms por valor de $ 2. 796
con 45 centésimos en la Sección Ciencias y 219 obras por valor de DISCRIMINACION POR MATERIAS
$ 4. 903. 51 en la Sección Humanidades; el resto del rubro se des- Obras generales ........ . 153
tinó a la adquisición de obras de interés general y de referencia, Filosofía . .. . Ciencias Puras .......... . 781
1.801 Ciencias Aplicadas ..... . .
suscripción de publicaciones periódicas y a completar colecciones. Psicología .. : : : : : : : : : : : : 686 9
Se mantuvieron 107 suscripciones a publicaciones periódicas, Arte
Religión . . . ...... .... . . . 124 Literat~~~ .. . ........ · · · · · 1.397
69 de Ciencias y 38 de Humanidades (incluyendo 12 de Psicología). Ciencias Sociales . .. . . . .. . 368
. ............. . 3.397
Detallamos a continuación las adquisiciones que se destacan por su Historia . .............. . 919
Filología .. . ........... .
importancia:
218 Revistas ... ............. 491
Bacon, F. Works. London, C. aad J. Rivington, 1826. 10 vol. Obras prestadas en sala de lectt,ra:
Encyclopédie, ou Dictionnaire Raisonné des Sciences, des Arts et Obras P,-es14das o domicilio· .. · · · · · · · · · · · · 3 · 309 a l. 83 7 lectores
Obras f>resJad4S " domicilio~ ...•.. .. · · . · · · · · · · · · · ' 4.384 a 3.119
des Métiers. Mis en ordre & pub lié par M. Diderot. . . & quant a
Obras renovadas: . . · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · 4.384 a 3.119
la partie Mathématique, par M. D' Alambert. . . París, Chez Brias- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.192
son, David, Le Breton, Durand, 1751-1765. 17 vol. y 11 vol. de
lám. Herder, Johann G. Samtiche Werke. Stuttgart, J. G. Gotta'
CUADRO COMPARATIVO DE LAS OBRAS LEIDAS
schen Buchhandlung, 1827 • 1830. 30 vol. Levy, Emil. Provenzalis-
DURANTE LOS ULTIMOS CINCO AÑOS
ches Supplement · Würterbuch. Leipzig, O. R. Reisland, 1894 - 1924.
Thesaurus graecae linguae, ab Henrico Stophano. Graz, Aka- 1951: 5.149 obras para 3.881 solicitantes
domische Druck-U, Verlagsanstalt, 1954. 7 vol. 1952: 7.788 .. .. 5.645
1953: 10.586 .. 7.253
1954: 10 .846 7.531 tt
El total de obras presentadas durante el año es el siguiente: ce De la comparación de ~as cifras del cuadro procedente se dedu-
9.979. "f que, ª parttr de 1953 mcluso, se opera una estabilización de
c1 ra~i::~to en las obras prestadas como en el número de lectores.
b mbarg<?, e~ de .hacer notar que, con respecto al año 1954
se 0 serva una d1smmua6n de casi 900 obras prestadas y de lector~
-22-
-23-
correspondientes. Comparando las cifras de obras prestadas en su
discriminación por materias, se comprueba una disminución de 400 enviado 1.200 avisos de reclamos. Además se han reservado 126
libros para lectores interesados en su consulta.
obras en Filosofía y de 300 en Ciencias, lo que en cifras totales, ex-
plica la diferencia anual anotada.
Es necesario señalar además que los alumnos del Instituto de PROCESOS TECNICOS.
Profesores Artigas, del Instituto A. Vál:quez Acevedo, etc., continúan
utilizando los servicios que la Biblioteca ofrece en su Sala de Lectura. En el curso de este año la sección superó ampliamente el
c?rd d.e producci_?n del año ~nterior, pese a la ausencia de la [Link]
Préstamo anual. - Este préstamo se realiza con aquellas obras c1onaria m~ .antigua y expenmentada de la Biblioteca.
de texto para los cursos de griego y latín, necesarias para el trabajo Se clasif1caron y catalogaron 1 098 libros más q l ñ
diario del alumno, y de las cuales la Biblioteca posee varios ejem- 1954, año en el que ya se había registrado un aumen~e e~ e.d ª 0
plares. Este año fueron prestados por este sistema 15 libros. ble de producción. o cons1 era-
Préstamo especial a Laboratorios e Institutos. - Los laborato- Se organizó el personal de dicha sección quedando
gado por la mañ~na y otro por la tarde, lo qu'e favoreció l~n ench-
..
rios e Institutos retiran de la Biblioteca Central el material biblio- regular del trabaJO. . marc a
gráfico necesario para sus servicios. En el corriente año, la cantidad
de obras que retienen los mencionados institutos y que se prestan Los cuadros siguientes dan detalle de los trabajos realizados:
sin límite de tiempo, es la siguiente: ln~entario: - En el correr del año se incorporaron 2 070 b
en el libro de mventario, las que sumadas a 1 25 176 · . 0 ras
Departamento de Geografía Física . . . . . . . . . . . . 7 hasta 1954, dan un total de 27 . 246. as · registradas
Departamento de Literatura Iberoamericana . . . . 67 En revistas se posee un total de 27 35 5 e·
Departamento de Lingüística . . . . . . . . . . . . . . . . 23 títulos. Sumadas las cantidades totales d~ libr Jemp1are~ pa~a 1 . 788
Laboratorio de Anatomía Microscópica . . . . . . . . 72 riódicas el acervo de la B ·bl· os Y publicaciones pe-
Laboratorio de Astronomía . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81 b ·br •áf. i ioteca es, en la fecha, de 56 601 piezas
1 iogr teas. Por lo tanto, hay un aumento de 5 894 .. d d
Laboratorio de Biología General y Experimental 37 respecto al año anterior. · uni a es con
Laboratorio de Botánica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
Laboratorio de Entomología . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Laboratorio de Genética . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11 ÜBBAS CLASIEICADAS y FICHAS PRODUCIDAS.
Laboratorio de Fotocinematografía . . . . . . . . . . . . 11
Laboratorio de Hidrobiología . . . . . . . . . . . . . . . . 31 Obras clasificadas 3.619 (Promedio diario: 12'3)
Laboratorio de Paleontología . . . . . . . . . . . . . . . . 19 Obras de Institutos. ~~~~1~8'.ad~~: 474
Laboratorio de Psicología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 1:otal de fichas permanentes · 22.007
Laboratorio de Química . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 31 Fichas provisorias 1.293
Laboratorio de Química - Física . . . . . . . . . . . . . . 1 ...........
Total producido .. : · · · · · · · · · · ·
23.300 (Promedio diario: 79'3)
Laboratorio de Zoología . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
FICHEROS AL PUBLICO
TOTALES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 448
Fichas de autor 5.522
Fichas referencia ·¡~t~~ · · · · · · · · ·
CUADRO COMPARATIVO DE LAS OBRAS PRESTADAS A Fichas de materia ···· ·· ·· 33
LABORATORIOS E INSTITUTOS Fichas ref. materia· · · · · · · · · · · · 6.973
344
1954 .................. . 354 obras Topográficas ..... : : : : : : : : : : : 3.642
1955 ....... . .......... . 448 obras
FICHAS EN LOS CATALOGOS INTERNOS
La creación de nuevos Laboratorios y Departamentos ha apare-
jado un aumento sensible del préstamo mencionado, tal como lo Fichas d~ i~entidad de autor . . . 4.002
demuestra el cuadro precedente. Referenc1a identidad autor
Reclamos y Reservas. - Periódicamente se realizan los recla-
Identidad de entes colectivos·:::
Ref. entes colectivos 1 g~
mos de obras atrasadas en el plazo de devolución. Este año se han Indice de materia
. . .· .· .· .· .· .· .· .· .· .· IO
749
-24-
- 25
Para mostrar el aumento de producción ya anotado, se da un Sumados a las cifras de 1954, los totales son los siguientes:
cuadro comparativo de lo realizado en los últimos años:
Títulos Ejemplares
Años 1953 1954 1955
Hasta 1954 ............... . . 1.613 23.531
Libros incorporados . ... .. ... .... . 2.040 2.394 2.070 Hasta 1955 ................ . 175 3.824
Libros clasificados y catalogados .. . 745 2.591 3.619 Totales ... . .. . .. .... .. . 1.788 27.355
Fichas provisorias ............... . 1.182 I.606 1.293
Total fichas permanentes ... .... . . 6.319 17.579 22.007
Total fichas producidas .......... . 7.501 19. 185 23.300 Es de hacer notar que se ha logrado la normalizaci<)n total de
los procesos técnicos de revistas, por lo cual los ficheros corres-
Un hecho a destacar y que contribuyó al incremento anotado, pondientes se encuentran completamente al día.
es que se siguió un plan definido en el proceso de dasificación y El detalle de las fichas producidas para los distintos catálogos es
catalogación de los libros. Se realizó la clasificación en forma sis- el siguiente:
temática y discriminada por materias, para lo cual se utilizó la es-
pecialización en determinadas asignaturas de los funcionarios de Fichas de título: 157; fichas de materia: 154; fichas de país: 169.
esta sección. En el caso de Ciencias, en que la Biblioteca carece de Total de fichas producido para los catálogos al público: 480.
personal especializado, se contó con la valiosa y voluntaria colabo-
ración de los profesores José L. Massera, F. Cernuschi y del ayu-
dante del Departamento de Astronomía Sr. A. Lista. Como conse- ENCUADERNACIONES.
cuencia de ello, la Biblioteca ha extendido las secciones corres- Este año, como en los anteriores, se mantuvo el rubro mensual
pondientes a Matemáticas, Física y Astronomía del sistema de cla- de $ 100. 00 para encuadernaciones. Se trabajó con dos encuaderna-
sificación universal Dewey. dores, que encuadernaron 311 volúmenes por un valor de $ 1.200.40.
De acuerdo al plan mencionado, se completó y se mantiene al
día la clasificación de las siguientes materias: Psicología, Arte, As-
toriatronomía, Física, Geografía Física y Geología, Literatura e EXPOSICION DEL LIBRO DEL SIGLO XVIII.
Historia. En el correr del año se realizó una importante adquisición de
Por último, se clasificaron casi enteramente, en las distintas obras de los siglos XVIII y algunos de los siglos XVII y XIX. Entre
materias, las obras de la colección Morelli. ellos se destaca por su importancia la 1~ edición de la Gran Enciclo-
pedia, ya mencionada.
INSTITUTOS Y LABORATORIOS. Conjuntamente con un número apreciable de obras d~l Profe-
Mensualmente se realiza el inventario y catalogación del material sor Lincoln Machado Ribas y otras del Dr. Armando Pirotto, se
que reciben los Institutos de Historia y Filología. Cada Instituto co- realizó una Exposición del libro del siglo XVIII, que estuvo abierta
pia las fichas realizadas en la Bibiloteca Central, que, una vez de- al público en el período setiembre • octubre.
vueltas, son incorporadas al Catálogo General. Este año se comenzó
a catalogar el material que posee el Laboratorio de Psicología. :EDICIONES DE LA BIBLIOTECA.
El cuadro siguiente registra la cantidad de libros y revistas
sometidos a este proceso: Se continuó editando trimestralmente el Boletín informativo,
en que se da cuenta de los libros y revistas entrados en la Facultad.
Instituto de Filología . 215 volúmenes 133 revistas 218 fichas Este año se imprimieron los Nos. 36, 37, 38 y 39.
de libros. Con motivo de la Exposición del libro del siglo XVIII, se editó
Instituto de Historia . . 233 volúmenes 619 revistas 253 fichas un Catálogo en el cual se detalló extensamente el contenido y carac-
de libros. terísticas de los libros exhibidos.
Lab. de Psicología . . . . 39 volúmenes 47 fichas Al finalizar este informe, que se ha realizado en la forma más
de libros. -objetiva posible, saludan al Sr. Presidente de la Comisión de Biblio-
HEMEROTECA. teca con la más alta consideración, María E. Ct11rballal de de Torre,
- Leonor Pesaj - María Luisa Torrens de Vignolo - Manuel
Se registró la entrada de 175 títulos nuevos que comprenden García Puertas - Víctor Sans - María E. Castilla - Maria E. D'
3 . 824 números de revistas. Angelo.
-26- -27-
,
EUGENIO COSBRIU
La Geografía Lingüística
-29-
Acerca de tal método, de sus fundamentos y de sus alcances senr_ido. un "centro" puede ocupar u~a posición excéntrica en un
prácticos y teóricos, entiende informar brevemente este ensayo. territor10, como es el caso de Montevideo y de Buenos Aires e 1
Las comprobaciones de la geografía lingüística en este sentido, Uri;iguay Y ~n la Argentina. Y lo que se aplica a las localid~de~ e
aunque logradas en un terreno propiamente glotológico, se relacio- a~l1ca. también a las regiones lingüísticamente "centrales": en ~e
nan estrechamente con la geografía como tal y no pueden dejar de Hipa01a roma~a, eran zonas de irradiación lingüística la Tarrac:
interesar a esta disciplina -en la medida en que ella considera la n~nse y la Bét1ca, ambas "marginales" en la Peninsula (fig. 1). D 1
cierra como "habitat" del hombre y, al mismo tiempo, considera mismo n;iodo, los obstácu}os "naturales" -ríos, montañas, mares_:_
como pertenecientes a su objeto todas aquellas realizaciones huma- no son ~ie~pr~. y ~ecesai:iamente tales desde el punto de vista de la
nas que tengan extensión en el espacio--, no sólo por el empleo geografia lm~ lSttc~~ asi como no _lo [Link] desde el punto de vista
común del instrumento cartográfico, sino también porque revelan de la geograf1a pol1ttca: al contrario, ciertos grandes ríos (como el
un aspecto esencial de las relaciones entre la vida social y cultural
del hombre y su ambiente natural. Sin embargo, hay que señalar,
aunque de paso, que la misma expresión puede entenderse también
en varios sentidos no-técnicos, según el concepto que se tenga de lo
geográfico y de lo lingüístico, según se ponga el acento principal en
el sustantivo "geografía" o en el adjetivo "lingüística" y según las
relaciones que se quieran destacar entre ambiente de vida y lenguaje.
1.2. Las relaciones que destaca la g~ografía lingüística, en el
sentido que hemos llamado "técnico", no se entienden como relacio-
nes directas entre el ambiente natural (geográfico) y el lenguaje, sino
como relaciones entre el ambiente geográfico y la difusión y dis-
tribución espacial de las formas lingüísticas. Y no se conciben como
relaciones de por sí determinantes, sino como relaciones condicio-
nadas política, social y culturalmente: más bien que a la geografía
física, atañen a la geografía humana y política. Así, los "centros de
irradiación" de los que ella habla no son los centros geométricos
de los territorios estudiados, sino los centros políticos, administrati-
vos, culturales y religiosos, los centros comerciales y de comunicación
(por ej., grandes ciudades; capitales de estados, de provincias o de
a : . : : a > CO~Ü-hTES bt
departamentos; ciudades industriales, centros de producción y con-
sumo, localidades de feria o de empalmes importantes, santuarios, liO/'fAIYÜA ci()N
ciudades universitarias, etc.), es decir, aquellos mismos que se
consideran como centros "propiamente geográficos" (2). En este
FJG. l. - la Hispania romana (según w. ENTWISTLE y H. MEJER).
t1llas, MarbUJ'go, 1952. Sobre el atlas de Nueva Inglaterra: H . KURATH y ouos. !lft1nu"1 o/
Rhin, ~l J?anubio, el Río de la Plata) son a menudo puentes de
lhe Linguislic Geogrt1pby of Nftll Engl1md, Providence, R. l., 1939. Sobre la técnica de la
investigación, la importancia del método geográfico y sus alcances, d. en particular: K. }ABERG,
Spr11cbgeogr11phie. Beitrt1g zum V ersliindnis des Atlos t;,.guistique de 14 Fr1t11ce, Aacau, 1908;
ID., Aspects géogrt1phiq11es du ltlng.,ge, París, 1936; ID. y ]. ]UD, Der Sprt1cb111tas llls Por- c?murucac1ón más bien_ que límites; pero pueden representar obs-
schungsi1Jstru1TU1rt, Halle, 1928; V. BERTOLDI, LinguÍJtict1 storic". Q11eslioni di metodo, Géno-
va • Roma, [1942). Sobre la "lingülstica espacial" : M. BARTOLI, Linguistic11 spt1zillle, en R.
taculos. pa;a la e~pansió_n lingüística si impiden efectivamente la
BJASUTTI, Le r11zze e i /Jopoli dellt1 Terr11, l, Turln, 1940, pp. 320 • 336; ID., Le nomu sp11· comun1~ac1ón o si constituyen fronteras administrativas, político.
zWí, en US, pp. 35 • 54 (v. también n. 37). Sobre el lupr y la importancia del método
geográfico en la historia de la lingüística: A. MEILLllT, u méthode comp11r111ive en Jinguúti· económicas o, en otras épocas, aun eclesiásticas. Por lo tanto
q11e bistorique, Oslo, 1925, pp. 60 • 71; A. PAGLIAJIO, Som"'4ÑO di linguistic11 11rioeuro(>et1,
I, Roma, 1930, pp. 89 • 92, 172. 177, y passim; I. loRDAN, An lntroduction to Ronunce
tampoc? las zonas lingüísticamente "aisladas" coinciden siempre ~
Linguissics. lis Scbools 11nd, Scbolors, trad. ingl. de ]. ORR, Londres, 1937, pp. 144 • 200; V. necesariamente con las zonas naturalmente aisladas (por ej islas 0
BERTOLDI, ÚI p11rol11 q1111le mezzo d'esprersione, Nápoles, 1946, pp. 9 • 37. Véame, además,
los recientes "balances•· histórico· críticos de C. SCHICK, u geogr.,fi11 1it1guistict1, en "Paidela''. va~~~ de alta mo~taña, de difícil acceso), si no son aisiadas ·;ambién
IX, 1954, pp. 241 • 277d y G. BOTTIGLIONI, [Link] Geogr11pb1: Acbievemenls, Methods ,,,,,¡,
Orünt11tiot11, en "Wor ", X 1 1954, pp. 375 - 387. Varios aspectos y problemas de g. t. se
exponen y se discuten tambien en: W. v. W AJITllURG, Problenus 1 métodos tle le li#güís1U:t1,
fº 1
.tica o eco~ómJcamente. Es por esto que se puede hablar de ais-
eamien~o de ciertas re~ones en ciertas épocas, por ej., de Toscana
uad. esp., Madrid/ 1951. Verdaderos modelos de una sabia aplicación del método geográfico
a la hisroria lingü stic:a pueden verse en: R. MEN tNDEZ PIDAL, Orígt!lles del espt1fiol, 3• ed., n Italia Y de Florencia en Toscana, en los siglos IX y X (3). Es
Madrid, 1950; ID., El UliOm11 español en sus prinuros tiempos, B. Aires, 1942.
(2) Cf. G. DEVOTO, Pro/ilo dí stori11 linguistiu it11lútnt1, Floreoda, 1953, p. 33. ( 3) Id., ibid, p. 31.
-30- - 31
11
plano más general, puede hasta inducir que los distint ·
decir que no sólo se trata de geografía política, sino de geografía lin~ísticos reflejan distintas mentalidades. Pero el pro~.5 unider~os
política de un3: ~eter~[Link] época: _de condicio0:es g~og~~fi~o-his· relaaones entre mentalidad y medio físico no p d . ema 1 e as
tóricas que facilitan o dificultan la mterpenetrac1ón lmgu1st~ca. . ni negarse en el campo propio de la 1inguisuca: .. , . ue ese un n1 reso
proble verse
En relaciones muy distintas -precisamente en una. acaón di·
En último análisis, no es la lingüística la g:-e ydeb antro~olog1a.
que d e b en p lantear y resolver la etnopsicolo , 1 I?ª
recta del medio físico sobre el hablar- han pensado ciertos estu·
diosos como H. Meyer • Benfers y H. Collitz, que han intentado mentalidad o tratar de explicarla, sino al conir . e ªt'udi: ª_la
explicar por el ambiente de vida de los habitantes (llanur3: o m<;>n· que se ocupan de la mentalidad las ' ue debe~10, so~ as c1c:ncias
taña) y por el influjo del clima sobre la fisiología de la art1culac1~'>n datos. lingüísticos.
··, · Entre la geografía' qq ue d [Link] tall?-b1én a
e e ambiente
fenómenos lingüísticos como la primera mutación consonántica ~ l mgu1sttca,
1riamente que estudia el lenguaje se int , , y
ocurrida en las lenguas germánicas y la segunda mutación ~el mis- otras ciencias. ' erponen aqui necesa·
mo tipo, que caracteriza los dialectos alto - alemanes. Tales mtentos 1.3. En otro sentido no. técnico la geografía 1. .. , .
han sido muy eficazmente criticados, en particular por E. Sapir Y de entenderse simplemente como a~te de m~1stica p_ue-
O. ]espersen (4), y el mismo problema general de las relaciones mente, como "geografía de las len p as" la geo~raf1~, precisa-
entre ambiente físico y lenguaje --que, más bien qu~ de la "geo· históricas) (6) . En efecto, ¡as ¡engttas
gu es (dactuales,
ecir 1 históricas·d d o pre-
grafía", sería el de una "ecología" lingüística- suele considera~se que el lenguaje humano se realiza hlstóric ' as entt a. es e~ las
hoy como inexistente o como un falso problema. Pero ello no s1g· las c01mmidades [Link] que ali amente, o, meior dicho,
nif ica que haya sido realmente superado o resuelto en sentido nega·
ex--tensión y límites en el espaa·o terrestre
enguas
f
hablar las entidades ideales llamad:~ .. ªn co~cretamente en su
tivo, y, en efecto, ha sido nuevamente planteado en época recien· . y por, se lo presentan
t edcon
te (5). En realidad, se trata de un problema que no puede resolverse
o negarse en el campo propio de la lingüística, ni con medios ex·
registrarse en mapas y constituir oh. t0
de la distribución de las "lenguas"
la tierra Y de las fronteras entre ellcomub1
'
t ;into, pu en
[Link]~r~!~: _el estudio
d
es lmgu1sucas) sobre
clusivamente lingüísticos; y por esto los ejemplos particulares, como
los de Collitz -u otros ejemplos análogos o contrarios-, no pue· política. Hay que recordar además as cal e ..{ntro de la geografía
den servir en ningún sentido. El lenguaje presenta efectivamente de los principales compon~ntes de '0que ª . engua" suele ser uno
una faz físico. fisiológica, pertenece también al vivir biológico del objeto de la geografía humana t;r~s entidades que integran el
hombre. Por lo tanto, los eventuales influjos del medio físico no "cultura" la "nación" .. ydp~ltuca, co!11o la "civilización" 0
' ' e1 esta o · es sabido
pueden excluirse a priori. Pero la lingüística estudia el lenguaje en trata de hacer coincidir con los , . . . .. , que a menudo se
ciertas condiciones dadas y no el condicionamiento de estas condi- entre estados (así en el caso d Ilimites . lmgu1st1cos las fronteras
ciones. Así, puede estudiar el influjo de las grandes ciudades sobre sobre las ruinas del Imperio A:s;~
famosas líneas Wilson y Cur:zon
_¡::ios
es~ados que surgieron
ungaro, en el caso de las
la historia de las lenguas, pero no es su tarea investigar cómo se
forman las grandes ciudades. Del mismo modo, la lingüística puede de min~rías étnico - lingüísticas e~~ra:zadad para resolver conflictos
estudiar el condicionamiento fisiológico del lenguaje, pero no pue- las . vanas repúblicas federales o : e:~ª os europeos-; en el de
de investigar el influjo del clima o de otros factores sobre lo fisio· Uruón Soviética, etc.). u nomas que componen la
lógico: el problema de una "ecología de la articulación" es, desde Caben dentro de este conc pt d , .
el punto de vista lingüístico, un problema previo, que debe plan· pas lingüísticos que se encuente o e geograf1a lmgüística los ma-
y en los atlas históricos como ~::ib~ los atlas geográficos comunes
tear y resolver la biología.
En una situación semejante se halla aquel otro problema que nes y de los mapas qu~ contienen ;en g~an parte de las indicacio-
también se relaciona con la geografía y que es el de los eventuales del ~undo, .u otras obras que regisC::nº1ara;is~trca. las le~rias ?e
influjos del medio físico sobre la cosmovisión que se refleja en el gu~ en ciertos territorios (7). La 1 bo buao~ de las len-
lenguaje. Empíricamente, es evidente que a un distinto universo de reah:zada comúnmente por 1' .. . a r correspondiente, aunque
mgu1stas, pertenece con más derecho a
experiencia corresponde un distinto universo lingüístico. Así, por
ej., el caudal léxico de un pueblo de estepa no es el mismo que (6) 1939
Tal esp el concept. 0 d e 8· 1· que aparece en L H GRAY F
el de un pueblo de montaña. Y esto la lingüística --que se ocupa N. York,
los atlas propi~ente li~gu~llSSst :•
120 a pesar de que en la bibliografla ('ppº"4n4d
1cos. ·
.
9"''º4"5sO)o/
• ~ng11ags,
se incluyen
de situaciones lingüísticas concretas en condiciones históricas dadas
(entre las cuales hay que incluir también la llamada "mentali· Caben b ·
Stwach-.1kre~e ~enguas, co~tenidns en ob~as. como~ Wfms~~nes acer~a
. (7)
tcrruorial d 1 a¡o este concepto de g 1 hu . f .
de la d1Jtribuci6n
dad")- puede comprobarlo y explicarlo históricamente, y, en un /.angues dans l'Euro"Erd•, H e1delberg, 1926 (con atÍas)." A ~~':::· Dt• Spracbf11m;Jie,. una
LIT Y L. T~SNIERI ús
Crncovi~~'~9~7~148 ~1i.ÍtwsK1.' z,,,.,/ ie;yko~~:~:íwL,
L'Eur~r·
1940 [ ,,e nouve1le, 2t ed. Parls 1928· A :Ó •
en( 1944); T. ling11/11iq1111, Pads,
(4) Cf. O. JESPl!RSBN, Lang11ag61 9• ed., Londres, 1950, pp. 256 • 257. V. también Cambridge 19Sl· ú c~n un amplio atlas)- w. K MATIHEWS ogo 11ego, 2 rs., Lubllno·
A. MEJLLET et M e' angu•s du mond•, 'par un .groupe de l" '!gruzges of tbe U.S.S.R.,
]. MAnoso CAMAllA Ja., Principios, p. 216 y sigs. • OHBN, 2• cd., Parls, ¡9 . tngumes sous la direction de
52
(5) Cf. V. PlSANl, Porscbungsbericb' cit., p. 25.
- 33
-32-
. d 1 lingüística representa El mapa de fondo, que contiene sólo unos pocos elementos indis-
la geografía (y a la histo~1a), Y. dfentro ·~ ~'exterior". pensables o útiles (los límites del territorio en el que se ha realizado
más bien una labor previa de 10 ormao n la encuesta y, eventualmente, otros límites, administrativos o
, . ··, · en el sentido técni- políticos; la ~bicació~ de los puntos in:vesti~d~s; alguna vez tam-
2 1 En cambio, la geografia 1mgu1st1ca, de las bién ciertas cmdades Jmportantes, los nos pnnopales, los paralelos
. . f ' ... erna" de las lenguas: no se ocupa y los meridianos, etc.), es siempre el mismo: lo que cambia es el
co, es una geog~~ ia rn~. unidades lingüísticas), .sino de. la
fronte~~s entr.e .len~as ~co'!11l de fenómenos lingüístuos particu- material lingüístico registrado. En otras palabras, los atlas lingüís-
extenswn y distnb1tct n es ª;:Strucciones) dentro de una o más ticos son colecciones cartográficas de material lingüístico.
lares (fo~emas, plalal~r~,· c entre las áre~s ocupadas por tales fe- Según los hechos lingüísticos que registran, los mapas lingüís-
" lenguas , y de os -,,mi es ticos pueden ser: a) mapas fonéticos, si registran las variantes de
un fonema comprobadas en los puntos investigados, o los varios
fonemas correspondientes a un único fonema más antiguo (v. fig. 2),
0 también determinadas series de fonemas que se hallan en la mis-
ma situación desde el punto de vista histórico (v. fig. 5); b) mapas
léxicos, si registran las palabras empleadas para expresar el mismo
concepto (por ej., "hermano", "casa", "cabeza"), independientemen-
te de las variaciones fónicas, es decir, de la pronunciación peculiar
comprobada en cada punto (v. figs. 3, 6, 9, 12); y c) mapas pro-
piamente lingiiísticos, si registran en su integridad fónica y morfo-
lógica las expresiones concretamente comprobadas en cada punto
investigado. Según la manera de presentar el material, se distin-
guen los mapas sintéticos, que ya implican una elaboración, pues
KI· establecen los límites de las áreas correspondientes a las formas
típicas comprobadas (v. figs. 2, 3, 5, 6, 9, 12); y los mapas p1mtua-
CI- les, que no establecen tales límites y registran fielmente las formas
comprobadas en todos y cada uno de los puntos investigados. Los
mapas fonéticos y léxicos pueden ser de los dos tipos y pueden
realizarse sobre la base de los mapas propiamente lingüísticos;
estos últimos son siempre puntuales y se realizan directamente sobre
la base del material recogido. Pero se pueden encontrar expedientes
para que los mapas fonéticos y léxicos sean al mismo tiempo sinté-
ticos y puntuales, por ejemplo, empleando símbolos especiales, o,
mejor aún, colores distintos para cada forma típica, como en el
A LRM (cf. 4.2.). Un tipo especial de mapas son los mapas simi-
lares, esquemas que reproducen sólo los paralelos y los meridianos
del territorio investigado y registran en columna, en cada trapecio
esférico, las formas comprobadas en los puntos correspondientes al
trapecio mismo. Estos últimos mapas constituyen una innovación
del ALI (cf. 4.2.) (8).
\l:lldOS de lat. /ti en Cerdei\a (según un mapa de U. PELLIS
FJG. 2. - Los resu reproducido por G. VJDOSSI) · La geografía lingüística comprende, pues, tres etapas princi-
pales (además de la etapa de preparación, en la que se seleccionan
eciales pueden coincidir con los los puntos a investigar, se recopila el cuestionario, se establecen los
a·
nómenos, que sólo en casos fsp as estudiadas. Por lo tanto, los
límites de la lengua d~ las en3u los atlas geográficos corrientes
atlas lingüísticos se [Link] e de varios territorios, sino una
principios metodológicos y técnicos, etc.): 1) la labor de recolec-
ción del material, que se realiza mediante encuesta, sobre la base
de un cuestionario normalmente idéntico para todos los puntos ele-
también porque no contienen ~[Link] y precisamente un mapa para
serie de mapas del mismo territorH(' serie de fonemas) cuya expre-
G V (8) Por lo que cooclerne o los varios cipos de mapas liogüísticos, cf. el articulo de
cada concepto o para cada fonema ho comprobado por el investí- · IOOSSJ, lA c11rl• lin&uistich•, "Rivuta geografica italiana", 1941, republ. en M . BAllTO·
. lización concreta se an bl .d ll 1 G. V., L l S, pp. 5 . 21
s16n o cuya rea (1 al. d des) previamente esta ec1 a.
gador en una red de puntos oc 1 a
- 35 -
-34-
idos, pero también con la ayuda de medios in~ectos, como ~oto La técnica de esta geografía lingüística es de índole geográfica
~rafías, dibujos, ilustraciones, o la p~esentac1ón de los .ob1etos (pues se trata de comprobar hechos en el espacio), y de la misma
·smos cuyos nombres dialectales se quieren obtener de los mterro- índole son los instrumentos que ella realiza y ofrece para ulterio-
::dos; 2) el registro del material coleccionado en mapas que cons- res pesquisas (los atlas lingüísticos). Pero sus fundamentos y sus
fines son evidentemente glotológicos. Por esto algunos consideran
como inadecuado el nombre ya consagrado por el uso y preferirían
llamarla "lingüística geográfica" (9). Sin embargo, hay que notar
que sus conclusiones superan el ámbito estrictamente lingüístico,
pues revelan aspectos característicos de la vida del hombre sobre la
tierra y, por lo tanto, pueden iluminar también problemas pura-
mente geográficos.
