KNX es el protocolo que se ha convertido en el estándar europeo domótico.
Prácticamente la
totalidad de las instalaciones domóticas e inmóticas que se realizan a día de hoy instalan el protocolo
KNX.
KNX es el sucesor de tres tecnologías: el European Home Systems Protocol (EHS), BâtiBUS, y el
European Installation Bus (EIB or Instabus) y al día de hoy presume de ser "el único ESTÁNDAR
abierto para todas las aplicaciones de control de la vivienda y el edificio, como por ejemplo el control
de la iluminación y las persianas, así como variados sistemas de seguridad, calefacción, ventilación,
aire acondicionado, monitorización, alarma, control de agua, gestión de energía, contador, así como
electrodomésticos del hogar, audio/video y mucho más" según la organización que lo gestiona, la
KNX Association. (Vega, 2014)
En una red KNX-EIB podemos encontrar principalmente cuatro tipos de componentes diferentes:
Módulos de alimentación de la red.
Acopladores de línea para interconectar diferentes segmentos de red.
Elementos sensores: detectan cambios en el sistema como pueden ser interruptores,
movimientos, cambios de luminosidad, temperatura o humedad.
Elementos actuadores: se encargan de ejecutar los comandos adecuados.
Los sensores funcionarán por tanto como entradas al sistema, y los actuadores como salidas para la
activación y regulación de cargas.
Las instalaciones de tipo KNX-EIB pueden abarcar más de 10.000 de estos dispositivos, por lo que
son aplicables a todo tipo de edificaciones: viviendas, hospitales, hoteles, etc.
Estructura Topológica del Protocolo KNX
En arquitectura de sistemas, existen diferentes topologías para llevar a cabo la conexión de los
dispositivos al bus como pueden ser en árbol, estrella, o bus. El protocolo KNX permite estas
diferentes topologías pero fija una característica común entre todas ellas: siempre contemplan tres
niveles de conexionado.
El EIB define una red jerarquizada en la cual la unidad mínima será la línea. Una línea puede tener
conectada un total de 64 dispositivos como máximo. Esto depende de la carga máxima soportada
por la fuente de alimentación situada en cada una de ellas. En una línea se han de cumplir las
siguientes restricciones:
● Se disponga como mínimo de una fuente de alimentación.
● No supere los 1000 metros la longitud total de la instalación.
● Entre un dispositivo y la fuente de alimentación no ha de haber más de 350 metros.
● Entre los distintos elementos de la línea no pueden superarse los 750 metros.
● Haya una separación mínima entre las fuentes de alimentación de 200 metros.
En la siguiente figura se muestran algunas de estas distancias:
Figura 1: Esquema de restricciones en una instalación EIB
La línea es la unidad mínima de instalación. En ella podemos conectar hasta 64 dispositivos siempre
y cuando se cumplan los requerimientos energéticos. Si se desean conectar más componentes al
bus, se habrá de instalar una nueva línea, que se acoplará, junto con la primera, a una línea principal
mediante acopladores de línea.
Figura 2: Esquema de un área en la topología EIB
Sin embargo, es necesario indicar que cada línea deberá poseer su propia fuente de alimentación.
Se pueden acoplar hasta 15 líneas en la línea principal, constituyendo un área. De este modo, en un
área se pueden conectar hasta 960 dispositivos.
Cabe la posibilidad de unir hasta un total de 15 áreas distintas mediante los denominados
acopladores de área para constituir e sistema, que permitiría integrar hasta un máximo de 14.400
dispositivos.
Figura 3: Topología del Sistema EIB
Según se ha mencionado, el dispositivo acoplador puede utilizarse de varias formas:
● Acoplador de línea: En esta situación se encargará de unir la línea de zonas (a la que se
enganchan los dispositivos 1-64) con la línea principal de cada área.
● Acoplador de Áreas: En esta situación se encargará de unir las líneas principales de cada área
con la línea de áreas.
VENTAJAS DEL SISTEMA EIB.
De lo expuesto se puede deducir que las principales ventajas de EIB son:
Gran flexibilidad, tanto en tamaño de la vivienda (es apto tanto para grandes edificaciones
como para pequeñas viviendas) como en ampliaciones que permite el sistema (gran ventaja
en edificios funcionales, donde las necesidades y requerimientos cambian constantemente).
Posibilidad de usar dispositivos de distintos fabricantes.
Proyecto e instalación sencilla.
En el sistema EIB, el bus va paralelo a la red eléctrica. De esta forma se consigue:
Reducir el riesgo de incendio en la vivienda.
Reducir el coste de la instalación cuando el bus y la línea se lanzan a la vez.
Facilita una posible ampliación del sistema.
Permite una mayor tasa de transmisión al tener un bus específico para transmitir los datos.
Será especialmente interesante para edificios de nueva construcción, ya que el costo que
supone el lanzar un cableado específico es sobrepasado con creces por las ventajas que
posibilita el tener un bus dedicado.
Es menos sensible a las perturbaciones que se puedan producir en la red por efecto
electromagnético.
Intercomunicación con otros sistemas de gestión de edificios.
Conexión a ordenadores para planificación y mantenimiento, así, como con redes de
telecomunicación.
Facilidad para la planificación de las áreas de gestión del edificio, control, medidas de
seguridad y sistemas de alarma.
DESVENTAJAS DEL SISTEMA EIB.
En cuanto a sus principales desventajas serán:
Presenta un elevado precio ya que los elementos de control necesitan de elementos
adicionales para comunicarse con el sistema. El coste de los dispositivos también es alto,
debido a que todos ellos tienen incorporados funcionalidades para hacer de éste un sistema
distribuido.
El poco grado en que se reduce el cableado. La mayoría de elementos que colocamos en el
sistema necesitan de una alimentación mayor. Ésta alimentación coincide con la normalizada
(220 V en corriente alterna), frente al rango de 15 a 30 V en corriente continua que suministra
el bus. Es decir, se necesitará de la red eléctrica con lo que el trazado del bus será similar al
de ésta.
En edificios ya construidos tiene peores prestaciones estéticas que el sistema X10, pues
necesita de un cableado extra que, si se oculta, supone un incremento sustancial en el coste
(bastante mas que si los cableados, eléctrico y de bus EIB se trazan a la vez). Si se opta por
la utilización de dispositivos de radiofrecuencia, evidentemente estos son de un coste mayor
que los aparatos normales.
Control de iluminación, persianas y toldos
Las aplicaciones de KNX para control de iluminación, persianas y toldos pueden ser utilizadas de
forma independiente una de otra o de forma combinada en diferentes funciones. Los aparatos pueden
ser conmutados y/o regulados por sí mismos, o bien ser controlados:
localmente,
de forma centralizada,
usando infrarrojos,
en función del tiempo,
en función de la luminosidad,
en función de la temperatura,
dependiendo de la fuerza del viento o la lluvia.
De esta forma podemos:
Reducir el gasto en energía gracias a la conmutación dependiente de la luminosidad
ambiente, de la hora del día y de la necesidad existente.
Incrementar la seguridad debido a la simulación de presencia.
Ajustar la iluminación a los niveles de confort requeridos, por medio de regulación controlada
de la luz basada en la luminosidad ambiente, la hora del día y la necesidad existente.
Incrementar el confort gracias a niveles de conmutación de iluminación, persianas o toldos
ajustables por el propio usuario.
Ajuste sencillo y flexible de la iluminación y del control de las persianas cuando cambie el uso
de una habitación, sin necesidad de modificar el cableado existente.
(Vega, KNX Aplicaciones Típicas, 2014)