INTRODUCCIÓN
Antonio Cisneros publicó su cuarto poemario Canto ceremonial contra un
oso hormiguero en 1968, siendo este, ganador del Premio Casa de las
Américas en el mismo año. Las distintas lecturas críticas, así como la primera
impresión que nos da, confirman el tono irónico del poeta en sus versos.
Característica que ha sido destacada, además de su tono conversacional y
crítico por Camilo Fernández, principalmente. Se puede leer entre líneas que
esta obra pretende criticar por medio del distanciamiento, sin un afán
pedagógico, la realidad social peruana.
Evidenciamos que la experiencia particular de este locutor mordaz no
solo tiene como objetivo de distanciarse de un mundo que le da la espalda al
poeta; sino que, también la permite reflexionar sobre su existencia y sobrellevar
la alienación generada por la modernidad. Todo esto nos revela la necesidad
de conocer el contexto socio-histórico para comprender plenamente la obra
poética. Para esta finalidad consideraremos los aportes de la Retórica General
Textual. Al respecto, Camilo Fernández Cozman nos dice:
Stefano Arduini, uno de los grandes representantes de la Retórica
General Textual, ha precisado al campo retórico como el conjunto de
experiencias adquiridas por el individuo, las distintas culturas y
sociedades. Es como un reservorio dinámico (y no una simple
transmisión de ideas) donde se halla la recepción crítica de cierta obra
literaria a lo largo de las décadas o siglos. Asimismo, incluye las
corrientes literarias o filosóficas que se vinculan con el poemario o
novela a analizar1.
Estos aspectos serán abordados en el primer capítulo. Otra categoría
importante para comprender nuestro análisis es la referida a los campos
figurativos, la cual se divide en seis campos. Es son, tal como lo expone Camilo
Fernández, los de:
La metáfora (donde se sitúan la personificación, al alegoría, el símbolo,
el símil, entre otras); la metonimia (comprendida por los procedimientos
que guardan la relación de contigüidad como los de causa-efecto,
sujeto-instrumento, etc.); la sinécdoque (que incluyen figuras que
operan la relación de inclusión como son la de parte-todo, género-
especie, etc.); la repetición (donde se encuentran la aliteración, la
anáfora, por ejemplo); la elipsis (allí están el asíndeton, la reticencia,
etc.); y, finalmente, la antítesis (pertenecen a este campo el oxímoron,
la paradoja, etc.). Estos aspectos serán precisados en el segundo
capítulo2.
Para Arduini3, la figura retórica, constituye un universal antropológico de
la expresión, ya que el ser humano se expresa a través de metáforas,
metonimias, antítesis, etc., todo el tiempo; y estas son entendidas de acuerdo a
la cultura. Esta perspectiva relaciona a Arduini con Lakoff y Johnson4, ya que
también coinciden en que nosotros pensamos a través de metáforas. Al
respecto, Camilo Fernández manifiesta:
1
Fernández Cozman, Camilo. Casa, cuerpo. La poesía de Blanca Valera frente al espejo. La
Molina, Universidad San Ignacio de Loyola, 2010; pp. 17-18.
2
Cf. Fernández Cozman, Camilo. Óp. cit.; p. 18.
3
Cf. Arduini, Stefano. Prolegómenos a una teoría general de las figuras. Murcia, Universidad de
Murcia, 2000.
4
Cf. Lakoff, George [y] Mark Johnson. Metáforas de la vida cotidiana. Madrid, Cátedra, 1995,
pp. 39 y ss.
2
Estas no solo son un asunto de poetas, sino que en gran medida
estructuran nuestro pensamiento sobre la base de metáforas
conceptuales. Por ejemplo, cuando alguien afirma que la guerra es la
única salida a la crisis del mundo actual, construye una metáfora que
nos traza como ruta la muerte5.
La hipótesis central está relacionada con el tono irónico como
mecanismo crítico frente a la experiencia vivencial en la “ciudad moderna” y
con la búsqueda de ruptura con la tradición; ya que justamente es este
pensamiento antitético el que le permite criticar y re-conocer su realidad. A
partir de ese punto surge la figura del poeta como crítico de una realidad que
desfavorece a todos.
Estos mecanismos para enfrentar el desamparo nos revelan la nostalgia
de un tiempo que fue mejor por parte del locutor. En ese sentido, presenciamos
la soledad del locutor-personaje frente a una existencia que no cumple con las
expectativas esperadas, dicha existencia está relacionada con la promesa de la
ciudad y la modernidad y solo es posible enfrentarla a partir de una experiencia
sensible e irrepetible que le devuelva la singularidad a un sujeto que está en un
mundo alienado por el capitalismo.
El trabajo se compone de tres capítulos. En el primer capítulo (alusivo al
campo retórico) se establece el contexto-histórico y la recepción crítica de
Canto ceremonial contra un oso hormiguero. También se desarrollan las
características de la poesía de los sesenta que propone Camilo Fernández
Cozman en su libro Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Estas
serán vitales para comprender el papel que cumple la obra poética en su
5
Cf. Fernández Cozman, Camilo. Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe.
Lima, Cuerpo de la metáfora editores, 2008; p. 18.
3
contexto social; así como para poder generar el diálogo con los estudiosos del
poemario de Cisneros.
En el segundo capítulo, abordamos los campos figurativos y los
interlocutores, destacando el campo figurativo de la antítesis. Para este
propósito nos apoyamos en el marco teórico establecido por Stefano Arduini y
las dilucidaciones de Camilo Fernández Cozman. Debemos recordar que el
aporte de ambos autores nos ayuda a consolidar el marco teórico de estos dos
primeros capítulos.
El tercer capítulo se constituye a partir de los aportes de Lakoff y
Johnson y sus tipos de metáforas (estructurales, orientacionales y ontológicas);
destacando en nuestro objeto de estudio las estructurales y las ontológicas;
siendo más específicos las metáforas de personificación.
La edición empleada para nuestro objeto de estudio es Poesía, de la
editorial Peisa (2000); edición que agrupa la obra del poeta en tres tomos; no
obstante, se han revisado tras ediciones como se puede constatar en la
bibliografía de la investigación.
Gabriel Ernesto Toro Cruz
04030009
4
Capítulo I
LA POESÍA DE LOS AÑOS SESENTA Y
LA CRÍTICA LITERARIA EN
CANTO CEREMONIAL CONTRA UN OSO HORMIGUERO DE
ANTONIO CISNEROS
En este capítulo, abordaremos la crítica acerca de la poesía de Antonio
Cisneros, centrándonos exclusivamente en nuestro objeto de estudio Canto
ceremonial contra un oso hormiguero. En este apartado, consideraremos la
opinión crítica de estudiosos como Camilo Fernández Cozman, James Higgins,
Julio Ortega, Peter Elmore, entre otros. Asimismo, expondremos de un modo
conciso el contexto histórico-social; así como las influencias y tendencias de la
poesía peruana de los sesenta: todo esto con la finalidad de situarnos en un
contexto sociocultural idóneo para la recepción de nuestro objeto de estudio.
Previamente, definiremos la noción de campo retórico, concepto
fundamental que delimita el contenido de esta sección. Para este fin
5
utilizaremos el texto Prolegómenos a una teoría general de las figuras6 de
Stefano Arduini, además de emplear las ideas expuestas por Camilo
Fernández Cozman en su texto Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años
sesenta7 y de su post “Stefano Arduini y el campo retórico”, localizado en su
blog: Cuerpo de la metá[Link] esto con la finalidad de delimitar, de la
manera más precisa, nuestro marco teórico.
I. Definición de campo retórico
Camilo Fernández Cozman nos comenta que: «En los años ochenta
surge en Europa la Retórica General Textual con la finalidad de cuestionar el
enfoque de la Retórica restringida representada por Pierre Fontanier y el Grupo
µ, principalmente. Este nuevo enfoque considera las categorías aristotélicas de
la inventio, la dispositio y la elocutio; es decir, el mundo de las ideas, la
estructura y el estilo»9. Al respecto, estudioso agrega:
En la Retórica restringida se analizaban las figuras literarias (que
forman parte de la elocutio) al margen del universo de las ideas. Ahora,
con la Retórica General Textual, se hablará de una metáfora articulada
a la estructura del poema (la dispositio) y a la cosmovisión (la inventio)
presente en el texto. En otras palabras: se busca una visión más
integradora de todos los ámbitos de la Retórica10.
Stefano Arduini, en su Prolegómenos a una teoría general de las figuras,
define el campo retórico de la siguiente manera: «es la vasta área de los
conocimientos y de las experiencias comunicativas adquiridas por el individuo,
6 Arduini, Stefano. Prolegómenos a una teoría general de las figuras. Murcia, Universidad de
Murcia, 2000.
7
Fernández Cozman, Camilo. Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Lima,
Universidad de Ciencias y Humanidades, 2009.
8 Cf. Fernández Cozman, Camilo. “Stefano Arduini y el campo retórico”. En: Cuerpo de la
metáfora. Blog del curso Retórica y Estilística Literaria de la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos-Lima, jueves 22 de marzo del 2012,
<[Link]
Consulta: 30 de noviembre de 2012.
9 Ídem.
10 Ídem.
6
por la sociedad y las culturas»11. Este aspecto sin duda implica un recuento de
todo tipo de opinión que haya generado, en su época (incluso después de tal),
en su sociedad cultural (y/o en otras) la publicación de una obra literaria. Por
esta razón, este procedimiento está involucrado con la recepción crítica; no
obstante, también involucra tener una conciencia del contexto de producción
para una mejor comprensión del objeto de estudio.
En conclusión, para Arduini, en palabras de Camilo Fernández, el campo
retórico: «incluye no solo el estudio de la recepción de una obra literaria, sino
también el análisis de los contextos socioculturales y del influjo de corrientes
literarias o filosóficas en determinada producción artística»12.
1) El contexto socioeconómico de los años sesenta
El campo retórico más amplio para aproximarnos al contexto de
producción literaria es el social y, por consiguiente el que concierne a la
economía de ese entonces. Tal como lo había sugerido José Carlos Mariátegui
en su obra más conocida Siete ensayos de interpretación de la realidad
peruana13: «el desarrollo del capitalismo en el Perú presuponía el
fortalecimiento de la condición colonial del país» 14. Esto se demuestra con lo
sucedido con la burguesía industrial de nuestro país. Esta adoptó la función de
un satélite de las empresas extranjeras (principalmente norteamericanas);
entonces, «sus intereses “nacionales” [de nuestras empresas] pasaron a
11 Arduini, Stefano. Op. cit., p. 45.
12 Fernández Cozman, Camilo. Op. cit., p. 62.
13
Mariátegui, José Carlos. Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Lima,
Minerva, 1994.
14
Cf. Cotler, Julio. Clases, estado y nación en el Perú. Reimpresión de la primera edición. Lima,
IEP. 1985, p. 266.