2.2. Los mapas lingüísticos, además de consentir observacio-
nes de carácter general acerca del funcionamiento del lenguaje
como medio de intercomunicación social (cf. 6.2-3.), revelan la
vinculación entre la historia lingi.iística y los factores geográficos o
geopolíticos: permiten comprobar que las innovaciones en las " len-
guas" proceden de ciertos centros y su difusión se detiene en ciertos
límites constituídos por ríos, montañas, fronteras políticas, admi-
nistrativas o eclesiásticas (cf. 1.2.); las zonas "aisladas" y "laterales",
alejadas de los centros de innovación, suelen conservar formas lin-
güísticas más antiguas. Es decir que en la distribución espacial de
los hechos lingüísticos se refleja de algún modo su cronología rela-
tiva. Tal comprobación ha hecho que se tratara de efectuar induc-
ciones en el sentido inverso: establecer la relación cronológica entre
los hechos lingüísticos partiendo de su distribución espacial. Esta
fratc orientación, transformada en doctrina con metodología propia, y
que constituye una aplicación particular de la geografía lingüística
a la historia de las lenguas, ha sido llamada neolingiiística (Barto-
li), geolingüística (Pisani) y, finalmente, lingüística espacial (Bar-
toli). Ella, sobre todo si se aplica en el campo de la dialeccología
y de la gramática comparadas, prescinde normalmente de los ma-
pas y se conforma con el conocimiento indirecto o documental de la
distribución espacial de los fenómenos considerados, distribució1cl
que -para mayor claridad- puede eventualmente representarse
mediante simples esquemas (cf. 7.2.).
~ fr,,te,.
3.1. De la geografía lingüística se suele considerar como fun-
llIIIIIIIIIl fr~te!!CJs dador - y muy justificadamente- al estudioso suizo ]ttles Gillié-
ron, profesor de dialectología en París y autor del Atlas lingiiístico
de Francia (AL F) (cf. 4.1.).
FIG. 3, _ Un mapa léxico "sintético": fr11Jer y frate/1111 en Italia (según V. Bl!RTOLDI). Pero el método ha tenido precursores, así en el campo teórico
como en el aspecto práctico, de representación cartográfica del ma-
terial lingüístico. Y a Leibniz -que por tantas razones merece un
tituyen los atlas lingüísticos; y 3) el estudio. y la interpretación lugar importante en la historia de la lingüística- había pensado
del material proporcionado por los mapas. Sin en;ibargo, ~l~a en la realización de mapas lingüístico - etnográficos (1 O). Luego,
vez se aplica la misma expresión para designar. solo e~ta ultuna
etapa, considerándose las anteriores como preparac16n del mstrumen-
(9) Así, por ej .. A. DAUZAT, LI géogr111>hit1 ling., p. 5, o. l.
to de investigación. (10) Cf. E. SCUWYL:ER, Grieehische Gr., 1, p. 17.
- 36- - 37-
ideas que preanunciaban el método geográfico se expresaron por 3.2. Por otro lado, un impulso en la misma dirección partió
los estudiosos contrarios a la orientación "neogramática", que do- del estudio directo de los hechos lingüísticos, es decir, desde el
minó la lingüística de las últimas décadas del siglo pasado. Y a en terreno de la dialectol~g~a, a c~y~ renovación co~tribuyeron prin-
1872, ]ohannes Schmidt, para explicar las relaciones de parentesco cipalmente, en el domtruo roman1co, G. l. Ascoli -un estudioso
entre las lenguas indoeuropeas, opuso a la tesis del "árbol genea- que sólo en parte puede considerarse como "anti- neogramático"-,
lógico" de August Schleicher la llamada "teoría de las ondas" con sus Saggi ladini (1873), y, en el dominio germánico, ]. lJ7inte-
(Wel/.entheorie)(ll), según la cual las innovaciones lingüísticas se ler (Die Kerenzer Mtmdart des Kantom Glarus, 1876) y Ph. W e-
propagan desde varios centros, como las ondas en un lago al que gener (Ueber deutsche Dialektforschung, 1880). Muy fructuosa re-
se hayan arrojado algunas piedras, y la individualidad de las len- sultó también la discusión acerca de los límites dialectales entre el
guas "parientes" se define por el encuentro de distintas innovacio- mismo Ascoli, G. Paris y P. Meyer. En este campo, justamente, el
nes (v. fig. 4). Una tesis análoga había sostenido cuatro años antes abate P. Romselot demostró, en su obra Modifications phonétiques
d1' langage étt1,díées dans le patois d'une famille de Cellefrouin
(Charente), París, 1891, que la unidad lingüística absoluta no exis-
te siquiera entre los estrechos límites de una familia. Otro tra-
bajo análogo (L'tmité phonétique dans le patois d'tme commune)
publicó el estudioso suizo L. Gauchat en 1905, cuando ya se estaba
imprimiendo el A L F.
3.3. Sin embargo, hay que señalar que, si las conclusiones
de la dialectología contradicen ciertos postulados de la escuela neo-
gramática, los estudios dialectológicos como tales, lejos de ser con-
.An tifuo Úu/io trarios, coinciden con una exigencia sostenida por la misma escuela:
~ la de estudiar e investigar directamente las "lenguas vivas".
Y hasta la idea de un atlas lingüístico surgió en el ámbito neo-
gramático, con G. Wenker (1852 -1911), quien, en 1876, empezó
una encuesta, por correspondencia, en 30.000 puntos del territorio
de habla alemana, con el propósito de establecer con precisión los
límites dialectales, y en 1881 publicó en Estrasburgo un primer
fascículo de ensayo, con 6 mapas fonéticos sintéticos. Los resultados
obtenidos no confirman las ideas de W enker acerca de la unidad
dialectal (al contrario: indican que todo fenómeno tiene sus propios
límites y que el mismo fenómeno no ocurre uniformemente en to-
PIG. 4. - Diagrama explicativo de la teoría de las ondas (según J. SCllllJNIN) . das las palabras de una serie; v. fig. 5), pero esto no disminuye su
mérito como precursor inmediato de la actual geografía lingüística.
La publicación de su atlas (con los puntos de encuesta aumentados
Ht,go Schuchardt, coa respecto al campo románico (12), y volvió a a unos 53. 000) ha sido reiniciada en 1926 por F. W rede, en Mar-
sostenerla en una famosa lección universitaria dictada en 1870, pero burgo, y se continúa en la actualidad, con el mismo método, bajo
publicada sólo en 1900 (13). Con esto se negaba decididamente la la dirección de W. Mitzka y B. Martín (14).
idea de cambios generales y simultáneos en toda una lengua y se Otros atlas anteriores al A L F son el pequeño atlas de Suevia
afirmaba que el origen de las innovaciones hay que buscarlo en publicado por H. Fischer (28 mapas, Tübingen, 1895) y el atlas ru-
la actividad lingüística concreta de los individuos hablantes, pues, mano de G. W eigand (Linguistischer Atlas des dakorumanischen
en último análisis, el punto de partida de toda innovación debe ser Sprachgebietes, Leipzig, 1898 - 1909). Este último contiene 67 ma-
un hablante real que, por múltiples razones, modifica en algo la
"lengua" anterior a su hablar. pas fonéticos, de los cuales 16 sintéticos, correspondientes a 130
palabras estudiadas y realizados sobre la base de encuestas efectua-
das por el mismo Weigand (1895 - 1901 y 1907) y, en parte (47 de
( 11) En el opósculo U11b1r di• V Bl'll/11,.dlsch11/1Sverbiillnisst1 der indogerm111flscb1,.
SPracbm, Weimat, 1872. los 752 puntos investigados), por tres colaboradores.
(12) Eo el 3er. romo de su obra Der Volt11Usm11s d•s Vulgiirl11lt1hu, Leipzlg, 1868.
(14) El atlas de Wenker (Spr11cb11ll111 t10• Nord- u•d Mill~ldeutscb'4nd) debla com-
(13) V•bn- di• Kúss#ilt111io,. dn- rom11,.isch"" Mund11rlm, Grn, 1900, reprod. en gran prender sólo la Alemania cenuo - septenuional; el atlas de Wrede - Mltzka - Martín (D--
parte en: L SPITZBll, Hugo ScbuchMdl - Brt111in-, 2• ed., Halle, 1928, pp. 106 - 188. lsebn- sp~acblllllls) abarca todo el terticorio de habla alematta.
-38- -39-
4.1. Cuando ]ules Gilliéron (1854-1925) [Link]ó s~ cursos que permitiera se~tar sobre bases m~ firmes su ~studio comparati-
de dialectología en la "École p~atiqu~ de~ Haute~ Etudes (1883), vo; y 3) la necesidad d~ ~a colección d; material, en lo, posible,
ya había realizado apreciadas mve~~gaaones d1~lectales y hasta homogéneo. Para estas fmaltdades no pod1an resultar suficientes las
había publicado un Petit Atlas phonettque du V a/.au roman (30 ma- monografías dialectales. Éstas, entonces como ahora, no existían pa-
pas, París, 1880). Pero sólo las .circunstanci:is. de la enseñ~nza Y las ra todos los dialectos y no presentaban ninguna uniformidad, ni de
investigaciones que siguió realizando le h1c1eron conceb-':1" el pro- criterios, ni de proporciones, ni de nivel científico. Con las exigen-
yecto del Atlas lingttistiq11e de la France, que había de maugurar cias indicadas sólo podía cumplir, según Gilliéron, un atlas lingüís-
tico de todo el territorio frances, realizado sobre la base de un
material homogéneo recogido mediante encuesta directa y por una
sola persona. Pensaba, además, Gilliéron que -para asegurar en
grado sumo la "objetividad" de la encuesta y para que la realidad
del hablar se captara en su genuina espontaneidad- el investiga-
dor no debía ser un lingüista o un dialectólogo de profesión, sus-
ceptible de dejarse dominar o desviar por "preconceptos" históricos
o teóricos.
La persona idónea debía de resultar Edmond Edmont, un sim-
ple comerciante de la pequeña ciudad de Saint - Pol (Pas - de - Ca-
Jais), el cual, sin embargo, no era ajeno a los intereses dialectoló-
gicos, pues había realizado un valioso estudio sobre el léxico de su
ciudad, y poseía, además, una notable capacidad para percibir y
distinguir los macices fonéticos. Accedió éste con entusiasmo a
colaborar con Gilliéron y en agosto de 1897 emprendió, con un
cuestionario de unas 1400 preguntas (aumentadas lU;ego hasta
1920), la que había de ser la primera investigación directa y siste-
mática de todos los hablares franceses y la primera de este tipo en
la historia de la lingüística. Según el proyecto de Gilliéron, la en-
cuesta debía abarcar 639 puntos (entre ellos, dos de habla italiana)
y Jlevarse a cabo en cinco años. Pero Edmont, trabajando con in-
creíbles tesón y tenacidad, logró concluirla aun antes del término.
En menos de cuatro años (1897 - 1901), investigó todos los puntos
previs~os, interrogando más de 720 sujetos (en unos 550 puntos,
un sujeto por punto; en otros puntos, dos o tres; y, en dos casos,
hasta cuatro sujetos) y registrando más de un millón de respuestas.
De este modo, ya en 1902 se pudo empezar la publicación en fas-
cículos del material elaborado cartográficamente, bajo el título ya
indicado y con Gilliéron y Edmont como autores.
,La obra completa (París, 1902 - 1910) comprende 36 grandes
fasc1culos, con un total de 1920 mapas, ordenados en tres series
F1G. 5. - lsoglosas correspondien1es a la ••segunda ro1aci6n consonáncioi" , alf~béticas, respectivamente, de 1421, 326 y 173 mapas. La primera
en Renania (según E. H. STURTl!YANT).
sene (.abeille -vrille) abarca todo el territorio francés·, la segunda
( s,[Link]-vous autres), sólo la zona meridional; y la tercera
una nueva etapa en la historia de la lingüística, constituyendo el (abncot - voler), sólo una parte de ésta. En 1912 la imponente obra
modelo de una serie muy larga de obras análogas (d. 4.2.). Tres fue completada con un grueso índice; en 1914 - 15, con un suple-
fueron las principales razones que le determinaron a ~mp~ender la mento .para ~órcega (799 mapas de los mil proyectados; 44 locali-
gravosa tarea: 1) la necesidad de "salvar" Rara la c1enc~a Y pa~a dades [Link] [Link] el mismo Edmont); y en 1920, con un tomo
la posteridad por lo menos una parte de la riqueza y variedad his- ~e m~tenales recogidos por Edmoot allende los límites del cues-
tórica de las hablas locales, ya muy amenazadas por la rápida difu- uonano y no elaborados cartográficamente.
sión de la lengua común; 2) la necesidad de una colección de 4.2. . A pesar de algunas reservas y de ciertas inevitables in-
materiales de todos los dialectos, sin lagunas demasiado graves, comprensiones parciales, la importancia de la obra de Gilliéron
-40- -41-
fu~ muy pront~ reconocida en esferas cada vez más amplias, y el
metodo geográfico ha llegado a ocupar hoy una posición de primer cor de los mapas. En efecto, el Prof. Bottiglioni (actualmente en la
plano, sobre todo en la lingüística europea. Lo demuestra en pri- universidad de Bolonia) ha realizado personalmente sus encuestas,
mer lugar, el .gra!1: número de ~?as lingüísticos ya publicados, o en entre 1928 y 1932, en 55 localidades (49 de Córcega, 2 de C~rdeñ~,
curso de pu.bhcac10n o elaborac10n. La mayoría de estos atlas siguen una de la Isla de Elba y 3 de Toscana), empleando un cuesttonar10
en lo esencial el método del A L F, aun introduciendo innovaCiones de 1950 frases e interrogando, en general (en 42 ~e los 55 puntos),
un solo informador por punto. El AL E I C contiene 2001 mapas,
Y tratando de perfeccion~rl~ y ~~9ue .no acepten siempre como
do~mas a~guno~ de los criterios gilheromanos (en particular el cri- con notas y observaciones y con la traducción francesa, inglesa y
alemana de las frases del cuestionario.
terio del mvestigador no - lingüista). '
Otros dos atlas románicos, el de Rumania y el de Cataluña,
. Entre los atlas rom~nicos completos -dejando de lado los va-
rios a~las [Link] regionales (15)- los más importantes son el han quedado incompletos y, por el momento, hay pocas esperanzas
Atlas italo - su~zo .~ e.1 Atlas de, <;órcega de. Gino Bottiglioni. de que puedan continuarse. . ,
El Atlas linguzsttco-etnogrtiftco de Italia y de Sttiza meridional El atlas lingüístico rumano (A L R), consi~erado por . algun
(Sprach- untf- Sachatlas Italiens und der Südschweiz), 8 tomos (16 estudioso como "el más perfecto hasta. la fecha (16), fu~ idead~>,
partes), Zofingen, 1928-1940 (AIS), es obra de los romanistas sui- proyectado y dirigido por Sextil Pu~cariu (187_7 - 1948), qmen habia
zos Ka;l ]aberg (n. 1877) y .!a_kob ]ttd (1882 - 1952), profesores, colaborado como investigador al Ad~ .de Wei~and (~f. 3 .3.)~ Y re~
lizado por Sever Pop y Emil PetroVtci -al mtsmo tiempo invesn-
r~s.pect1va~ente'. en .Ber~a .Y Z~ich. Este .atlas no mantiene el prin- gadores y redactores-, los tres de la universidad de ~luj . A pe~ar
cipio del investigador ~nico ni el del investigador no - lingüista.
Las encuestas -que, a diferencia de lo que ocurre en el ALF com- de haber empleado dos investi_gadores, el AL R. man~ene el prm-
prenden tambié~ las ciudades- abarcan 407 puntos (entre' ellos, cipio del investigador único. En efecto, ~~os ~nv~.s,n~adores han
dos de h~bl~ g!iega y uno de habla albanesa) y han sido realizadas
realizado sus encuestas en todo el territorio 110gutst1co rumano
por tres 1nvestt~adores: P. Scheuermeier (Suiza meridional e Italia (entre 1930 y 1937), pero en dos redes distin~as d~ puntos Y con
centro - septentrmnal; 306 puntos investigados -cinco de ellos dos cuestionarios distintos. Sever Pop, con un cuestionario de 216~ pre-
vece~, en. [Link] seis ~ños de trabajo ,entre 1919 y 1928), G. Rohlfs guntas, ha realizado en 3~1 puntos 305 ~ncuestas (301 c~n mfor-
(ltalta meridional y S1cilia, 81 puntos en 15 meses de trabajo entre madores rumanos, 2 con mformadores hungaros y 2 c~n mform~
1922 Y 1928) Y M . L. W agner (Cerdeña, 20 puntos en 5 meses' entre
dores ucranianos) y ha interrogado, además, a [Link] escritores. Emil
1925 Y 1927). Normalmente se ha interrogado un solo suje~o por
Petrovici, con un cuestionario ampliado, ha reahz~do 87 encuestas
c~da punto, aunqu~ en presencia de otras personas, cuyas interven- en 83 puntos, y precisamente: 76 encuestas con informadores de
habla rumana y con el cuestionario completo de unas 480.0 pr~gun
ciones se han pod1d? tener en cuenta. En las encuestas se han
emp leado tres. cuestionarios distintos: el normal, con unas 2000 tas, y 11 con informadores de otras hablas y con un cuest10nar10 ~~
preguntas, [Link] en 355 localidades; el reducido, de 800 pregun- sólo unas 2700 preguntas. En 5 p~ntos han c<;>la~orado c~n Petrovm
tas, en ~8 localidades; y el ampliado, con unas 4000 preguntas en G. Nandri~, St. Pa~ca y Th. Capidan, estos ~ttm<;>s [Link], ~es
30 localidades. J:>ero la novedad más importante del ·A [Ses la' ue pectivamente, una y dos encuestas: ~l mat~nal as1 recogido ha si?o
aparee~ ~n su titulo: es un atlas no sólo lingüístico sino también reunido en dos atlas, Atlasul linguisttc roman, Partea I y Atla_sul lm-
etnograftco, un atlas de palabras y cosas. En efecto además de los gttistic román, Partea a 11" ( ALR I y ALR ll),, corres~ondie?te.s a
1705 mapas. con comentario marginal (ampliación 'de la informa- las dos redes de puntos. Además -y ésta es. la mr;iovación mas im-
c1ói;i contemda en los mapas e información acerca de los objetos portante introducida por el AL R-1 ambo~ mvesugadores - redacto-
designados .PO! las palabras), contiene unos 1900 dibujos y más de res han elaborado ciertos aspectos más mteresante~ y gener3:1es
4000 fotograf1as. (fonéticos, gramaticales y léxicos), ofrecidos por ~1 mismo material,
. ~a -?1isma orientación presenta el Atlante linguistico. etnogra-
f tco
en mapas de tamaño menor y en colores, const!tuyendo o~os .d~s
atlas: Micttl Atlas linguistú: roman, Partea l y Mtettl Atla_s Üngtttsttc
. ttaltano della Corsica, 10 tomos, Pisa, 1933 - 1942 (A LE I C)
~e~lizado enteramente P<?r Gi~o !Jottiglioni (n. 1887), como auto; roman, Partea a II - a ( ALRM I y ALRM ll). Asi, pue.s, el
A L R se compone en realidad de cuatro atlas. Se han publicado
e proyecto Y del cuestionario, mvestigador y, finalmente, redac-
hasta la fecha: ALR l , ts. I y II, Cluj, 1938 y Sibiu, 1942 (302
(15) Cü. GUERLIN DI! GUJ!R ¡[Link] ¿· ¡ ¡ •
mapas); AL R ll, t. I, Sibiu, 1940 (296 mapas); AL R M I, ts., ~Y
(casi enteramente fonético): G. MIÚARD~
des, Tolosa - París 19 1O· o B OCH A •.
¡,:t:'º 1 1
~giqu ~ d~ .Nol"1nfndie, I._ Caen, 1903
1
.' . " " 1 1ngtJ11 11/Utt <>'une r•g1on dtts [.,,,..
II, Cluj, 1938 y Sibiu, 1942 .<414. mapas); A LRM ll, t. 1, S1biu,
A. DUllAPPOUll y 'p, GÁ11Drni AtÍtts ':i!g~'!'f!'"''qk
phiné, 11), Lyoo, 1935 Un ouev~ l:u "· •q'!_'! .
"T Vosgpes méridiO#tl/es, París, 19i 7;
ttrres roüles (ús P111ois du o.,..
1940 (416 mapas). Luego, la situación creada por la guerra, la muer-
d~de 19 39, por uo ~~upo de estu~~at ba¡·~ºfa"d~co ~Óe FdrancAia, Dpor regiones, se prepara,
te del director, la separación de los dos redactores (S. Pop enseña
tlilll•clolo1i•, l , pp. 136 - 151. ' JtCCCJ o e . AUZAT; el. s. POP, Lit
-44- -45 -
sig..), etc.; y muchos º"ºs se han proyectado o ya se están prepa.
rando.
y g
(20) La revista "Worrer und Sachen", Heidelberg, 1909 y sigs., fue fundada por R. . .. , . constituye, en primer
d7'nv~ario f~as. Clar~dios
MElllNGER y W. MEYER • LOBICI!. Pero como iniciador del movünienco hay que citar, junco
con llferinger, a H. [Link]. Acerca de Merin¡;er, v. la introducción de P. U. GoNZÁLEZ ir ue el atlas lingu1st1co stá ue las mismas
H.,. S<h•"-'" •• ,_,_, _.._~., "'~-. ios~r p~r
DE LA CALLE a la trad. esp. de R. MSl!INGER, LingüísJica indo"urope.z, .Madrid, 1923, pp, 7 • investigados}' de iarticula<es so-
Madrid, 1946,
CUmáa, '"""'º"'"
"· A-., do pp, 103 • 131.A. [Link],
1924, pp, 155 · 170, y A. B. TERRACINI, Sch11cbard1, en Perfiles de lingiiisl11.S, Tu. lugar, un vda señaladas tamb_ien e;ón sistemática en una
formas pue en sólo una mvesugac
bre los dialectos; [Link]" suficientemente estrec ~rantías
has como las que
acerca
( 21) De V. BERTOtDI es célebre, sobre codo, el esrucJjo u,. ribe//" net reg110 ds' fi-OrJ.
r;::s of~ece buen:~ ~azooablemente
P~'"d s~P.'?:astreadas"
l noml ronumzi dct Colcbicum Aulumnate, Ginebra, 1923; pero cf. también, entre las obras red de puntos cln lingüísticos,
más reciences, J.,, Parola qua/e lesJimont! de//11 slori,z, Nápoles, 1945, y J.,, Glottologia comtt
~
storia -delt,z cultur11. Princip¡ melodi fJrobtemi, Nápoles, 1946. De E. EGGENSCHWJLER: Di11 se exigen 'dej inventatio y petmtte (si •¡las
NtZmen der Pledermaus 1mf dem franziisischen und il11lit!IJiscb.,, S(>r11chgebi11t, [Link], 1934.
de la amp tu merosas las formas . ) Además, la or-
algunac~.:.:.eba adqui~te O.:P"fT.!.t~gde
e nta del cuesttonar1~ . . nificación en
De F . KROGER, Que dirigió durante muchos años la famosa revista de lfamburgo "Volkstum
und Kulrur der Romanea" y i!s actualmence profesor en la universidad de Mendoza ( R. ue no sean muy nu
Argentina), hay6 que
Hochl>yren;;,,,., ts., recordar
Hamburgo,Por1936
lo menos
• [Link] monumental obra etnográfico· lingüistica Die
::1ottesponde.n
m a las formas
a cuya ex1stenc1a se 1 ve en un conJunto. ~ 'o'n) o que la
un mapa, pu~st º1·que
/Jhonologie,
(22) [Link].,[Link]ís, 1949, pp. Phonologie
TRUBETZKOY, 343 - 350. et géographie linguistiqtte, en Princi/>t!s d e
. se
ndoa (si se trata d e una .mnovac1
, ) Así por eJ., . se
ahan
las sustttut
que. esta
'do e(si
1?1ma
se trata de una conservac1on . '
-46-
-47-
comprueba que el lat. apes o apis, "abeja", generalmente sustituído dones se difunden a lo largo de las grandes vías de comunicación,
en francés por el tipo meridional abeílle ( < apicula) y por otros ti- siguiendo, por ej., los valles de los ríos (v. fig. 7), y a menudo
pos, se co~serva todaví~ espo~ádicamente, en algunas zonas margi- pasan de una ciudad a otra sin conquistar las campafias intermedias
nales (v. f1g. 12). Al rrusmo aempo, se comprueban los límites, las (en Francia, por ej., pasan de París directamente a Burdeos, Lyon,
áreas, de los fenómenos registrados. Así, por ej., se comprueba que, Marsella, etc.). Pasan de un dialecto a otro y de una lengua a otra,
en rumano, las formas latinas mulier, "mujer", y nivem "nieve" sobre todo si se trata de dialectos o lenguas afines. Así, en España
se conser~an en Tra~silvani~ (muiere, nea), mientras q~e en la~ las formas de origen francés y provenzal se difundieron a lo largo
otr~s regione~ han sid_o. sustitu.1das, respectivamente, por el más
reciente femete < familia (v. f1g. 6) y por los empréstitos zapadá
y 0111at.
5.3. Tales comprobaciones, si se pueden constituir series de
muchos casos análogos, consienten, ante codo inducciones de índole
histórica acerca del carácter "conservador" 'o "innovador" de un
dialecto. Luego, también inducciones de carácter general: por ej.,
que las formas o fases más antiguas se conservan a menudo en zo-
nas a~slad~s, !e!o.s de las grandes vías de comunicación. Así, quien I
r'l
estudie el inf1rut1vo personal y los indicios de conservación de la u (
final latina en portugués, u observe que los sistemas vocálicos ro- ~.l'f~!.!,~/·-·
mances reflejan tres distintas distribuciones de las vocales latinas .---
·..1
(puesto que el sardo y el rumano presentan cada uno una distribu- :~:
c~ón propia),. no considerará los primeros dos hechos como peculia- ·~·
-48- -49-
Pirineos entre el español y el gascón, pero no en_tre el catalá!1 ~e En un plano más general, se observa que las fases más antiguas
Cataluña y el catalán del Rosellón). A este propósito h~y que 10s_1s- se conservan, normalmente, en zonas "aisladas" o en zonas "late-
tir en el hecho ya señalado de que los límites lingüísticos no com- rales" (cf. 7.2.), como es el caso de apes y de equa en Francia
ciden necesariamente con los límites naturales: un río no navegable, (v. figs. 9, 12), lo cual indica que, presumiblemente, en una época
bastante ancho y sin puentes, impide la difusión de las innovaciones anterior, las mismas zonas debían de estar unidas a través de una
y constituye límite dialectal, pero no sucede lo mismo con un río zona intermedia, ocupada luego por una innovación. Y lo mismo
navegable o cruzado por muchos puentes, que no impide la inter-
comunicación (25).
Por otra parte, se observa que una nueva unidad política cons· AJJco•• 118 •NI>
tituída en una zona donde se encuentran varias fronteras acepta rt++++ ++ ~·· ++++++
l'fl'[Link]
innovaciones de las varias unidades cuyas fronteras se entrecruza-
ban en su territorio; es el caso de Castilla, constituída en una zona
que perteneció a tres provincias de la Hispania romana: Tarraco-
nensis, Carthaginensis y Gallaecia · Asturica (v. fig. 1).
Finalmente, la comprobación del área de una innovación y de
su centro de irradiación permite importantes inducciones en el
campo de la comparación lingüística. Así, por ej., si se observa que
habere se sustituye por tenere en varios dialectos de Italia meridio-
nal, es razonable relacionar, bajo este aspecto, las lenguas hispáni-
cas con esos dialectos italianos. Del mismo modo, si se observa que
mb > m y nd > n se registran en Italia en la zona antiguamente
poblada por umbros, sabelios y samnitas, se justifica la atribución
de tales fenómenos al "substrato" osco· umbro; y luego, al com·
probar que en Hispania los mismos cambios se han difundido de
una zona colonizada presumiblemente por oscos (cf. Osca >- [Link]-
ca), es, evidentemente, lícito relacionar los fenómenos hispánicos
con los italianos (v. fig. 8) y con un latín hablado por itálicos
(las discusiones acerca de la acción del substrato y las dudas acerca
de la etimología de Osca no quitan, claro está, el valor teórico del
ejemplo).
5.5. Lo dicho hasta aquí implica que en los mapas lingüísti-
cos se comprueba también, y sobre t0do, la distribución de un fe. ~'tenere
nómeno con respecto a otro (de una conservación con respecto a la
innovación que la sustituye). Y la distribución permite observar fiIIIIIll [Link] e
que ciertos dialectos se diferencian de otros, no tanto por diferen-
cias ya existentes en la unidad o en las unidades lingüísticas de las
que ellos proceden, como porque muchas innovaciones más recien- FJG. 8. - TenertJ y 1111ert1 y mbl _ntl > mm, nn, en la Italla centro · merldJonal (según H .
tes no abarcan todo el territorio considerado: han conquistado Ml!IEll y C. TAGLIAVlNI) .
-52- - 53-
-como sucede en Hispania al sur del Duero (v. fig. 10)- es más nos físicos, sino fenómenos sociales y culturales. La normalidad y
importante que una sola isoglosa con recorrido a~la?o· ~o~,. el uniformidad de un cambio es un hecho, pero un hecho de carácter
observar que en ciertas zonas las isoglosas no comcrden ~tgnif1c:i histórico, una comprobación a posteriori. En efecto, los mapas lin-
sólo que hay interferencias entre los "dialectos", en el sentido defi- güísticos presentan zonas donde un cambio ha ocurrido y otras
nido, lo cual es comprensible. Y, al mismo tiempo, significa que donde no ha ocurrido: no revelan sólo que el cambio 110 es unifor-
en otras zonas coinciden "extrañamente". En realidad, hay que ex- me, sino también que en ciertas zonas es uniforme. No se trata
pues, de negar o afirmar una ley, sino de explicar dos hechos histó~
ricos: la uniformidad del cambio en unas zonas y la no-uniformidad
en otras. Lo que ocurre es que, aquí también, hay interferencias entre
zonas; pero no hay por qué considerarlas como "anormales" (así se
consideran sólo si se piensa que realmente la "ley fonética" debería
ser genecal): pueden interpretarse como interferencias entre dos o
más normas. Por ej., en Renania hay puntos donde k cambia en ch
y otros donde no cambia (v. fig. 5); la innovación ha conquistado
enteramente ciertos hablares, mientras que en otros hablares sólo
ha conquistado ciertas palabras. Dos palabras opuestas en este as-
pecto (por ej. ik y mache) pertenecen a dos normas distintas. En
otros términos, el principio neogramático es útil si se considera
histórica y no físicamente, y la geografía lingt'iistica no [Link]
a destrttirlo, como a veces se cree, sino, justamente, a transformarlo
•••••• c/,-,.fo1t.,•c-l1f,. de fisico En hist6rico.
ge i.~
Pero hay que observar que una lengua de cultura puede for-
---·· /·>R (>cero) marse en una zona de interferencias, y que entonces queda fijada
-1-1-1- ,/ipfonfOS ei, una situación de heterogeneidad. En tal caso, la lengua comprenderá
ou e,.,.,,.,,,__ _.~
- 54- - 55 -
del principio de la regularidad de las correspondencias fonéticas muestra que la sustitución ha ocurrido justamente en una zona
(aunque sin atribuirle carácter absoluto, de ley física), porque tal donde, por la normal evolución fonética de ll > t, gallus debía
principio constituye su mismo fundamento. dar gat, confundiéndose, por lo tanto, con la otra palabra gat, de
cattus, "gato".
