LEYENDA
EL MUQUI O MUKI - EL DUENDE MINERO
Un día, don Demetrio mandó a su hijo Amaru que fuera al río a
recoger
Agua, para Leyenda de los tres Toros
preparar la sopa
de carnero y
papas para el En esta Leyenda de los tres Toros se dice que en el cerro de Santa
almuerzo. Había Rosa (en las proximidades de la estación del ferrocarril del Cerro de
pasado mucho Pasco) muchos años atrás era un pajonal, donde los pastores
tiempo y el padre emigraban con sus rebaños de vez en cuando. En una oportunidad
comenzó a se presentaron allí, sucesivamente tres gigantescos toros de filudas
preocuparse por el astas, uno de color blanco, otro de rojo fuego y el tercero negro
retraso de Amaru, carbón. El primero, escarbaba el suelo, emitía sonoros bufidos, al
por lo que decidió ir ver el segundo. Se enfrentaron en pelea salvaje.
a buscarlo. Al
encontrarlo cerca del río, lo sorprendió jugando con una pequeña Cuando este se alejó al ver al tercero coléricamente lo envistió y se
criatura, que reconoció de inmediato, era el muqui. queda dueño del pastizal. No permitía que humano o animal alguno
se aproximara.
La noticia cundió en los lugares aledaños. Afanosos de cazarlos 30
Sin pensarlo dos veces, don Demetrio se lanzó sobre el duende, jóvenes a pie y caballo, con palo, hondas, lanzas, y garrotes se
tomó su shicullo y atrapó al muqui, quien no mostró resistencia. dieron cita a Santa Rosa. Los cornúpedos al ver a la muchedumbre
Este, a cambio de su libertad, prometió trabajar para el anciano. corrieron en diferentes direcciones y desaparecieron. El blanco
Desde entonces, don Demetrio se convirtió en el minero más rico de enrumbó a Colquijirca, el negro por tras de los cerros de Paragsha y
la región. s el rojo hacia Lourdes. La expedición los siguió y no pudo localizarlos.
Pasó el tiempo y siguió indagando por los cornúpedos tiempo
después en las mismas direcciones, se descubrieron las minas de En miles y miles de años, la laguna logró engañar al oso, al caracol, a
Plata de Colquijirca, la de carbón de Goyllarisquizga y la de cobre y la cobra, al elefante, a la iguana, a todos los seres que hoy
otros minerales de lourdes. Se supo entonces que los toros se encontramos en el Santuario Nacional de Huayllay.
habían convertido en minerales y que los caminos que siguieron en
Según dicen que las personas que entran al bosque de piedras no
su destino se habían tomado en filones metálicos de igual especie,
tienen salida ya que es un lugar que tiene sólo una entrada y
respetivamente. Así se originaron los yacimientos más importantes
adentro es como un laberinto de piedras.
de este departamento minero por excelencia. La leyenda del
Bosque de piedra de huayllay
POEMA
Cuenta la leyenda que una huayeyna tenía 2 hijos pastores que a
diario salían a trabajar. Cierto día desaparecieron. La madre muy CERRO DE PASCO
preocupada fue a buscarlos al bosque, preguntó al cóndor quien
respondió que no los había visto, preguntaron a las monjas quienes
dijeron que habían observado pasar, no sabían que rumbo tomar, ¡Oh!. ..Ciudad mutilada… ¡Oh!, pueblo que agoniza,
preguntó a la alpaca y le dijo que la laguna Japurin se lo había
Bajo el siniestro impulso tenaz y poderoso,
comido.
de maquinarias rudas que sin piedad desgarran
Bosque de Piedras de Huayllay, santuario nacional, Pasco, turismo –
el indefenso vientre de nuestra madre tierra.
noticias. Desesperadamente fue a aquella laguna y gritó a los cuatro
vientos dónde están mis hijos, acaso te los has comido? La laguna —-
respondió: los he castigado porque me tiraban piedras e Imponderables ansias de máquinas hambrientas
inquietando mis aguas. Devuélvemelos, se impuso la madre. La
laguna le pidió su alma a cambio de sus hijos. La progenitora que rugen en el fondo de oscuros subterráneos
entregó su alma por amor, pero esta laguna le engañó y la convirtió para arrancar el oro, de las entrañas frías
en roca. Desde entonces al frente de capulí se encuentra una piedra
inertes de la tierra del indio Huaricapcha.
en forma de mujer.
—-
¡Oh! tierra del ensueño de aquel pastor humilde, hilando sus vellones, cantando una canción.
Tu cielo está teñido por humos azufrados,
Tu vientre desgarrado, por tus profundas grietas;
parece que exhalaras tus quejas de agonía.
—-
Tus viejos edificios apenas se sostienen,
sobre la débil bóveda de grandes socavones;
caminas lentamente hacia tu ocaso triste,
siguiendo tu destino fatal…¡Desolación…!
—-
Tierra de Huaricapcha… ¡Oh tierra generosa!
ciudad del oro y plata, ensueño de avarientos,
las gélidas montañas absortas te contemplan
marchar hacia la ruina de tu propia grandeza.
—-
Ciudad donde la nieve a grandes copos cae,
formando nívea alfombra en las estrechas calles,
por donde alegre pasa la ñusta enamorada,
mujer ,de sus hijos y de sus perros .Pronto el terror de que era presa fue pasando cuando su
mujer y sus hijos en un marco de fuertes ladridos ,le encontraron y le llevaron a su casa en
donde narro lo sucedido y, a partir de entonces ,llevaba pendiente del pecho un crucifijo de
plata para salvarlo del maligno.
