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Convulsiones en Niños: Causas y Cuidados

El documento describe las convulsiones o ataques epilépticos, indicando que son cambios súbitos en el comportamiento provocados por excesiva actividad eléctrica en el cerebro. Explica que dependiendo de la parte del cerebro afectada, los síntomas pueden variar e incluir desmayos, movimientos espasmódicos, temblor del cuerpo u otros cambios. Las convulsiones se pueden clasificar como simples, complejas, generalizadas o focales. La epilepsia es una enfermedad crónica con convulsiones recurrentes

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Convulsiones en Niños: Causas y Cuidados

El documento describe las convulsiones o ataques epilépticos, indicando que son cambios súbitos en el comportamiento provocados por excesiva actividad eléctrica en el cerebro. Explica que dependiendo de la parte del cerebro afectada, los síntomas pueden variar e incluir desmayos, movimientos espasmódicos, temblor del cuerpo u otros cambios. Las convulsiones se pueden clasificar como simples, complejas, generalizadas o focales. La epilepsia es una enfermedad crónica con convulsiones recurrentes

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Es un cambio súbito en el comportamiento provocado por una exesiva actividad eléctrica

en el cerebro.

Consideraciones generales

Dependiendo de la parte del cerebro afectada, existe una gran variedad de síntomas posibles
en un ataque o convulsión. Muchos tipos de ataques ocasionan desmayos con movimientos
espasmódicos o temblor del cuerpo. Sin embargo, algunos ataques consisten en episodios
de mirada fija que pueden pasar inadvertidos con facilidad. Ocasionalmente, pueden causar
sensaciones anormales temporales o molestias visuales.

Por lo general, los ataques o convulsiones se pueden clasificar en “simples” (no cambia el
nivel de conciencia) o “complejos” (cambia el nivel de conciencia). También se pueden
clasificar como generalizados (afecta todo el cuerpo) o focales (afecta solo una parte o un
lado del cuerpo).

La epilepsia es una enfermedad crónica con colvusiones recurrentes. Algunos tipos de


epilepsia son hereditarios.

Causas comunes

Cualquier condición que resulte en una excitación eléctrica anormal del cerebro, puede
desencadenar un ataque o convulsión, incluyendo:
 Epilepsia
 Lesión o trauma en la cabeza
 Infección (absesos cerebrales, meningitis)
 Tumor cerebral
 Accidente cerebrovascular

También, cualquier condición médica que irrite las células cerebrales. Las condiciones
médicas que comúnmente provocan ataques incluyen:

 Hipoglucemia(bajo nivel de azúcar en sangre)


 Consumo de drogas (especialmente cocaína o estimulantes)
 fiebre alta (convulsiones febriles en niños)
 Abstinencia de alcohol

Cuidados en el hogar

Las personas con epilepsia diagnosticada deberían usar siempre una etiqueta de advertencia
médica.

La mayoría de las convulsiones son auto-limitadas y se detienen a sí mismas después de


varios períodos de tiempo. Sin embargo, la víctima puede lastimarse; aspirar algún
alimento, líquido o vómito; o no recibir suficiente oxígeno. Durante una convulsión es
importante proteger a la víctima para que no se lastime. Se voltea la cabeza de la víctima
por si se presenta vómito..

Después de una convulsión, la mayoría de las víctimas cae en un sueño profundo. No se


debe evitar que se duerman. Es posible que al despertar continúen desorientadas por cierto
tiempo.

Se debe permanecer con la víctima hasta que se recupere o hasta que llegue ayuda médica
profesional. Mientras tanto, es importante evaluar el pulso, ritmo respiratorio, presión
sanguínea.

 NO SE DEBE refrenar a la víctima


 NO SE DEBE colocar nada entre los dientes de la víctima durante un ataque (como
los dedos)
 NO SE DEBE mover a la víctima, a menos que esté en peligro o cerca de algo
peligroso
 NO SE DEBE tratar de detener las convulsiones de la víctima; la persona no puede
controlarse durante un ataque y no se da cuenta de lo que está pasando.
 NO SE DEBE administrar nada por vía oral a la víctima hasta que hayan cesado las
convulsiones y ésta se encuentre totalmente consciente y alerta

Algunos pacientes que padecen de epilepsia, se les puede implantar un estimulante del
nervio vago en el pecho, a las cuales se les puede detener las convulsiones activando este
dispositivo. Otros pacientes se les puede administrar medicamento vía rectal durante la
convulsión. No se debe administrar nada por la boca, ni siquiera medicamentos.

Se debe llamar al médico si

Se debe informar al médico sobre cualquier tipo de convulsión (incluso si es leve). Las
personas afectadas por epilepsia o convulsiones recurrentes deben visitar al médico para
que ajuste el medicamento o dé otras instrucciones.

Si es la primera vez que presenta una convulsión o si se presenta un nuevo tipo de


convulsión, se debe llevar al paciente al médico de inmediato, ya que estos síntomas
pueden ser indicativos de una condición mortal, como accidente cerebrovascular o
meningitis.