La homofonía como tal no es un fenómeno que los lingüistas
6.1. Las comprobaciones e inducciones señaladas en el capí- hayan descuidado. Del mismo modo, en rumano, un probable leg,
tulo anterior las hizo, naturalmente, y ya desde el comienzo, J. ''leo" se habrá sustituído por el eslavo citesc por la homonimia con
Gilliéron, sobre la base del A L F. Pero Gilliéron no tenía un interés
real por la lengua, como entidad histórico - cultural, sino más bien
por el lenguaje en su múltiple variedad: su cariño por los patois
era, justamente, la forma de su interés por Ja espontaneidad expre-
siva, por el hablar como síntoma inmediato de fenómenos de la
conciencia. Por esto trató de ir mucho más allá de las observacio·
- -U-> -t
- 56- -57-
\
po fónico de apis, apes a un simple monosílabo (ef, é), de ex- relación con la vida psíquica y también con la vida material de los
presividad insuficiente. La misma razón habrá contribuído en la hablantes, con las cosas que ellas designan: observa, por ej., que
sustitución de términos como sol y pectm por soleil solic11lum y < en la zona donde aserrare se ha suscituído secare, "segar", se em-
poitríne < pectorina¡ y, en español, de capt# y cor por cabeza < plea una guadaña con dientes, semejante a una sierra. De este mo-
capítía y corazón < corationem. do, el autor del AL F se acerca a Schuchardt y al ya recordado mo-
Naturalmente, no hay que pensar que, en todos estos casos y vimiento W orter tmd Sachen (cf. 4.3.).
justo en el momento en el que intervino la homofonía o la reduc- 6.4. Ciertos estudiosos, dados los hechos que señala la geo-
ción del cuerpo fónico, un hablante inventó ad hoc una forma grafía lingüística y el tono polémico adoptado a menudo por Gil-
liéron, han visto en su método y en su obra una total negación de
- ) ( co,.f,;..,.,.cJ:'"u <le I/~ las "leyes fonéticas" y una oposición esencial a la ideología neogra-
(<l/'1, •.• ..•) mática. Pero en el fondo no hay tal oposición o, por lo menos, ésta
A ¿J.,¡//e
no es tan radical como a veces se cree. Algunos de los ejemplos
/'1 molJ~~eft#
fonéticos más conocidos de Gilliéron caben dentro de la ideología
neogramática, como "excepciones" que hay que explicar "psicoló-
gicamente" o como "empréstitos" (aunque suponen un concepto de
"empréstito" mucho más elástico). Y los mismos fenómenos de "pa-
tología" y "terapéutica" implican la admisión del principio de la
normalidad, y hasta de la "inexcepcionalidad", de los cambios fo.
néticos (gallus se vuelve gat a pesar de la confusión con cattus, y
es por esto que se llega a una situación "patológica").
En realidad la geografía lingüística no modifica aquello que
los neogramátic~ habían comprobado como "hecho" histórico.
Pero proporciona más hechos, permite una nueva visión de los he-
chos mismos y contribuye a modificar su interpretación, colaboran-
do de esta manera en la estructuración de una concepción más
propiamente histórica de la "lengua". Lo que el nuevo método
comprueba es lo que era razonable esperar, si se considera 9u~ la
"'lengua" no existe concretamente fuera del hablar, de la act1v1dad
q b ei//e lingüística concreta: es decir, que en el hablar no domina la regu-
laridad mecánica, sino que hay compromisos entre formas viejas y
formas nuevas, sobreposiciones de normas, zonas intermedias,
focos de resistencia a la innovación, sobrevivencias, etc. Bajo este
aspecto, lo más valioso de la polémica de Gilliéron es el haber
intuído este estudioso que el secreto de la "lengua" se halla
encerrado en el hablar: que toda innovación tiene un origen indi-
PtG. 12. - Zonas . donde se conserva lar. 11/Hls, 11pis y áreas aproximadas de algunas formas
más reaentes, en el galo-romance (según el mapa /, 11beillt!, del ALI').
vidual; y el haber tratado de explicar la innovación misma, colo-
cándose en la mentalidad de quien la introdujo, antes aún de
explicar su difusión o aceptación (33).
nueva, con fines exclusivamente " terapéuticos": las formas dobles Su valoración de la "etimología popular" es, sin duda, impor-
y las imágenes habrán existido ya antes, y su adecuación a una ne- tante, pero no hay que interpretarla (como él mismo hada) en el
cesidad expresiva habrá sólo facilitado su difusión (es decir su sentido de una oposición entre esta "etimología", que es un hecho
aceptación por un número cada vez mayor de hablantes). ' lingüístico, y la "etimología de los doctos", que es investigación e
6.3. Por otra parte, Gilliéron trata de descubrir las imágenes interpretación de hechos: lo que Gilliéron sostiene, en el fondo, es
con las que las palabras se asocian en la mente de los hablantes sólo que la etimología no debe ser simple ecuación fonética, sino
-ya~o~izando de. esta. manera la etimología popular. Así, para la oh~ historia de la palabra. Y acerca de esto último ya en su época esta·
Jet1v1?ad del ltngü1sta, f ermer es sólo una forma que procede del -caban de acuerdo otros lingüistas, en primer lugar, H. Schu-
lat. firmare, pero para el hablante real e ingenuo la misma forma chardt (34).
se asocia con fer, "hierro" (y significa, por lo tanto, "cerrar con un
hierro"). Gilliéron entiende que hay que considerar las palabras en (33)
( 34 )
Cf. A. 8 . TEUAC INI , Gilliéron, p . 99.
Id., ibid., pp. 109 • 110.
-58- - 59-
7 I Una forma de este pasaje de la historia de las palabras
La geografía lingüística confirma en efecto, que cada palabra a la bis~oria de la lengua, sobre la b~e del método geográfico! es
tiene st1 historia. Pero, naturalmente, esto no significa, como algu- la "neoliogüíscica" de Matteo Bartoli (cf. 2.2.) (37). Este estudioso
nos creen, que la historia de las palabras debería sustituir la histo- afirma a menudo su deuda con respecto al LF, P?r lo que con- 1
ria de las lenguas, así como el hecho de que cada individuo tiene cierne al método (38). Pero los fundamentos ideológicos de l~ neo-
su historia no implica que no pueda hacerse la historia de una liogüística no son gillié~onianos, s~o que proceden de 1scoh y del
nación. Nos encontramos aquí con una interpretación errónea del idealismo filosófico italiano, es decir, de Croce Y Gentile (39). Por
método geográfico y de sus alcances, análoga a aquella otra de que otra parte, el interés de Bartoli no se ~oncen:tra. t~to en el momen-
la geografía lingüística debería tratar a toda costa de desenterrar to creativo del lenguaje, en el mecanismo mdividual de la expre-
las formas antiguas conservadas en los patois(35), para lo cual sión, como en el momento cultur:il, en !ª
lengt1a como entidad
~staría permitido hasta "provocar" una segunda respuesta del su- histórica, y supera también los límites de esta, trasl~dá?dose al ~l~-
Jeto interrogado, si en la primera éste se dejara influir por la lengua
no de 1a comparación entre varias lenguas.
b" l '
Bartoh afirma exphc1-
· · 1 Y cam-
común (36). Es, ésta, una "arqueología" lingüística que Gilliéron tamente el principio de que ~ntre cai;n io exico ,Y gramauca
no. habría hecho nunca, porque lo que él buscaba era la esponta- bio fonético no hay diferencia esencial y, ademas, que las causas de
ne1~ad del hablar, y en el hablar no es importante sólo la conser- las innovaciones deben buscarse en la imitación de habl3:res de
va~ón de elementos antiguos sino también la aceptación de inno- mayor prestigio (40). Con esto último quedamos muy leJOS de
vaciones y .elementos de la lengua común: su uniformización por aquel determinismo entre "patología" y "terapéutica" (cf. 6.2.), P<?r
razones sociales y culturales. Del mismo modo, Gilliéron, aun ocu- el cual el cambio léxico repara los daños prod?ddos p~r. e.l cambio
pándos.e d~ palabras, no podía reducir la historia de la lengua fonético, y en el que persiste un evidente r«71duo posi~1vLSta. Que
a la ~toria de las p~labras, porque consideraba cada palabra en luego también Bartoli llegue a un esqu~mansm? exces1vo, Y. a un
u_n conJunto, en relación con codo un patrimonio léxico y grama-
tical. juego mecanicista entre conservación e mnovac1ón, es una mcon-
. En ~ea~~ad, no s~ trata de eliminar la historia de la lengua, gruencia independiente de los fundamentos declarados de su doc-
sino de Just1f1carla; asi como no se trata de destruir el concepto de trina (41). , b" 1
"[Link]", sino de mostrar de 9ué manera se estructura y cuál es su 7 2 El mismo método de Bartoli se basa mas ien en os
realidad. El método geográfico empleado con discernimiento no hecho~ ~omprobados en el ALF que en las obras de Gilliéron. Tal
afirma ninguna posición dogmática: ni el esquematismo simplifica- método se compendia prácticamente en sus n~rm_as ~reales q~e
dor que ve en el lenguaje la absoluta regularidad y uniformidad justifican el pasaje de los indicios espaciales (distr1buci6~ geogra-
ni el individualismo atomizante que sólo ve la arbitrariedad hete~ fica de las áreas ocupadas por los "tipos" lingüí[Link] equivalentes)
r?geneidad y variedad. Mejor dicho, no afirma ninguna p;sición, a inducciones de carácter histórico y comparativo. Estas normas
s100 que muestra, por un lado, el constante juego diálectico entre areales mediante las que Bartoli piensa poder establecer la rela-
innovación y conserv~ción, entre creación individual y tradición, ción c;onológica entre dos o más fases equivalentes, l<:>s ~eneros de
y, por otro lado? el Juego entre acto individual y norma social, irradiación y las causas de las innovaciones, son las siguientes:
entre heterogeneidad y homogeneidad, no sólo con respecto a la
lengua común, sino también con respecto a las normas limitadas a) Norma del área aislada (llamada luego del área men-0s
de la familia, aldea, región, etc. La idea de la uniformidad en l~ expttesta a las com11nic'!ci?,nes): "~l área más aislada conserva nor-
varieda~ con~titu.~~ la base mism~ de la geografía lingüística, por- malmente la fase anterior . Por ejemplo:
que la 10vest1gacion con un solo informador en cada punto implica
la suposición de que en esta localidad (y en una región circunstante)
la gente habla "más o menos" como el sujeto interrogado. ( 37) lntroduzlO#•
· · ·
llll• n•ol,,,1uut1c•.
p · .,.. "· metotli Ginebra • Florencia.
,.,.,c,,,1, sco,,1, M B ' B . . tl' n•oli•·
1925; S•lll• d1· ¡·1•fUUl1Cd
· · s.,•ZI" ·,,¡e, Turfn' 1945·' G 'CBERTONI y • ., rftl111No '
Si esto se admite, es evidente que la historia lingüística no pue- 'terl I ct1/ci pp. 61 • 126); v. también
111isti<M, ModBaeoa, .~9V28 p<,i;s. ~~ ~~,~~ ~,,;,:,f~rti,; u:iuutic! st>•~i41•, eo "Paideia", I, 1946,
de atender sólo a los episodios (historia de las palabras), sino que o. l. Sob~ no11 • • ~ ' • • " W d" Jll p 208 216
pp. 95 • 108; G. Dl!VOTO, M11tuo B•rtol1, eo or , , P · • •
debe atender también a las etapas (historia de la lengua); lo que
deb~ coL?probar es de qué manera la historia de la palabra refleja (38) Cf, Bre11imo, p . 123.
la historia de la lengua, y se inserta en esta misma historia. (39) Ibid., p. 124.
(40) Ibid., p. 94.
LA é I' g p 6 Bartoli y sus duclpulos
. (35) Señala tal tendencia L BLOOMFIELD, r..."F""I•, p. 331 al observar que más. (41) A pesar de lo que cr~ A. DdAUZAT , 1 g 0
no se basan eo F. de Sall5sure ru coos 1 eran 1'" engu
:J· [Link],~· "~rpnismos naturales". Todo
fic1lmen1e se comprueba la penisteocia de formas vie1as que la pe~ecración de las nuevas.
lo contrario.
(36) Así lo entiende, por ej., A. DAUZAT, r... 1lov. ¡;,.,,, p. 10, n. 2.
-61-
-60-
CERDEFIA IT ALJA CENTRAL IBERIA GALLIA ITALIA DACIA
kras
domo
domani
casa
.. cosa
mes
ehose
mois
cosa
mese
lucru
tima
abrir ouvrir aprire a deschide
mannu grande
iskire y et e ~i
sapere
ebba cavalla
Las formas españolas, francesas e italianas, que proceden de
ca11sa1 mensis, aperire, et, son más antiguas que las rumanas.
En todos estos casos, las formas sardas (logudoresas), que pro-
ceden de las formas . latinas 1"clásicas" eras, domus, magnusJ scire1 d) Norma del área posterior: "la fase anterior s~ conserva
equa, son m á s antiguas que as formas toscanas, que proceden del normalmente en el área posterior" (de conquista más reciente). Por
latín "vulgar" (de mane, casa, grandis, sapere, cavalla). Muchos
casos análogos se comprueban, en el campo románico, también en ejemplo:
otras zonas "menos expuestas a las comunicaciones" como Recia PROVINCIAS ITALIA
Portugal, Veglia. En general, observa Bartoli, las Íslas son m~
conservadoras que los continentes, las montañas más que las llanu- mangiare
ras, las llanuras abiertas más que las ciudades (42). esp. comer
fr. oncle zio
rum. lingurá c11cchiaio
b) No-rma de las áreas laterales: "la fase de las áreas latera- nipote
les es normalmente más antigua que la fase de las áreas interme- esp. nieto
rum. a duce condurre
dias". Por ejemplo: pattra
esp. miedo
IBERIA GAUIA ITALIA DACIA
En todos estos casos, y en muchos otros, las f~rmas .conserva-
hermoso beau bello /rumos das en las provincias del Imperio Romano son mas antiguas que
mesa table tavola masá las formas italianas.
hervir bouillir bollire a fierbe A las cuatro normas areales se añade una quinta, intrínseca-
entonces alors allora atunci mente histórica, la norma de la /ase desaparecida (o moribunda):
día jonr giorno zi si de dos fases una ha sido sumergida, es decir, está muerta o mo-
más plus piú mai ribunda, y la otra sobrevive, "la fase sumergida es normalme~te la
fase anterior". Así, las formas arduus y cruor serían más antiguas
que las formas altm y sangtJis, conservadas en las l~n~as roman-
En todos estos casos, las formas españolas y rumanas que pro- ces. (Los ejemplos que aquí se han dado son f?dos lexic?s, por ser
cede? de las form~s latinas f<n:mosus, mensa, fervere, tune, dies, éstos los más evidentes, pero las normas se aplican también a fenó-
magu, son más antiguas que las francesas e italianas, que proceden menos fónicos y gramaticales).
de bellus, tab11la, bullire, illa hora, diurnm, plus. Coincidencias 7.3. Es indudable la importancia de estas normas, J?ues .ellas
ª?álogas entr~ las zon:15 laterales se dan en muchos otros casos: por han hecho entender un principio fundamental para la historia de
eJ., entre lbena y Recia, Dalmacia, el Sur de Italia; d . también los las lenguas: que dos o más fenómenos equivale!1t~s, en dialectos o
casos de apes en Francia y de frater · fratellm en Italia (v. figs. 3, 12). lenguas del mismo grupo, pueden arrancar de d1sontas épocas y no
continuar formas igualmente antiguas, aun cuando procedan todos
c) Norma del área mayor: "el área mayor conserva normal- de la "lengua - base". Así, no diríamos hoy que a la palabra "clá-
mente la fase anterior (a menos que el área menor sea la menos sica" [Link] correspondían en latín "vulgar" bellm y formosus,
expuesta o esté constituída por áreas laterales)". Por ejemplo: sino que formoms sustituyó en la ~en?°a hablada.ª P!'lcher y, lue·
go, fue a su vez parcialmente sustituido por la dif~1ón de belltu.
De esta manera la reconstrucción lingüística adqwere una nueva
fundamentación: puesto que los elementos "originales" s~ disponen
( 42) u.s, p. 36. en la línea del tiempo. En el caso del latín vulgar, por e¡., ya no se
-62- -63-
piensa en una lengua estática, simplemente opuesta al latín clásico, lus ) oncle. Además, no hay que excluir las regresiones: en España,
sino en una lengua en evolución, en la que surgen continuamente la zona más innovadora de Burgos ha aceptado en varios casos for-
innovaciones y las formas más recientes eliminan, en zonas más o mas cantábricas más antiguas, renunciando a sus propias innova-
menos extensas, las formas más antiguas. Así, los tres distintos sis- ciones.
temas vocálicos latinos que se continúan en la lenguas romances Finalmente, hay que subrayar que la existencia de dos "fases"
(cf. 5.3.) pueden interpretarse como tres etapas distintas en la evo- equivalentes no implica necesariamente que una sea más antigua
lución del mismo vocalismo, representadas, respectivamente, por el que la otra o que procedan una de otra. Las dos pueden ser innova-
sardo, por el rumano y por las demás lenguas del grupo. ciones y proceder de una tercera fase desaparecida: así, el port.
Naturalmente, a pesar de la terminología de Bartoli (que em- ólho y el ital. occhio no proceden uno de otro sino que representan
plea metáforas como "la fase parte", "la fase se pone en camino", evoluciones divergentes del lat. oclu. O pueden ser ambas antiguas,
"la fase no llega", etc.), no hay que interpretar sus normas de mo· como, probablemente, es el caso de equ1¡,s y caball1"s en latín: cabal-
do mecanicista. No se trata de formas que "viajan", sino de formas lt/.s sería una innovación sólo desde el punto de vista de los em-
que ciertos individuos adoptan de otros individuos, y la difusión de pleos en los que sustituyó a eqtms, y no desde un punto de vista
las formas no se detiene por inercia física o sólo por razones de absoluto. En otras palabras, la pregunta constante de Bartoli
tiempo, sino también por la resistencia de ciertos ambientes más -¿cuál es la fase más nueva (o más antigua)?- no es siempre
cultos, o simplemente conservadores o "individualistas", que no legítima.
aceptan innovaciones ajenas. 7.5. Acerca de los riesgos de un empleo incauto de las nor-
7.4. Pero en la aplicación de las normas areales hay que pro- mas areales, sobre todo si se trata de épocas para las que no existe
ceder más cautamente de lo que a veces hizo Bartoli. Es verdad que documentación, ha llamado la atención, en particular, V. Pisani,
él mismo insiste en que se trata de normas indicativas y no de leyes quien ha sometido a una minuciosa crítica las normas mismas y su
y da siempre también ejemplos que las contradicen (sólo observan- aplicación a la prehistoria de las lenguas indoeuropeas (47). El ilus-
do que los casos "normales" son más numerosos), así como insiste tre indoeuropeísta observa, justamente, que dos "fases" equivalen-
en la necesidad de aplicar más de una norma a la vez y de tener tes y simultáneas pueden ser ambas igualmente antiguas o igual-
en cuenta los documentos(43). Sin embargo, en la práctica le ha mente nuevas; que el "área aislada" o "menos expuesta" no debe
ocurrido ir más allá de estos límites, eludiendo las dificultades que entenderse en sentido absoluto, sino en relación con las lenguas o
el método ofrece. los dialectos del mismo grupo, pues un área "expuesta" suele ser
La más seria de estas dificultades es la que se debe a la co- conservadora si se halla en contacto con otras lenguas (48); y que
existencia de "fases": en efecto, ni la geografía lingüística como el área mayor puede ser el resultado de una innovación. La conclu-
tal ni las normas areales pueden iluminar la relación cronológica sión de Pisani es que, para la prehistoria, sólo tiene valor la
entre dos o más "fases" que se empleen al mismo tiempo y en la norma de las áreas laterales, y aun ésta con limitaciones: ella indica
misma comunidad, por ej., como variantes facultativas o estilísticas, sólo que la "fase" marginal debe de haber existido también en la
o en distintas capas sociales o culturales (44), como puede ser el zona intermedia, y no su mayor antigüedad en sentido absoluto. En
caso de las parejas avis - passer, equus - caballus, en las lenguas efecto, tal "fase" puede haber existido sólo en una sección de la
romances, o de ignis • pyr, en las antiguas lenguas indoeuropeas. zona intermedia (la sección que une las zonas laterales), y aun en
Es decir que la cronología relativa debería referirse no sólo a cierto ésta puede haber coexistido con la "fase" de la zona intermedia,
"espacio", sino también a un determinado "lenguaje" dentro de la aunque con valor distinto.
lengua, y a un determinado empleo: el mismo Bartoli observa que 7.6. Hay que señalar también que la imitación de los habla-
una forma como passer (forma "más nueva" pero conservada en res de mayor prestigio a la que se refiere Bartoli (y que, en esen-
zonas laterales: esp. pájaro, rum. pasáre) puede haber existido tam· cia, es una especie de "empréstito") explica la difmión del cambio
bién en la zona intermedia, al lado de avis, aunque con un distinto lingüístico más bien que el cambio mismo: explica, a lo sumo, el
valor semántico (45). Hay que pensar también en los contactos cambio en la lengua y no la innovación inicial en el hablar de un
directos entre zonas "laterales" (por ej., entre Italia meridional e individuo. Los centros de irradiación de Bartoli son comunidades
Iberia): una forma como thius ) tío puede haber llegado a Espa- entre comunidades, pero en último análisis todos los individuos
ña por el mar (46), sin interferir con el área gálica de avuncu- hablantes son "centros innovadores", pues todos ellos, con o sin
éxito, "agregan" algo al patrimonio lingüístico de la comunidad,
( 43) Cf. Bre11i4rio, p. 66.
todos modifican de algún modo la tradición lingüística en la que
(44) Por lo que concierne al problema de las variantes, cf. L. BOOMFIELD, Ob. e#., p. 324.
(47) V. PISAN!, G 11olinguiS1i&d e indeurop110, Roma, 1940, partic. pp. 165 • 195; cf, ta m·
(45) Br"1Jiario, pp. 78, 103. bién PorscbungsbericbJ, p. 32.
( 46) Cf. V. BEllTOLDI, ú gloll. come slorú del/• eullur111 p. 72. ( 48) Geoling., p . 170.
-64- - 65
se insertan. Y en estos "centros" últimos las innovaciones no son profundas innovaciones de edad romance (49). En este mismo campo
sólo "préstamos" sino que son también --o son. al mismo tieml?o-- se hao modificado, bajo el impulso de la dialectología, la visión y
actos de creación inédita, cuyas modalidades, Justamente, trato de la técnica de la reconstrucción de estados lingüísticos no docu-
intuir Gilliéron (cf. 6.2, 6.4.). mentados. fortaleciéndose y aclarándose los principios de la relación
cronológica entre "fases equivalentes", de las interferencias y con-
fluencias entre fenómenos de la misma lengua o de lenguas distintas
8.1. El método geográfico --con todos sus alcances prácticos, del desarrollo no lineal sino "estratificado"; y ha adquirido aspecto~
históricos y teóricos que se han tratado de esbozar en lo que precede totalmente nuevos el concepto de "parentesco lingüístico" (50).
- constituye, indudablemente, una de las grandes conquistas de Finalmente, el propio concepto de "lengua" se ha modificado
la ciencia del lenguaje de nuestro siglo. . . ., gracias a la noción de "isoglosa", adquirida primeramente --como
Concebida· inicialmente como actividad prehnunar de colecc1on "línea espacial"- por la geografía lingüística. En efecto, se debe en
y registro de materiales, la geografía lingüística ha logrado, ya en gran parte al método geográfico, y a las discusiones e interpreta-
este plano, adelantos muy considerables, perfeccio~ando cada . vez ciones que éste ha suscitado, el hecho de que la lengua pueda verse
más los métodos de investigación directa de la multiforme [Link] hoy, ya no como organismo autónomo con "vida" independiente de
del hablar y proporcionando a los lingüistas es?s poderosos mstru· los hablantes, sino, idealmente, como "sistema de isoglosas" que se
mentos (y, al mismo tiempo, fuent~s) de estudio que son lo~ atlas estructura sobre la base del hablar concreto e, históricamente, como
lingüísticos. Pero en sus fases sucesivas ha logrado mucho mas que unidad y continuidad de una tradición lingüística en una comunidad.
esto. La interpretación de los mapas ha desechado dogmas, ha co~ 8.2. Pero, como es natural, el método geográfico no lo explica
firmado hipótesis y ha puesto en evidencia nuevos hechos, contri- todo y no debe considerarse como una panacea para todos los pro-
buyendo a aclarar y a modificar profundamente W?'ª ~eri~, d~ pro- blemas lingüísticos. Los mapas no reflejan todo el hablar corres-
blemas que hoy, gracias en gran p~rte a la gc:_ograf1a lmguisnca, se pondiente a una lengua, como ya lo señalaba el mismo Gilliéro.n. Y
conocen mucho mejor que hace cincuenta anos, o se plantean de esto no sólo por el contacto algo artificial que se establece entre
manera muy distinta. Precisamente, la geografía lingüística ha hablante e investigador por medio de un cuestionario fijado de
contribuído a demostrar con toda evidencia que cada cambio lin- antemano, ni sólo por las inevitables limitaciones materiales (sería
güístico parte, en último análisis, de un individuo hablant~ y s.e imposible investigar todos los puntos de un territorio y a todos los
difunde por razones sociales y culturales; que no hay cambios si- hablantes en cada punto, y ningún cuestionario puede ser jamás
multáneos en toda una "lengua", debidos a oscuras razones fisio- "completo"), sino también porque se investiga sólo un determina-
lógicas o biológicas; que los cambios fonéticos se difunden con las do momento histórico y, en cada caso, sólo un determinado mo-
palabras y que cada fenómeno tiene su área de difusión, segú°; su mento del hablar. La variedad "horizontal" que comprueba esque-
antigüedad y según la aceptación que ha encontrado en el amb1~n máticamente la geografía lingüística no es toda la variedad del
te social; que los fenómenos lingüísticos, no sólo los léxicos s100 lenguaje: existe también una variedad "vertical", entre "capas"
también los fónicos y gramaticales, pasan de una "lengua" a otra; sociales y culturales, y en el hablar del mismo individuo, según las
que las palabras son formas de cultura que acompañan en su difu- distintas situaciones y los distintos momentos expresivos.
sión los conceptos y los objetos de civilización. Ha hecho ver clara- Por lo tanto, lo que se registra en los mapas refleja sólo apro-
mente que cada palabra, cada forma lingüística, tiene su propia ximadamente el hablar. Existe, además, el peligro de que se en-
historia; y ha contribuído de esta manera a modifi~ar ~a concepción cuentre justamente lo que se está buscando: la arcaicidad, por ejem-
misma de la historia de la lengua, que ya no es histona de un blo- plo, si se eligen sujetos viejos y refractarios a la innovación; o la
que unitario visto sólo en sus rel~ciones externas, sin.o -:-;:orno se novedad, la adaptación y la difusión de la lengua común, si se
ha señalado-- la historia de un Juego constante, e mfirutamente eligen sujetos jóvenes e innovadores.
matizado, entre innovación y conservación, entre el hablar concreto Los atlas lingüísticos, ni siquiera los más ricos, no pueden
del individuo que realiza una tradición lingüística y la lengua de proporcionar, para cada punto, una descripción "exhaustiva" del
una comunidad histórica, que se alimenta continuamente de los actos hablar y, por lo tanto, no sustituyen las investigaciones dialectales
lingüísticos individuales. . monográficas. Y los indicios espaciales que los mapas ofrecen no
La individualidad misma de una lengua, dentro de un conjunto sustituyen la documentación histórica, así como el simple conoci-
de hablares afines, llega de este modo a definirse según los distintos miento mecánico de la distribución de las formas en un territorio
momentos de equilibrio en la tensión entre innovación y conserva-
ción, y con esto ya se pasa al campo de la gramátic~ comparada. Así, (49) Cf. M. BARTOU, Saggi di ling. spaziaJe, p. 110.
por ejemplo, la individualidad del castellano se def10e, fundamental· (50)
-
Acerca de este concepto, d. V. P ISANI, Parenté lit1guistiqu~, en "Lln¡¡ua", lll,
mente, por sus numerosas conservaciones de edad romana y sus pp. 3. 16.
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no dispensa del conocimiento de las condiciones de vida, sociales y
culturales, que rodean, y en parte condicionan, el hablar. que ~a:'cieode al individuo: Por todo esto, al emplear el método
8.3. En la historia de la lingüística, el método geográfico ha g~ográfico, hay que tener siempre presentes sus limitaciones y sus
contribuído a fortalecer y a justificar la oposición a ciertos princi- riesgos.
pios neogramáticos, explícitos o implícitos, como el de la existen- .Cabe advertir, finalmente, que no hay que caer en el error de
cia independiente de la lengua fuera del hablar, el de los límites consi~er~, 1~ geografía lingüístic~ como toda la lingüística, como
dialectales y el de la generalidad e "inexcepcionalidad" de la ley u~a linguistica nueva que se sustituye a una lingüística vieja eli-
fonética. Pero esta oposición no podría ser absoluta (cf. 6.4.) ni ~m~~d?la totalmente. La geografía lingüística no es una n~eva
llegar a eliminar ciertos conceptos que, aunque tales (es decir, abs- linguistica, como algunos parecen creer, sino ttn método nuevo den-
tracciones), corresponden a realidades del hablar, como "lengua" y t~o de la lin~ística. Tiene sus raíces en ideas y concepciones ante-
"dialecto'', o a ignorar una comprobación como la de la norma- riores y coexiste con otros métodos, igualmente valiosos y proficuos·
lidad histórica del cambio fonético. En realidad, la geografía lin- no se opone a la lingüística anterior, sino que se inserta en ella ;
güística no puede eludir la exigencia de una norma objetiva y por la modifica, en parte, y sólo de este modo la · supera.
esto, al desechar las normas neogramáticas, y en particular la gene-
ralidad y fisicidad de la "ley fonética", debe introducir una nueva
norma, que es la de la continuidad de las áreas: la no - continuidad
es algo que exige explicación en cada caso, del mismo modo que
las "excepciones" en la aplicación de la ley fonética de los neogra-
máticos. Y es aquí donde empiezan los riesgos, en primer lugar,
el de caer en el objetivismo de las formas y áreas lingüísticas con-
sideradas como "cosas" independientes de los hablantes: hay que
tener siempre en cuenta que las formas no "viajan" de por sí, sino
que se introducen en el acervo de un individuo del hablar de otro
individuo, mediante contactos que no implican una continuidad de
áreas, porque los individuos se trasladan de un área a otra con
todos sus hábitos lingü1sticos, y también a través de contactos in-
directos. Una lengua común, por ejemplo, no se difunde por irra-
diación mecánica desde un solo centro (que puede ser la capital),
sino que irradia de todos aquellos centros en donde por lo menos
un individuo la emplee, aun parcialmente, como hablante o como
"oyente" (por ej., escuchando la radio o leyendo libros y diarios).