LOS DIABLOS DE YANAMATE
Que el maligno está en todas partes y que no duerme ni de día ni de noche, bien lo sabemos.
Sabemos también que en la oscuridad de la noche serrana se presenta a los viajeros Fatídico tormento, tiránico suplicio,
valiéndose de mil artimañas para encantarlos, darle muerte y llevarse su alma a las
profundidades del infierno. Esto es lo que estuvo a punto de sucederle a un pastor estanciero de los indios mineros que agotan su vigor,
de Yanamate.
buscando entre las pródigas entrañas de la tierra
Un día que había ido al Cerro de Pasco a efectuar la compra de sus provisiones, sorprendido
por una granizada inmisericorde, estuvo esperando a que la tormenta amainara por espacio las lágrimas de ñustas, tornadas en metal.
de varias horas .Ya cerrada la noche, escampada la granizada, decidió marcharse de vuelta a
su casa .El sabía que allá en la soledad de la estancia, su mujer y sus hijos estarían
aguardándole impacientes. —-
Tragedia horripilante de un pueblo que se hunde,
Conocedor de la ruta comenzó a caminar con pasos seguros y confiados; pero la noche era ante la indiferencia de sus inermes hijos,
tan negra y la oscuridad apenas si la dejaba avanzar que, cuando hallaba tragado por la
negrura, ya iba a tientas, sin tener ninguna referencia de que valerse para verificar su ruta ¡Desolación!..¡Escombros!..¡Hacinamientos!.¡Ruinas.!
.largo rato estuvo caminando a ciegas y cansado ya del esfuerzo, se sentó sobre una roca para
descansar. En eso comenzó a escuchar una música deliciosamente armoniosa y bella; cantares Tu porvenir es ése… ¡Oh tierra de Carrión…!
hermosos de voces cadenciosas y entre esta música mágica y dulce, oía las voces de unas
mujeres que le llamaban insistente y cariñosamente. A punto de acudir cediendo a las
llamadas apremiantes se encontraba, cuando un trueno lejano le volvió a la realidad y Por Lorenzo Landauro
desesperado comenzó a gritar encomendándose a Dios y pronunciando el nombre de su
lastimeramente. La muchacha continuó pero iba aterrorizada. En el trayecto, ella vio una casa,
a cuya dueña suplicó llorando: "Por favor escóndeme". La mujer la escondió debajo de una
tarima. Aún así, el alma, jalándola por la mano, se la llevó. Así llegaron a un inmenso corral.
Allí, vio que dos mujeres agarraban flores. La mujer del lado derecho dio a la muchacha un
peine, un espejo y un jabón. "Cuando el condenado se esté aproximando, arrojarás el peine al
suelo. Cuando nuevamente se aproxime arrojarás el espejo, luego el jabón. El peine será un
cerco de espinos, el espejo será un lago, y el jabón será un suelo resbaladizo". La muchacha
hizo como le indicó la mujer, pero, aún así, la alcanzó y la agarró de la mano y se la llevó. Así
llegaron a un lugar donde había una inmensa hoguera a la que el alma arrastró a la muchacha,
cuando estuvo a punto de ser abrazada por el fuego, su perrillo, de su pollera, la jaló hacia
atrás. Así, el alma sola penetró al fuego. En esa inmensa hoguera dice mucha gente muerta
están ardiendo. La muchacha regresó llorando.
EL ALMA CONDENADA "
Una muchacha estaba muy enamorada. Ella y el muchacho habían jurado "morir juntos". Pero
los padres de los jóvenes se opusieron a su unión. Éstos, porque se amaban con pasión, se
fueron a vivir a una cueva. Desde allí, el joven iba a robar alimentos a la casa de su mamá.
Entonces, su hermano lo había sorprendido y, confundiéndolo con algún ladrón, cercenó su
cuello con un hacha. Sólo su alma llegó donde la muchacha, como que nada hubiera pasado.
El muchacho se estiró al lado de ella. Entonces el perrillo de la joven empezó a lamer al cuello
de él, porque estaba ensangrentado. Ella ni se dio cuenta. El joven le había dicho: "Mi
hermano se ha muerto. Mañana lo enterrarán. Después de hacerle su lavatorio [ritual del
lavado de ropas] nos iremos". Al día siguiente retornó diciendo que iba a sepultar a su
hermano. Como la casa de los padres del joven no estaba muy lejos, la muchacha observaba lo
que pasaba allí. La casa estaba con mucha gente. Su prometido atendía muy comedido a las
visitas. Pero por la tarde, como si estuviera vivo regresaba trayendo alguna comida. El día del
entierro, terminando de abrir la fosa, introdujeron al ataúd en ella. Entonces su enamorado se
metió dentro de la sepultura, y salió cuando terminaron de cubrirla. Entonces la muchacha se
asustó y se interrogó: "¿Qué está sucediendo?". Así dicen que ya llegó el quinto día [día del
ritual del lavado de ropa]. Él se fue nuevamente. Cuando la muchacha observó, el muchacho
estaba ayudando en los quehaceres: servía comida a las visitas. Después de los rituales del
quinto día, el joven regresó por la tarde, siempre trayendo alguna cosa. Él dijo: "Ahora nos
iremos" y alistó sus cosas, luego emprendieron la marcha. La muchacha iba delante, su perrillo
iba en medio, él iba detrás. Cuando ya iban muy lejos, una mujer que pastaba sus ovejas dijo a
la muchacha: "Oye joven, ¿Estás loca o qué? Te estás haciendo llevar con un alma". Al oír a la
pastora, la joven recién miró hacia atrás, entonces vio que un alma venía con su mortaja. En
ese mismo instante la muchacha cobró juicio. Los perros también empezaron a aullar