7
representar los de las empresas extranjeras»15. Para explicar este fenómeno
socioeconómico surge la sociología en el Perú. En efecto, la sociología
aparece:
[…] en pleno proceso de industrialización europea como un intento de
descripción y de análisis para comprender la realidad social. Tiene por
eso que explicar los orígenes, cambios y conflictos de ese proceso y
resolver, en la medida de lo posible, aquello que para las Ciencias
Sociales era el problema más grave de la industrialización capitalista,
desembocando así en un intento de prever el curso de los futuros
procesos sociales16
Tal como expone Camilo Fernández:
La sociología surge como saber institucionalizado a inicios de los
sesenta. Ello lo demuestran la publicación de libros como como Los
dueños del Perú (1964), de Carlos Malpica, La emergencia del grupo
cholo (1964), de Aníbal Quijano, Poder y sociedad en el Perú (1967),
Francois Bourricaud, entre otros. Asimismo, aparece la especialidad de
sociología en la Universidad de San Marcos en 1961; y, posteriormente
(en 1964) en la Universidad Católica y La Agraria. Este mismo año se
crea el Instituto de Estudios Peruanos17.
Todo ello nos revela un gran interés por comprender la realidad. Sin
duda alguna, ello influirá en los poetas de los sesenta, tal como lo expresaron
Carlos Henderson y Mirko Lauer. Asimismo, se evidencia un acercamiento al
marxismo18. Un ejemplo de todo lo expuesto es el poema que apertura nuestro
poemario “Karl Marx died 1883 aged 65”
Por su parte, Camilo Fernández propone tres ideas medulares para
comprender el marco de reflexión de las ciencias sociales en los años sesenta
en el Perú. Expondremos concisamente los aportes del autor:
15
Ibídem.
16
Vega Centeno, Imelda. La construcción social de la sociología. Lima, Fundación Friedrich
Ebert, 1996, p. 19.
17
Fernández Cozman, Camilo. Op. cit., p. 67.
18
Camilo Fernandez ha desarrollado un amplio trabajo al respecto en el libro que venimos
citando Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Para mayor información pueden
consultar en texto citado.
8
a) El desconocimiento pleno de la realidad: en donde se
manifiesta que los intelectuales solo hablaban desde la
comodidad de un escritorio y no tenían realmente un
conocimiento directo de los fenómenos sociales. Un poema
ejemplar para este punto es el de Luis Hernández “El bosque de
los huesos”, donde nos revela la necesidad de conocer nuestro
país19;
b) El carácter inconcluso del Estado y la nación peruana:
Hablar del Perú como nación es un abuso de lenguaje, lo dice
con ironía, el historiador Pablo Macera. Como ejemplo ilustrativo
tenemos el poema “Crónica de Lima”, de Cisneros, donde se
revela que la modernidad en el Perú es un proyecto
inconcluso20;
c) La modificación de las ideas abstractas como mecanismo
de progreso en la vida de las personas: el migrante trae su
propia idiosincrasia a Lima y busca nuevas formas de
sobrevivencia en la ciudad (transculturación). Entonces, el
migrante es portador de otro tipo de modernidad exigiendo
reformas en la estructura económica del país en su búsqueda de
.un lugar digno para vivir. Ejemplo de este punto es el poema
“Fabula” de Casa nuestra, nuestro objeto de estudio21.
19
CF. Fernández Cozman, Camilo. Op. cit., p. 69.
20
Ibídem, pp. 71-73.
21
Ibídem, pp. 73-75. Hay otros aspectos contextuales como los movimientos culturales de la
época, por ejemplo, hipismo; o hechos de la época, verbigracia, la revolución cubana de 1959
que pueden ser encontrados en la obra de Camilo Fernández en mención.
9
2) Características de la poesía de los sesenta en el Perú
Partiendo de la propuesta de Camilo Fernández Cozman, consideramos
cuatro características: la conciencia estructural del poema; el papel de la
síntesis; la lírica narrativa y conversacional; y la cita cultural22.
a) La conciencia estructural del poema
Al respecto, Camilo Fernández dice: «Estos poetas son
conscientes de que el poema tiene que ser concebido como una
estructura. Aquél constituye una unidad, cuyo sentido se
desprende de la relación que se establecen las partes entre sí.
Esa conciencia estructural tiene una íntima relación con el papel
que estos poetas le asignan al lenguaje. Éste no solo expresa en
el fluir del pensamiento, sino que lo constituye. Fuera de las
palabras no es posible el pensamiento»23.
En Canto ceremonial contra un oso hormiguero podemos
percibir que se manifiesta este criterio, tanto entre el conjunto
organizado como en la unidad que representa cada uno. El
poema inicial del libro “Karl Marx died 1883 aged 65” sirve como
preámbulo y presentación de la poética del libro en cuestión. Este
poema aborda una de las temáticas centrales del poema como es
la actitud del sujeto frente a la falaz modernidad con una
descripción irónica de la realidad.
22
Ibídem, pp.82-112. Se considero pertinente las características que el autor determinó en este
apartado.
23
Ibídem, pp. 82-3.
10
b) El papel de la síntesis
En este punto Camilo Fernández propone que: «La poesía,
según Eliot, es una síntesis de lo individual y lo colectivo, de lo
particular y lo universal. Así, “la verdadera poesía no solo
sobrevive a los cambios de la opinión pública sino que también
sobrevive a la total desaparición del interés suscitado por lo temas
que interesaban apasionadamente al poeta”»24.
Con esto, Eliot asume una preocupación por el lenguaje de
la poesía, pero no niega el propósito social. Tal como lo expone
Camilo Fernández: «Eliot, considera que la literatura puede partir
de temas coyunturales y del sentimiento personal para adquirir
luego una dimensión universal»25.
En conclusión, en palabras de Camilo Fernández: «[l]os
poetas de los años sesenta hicieron una poesía de alto contenido
político sin descuidar el aspecto formal del verso» 26. Es decir, se
abordarán dos aspectos del signo lingüístico en una síntesis entre
la forma (estética estructural del poema) y el contenido (mensaje
crítico social del poema)27. El poema que apertura nuestro
poemario también es representativo en este punto lo cual nos
confirma la síntesis estructural de lo individual junto a lo colectivo
universal.
24
Ibídem, p. 94.
25
Ibídem. No es redundante especificar lo que nos comenta Camilo Fernández: “Es verdad de
perogrullo decir que Cisneros, Hinostroza, Martos, Ortega, Lauer. Heraud y Hernández fueron
grandes lectores de Eliot” (p. 93).
26
Ibídem.
27
Véase también Cevallos Mesones, Leonidas. Los nuevos. Lima. Ed. Universitaria, 1967, pp.
65-90.
11
c) La lírica narrativa y conversacional
Al respecto, Camilo Fernández dice: «Los poetas de los
años sesenta son narrativos, pues cultivan el gusto por la
anécdota y no se apoyan en el empleo de metáforas aisladas que
están al margen de la estructura del texto. Influenciados por la
poesía de lengua inglesa (Pound, Eliot, entre otros), estos
escritores emplean un tono coloquial y una oralidad que les
permite ampliar el vocabulario del texto. Estos textos son
conversaciones, charlas entre un hablante que anhela dar un
testimonio a un oyente […]»28.
Asimismo, Fernández agrega «[s]e trata de una lección
aprendida en la lectura de los ensayos y poemas de Ezra
Pound29», lo cual queda enfatizado con lo manifestado por
Eduardo Urdanivia, sobre la poesía de Cardenal, en el que se
pone de manifiesto la influencia del coloquialismo de Pound: «El
ideograma, la cita textual y la dimensión oral, conversacional, de
la poesía de Pound son los instrumentos metodológicos a través
de los cuales el poeta debe de dar testimonio de la época
histórica en la que vive»30.
En conclusión, para Pound, en palabras de Urdanivia:
«Pound establece que la precisión no es patrimonio de exclusivo
de las ciencias naturales y formales. También el arte debe buscar
aquella y el poeta ha de ser un erudito, cuya función es dar
28
Fernández Cozman, Camilo. Op. Cit.; p. 100.
29
Ibídem.
30
Urdanivia, Eduardo. La poesía de Ernesto Cardenal: cristianismo y revolución. Lima,
Latinoamericana, 1984; p. 32.
12
testimonio […] empleando, del modo más pulcro posible, el
lenguaje31. Este punto también es evidente cuando nos
encontramos con algún locutor-personaje que se dirige a un
alocutario-no representado y, aun así se nota el afán dialógico del
locutor frente a su lector.
d) La cita cultural
Al respecto, Camilo Fernández manifiesta: «Influenciados
por Pound y Eliot, los poetas del sesenta intentan reconstruir los
pedazos, los fragmentos de la historia. Se trata de reconquistar la
tradición y para ello estos escritores emplean la técnica del
simultaneísmo. Una anécdota, una situación o un sentimiento
evocan de inmediato una cita textual en la memoria del
escritor»32.
Cisneros empleará este recurso en poemarios posteriores
(Agua que no has de beber, Como higuera en un campo de golf,
etc.) siempre de una manera irónica
Para concluir estas dos primeras secciones 1) El contexto
socioeconómico de los años sesenta y 2) Características de la poesía de los
sesenta en el Perú podemos emplear una cita pertinente tomada del libro de
Carlos López Degregori y Edgar O’Hara. De este modo, sintetizamos lo que
significaron los poetas de la época de los sesenta:
31
Ibídem. Además, en palabras de Camilo Fernández -en su obra medular de este apartado de
nuestra investigación Rodolfo Hinostroza y la poesía de los sesenta (p. 104)- dice: “[n]o está
ausente la replana ni la oralidad en este tipo de escritura”. Con esta característica lo que se
busca es ampliar un nuevo léxico y formular diversas voces en el discurso poético. No
debemos olvidar también la intención testimonial o comunicativa que se vislumbra en esta
empresa.
32
Fernández Cozman, Camilo. Op. Cit.; pp. 107-8.
13
[...] poesía de rasgos coloquiales y narrativos, con interés por los
proyectos totalizantes de la tradición anglosajona y francesa (Pound,
Eliot, Perse); poesía de crítica del entorno socioeconómico desde un
distanciamiento irónico de corte brechtiano; poesía, en fin, de la
cotidianeidad y la exploración del rol del individuo en una sociedad del
llamado Tercer Mundo, en constante pugna cultural con los productos y
visiones de los países de mayor desarrollo capitalista; poesía de
solidaridad política con la imagen de la Cuba revolucionaria y el
compromiso, en el texto, con una multifacética labor de diseño verbal
que empieza en casa (Heraud hablará ya de ese paciente trabajo de
alfarero)33
3) Recepción crítica de Canto ceremonial contra un oso hormiguero
En este punto consideraremos la crítica de los autores que han
abordado el aspecto de la ironía en la obra de Cisneros, principalmente. No
obstante, esta característica es predominante en toda la obra del poeta, es su
lenguaje natural, es su visión de mundo. Nosotros nos centraremos en su
cuarto poemario; no obstante, a sabiendas de la correspondencia que hay
entre sus demás textos nos explayaremos en la medida que sea necesario
sobre los otros libros.