Otro riesgo es el de atender sólo a la multiplicidad y hetero-
geneidad y descuidar, en cambio, la unidad y homogeneidad del
hablar (cf. 6.4.); o bien de ver lo que cambia, descuidando lo que
permanece de algún modo "idéntico": es el riesgo de la excesiva
atomización. A este respecto, hay que observar que las "conserva-
ciones" e "innovaciones" son tales con respecto a algo: a un con-
junto, a una tradición o "norma". En el lenguaje es importante el
polo de la variedad, que corresponde a la expresión individual,
pero también lo es el de la unidad, que corresponde a la comuni-
cación interindividual y es garantía de intercomprensión. El len-
guaje expresa al individuo por su carácter de creación, pero expresa
también el ambiente social y nacional, por su carácter de repeti-
ción, de aceptación de una norma, que es al mismo tiempo histórica
y sincrónica: existe el hablar porque existen individuos que piensan
y sienten, y existen "lenguas" como entidades históricas y como
sistemas y normas ideales, porque el lenguaje no es sólo expresión,
finalidad en sí mismo, sino también comunicación, finalidad instru-
mental, expresión para otro, cultura objetivada históricamente y
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GERVMIO GUIUOT MUÑOZ
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El estado de alma está identificado con el color y el soplo aní- Además, ¿es seguro acaso que esos yo actuen sucesiva y no si-
mico del paisaje. Los elementos oníricos flotan y se deslizan en el multáneamente? Por otra parte, el diálogo que se tiende entre esos
diálogo (this is nothing but dreaming) para hacer más sutil y a la yo configura una mudable relación entre los mismos.
vez más perceptible la trama del lirismo. Esa especie de concilio de presencias disímiles dentro del sujeto
La correspondencia entre las dos partes divergentes del yo y el que nos revela Michaux, es una experiencia introspectiva, expresad~
paisaje filtrado por el ensueño es uno de los vértices de profundidad en forma simbólica, acaso con un sentido dramático, impuesto por
del püema. Objeto y sujeto están aunados, y el desdoblamiento del el diálogo. Una disociación del yo, o más precisamente, una disocia-
yo pone en evidencia la unidad temática de esta pieza lírica tejida ción de las etapas discursivas o de los diferentes yo razonadores,
con sentimientos y apercepciones, gris de cielo y solicitación sibilina escalonados en el tiempo, pero sin alejarse de la substancia afectiva
de las altas estrellas. que está diluída en la meditación.
En medio de paradojas metafísicas, impulsadas por una imagi-
nación de fuente poética, discurren los diversos Qui je ftts y alternan
En el monólogo interior, tal como lo realizaron EnouARD Du- en ese diálogo, el materialismo, el idealismo lírico, el escepticismo,
JARDIN, V ALERY LARBAUD y ]AMES ]OYCE, el desdoblamiento del yo pero un escepticismo matizado por el humorismo más imprevisto.
-si lo hay- reviste formas muy diferentes a las del mencionado Consideraciones sutiles sobre las manos, la aprehensión, el po-
poema de Poe. La alternación de la narración en primera y en tercera der de palpar, las contingencias del tacto en el hombre y los anima-
persona hace que Amant Heurettx Amants, de Larbaud (1923) sea, les. "L'homme, !'industrie, le langage sont sortis de la main'', dice
en su trasplano, un proceso de disociación del yo (disociación vaci- Michaux, o más exactamente Qtti je fm. (No olvidemos que Henri
lante, discontinua) capaz, sin embargo, de acentuar la agudeza Berr había dicho, en un plano sociológico: "La main, le langage,
psicológica y el matizado introspectivo del relato, sin que esta pre- voila l'humaoité").
sentación formal alcance a ser diálogo. Explora las condiciones de tomar conciencia o de darse cuenta
Así, en Mon pl11s secret conseil, después de decir: "s'éloigner por sensibilidad digital. De ahí llega a circundar lo anímico, las
d'elle daos l'espace est surtout un moyen de s'éloigner d'elle daos le equiformaciones, los sentidos como hábitos del alma, la percepción.
temps, daos mon temps a moi, et i1 s'agit de faite rendre a cet espace Después de indagar el yo y sus aledaños, arriba a esta afirma-
un maximum de temps", el narrador habla enseguida de " son conflit ción no exenta de humorismo: "L'homme est une aine a qui il est
intérieur au sujet d'Isabelle et d'Irene'', estableciendo una continui- arrivé un accident"; y desemboca en esta conclusión que formula
dad entre yo y él y hasta una identidad anímica entre ambos, por lo Q1'i je fus escéptico: "La transformation est notre iofioi, on ne peut
cual hay simplemente disociación pero no desdoblamiento. faire fond sur quoi que ce soit qui ne se transforme, et si on est, on
Otra particularidad del monólogo interno ofrece el Ulysses, de n'est que successivement. Le tetard pour devenir grenouille et pren-
Joyce (1922), en la relación sesgada que guardan entre sí sus perso- de patte, perd sa queue". (Reflexión acabadamente dialéctica y
najes. El juego de interferencias y de mutaciones laterales en torno captación del yo como acontecer en el tiempo y en mutación con-
a las palabras, el pensamiento, la acción o los gestos simplemente tinua).
esbozados de los personajes parece más bien esparcir el yo en los En esa indagación, atisba algunas relaciones del pensamiento
diversos momentos de la afabulación, sin llegar al desdoblamiento con el lenguaje en el plano dinámico: "La parole, si vite qu'elle
subjetivo. Este juego empieza a dibujarse en la conversación de soit, n'est pasa la vitesse de la pensée. C'est un express poursuivant
Stephen Dedalus con Bucle Mulligan, el primero expresándose en une dépeche".
tono lúgubre, el segundo risueño y deleitoso (a pleasant smile broke La parte que lleva por título Enigmes, la componen esquemas
quietly over his tips). de relatos, en los que la afabulación sabe trazar, unas veces, líneas
nítidas, y, otras, esbozar perspectivas indefinidamente abiertas en
la aventura brevísima de un personaje, o bien tomar la apariencia
HENRI MICHAUX, en Qui je fus (1927) es donde mejor ensaya de sentencias gratuitas; narraciones sumarias condensadas en un
su agudeza disociativa. Doble personalidad, o más bien, personali- párrafo, que tienen intensidad y agudeza, en las que las relaciones
dad múltiple, bifurcación que se manifiesta en un diálogo entre deformantes y volátiles, y, acaso, los datos oníricos, dan un clima
varios yo del mismo ser, o mejor aun, entre los diversos momentos de misterio flotante (en los actos y fisonomía de los personajes) que
de un yo en devenir. se aproxima al superrealismo.
La sucesión de varios yo implica la multiplicidad de la persona- Entra luego al tema de la evasión del "yo que he sido" res-
lidad y al mismo tiempo su unidad integrada por una serie de yo pecto del mundo circundante; al motivo de la irradiación anímica,
polifacéticos que están vinculados entre sí, en una interdependencia en forma que linda con el mito.
mantenida por estimulantes poéticos. No siempre en esas páginas puede inferirse que exista una
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concepción bipolar de sujeto - objeto, un perceptible dualismo de <liante agudos psiqueos, del ensueño que se acerca a la realidad y
"~fuera y adentro". Lo que ahí ocurre es una parcelación del sujeto luego se aleja de ella; una inquisición del trasplano de ciertas es-
(s1 es que se tolera esta manera de hablar espacial para referirse a tampas muy próximas a lqs sentidos y a los modos de percepción.
lo inextenso).
Asoman hipótesis sutiles (dentro de la ondulación mítica)
respecto del alma, la muerte, la relación del alma y el cuerpo, todo
en ~1 plano de lo fantástico, ingenioso, imprevisto, de una inventiva En la experiencia introspectiva de PROUST, el yo, más que un
a~d1ente, y de una expresión sobria. (Citaría como ejemplo Karisha yo disociado, es una conciencia (con todas sus ramificaciones y le-
a1mée des morts, poema en prosa en donde un lirismo trágico al- janías hasta llegar a los imponderables) reflejada en el tiempo,
canza una hondura como de Poe). identificada con el decurso del tiempo vivido, mediante la acción
Sus imágenes, aun sus alusiones a los estados físicos de la ma- del recuerdo y los motivos e imágenes de la [Link] involuntaria,
teria, a ciertas particularidades químicas están impregnadas de flui- reforzada por la memoria voluntaria y por la inteligencia que capta
do poético, de ensuefío filtrante. las relaciones del sujeto y el objeto.
. En el poema Vitles mo1'vantes.• aparece una especie de poder La dinámica de las imágenes subjetivas tiende a menudo al
aclópeo [Link] trastc;>~na la geografía. El sentido de la fragmentación, .desdoblamiento de la conciencia, cuando se trata de desarrollar un
d~ la destntegrac1on. es muy frecuente en Michaux: diversos yo, tema poético o de rodear el dato lírico que se encuentra en una
diferentes trozos de ciudades, de mares de espacio, como si se tratara correspondencia con el objeto.
de un mundo desmontable. En el yo de Proust, que, como queda dicho más arriba, es un
Dispon~ de numerosos ar~ides para distinguirse de lo que lo acontecer identificado con el tiempo, estimulado por el mundo exte-
rodea, aun s1 se acerca a un ob¡eto, aun si lo penetra (como cuando rior (y, a veces, visiblemente condicionado por éste), la disociación,
se mete dentro de una manzana y en ella encuentra el sosiego). muy ramificada, se presenta, por su devenir y su éco1'lement irre-
El poe!D.ª Pensée <?e su libro Entre Centre et absence, 1936) ductible, como el yo dialéctico por excelencia.
es d.e un lm~mo que. ti~ne algo de fluvial, porque impregna, se La experiencia proustiana tiene alguna semejanza con la que
d~h~a, relac10na las 1magenes con un ritmo interno, con algo de -expresa el verso de LAFORGUE: Je deviens le Temps infaillible (Les
hwdizo.. Ese poema esboza una correspondencia del pensamiento Complaintes, 1885). La esencia lírica de ese verso y la experiencia
con la vida y con el yo, tal vez con las apariencias: que revela son sin duda una variante de la perspectiva cósmica que
predomina, como dato cardinal, en Le Sanglot de la Terre (1878-83),
ombres de mondes infimes, particularmente en el soneto Apothéose y en el poema Marche fune-
ombres d'ombres bre pottr ta mort de la T erre.
centlres J/a#es. Por otro camino, las asociaciones verbales e ideo-verbales de
Paroles, de ]ACQUES PREVERT (1947) tienen cierta similitud (aunque
La intensidad narrativa se evidencia en el relato con que se remota) con la experiencia proustiana, especialmente el encuentro
abre Voyage en Grande Garabagne (1936), en el que se desnuda el con recuerdos de infancia, tal como se da en el poema So1'venirs
odio feroz entre dos hombres, trabados en una lucha a muerte su- de Familte º" l'Ange Garde-Chiourme (publicado en Bifur, en
mergidos en el fango de un pantano sórdido y angustioso. ' 1930), en donde el yo va corriendo de imagen en imagen, en una
En Un Barbare en Asie (1932), se enfrenta con el Oriente y su rememoración de estampas superpuestas ·y trastrocadas, con algunos
~undo n>:ilenario. Observación ágil, inquieta; anotación sobre lo toques de irresistible humorismo y con remanentes de representa-
v1v~>, .al rttmo de su andar º. de .su mirada investigadora, en torno ción onírica y de escritura automática de cuño surrealista, aunque
a ficaones, semblantes, apanenaas. El relato es variado en la re- sin perder propiamente el hilo del pensamiento dentro del meca-
fracción de s?S dive~sas facetas; en él se alínean rasgos, sorpresas, nismo asociativo subconsciente: todo un proceso dentro de la me-
encuentros, mdagaaones penetrantes de la ancestral modalidad moria involuntaria, llevado a la deriva por las palabras y las ana-
asiática, de la muchedumbre que deambula por las ciudades orien- logías inmediatas que ellas suscitan. Es decir, la semejanza con el
tales, d~ ~us gestos, pensamiento, creencias y cordura.
Q1~1 1e fm y Entre Centre et absence no son propiamente textos
yo proustiano se limita sólo.ª una [Link]ón del rº en mc;>[Link],
bajo la forma de la percepción del tiempo (del tiempo v1v1do y en
surr~ahstas: aun cuando pueda vislumbrarse en ellos alguna refe- perspectiva).
rencia o .dato [Link] ~ubrepticia~e_!lte de lo_s suefíos, no aparece,
en cambio, el eno¡oso farrago de 1magenes ni la ostentación de la
e~critura automática, ni u.n desbordamient~ de la experiencia oní- El dualismo del yo se perfila en Plain - Chant, de CocrEAU
rica. En esas obras de Michaux hay, eso sí, una penetración, me- (1923). Aquí el poeta y lo que él llama su " angel", es decir, su
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Las formas que reviste la disociación del yo se tornan más
alma en un sentido de creación o de inspiración déUica, a la vez de complejas o inesperadas cuando aparece alguna referencia a lo somá-
ensueño y de vigilancia, dialogan en un plano de reciprocidad lí- tico. Así, en la Chanson du Baladin, de SUPERVIELLE, la dinámica
rica, con incursiones al hecho onírico. Las imágenes del sueño del viaje tiene la virtud de separar lo afectivo de lo corporal:
decantan el sentimiento y lo hacen capaz de relacionar sutilmente
y de soslayo, las apariencias. El sueño, con un ritmo que le es pro- Il avait tant voyagé
pio, penetra la vigilia y difunde una irrealidad que llega hasta el Que son coeur tres allégé
umbral de las ideas. Précédait son corps moins leste
El "angel" de Cocteau es como la figuración de su musa o
bien el símbolo del alma del poeta y ejerce sobre éste una potestad (Débarcaderes, 1922)
misteriosa, con un matiz coercitivo. Pero ese "angel", condición del
desdoblamiento del yo, toma a veces los rasgos de un duende hecho La diferencia de densidad entre el corazón y el cuerpo, como
de oposiciones cardinales: fuego y nieve, liviandad de éter y pesadez consecuencia de la continua andanza, sugiere, en cierto modo, una
de tierra: disociación simbólica del yo (de un yo que se evade de si mismo,
enrareciéndose y haciéndose imponderable). La estrofa siguiente, te-
Tu sais quel est sur ta carte ñida de un toque de humorismo, parece indicar que la escisión
Mon mystérie11x chemin subjetiva se cumple, aunque por un sendero remoto, con vista al
Et des que je m'en écarte, cielo:
Tu m'empoignes par la main. Puis tm jour, bon gré, mal gré,
Ange de glace, de menthe, Sa cervelle avait viré
De neige, de feu, d 1éther1 En tme bulle céleste.
Lourd et léger comme l 1air1
Ton gantelet me tourmente. Muy diferente es el yo de Le Forfat innocent (1930), también
de Supervielle. Es un yo que se siente prisionero, acaso, de las imá-
El yo disociado permite aquí un animismo de la inspiración y genes del mundo circundante, fundidas o identificadas con las imá-
suscita un diálogo entre dos existencias simultáneas dentro del genes interiores. Pero ese yo, presidiario inocente, irradia hacia el
ámbito subjetivo. objeto inmediato que es la muralla (potestad hermética, impasible,
La misma disociación se pone en evidencia, también, en la carente de recuerdos, de pensamiento y de rostro); la muralla que
simple extraversión de un sentimiento. Así, en VERLAINE, este colo- "gasta el deseo" y permanece al margen del tiempo se comporta
quio del alma y el corazón, bajo la advocación de una tristeza de como un antagonista mudo (pero indispensable) del yo del poeta,
origen romántico, sin duda, aunque refractada por los matices del pues desata el pensamiento de éste y, en cierto modo, lo libera y lo
prisma simbolista: hace expandirse en monólogo que participa del ensueño y de la
reflexión (una reflexión cruzada de correspondencias y siempre den-
Mon áme dit a mon coeur: Sais - je tro de la apercepción y del lenguaje poéticos).
Moi méme, qt1.e nous ve11-t ce piege Ser prisionero de su propia alma es, en última instancia, ser
D'étre présents bien qu1exilés1 prisionero de si mismo.
Encore que loin en allés?
(Romances sans paroles, 1874)
La separación o distinción entre el yo y el cuerpo, que llega a
En Ecoutez la chanson bien áouce, del mismo poemario, se una forma de dualismo psico-somático, se encuentra agudamente
dibuja el desdoblamiento spbjetivo cuando la voz del poeta (que analizada por SA1NT - ExuPÉRY, en Pilote áe gtJerre (1942), en las
aquí es su alma "desolada") revela la verdad al corazón asombrado: observaciones de base introspectiva (e indirectamente deontológi-
cas) acerca del vuelo en avión de reconocimiento, rodeado de una
Et dans les longs plis de son voile corona de humo por las explosiones de las granadas antiaéreas. En
Qui palpite aux brises d'at#omne, la distinción que hace entre "l'ivresse du combat" y "l'ivresse de
Cache et montre au coeur qu; s'étonne la vie", o en la comprobación de que su cuerpo es "territoire étran-
La vérité comme une étoile. ger, déja autre", o bien en la identificación del yo con el "acto",
hasta llegar a comprender que el cuerpo no soy yo sino que me
pertenece y, por lo mismo, sus miembros son meras herramientas,
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el escritor - piloto percibe las actitudes del yo r~specto ~el cuerpo, de transfigurarse en la delicuescencia de los segundos. Pero las es-
los límites inestables de cada uno de ellos y la mtegración de am- cuelas o movimientos que quieren romper con la pasada centuria o
bos (un aspecto del monismo psico - somático), cuand<? ha termin~do emanciparse de ella (Ecole Romane, de Moréas, de 1891; Naturis-
el peligro del vuelo cumplido sobre las batería.s enemigas, y ~l avión mo, de Saint - Georges de Bouhélier, de 1897; Humanismo, de Fer-
se dispone a aterrizar y él a volver a la embriaguez de la vida. nand Gregh, de 1902; lntegralismo, de Adolphe Lacuzon, de 1904)
no parecen preocuparse por los contestados abusos del egotismo y
buscan en otras coordenadas la comarca de la poesía.
La quiebra del yo romático y el descrédito de sus efusiones y
Algunas veces, el yo romántico (~al como se encarna,º. transfi- excesos parecerían capaces de reactualizar, en el fin de siglo, aque-
gura en los héroes byronianos) necesita del poema dramat1co para llos versos acuñados por el presunto impasible Leconte de Liste en
poder enfrentarse consigo mismo y descargar su pasión en un diá- Les Montreurs (que aluden al Pélican de Musset):
logo entre el poeta y las fuerzas de la naturaleza impulsadas por un "Promene qui voudra son coeur ensanglanté
obscuro designio antropomorfo y espectral.
Otras veces, como en el diálogo entre el poeta y la musa, de la ] e ne te vendrai pas mon ivresse ou mon mal"
Nttit de mai, de Musset, la disociación toma la forma de un dualis-
mo casi esquemático, en torno al tema romántco de la inspiración. (Poemes barbares, 1862)
En el "yo a través de un él", del Molse, de Vigny, no hay pro-
piamente disociación sino transferencia del yo, sin abdicar, por La atención prestada a la realidad objetiva, en los comienzos
supuesto, de los fueros del lirismo sentimental y figurativo. de nuestro siglo, coincide con aquellas palabras de Théophile Gau-
Pocas veces se ha llegado a una mayor ostentación del yo en tier que, en su tiempo, sirvieron de estímulo a la estética parnasiana:
primera persona como en la rima V ("Espíritu sin nombre"), de "Je suis quelqu'un pour qui le monde exterieur existe".
Becquer. En esa pieza, la forma, la tonalidad y los símiles del ego- Dentro de la manera finisecular, Herui de Régnier, Samain,
tismo romántico se presentan de modo caudaloso y sin ambages. El Pierre Louys, supieron, tal vez sin proponérselo, aproximar y hasta
yo no se disocia sino que, considerado desde cierto ángulo, se con- fundir las líneas cardinales del Parnaso y las del Simbolismo, en lo
centra, y encarado desde un plano inmediato, se diluye y se debilita que estas tendencias tienen de conciliable.
en la cuantía de los atributos y en el torrente de las autodefiniciones. Ante las oleadas de egotismo de entronque romántico, De Sé-
En la introducción (junio de 1868) a las Rimas, dice Bécquer: gur dice de modo categórico: "Il n'y a pas de mot plus insupporta-
"entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo que ble que le moi".
sólo puede salvar la palabra, y la palabra, tímida y perezosa, se Al margen de la experiencia romántica, pero conservando, sin
niega a secundar sus esfuerzos . . . Deseo ocuparme un poco del embargo, ciertos lazos con la misma, el yo, alguna vez, vuelca hacia
mundo que me rodea, pudiendo, una vez vacío, apartar los ojos de un personaje de su propia ficción (qui luí ressemble comme un
este otro mundo que llevo dentro de la cabeza". La actitud román- f1·ere) su arrebato o su ensueño, reservándose para sí los móviles de la
tica indica aquí la relación bipolar de lo interno y lo externo, y un afabulación, situación ésta que le permite tan pronto encarnarse en
propósito de extraversión, sin duda para liberarse de la coacción de su doble como separarse de él y contemplarlo (o contemplarse);
los fantasmas subjetivos. La inmersión en el mundo exterior (modo como Narciso en la fuente, pero para deleitarse con todos los estig-
de evasión a la vez que de comunicación) no reviste la forma de la mas del réprobo grabados en su cara: es el yo de LAUTREAMONT,
disociación sino de mera proyección del yo hacia lo que el poeta lla- que lleva como una carga eléctrica, una nube densa de satanismo
ma "la vida de la realidad". y de licantropía, de teofobia, sarcasmo y blasfemia, de antítesis
detonantes como proyección de la lucha del bien y del mal; de
rebeldía furiosa contra todas las potestades del orden establecido;
El siglo XIX, cuando empieza a dibujarse su ocaso, no sabe rebeldía que comienza por anunciar: "J'ai fait un pacte avec la
qué hacer con el yo y sus derivados más o menos latentes. prosticution, afio de semer le désordre daos les familles", y que
Si el yo de los Parnasianos quiere quedar oculto o ausente luego entra en una trayectoria de gigantismo teratológico a pérdida
bajo la legendaria "máscara de impasibilidad" o bajo la inflexible de vista, de exaltación del crimen, detrás del cual se presiente lo
estética de la objetividad; si el yo de los Simbolistas está como que él llama "holocauste expiatoire". En Les Chants de Maldoror
esfumado en las "correspondencias" de ascendencia baudelairiana y (1868), el personaje Maldoror es el doble de Lautréamont o por lo
en una idealización de la sensación, del matiz y de lo fugitivo; el yo menos, su réplica fantasmal.
que adviene hacia fin de siglo se encuentra ante la alternativa un
tanto esquemática de desaparecer bajo la rigidez de los primeros o
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Se da también esta situación: cuando hay dos elementos en Así, también, VALERY, en su meditación poeuca sobre la vi-
conflicto, ya sean datos poéticos o ideas presentadas en forma sim- gilancia creadora, en Les Pas (1919), se refiere, en la última estrofa,
bólica, como en el baudelairíano antagonismo de spleen et idéal, a l'habitant de mes pensées y a la douce11r d'étre et de n'étre pas,
de Les F~eurs du Mal (1857), el yo se superpone a representaciones dejando entrever una conciencia que se responde a si misma.
legendarias creadas por el poeta: Satan "trismégiste", o bien l'En- En la 8~ estrofa de Le Cimetiere marin (1920), el poeta se bus-
nui, ce monstre délicat. La disociación, aquí, es de trasplano y, por ca en su propio interior, en la fuente de su lucidez (que aquí coin-
l<? tanto, no llega a la superficie formal de un diálogo propiamente cide con la de su latido), esbozando una sutil disociación por grada-
dicho. El yo de BAUDELAIRE se pluraliza y se extiende en las corres- ciones divergentes:
pondencias y se profundiza en la relación de sensaciones aparen-
temente disímiles. O pour moi seul, a moi se11l1 en moi-méme,
. El tedio como síntoma del "mal del siglo" o simplemente como Aupres d'un coeur, aux sources du poeme,
derivado colateral de esa enfermedad romántica, aparece en Baude- Entre te vide et l'événement pur,
laire vinculado al remordimiento (nom alímentons nos aimables re- ]'attends l'écho de ma grandettr interne,
mords), al arrepentimiento (nos repentirs sont láches), al pecado Amere, sombre et sonore citerne,
terco (nos péchés sont tétm), al sadismo y al satanismo. Sonnant dans l'dme un creux to11jours f1,tur!
En es:i .e~pecie de dualismo avéstico de spleen e ideal, el gusto
por lo artif1c1al, base de la estética baudelairiana, es acaso el punto
de conv~rgencia y .ª~ ~ismo tiempo de pugna entre esos principios En Quelques pensées de Monsieur Teste, Valéry habla de cet-
antagórucos: lo artif1c1al es una perspectiva de decantación del hom- te sorte de champ qui domine les phénomenes de la conscience -
bre. ~persp~tiva que podría llamarse teológico legendaria), de ele- images, úiées, lesquels sans luí ne seraient q11e combinaisons, for-
v~c10n hacia las altas regiones y a la vez un remanente de su sata- mation symétrique de toutes les combinaisons.
rusmo, de su inclinación a la voluptuosidad, de su convivencia con De ese "campo", los fenómenos de la conciencia se dispersan
el pecado. He ahí la paradoja del valor de lo artificial en la poesía en trayectorias vigiladas para alinearse reflexivamente en el verso
de Les Flettrs du Mal y de Le Spleen de París así como en la doc- valeryano, en el cual la disociación sigue los pasos del hermetismo
trina de L'Art Romantique y de Curisiosités Ésthétiqttes. (hermetismo muy particular o quizá aparente) o se identifica con
Aproximarse a Baudelaire para considerarlo teniendo en cuen- éste.
ta el demonio de la contradicción es caer en una fuente de mito. Sin
embarg<?, h.3;Y en es~ poeta una lucha de principios antagónicos:
~na aspirac1on a un ideal de substancia metafísica y mística, simbo-
hzada en una pureza abstracta, y una tendencia infra realista
detrás de 1~ cual forcejea Satán, irónico, poderoso, con sus variante~ En el UNANIMISMO francés, el yo se extravierte hasta bosquejar
de perversidad y de astucia. una forma variable del yo colectivo; se difunde para alcanzar el
Cuando una vol~[Link] de evasión lleva al poeta a cortar ama- yo de las gentes sencillas o anónimas que deambulan por la calle;
rras Y a lanzarse al via1e y a la aventura como única salida y como se rebasa a sí mismo para rozar el yo de las masas y para llegar a
medio para romper violentamente con las normas del mundo obli- identificarse con la conciencia de un grupo social reunido y vivien-
terado Y opresivo, el yo se identifica con ese viaje y se expande en te, por encima de la heterogeneidad de las apariencias. La V ie 1ma-
una avidez espacial inextinguible. Es el caso de RIMBAUD en su nime1 de ]ULES RoMAINS (1908), se estructura temáticamente con
Batea,1' lvre, cuando se reconoce Plm léger qu'tJn bouchon j'ai ese lirismo que se extiende del yo del poeta al yo del prójimo y de
danse sur les flots y, luego, cuando toma conciencia de haber visto· ahí al yo del cuartel, del café, del teatro, de la ciudad. El propio
des archipels sidéra11x et des iles. · Romains, en un prefacio de 1925, refiriéndose al citado poemario,
. ~l ?ermetisrrl:o en~elve al yo e impide vislumbrar las posibles dice a modo de aclaración: ll marq1"ait par ses divisions les phases
di~oc1ac1ones º. b~rcac1!:>nes que n~ llegan a perfilar una dicoto- que j'avais appris a reconnaítre dans cette relation passionnée de
mia de lo sub1et1vo. As1, MALLARME, en su búsqueda de lo abso- l'ame avec l'unanime.
luto en p_oesía, apenas deja traslucir algún matiz de su subjetividad Los arcos voltaicos, cilindros de auto, locomotoras, esquinas
despren?ido de sí o de su propio espejismo, entre brumas o cenizas de calles forman elementos flotantes del decorado en medio del
que ascienden por los cielos. cual el poeta capta lo "unánime". Esta concepción se hace por apro-
ximaciones sucesivas o bien por m~dio de una anotación capaz de
Br01tillards, montez! versez vos cendres monotones. abarcamiento:
-80- - 81
"Qu'est-ce qui transfigure ainsi le boulevar~? semi o~jetivado ei;i las bielas, moto~~s y émbo}os! pero de origen y
L'allure des passants n'est presque pas phys1que; perpecttvas romát1cos. (Como tamb1en es romantica su consigna de
Ce ne sont plus des mouvements, ce sont des [Link], pretenciones anti- románticas: U ccidiamo il Chiaro di Luna que se
Et je n'ai plus besoin de mes yeux pour les vo1r. destaca en el manifiesto marinettiano de abril de 1909.
. . . . . . . . . . . . . . . . Les hommes La exaltación futurista, aunque no incurre en "efusiones líri-
Ressemblent aux idées qui logent un esprit. cas", no puede disimular la existencia de un yo romántico, defor-
D'eux a moi ríen ne cesse d'etre intérieur; mado y paroxístico. (En Ponti sull'Oceano, de Luciano Folgore,
Rien ne m'e;t étranger de leur joue a ma joue, 1914, y en Aeroplani, de Paolo Buzzi, 1909, los estallidos románti-
Et l'espace nous lie en pensant avec nous. cos son frecuentes y ramificados, sin que estas obras dejen de ser
futuristas).
(Une atetre áme s'avance)
" . . . . . . . . . . . . . . . . . Jamais
Je ne pourrai grandir mon unité vivante La disociación del yo en la poesía cubista, desde cierto ángulo,
Jusqu'á ce que l'énorme dehors entre en elle". parecería ser (por influencia de la pintura de la misma tendencia)
de tal naturaleza que equivaldría a la desintegración de los valores
a cause de la brume.
"La rue est plus intime subjetivos y hasta a la anulación de los estados interiores. Sin em-
. . . .. . . . . . . . . . . . . . bargo, esta objetividad radical es más bien aparente.
Mon corps est le frémissement de la cité". Si el cuadro cubista llegó a ser acierto de concordancias late-
rales de forma, expresión plástica obtenida en la captación casi
(Ríen ne cesse d'étre intérieur) directa del volumen, fragmentación de superficies y superposición
de planos, con un semi abandono de lo figurativo y una tendencia
"Les omnibus grincent et les cheminées fument; a la deformación y a lo abstracto, todo realzado y prolongado por
Les hommes sont liés par leurs rythmes confus; una paleta capaz de matizado, de tonos tiernos y a veces de alguna
Des groupes vifs naissent, pullulent, se transforment". franja de color vivo; si el cuadro cubista ha sabido ubicar elemen-
(La Caserne) tos de construcción para ajustar el volumen o la certeza espacial,
en cambio, en el poema cubista la desintegración del objeto que
La forma de disociación del yo, en la perspectiva unanimista, se presenta á manera de tema, no ha podido abolir el yo sino par-
es la expansión del mismo hacia los grupos humanos que pasean, celarlo en segmentos, disociarlo en polifurcaciones múltiples y ha-
respiran, se reconocen, esperan: grupos humanos concretos que cerlo parpadear en el lirismo "instantaneista".
pueden llegar a ser la multitud. APOLLINAIRE, en su poemario Alcools (1913) prolonga, en
algunas piezas, remanentes del matizado subjetivo derivado del sim-
bolismo, aunque en otras, esboza anticipaciones cubistas. En Calli-
grammes (1918), se encuentran poemas como Liens o Les Collines,
El yo de los FUTURISTAS italianos aparece arrebatado y espar- en los que el yo asoma en más de una estrofa, y composiciones en las
cido por el vértigo de la velocidad, por el maquinismo temático, que el tema y las técnicas cubistas segmentan la corriente subjetiva
por lo que ellos mismos denominan enfáticamente la "embriaguez hasta parecer diluirla en el objeto, como Paysage, Lettre-Océan
del peligro'', y, sobre todo, por el "dinamismo plástico" y por su (dejando de lado la coadyuvante caligrafía y disposición tipográ-
consecuencia formal que son las "palabras en libertad" y la "ima- fica, Arbre, Le Palais du Tonnerre (Lueurs des tirs); o bien el yo
ginación sin hilos". se identifica con el paisaje inmediato, con el espacio concreto:
Sus declaraciones iniciales, estampadas en el primer manifiesto
de MARINETTI, proclaman: "Noi vogliamo cantare l'amor del "Je su is seul dans le champ de bataille
pericolo, l'abitudine all'energia e alla temerita. Il coraggio, !'auda- Je suis la tranchée blanche le bois vert et roux
cia, la ribellioni, saranno elementi essenziali della nostra poesía".
(Fondazione e Maní/esto dtel Futurísmo (febrero de 1909). Moi l'horizon ...
El propósito futurista de abolición del yo no llega a cumplir- }' ai creusé le lit ou je coule en me ramifiant en mille
se más que en apariencia y de modo incompleto. En el desarrollo petits fleuves qui vont partout"
tonante del tema del maquinismo, en su presunto "tactilismo", el
yo parpadea y estalla más de una vez: un yo un tanto disociado y (Óbus couleur de lune)
-82- 83 -
En ANDRÉ [Link] y en MAx ]ACOB, (integrantes conjun- "nous portons tous les grelots-tumulte que nous agitons
tamente con Apollinaire y con Picasso, del grupo de la rue Ravig- ...................
nan, y, por lo mismo, íntimamente vinculados a la aventura cubista), le jeu de glaces année qui passe"
los elementos espaciales aparecen más distantes del cubismo instan-
taneista y de la "construcción" buscada por esa estética. En Le LJvre (Cinéma Calendrier dtt Coeur Abstrait, 1920)
et la bot1teille 0920) y en Prikraz (1921), de Salmon, así como en
Le Laboratoire Central (1920) y en Le Corneta des (1917), de Max "la suie tissée en lingots d'or
Jacob, se puede vislumbrar, apenas, cierta presentación, de modo couvre la nuit lacérée par les motifs brefs"
intermitente, de imágenes vinculadas al cubismo. (De nos oiseaux, 1923)
André Salmon, (con su agudo sentido pictórico que le ha he-
cho exclamar en un verso: "Peindre c'est la merveille"), refirién- FRANCIS PICABIA, cofundador del dadaismo, escamotea su yo
dose al cubismo, observa que éste se propone hacer sensibles "toutes en este presunto juego de colores:
les faces d'un objet a la fois".
La presentación de las diversas faces del volumen y el juego "Azur ivoire ton corps"
de planos y de aristas que se da en los cuadros de Braque, Picasso,
Juan Gris, Fernand Léger, André Lhote ... toda esa atención a lo GEORGES RmEMONT - DESSAIGNES, otro dadaista de la primera
espacial, con lo que ello significa de complacencia en la intersec- hora, desquicia sus estados interiores en estas líneas:
ción de líneas y de superficies, parecería querer ilustrar, con toda
aplicación, este pensamiento de Pascal: "Nous voyons par expé- "}'ai sur la téte une perite ailette qui tourne au vent
rience qu'entre esprits égau.x et toutes choses pareilles, celui qui a Et me monte l' eau a la bouche"
de la géométrie l'emporte et acquiert une vigueur toute nouvelle". (Trombonne a couUsse)
La simultaneidad de superficies, de estructuras, de relaciones
de extensión es más perceptible (dentro del cubismo) en la pintura La disociación (o dispersión) del yo SUPERREALISTA se ma-
que en la poesía. En ese propósito de simultaneidad y de superpo- nifiesta en la comunicación del hecho onírico o en la atención
sición espacial, el yo sólo puede presentarse en una disociación que prestada al delirio, mediante las técnicas usadas desde 1924, las
lo lleva hasta el parcelamiento. cuales intentan una captación del "psiquismo puro" y la expresión
GBORGES BRAQUE escribe: "}'aboutis a une sorte de désaffecta- del "funcionamiento real del pensamiento'', según lo proclama
tion de l'objet pour lui donner un sens pictural qui suffira a sa vie presuntuosamente el primer manifiesto de ANDRÉ BRETON.
nouvelle". Ese objeto no se deja penetrar por el sujeto sino escin- El yo superrealista ha sido, sin duda, el más ambicioso y el
diendo a éste y segmentándolo. que ha buscado cualquier camino "inexplorado" para revelarse a
El paroxismo de NICOLÁS BAUDUIN, el sincronismo de MAR· si mismo, para expandirse en los "vasos comunicantes" del subcons-
CELLO FABRI, el simultaneismo de MARTIN BARZUN, el nunismo de ciente, para refractarse en el espejismo de la "superrealidad". Ese
PIERRE - ALBERT BIROT se encuentran, en cuanta a la disociación del yo fué investigado y expresado en su trasplano psíquico, en sus
yo, dentro de la órbita cubista o por lo menos cerca de ella. En imágenes oníricas o hipnagógicas, en la vigilia vacilante, en el
cambio, el cerebrismo de CANUDo y el creacionismo de REVERDY, "contenido" del sueño, en los meandros de la escritura automática,
se hallan más alejados de esa órbita, y la disociación subjetiva en de los actos espontáneos, de los discursos improvisados, así como
ellos es de otra índole. En Les Epaves d11 Ciel (1925), de Reverdy, en una consulta a la premonición, y desde el punto de vista ~eórico,
se infiltran imponderables de lirismo romántico que no se avienen en una confrontación (viciada de origen) del ser con el devenl.1', y de
al lirismo del espacio. los datos de la dialéctica con los de la inmanencia.
En la poesía y los textos de los superrealistas Benjamín Péret,
René Crevel, Jacques Rigaut, Antonio Artaud, Robert Desnos, Ray-
La disociación del yo, en el DADAISMO, presenta otras caracte- mond Queneau, René Char, así como de los ya citados Tristan Tzara
rísticas: es un yo semi anegado en el nihilismo y la destrucción, en y Jacques Prévert, y también de Louis Aragon ~ Paul Eluard (cuan-
el juego elemental o en la gratuidad de conexiones. Ese yo a veces do ambos eran superrealistas), el yo suele marufestarse envuelto en
se evapora cuando el poema desemboca en un conjunto de fonemas todo el juego de luces, penumbras y sombras del sueño, duplicado o
o en un mero balbuceo verbal, en el que asoman imágenes heteró- deformado por las imágenes oníricas e "ideas latentes" que lo cir-
clitas desligadas entre sí. cundan como nubes y lo refractan en las asociaciones más sesgadas
TRISTAN TZARA "fundador y profeta del dadaísmo", presenta y remotas.
los rasgos de este movimiento en los versos siguientes: En cuanto al Populismo (1929) de Thérive y Lemonier, así como
-84- -85-
al Letrismo (1949) cuyo pontífice es Isidore Isou, y que en cierto mo- poeta de tal modo que en el [Link] '?1"istalino y en la "copl~ bc;>rbo-
do es una falsificación y degradación del dadaísmo, no aportan nada llante" en medio del parque solitario, el yo se escucha a s1 mismo,
a la parcelación divergente del ego ni a la relación del sujeto con el en un 'reflejo especular indecible y punzante. ~revio ~l diálogo,
objeto. aparece este escenario en el que concuerdan sensaciones diferentes en
torno a un sentimiento y en el que figuran, como datos te~por_ales,
la hora del día y la estación del año, a la vez 9ue una sobria pince-
Etienne de Condillac dice con toda claridad: "11 y a dewc moi lada que sirve de marco visual y pone en primer plano la fuente
dans chaque homme: le moi d'habitude et le moi de réflexion". Es (la cual condensa el contenido simbólico del poema):
fácil observar, teniendo en cuenta esta distinción hecha por el jefe
de la escuela sensualista, que ambos yo se contradicen en un antago- "Fué una clara tarde, triste y soñolienta
nismo dialéctico. Cabe suponer que entre esos dos yo [Link] tarde de verano. La hiedra asomaba
se escalonan, en planos diferentes, otros yo que representan con di- al muro del parque, negra y polvorienta .. .
versos matices cualitativos, la trama afectiva o la imagen onírica o La fuente sonaba".
la transición del sueño a la vigilia (un aspecto del yo pr,.oustiaoo, (Del Camino)
por ejemplo, se revela con extrema agudeza en la captación de los
estados hipnagógicos). Otras veces, ese diálogo (que corresp<?nde en su tras~~ano afec-
Tomando esta definición de Mesnard: "Le moi est la conscience tivo a una fluidez de imponderables de tiempo) es un diálogo con
de l'existense maoifestée" (la cual contiene un sentido unitario), se la noche, una noche más subjetiva que sideral y que ofrece al poeta
podría esbozar la trayectoria del yo, en su proceso de disociación, "el retablo de sus sueños".
en poetas que hao profundizado la imagen y la correspondencia, y La última estrofa dice la contestación de la noche, con notable
también en novelistas que han hecho incursiones a la inteligencia profundidad en el dato poético:
discursiva.
Para no extender más este trabajo, dejamos de lado, por ejem- "Para escuchar tu queja de tus labios
plo, los indicios de disociación subjetiva en la audición coloreada de yo te busqué en tu sueño,
Rimbaud, la "instrumentación verbal" de René Ghil, el supernatu- y allí te vi vagando en tu borroso
ralismo de Gérard de Nerval, el ideorealismo de Saint - Pol . Rowc, laberinto de espejos".
los poemas en prosa de Aloysius Bertrand, los soliloquios y reflexio-
nes contrapuntísticos de Hwcley, el pensamiento de "Monsieur Tes- El lirismo de Antonio Machado, ya se encauce en el yo conce~
te" de Valéry, el "Axel" de Villiers-de-l'Isle-Adam, el "Igitur" de trado, ya se vierta en el yo disociado, confir!ll~ lo que el gra!l ~evi
Mallarmé, el "nomadismo" del verso libre de Gustave Kahn, el llano del palacio de las Dueñas dice en su pagma sobre [Link]
egocentrismo exasperado "trágico" y "agónico" de Unamuno, el y temporalidad: "al poeta no le es dado pensar fue~a del tiempo,
clima desquiciado, el tedio, la desesperación y la desolación de "The porque piensa su propia vida que no es, fuera del tiempo, absolu-
Waste Land" de Eliot, las sinuosidades de Gide, la proyección del tamente nada".
yo hacia el futuro, con sus particularidades premonitorias en "Le
Temps est un songe" de Lenormand ...
En el poema La Voz a ti debida _(1933), de PEDRO ~ALINAS, las
sutites interferencias y alcances afecuvos del yo y del tu se presen·
El lirismo de ANTONIO MACHADO desliza un yo que necesita tan identificados con el dato poético:
del diálogo, aún en plena soledad, un diálogo tácito con esa misma
soledad; o bien ensaya un monólogo que, a poco de comenzar, se Sí, por detrás de las gentes
interrumpe para interrogar acerca de sí mismo: el poeta pregunta te busco.
sutilmente a aquello que le huye o que lo prolonga, o que lo rodea No en tu nombre, si lo dicen,
de cerca, en una intimidad de latido; o bien quiere una respuesta no en tu imagen, si la pintan.
de lo que se aquieta en una ficción de lejanía y que es su propia Detrás, detrás, más allá.
alma, su "espina clavada", su recuerdo, su tiempo. A veces, el yo,
como si dispusiera de su propio rumbo, se encamina a la fuente de También detrás, más atrás
mármol y dialoga con ella, creando un espejismo de encantamiento: de mi te busco. No eres
las respuestas del "agua cantora" se superponen a las del alma del lo que yo siento por ti.
-86- -87-
No eres "Sw: la jungle et le désert
lo que me está palpitando Sur les nids et les genets
con sangre mía en las venas Sur l'écho de mon enfance
sin ser yo. J'écris ton nom
Detrás, más allá te busco. s~ l~s. cha~ps ~~ l;h~ri~o~ . . . . . . .
Por [Link], dejar Sw: les ailes des oiseaux
de vivir en tí, y en mí, Et sw: le moulin des ombres
y en los otros. J'écris ton nom".
Vivir ya detrás de todo, Aragon levanta su canto desde Le Musée G:~vin hasta Le Nou-
al otro lado de todo, veau Creve Coeur, consubstanciado con la decmón de lucha de su
-por encontrarte- pueblo contra el ocupante. Sus v~rsos se lanz,an como parábolas de
como si fuese morir. tiro, estallan como granadas y afinan punter1a:
"]'eropeche en respirant certaines gens de vivre
Lo que hay de esencial originalidad en este poema es la refe-
rencia espacial a que recurre la pasión: el "detrás", el "más allá" y Ah si l'écho. d~s .char~ da~s ·m~s ·v~rs. v¿?~ ~éra:°ge
0
el "al otro lado de todo", son proyecciones subjetivas hacia una S'il grince daos mes cieux d'étranges cns d ess1eu
extensión supuesta por el poeta para satisfacer su anhelo punzante C'est qu'a l'orgue l'orage a détruit la voix .d'an~e
de búsqueda de su amada. El yo disociado se busca en el tú, que es Et que je me souviens de Dunkerque Mess1eurs
la amada, de la cual se diferencia, sin embargo, como conciencia; (Les Y eux d'Elsa, 1940 - 1942)
el amor y la captación lírica van superpuestos hasta ser indiscer-
nibles. "Auschwitz Auschwitz o syllabes sanglantes
Este poema no retoma el concepto de Husserl: "La evidencia Id l'on vit id l'on meurt a petit feu
del tú es anterior a la del yo propio". Salinas hace una experiencia On appelle cela l'exécution lente"
afectiva que le pertenece y que se remonta en la esfera de la poesía (Le Musée Grevin, 1943)
hasta identificar el dato lírico con la pasión.
"Entendez Francs - Tirew:s de France
L'appel de nos fils enfermés
Formez vos bataillos formez
Le carré de la délivrance
En otro escrito he anotado y comentado las diversas modalida- . . ..... . ....
des de la disociación del yo en poetas y escritores de Hispano Amé- De~ ~r~e~ ¿ú trouver des armes
rica y Brasil, por lo cual no los menciono en el presente trabajo. 11 faut les prendre a l'ennemi
Assez attendre l'accalmie
Assez manger le pain des !armes
Chaque jour peut etre Valmy
(La Diane Franfaise, 1946)
En los POETAS DE LA RESISTENCIA, especialmente Iou1s ARA-
GÓN, con La Diane franfaÍse (1944) y PAUL ELUARD, con Liberté "La forme de mon coeur est celle ~e l~ 'Yille
(1942), como cantan un tema heroico y perfilan una nueva canción 11 y souffle un grand vent on ne sait d ou venu
de gesta, el yo está fundido en el alma colectiva que vive ese tiem-
po de epopeya, de modo que no corresponde hablar, en este caso, é•étaft ~ ia ·fi~ ~¡¡ qu~r~n¡e da~s. l~s Fl~ndres
de un yo disociado o desintegrado o escindido, sino de un yo a tono Les hommes harassés hésitaient a comprendre
con la conciencia de un pueblo; un yo aunado con la lucidez de Nous marchions vers la roer avec étonnement
una ciudadanía en armas que vive en el fragor del rudo combate
victorioso. C' ~st ·ici 1~ pa;s de. B~s~ilies. t~mbé~é . . .
Eluard dice, en una dimensión de universalidad, en un impul- (Le Nouvea11. Creve - Coeur, 1948)
so cósmico y en una voluntad combatiente:
-88-
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Aragon. to~a la voz del pueblo; su yo (que nada tiene que ver Desde un ángulo que no es ni el solipsismo ni el cogito carte-
con el unanumsmo) se confunde con el yo múltiple colectivo er- siano, Marcel asevera que no se puede atribuir la existencia sino a
guido en la lucidez de las masas en lucha. Los poe~as de Ar~gon los Otros: "Il est de l'essence de l'Autre d'exister" (Etre et Avoir).
traducen y expresan la conciencia de las barricadas. Por otro camino, A. de Waelhens, investigando los rasgos y
relaciones de la vida interior y la vida activa, dice: "L'homme n'est
. Situación análoga es la del poeta MIGUEL HERNÁNDEZ, identi- aupres de lui-meme et ne devient lui-meme qu'en étant toujours et
ficad~ con el pueblo espafiol en armas, en la batalla contra sus nécessairement hors de lui-meme et ar,pres des choses. Je n'ai de
enemigos: conscience de moi que latérale et en ricochet de la saisie du non-
moi". Por ese camino, el prójimo es el "mediador indispensable
"Vientos del pueblo me llevan para alcanzar una auténtica conciencia de sí". (Vie intérie1're et
vientos del pueblo me arrastra~, Vie active, 1950). La disociación subjetiva hace que el yo se prolon-
.me es_parcen el corazón gue en el prójimo para reconocerse. Por su lado, Louis Lavelle,
y me aventan la garganta . . . " asevera que "le moi est une forme creuse a laquelle le non-moi seul
peut donner un aliment". (De l'acte, 1937). En esta afirmación se
Poema de un impulso épico no inferior a los medievales can- puede vislumbrar una relación del yo y del no-yo que, en último
tares de. gesta, en el cual el yo se extravierte hasta ser el desvelo término, revela un matiz de escisión subjetiva, precisamente en el
esclarecido del alma del pueblo.
seno de la conexión con el objeto.
La disociación se produce también, me parece, cuando los exis-
tencialistas enfrentan el "sujeto epistemológico" y el sujeto humano.
Dej~[Link] de lado la dis~sión sobre aproximación, diferencia 0
superposición del yo y el existente (el existente considerado como
una " exasperación del subjetivismo" o como una perspectiva in- En PIRANDELLO, la disociación del yo presenta un aspecto parti-
[Link], dis~ión que caería inevitablemente en coordenadas es- -eularísimo si consideramos el transplano de Sei Personaggi in cer-
col~ttcas), es .10d!-1d~?le que la actitud existencialista presenta una .ca d'autore (1921). El yo se encarna en cada uno de ellos y se con-
variante de disociacion del yo, toda vez que afirma que el yo no fronta, así disociado, en el diálogo (ya directo y cortante, ya obli-
se comprende sino en sus relaciones con otro. cuo y sinuoso) y en la tragedia que envuelve el careo de la realidad
. C~and.? Me~leau -Ponty, en La Phénoménologie de la percep- y la ficción. Ese frente a frente de las dos potestades, una que está
tion, dice: Je ~uts la source absolue" y luego habla de la conciencia más acá y la otra más allá de las candilejas, realizado con un cavado
por .la cual pr~eramente ,::el mundo se dispone a mi alrededor y sentido escénico, sirve, por añadidura, de armazón al juego de vai-
C<?~ienza a exisnr para mi , su egocentrismo extremista parece in- vén del yo; promueve las divergencias y convergencias de los des-
hibir toda disociación subjetiva. Sin embargo, por una vuelta de tellos subjetivos que recorren la pasión de los personajes, encen-
sus argumentos (o de sus argucias), ese presunto mundo circun- diéndola y revelándola, tanto en el fondo del escenario como en el
dande puede ser factor indirecto o medio inestable de la disociación fondo del hecho psíquico de aquéllos; esos destellos alternan, para
subjetiva para la mayor gloria del "existente". hacer más aguda la toma de conciencia, con penumbras latentes de
. En la [Link]~ión de uno de los temas cardinales del existencia- trasplano y con situaciones marginales de refuerzo.
hsmo (la priorida? de la es~ncia o de la existencia) Sartre pretende El frente a frente ocurre detrás del telón, a tal punto que no
enco?,trar una. salida al [Link] que la conciencia "segrega su propia cabe decir la consagrada frase: "il sipario cala lentamente".
n~a., ~s deetr! s~ néantise. En ese néant sartriano hay atisbos de Pero, pese a la separación que podemos establecer de manera
~isoc1aaón sub1enva: en Le Sttrsis, dice Sartre: "Je nous ai vus arbitraria (y hablando como si se tratara de planos abstractos)
etayant nos deux néants l'un par l'autre" y más adelante: "on m~ entre la realidad y la ficción, ambas se compenetran con tanta ple-
v:oit, done je suis", fórmula que para la :nayoría de los existencia- nitud y agudeza que se tornan indiscernibles; y el yo, como conse-
listas substituye al cogito cartesiano. cuencia de esa situación, deambula, en su trayectoria de disociación,
Gabriel Marce! (que, como es sabido, es uno de los principales de esa realidad a esa ficción y vice versa, como si se moviera de
promotores de la psi~ologí~ "~n segun~a persona", la cual comple- un polo a otro, pasando unas veces con rapidez por encima ~e las
ta los datos ~e la 1?[Link] tnt~ospectiva o "en primera persona" latitudes intermedias, y otras veces deteniéndose, en una serie de
Y los de la psicolog1a ob1et1va o en tercera persona") sitúa al hom- aproximaciones, en las zonas que se escalonan entre ambos opues-
bre "devant autrui" y ese "autrui" no es la sociedad sino un T" tos ficticios.
un "prochain". ' A ese juego (que es juego escénico, a la vez que sondeo psico-
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lc?gico y sobre todo acontecer en el tiempo) se agrega un espejismo En el yo disociado, los diversos focos subjetivos pueden ir per-
verbal que lo extiende y enriquece de matices. Así, el Padre, dice: diendo su densidad y enrarecerse hasta evaporarse. Pero, en tal caso
Frasi! Frasil Come se non fosse i1 conforto di tutti, devanti a un el yo reaparece bajo la forma de unidad: es lo que ocurre con Proust'
fatto che non si spiega, devanti a un male che ci consuma, trovare Pirandello y, en cierto modo, con Joyce. Cuando el desdoblamient~
[Link] parola che non dice nulla, e in cui ci s'acquieta! .. . Ma se e llega a perfilarse y a señalar una escisión casi radical entre ambos
~tto qui il male! Nelle parole! Abbiamo tutti dentro un mondo yo, la situación así creada semeja la separación entre el pensamiento
di cose; ciascuno un suo mondo di cose! E come possiamo intender- y una realidad simbolizada por el doble subjetivo (espejo ilusorio y
ci, signore, se nelle parole ch'io dico metto il senso e i1 valore delle engañoso de la realidad y de sus interludios objetivos). Esta situa-
cose como sono dentro di me; mentre, chi le ascolta, inevitabilmente ción se parece a la que se esboza cuando el ser y la representación
le [Link] col senso e col valore che hanno per se, del mondo com' se desplazan paralelos, pero sin perder contacto, y acaban por for-
egli l'ha dentro? Crediamo d'intenderci; non c'intendiamo mail" mar un solo foco subjetivo manifestado por una imagen única: tal
Esta imposibilidad de entendimiento, a causa del sentido de las es el caso de Ulalume en Poe.
palabras y especialmente de un equívoco verbal suscitado por la A veces el poeta (Rimbaud, Verlaine, Lautréamont, Supervielle,
pasión, hace más intrincada la relación de los diversos yo y más Machado, Salinas, Cocteau) nos hace sólo entrever la disociación de
acentuada la disociación subjetiva. su yo en un esbozo de proyección subjetiva indecisa y vagamente
autónoma que luego se evapora en la obscuridad, en medio de la
cual había aparecido.
Si el yo se presenta como una conciencia "en expansión" que
Cuando el yo se torna impertinente por abuso de confesiones o busca, fuera de sus límites hipotéticos y borrosos, la resistencia del
de efusiones, o porque tergiversa las relaciones con el objeto hasta mundo exterior o bien una perspectiva de equilibrio y de coherencia
encerrarse en un egocentrismo o hasta descender al solipsismo, se como modos de autoconocimiento, ese mismo yo ensaya su propia
produce (ha ocurrido repetidas veces) una legítima reacción contra disociación o su bifurcación para realizar ese fin.
esa absorción subjetivista. Es entonces, sin duda, que acude a la me- El poeta y el novelista, mediante sus técnicas respectivas, acuden
moria este pensamiento de Pascal: "Le moi est ha1ssable. . . 11 est: a esa experiencia que los conduce a una irradiación o escisión diver-
injuste en soi, en ce qu'il se fait centre de tout; il est inconmmode gente del yo o a un espejismo subjetivo flotando sobre el objeto.
aux autres en ce qu'il les veut asservir; car chaque moi est l'ennemi Este vaivén entre un yo y su doble interno, puede ser un tanteo,
et voudrait etre le tyran de tous les autres". acaso inconsciente, de una duración que quiere espacializarse. He
A veces la disociación del yo se presenta como una forma de la ahí, el espejismo del desdoblamiento del yo, como un caso particular
exasperación subjetiva (fu turismo, dadaísmo, superrealismo); otras. de la disociación subjetiva.
veces, la disociación puede revelar una tendencia a la extraversión o·
el [Link] de recuperar los contactos con el objeto y palpar así el mun·
do ?J'cundante para captado, ubicarlo y penetrarlo (unanimismo,.
cubismo, tema épico de la Resistencia y Liberación). La concepción del yo en estamentos o planos o en zonas apenas
homogéneas, repercute alguna vez en la poesía. Así, la concepción
de las tres regiones psíquicas que ofrece el psicoanálisis (el esto, el
yo, el superego, de las cuales las dos primeras son inconscientes) deja
La dicotomía del yo no llega a ser un isomorfismo de las dos su rastro en el superrealismo de Breton.
imágenes subjetivas: cada parte del yo escindido o desdoblado tiene La concepción existencialista (el pour soi que es la conciencia,
sus rasgos propios. y el en soi que es el mundo, ambos inseparables aunque signifiquen
Puede oc~rir que, en el caso del dualismo del ego, un yo se un dualismo irreductible), con el fárrago de elementos escolásticos
prese~te como 1nnato y el otro como adventicio (usando el lenguaje que la rodea, no influye sobre la poesía, en cambio incide sobre la
c?-t'tes!ano)._El yo que tiende a objetivarse mediante una representa- novela y el teatro y aporta, a la bifurcación de los focos subjetivos,
ción simbólica (generalmente antropomorfa) como Psiquis en el poe- elementos de procedencia doctrinaria.
ma Ulalttm_e, . se com~or~a p:iralelamente al yo que conserva su Por otra parte, la necesidad de la presencia actuante de un "pró-
aspe~to sub1ett~o. Este ultimo tntenta conocer al primero por aproxi- jimo" (que se presenta a veces como "alter ego" ) para que el yo
mación, por busqueda de un punto de referencia por analogía de tome conciencia de sí, crea condiciones de disociación a la vez que
trasplano, por una inducción que permanece den~o de la esfera de fomenta una ósmosis inestable entre sujeto y objeto o entre el yo y
la poesía. (Esta situación dista mucho de la duda cartesiana acerca el "otro" que puede extenderse hasta llegar al camino de la cosmo-
de la existencia de las otras personas). visión.
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La concepción tripolar de Georges Gurvitch (La Vocation actt~ cises, la meme discontinuité qu'entre objets matériels". También
lle ~e _Ja so~iologie, 1950) no se refiere a la polifurcación de focos Bergson dijo: "c'est l'espace qui fait les divisions nettes" .
subjetivos sino .ª la relación tensa ~e los tres términos que, según Es decir que, por una modalidad del lenguaje y de sus expre-
ese a~tor, configura un rasgo cardtnal de toda conciencia: "L'on siones simbólicas, con toda su estructura de semantemas y morfemas
c,on~ott .de plus en plus la tensión entre les trois poles du Moi, de (y también por una modalidad de nuestros hábitos de representación
l .Autnu et du. Nous, [Link] un des aspects essentiels de toute cons- espacial), cuando se habla de hechos subjetivos, como en el presente
etence. Voulou séparer le Moi, l'Autrui et le Nous c'est vouloir trabajo, ha sido inevitable referirse a los mismos como si ocurrieran
détruire la conscience meme qui consiste daos la teC:sion entre ces en la extensión, y equipararlos a hechos objetivos, tal vez aproximar-
trois termes, aussi bien que les oeuvres objectives signes et sym- los a representaciones mensurables y a supuestos de estratificación.
boles par ou elle se manifeste". ' A pesar de todo, creo que se puede hablar de disociación del yo sin
caer en una cuadrícula.
Mientras subsista la concepción bipolar de sujeto y objeto y se
. En los poet~ ~ás extre~.adam~nte subjetivistas, en los que han recurra al planteamiento del dualismo exterior - interior, con toda
mtentado transcrtb1r los espejismos mternos e imágenes del sueño la la frondosa escolástica que le es inherente, supongo que sea legítimo
presencia, a yecc:s ~ecisiva, de lo objetivo es innegable, aún ed. el hablar del yo saliendo de si mismo y ubicándose en otra representa-
proceso de d1Soetac1ón del yo: la irresistible dinámica del mundo ción para enfrentarse con su primera figuración: cada uno de estos
circundante, bajo las formas y estructuras más diversas actúa sobre dos hemisferios del yo podrá atisbar o interrogar al otro, y ambos
la subjetividad más de lo que los egotistas herméticos io sospechan, reconocerse recíprocamente.
y, a menudo, contra la voluntad de éstos. (Hay tenaces e irreducti-
bles elementos del mundo exterior aún en el balbuceo dadaísta y
en los desarrollos oníricos superrealistas).
Por otra parte, Le Bateau lvre, de Rimbaud; los versos más
cavados de Gérard de Nerval; ciertas estrofas de The Waste Land
de Eliot; Le Fard des Argonautes, de Robert Desnos· Les Mim1tes dt;
Sa~le Mémorial, de Alfred Jarry; La Lt'xure, de R~né Char; Feude
Joie, de Aragon; L'Amour la Poésie, de Eluard; L'Union Libre de
Breton, se dejan penetrar por paisajes, semblantes, situaciones ; re-
laciones objetivas.
En .cua~to al yo en .~~tación, envuelto en el juego del devenir,
puede sintetizarse en el Tiempo perdido" de Swann o de Guerman-
tes, tal como lo discrimina y lo siente Proust, y en esta frase que
Joyce pone en boca de Buck Mulligan: "I am another now and yet
the same".
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E. M. NARANClO
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1) El medio rioplatense a fines del siglo XVIII y comienzos volucionario en sus orígenes y desenvolvimiento inmediato: el de la
del XIX. historia de las ideas políticas en el Río de la Plata manifestadas en
11) Napoleón y la crisis española. ocasión ~e [Link] en crisis la dinastía de los Borbones. Va de suyo,
111) La política napoleónica en el Río de la Plata. La misión por cons1gu1ente, que no es una explicación de la revolt,ción -la
de Sassenay y el plan de invasión francés. que abarca muchas cosas más- sino, simplemente, una contribu-
IV) La política portuguesa e inglesa en el Río de la Plata. ció~ al esc~a:ecimiento y fijación de algunas de las corrientes ideo-
V) la Junta de Montevideo. lógicas rec1b1das en nuestro medio en aquella época. Tampoco, en
1) Antecedentes:
este c~po, pretende ser un cuadro total de la. cuestión, desde que
no consideramos necesario, por ahora, el insistir sobre aspectos que
a) la acusación del 7 de setiembre, ya han sido objeto de otros trabajos.
b) la actitud del Virrey y de la Real Audiencia,
c) la destitución del gobernador Elío.