Como nuestro diálogo se basa en el papel de la ironía en la obra de
Cisneros, exactamente en Canto ceremonial de un oso hormiguero; nuestro
propósito será exponer la crítica de manera conversacional y cronológica.
Finalmente daremos una conclusión del balance crítico. Mención aparte
merece el trabajo de Camilo Fernández que expone con mayor precisión
definición que contribuirán a nuestro enfoque.
A. José Gonzalo Morante Campos: plantea en su tesis El efecto
del distanciamiento en la poesía de Antonio Cisneros34 que a
33
Carlos López Degregori [y] Edgar O’Hara. Generación poética peruana del 60. Estudio y
muestra. Lima, Fondo de Desarrollo Editorial. Universidad de Lima, 1998; p. 15.
34
Morante Campos, José Gonzalo. El efecto de distanciamiento en la poesía de Antonio
Cisneros. Tesis para optar el Grado de Bachiller en Literaturas Hispánicas, Lima, UNMSM,
1975.
14
partir de las influencias de Brecht en Cisneros, el Verfremdung o
distanciamiento ha sido crucial para que la poesía de Cisneros
tenga la trascendencia que ha llegado a tener en las últimas
décadas. Hay que destacar, sin embargo, que Morante no se
centra específicamente en el tema de las ironías, si no que se
limita a hablar de un subrayado irónico que por lo demás nunca
define: «De hecho se dan en sus versos, casi en todos, lo que
llamaríamos un subrayado irónico de manera tal que la terminar
de leerlos tenemos la flor de la sonrisa en la boca enlazada a la
flor de la poesía»35
Observamos que este distanciamiento en Cisneros, que para
nosotros también guarda una muy estrecha relación con las
ironías, aún no ha sido bien estudiado, sobre todo en función de
un marco teórico mejor estructurado. De momento, los alcances
de Morante Campos nos han servido de mucho para orientarnos
en este trabajo, sobre todo en su relación con las influencias de
Bertolt Brecht. No obstante, sirve como apertura al diálogo en
cuanto a la temática de la ironía como más adelante lo realizará
someramente Antonio Cornejo Polar36.
B. James Higgins: Uno de los estudios más interesantes sobre este
punto fue el que hizo James Higgins en un artículo al que llamó
“Antonio Cisneros o la ironía desmitificadora”. Higgins argumenta
que Cisneros maneja la ironía para satirizar y que esta es quizá lo
35
Morante Campos, José Gonzalo. Op. Cit., p.65.
36
Cornejo Polar, Antonio. En: “La poesía de Antonio Cisneros: primera aproximación”, Revista
Iberoamericana, LIII, 140, Pittsburgh, 1987: 615-623.
15
nota dominante de su poesía, también apunta que “la sátira va
dirigida, sobre todo, contra la ideología y mentalidad de una clase
que nunca cuestiona la legitimidad del orden capitalista,
teniéndolo por eterno y divinamente sancionado”37.
No discrepamos con Higgins sino en el modo de abordar
indistintamente las nociones de ironía y de sátira. Y acá debemos
tener cuidado. Por eso es menester definir bien nuestras
categorías, a fin de no confundir ambos términos.
C. Camilo Fernández Cozman: uno de los trabajos más ilustrativos
y que dan sentido a nuestro proyecto es el siguiente artículo “La
desmitificación en la poesía de Antonio Cisneros”38. En este
trabajo, Cisneros destaca por el empleo de una ironía
desmitificadora. En este texto Camilo Fernández define ambos
conceptos que le dan sentido a esta apreciación. Al respecto,
Fernández nos dice:
Cisneros emplea la ironía para desmitificar algunas ideas
acuñadas en el repertorio simbólico de las instituciones de la
cultura oficial. Aquí mito quiere decir idea falsa, impuesta por las
culturas hegemónicas con el fin de que las culturas emergentes
se vean obstaculizadas en su desarrollo y no puedan progresar
creativamente ni tengan capacidad crítica para enjuiciar el
pasado ni iluminen su presente desde una óptica ciertamente
esclarecedora39.
37
Higgins, James. «La ironía desmitificadora». Miguel Ángel Zapata (ed.) Metáfora de la
experiencia: La poesía de Antonio Cisneros. Lima: Fondo Editorial PUCP, pp. 211-243.
38
Fernández Cozman, Camilo. Tonos digital: Revista electrónica de estudios filológicos, ISSN-e 1577-
6921, Nº. 17, 2009
39
Ibídem.
16
4) Balance crítico
De aquí concluimos que la importancia de la ironía radica en su carácter
crítico del sujeto y de la sociedad en donde se encuentra, buscando a partir del
distanciamiento observar el mundo de un modo distinto y nos permita a partir
de la risa cuestionar el orden establecido de las cosas.
Gabriel Ernesto Toro Cruz
04030009
17
Capítulo II
EL CAMPO FIGURATIVO DE LA ANTÍTESIS EN
CANTO CEREMONIAL CONTRA UN OSO HORMIGUERO DE
ANTONIO CISNEROS
En el primer capítulo se definió el concepto de campo retórico. A partir
de la comprensión de esta noción se desprendieron tres aspectos
fundamentales que conciernen a: 1) el contexto socio-histórico de producción
de la obra de los años sesenta; 2) las características de la poesía de los
sesenta, tan importante como el punto anterior para la comprensión de nuestro
objeto de estudio; y 3) la recepción critica, punto en el que hemos considerado
a los estudiosos, principalmente, de nuestra materia de análisis. Ahora, en este
segundo capítulo abordaremos la estructura del poemario en cuestión y el
análisis de los poemas “Karl Marx died 1883 aged 65” y “Kensington, primera
crónica”. Para ello es necesario conocer, previamente, algunas nociones
fundamentales que también contribuirán en el capítulo siguiente.
18
En este capítulo el marco teórico se delimita a través del concepto de
campo figurativo de Arduini. Éste se encuentra en su libro Prolegómenos a una
teoría general de las figuras40. Del mismo modo, para una mejor delimitación
del concepto, consideraremos las ideas de Camilo Fernández Cozman
extraídas de su libro Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta41; y de
su post “La teoría de los campos figurativos”, localizadas en su blog: Cuerpo de
la metáfora42.
1. Definición de los campos figurativos
Stefano Arduini, representante de la Retórica General Textual, plantea la
categoría de campo figurativo, entendiendo ésta como un campo cognitivo de
organización conceptual del mundo, donde ubica a las figuras literarias. Al
respecto, Camilo Fernández expone en su blog Cuerpo de la metáfora:
De esa manera, deja de lado la taxonomía demasiado minuciosa de los
tratadistas clásicos y evita la diferencia entre figura fónica, sintáctica,
semántica y de pensamiento. [Para] Arduini toda figura transmite
conocimiento y, por lo tanto, no se [debería] hablar de un juego
fonológico al margen de la ideología del poeta43.
Continuando con la definición del campo figurativo, en Prolegómenos a
una teoría general de las figuras, Arduini menciona lo siguiente:
Demos paso ahora al análisis de los campos figurativos dentro de los
cuales incluiremos todo el universo figurativo. Vico estableció cuatro
campos: metáfora, metonimia, sinécdoque e ironía. En nuestro caso
40 Arduini, Stefano. Prolegómenos a una teoría general de las figuras. Murcia, Universidad de
Murcia, 2000.
41 Fernández Cozman, Camilo. Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Lima,
Universidad de Ciencias y Humanidades, 2009.
42 Fernández Cozman, Camilo. “La teoría de los campos figurativos”. En: Cuerpo de la
metáfora. Blog del curso Retórica y Estilística Literaria de la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos-Lima, jueves 22 de marzo del 2012,
<[Link]
Consulta: 2 de diciembre del 2012.
43 [Link]
19
conservamos los tres primeros de Vico, sustituyendo antítesis por ironía
y añadiendo la repetición y la elipsis44.
Con esto precisamos que se trata de seis campos figurativos. Antes de
continuar, debemos recalcar que para este punto nos hemos apoyado de los
ejemplos propuestos por Camilo Fernández en su separata «Conceptos
operatorios de la neorretórica de Stefano Arduini»45:
A) Campo figurativo de la metáfora: Con respecto a este campo,
Arduini destaca el aporte de John Searle, quien sostiene que «las
metáforas demuestran la habilidad humana para construir
asociaciones»46 en rechazo al concepto clásico de semejanza.
Otro aporte interesante en este campo figurativo fue el de los
simbolistas al liberar a palabra de sus limitaciones gramaticales y
sugerir a través de imágenes o figuras nuevas asociaciones. Este
suceso dio origen a la sinestesia (caso particular de la metáfora).
Al respecto, Arduini concluye con una cita digna de destacar: «El
campo metafórico […] es una modalidad autónoma, un universal
de la expresión […] como dice Per Aage Brandt un hecho formal
del imaginario humano»47. Con respecto a este campo, Camilo
Fernández nos dice: «incluye figuras como la metáfora
propiamente dicha (“las piedras son ríos”), la personificación (“las
montañas hablan”), el símil (“él corrió como un loco”), la alegoría48
(entiéndase esta como un procedimiento retórico de más amplio
44 Arduini, Stefano. Óp. Cit., p. 103.
45 Fernández Cozman, Camilo Rubén. Conceptos operatorios de la neorretórica de Stefano
Arduini [separata entregada en clase de Retórica y Estilística Literaria], 4pp.
46 Ibídem, p. 106.
47 Ibídem, p. 109.
48
Cf. García Barrientos, José Luis. Las figuras retóricas. El lenguaje literario 2. Madrid, Arco
Libros, 2000; pp. 57-58.
20
alcance, en tanto que crea un sistema extenso y subdividido de
imágenes metafóricas que representan un pensamiento más
complejo o una experiencia humana real, y en ese sentido puede
constituir obras enteras; por ejemplo, El gran teatro del mundo); y
el símbolo (“la paloma blanca simboliza la paz”)»49.
B) Campo figurativo de la metonimia: notamos que siempre ha
habido una confusión de la metonimia con respecto a la
sinécdoque. Al respecto, nos dice Arduini: «Giovanni Bottiroli
(1993) ha distinguido un área de inclusión, que caracteriza a la
sinécdoque, y un área de contigüidad, que identifica a la
metonimia»50. Entonces, la transferencia por contigüidad puede
darse de muchas maneras, observemos la clasificación
reelaborada a partir de la ofrecida por Marchase: 1) causa en vez
del efecto (“pero en las orejas me recorrió un dolor”); 2) efecto en
vez de la causa (“A veces dejando las cartas sudadas”); 3)
continente en vez del contenido (“beber una botella”, en lugar del
líquido contenido en ella); 4) materia en vez del objeto (madera
por barca); 5) concreto en vez de abstracto (“lo pusieron tras las
rejas”, en lugar de encarcelamiento); 6) abstracto en vez de
concreto (“ha sido dominado por la venganza”); 7) instrumento en
vez del que lo utiliza (“admirable primer violín”); 8) autor en vez de
obra (“leí a Cervantes”); 9) la marca en vez del producto (“anda
49
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 3.
50
Arduini, Stefano. Óp. Cit., p. 111.
21
compra un Ace”), etc51. Con respecto a este campo Arduini nos
dice:
Al contrario de la metáfora, en esta ocasión no existe relación
analógica, pero existe, entre el término “natural” y el figurado,
una relación lógica. Esta posición es explicada con mucho
acierto por Umberto Eco (1975: 152 y ss.) según el cual […] un
semema es un conjunto constituido por marcas denotativas y
connotativas, y por selecciones contextuales y
52
circunstanciales .
En consecuencia, «la mirada metonímica no es simplemente una
manera diferente de describir la “realidad objetiva”, sino que es,
por así decirlo, [un] juego lingüístico que crea la realidad»53.
C) Campo figurativo de la sinécdoque: Según Arduini, Giovanni
Bottiroli ha intentado interpretar la sinécdoque en función del
mecanismo de inclusión: «Efectivamente, la sinécdoque recorta
del todo la parte y sustituye el todo con la parte y viceversa» 54.
Este campo se puede clasificar de la siguiente manera: 1) la parte
en vez del todo (muchas bocas me hablan); 2) el todo en vez de la
parte (Perú le ganó a Brasil); 3) el género en vez de la especie
(«el cetáceo por la ballena»55); 4) la especie en vez del género
(«la estación de las rosas por la estación de las flores»56); 5) el
nombre común en vez del nombre propio («un Tartufo por un
hipócrita»57); etc. Finalmente, Arduini nos dice con respecto a este
campo: «no tenemos sustitución porque no existe un denotatum
51
Ibídem, pp. 111-112. Algunos de los ejemplos fueron considerados a partir de estas páginas,
otros son nuestra propia contribución.
52
Ibídem, p. 112.
53
Ibídem, p. 114.
54
Ibídem, p. 115.
55
Ibídem, p. 116.
56
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 3.
57
Cf. Arduini, Stefano. Óp. Cit., p. 116.
22
sino como reconstrucción a posteriori. Denotación y connotación
se identifican, como sostiene Vico, desde el momento que
inventan una realidad»58. En ese sentido, la figura no se
contrapone a algo ya dado, sino que es lo dado.
D) Campo figurativo de la antítesis: este campo está relacionado
con lo contrario, es decir, con una idea de oposición. Con
respecto a este campo, Arduini nos dice: «La antítesis pone a
prueba la comprensión, crea una tensión creativa que rompe
certezas definidas e ilumina las cosas con un sentido no
reconocible inmediatamente»59. Como ejemplo de una antítesis
propiamente dicha tenemos: “Es una herida que duele y no se
siente”60. Por esa razón Arduini nos dice: «La antítesis es uno de
los procedimientos fundamentales de la expresividad porque se
fundamenta en las contradicciones que nos rodean y que la
opinión corriente (general) trata de esconder»61. En ese sentido la
antítesis está muy ligada a la paradoja. Al respecto Arduini nos
dice: «La paradoja crea una laceración porque pone a prueba la
pereza intelectual, porque asume el riesgo del absurdo para
expresar las contradicciones que construyen al hombre»62. Un
ejemplo de ello es: “son las cuatro de la tarde cuando el reloj
marque las dos, ni un minuto más”. Entre otras figuras tenemos al
oxímoron (fusión de términos contrarios en una misma unidad
58
Ibídem, p. 117.
59
Ibídem, p. 120.
60
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 4.
61
Ibídem, p. 121.
62
Ídem.
23
gramatical de sentido; por ejemplo: “la música callada”63); la ironía
(expresión en tono de burla de una significación contraria a la del
enunciado, que se pone de manifiesto por el contexto o la
pronunciación, el gesto, etc.64; por ejemplo: “Todos ustedes son
buenos, realmente buenísimos, quedaron en último lugar”); y la
inversión o el hipérbaton (“Del salón en el ángulo oscuro”65).
E) Campo figurativo de la elipsis: Arduini dice: «en sentido estricto
la elipsis es la eliminación de algunos elementos de la oración»66.
Lo cual la relaciona con la noción de Heinrich Lausberg y la
detractio, donde la podemos entender como un fenómeno de la
brevitas (elipsis gramatical, frecuentemente)67. Al respecto,
Arduini nos dice:
para Lorenzo Valla, la elipsis es un medio que nos permite decir
con cierta brevedad un pensamiento; en ese sentido, para Valla
no tendría sentido rellenar el presunto vacío dejado por la elipsis
porque perderíamos de inmediato el efecto retórico deseado. Si
ampliamos la definición de elipsis a un territorio más vasto,
podemos decir que las figuras que se agrupan bajo esta etiqueta
operan con arreglo a un criterio de fragmentación de la expresión
(esta es la misión específica de [Link] y de la aposiopesis)
que llega incluso a la anulación de la palabra, al rechazo de su
sonido y de su sentido […] no obstante esto, pueden situarnos
frente a algo no dicho que resulte tan significativo como lo que
pudiera haber sido dicho; se esconden para mostrar, eligiendo
para ello no un recorrido directo sino un camino de
interrogaciones e inferencias68.
Con respecto a este campo, Camilo Fernández nos dice que está
compuesto por:
figuras como la reticencia (“Hay golpes en la vida tan fuertes…
Yo no sé!”, donde los puntos suspensivos marcan la reticencia);
63
García Barrientos, José Luis. Óp. cit.; p. 66.
64
Ibídem, p. 56
65
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 4.
66
Cf. Arduini, Stefano. Óp. Cit., p. 123.
67
Ídem.
68
Ibídem, p. 124.
24
la perífrasis (“el autor de Don Quijote” en vez de “Cervantes”); el
eufemismo (“Se fue al cielo” en vez de “murió”); el silencio (la
página en blanco de Mallarmé); la elipsis propiamente dicha
(“Silencio en la tarde. Desolación. Incertidumbre”); y el asíndeton
(“hay tierras, cielos, horizontes”, donde se suprime la conjunción
“y”)69.
F) Campo figurativo de la repetición: según Arduini, Lausberg
entiende la repetición como: «la colocación una vez más de una
parte de la oración empleada ya en el discurso, y está al servicio
de la amplificatio afectiva»70. Las figuras de este campo son: «la
repetición en sentido estricto (geminatio); la anadiplisis (retomar al
principio de una oración o de un verso la palabra conclusiva de la
oración o del verso precedente); la anáfora (repetición de una o
más palabras al inicio de un periodo, de un verso o de estrofas
sucesivas, por ejemplo: “el viento de la ciudad/ el viento verde”71);
la epífora (la repetición de una palabra o un grupo de palabras al
final de un período, de un verso o de una estrofa)»72. Otras figuras
de este campo, consideradas por Camilo Fernández son: «la
aliteración (“En el silencio sólo se escuchaba/ un susurro de
abejas sonaba”), la paronomasia (“Fuego, juego de la noche”,
donde hay mayor parecido entre las palabras que en el caso de la
aliteración); el polisíndeton (“Hay mares y cielos y campanas y
flores”; es decir, abundancia de conjunciones); la reduplicación
(“hay mares, mares , mares”; es decir, repetición a lo largo de los
69
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 3.
70
Cf. Arduini, Stefano. Óp. Cit., p. 127.
71
Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 4.
72
Ibídem, p. 127.
25
versos), el quiasmo (“Amo al que me odia/ odio al que me ama”);y
la sinonimia»73. Además, Arduini agrega:
A pesar de la simplicidad de esta operación, no debe
minusvalorarse su poder. La repetición no es algo insustancial
de lo que podríamos prescindir, no es […] algo puramente formal
[…] Repetir es, sin lugar a dudas, un procedimiento
antieconómico que multiplica la redundancia, pero no es un fin
en sí mismo. En el discurso poético la iteración de una palabra o,
en el plano fonológico, la asonancia, la aliteración y la rima
constituyen las que Greimas llama isotopías, es decir,
estructuras de niveles de sentido74.
En general, con respecto a las figuras retóricas, Camilo Fernández
enfatiza: «las figuras retóricas no son meros adornos en el poema ni meros
desvíos en relación con la norma, sino que cumplen una función esencial en la
organización de la ideología que subyace al texto literario. Por eso, hay un
vinculo muy estrecho entre las figuras y la visión del mundo que porta el texto
poético»75.
Misma idea que reafirma Arduini cuando concluye: «la figura no
comunica algo que está por otra cosa […] sino que constituye el modo a través
del cual estamos en condiciones de representarnos el mundo; no es una
lectura que se superpone a una lectura ya existente sino que es lo que permite
una lectura posible»76. Esta posible lectura varía de acuerdo a la cultura, por
esta razón, el contenido de las figuras varía. Cualidad que será también
desarrollada y enfatizada por George Lakoff y Mark Johnson en sus tipos de
metáforas y la concepción que de ellas deriva nuestra interpretación del mundo
cotidiano. Estos aspectos serán abordados de manera desarrollada en nuestro
tercer capítulo.
73
. Cf. Fernández Cozman, Camilo Rubén. Óp. cit., p. 4.
74
Cf. Arduini, Stefano. Óp. Cit., pp. 127-128.
75 Fernández Cozman, Camilo. Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta. Lima,
Universidad de Ciencias y Humanidades, 2009; p. 156.
76 Arduini, Stefano. Op. cit., p.157.
26
2. Características del poemario
Se divide en tres partes fundamentales. La primera parte se compone de
un tono irónico más sagaz, se nota el deseo de desmitificar la tradición, de
romper el statu quo, poemas como el que apertura “Karl Marx died 1883 aged
65”el libro son ejemplos claros de esta pretensión. No menos importante es el
segundo poema de nuestro objeto de estudio. A medida que pasan las páginas
la identidad del sujeto desolado se percibe con mayor claridad, tanto así que
los versos disminuyen como muestra de lo aletargado que se encuentra como
producto de la alienación social. Mas nunca dejará de ser crítico e irónico
aunque tenga que serlo consigo mismo el locutor. Prueba de ello será la
segunda parte estructural del poemario: Animales domésticos. En la última
parte recobra su lenguaje, su amplitud verbal y nuevamente sigue arremetiendo
contra todo como al inicio nuestro oso hormiguero se levanta de su flojera y
seguirá criticando.
La estructura global de Canto ceremonial contra un oso hormiguero
configura un poemario muy bien estructurado, con mucha coherencia, que nos
revela al sujeto propio de su época, desde la posición más individual a la
colectiva.
a) Análisis de “Karl Marx died 1883 aged 65”77
Hemos notado el carácter argumentativo de los textos poéticos de
esta generación. Por esta razón definiremos antes de comenzar el
análisis las partes del texto argumentativo propuestas por Aristóteles.
77
Por tratarse de un poema extenso lo hemos situado en el apartado de Anexos.