2) El cabildo abierto del 21 de setiembre de 1808: OBSERVACIONES PREVIAS
a) los cabildos abiertos en el Montevideo colonial,
b) estudio particular del Cabildo del 21 de setiembre: Fuera de los muy valiosos trabajos del profesor Ardao, en el
con-vocación, integración, funcionamiento, resolu- campo de las ideas filosóficas, nuestro medio no ha producido es-
ciones; el obedecer pero no cumplir y el recurso tudios en profundidad, de investigación exhaustiva, sobre historia
de Elío ante la Audiencia, la formación de la Junta. de las ideas. Y ello es particularmente notable en el terreno de
las ideas políticas del período prerevolucionario y revolucionario,
3) Las justificaciones de la Junta. Los documentos en aunque existen importantes obras parciales. (3)
que están expuestas; las leyes y la doctrina.
Nuestra investigación, fundándose en fuentes que muestran la
VI) Las tentativas de disolución de la Junta. existencia de un pensamiento político orgánico en el Montevideo
VII) Repercusión del movimiento: intentona en Buenos Aires, de 1808, han tratado de ir determinando algunos de los orígenes y
del 19 de enero de 1809. La extensión en el resto de cursos de que se alimentó el ideario que justificó, apoyándose en
América. la doctrina y la ley, partiendo de las consecuencias institucionales
de la acefalía de la corona, la formación, primeramente, de un go-
Al proceder a las indagaciones necesarias para el punto V, 3 bierno propio y, luego, se avanzó en la fijación de criterios sobre
(que deliberadamente hemos detallado antes especialmente) nues- formas de gobierno. Con estos elementos iniciales proseguimos en
tras investigaciones nos permitieron ubicar, siguiendo una comuni- la determinación de fuentes todavía no evidenciadas del pensa-
cación de Anibal Eugenio Sorcaburu, para el Primer Congreso de miento revolucionario en 1810 y aún del artiguista.
Historia de los Pueblos de la Provincia de Buenos Aires, sobre los . l!emos procurado expresar nuestras comprobaciones por el pro-
papeles de José María de Sautu que se guardan en la Biblioteca ceduruento de enfrentar textos; en tal sentido aclaremos que no
Municipal Dr. Menéndez de Pergamino, República Argentina, (2) [Link] ent~nderse q~e han sido apareados para mostrar palabras idén-
un importante conjunto de probanzas sobre el período y los suce- ticas o giros semejantes. Lo que se ha buscado es determinar iden-
sos que despertaban nuestro interés histórico. Con estas fuentes, tidades, semejanzas y vinculaciones ideológicas.
además de lo procedente de Buenos Aires y Montevideo, pudimos No es común, en este género de fenómenos históricos, poder
ampliar en forma considerable nuestros puntos de vista y los enri- hacer concordar las ideas como pueden serlo los artículos de los
quecimos con nuevos conocimientos sobre las ideas políticas riopla- c?digos; su ser se transmite bajo las más diversas formas y cons-
tenses que se evidencian al producirse los sucesos de Bayona y la tituyen un elemento sutil que hasta escapa a la misma conciencia
guerra contra los franceses, a partir de 1808. de aquél én quien influyen. En algunas circunstancias se las acepta
Los primeros atisbos en torno a esta cuestión, que hemos de
( 3) V~e sobre estos aspectos parcial<?$ a Htcroa MIRANDA, Las lnstruc&iones del .,¡¡0
ampliar o quizás modificar en la monografía cuyos capítulos pro- Xlll, Montevideo, 1913; AJUOSTO D. GoNZÁLEZ, Las f>rimffas fórmulas constitucionales n lo•
visionales indicamos al comienzo, se constituyen por este trabajo en (Jafou del Plata (1810-1813), Montevideo, 1941; EUGENIO PBTIT Muf:loz Los do&Umntos
básicos de la 1>0Utica ar#guista, en CoNSEJO NACIONAL DE ENSEf:IANZA PRrMARIA y NORMAL
el que intentamos examinar un aspecto particular del fenómeno re- Centro ':!" Divulgació". d_e PrtÍ&li&as Es&ojnes, año V, nn. 27-28, Montevideo, mayo-junio d~
1947; ano V, o. 29, ¡ulio de 1947 y ano V, oo. 30-31, agosto·setiembre de 1947· HllcroR
(2) ARCHIVO HISTÓRICO DI! LA PROVINCIA DI! BUENOS AIRES, Primer Congreso d6 Gaos EsPIELL, La forma&iótJ del ide.,rio arliguista, en Artigas, Estudios f>ubli&ados ;,, El Pais
Historia de los Pueblos de la Provin&ia de Buenos Aires, re1mido en La Plata eti los di11s como homenaje al iefe de los orientales en el centenario de m m11erte Montevideo 1951 · Eu-
25 ,. 28 de setiembre de 1950 eu homenaje al Libertador General San Martfo, t. Il, p. 327 G~NIO PETJT Muf:loz, V "loración de Artigas, en Artigas, Estudios Publicados en El Pais' 111c.
y ss., La Plata, 1952. Comisioné para la obtención de estas fuente$ al 1?$tudiante de. la Fa· c1t.¡. EUGENIO PBTIT Muf:loz, Dos imtÍget1es (Jroféti&as de la emigr11ción del Pueblo Oriental ;
culead, Ruben O. CeciUi, quien desempeñó eficazmente su misión y obtuvo las copias de todo su •nfluenei4 sobr11 el destino artiguista, en A&ción, Montevideo, 6 de sedembre de 19SO·
el archivo de Sautu. Debemos agradecer al Director de la Bibliote&a Muni&i(Jal de Perga- EUGENIO PETIT Mu~oz, Artigas " su ideario ,. través de seis series documentales, prime~
,,.;,.o, Prof. luis E. Giménez Colodrero y al Sr. Ern1?$tO de Sauru de Pergamino, el haber parte, en INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS, ENSAYOS EsTUDIOS y MONOGllAPIAS
fadütado esa tarea. o9 Ill, Cuader11os Artiguutas, n9 l, Montevideo, 1956. ' '
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reconociéndolo o no, incorporándolas al acervo propio; otras se las b) la regencia conservadora de los derechos de Fernando VII,
refuta o se admite solamente un aspecto de ellas -sus fundamen- la cual recaería ,en la princesa Carlota, hermana del Rey depuesto
tos o sus consecuencias- y, todo ello, condicionado, claro está, al y esposa del pnncipe Juan.
medio individual y colectivo sobre el que inciden. La misión de Curado estaba dentro de la primera de esas orien-
La investigación debe ir buscando, en difícil pesquisa, no sola- taci~nes de la diJ:?lomacia portuguesa. Fracasada la tentativa de en-
mente las evidencias formales, sino -lo que es más importante-- trevistarse con L1niers, el comisionado portugués, que permanecía
las conexiones de todo aquello que, sin tener --como quedó dicho-- en Montevideo, decidió retirarse.
identidad, semejanza o vinculación de forma, las tienen en el orden Al hacerlo dirigió un documento al Virrey que era, en reali-
conceptual. dad, un tJltimatum y tuvo con el gobernador de Montevideo, Elfo,
una entrevista en el "camino de Pando". En esa reunión las nuevas
LOS HECHOS BASICOS probanzas que allí se mostraron por Curado, permitieron acrecer
las sospechas sobre la traición del Virrey e, inmediatamente, previa
Al solo efecto de una mejor inteligencia del lector que no tenga reunión del Cabildo de Montevideo, se acordó acusar a Lini~rs ante
bien presente los hechos que produjeron la formación de la Junta, la Real Audiencia, y el Cabildo de Buenos Aires, con asistencia del
Jos que pienso estudiar en detalle en el trabajo de que antes se Presidente, el Obispo y el Subinspector.
habló, recordemos aquí que, en mayo de 180~, Fernando VII es . El documento dirigido con tal fin fijaba, en larga enumera-
hecho prisionero por Napoleón en Bayona. Producida su abdicación ción, los cargos contra el Virrey en estos términos:
y la de su padre, el rey Carlos IV, en Napoleón, José Bonaparte "· . . el empeño que se advierte en querer sostener su mando el S.r Dn
fue instituído por rey legítimo de España e Indias. Santiago Liniers debiendo haverlo renunciado por el solo hecho de ser
El pueblo español se levantó en armas en un movimiento que Francés, y hacér mas alarde de serlo que Vasallo de ñi'o Monarca: que á
ha sido denominado con exactitud por Toreno (4) Levantamiento, e~lo debió obligarle el paso delincuente dehaber dado parte á un Prin·
c1pe Extrangero, antes que á nra Corte de los Sucesos y circunstancias de
guerra y revolución de España, en una obra fundamental por mu- t estas Provincias, coop,erando tal véz con esta acción á que el Gefe de Jos
chos conceptos. franceses conciviese el deprabado designio de destronar á ñTo Soberano
Napoleón aspiraba mantener las Indias unidas a la corona de contando con la posesion de America: que Mr Giequel, y Mr de Perichon
España, ahora en poder de José y desarrolló esa política mediante encargado de estos partes, lo fueron tambien de dár informes de palabra
cuyos contenidos se ignoran: que por la ultima Barca tubo cartas de Pe-
el envío de agentes que recorrieron América buscando el reconoci- richon el Sr Liniers dandole noticia de haver sido llamado á presencia
miento del nuevo orden dinástico. del Emperador de los Franceses, y esperanzas de sér socorrido por medios
Al Río de la Plata se dirigió el Marqués de Sassenay quien indirectos con armas y Municiones, en circunstancias de no poder ignorar
después de desembarcar en las costas de Maldonado, llegó a Mon- Perichon los Plánes que ya habia comenzado á descubrir Napoleon segun
lo indicaban los papeles que la misma Barca condujo: que p oco despues
tevideo y luego pasó a Buenos Aires. llegó un Emisario Frances conduciendo pliegos de Napoleon para el Sr
También estuvo en Montevideo el comisionado Goyeneche, Liniers quien abrió, entre otros pliegos en la primera Junta diminuta
quien había sostenido a su arribo la inconveniencia de que el Virrey celebrada al intento, un Pliego del Ministro de Estado Francés donde le
estuviera al frente del virreinato y que había que formar una junta manifestaba Ion iniquos Planes de su amo, la abolicion de la Dinastía de
Borbón, la inauguracion de José Bonaparte en el trono de España, ha·
de gobierno. ciendole responsable de la inobediencia á las Providencias que se le comu-
Las actitudes asumidas por Liniers, que era francés, frente al nicaban: que estas no puede concevirse se proveyesen en francia sin el
comisionado napoleónico, produjeron sospechas sobre su posible allanamiento ante.c iar del Sr Liniers, ni menos que sin contarse con su
traición entre los españoles, tanto europeos como americanos, que prestacion á las voluntades del tirano se remitiesen pliegos por su con·
dueto á todos los Gefes dela America: que para las Juntas celebradas en
mantenían su lealtad a Fernando VII, el monarca cautivo. esa Capital en negocio de tanto bulto, jamas se há contado con el S.r
Esa posición se robusteció a raíz de la misión de Curado. En Obispo Consejero nato de S.M, ni con el Sr Sub·Ynspector Cabo Subal-
efecto, los portugueses, que de tiempo atrás deseaban ensanchar terno del Virrey: que en virtud de los referidos datos, abusó el Sr Virrey
de Ja fidelidad de estas Provincias en la Proclama de 15 de Agosto: que
sus dominios a expensas de las colonias españolas del Río de la las retardaciones de la -Jura del Rey Do Fernando indicadas por el Sr
Plata, aprovecharon las circunstancias para cumplir esos propósitos Virrey no han podjdo considerarse sino como torcidas y delincuentes: que
por medio de dos planes que jugaron con habilidad: no consta se hayan abierto y reconocido los Pliegos que el Emisario
Francés entregó al Sr Liniers para los Gefes Españoles dela America: que
a) el protectorado portugués de la región platense para de- si consta quiso el Sr Liniers en cumplimiento de sus encargos remitir al
fenderla de un posible ataque francés, y Virrey de Lima el Pliego q• le vino destinado: que quiso el Señor Liniers
permitir el regreso del Emisario francés que debia conducir sus respuestas;
y que se acoogoj6 mucho el Sr Liniers sabiendo la Prision desu Emisario
( 4) CONDE DE TOKENO, Historia del Levantamiento, guerra " revolución de España, en Perichon siendo preciso para trabquilizarle que el Brigadier d. 0 José
Biblioteca de A11tore1 Espa1iole1 desde la formació,. del lenguaje hasta n.11e1tro1 días, t. 64,
Madrid, 1926. Manuel de Goyeneche le asegurase no tendría resultas (prueba de que
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tenia por que temerlas.) En fin estos cargos de que no podemos dudár, D.n Joaqu!n Conrado:}) Que mediante á ser estas [Link] tomadas enla
unidos ala Conducta que obserbamos en el Gefe relatiba al estado militar, \ estreches del q)o, inst.u del Pueblo, y su griil contraste, se entienda facul-
al empleo de los Caudales del Estado, y á una miscelania bizarra de in- tada p.• corregir, ampliar o modificar tanto el n9 de Individuos q la com-
mortalidad y de sobocion [sic] nos dan margen sobrado para juzgar que ponen, como qualesquiera otras deliveraciones relativas ásu ereccion y
el mando superior de estas Provincias se halla mal puesto en manos del procedim.•00 consiguientes, delos quales particularm.•e se([. .. }) (ha) tra·
Sr Dn Santiago Liniers: que debe renunciarlo, ó ser depuesto; y que por tado en este acuerdo: Que todos los Gefes militar.• q.• son presentes quedan
ultimo enello estriba el que vivamos tranquilos o nos veamos precisados obligados á consultarla [Link] genero de ordenes, que directamente
á sufrir una guerra lastimosa cuyo teatro habrá d~ serlo esta vanda seles comunique por el EiiñO. S.r virrey D.n Santiago Liniers, obien p .r
oriental." (5) otra autorid.d dela Capital, ínterin las cosas subsisten en el estado q hoi
tienen, yque el objeto de la [Link] determ.ºº no se entienda ni interprete
por motivo alguno ser otro, q el de (evitar conmosion.' populares y)
El Virrey resolvió la destitución de Elfo y su reemplazo por conservar esta parte del Virreynato en la devida obediencia ásu legitimo
el capitán de navío Michelena, que llegó a Montevideo al atarde- Soberano el S.r d.o Fern,do 7". defenderle hta donde ·oras fuerzas alcan:zen,
cer del 20 de setiembre. Reconocido, en un primer momento, por y en va todo ypor todo servirle como fieles vasallos: ([y que en el mo-
el Cabildo, ante la agitación pública, se dejó en suspenso lo resuelto mento mismo q la Capital quiera sin estrepitos, ni violencia y abusos
y quedó todo pendiente del dictamen de un cabildo abierto que desupoder escuchar y hacer just.• álas represent.• de Mont. 0 , hechas antes
de ahora contra el Capit.n gri l dela Prov.•, se someterá, segun se ha dicho,
tendría efecto, al día siguiente, 21 de setiembre. Congregados los muy gustosa, y como sjii'C. lo há acostumbrado, alantiguo systema de
"habitantes de Montevideo", en esa fecha, dispusieron que en aten- [Link]]). (6)
ción de la
"precipitada ausencia q en la madrugada de este día acaba dehacer el LA JUSTIFICACION DE LA JUNTA
referido D.n Juan Angel Michelena sinnoticias del Cavildo, y dexando
entregado así mismo el vecindario debía obedecerse pero no cumplirse
el citado om Sup.0 • de 17,, del corriente: Que el S.r [Link] elevase por su Desde el mismo instante de su instalación se quiso justificar
parte los recursos q la Ley le franquea en estos casos, bien ála R.l Aud.• la formación de la Junta con argumentos de distinto orden que
Territorial, sin cuyo acuerdo procedió el Exmo S.• virrey ásu deposicion aparecen en muchos textos cuyo número e importancia va acrecien-
del mando ó bien tentado este arbitrio al mismo Soberano, en la Su- do, según las investigaciones los descubren, y que son dirigidos al-
prema Junta erigida por la Nacion en la Capit.l de Sevilla el 19,, de
Mayo del presente año, sin apartarse de esta Ciudad por interesar asi gunos exclusivamente a fundamentarla, otros, en que los argumen-
ala tranquilidad publica, por tener este vecindario cifrada enel su esper.u tos sobre la licitud de la Junta aparecen junto a consideraciones
caso derealizarse alg.• invasion p.' los Enemigos dela Corona, esperanza destinadas a otros fines. Hasta el presente ellos son:
q coofundamto le há hecho concevir la notoria aptitud, actividad y valor
de este Gefe, de q.• tiene dadas las mas relevant.• pruebas, igualm.•• q A) Acta de la Junta de la que se transcribió antes lo más im-
con ascendrado vasallage al mejor delos Monarcas, y finalm.•• p.r ser este portante de la parte resolutiva.
el voto del Pueblo, á cuyas instancias se hán congregado en este día: que
en el entre tanto y hta q con mejor acuerdo se establesca aq.I plan de B) Escrito en el que se relatan los sucesos que dieron lugar
Gov. 0 0 mas adaptable á1as circunst.•• y resolucioo.• subsecivas dela Capt.l, a la formación de la Junta de Montevideo. Se enumeran los hechos
se reconozca esta Junta precidida por el indicado S.r Gov. 0 r D.n [Link] producidos desde que se conoció la proclama circular expedida por
Xavier Elio como la particular y Subalterna de este Pueblo, formada á
exemplo delas q se han mandado crear por la Suprema de Sevilla en la Infanta del Brasil Carlota Joaquina de Barbón; el envío de un
todos los Pueblos del Reyno aueconteng:in el n 9 de 2 ~ vecinos, de~de el diputado montevideano a la ciudad de Buenos Aires; la orden del
mom.•o enq llegarón á entenderse las siniestras miras del Emperador delos virrey Liniers para que se postergase la jura de Fernando VII; la
Franceses, la prision deiiro Rey y S.r muy amado D.° Fern.d0 el Septimo, llegada del comisionado francés, marqués de Sassenay, luego de su
y las violent.• abdicacioo.• dela Corona áq.e fueron obligadas las personas
R.•: que se elijan por Asesores dela misma Junta álos referidos Doctores
visita a Buenos Aires y a su prisión en la Ciudadela; el arribo del
Elias y Obes, y por Secretario ámi el infrascrito Escribano ([que la in- brigadier Goyeneche con pliegos que, de inmediato, fueron remi-
sinuada Junta se entienda establecida y duradera hasta tanto q la R.l tidos a Buenos Aires. Se refiere a las versiones que circularon de
Audiencia del Distrito, u otra autoridad competente, juzgue y sentensie que el Cabildo de Montevideo había solicitado se depusiese del
con arreglo á dro la denuncia hecha por el l. C. de esta Ciudad yponga
el mando dela Provincia en sugeto no sospechoso, idoneo, español de
mando al Virrey y que se formase una Junta de Gobierno, según
11acion, capaz. . . por su providad y sentimient.• acreditados decaptarse la lo ordenado por la Junta de Sevilla; a la proclama que promulgó
confianza deeste Pueblo, diccipar los :zelos q agita la Corte de Portugal, Liniers y a la contestación que le dió Elío al Virrey; al nombra-
y quitarle de consig.•• el motivo q há tenido pe pedir esta vanda oriental miento que Liniers hizo en la persona de Juan [Link] Michelena
en reenes deñrii fidelidad al S.r D.• Fernando 7" y sus legitimos subsesor.•,
p.• todo lo qual há tenido la Junta en consideracion las exposiciones pri-
para desempeñar el gobierno de Montevideo y a su llegada a esta
vadas y publicas inst."' del Plenipotenciario de dicha Corte el EXciñO. S.r
(6) la parte que transcribimos es una venión de lo publicado po~ Costa (Revis/11
del Archivo Gtmeral Admi,,istrativo o Colección de documentot '""'" servir IÚ 11studio t"1 14
( 5) Archivo Generlll d11 Indias, Sevilla, Audi1111cill de Buenos Air'1, legajo 141, eo Az. HistorÍll de la Ret11íblic11 Ori11ntlll del Urug1111'J, vol. 9, pp. 154-156, Montevideo, 1919) co-
chivo de fotocopias del Instituto de Inve1tig11ciones Hi1tóric111 de 14 Paculltld d11 Hu,,.,,,,J,. rregida sobre el original del Archivo Gn1er11l d11 ¡,. N11ción, Montevideo, con la adición de
""'111s y Ci1111cias, Monrevideo. Jo testado legible no editado en Ja Revi1t11.
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ciudad el 20 de setiembre; a la conmoción popular a que dio lugar en Buenos Aires, bajo la firma de Español Americano. Exhorta al
la remoción de Elío; a la exigencia de que el Gobernador resistiese rompimiento con la capital y ataca las actuaciones del virrey San-
la orden de Liniers y se convocase a Cabildo abierto el que se rea- tiago Liniers, a quien acusa de traidor, comentando los documentos
lizó el día 21; a la creación de una Junta de Gobierno; a la reso- emanados de las autoridades de Buenos Aires. Confronta las acti-
lución de la Junta de enviar a José Guerra como diputado ante tudes del Virrey y las de Elío y asume la defensa de lo hecho por
la Junta de Sevilla, vista la decisión de las autoridades radicadas el gobernador de Montevideo. Compara la gestión de ambos du-
en Buenos Aires de suprimir la Junta establecida en Montevideo; rante las invasiones inglesas, poniendo de relieve la impericia y
al arribo el 2 de octubre de un diputado con pliegos del Virrey y cobardía de Liniers y la capacidad de Eüo, enjuiciando, además, la
de la Audiencia, intimando nuevamente la disolución de la Junta; obra del gobierno de Lioiers. Justifica jurídicamente Ja creación de
a la llegada, el 23 del mismo mes, del corsario Belén, con el fin la Junta de Montevideo: alegando que, destronada la casa reinante,
de conducir preso al gobernador Elío y los miembros del Cabildo, los derechos de la soberanía han retrovertido al Pueblo español y
el que se hizo a la vela poco después sin haber podido cumplir su que éste puede crear nuevas autoridades, nuevas leyes y nuevas
objeto. Noticia sobre el arribo del oficial de patricios Rocha con- Constituciones, como se ha hecho en España; reivindica para los
duciendo pliegos de la Audiencia y acerca de la agitación del Pueblo americanos los mismos derechos de las provincias españolas. (9)
ante los rumores de que la finalidad de su misión era el disolver la
Junta; detalla, de manera pormenorizada, la forma en que este E) Carta del presbítero José Manuel Pérez Castellano, al
emisario fue recibido en Montevideo. Concluye manifestando que Obispo de Buenos Aires, en la que defiende la posición de la Junta
el vecindario montevideano ha procedido movido por un senti- de Montevideo. Sostiene que Jos españoles americanos son herma-
miento de lealtad hacia su Soberano y se ha manejado con cautela; nos de Jos españoles europeos, porque son hijos de una misma fami-
que es necesario que las ciudades del Río de la Plata den aviso lia, están sujetos a un mismo monarca, gobernados por idénticas
de su lealtad a las autoridades españolas de la Península y que leyes y usufructúan idénticos derechos; que si los Pueblos de la
a este efecto se despachó un bergantín desde Montevideo, el cual Península, privados del Monarca, han tenido facultades para pro-
pretendieron detener las autoridades de Buenos Aires, a cuyo fin veer sobre su seguridad común y defensa, Jos mismos derechos caben
decidieron bloquear el puerto de Montevideo. (7) a los españoles americanos; hace notar, asimismo, que si Montevi-
deo fue la primera ciudad de América que manifestó el deseo de
C) Dictamen del asesor de gobierno, José Eugenio de Elías,
en el que evacúa la consulta del Gobernador de Montevideo sobre igualarse con las de la Madre Patria, ha sido por su tradición de
si debía obedecer la Real Provisión que ordenaba la disolución de fidelidad y porque se vio obligada a ello por razones de imperiosa
la Junta gubernativa de Montevideo. El Asesor manifiesta su opi- necesidad, dada su posición geográfica. Concluye afirmando que
nión de que la [Link] Provisión debe cumplirse siempre que no acata la orden del Prelado suspendiéndole en sus facultades como
peligre la salud del Pueblo; cita la ley 36, Lº, 2 9 , TO 15 de las mu- sacerdote. (10) '
nicipales, por la que se establece se deje obrar a los Virreyes y F) Carta de Lucas Obes, a Echeverría, en la que defiende la
Presidentes libremente, aun excediéndose y transgrediendo los orde- actitud asumida por los montevideanos y ataca la posición de éste
namientos, siempre que la resolución tomada no provoque "movi- y quienes sostienen que la América no tiene derecho para hacer por
miento o inquietud en la tierra" y que se de aviso a las autorida- sí lo que han hecho otros Pueblos de España, juzgando que carecen
des sobre el particular para que se mande remediar como convenga.
Siendo el caso de Montevideo y teniendo en cuenta la excitación de facultad para elegir Juntas de gobierno similares a las allí for-
madas. Le recuerda que, en una carta anterior, había convenido en
que existe en el Pueblo y la decisión de sostener la } unta por todos
lo~ medios, de los que puede, con fundamento, temerse un movi-
que por la abdicación de Fernando VII habían retrovertido al Pue-
mJento, el Asesor entiende que aquélla no debe disolverse y que blo sus facultades, lo que legitimaba las innovaciones introducidas
su constitución debe ser tolerada, cuando menos, por la Real Au- en la constitución. Hace notar, luego, que en virtud de ser América
diencia, hasta que el Rey Fernando VII o la Junta Suprema de la del Sur una parte de la Monarquía española y como consecuencia
Nación resuelvan al respecto definitivamente. Recomienda mode- de la doctrina antes apuntada, América tiene derecho a introducir
ración. (8) novedades en el gobierno; destaca que todos los distritos o partidos
Yios pueblos pueden por derecho formar Juntas subalternas y con-
D) Proclama anónima, en respuesta a un artículo aparecido
(9) Véase, Apéndice, documento nv 7, p. 156 y ss.
(7) Véase, Apéndice, documento n9 4, pp. 144 y ss.
(10) Véase, Apét<díce, documento n9 8, P- 166, tomado de DANIEL GAllCIA ACEVEDO,
. (8) Véaae, A{>bulíce, documento n v 6. p. 154 y ss., procede del expediente 1944, antes Et doctor José M11n11el Pbez Ctntel"1no (A{>untes {>artS su bíogr"fl" ) en RevisttS Histórie• de
citado, de la R •.t Audieneio de Buenos Aires. IA UniversidAd, año l , n v 1, Montevideo, Jiciembre de 1907.
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cluye por sentar la opinión de que el Pueblo de Montevideo está Tribunales imparciales de Buenos Aires oirán las quejas y repon·
facultado para actuar como lo ha hec~o y para enviar un repre· drán las cosas al estado que tenían antes de la llegada de Miche-
sentante a la Junta que reconozcan por suprema. (11) lena a Montevideo. (12)
De todos estos escritos resulta que, en resumen, la formación
G) Escrito de Mateo Magariños y Ballinas en defensa de los de la Junta de Montevideo se basa legal y doctrinariamente en:
sucesos que tuvieron lugar en Montevideo cuando se rechazó la
destitución de Elío de su cargo de Gobernador y se resistió su reem· a) el ejemplo de las que se mandaron crear por la Junta de
plazo por Juan Angel Michelena. Se expone la doctrina que justi· Sevilla que en una proclama datada el 3 de agosto de 1808 había
fica el proceder de la ciudad de Montevideo y las arbitrariedades dispuesto se erigieran Juntas subalternas en las poblaciones de dos
legales cometidas al deponer al gobernador Elío; se señala que Elío mil y más vecinos (Acta de la creación de la Junta pp. 102 - 103 de
y el Cabildo de Montevideo acusaron de infidente al virrey Liniers este estudio; escrito en el que se relatan los sucesos. . . etc., docu-
ante las autoridades competentes y demandaron su remoción y éstas, mento n 9 4 del Apéndice pp. 144 y ss.).
sin emplazar y juzgar al Gobernador determinaron relevarlo, nom- b) la igualdad de las diferentes partes integrantes de la Mo-
brando, el acusado, al capitán de navío Juan Angel Michelena para narquía española, esto es, que la Junta de Montevideo se había
desempeñar el gobierno de Montevideo; se destaca que no era equi- hecho siguiendo el ejemplo de España (ad exemplum). Por consi-
tativo se castigase sólo a algunos de los culpados por firmar y acu- guiente, si las Juntas eran allí legítimas, también lo eran en Amé-
sar de sospechosa la persona del Virrey, haciéndose notar los peli- rica. (Acta del 21 de setiembre; doctor José E. de Elías, documento
gros que arrancaban de tal procedimiento, y que, asimismo, era n 9 6 del Apéndice, pp. 154 y ss.; proclama anónima aparecida en
indispensable, dadas las circunstancias, juzgar a Lioiers. Hace men- Montevideo, documento n 9 7 del Apéndice, pp. 156 y ss.; Pérez
ción de las causas que dieron origen a las sospechas; sostiene que Castellano, documento n 9 8 del Apéndice, p. 166; [Link] Obes, do-
el Gobernador de Montevideo tiene en su poder los documentos cumento n 9 9 del Apéndice, p. 167).
que probaban la deslealtad de Lioiers para con el Soberano espa· c) el derecho del hombre a su propia conservación que re·
ñol. Destaca que en Montevideo se vio con sentimiento que se des- sultaba de la circunstancia de que la permanencia de un virrey
pidiese al enviado de Portugal, mariscal de campo Joaquín Curado; francés, sospechoso de traición, al frente del Río de la Plata, ponía
alude a la misión del brigadier del ejército español, Manuel de Go- .en peligro la seguridad e integridad de los habitantes, los que po-
yeneche, a la forma en que fue recibido por las autoridades monte· dían ser entregados a la tiranía napoleónica y contra quienes los
videanas y a su reacción ante los ultrajes de que fue objeto. Señala portugueses podrían dirigir sus ataques. La formación de la Junta,
que el enviado de Portugal no intentó perturbar el sosiego de los que procuraba evitar esos males, tenía, por ello, otro fundamento
Pueblos sino sólo indagar los sentimientos de éstos. Se refiere a los .concordante: la voluntad presunta del Soberano.
sucesos desarrollados en Montevideo el 20 y 21 de setiembre; se (Acta del 21 de setiembre; Mateo Magariños, documento n 9
extiende en reflexiones sobre ellos y aduce los fundamentos jurídicos 10 del Apéndice, pp. 168 y ss. e implícitamente todos aquellos docu-
que justifican la Junta creada. Al desarrollar su argumentación ex- mentos en que trata de probarse la traición de Liniers).
presa que el primero de los derechos del hombre es su conservación; d) la voluntad popular, vale decir, que el Pueblo quiere
subraya que el pacto social es la fuente originaria del poder real, formar la Junta por que le asiste, pa,ra ello, el derecho resultante
derivándose, por tanto, su po~er del derecho natural; establece los de que, al faltar el rey, retroverti6 en él la soberanía (Proclama anó-
casos en que el hombre, a pesar de haber abdicado del derecho de nima aparecida en Montevideo, documento n 9 7 del Apéndice,
su propia defensa, puede ocurrir a las armas sin mandato superior pp. 156 y ss., tucas Obes, documento n 9 9 del Apéndice, p. 167).
para concluir sosteniendo la tesis, a fin de defender la actitud asumí·
da por el Pueblo de Montevideo, que un Pueblo está legítimamente UN ANTECEDENTE
autorizado por derecho a oponerse a todo lo que sea contrario a
su voluntad y a remover a las autoridades cuando no puede fijar La voluntad popular y el derecho a la propia conservac100
por otra vía su seguridad, ni atender a su conservación; expone la tienen como antecedente inmediato la doctrina expuesta en ocasión
jurisprudencia admitida que otorga licitud a la determinación del <lel conflicto con Sobremonte, en 1806, durante las invasiones in-
Pueblo de Montevideo en el conflicto de competencia entre la auto· glesas. Allí se invocaron argumentos que, luego, repetiría Maga-
ridad del Virrey y del Gobernador de Montevideo; destaca la acti- riños y sus resonancias alcanzarían a 1810. Con razón Mitre ex-
vidad y celo del gobernador Elío y concluye manifestando que los presó en la Historia de Belgrano: "El pueblo que escuchaba aquel
lenguaje atrevido, que abandonado por sus mandatarios habíase
(11) Véase, Apéndice, documento n9 9, p. 167. La veni6n de este documento la difundió (12) Véase, Apéndice, documento no 10, pp. 168 y SS., toma~o de MATEO J. MAGARIF!OS
mi profesor de Historia Nacional y Americana, el doctor Felipe Ferrciro, en los cursos de 'DE MELLO, Reseña.1 Documenlales, DefenstS de 111 ]unltS de MonletJideo (l 808) en SOCIEDAD DE
preparatorios paza Derecho. La tomamos de sus apuntes de clase. HISTORIA .ARGENTINA, ¡fouario, l940, Buenos Aires, 1941.