27
i. Partes del texto argumentativo
Camilo Fernández en su texto El poema argumentativo de
Washington Delgado propone lo siguiente: «Según Aristóteles son
cuatro: exordio, narración, argumentación y epílogo»78. En los
poemas de Marco Martos se encuentran presentes, por lo
general, tres partes del texto argumentativo. Incluso en algunos
poemas se prescinde de las dos primeras partes como prueba de
la estructuración de la obra y la continuidad de los tópicos
presentados. No olvidemos que la finalidad del exordio es generar
la atención en el asunto a tratar y, cuando nos encontremos frente
a un tema expuesto antes y que ya es de nuestro interés;
entonces, podemos prescindir del exordio. Misma lógica que se
emplea en el caso de la narración.
En la primera parte del poema nos encontramos como un
exordio compuesto por los cuatro primeros versos. Notemos que
este exordio es de carácter muy narrativo propio de la
característica de estos poetas. Otro aspecto destacable en este
punto es que en el momento de la argumentación, la narración
también puede tener elementos argumentativos y no tener una
división rígida. No olvidemos que la finalidad es persuadir al
auditorio. Por tal razón me proponemos que los 4 primeros versos
conforman el exordio y el resto del poema hasta antes de llegar al
último verso es la narración. Una narración con tono
78
Fernández Cozman, Camilo. El poema argumentativo de Washington Delgado. Lima, Fondo
Editorial de la UNASAM, 2012; p. 91.
28
argumentativo en efecto. Y el ultimo verso funcionará de epilogo a
todo lo presentado.
ii. Las figuras literarias
Hemos notado, en general, que el campo figurativo que
predomina es el de la antítesis. Versos como “Días en que ya
nada malo podía ocurrir. Todos llevaban su pata de conejo atada
a la cintura”, lo demuestran y lo confirman con los siguientes
versos: “También mi tía abuela –20 años y el sombrero de paja
bajo el sol, preocupándose apenas por mantener la boca, las
piernas bien cerradas. Eran hombres de buena voluntad y las
orejas limpias” Lo cual nos confirma que el locutor se burla de sus
contemporáneos, por su carácter de fantoche, porque solo se
preocupan por guardar patrones de apariencia y no razonar y ser
conscientes de lo que acontece a su alrededor, tal como se
comprueba con lo demuestra esta ironía: “las damas temieron
algo más que una mano en las nalgas y los caballeros pudieron
sospechar que la locomotora a vapor ya no era más el rostro de la
felicidad universal”. Ironía que nos confirma como a través de la
burla de su sociedad se puede entender el papel del sujeto en la
sociedad. Hasta el epilogo es irónico, y es como el locutor termina
burlándose de sí mismo al encontrarse con la verdad revelada por
su alocutario-representado: Marx.
29
iii. Los interlocutores y las técnicas argumentativas
Para definir la función de los interlocutores consideraremos
las nociones de Camilo Fernández expuestas en su libro Casa,
cuerpo. La poesía de Blanca Varela frente al espejo. Al respecto
nos dice:
Hay dos tipos: el locutor personaje (también llamado yo
poético) que habla en primera persona o se dirige a una
segunda persona (dice estoy aquí o vendrás a verme
mañana); y el locutor no-personaje que no emplea el “yo”
ni el “tú”, y emplea la tercera persona (afirma la
naturaleza está bajo la lluvia). El locutor se dirige a un
alocutario, que es la instancia que recepciona el mensaje
de aquel en el universo representado. Pueden haber dos
clases: el alocutario representado (cuando hay un “tú” en
el poema) y un alocutario no-representado (cuando no
hay una segunda persona representada en el texto
poético)79.
Se presenta un locutor personaje en primera persona que
se dirige a su alocutario representado en tiempo presente cuando
le agradece en los versos finales por mostrarle la verdadera cara
de la sociedad.
Las técnicas argumentativas de Perelman se clasifican en
cinco tipos80. Al respecto, Camilo Fernández las expone
brevemente: «1) Argumentos cuasi lógicos que recurren a
relaciones de contradicción, identidad (total o parcial),
transitividad, parte/todo, igualdad y diferencia, y frecuencia; 2)
Argumentos basados en la estructuración en la estructura de la
realidad que dependen de relaciones de sucesión y coexistencia;
3) Argumentos destinados a fundamentar la estructura de la
79
Fernández Cozman, Camilo. Casa, cuerpo. La poesía de Blanca Varela frente al espejo. La
Molina, Universidad San Ignacio de Loyola, 2010; p. 104.
80
Perelman, Chaïm [y] Lucie Olbrechts-Tyteca. Tratado de la argumentación. La nueva retórica.
Madrid, Gredos, 1989.
30
realidad, es decir, los sustentados en el “caso particular” (ejemplo,
ilustración y modelo) y en la analogía (desarrollo analógico o
metáfora); 4) Disociación de las nociones y 5) Interacción de los
argumentos.
Podemos percibir que las ironías, además de ser
contradictorias frente a la realidad funcionan como ejemplos de
cómo el sistema social se encuentra alienado.
iv. Cosmovisión
El sujeto sufre en sí mismo la experiencia de la
modernización a través de su encuentro con una sociedad
“moderna” que no ha prosperado su modo de vida ni ha permitido
prosperar realmente a los demás.
v. Análisis interdiscursivo
Encontramos en “Medir y pesar las diferencias a este lado
del canal”, la identificación del locutor como un sujeto que percibe
como la modernidad de la urbe en vez de humanizar al sujeto lo
deshumaniza y lo hace esclavo de esta nueva realidad. De esta
manera, dialoga con un sujeto superfluo y sin una dirección propia
que presenta el poema anterior.
b) Análisis de “Canto ceremonial contra un oso hormiguero”
En este segundo poema de nuestro analisis
i. Partes del texto argumentativo:
Al igual que en poema anterior, hemos optado por
segmentar el poema en dos partes.
31
Primer segmento (los cinco primeros versos). Título: “La
exaltación de la amada”. Esta se da en un tiempo presente con
una nostalgia por el tiempo pasado. Vemos como la amada se
impone a los productos de la Modernidad y como se concilia con
lo mejor de ella: el cine.
Segundo segmento (del sexto verso hasta el final). Título: “La
nostalgia por la amada”. Estos versos revelan la añoranza por el
tiempo compartido con la amada y que ya no se tiene; asimismo,
nos muestra la soledad del locutor.
ii. Las figuras literarias
Nuevamente hay un predominio de las metáforas. Las
figuras más llamativas son “tus sombrillas maravillosas sombrillas
para el calor”, “Tú llevas prendido un cine en la mejilla”, “junto a tí
mi deseo es un niño de leche”, “la vida es derecha como un papel
de cartas”, “yo regaba la rosa de tu cabellera sobre tus hombros”,
“la magnolia de tu canto” y “la lluvia cae desigual como tu
nombre”.
En el primer segmento vemos como la amada se impone
ante los productos de la Modernidad. Los dedos (lo natural)
superan a la técnica de los expertos peluqueros -junto a sus
herramientas (lo artificial) queda sobreentendido); de la misma
manera, las sonrisas de la compañera resultan tener mayor poder
que las mismas sombrillas para protegernos de los rayos del sol.
Esto nos demuestra como la amada, como extensión del orden
natural, supera a la Modernidad y se unifica solo con lo mejor de
32
ella: el cine, lo que nos confirma la fascinación por el elemento
cinematográfico por parte del autor. En ese sentido, no hay un
rechazo total a la Modernidad como algunos críticos entienden;
sino que, críticamente acepta lo mejor. Estos mismos versos nos
revelan el simultaneísmo y fragmentarios de imágenes e ideas.
Como consecuencia de este encantamiento que ocasiona el
alocutario sobre el locutor este le manifiesta que desea “un niño
de leche”; lo cual, una vez más, nos confirma la búsqueda de la
experiencia irrepetible, además de sensible para combatir los
estragos de la Modernidad. Entonces, una vez más, la mujer se
muestra como un sujeto transformador, generadora de una
posibilidad de cambiar el estado de las cosas.
En el segundo segmento, vemos como se frustra el evento
esperado, por ello predomina la nostalgia a través del recuerdo
del pasado anhelado. Entonces, cuando vemos la metáfora “la
vida es derecha” enlazada a través del símil “como un papel de
cartas” comprendemos que para la amada la vida continua en un
sentido lineal como el tiempo; y, a pesar del recuerdo del acto
tierno como símbolo del amor que le tiene (“yo regaba la rosa de
tu cabellera sobre tus hombros”) ya no hay la posibilidad del
encuentro; tal como lo confirma la pena que siente el locutor y el
estado temporal inarmónico con el sujeto del deseo (“que pena/ la
lluvia cae desigual como tu nombre”). En ese sentido, “tu nombre”
entendido como identidad, nos revela la relación metonímica que
guarda con el alocutario femenino. Para completar la idea solo
33
agregamos que la sinestesia dentro del verso “por eso y por la
magnolia de tu canto” no hace más que confirmar el
encantamiento que ejerce la amada sobre el locutor antes de la
desolación y la vitalidad de su palabra.
iii. Interlocutores
Al igual que “Aldeanita”, se presenta un locutor personaje
en primera persona que se dirige a su alocutario representado en
tiempo presente demostrándole el deseo que siente por ella por
las experiencias vividas que le dan vitalidad a su existencia. En
este poema hay una tristeza que se apodera del poeta junto a su
soledad. La imagen de la lluvia cayendo comparada con la caída
del nombre nos revela un retorno frustrado. En ese sentido,
notamos la continuidad existente entre “Aldeanita” y el poema
analizado.
iv. Cosmovisión
El sujeto sufre en sí mismo la experiencia de la
modernización de su entorno y como consecuencia de su
migración. El sujeto descubrirá que la Modernidad que ha
fascinado a muchos no se compara a su amada y con ello, al
orden de lo natural, destacará por encima de todo la experiencia
amatoria a la cual deseará retornar. De este modo, aprenderá a
valorar las experiencias pasajeras, pero cargadas de sensibilidad
y es aquel aspecto la que las hará irrepetibles. Irá hacia la
recuperación de su amada y junto a ella sus experiencias
34
irrepetibles, pero se dará cuenta que el tiempo ha pasado (ese
tiempo que la Modernidad ha acelerado inútilmente). De esta
manera, ese tiempo también afectará al mundo rural y con ello a
la existencia del sujeto.
v. Análisis interdiscursivo
Se nos viene a la memoria el poema “Galope muerto” de
Pablo Neruda y como este nos revela que el tiempo pasa rápido,
pero es vano e inútil. No obstante, como prueba del concepto de
la doble hoja de Mallarmè, vamos a comparar el poema analizado
con el que le sigue en la tira del poemario “Poema del mar y de
ella”:
En este poema, a diferencia de “Compañera”, vemos que el
poder de amada tiene mayor prolongación, incluso sobre la
naturaleza a la cual hemos asociado a la amada como su
extensión. En el primer poema se impuso la sonrisa de la
compañera a los rayos del sol; en cambio, en este poema la
amada (a través de su bondad: metonimia de lo abstracto en vez
de lo concreto) consigue demostrar su poder sobre los pájaros a
través de la sinestesia del primer verso; sin embargo, esto no es
otra cosa, que la fascinación del locutor por la trascendencia de la
amada en su experiencia de vida, tal como lo confirman los versos
finales “eres una sorpresa perenne/ DENTRO DE LA ROSA DEL
35
DÍA”. Vemos que nuevamente se enfatiza en el grado de
experiencia irrepetible a través de la hipérbole antes presentada y
esa imagen final que no hace más que exaltar y embellecer la
figura femenina.
Gabriel Toro Cruz
04030009
36
Capítulo III
ANÁLISIS DE LOS TIPOS DE METÁFORAS
DE 5 METROS DE POEMAS
DE CARLOS OQUENDO DE AMAT
En el primer capítulo abordamos todo lo concerniente al campo retórico;
es decir, las influencias de la Vanguardia sobre el texto retórico; y, por otro
lado, la principal recepción crítica habida de nuestro objeto de estudio. En el
segundo capítulo se trató los campos figurativos en dos poemas de 5 metros
de poema, donde a partir de las figuras pudimos comprender la fascinación que
el locutor siente por el alocutario femenino, ya que este le da la vitalidad a
través de la experiencia irrepetible. En este tercer capítulo analizaremos los
37
poemas “Obsequio” y “Campo” con los tipos de metáforas desarrollados por
Lakoff y Johnson en su obra Metáforas de la vida cotidiana81.
I. TIPOS DE METÁFORAS
Lakoff y Johnson postulan que la metáfora no se restringe únicamente a
un ámbito del lenguaje o el texto literario, sino que también está involucrada
con procesos de pensamiento y de acción. Por esta razón, Lakoff y Johnson
proponen que:
Nuestro sistema conceptual ordinario, en términos del cual pensamos y
actuamos, es fundamentalmente de naturaleza metafórica. Los
conceptos que rigen nuestro pensamiento no son simplemente asuntos
del intelecto; rigen también nuestro funcionamiento cotidiano, hasta los
detalles más mundanos. [Es decir] nuestros conceptos estructuran lo
que percibimos, cómo nos movemos en el mundo […]82.
Los autores de Metáforas de la vida cotidiana dicen: «Para dar una idea
de lo que podría significar que un concepto es metafórico y que ese concepto
estructura nuestra actividad cotidiana, comencemos con el concepto
“discusión” y la metáfora conceptual83 “una discusión es una guerra”»84:
UNA DISCUSION ES UNA GUERRA
Tus afirmaciones son indefendibles.
Atacó todos los puntos débiles de mi argumento.
Sus críticas dieron justo en el blanco.
Destruí su argumento
Nunca le he vencido en una discusión.
¿No estás de acuerdo?, Vale, ¡dispara85!
Si notamos, cualquiera de nosotros ha utilizado estas expresiones que,
aparentemente, no tienen nada de metafóricas, sin embargo, por los términos
que se escogen al hablar se puede caer en la cuenta de que el concepto de
81 Lakoff, George [y] Mark Johnson. Metáforas de la vida cotidiana. Madrid, Cátedra, 1991.
82
Lakoff, George [y] Mark Johnson. Op. cit., p. 39.
83
También nos podemos referir de la misma manera al concepto metafórico o simplemente
metáfora.
84
Ibídem, p. 40.
85
Ídem.
38
discusión o debate está estructurado de manera bélica86. Así, existen múltiples
conceptos en nuestra vida cotidiana que no pueden ser elaborados sino de
manera metafórica; ya que «las expresiones metafóricas de nuestro lenguaje
se encuentran enlazadas con conceptos metafóricos de una manera
sistemática»87. Tal como lo proponen Lakoff y Johnson: «La esencia de la
metáfora es entender y experimentar un tipo de cosa en términos de otra»88.
Según, Lakoff y Johnson, las metáforas son de tres tipos89:
A. Estructurales: son las permiten que un concepto esté
estructurado metafóricamente en términos de otro90. En este tipo
de metáforas se suele trabajar con términos abstractos, tal como
se dio en el ejemplo anterior de metáfora conceptual “una
discusión es una guerra”. Otro ejemplo de concepto metafórico
es:
EL TIEMPO ES DINERO
Me estás haciendo perder el tiempo
Este artilugio te ahorrará horas.
No tengo tiempo para dedicártelo
¿En qué gastas el tiempo estos días?91
Donde podemos percibir el tiempo como si fuera el salario
que una persona recibe y como esta manera de comprender la
metáfora va asociada a lo cultural;
86
Tal como exponen los autores, dicha conceptualización está ligada a la cultura; es decir,
nosotros tenemos una forma de discusión ligada a términos bélicos, pero podríamos tenerla
estructurada en términos de la danza, por ejemplo (p. 41).
87
Ibídem; p. 43. Al respecto, Lakoff y Johnson nos dicen que la misma sistematicidad que nos
permite comprender (destacar) un aspecto de un concepto en términos de otro (“UNA
DISCUSIÓN ES UNA GUERRA”) necesariamente ha de ocultar otros aspectos del concepto en
cuestión (p. 46).
88
Ibídem; p. 41.
89
Los ejemplos han sido tomados del libro Metáforas de la vida cotidiana de Lakoff y Johnson.
90
Ibídem; p. 50.
91
Ibídem; p. 44
39
B. Orientacionales: Son las que organizan un sistema global de
conceptos con relación a otro de manera sistemática y coherente.
Se llaman orientacionales porque están vinculadas con la
orientación espacial: arriba-abajo, dentro-fuera, delante-detrás,
profundo-superficial, central-periférico92. Por ejemplo:
FELIZ ES ARRIBA; TRISTE ES ABAJO
Me siento alto. Eso me levantó el ánimo. Se me levantó la
moral. Estás saltando de gozo […] Caí en una
depresión93.
Al respecto, Lakoff y Johnson nos dicen:
Estás orientaciones metafóricas no son arbitrarias, tienen
una base en nuestra experiencia física y cultural. Aunque
las oposiciones polares arriba-abajo, dentro-fuera, etc.,
son de naturaleza física, las metáforas orientaciones
basadas en ellas pueden variar de una cultura a otra. Por
ejemplo, en algunas culturas el futuro está delante de
nosotros, mientras que en otras está detrás94;
C. Ontológicas: Son las que se originan identificando nuestras
experiencias con objetos o sustancias; es decir, a partir de ahí
podemos cuantificarlas y de ese modo razonar sobre ellas. Al
respecto, Lakoff y Johnson dicen:
[N]uestra experiencia con objetos físicos (especialmente
nuestros propios cuerpos) proporcionan la base para una
variedad extraordinaria de metáforas ontológicas, es decir,
formas de considerar acontecimientos, actividades, emociones,
ideas, etc., como entidades y sustancias [por ejemplo]
LA INFLACIÓN ES UNA ENTIDAD
La inflación está bajando nuestro nivel de vida […]
Hay que combatir la inflación.
La inflación nos está poniendo entre la espada y la
pared95.
92
Ibídem p. 50.
93 Ibídem p. 51.
94
Ibídem pp. 50-51.
95
Ibídem p. 64.
40
Entender la inflación como una entidad nos permite
cuantificarla, destacar un aspecto de ella y, de ese modo,
comprenderla. Por esa razón, las metáforas ontológicas son
necesarias para enfrentarnos de manera racional con nuestras
experiencias96.
Un caso particular es la metáfora de recipiente, donde
podemos entenderlo, por ejemplo, a partir de nuestro propio
cuerpo. En este caso, nuestra piel sería la superficie que limita
nuestro interior del mundo exterior. Esto sería lo que Lakoff y
Johnson denominan una frontera natural, entiéndase esto como
un acto de cuantificación, ya que, tal como lo dicen los autores
antes mencionados:
Los objetos limitados, sean seres humanos, rocas o extensiones
de tierra, tienen tamaño. Eso los hace susceptibles de ser
cuantificados en términos de cantidad de sustancia que
contienen. Por ejemplo Kansas es una extensión limitada, un
recipiente, y por eso podemos decir “Hay mucha tierra en
Kansas”97
Otro caso de metáfora ontológica es cuando consideramos
las sustancias como recipientes. Por ejemplo: «Cuando uno se
introduce en la tina, se introduce [también] en el agua. Tanto la
tina como el agua se consideran recipientes, pero de diferente
tipo. La tina es un objeto recipiente, mientras que el agua es una
sustancia recipiente»98.
96
Ídem.
97
Ibídem p. 68.
98
Ibídem p. 68.
41
A partir de lo expuestos podemos considerar que el campo
visual, tal como lo proponen Lakoff y Johnson, es un recipiente; ya
que conceptualizamos lo que vemos como algo en su interior y a
la vez lo limita. Es por ello que los autores proponen como
concepto metafórico “Los campos visuales son recipientes” de ahí
obtenemos las siguientes expresiones metafóricas: “Ahora está
fuera de mi vista”, “No puedo verlo, hay un árbol en medio”, “No
hay nada a la vista”, etc.99.
Las metáforas ontológicas, de acuerdo a Lakoff y Johnson,
también nos sirven para entender acontecimientos, acciones,
actividades y estados. Los autores nos dicen al respecto:
Los acontecimientos y las acciones se conceptualizan
metafóricamente como objetos; las actividades como sustancias;
los estados como recipientes. Una carrera, por ejemplo, es un
acontecimiento que se considera una entidad discreta; [ya que]
existe en el espacio y en el tiempo y tiene fronteras bien
definidas. Por [lo] tanto, la vemos como un objeto recipiente que
contiene participantes (que son objetos), acontecimientos como
el principio y el final (que son objetos metafóricos), y la actividad
de correr (que es una sustancia metafórica). Así, podemos decir
de una carrera:
¿Estarás en la carrera del domingo? (carrera como
acontecimiento es un objeto recipiente)
¿Viste la carrera? (la acción de visualizar la carrera la
hace un objeto)
El final de la carrera fue emocionante (final como objeto
acontecimiento dentro de un objeto recipiente)
No pude hacer un esprint hasta el final (el esprint que
implica una actividad dentro de la carrera –objeto
recipiente-es entendido como una sustancia)100.
Según, Lakoff y Johnson las actividades en general son
entendidas metafóricamente como sustancias y, como
concluiremos a partir de los ejemplos también como recipientes:
99
Ibídem pp. 68-69.
100
Ibídem p. 69.
42
Al lavar la ventana salpiqué de agua todo el suelo
¿Cómo se libró Jerry de lavar las ventanas?
Fuera de de lavar los cristales, ¿qué más hiciste?
Está sumergido en la limpieza de cristales ahora101
Por esa razón los autores proponen que: «las actividades
se ven como recipientes para acciones y otras actividades que las
llenan. También se consideran recipientes para la energía y los
materiales necesarios para ellas y sus derivados, que se pueden
considerar dentro de ellas o que salen de ellos»102. Por ejemplo:
Puse mucha energía en la limpieza de los cristales
Saqué mucha satisfacción de la limpieza de los cristales
Encuentro una gran satisfacción en limpiar cristales103.