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han estudiado, y mejor lo entienden (2) guerra y entregarse a otro Dueño para
reconquistado a sí mismo, dando y quitando el poder supremo, en que por la dilacion, distancia, 6 impo- que la defie.n da y ampare, y esto por
uso de su soberanía natural; que había adquirido el derecho de sibilidad de poder ocurrir al Superior, dro. (n11tur11l por la misma razón de
llevar las armas y el estandarte de la nación, levantando fuerzas para que quite la opresion, y por el ser en tal extrem-0 q•. siendo)]) dila-
superiores a todas cuantas podían hacerle frente; ese pueblo que peligro que hay en la tardanza, puede tado o dificil el recurso a el sup•. pue-
la Ciudad hacer ligas, y confederaciones, den los Monges prehender á su Abad,
acababa de coronarse de gloria, y que veía rendida a sus plantas a y levantar gente de guerra para su de- y ponerle baxo el / amparo de qn. no
la soberbia Albión, no comprendía aún el alcance de lo que había fensa, 6 eottegarse á otro Dueño 6 tenga jurisdiccioo alguna sobre ellos, y
hecho, no sabía que era árbitro de sus destinos, que tenía los me- Señor para que la defienda, y ampare; aun el particular hacerse juez en su
dios para ser independiente y que sólo le faltaba la voluntad de- y esto por d•0 • natural. Porque por la propia causa, y el qe. esta obligado a
misma razoo deser dilatado 6 dificil el consultar al Rey dejar de hacerlo pr. q.•
cidida de serlo. El día que unos cuantos hombres comprendieron recurso Superior, pueden los Mooges p.r la imposibilidad del pronto remedio
esto, estalló la revolución". (13) prender á su Abad que Jos ostiga y es lícito pasar el rigor y disposiciones
El escrito de Magariños defendiendo la Junta de Montevideo hostiliza, y ponerse bajo el amparo, de de las L.L. (1) en tales ero•. q•. los D . D.
sigue en muchos pasajes, a la letra, los anónimos bonaerenses de quien no tenga jurisdiccion alguna so- tienen la necesidad y el peli,gro de la
bre ellos; y haun el particular hacerse tardansa ([(y la necesidad es)]) de tan-
1806 como se demuestra seguidamente. (14) Juez en su propia causa. Y el que está ta gravedad q•. carece si L., no Ja ad·
Anónimos bonaerenses Defensa de 111 ]untit de Montevideo obligado á consultar al Rey, dejar de mite, y antes la da: hace lícito lo q•. no
flor M11teo ltfitgitriños. hacerlo, porque por la dificultad, 6 lo es y al incompetente lo convierte en
agosto y setiembre de 1806 imposibilidad de consultar al Superior Juez legitimo, y altera eo muchas oca-
1808 es licito para el rigor, y disposicion siones los preceptos humanos y divinos.
Se save que los oficios no se han
creado en España para acomodar las Se save por la Ley Rl. de Castilla,. ordinaria de las Leyes. ( 1) Bobadilla [Link] 29 cap• 17 [Link] 108,
personas, sino para que las personas que los oficios no los dá el Rey para La necesidad, y el peligro de la tar- 109, 110 SaJya ... de Regia procectione part
danza. es de tanta coosideracioo, que lt Capo. preludio 39
sirvan y desempeñen los oficios (1). No acomodar las personas, sino para que
es de presumir que el Rey haya nom- estas Jo sirban y desempeñen con con- en sentir de muchos textos, y Doctores,
brado á Sobremoote para unos cargos cepto a los cargos que ellos tienen; y dice uno de los que van citados, que
tan graves, y delicados, como los de el iohavil que no posé las cualidades, carece de Ley, no la admite, y antes la
Virrey, Goveroador, y Capitao General, o constitutivo esenciales, debe perderlo d•. Hace licito, lo que no lo es; y al
solo por honrar su persona, 6 por fa- por el mismo echo, y quando la inha- Juez incompetente lo convierte en lexi-
cilitarle volsillo para el acomodamiento vilidad consta de notoriedad, no se timo. Altera, mas de una vez, no solo
de su familia. Quando el merito y ser- debe esperar a sentencia, maxime en los preceptos humanos sino cambien los
vicios del Marques fueran distintos del casos urgentes y de diffril haver riesg0> divinos, y los naturales.
que ha labrado con la enttega de Bue- enla tardaosa, pr. q•. el orden de dro. (2) Bobadil. lib. Cap. 17 N 108 109 y
nos Ayres, no le faltaba modo al So- es no observado quebrantando con no- 110, Salg. de Procec, part. In. Cap. 19 prlud.
berano de corresponderle y premiarle toriedad sus fueros y preceptos. 3 á oum. 100, nsq. ad 104.
sin desengastar de su Rl. Diadema una
En las materias de esta clase, la vo- En toda materia enque es dificil la
de las mas preciosas joyas que la re-
comiendan, y hacen brillar, ni exponer luntad, y mente que se deduce por con- consulta el Soberano aprueva y confir-
á sus Vasallos á los iosuhos, tropelias, geturas, o que se hace verosímil, se ma la que se acerca mas a su voluntad,
y extorsiones de una Nacioo segun se tiene por voluntad ebidente y expresa. y lo que es mas verosimil, se t iene por
acava de descrivir, como la Inglesa. De suerte que el que alega la verosi- expreso. Desuerte que, el que alega ve-
militud, se dice que alega Texto de rosimilitud se dice, que usa del texto
( 1) Li. 2. tit. 5. lib. 3. R. C. ley, porque la Ley manda observar lo de la Ley, porque esta manda guardar
Los 0•00• que han conocido los enga- los d roa qe. han conocido los engaños, que es verosimil. En tal conformidad lo que es mas verosimil; eotal confor-
ños que suelen padecer los constitu- y lo expuesto q.• es alos subdictos to- que el que arguye con lo verosímil, ar- midad, que el que arguye con ella lo
yentes en nombrarlos, y lo expuesto lerarlos hao acordado saviam•e. q•. si guye con razon natural, porque la ve- executa con razón natural, porque se
y peligroso que és á los subditos to- alguno se sintiese ([agraviado)) opri- rosimilitud se tiene por parienta de la tiene por coosanguioia de la natura-
lerarlos, han acordado savia, y pru- mido de su sup0 r. en partes y lugares naturaleza (3). Esto ts expreso en el
dentemente, que si alguno se sintiese muy remotos como aqui en Indias, y d ro.; y sieodolo, lo és igualmente, que
gravemente molestado y oprimido de q•. pr. la larga distancia y dificultad de el Publico no procedio sin voluntad
su superior, en partes, y lugares muy recurrir al Rey no puede esperar pron- del Principe, á proclamar á D. San-
remotos, como acá en Indias, y otros to y oportuno remedio deve licitam••. tiago Liniers, por su Goveroador, y
parages, adonde por la larga distancia, recurrir a otto Juez, aunqe. sea absolu- Capitan á Guerra, porque és verosimil
y dificultad de recurrir a!Rey, no se tam••. incompetente, y, ([(fl'· qe. pr, el (3) Pigoatell. T oro. 19 Cons. 139. N 12.
puede esperar oportuno remedio, puede peligro q<. h11y en lit t11ráanza é impo- Ven. Vecim énibvero l. ul. Cap. Tomo 19
licitamente recurrir á otro Juez, que sibilidad de oc11rrir 11l legitimo sup•r. Discep . 58 N. 23.
no sea suyo, aunque sea absolutamente puede) aun la Ciudad haver ligas que el Rey le nombrase mientras, a lo
incompetente. Porque dicen los que lo y confederaciones, levantar gente de- menos, no pudiese embiar otro, si es-
tuviese informado del esfuerzo, celo é
(13) BA•TOLOMI! MITRE, HislorÍ4 d11 B11lgr•no " d11 /,. iruÚ/)(mdenci4 11rgenli1J11, en inteligencia que mostt6, que és lo que
ObrllS compl11/11S de B11r1olomé Mitre, vol. VI, p. 200, Buenos Alces, 1940.
(14) Véase, Apérulice, documentos nos. 1, 2, 3 y 10, pp. 13 1 a 143 y 168 y ss. en el dia mas se necesita, para defender
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Y conservar la Tierra, que se halla leza. Y siendo esto expreso en el Dro. Governador) espira la jurisdiccion de q 0 • los eligio cesa la prohibicioo, y se
amenazada de enemigos, y se ha hecho lo es igualmente, que el Pueblo proce- su teniente, y este no deve entrar en coostituien con plena jurisdiccion si el
el obgeto de su embidia, por las pro- dió conforme con la presunta voluntad lugar del que le nombró, cesa la pro- pueblo lo Elige. Y lo mismo sucede
porciones que la acompañan, é infor· de S. M. mirando por su seguridad hivicion, si el Pueblo lo elige (7). Lo qdo, muerto el Rey no teniendo suce-
mes que les han dado de su vondad, conserbación, quietud y tranquilidad. mismo pasa, quando se acava la paren- sion legitima pues el Pueblo eligue el
los que para su destruccion se han re- tela del Rey, que no quedando ningu- q•le parece. El Pueblo de Montevideo
civido en su seno; de cuyo particular no de los de su Casta, á quien de dr0 • en la conservoc•. de su Gov.0 r no miro
no puede tampoco prescindir el Pu- pertenece la Corona, el Pueblo elige al a otra cosa q•. al mejor servicio del
blico, mirando por su seguridad, y que que mejor le parece (8). Buenos Ayres, Rey, y . . . gloria dela / Nacion,
le pone igualmente en la necesidad de tanto en la Reconquista de su Ciudad,
tomar sobre ello sus medidas a tiempo, quanto en la eleccion del nuevo Go·
antes de que estos Cuervos le saquen vernador por muerte Civil del antiguo,
los ojos, despues de haverle comido el no miró a otra cosa principalmente co-
corazoa. mo al mejor servicio del Rey, y á la
gloria de la Nacion.
El que formó las Siete partidas era El qe. formo las 7 partidas era todÓ
todo un Sabio; y como que posehia co- (7) Acev. lib. 3 . tít. 7 leg. la. N 13.
un savio, y como q•. poseía conoci- L. 12 tit. 3. lib. 5. R. C.
nocimientos, y le asistia autoridad, de· mientos nada vulgares, y le asistia po- (8) Covarr. in Pract. Cap. 4 N 3.
lineó las de Capitan General, ó de der y autoridad delineo estos tres atri·
Caudillo, que es el titulo con que lo bucos asaver esfuerzo, maestría y sesso; Es el primero de los derechos del El primero de los derechos del hom·
distingue, ea estos tres precisos termi· qualiáades . . .1 en tal manera esenciales hombre, la defensa y conservación de la bre, en su conserbacióo y por ello es
nos: esfuerzos, maestría, y seso(4). Estas a todo Xefe o Caudillo, qo. el mismo vida. Para asegurarla de los insultos licito en propia defensa matar al agre·
qüalidades de tal manera son esenciales Supremo Legislador advierte, q 0 • si el del mas fuerte, combinieron en unirse sor; y para evitar esto, y la Ley del
á todo Caudillo, que el mismo Legis- Emperador, o Rey sale ala guerra, yno en Sociedad formando Ciudades, y Po- mas fuerte, combinieron unirse en So-
lador advierte, que si el Emperador, 6 blaciones; (1) al paso que para mejor ciedad, formando partidos y Ciudades,
las posee deve subrogar otro en su consultar este fin, tomaron el partido ydirigiendo al fin caudillos, que los
Rey, sale á la guerra, y no las posé,
deve nombrar al que las tenga, para lugar qelas tenga p•. q•. acaudille y di· de elegir uno de ellos por Caveza para Governasen, de donde procede el ori-
que Caudille diestramente á la gente. rixa diescramt•. ala gente; De modo su Govierno (2). Siendo este el origen gen delos Reyes y Potentados, deriban·
La obligacion en el Principe de buscar q•si pr. esta razon no puede un Sobe- de los Príncipes y Soberanos (3) cuyo dose todo su poder por estas causas del
Caudillo á proposito, arguye la necesi- rano usar en tales casos de su plena poder nace, y se deriva de la causa del Oro. natural; y por lo mismo es es-
dad de este en serlo, qual combiene. En potestad, y libre arbitrio, meaos debe dr0 • natural; y asi la mas estrecha obli- trecha obligacion de los Soberanos la
especial emanando, como se explica el el subdito dexarse llevar de su orgullo gacion de los Reyes es la defensa de defensa de los Pueblos, y aunque por
Texto, la obligacion del Principe de la p•. aceptarlo, y exercetlo, y y si lo los Pueblos (4). estas maximas abdico de si el hombre
calidad de los echos de la guerra. Pues executa, no se quexe de q•. un Pueblo Aunque por estos principios el hom- aquel Dro. de su propia defensa, remi-
dicen, que todos ellos están llenos de amante de su sosiego e instruido delas bre en sociedades abdicó de si aquel tiendolo a su Rey y Señor, natural,
peligros, é de aventuras: é demas el maximas de su constitucioo repulse (a dro. de su propia defensa, é incumbe al hay casos en q ue puede y deve ocurrir
yerro que ay aviniere, non se puede el q•. q11ebrantanáolas altera) con eoer· Rey aquien privativamente corresponde a las armas sin esperar mandato Supe·
despues vien emendar. E por ende non gia a el perturbador qe. selo perturbaba el dr0 • de la Guerra (5) con todo hay rior; como son: Quando corre riesgo
se debe traer (la guerra) si non por casos en que puede, y deve ocurrir á su conservación; Se teme traicioo a Ja
seso, ó por grande acabdellamiento. De las Armas sin esperar el mandato del Patria; o se presume emoción Popular,
modo, que si por esta razon no puede Rey. Estos son aquellos en que corre porque en tales circunstancias se pro-
el Soberano usar en esta materia de su un riesgo inminente su conservación, y
plena potestad, y libre alvedrio menos que no dan espera al recurso de su
podra el subdito dejarse llevar de él Soberanía; porque ademas de que en
para aceptar el cargo, y exercerlo. tales casos se procede conformemente
con la voluntad del Monarca expl icado
( 4) L 5. tit. 23. Pan. 2a.
( l) Soclero.s co tendit, ut sum salvum su
Tenga entendidos los zoylos, que la communi ope, ac conspiratiooe. Grocius de
La represeotacion de / un Pueblo no jure bell er pac.U. L. 1 Y Cap. 2 S. l.
Representacion y Autoridad de un Pue- es tan despreciable como algunos se (2) Ubi non est Caput Corruet Populus
blo caveza de un Reyno, no es tan pe- han figurado, pues apesar de prohibir Probev. Cap. 11 . . . . . . Porque naturalmente
danea, como á ellos se les ha figurado. las voluntades de los homes son de partidas,
la L. q•. el q•. fue un año Af.e. no lo los unos quieren m.U valer que los orcos. E
Sin embargo en prohivir la Ley, que el vuelba a ser hasta pasados dos, el dro. por ende fue menester por derecha fuerza
q 0 • fue un año Alcalde, lo buelva á y la practica lo dispensan si fuese acla- que obiese uno que fuese Cabeza de ellos.
ser, hasta no pasados dos, el d"'., y la mado pr. unanime votac•. No obstante L. 7. T. l9 la. 2a.
(3) E por esta razon combino qe. fuesen
practica dispensan si fuese aclamado por qe. en. . . España muerto el Corregidor Reyes é los [Link] los homes pr. Señores
unanime votacion (6) No obstante tam· o Gov0 r. espira la jurisdiccion de los L. 7. ibi.
bien, de qe. en España muerto el Co· coadjutores de este y no deven exercer (4) Vnges cum Ducen Populum meum de
rregidor (lo mismo deve decirse del n;iaou Filis tinorum 1 Reg. Cap. 9 . . . . Otro
mas autoridad, ni entrar en lugar del ss la deven guardar de los enemigos de ma·
ncrn que no puedan en ella hacer daño. L.
( 6) Lib. 9. tit. 3. Lib 5. R. l. Bobad. 3. T. 12. P. 2a.
Hb. 3. Cap. 8. N 60 y 61 Evia. Pan. 1 S. 2. ( 5) Regalin incocusa de los Soberanos.
N 36.
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en sus leyes ( 6) el Pueblo reasume su cede conforme a la voluntad del Mo- Montevideo al de Buenos Aires; "destronada la casa reynante re·
natural dro. de defenderse, y sin ofensa narca, deslindada en sus Leyes resu- trobertieron al Pueblo español todos los derechos de la Soberanía"
de su suprema Regalia obra en favor miendo el Pueblo su natural d'efensa
de su causa ~copia, y de la del Rey, responde a Los Gemelos, el anónimo montevideano y, todavía,
que es una misma; pues que el vien é
sin agravio de l~ Suprema regalia, po; Lucas Obes contesta a Echeverría que por la destronación de Fer-
obrar en favor t.e su causa, propia re-
la Requeza de sus V asa/los es como moviendo los obstaculos que puedan nando VII habían retrocedido al pueblo sus facultades.
suya (7) y el Rey es el Alma, y la Ca-
veza, y ellos los miembros (8).
comprometer su soberanía; y por cuyos He aquí los precedentes ideológicos inmediatos de la doctrina
motivos aprovó S. M. a la Capital de que sostendría Castelli el 22 de mayo de 1810 y que llevarían a
Es~ facultad, y poderio del Pueblo Buenos Ayres la deposición del Exmo.
[Link]~ por el dro. natural, y Jas ~arques de Sobremonte, Virrey en pro- Saavedra, en su voto triunfante a afirmar que la integración de la
lel'.es md1cadas, se extiende por nece- piedad de esta Provincia. Junta debía hacerse en forma que "no quede duda de que es el
saCJa Consecüencia para tomar todas las
Providencias conducentes á su defensa pueblo el que confiere la autoridad o mando" y luego a Zudáñez
r~moviendo los obstaculos, que impe- en 1811, en su Catecismo Político, a decir que, en este caso, (15) "la
dula, o compro~eterla, puedan, por autoridad vuelve al pueblo de donde salió". (V. cuadro 1).
que se comp~mdr1a mal, que el fin le
f~ese perm1t1~0, y prohivido los me- (15) RICARDO DONOSO, El c11t~cismo polltico cristiano, p. 100. Mencionamos a Zu·
dáoel: porque si bien su Calecúmo es de origen chileno su autor era de formac16o riopla-
dios. I é aqu1 como llegamos iosensi- tense, en las aulas de Charcas, de donde salieron, precisamente, también, Moreno, Castelli,
bl~mente, al caso en que se halla nra. Rodríguei de Quiroga y Monteagudo. Del Alto Perú parrieron anónimos dirigidos a Elfo eo
Ciudad, o Pueblo de Buenos Aires. los que se decla, entre or:rns cos3s. nada meaos que lo que uanscribimos:
"Si [Link] el origen de los Soberanos, en la Ley Natural, Escrita, y de Gracia, sea
( 6) . " .. ~or todas escas razones deveo denuo del Paganismo, 6 dentro de la porción escogida del Señor, no encontraremos que haya
todos vemr a tal huesre, non areodfondo sido ouo, que el de la elecci6o por las Naciones, ó Reyoos. Esta elección supone potencia, y
man~a~o del Rey. L. 3. T. 19 pda. 2; Ley esta potencia oo faltará mientras hayan Naciones. Luego escas que rieneo potencia por sí,
4a. 1b1dem; r el Sr. Gregorio L6pe% glosa nunca pueden sin degradación de su racionabilidad ser comparadas con los Mayorasgos, que
8 r glosa 4 es la 4a. ninguna potencia tienen por si. En los Mayorasgos se suponen cosaa inanlmadas, como las
(7) Ley 9. Tir. 19 Pda. 2a. tierras, y animadas racionales, como los Ganados, que con las tierras, ó sin ellas se venden,
(8) Ley 5a. Tit. 19 Pda. 2a. se compran y se dan. Pero eo los Reynos no se suponen mas que hombres, aunque lo com·
prebendan todo. El hombre que es un compuesto de Alma y cuerpo, cuya principal parte, es
iorelecrual, que sublimado con la noble distinción del libre albedrío, piensa, medira, reflec-
1:ª L,ey Municipal de Indias, que Remover ad. livitum una clase de ciona, quiere, reprueba, teme, desea, espera y [Link] la verdad y perfección: nunca podía haber
obliga a respetar la alta autoridad de empleo jurisdicional como este, o si pr. disminuido su dignidad, sus prenogativa.s, y privilegios e.o la sociedad, sino antes aumeotán·
los Virreyes, hasta el extremo de obe- dolas, como sucede en la fuena, que la de cien hombres juntos es a la de uoo solo. Y á esre
las excepciones de la misma Ley muni- fin cada Monarquia, y sociedad civil, es una persona moral unida parn la felicidad de los
decerles, y cumplir sus mandatos, aun- cipal de Indias q e. prescribe los limites individuos de que se compone, cuyo bien lo dice la Ley 1', titulo 10. Parte 2. Luego el hom-
que sean excesivos y contra dro.; ex- de su poder esta exceptuado, pues assi b re en el goviertto que se fuere, nunca devfa, ni deve perder, sino anteJ ganar; nunca devió
cluye sin embargo el caso de que la llegar al vil ultraje de ser parangonado con las especies inanimadas é irracionales, vendibles,
se deduce de las terminantes espre- comparables, donables y renunciables, sin6 que notes devió ser, resperodo, y exepro de qualquiera
ma~eria sea de calidad, que pueda su- ciones de ella misma en quanto orde- oprecion de sus derechos, y livertad. Y qualquiera que diga lo contrario, no puede menos
genrle mobimiento, ó inquietud de la nando q •. estabamos obligados a obe- que ser un degradante de su propia racionalidad, por uo vil interés; por una vaja servilidad;
Tierra. por una ruin condescendeocln, y otras miserias que le precipitan basta el delito de daño contra
decer y .cumplir sus mandatos aunq.• la Nacioo, que todavía es más grande que el de daño contra la Magesrod, porque despues de
sea excesivos y contra dro, despues delas Dios, primero se deve mirar por el bien de la Patria, que por el bien del R ey; pues la Patria
protestas ordinarias / excluye el caso es el todo; y el Rey solo una parte, y su hecb1ua. Y si por Dios reynan los Reyes, oo es decir
que Dios violente al Pueblo, sino que docilita los corazones á la ovediencia, porque de lo
de que la materia sea de tal calidad, contrario no habría quien obedeciese á otro hombre.
que pueda seguirse movimiento o in- El [Link] pues, que por todos derechos, no podia tener orro objeto que el de su propio
quierud a la Tierra.- bien, y decoro en la formncl6n de sociedad, viéndose en un solo cuerpo todos los de uo
Continente, compooieodo una sola persona morá l, obligada á buscar su subsinencla y segu.
Es, ~iert.~~nte~ una ironía que Magariños en su alegato en ridad, y que taocas atenciones sin dividirlas enue sus propias partes con el orden adaptable,
no era posible desempeñarlas exactamente: eligieron uno, que como senrinela, ó Apoderado, vi-
favor de~ en1wc1anuenr? y separación del virrey Liniers se valiese gilase coa especialidad, y trabajase theoricamente sobre los objeros de la felicidad, rigiendo,
de los nusmos r~onam1entos que, poco antes, habían servido para
disponiendo, y mandando, coa el nombre y autoridad de Soberano, que se le cooferla, y que
el resro de la Sociedad, obedecería como vasallos, poniendo en práctica sus mandatos; que es
que~rar la auton~a.d del virrey Sobremonte y poner en su lugar decir, que la sociedad le confió la potesrad que viene de lo airo, para que la [Link]
en los diversos modos, que hay de govieroos en las Naciones. Pero sea del modo y clase, que
precisamente, a Ltruers. ' se fuere la elección, y su adminisrracioo: esra no pudo durar eo el electo soberano, 6 sus
descendientes, sino mientras convenga á la sociedad; por que esra, que ounca había tenido en
5Wl disposiciones, otro objeto que la cooven.i encia, á su bien estar, falcando esra, pecarla
LA SOBERANIA POPULAR gravemente en no buscarla, cortando el daño, y suscitando el bien, en mudar ó reformar el
Govierno hasra ncercarlo á lo mejor; porque hay diferencia de particular á Pueblo. Uo parti-
cular podrá hablar, pero no hacer lo que hace el Pueblo, pues la legitima poresrad que viene
El principio de la voluntad popular, como con cierta timidez de Dios, la dá 6 comunica el Pueblo, á uno, ó muchos; y como la dá, puede quitarla, refor-
se ~e nombra en algunos documentos, o más abiertamente la sobe- marla, ó [Link], segun vea convenir á su bien emir, conforme á la Ley de Dios.
De estos principios es inegable, que los Reyes por sus derechos ó sus descendientes por Jos
ra01a popular, empieza a manifestarse con expresiones como: "Por de succesion, james pueden tener titulo de justicia para reynar, ó pretender reynar contra la
voluntad de la sociedad, porque donde esta recele, donde sienta sus perjuicios, y donde esta
ser este el voto de~ Pueblo:: que sienta el acta de erección de la no quiera: no hay derecho de succesion, nJ cosa que valga en este punto. El mismo Dios
no quiso resistir la volunrnd de su Pueblo, quando l?'!e le pidió orro govierno. El Profera
Junta del 2.1 de settembre; La. representación de un Pueblo no es Snmuél, llevó muy á mal In peticlon, pero Dios le dixo: Oye la voz del Pueblo, en todo lo que
tan. despr~c1able como algunos se han figurado" en que Magariños dicen, porque no re ha desechado á ti, sioó á mi, para que no reyne sobre ellos. De este
modo se desechó el govierno de los Juezes, por medio de los quales reyo~ba Dios, y se adoptó
repite casi las mismas palabras que su predecesor de 1806" Un el que r eynen los hombres, como se acosmmbraba en las demas Nnciones. Con que si el
goviecno de Dios fué d esechado, por el extravío, y venalidad de sus J uezes, coa más razon
pueblo tumultuado es semejante al rayo" que dice el Cabildo de podrá ser desechado 7 quicado el de un hombre solo, por causa de su incapasidad, ó indoleo·
- 112 - 113
En la formación de este pensamiento intervinieron vanas co-
rrientes de distinta fuerza o eficacia:
1 Hay una base o fondo ideológico que inspi!'ó igualmente a
las juntas españolas (la de Sevilla proclamó que cuando el reino se
halló repentinamente sin rey y sin gobierno, el Pueblo reasumió
legalmente el poder de crear un gobierno) que se manifestó por
LE D RO 1 T
teólogos, juristas, y filósofos españoles que dieron los fundamentos DE LA
populares del poder de los príncipes, desde Saavedra Fajardo, Suá-
rez, Fernández de Navarrete, etc., a Rodríguez de Quiroga en 1809,
en Quito, quien siguiendo la clasificación de Grocio sostiene que la
NATURE &DES
ou
GENS
monarquía española es us14'ruct11aria. (16)
Además de la doctrina las mismas leyes españolas reconocían
que por encima del poder del príncipe se hallaba el de la comu- SYSTEME GENERAL
nidad. Petit Muñoz que ha estudiado la cuestión las clasifica así:
1° Leyes que establecen que el origen de la monarquía está Des PRINCIPES les plus importans de la MoRALE,
en el Pueblo. de la [Link], & de Ja PoLITIQ..UE
2° Leyes que mantienen al rey limitado en el ejercicio de sus
funciones: PAR LE
a) por las mismas leyes
b) por la justicia BARON DE PUFENDORF
c) por el derecho de los individuos Traauil da Latin par
d) por el derecho de la nación.
3° Leyes que erigen al pueblo en vigilante y sancionador de
los excesos del rey; presuponiendo, con ello, tácitamente en la Na- JEAN [Link]'l'[Link]
ción el derecho de hacer efectiva la responsabilidad del poder pú- P1.onsHl1R rn DaotT clan1 rUnit)trfité Jt GILOMlNGUI!.. fJ Mtmbrt
blico y deponer, en su caso, al monarca como última forma de de la Socu:Ta' RoTALE des Sciences a Br.1tLIN.
sanción.
4° Leyes que una vez eliminado el rey hacían recaer en el Avec des Notes du méme; & UDC Préface, qui fert d'lnuodullion a tout l'Ouvrage.
Pueblo la plenitud de la soberanía, para que éste volviese a dis- [Link] EJ>ITION faitt d'apri1 un Enmplair1 rttoucbl dt nouf11au •
poner de ella, repitiendo el momento de la elección originaria. fi augmmté d1 lll main dt Mr. B AR•~TAAC.
cía. ó la opreción y clamores del Pueblo; por causa de no dar oidos, sino solamente á adulado-
res; por causa de la prostitución, y despotismo de sus ]uezes; por causa de que se olvidan,
que el Pueblo es [Link] de Dios, y no del Rey; que el Pueblo hace á los Reyes, Y TOME SECO N D.
no los Reyes al Pueblo; que los Reyes, deben ser considerados despues de la Patria 1 oo a ntes
como lo hacen. Es decir, que en primer lugar se ha de amar á Dios; eo segundo lugar á la
Patria; y en tercer lupr al Rey; y no en tercer lugar a la Patria, como quieren los factores
del delito de lesa Nación. Y ya que los Reyes son hechos por el Pueblo, y ellos no pueden
hacer a l Pueblo, mucho menos podrin convertirlo en su propia hacienda, 6 bienes de Ma·
yo rasgo.
España misma con la cosrumbre de jurar al Principe de Anurias, parn subsesor á la corona,
hace notar en esto, que ninguno deve ser jurado en ella Rey, sin que primero preceda la
anuencia del Pueblo. Y como la anuencia se la dé jurandolo por Priocipe de Anurias, claro
está que nadie puede ser legitimo Rey de las Espailas, si primero no fuere Príncipe de Astu·
rias legitimamenre jurado. Con que tambien es claro que nadie ha sido Rey legitimo, sino
por la anuencia y eleccion del Pueblo, vajo de cierto orden, que conforme este lo estableció
podrá deshacerlo, justa y legítimamente conviniendo á su felicidad. Y como á la sasón no
haya Priocipe de Asturias legitimamente jurado, ni es posible que lo haya mieorrns el Frances
domfoe la España, como lo está dominando, tampoco puede haber pretendiente á la Corona,
aun quando no existiera el Señor Don Pemando. (A.t1ón;mos del Interior del Perrí. P11fu!les en-
tregados /Jor Elio que se Je deben d•11olt1.,., Archivo Gtm.,.lll de Imlús, Sevilla, J!sr. 122,
c. 2, l. 16, en FACULTAD DE FILOSOFIA y LETRAS. SECCIÓN DE HISTOllA. Dotumenlos rel41i1101
11 los 1zntecedentes de /11 indeptmthnci11 de /11 Repúblic11 [Link]Ílu, pp. 462 - 64, Buenos A L E 1 D E
Aires, 1912).