Asimismo, los estados también se pueden conceptualizar
como recipientes:
Está en un error
Ahora estamos fuera de apuros
Está saliendo del coma
Cayó en una depresión104
Otro caso de metáfora ontológica es la personificación.
Esta nos permite entender muchas experiencias con entidades no
humanas como si lo fueran. Veamos algunos ejemplos propuestos
por Lakoff y Johnson y luego situemos nuestra metáfora principal
que comprenda a las demás expresiones metafóricas:
La inflación ha atacado las bases de nuestra economía
La inflación nos ha puesto contra la pared
Nuestro mayor enemigo ahora es la inflación
La inflación me ha robado mis ahorros105.
De aquí concluimos que la “inflación” es entendida como si
fuera una persona, pero no solo ese aspecto; sino que, se
101
Ibídem pp. 69-70.
102
Ibídem p. 70.
103
Ídem.
104
Ídem.
105
Ibídem pp. 69-70.
43
destaca que es nuestro adversario. A partir de este marco retórico
podemos dar análisis a los siguientes poemas elegidos de nuestro
objeto de estudio.
a. Análisis de “Obsequio”
I. Segmentación:
Este poema va a ser segmentado en tres partes:
Primer segmento (los seis primeros versos). Título: El rechazo
al presente ofrecido. Observamos que hay un deseo de
intercambio del estado actual por algo que, entendemos, debe
ser de mejor valía para el locutor.
Segundo segmento (del séptimo verso al octavo). Título. El
alocutario generador de vitalidad. Tal como comprobaremos
en los siguientes versos, se trata de su amada, a quien le
atribuye ser generatriz de la vida.
Tercer segmento (los cuatro versos finales). Título: El anhelo
de conjunción con la amada. Tal como apreciamos, hay un
deseo de intercambiar el estado actual de las cosas por unirse
a la amada, así se trate del ambiente rural lleno de vitalidad y
calma que ya ha sido afectado por la mirada del sujeto que
experimenta la modernización.
II. Tipos de metáforas:
Observamos, una vez más, como la alegoría construyendo
el mundo rechazando el simple mimetismo del s. XIX junto a
su racionalidad. En este poema predominan las metáforas
44
estructurales; sin embargo, también observamos metáforas
ontológicas de la personificación. A continuación las
mencionamos para luego analizarlas según su segmento:
“cesta de sonrisas (estructural)/ con rosas despreocupadas
(personificación)”; “paisajes suspendidos del dedo meñique”
(personificación), “ríos bondadosos (personificación) y cielos
palpables (estructural)”, “de tus cabellos saldrá agua dulce”
(estructural), “habrá voces de color en la luna” (estructural),
“por sembrar un beso” (estructural), “bajo la alta palmera de
una frase tuya” (estructural) y “jardinera de mi beso”
(estructural).
En el primer segmento, nos percatamos que hay un deseo
de cambio, este se concretiza a través de la imagen del “tapiz
antiguo”; si bien es cierto, se trata de la cobertura de la pared
interior de una casa (lo cual la involucra al mundo de la urbe);
notamos que este está contenido de figuras que vitalizan el
contenido del tapiz antiguo; en ese sentido, hay más del
mundo rural que del mundo moderno. Observamos que la
“cesta de sonrisas” y la “rosa despreocupada” nos revelan un
estado venturoso, pero a la vez dotado de una fascinación
como lo muestra la personificación del “paisajes suspendidos
en el dedo meñique”, ese mismo que nos revela un equilibrio
inestable que acontece a causa de la modernización.
Observamos como la metáfora estructural nos sugiere:
LA NATURALEZA ES CONCRETA
45
“paisajes suspendidos del dedo meñique”
“ríos bondadosos”
“cielos palpables”
No olvidemos que la metáfora ontológica de la
personificación también concretiza para explicar mejor el
mundo. Entonces, el locutor hace la naturaleza palpable, para
poder explicar su experiencia vital junto a ella y posteriormente
querer hacer un intercambio, ya que su hay una caída en su
valor y se busca una experiencia de mayor deleite y
sensibilidad.
En el segundo segmento, vemos como se dota al alocutario
de facultades de vitalidad al darle el poder generar el “agua
dulce”. No es casualidad que sea dulce porque hay un vínculo
filial que es revelado en sinestesia antes mencionada.
Asimismo, la otra sinestesia, que le da color a las voces de la
luna, no hace más que confirmar poder generatriz de la vida
por parte del alocutario.
Las metáforas estructurales del tercer segmento nos
revelan los siguientes aspectos: “el beso es una semilla” que
quiere ser depositado en la amada; es decir, “la amada es
tierra fértil”; y no solo eso, además puede generar el mundo
vegetal (“la palmera”); no obstante, ella tiene la capacidad del
cultivar el amor depositado por el locutor (“JARDINERA DE MI
BESO”). En ese sentido:
LA AMADA ES LA NUEVA NATURALEZA
La amada me puedo dar palmeras
La amada es tierra fértil
46
y, además la amada puede dar la vida al ser la cultivadora
del amor; en ese sentido, la amada tiene una vez más el poder
transformador, la función generatriz de la vida y al negarse a
actuar nos deja con la muerte de la modernización.
III. Interlocutores
Se presenta, nuevamente, un locutor personaje en primera
persona que se dirige a su alocutario representado en tiempo
presente demostrándole el deseo que siente por ella incluso
de cambiar el mundo por ella. En ese sentido, se la ha
idealizado a la amada y se le ve como el agente que posibilite
las experiencias vitales en el mundo moderno.
IV. Cosmovisión
En el caso de Oquendo, el tropo cultural que organiza su
texto es la metáfora. La comprensión del mundo a través de
las metáforas es primordial para la constitución del sentido en
5 metros de poemas, tal como está quedando evidenciado en
los análisis. El sujeto que habita en la Modernidad busca la
forma de resolver su existencia a través de la experiencia
amatoria, incluso desea cambiar el mundo por aquella
posibilidad, revelándonos un nivel subjetivo propio de época.
Entonces, se ofrece incluso la naturaleza con todas sus
bondades a cambio de la amada, de la experiencia
satisfactoria y personal.
V. Análisis interdiscursivo
47
El poema que ofrecemos para la comparación es el que le
antecede al analizado, titulado como “Poema”.
Una vez más, relacionándolo con los poemas antes
analizados, notamos la pretensión de perennizar el sentimiento
hacia la amada (en los dos primeros versos). En los versos
tercero y cuarto, nuevamente aparecer el poder generador de
la vida por parte de la amada; en los versos quinto y sexto, se
revela su asociación a la naturaleza a través de la metáfora
estructural “fiesta de fruta”, donde se comprende que la
felicidad está asociada al mundo natural; en los versos
(séptimo hasta el decimo), nos da cuento el locutor que la
amada no solo encandila a él, sino también a los sujetos de la
urbe que, incluso, “disminuyen el precio de sus mercancías
[por ella]” (como es evidencia por la elipsis); y, en los versos
finales el locutor enfatiza el grado de omnipresencia que posee
el alocutario. Entonces, una vez más, confirmamos que la
nada sirve como agente transformador del estado afectado por
la modernidad, como una forma de escape de la experiencia
caótica de la modernización.
b. Análisis de “Obsequio”
i. Segmentación:
El poema va a ser segmentado en cuatro partes.
48
Primer segmento (vv. 1-2). Título: El amanecer, lo que
estos versos nos revelan es el inicio del día.
Segundo segmento (vv. 3-4): Título: La mañana,
continuando con las estaciones temporales.
Tercer segmento (vv. 5-6). Título: El mediodía, por
comodidad lo hemos titulado así; sin embargo, queremos
destacar que nos referimos al momento en el que sol
comienza a irradiar con mayor intensidad.
Cuarto segmento (vv. 7-ss). Título: El atardecer, asociamos
este título entendiendo el atardecer, el ocaso, como el
momento en que uno ve cómo se va el sol y piensa en el
día que se va.
ii. Tipos de metáforas
A pesar del predominio de metáforas ontológicas de
la personificación, notaremos que estas sirven para
estructurar conceptualmente la función del alocutario
femenino. El primer segmento (el amanecer) nos muestra
como el alocutario comienza a construir la naturaleza; el
segundo segmento, nos da cuenta del paso inmediato a la
mañana; en el tercer segmento, nos percatamos que el sol
es quien enciende a “las hojas de los arboles” en alusión a
la continuidad de las estaciones temporales y su momento
de esplendor; el cuarto segmento, nos revela como “el tren”
(símbolo de la modernidad) se lleva al locutor (al sujeto
migrante) y con ello lo embarga “la nostalgia”. Es por eso
49
que “el campo” (en una relación de contigüidad establecida)
decide voltearle “la cara a la ciudad”.
iii. Interlocutores
Se presenta, nuevamente, un locutor personaje en
primera persona que se dirige a su alocutario representado
en tiempo pasado; sin embargo, la experiencia es
actualizada debido a la nostalgia por parte del locutor hacia
el alocutario femenino.
iv. Cosmovisión
El sujeto migrante siente la nostalgia por su madre,
más que por la tierras que deja. En ese sentido, es el
recuerdo el que construye ese momento tal como lo revela
el tiempo pasado en todo el poema. Una vez más se
destaca el valor que el sujeto le da a la experiencia
personal sensible por encima de otro tipo de experiencias.
v. Análisis interdiscursivo
La forma como divide el poema nos hizo recordar a
Eguren y su poemario Simbólicas. Es conocida en su
estructura esa forma de dividir las estrofas o versos en
función al tiempo; asimismo, está muy enriquecido el
poema presentado por la sugerencia de las imágenes
presentadas y esa asociación a la naturaleza como
Eguren. Queremos relacionarlo también con el poema que
le antecede en el poemario, titulado “Madre”. Aquí también
se percibe la nostalgia por la madre; en este caso; su
50
asociación también es notoria con la naturaleza, con la
fertilidad y el ciclo vital de la naturaleza.
CONCLUSIONES
El poemario, a partir de los análisis presentados, hemos
establecido que el papel de la mujer (sobre todo de la amada) es
vital para la existencia del sujeto moderno. Ella lo ayudará a
sobrevivir a la deshumanización del mundo moderno. Su poder
generatriz de la vida es la que contribuirá a una existencia feliz.
La obra se construye a partir de las metáforas (sinestesias, símil,
personificaciones, etc.); además de metáforas estructurales y
ontológicas. El universo oquendiano distorsiona y muestra con su
mirada subjetiva el mundo caótico por el proceso de
modernización; no obstante, en este caso, se privilegia la figura
de la amada, su asociación con la naturaleza e incluso la
posibilidad de reemplazarla. De este modo se destaca su
capacidad transformadora del estado de las cosas.
Creemos que esta propuesta se queda más en el mundo rural y la
figura femenina; no obstante, su significación se construye a nivel
total. No olvidemos que es muy significativa para nosotros la
51
propuesta de Mallarmè y espacio de la hoja doble; en ese sentido,
no es casual que nuestro análisis se haya dado en poemas
consecutivos.
52
ANEXO 1
KARL MARX
DIED 1883. AGED 65
Todavía estoy a tiempo de recordar la casa de mi tía
abuela y ese par de grabados:
“Un caballero en la casa del sastre”, “Gran desfile
militar en Viena, 1902”.
Días en que ya nada malo podía ocurrir. Todos
llevaban su pata de conejo atada a la cintura.
También mi tía abuela –20 años y el sombrero de
paja bajo el sol, preocupándose apenas
por mantener la boca, las piernas bien cerradas.
Eran hombres de buena voluntad y las orejas
limpias.
Sólo en el music-hall los anarquistas, locos barbados
y envueltos en bufandas.
Qué otoños, qué veranos.
Eiffel hizo una torre que decía hasta aquí llegó el
hombre. Otro grabado:
“Virtud y amor y celo protegiendo a las buenas
familias”.
Y eso que el viejo Marx aún no cumplía los 20 años
de edad bajo esta yerba
–gorda y erizada, conveniente a los campos de golf.
Las coronas de flores y el cajón tuvieron tres
descansos al pie de la colina
y después fue enterrado
junto a la tumba de Molly Redgrove “bombardeada
por el enemigo en 1940 y vuelta a construir”.
Ah el viejo Karl moliendo y derritiendo en la
marmita los diversos metales
mientras sus hijos saltaban de las torres de Spiegel a
las islas de Times
y su mujer hervía las cebollas y la cosa no iba y
después sí y entonces
vino lo de Plaza Vendôme y eso de Lenin y el montón
de revueltas y entonces
las damas temieron algo más que una mano en las
nalgas y los caballeros pudieron sospechar
que la locomotora a vapor ya no era más el rostro
de la felicidad universal.
“Así fue, y estoy en deuda contigo, viejo aguafiestas”.
53
"Crónica de Lima"
para Raúl Vargas
"Para calmar la duda
que tormentosa crece
acuérdate, Hermelinda,
acuérdate de mí."
("HERMELINDA", vals criollo)
Aquí están escritos mi nacimiento y matrimonio, y el día de la muerte
del abuelo Cisneros, del abuelo Campoy.
Aquí, escrito el nacimiento del mejor de mis hijos, varón y hermoso.
Todos los techos y monumentos recuerdan mis batallas contra el Rey de los Enanos y los
perros
celebran con sus usos la memoria de mis remordimientos.
..................... .... ... ... .. ...... ... ............ .. ............. (Yo también
harto fui con los vinos innobles sin asomo de vergüenza o de pudor, maestro fui
en el Ceremonial de las Frituras.)
............................................. Oh ciudad
guardada por los cráneos y maneras de los reyes que fueron
los más torpes -y feos- de su tiempo.
..................................... qué se perdió o ganó entre estas aguas.
Trato de recordar los nombres de los Héroes, de los Grandes Traidores.
Acuérdate, Hermelinda, acuérdate de mí.
Las mañanas son un poco más frías,
pero nunca tendrás la certeza de una nueva estación
-hace casi tres siglos se talaron los bosques y los pastos
fueron muertos por fuego.
................................. El mar está muy cerca,
Hermelinda,
pero nunca tendrás la certeza de sus aguas revueltas,
su presencia
habrás de conocerla en el óxido de todas las ventanas,
en los mástiles rotos,
en las ruedas inmóviles,
en el aire color rojo-ladrillo.
................................. Y el mar está muy cerca.
El horizonte es blando y estirado.
................................. Piensa en el mundo como una media esfera -media naranja, por ejemplo-
sobre 4 elefantes,
sobre las 4 columnas de Vulcano.
.................................. Y lo demás es niebla.
Una corona blanca y peluda te protege del espacio exterior.
Has de ver
.............................. 4 casas del siglo XIX
.............................. 9 templos de los siglos XVI, XVII, XVIII.
.............................. Por dos soles 50, también, una caverna
donde los nobles obispos y señores -sus esposas, sus hijos-
dejaron el pellejo.
.............................. Los franciscanos -según
54
te dirá el guía-
inspirados en algún oratorio de Roma convirtieron
las robustas costillas en dalias, margaritas, no-me-olvides
acuérdate Hermelinda- y en arcos florentinos las tibias y los cráneos.
(Y el bosque de automóviles como un reptil sin sexo
y sin especie conocida
bajo el semáforo rojo.)
................................ Hay, además un río.
Pregunta por el Río, te dirán que ese año se ha secado.
Alaba sus aguas venideras, guárdales fe.
Sobre las colinas de arena
los Bárbaros del Sur y del Oriente han construido
un campamento más grande que toda la ciudad, y tienen otros dioses.
(Concerta alguna alianza conveniente.)
Este aire -te dirán-
tiene la propiedad de tornar rojo y ruinoso cualquier objeto
al más breve contacto.
Así,
tus deseos, tus empresas
................................... serán una aguja oxidada
antes de que terminen de asomar los pelos, la cabeza.
Y esa mutación -acuérdate, Hermelinda- no depende de ninguna voluntad.
El mar se revuelve en los canales del aire,
el mar se revuelve,
es el aire.
................. No lo podrás ver.
Mas yo estuve en los muelles de Barranco
escogiendo piedras chatas y redondas para tirar al agua.
Y tuve una muchacha de piernas muy delgadas. Y un oficio.
Y esta memoria -flexible como un puente de barcas- que me amarra
a las cosas que hice
y a las infinitas cosas que no hice,
a mi buena o mala leche, a mis olvidos.
.......................... Qué se ganó o perdió entre estas aguas.
Acuérdate, Hermelinda, acuérdate de mí"
55
KENSINGTON, PRIMERA CRÓNICA
Yo caminé por estas mismas calles con la
comodidad de un buey, ufano
como el más alto de los olmos, y los dioses
eran conmigo, alegre peatón
sobre los cráneos de los ingleses muertos en la
guerra, mesador de las barbas,
y brillaba
como un árbol de moras en medio del verano,
Cristo sobre las aguas, glorioso,
cerdo feliz.
Y fue el tiempo de tratados y de alianzas con
los jefes de las tribus:
hombres de Australia, hombres del Canadá,
hombres de Irlanda,
todos los bárbaros metiendo lagartijas en el
culo de la Reina, jubilosos
y sin remordimiento.
Dulce Morgan,
viajero entre las ramas y los campos del aire,
lejos de los tejados que guarecen a los
adoradores del Tío Coronel en la Malasia,
de Betty Boop, de la Consola del Siglo XIX, y
lejos de las camas
donde las muchachas guerrean con los reyes
normandos, de los baños
donde los muchachos se drogan a la sombra de
su viejo prestigio:
Dios salve al Rey.
56
El Cementerio de Vilcashuaman
" Sólo las cruces verdes,
.... las cruces azules,
.......... las cruces amarillas:
flores de palo entre la tierra de los hombres
y el espacio que habitan los abuelos.
No edificios construidos con usuta
donde las cenizas se oxidan sin mezclarse.
Sólo las cruces verdes,
..... las cruces azules,
......... las cruces amarillas.
Moran aquí nuestros primeros padres:
bien dispuestos y holgados
y armoniosos entre los rojos campos
y las colinas interiores del planeta.
"La carne aguanta menos que el maíz y menos que los granos el vestido: más que el algodón
la lana ..... pero menos que el hueso: y más que las costillas quebradizas aguanta el viejo
cráneo."
Y llegado el momento
regresan a la tierra
igual como la arena se mezcla con la arena.
Abuelo Flores Azules de la Papa,
..... Abuelo Adobe,
.......... Abuelo Barriga del Venado.
(Y en el techo del mundo de los muertos
como un río de gorgonas la sequia sucede a las inundaciones
y los hijos mueren de sed junto a las madres
..... ya muertas por el agua).
Donde tu fuerza, abuelo, que los ojos del fuego no te alcanzan.
Sólo los viejos nombres de acuerdo a edad y peso.
Sólo las cruces verdes,
..... las cruces azules,
.......... las cruces amarillas.
No el arcángel del siglo XIX
la oferta y la demanda y las cenizas solas.
Abuelo Flores Azules de la Papa.
..... Abuelo Adobe,
.......... Abuelo Barriga del Venado.
Moja este blanco sol, Abuelo Lluvia.
Mientras la tierra engorda. "
57
BIBLIOGRAFÍA
PRIMARIA
Destierro (1961)
David (1962)
Comentarios reales de Antonio Cisneros (Premio Nacional de
Poesía)(1964)
Canto ceremonial contra un oso hormiguero (Premio Casa de las
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Agua que no has de beber (1971)
Como higuera en una campo de golf (1972)
El libro de Dios y de los húngaros (1978)
Crónicas del Niño Jesús de Chilca (Premio Latinoamericano de Poesía
Rubén Darío) (1981)
Agua que no has de beber y otros cantos (1984)
Monólogo de la casta Susana y otros poemas (1986)
Por la noche los gatos (1988)
Poesía, una historia de locos (1989)
Material de lectura (1989)
Propios como ajenos (1989)(1991)(2007)
Drácula de Bram Stoker y otros poemas (1991)
Las inmensas preguntas celestes (1992)
Poesía reunida (1996)
Postales Para Lima (1991)
Poesía (3 volúmenes) (2001)
Comentarios reales(2003)
Como un carbón prendido entre la niebla(2007)
Un Crucero a las Islas Galápagos (2005)(2007)
A cada quien su animal (2008)
El caballo sin libertador (2009)
Entre sus obras en prosa:
El arte de envolver pescado (1990)
El libro del buen salvaje (1995)(1997)
El diente del Parnaso (manjares y menjunjes del letrado peruano) (2000)
Ciudades en el tiempo (crónicas de viaje) (2001)
Cuentos idiotas (para chicos con buenas notas) (2002)
Los viajes del buen salvaje (crónicas) (2008)
58
SECUNDARIA DE LIBROS
Bueno, Raúl. Antonio Cisneros entre las aguas del Pacífico Sur. Revista
de Crítica Literaria Latinoamericana. Año XVIII, N°35, 1era semana
1992; pp. 71-80.
Elbada- Jelgersma, Jill E. La autocensura y las tecnologías del ser en
un poema de Antonio Cisneros, Monólogo de la Casta Susana. Revista
de Crítica Literaria Latinoamericana. Año XXIII, N°46, 2do Semana,
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Elmore, Peter. Antonio Cisneros: el viaje a los trasmundos. Hueso
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HIGGINS, James, «La ironía desmitificadora». Miguel Ángel Zapata (ed.)
Metáfora de la experiencia: La poesía de Antonio Cisneros. Lima: Fondo
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LAMADRID, Enrique Russell, “Dialéctica de creación y tradición”.
Miguel Ángel Zapata (ed.) Metáfora de la experiencia: La poesía de
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59