Es interesante comprobar que el famoso dlálogo de Monteagudo entre AtllhulllfJ• y Fer·
n11ndo Vil es, en parte, fuenre de inspiración de otro Catecismo que publica también Donoso.
(Véase, RICARDO DONOSO, El c11tecismo polltico crutitmo, cit., pp. 78 y ss., y MARIANO Chez J. oE WETSTEIN, 1759.
DI! VJ!DIA Y MITRE, L4 fJidtl de Monte11gudo, t. JII, pp. 233 y ss., Buenos Aires, 19S0.)
(16) Alecato de Quirog11 m I!/ primer ;uicio it1ici11do contr11 los prócerl!s en febrero de
1809 en Memoria de 111 Ac11demia Ec1111torian11 correspo,.ditmte di! 111 Re11l P.sp11ñol4, Número
extr11ordinario dedicado " la memori11 del Gr11" M11rhclll A11to11io José de Sucre, con moti110
del Cnten11rio de 111 B11tlllla de Picbi11cba, pp. 62-100, Quito, 1922.
- 114- - 115
_ 11 ~obre esto incidió una corriente de procedencia no espa- convención por la cual después de haber escogido una o var~as
nola: las ideas de Pufendorf, al que debe haberse llegado, muy pro- personas a las que se les confiere el poder de gobe~nar la socie-
bablemen~e, por la orientación de la Enciclopedia. En efecto, varios dad aquellas a quienes se ha revestido de esta autoridad suprema
de sus arttculos sobre temas fundamentales de derecho público, que se ~omprometen a velar con celo po~ el bien. pú~lico y las otras,
redactó De Jaucourt, remiten a Pufendorf, como es el caso de la al mismo tiempo, les prometen una f 1el obed1enc1a. De lo que re-
explicación de las palabras: royaume, état composé, interregne, sulta plenamente esa unión y esa sumisión de voluntades que
etc. (17) Si bien no excluimos la posibilidad de que Pufendorf acaba de formar el Estado y del que hace un solo cuerpo al que
fuera conocido en América antes de la Enciclopedia y del siglo se mira como una sola persona. (21)
XVIII (Rodríguez de Quiroga lo cita en latín posiblemente de la Cuando se produce la acefalía de la . corona, esto es, en el
edición de 1672), quien en realidad lo difundió en distintas edi- interregno, siguiendo a Grocio, Pufendorf dice que el poder vuelve
ciones fue Barbeyrac a través de cuyas versiones al francés es como a cada pueblo (rétourne ~ chaqu~ per:ple), el cu3:1, m1e~tras tanto,
posiblemente llegó a América; no hay duda alguna de que aquí se puede ejercer la sober_ania por s1 m!smo o mediante dip?tados y
le conocía (18): además de citarlo Quiroga, como indicamos, Funes realizar los actos que Juzgue nece.s~nos para su conservación. (22)
en su autobiografía expresa: La extinción total de la familia real vuelve al. Pueblo l~ so-
beranía y también entonces el Pueblo puede cambiar el gobierno
" Los tiempos que nos ocupan eran precisamente aquellos en que iba
susurrando el ruido sordo de este volean cuya esplosion habia de arruinar en aristrocrático o democrático.
los tiranos del Nuevo Mundo y establecer un órden político de nueva El paralelismo con las ideas de Moreno es notable cuando es-
creacion. cribe en la Gazeta de Buenos Aires que la acefalía de la corona
a
Es bien conocido el suceso que DOS referimos. Aunque de UD modo determinó que cada Pueblo reasumiese la autoridad que de co~
vago y confuso se hablaba de este cambio, eran bien pocos los que por
una. lectura profunda y reflexiva, se hallaban prevenidos para ejecutarlo,
suno había conferido al monarca y aun que c:ada hom~re debió
y mucho menos para sostenerlo. considerarse en el estado anterior al pacto social que liga al rey
Entre estos es preciso contar al Sr. Punes, que desde bien lejos habia con sus vasallos (el segundo pacto de Pufendorf, entre gober-
ido nutriendo su espiritu con la lectura de Platon, Aristóteles, Pufendod, nantes y gobernados). Pero ha que~ado subsistent~ el vínculo ~ue
Condillac, Mably, Rousseau, Reinal y otros, furtivamente escapados de la vi-
jilancia de los gefes." (19) une a los hombres entre sí (el primer pacto social) porque un
Pueblo es Pueblo antes de darse un rey". (23) (V. cuadro 2).
Pufendorf figura entre los libros del canónigo Maziel califi- Pero la circunstancia de que tanto Pufendorf como Moreno
cado por Probst como "el maestro de la generación de Mayo". (20) aludan a dos pactos no demuestra en forma definitiva que el '?no
Pero en quien la influencia del autor del Derecho Natural y de haya influído sobre el otro, ~a [Link] :Ulpiano ~abla del pactum t~mons
Gentes es más notable, en este aspecto, es en Moreno. En efecto, como previo al pactmn mbiectioms y Altuc10 del pactu~ ~mons Y
según Pufendorf una multitud que ha vivido en estado de libertad del pacto por el que se trasmite el poder del Pueblo al pnncipe (24),
natural y que quiere formar una sociedad civil, debe comenzar por lo cual probaría la posibilidad de que alguna otra fuente sea el
establecer una primera convención o pacto en el cual cada uno se origen de estas ideas de Moreno. Sin ~mbargo el desarrollo ~on 9ue
compromete con todos los demás a unirse para siempre en un solo continúa la exposición de su pensamiento muestra que su rnsp1ra-
cuerpo y a reglar de un. común consentimiento lo que se refiere a ción procede de Pufendorf. Para probarlo nos apartaremos ~lgo del
su conservación y a su seguridad mutua. A esto que representa el tema del subtítulo y volveremos a Pufendorf que explica que
esbozo de un estado debe seguir el establecimiento de una or- durante el interregno, si el reino es muy extenso Y. es formado de
denanza que fije la forma de gobierno y, finalmente, una segunda diversas naciones, diferentes provincias y grandes oudades o cuan-
do el príncipe ha sido despojado justamente de la corona, puede
(17) Y~ en: E.nc1elop1ulie ou Dicli01Uir• raiJonNI tks uitmces, des arls el des mlliers darse el caso de que se forme un estado compuesto (Confedera-
Par uNe socille de 8"'" de leltrtJs, Neufchastel, l 76S, las palabras citadas.
ción). (25)
(18) He utili%ado la traducción de B11rbeyrac de 1759 (ú droil de ¡,, ""''"" & des El estado compuesto, es .decir, aquel que se fo~ma por la
g...s ou sysl~tt general d.s PrincifJa les fl/UJ imporltmS de /11 Mor11Je, d. la Jurbpruthtsce,
& de "! Pol1tiq:1• f?ar ~". Baron de. Pufendorf. Tr11d11it du Ltti11 {Jar }e11n B11rbeyr11c Pro/esseur confederación perpetua de diferentes estados, -sostiene Pufen-
•n Drod dans l Unwersile de Gronmgue, & M""'bre de la Societl Royllh des Sciences .; Ber/;,.
Ave.e. des "fotes, du mé'1Jtl; & une Préf11ce, qui serl d'lntroduclion ,; loul l'Ouvr11ge. Nouvell~
Ed111on f11#e d a~r~s "" [Link]/>111ire reto11chl de nouv111111, & augmenll de /11 m11in d11 Mr. (21) PUPENDORP, Le droil de la nat11re & des gens, etc., cil., pp. 286-287.
Barbe1r11c. A Le1de, Cbez J. de Wetstcln, 1759). La parte sobre derecho público está en
el t. U. (22) Jbid., pp. 387-388.
(23) MARIANO MollBNO, en G11;:el11 dt1 Buenos Aires, ed. facsim., t. 1, pp. (599-600),
( 19) BIBLIOTECA NACIONAL, Archivo del doctor Gregorio Punes, Dt1áN de 111 S111St11 Buenos Aires, 191 O.
lglesú C11tedral d11 Córdob11, pp. 9 • 10, Buenos Aires, 1944. (24) RODOLPO MONI>OLPO, Rouss•1111 ~ lo concitmci4 modern11, p . 81, Buenos Aires,
(20) JUAN PROBST, Juan B11lttU11r l\fa:iel el maestro de 111 gent11'ación de m1110, en 1943.
l NSTITUTO DE DIDÁCTICA, Ducnos Aite5, 1946. (2S) PUPENOO&P, Le tlroil de 111 n11turt1 & des 8'"'• etc., cit., p. 35 l.
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dorf- tiene, ordinariamente, su origen en, que cada uno de esos ferencias entre algunos miembros del Estado compttesto, los otros,
Estados, queriendo mantenerse en la libertad de gobernarse por sus que se mantienen al margen, deben ent~nces interve?ir como media-
propias leyes, no se siente con fuerzas suficientes para repeler por dores e impedir que se llegue a un conflicto armado mterno. De todo
sí solo a los enemigos comunes. Los Estados así unidos se compro-
lo dicho se concluye -afirma Pufendorf- que cada uno de los con-
meten a no ejercer sino de común acuerdo una parte de la Sobera-
nía. La diferencia fundamental que hay pues entre esta confederación federados tiene entera libertad de acción ea lo relativo a todas las
perpetua que reúne varios pueblos en un solo cuerpo y las alianzas partes de la soberanía de las que no se ha hecho mención en el
que los Estados hacen todos los días conjuntamente es que en estas Tratado de Confederación como que deben ser ejercidas en común,
últimas cada uno de los aliados se determina¡ por su propio juicio de suerte que los otros Estados no pueden impedírselo legítimamente.
respecto de ciertos asuntos, sobre los cuales se han comprometido Por otra parte dice que cuando un príncipe ha sido privado con
recíprocamente sin pretender hacer depender del consentimiento de justicia de la monarquía, el Pueb~o entr~, a justo tí.~lo, en la. liber-
los otros aliados, el ejercicio de la parte del Poder soberano con la tad del gobierno democrático, baJO de ciertas condiciones y tiempo,
que esos compromisos tienen relación, ni ceder en nada el derecho con lo que justifica la emancipación. (26)
pleno y absoluto que tiene de gobernar su Estado. Por otra parte Por su parte Moreno, luego de sostener, como se ha visto, la
para Pufendorf, las simples alianzas no tienen ordinariamente por reasunción del poder por los pueblos y aun por cada hombre, aun-
fin sino alguna utilidad particular a cada Aliado y no son sino deli- que dejando subsistir el primer pacto social, sostiene que, ~1 desapa-
mitadas en el tiempo; en vez, la Confederación consiste en que, recer el vínculo real cada provincia era dueña de sí misma; (el
varios Pueblos, sin dejar de ser Estados diferentes, se unen para Reino constituído por diversas naciones, provincias, grandes ciuda-
siempre en vista de su conservación y de su defensa mutua, se com- des, de Pufendorf, que al faltar el rey se divide en .c~d.a pueblo y,
prometen7 para este efecto, a no ejercer sino de común acuerdo cier- luego, se confedera?). Admite, seguidamente, la J?Osibilida~ de que
tas partes de la soberanía. Hay diferencias sensibles -continúa Pu- "reunidas las provincias que la antigüedad de intimas relaciones ha
fendorf- entre un Tratado que sostenga: Y o me comprometo a dar hecho inseparables, traten por si solas de su co~stituci~n" (el ~jem
,.ecursos para r1,na determinada guerra y a deliberar con vosotros so- plo ilustre de las Provincias Unidas de los Paises. ~a1os, segun la
bre la forma como nos uniremos pa'ra atacar al enemigoj y el que es- nota de Barbeyrac ?) y concluye (Gazeta del 6 de diciembre) negan-
tipule: Ninguno de nosotros no hará ni g11erra ni paz, sin el común
consentimiento de todos. Repite que en las confederaciones de Estados do la conveniencia de una confederación de toda América, aunque,
Compuestos los estados no se someten a ejercer en común sino ciertas en el fondo, aceptándola para una determinada región ya qu~ "la
partes de la soberanía,- ya que no puede concluirse que los intereses naturaleza misma les ha prefijado esta conducta en la producción Y
de los diversos Estados se encuentren fuertemente mezclados y que es límites de sus respectivos territorios". Ideas estas que influyen en
ventajoso a todos los confederados y a cada uno en particular, el no Artigas cuando sostiene que se ha visto ~ividir "e'.1 m~nore~. e~~ados
ejercer ninguna parte de la soberanía sino con el común consenti- un cuerpo disforme a que un cetro de f 1erro h~ ~raruzado ; ~ero
miento. Si así fuera sería mejor para ellos el reunirse en un solo Esta- la sabia naturaleza parece que ha señalado los limites de las socieda-
do que estar unidos por una simple confederación. Es necesario, pues, des y de sus relaciones" y por ello, las promueve ~on el Paraguay
que cada uno de los Estados confederados se reserve el pleno poder "siendo tan declaradas las que en todos aspectos ligan a la Banda
de actuar como lo juzgue conveniente en todo lo que se relacione Oriental del Río de la Plata con esa provincia". (Acaso la "anti-
con las partes de la Soberanía que son de tal naturaleza que los güedad de íntimas relaciones" a que se refirió Moreno?) Y Artigas
otros Estados unidos tiene.o poco o ningún interés, al menos di- propone (1812) , al Paraguay, unirse bajo el sistema de confederación.
rectamente, en la manera como hace uso de ella; como, por ejem- (V. cuadro 3).
plo, en el caso de los tratados comerciales, el establecimiento de los
impuestos necesarios para sus necesidades, la designación de ma- III Las ideas del Contrato Social de Rousseau. Ha sido indi-
gistrados, la legislación, el derecho de vida y muerte sobre los ciu- cada muchas veces, ,incluso atribuyendo a su influjo, con error,
dadanos, el poder en materia de religión y otros asuntos semejan- toda mención del contrato o pacto social, como si Rousseau fuese
tes; pero en cuya materia tiehe que cuidar de no hacer nada que el único contractualista. Moreno, se ha insistido siempre, recibe sus
quiebre la unió(l. El mismo procedimiento debe adoptarse para los ideas y en efecto no solamente lo difunde, y lo cita en sus escritos,
asuntos ordinarios o aquellos que no dan tiempo de consultar a los sino que le sirve de inspiración sin nombrarlo, como en este caso:
otros confederados. Pero para aquellas cuestiones relacionadas con
el bienestar y salud común de todo el cuerpo, es necesario decidirlos
en una asamblea general; tales son por ejemplo la guerra, tanto
ofensiva como defensiva, y la paz que le pone fin. Si sobrevienen di- (26) lbid., pp. 385· 386.
-118 - 119 -
Cont,.ato Socúl p,.0 yecto de Constilución
Moreno Rousseau
De los límites del poder soberano. El estado es una persona moral com-
De aquí es que siempre que los pue· Desde el instante en que el pueblo puesta de muchos pueblos cuia vida
blos han logrado manifestar su volun· está legítimamente reunido en cuerpo Si el Estado o la ciudad no es sino consiste en la uníon de sus miembros.
tad general, han quedado en suspenso soberano cesa toda jurisdicción del go- una persona moral, cuya vida [Link] Su mas importante cuidado es el de .su
todos los poderes que antes les re- bierno, se suspende el poder ejecutivo en la unión de sus miembros, Y si el propia conservac.n y p.• ella necesita
gían ....(27) y la persona del último ciudadano es más importante de sus_,cuidados .es .el de una fuerza compulsiva q.o disponga
tan sagrada e inviolable como la del de su propia conservacion, le es mdis· cada parte del mejor modo q. 0 con-
primer magistrado. (28) pensable una fuerza univ:ersal Y com- venga al todo. Y asi como la natura·
pulsiva que muev~ y d1sp~nga cada lesa da acada homb.e un poder abso-
parte del modo mas conveniente para luto sobre todos sus miembros, asi el
A nuestro entender Rousseau influye, más intensamente a el todo. Cuerpo moral y político deve tenerlo,
De igual modo que la Naturaleza da sobre todos los suíos. (32)
partir de 1810, cuando el movimiento revolucionario adquiere su a cada hombre un poder absoluto sobre
dinámica y su sentido liberal. En Moreno está el momento de la sus miembros, así el pacto social da al
transición ideológica entre el mundo de los juristas del derecho na- cuerpo político un poder absoluto so-
tural y el estado de derecho de la conciencia moderna de que habla bre todo lo suyo.(31)
Mondolfo. (29) Cuando expone las ideas de Pufendorf habla el
jurista que integraba su personalidad, cuando las de Rousseau, el
político revolucionario. La difusión de la traducción del Contrato PUFENDORF y OTRAS INFLUENCIAS IDEOLOGICAS
Social roussoniano fue intensificando su influencia a partir de EN LA REVOLUCION ORIENTAL
1811 sobre todo en las Gazetas, aunque la antigua escuela subsiste
en el Reglamento de la ]1mta Conservadora. (30) En un subtítulo anterior vimos algunas vinculaciones posi~les
Un proyecto de Constitución anónimo, pero evidentemente entre el pensamiento de Pufendorf, el de Moreno '( el de Arugas
de 1811, que es el primero que se conoce producido por la revolu- en 1811, hecho que ya habíamos indicado en relación con los dos
ción rioplatense, tiene un preámbulo que está inspirado en el Con- últimos en otro estudio. (33) . . d h b
trato Social. Véanse las pruebas: Se trata de examinar ahora otras 10fluencias q~e pu. o a er te-
\ nido Pufendorf en algunos asp~ctos de la revoluao!1 onental. En el
trabajo a que hicimos referenaa antes (34), conclu~os que las. ne-
(27) MARIANO MORENO, {edilorilll} en G4zeta Exfr4ordinari11 de Buenos Airtts, del gociaciones del Armisticio de Octubre de 1811 .produ1eron el ~ngen
13 de noviembre de 1810, en G4cela de [Link] Aires, ed. facsim., cil.1 p. (605). del Estado Oriental de acuerdo co~ las pre1I>:1sas que entendiam~s
(28) JUAN JACOBO ROUSSEAU, Conlrtrlo Soci41, p. 124. Madrid, 1921. Pecit Muñoz haber probado con la documentación a la vista y que son las s1-
ha [Link] en este comienzo de capítulo del Contrato SocúzJ el origen de la expresión del discurso
de Artigas del 5 de abril de 1813: "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra guentes:
presencia soberana", EUGENIO PBTIT Muf:loz, Arlíg111 y su ide4riO 11 lr11ués dtt seis sttries tJo·
cumtttlllles, ciJ., p. 132.
I El levantamiento popular de la Ban~a Oriental se hizo
(29) RODOLFO MONDOLFO, Rousseau y 111 eoncitmcia modttrna, cit., p. 92. contando con el auxilio de Buenos Atres.
( 30) En su preámbulo se expresó: "Después que por la ausencia y prision de Fer·
nando VII, qued6 el estado de una orfondad {sic} política, reasumieron los pueblos el II El suministro de ese socorro había dado lugar a un pacto
poder soberano. Aunque es cierto que la nacíon había =smirido en los reyes ese poder, tácito mediante el cual los orientales reconocían la auto-
pero siempre fue con la calidad de reversible, no solo en el c,,.o de un:> deficiencia total,
sino tambien en el de una momcntanca y parcial. Los hombres tienen ciertos derechos que ridad de Buenos Aires a cambio de la ayuda para derrotar
no les es [Link] abandonar. Nadie ignora, quü en las ocasiones en que el magistrado no la tiranía, lo cual beneficiaba a ambas partes.
puede venir en su socorro, se halla qualquiera rcvesddo de su poder pasa procurarse todo
aquello que conviene á su conservacion. Una nacion ó un esmdo es un perronage moral,
procedente de esa ,,.ociaclon de hombres, que buscan su seguridad á fue<Z.U reunid,,.. Por III Al firmarse el Armisticio de Octubre quedó roto el lazo
la misma razon que esa multirud form a una sociedad, Ja qua! tiene sus interéses comunes, " nunca expreso" que ligaba a los orientales con Buenos
y que debe obrar de concierto, ha sido necesario, que en la orfandad poli rica en que se
hallaba la nuestra, estableciese una autoridad pública, cuya inspeccion fuese ordenar y di· Aires.
rigir lo que cada qual debiese obrar reladvamente al fin de la asociacion. Claro está por
estos principios de eterna verdad, que para que una autoridad sea legitima entre las ciu·
dades de nuestsa confederacion polidca debe nacer del seno de ellas mismas, y ser una obra (31) JUAN JACOBO ROUSSBAU, Co,,lrlllo So~, cit., cap. IV, P• 43. .
de sus propiiu manos. [Link] lo comprendieron estas propi,,. ciudades, quando revalidando por A hulic•, documento n9 n. pp. 178 y ss. Debemos el conoc~ento de ette
un acto de radhabicion tacita el gobierno esroblccido en esta capital, mandaron sus diputados (32) Véase, ~exa del profesor Plavio García quien lo halló en el ArcbUJo Ge""""! "•
docume!'to a la genu Ai y donó generosamente una fotocopia al Instituto tJe ¡,,.,eslig11c10,.•s
pasa que tomasen aquella porcion de auroridad que les correspondía como miembros de la ¡11 Nació" de Buenos res
asociación." (INSTITUTO OB INVESTlGACIONES HISTÓRICAS, Asambl114s Constituye11l11s Argen- Históric11r en cuyo archivo se conserva.
lin111, ssg11id11r de los 111:ctos comlilucio1111les, legislllliuos y pactos inler/)rouineillles que or&• ?.(. NARANCJO, El origttt tkl Est4"o Oriffltll, pp. 28 • 31, Montevi•
,.iz11ron f)olílic11me,,te la ""ció,,, [Link] seleccionaálls, coordinad11r y 11nol""4s en cumpl;,. (33) J!DMUNDO
minio tJe 111 ley l J.857 por llMILIO RAVIGNANI, t. VI, segunda parte, p. 600, Buenos deo, 1948.
Aires, 1939.) (34) Ibid.
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pa. sí los eslabones a la Cad,ena qe.
droit qu'avoit sur ~ leur anci~.º
IV En uso de la libertad en que se hallaba el pueblo oriental Maitre, finit, a moa avis, (3) lors qu 11
rompieron su esfuerzos los mas gran-
armado "se constituyó" nombrando su jefe y dándose, más des. Ellos se creyeron un Pueblo libre
8 eté long-tems s~s se méle~ en aucune con la Soberanía consigte. y en la al-
adelante, otros órganos de gobierno. maniére de ce qui se passo1t chez ~ ternatiba dedoblar la rodilla ante
car cela fait voir manifes~ement, qu:~
elTirano qe. bavian oprimido, o entre-
V El Estado naciente, para el logro de sus fines inmediatos: ne se suocie plus de c~ Pais-!li, & q~ il
l'abandonne. 11 peut bien arriver, qu un garse a la desolacon. o la muerte, se
recuperación territorial, consolidación de la libertad en su Roi ou un Etat Populaire soient (b) decidieron por esta última p~oclaman
suelo, por la derrota de la tiranía, buscó, como medio, la contraints de laisser pour quelque teros domesu Gl. en Xefe y haciendo en-
alianza con otros pueblos, a los que propuso la confede- sans secours une Ville ou un Pais de tender su resolución exforzada al Sr.
leur dépendance: .mais il faut q~'ils Diputdo. del Exmo. Supr. Govno. Dr.
ración. (3 5) J. J. Perez pr. quien sexiraba aquella
reprenoent l'exercice de leur dom10a-
tion si-tot que le péril est passé; autre- negociación. Yo 110 veo en esto Sr.
Respecto de los puntos II y III, es claro que Pufendorf da las men't le Peuple n'est plus tenu de re- Exmo. sino unos hombres qe. abando-
bases teóricas en que podrían fundarse los orientales para conside- garder comme son Souver~in, celu} q_ul, nados así solos se forman y reunen pr.
saos que rien l'en empeche, neghge sí, contrayendo las obliga~iones . mu-
rarse desligados de Buenos Aires. En efecto, en el Derecho Natural tuales qeles proscribe el ob1eto m1Smo
1 de Gentes se afirma que si el Estado se encuentra en la impo- pendaot long-teros d:exercer a son
égard aucune des fonct1ons de la Sou- qe. se proponen llenar. Yo admid la
tencia de proteger y defender algunos de sus ciudadanos, éstos están veraineté (e).
honra conque me distinguieron me
desde entonces libres de las obligaciones que tenían a su repecto y Que s'il s'agit d'aliéoer seulement comprometí a guiarlos bta. el fin, y
eché sobre mí los deveres qe. son
vuelven a entrar a su antiguo derecho de proveer por ellos mismos une partie du Roiaume, outte l'appro: anexos al todo... (Artigas a Sarratea,
batioo du Roi, & celle des Peuples qu!
sus necesidades como lo juzgaran a propósito". Por otra parte, allí -demeurent sous ses Loix, il faut ·~~i
6 de agosto de 1812).
también se ha dicho antes, que "un pueblo se sustrae a su rey y en- Los lances dela guerra separaron de
que le Pleupe du Pais qu'oo veut ahe-
entre nosotros los brazos fuertes de
tra a justo título en el gobierno democrático cuando implora en ner y consente; & ce deroier consen- nuestros auxiliadores, sellando estos una
vano la protección de su rey que no se encuentra en estado de soco- te~ent est encore plus oécessaire que les convención p.a. la neutralidad reciproca
deux autres. En effet, ceux qui oot con Monte-video, y entonces nosotros,
rrerlo, de suerte que quede reducido a defenderse por si mismo, formé les Sociétez Civiles, ou qui sont
como puede, por sus propias fuerzas y por su propia conducta". (36) en el goce de nuestros derechos primi-
enttez volontairement daos quelque Etat tivos, lexos de entrar en un ~cto con la
Tales ideas tienen una relación conceptual evidente con los textos déja formé, se sont engagez les ~os tiranía, que mirabamos agomzante, nos
orientales de 1812, en los que se justifica el haberse "constituído" o envers les autres a ne reconnoitre qu un
constituimos en una forma baxo todos
seul & meme Gouvernement, tant qu'ils aspectos legal, y juramos continuar la
haberse dado una "constitución social" o "constituirse por si" con- voudroient demeurer daos les terres de
trayendo las obligaciones q.• les prescribe el objeto mismo q .• se guerra, hasta q.e. los sucesos de ~lla so-
l'Etat ou ils se joignoient ensemble. lidasen en nuestro suelo una libertad
proponen llenar" y "erigido una cabeza en la persona de nuestro Ainsi en vertu d'une telJe Conveotion, rubricada yá con la sangre de nuestros
dignísimo conciudadano don José Artigas" luego que Buenos Aires cbac~n a aquis le droit de ne point conciudadanos.- V.E. no puede ver el!
etre ni retranché de l'Etat, ni mis sous esto sino un pueblo aban.d onado á_ s1
al firmar un pacto con la tiranía que dejaba a los orientales sin su -une domination étrangére, a moins qu' sólo y que analizadas las circunstanaas,
protección, por el retiro de los auxiliadores, quedó el Pueblo de la il ne vint a y étre justement condamné queÍe rod~aban, pudo mirarse com~ el
Banda Oriental "abandonado a si solo y que analizadas las circuns- en punitioo de quelque Crime; primero dela tierra, sin q.e pudiese
tancias que le rodeaban pudo mirarse como el primero de la tierra Si done l'Etat est daos l'impuissaoce baver otro q.e reclamase su dominio,
sin q• pudiera haver otro, que reclamase su dominio y que en el de protéger & de defendre quelques-uns y que en el uso de su soberanía inalie-
de ses Citoiens, ceux-ci sont des lors nable pudo determinarse según el voto
uso de su soberanía inalienable pudo determinarse segun el voto de dégagez de l'Obligation ou ils étoi~nt desu voluntad suprema. Allí obligados
su voluntad suprema ... " (37), como se prueba seguidamente: envers lui, & rentrent daos leur anc1eo por el tratado convencional del Go-
droit de pourvoir eux-mémes a leurs bierno Superior, quedó roto el lazo
Pufendorf Árlig11S, ele. besoins comme ils le jugeront a propos. (nunca expreso) queligó á el otra. obe-
1759 1812 L'Etat d'autte coté, n'a pas plus de
droit ;ur ses Membres, que les prémiers
4. Si les Habitaos d'uoe Ville, ou hiban ya a recoger el fruto de sus tra- Fondateurs de la Société ne lui en ont
d'uo Pais, se voiaot pressez par l' bajos cuando los tratados deocte. se- accordé. Et comme il ne s'est engagé a
Ennemi, imploreot en vain la protec- pararon de ellos el awco. poderoso, défendre les Particuliers, qu'autant qu'
tion de leur Roi, qui ne se trouve pas [Link]. generosamente les havía i1 n'en seroit point empécbé par quel-
en état de les secourir, en sorte qu'ils presentado. Respetada la necesidad qe. que'que Nécessité insurmontable; en ce
soieot réduits a se défendre ewc mémes, pudo haberles impulsado, nunca pudo •cas-18, il est censé consentir que cbacun
commes, ils peuveot, par leurs propres hacer una sanción tal qe. exigiese de se sauve comme il pourra. (2) 11 n'en
forces & par leur propre conduite; le ellos el sacrificio indecoroso de unir est pas ici comme des Membres. ~u
Corps Humain, dont on peut sacrif!e.r
( 3S) IbUI., pp. 22 y u.
quelcun directement & de propos deh-
(36) PUPBNDORP, La droil tl• I• ••lt1r• & tl•s 1ns, de., eil,, pp. 386 • 387 y S48 • S49. béré, pour conserver tout le Corps. ~
(37) EOMUNOO M. NA11ANCIO, I!J orí1.,, [Link] [Link] 0rUftl(I/, eiJ., p. IS. -ces Membres-la ne vivent & ne subs1S·
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tent que par 1 Co .
M b e rps; au J1eu que ses d!encia, Y aUi sin darla aéJ de Monte-
~ res des Corps Moraux peuvent Los principios generales llegaron por medio de Pufendorf en
Q:ster & vivre séparément. Ainsi Je video, ceJe_bramos el acto solemne, sa-
cro~anto .s1~mpre de una constitución tanto que las fórmulas concretas, en los textos norteamericanos,
rps na pas autanc de droit sur eux,
;J?e le Corps Humain en a, pour ainsi social, er1g1endonos una cabeza en Ja como también la idea de la evolución progresiva de la confede-
ire,, s~ ~es Membres. Que si un Roí persona de au~o dignisimo Conciu- ración a la federación, como lo muestra el análisis de las instruccio-
dadano D.n ]ose Artigas para 1 d
est rédutt a la nécessité de faire Ja paix ilº e or ea nes del año XIII, y otros textos de esa época y como, todavía mejor,
avec . ~ Ennemi plus fort que Jui, á ~ 1tar,. de que necesitabamos. [Los
cond1uon de lui céder una partie de ses Je~es orientales al Gobierno de Buenos lo dice en forma explícita el artículo 59 de las bases propuestas por
Etats, done les PeupJes ne veuleot pas Aires, 27 de agosto de 1812]. Artigas a los comisionados de Buenos Aires, Candiotti y Amaro,
(e) changer de maitre; iJ peut bien a el 23 de abril de 1814. (42)
mon avis, retirer ses Garnisons & Íes Finalmente queremos indicar una tercera influencia en el pen-
Tr~upes q!l'il a dans le País: & ne
i;iomt empecher _qu_e le Vainqueur ne