Prevención

No existe una manera específica de prevenir los ataques. De ser necesario, se recomienda
utilizar un casco para prevenir una lesión, lo que disminuirá las posibilidades de una lesión
al cerebro y de ataques subsecuentes. Se deben evitar las drogas recreativas. Las personas
con epilepsia deben tomar la medicación como indicó el médico y evitar tomar cantidades
excesivas de alcohol.

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico hace un examen físico y realiza preguntas que lo ayudan a saber la causa del
ataque. A continuación, algunas de las preguntas:

 ¿Ocurrió o comenzó en un lado del cuerpo?


 ¿Presentó movimiento muscular y si fue así, cuál fue el patrón?
 ¿Existen factores de riesgo (como una reciente lesión en la cabeza)?
 ¿Se mantuvo conciente durante el ataque?
 ¿Cuánto tiempo duró el ataque?
 ¿Cuál es la frecuencia con que se presentan los ataques?
 ¿Existe alguna señal de advertencia (aura) del ataque?
 ¿Presentó algún otro síntoma (cambios visuales, olores anormales)?

Se pueden realizar los siguientes exámenes de diagnóstico:


 TC de cabeza o IRM
 EEG
 Punción lumbar
 Pruebas sanguíneas

Con frecuencia se prescriben medicamentos los cuales deben tomarse siguiendo con gran
precisión las instrucciones del médico. Los miembros de la familia deben observar y llevar
un diario de todos los ataques para así obtener el tratamiento adecuado.

Las personas con convulsiones no controladas no deben conducir. Cada estado tiene una ley
distinta que determina a cuáles pacientes se les permite conducir. Las personas que sufren
de convulsiones tampoco deben nadar ni montar en bicicleta sin compañía.

Ausencias

Nombres alternativos

Pequeño mal; Petit mal; Crisis de ausencias; Epilepsia menor Definición

Son una alteración temporal de la función cerebral, ocasionada por una actividad eléctrica
anormal en el cerebro y caracterizada por una pérdida abrupta de poca duración en la
actividad consciente (“ausencia”) u otro cambio anormal en el comportamiento.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Las ausencias son más comunes en personas menores de 20 años, generalmente en niños
entre los 6 y 12 años, y se pueden presentar en combinación con otros tipos de
convulsiones.

Las ausencias típicas duran sólo unos pocos segundos, con recuperación total que ocurre
rápidamente y sin presencia de confusión persistente. Estas convulsiones se manifiestan
como episodios de mirada fija o “ausencias” durante los cuales se presenta un cese en la
actividad o en el discurso del niño.

Es posible que el niño pare de hablar en medio de una frase o que deje de caminar y uno o
varios segundos más tarde reanude la actividad y el lenguaje. Si durante uno de estos
episodios el niño está de pie o caminando, rara vez se cae.

Los “episodios” pueden ser poco o muy frecuentes, presentándose muchas veces por hora.
Hasta cientos de convulsiones se pueden presentar en un solo día y pueden presentarse
durante semanas o meses antes de ser detectados. Estas convulsiones pueden interferir con
el desempeño escolar y el aprendizaje, y los profesores pueden llegar a interpretarlas como
una falta de atención u otro tipo de mala conducta.
Las ausencias atípicas tienen un comienzo más lento, duran más y la actividad muscular
puede ser más notoria que en las ausencias típicas. Por lo general, no hay recuerdos de la
convulsión.

Usualmente, no se encuentra ninguna causa para las ausencias típicas, ni se detectan


trastornos neurológicos o de otro tipo. Las ausencias atípicas pueden o no estar asociadas
con otros trastornos neurológicos.

Las causas pueden ser inidentificables o se pueden identificar como anomalías cerebrales
congénitas, complicaciones de enfermedad hepática o nefropatía o lesiones cerebrales
ocasionadas por traumatismo o complicaciones al momento del nacimiento. En algunas
ocasiones, los antecedentes familiares de convulsiones indican un tipo hereditario de esta
afección.

Síntomas

TÍPICOS

 Cambios en la actividad muscular


o ausencia de movimiento

o torpeza con las manos

o temblor palpebral

o chasquido de labios

o masticación

 Cambios en el estado de consciencia


o episodios de mirada fija (involuntarios)

o falta de conciencia del espacio circundante

o interrupción repentina de la actividad consciente (movimiento, discurso,


etc.)
o en algunos casos pueden ser provocados por hiperventilación o luces
destellantes
o inicio abrupto de las convulsiones

o cada convulsión dura sólo unos segundos

o recuperación completa del estado de conciencia, sin confusión

 No hay recuerdo de la convulsión

ATÍPICOS:
 Crisis atónica
o ausencia de movimiento muscular

o caída repentina, pérdida de la postura

o pérdida del tono muscular

o caída

 Cambios en el estado de conciencia


o mirada fija involuntaria

o falta de conciencia del espacio circundante

o interrupción repentina de la actividad consciente (movimiento, discurso,


etc.)
o torpeza con las manos

o temblor palpebral

o en algunos casos pueden ser provocadas por hiperventilación

o puede haber un comienzo más lento y gradual de la convulsión

o cada convulsión dura sólo segundos o minutos

o la recuperación puede ser más lenta

o pueden tener período corto de confusión o comportamiento extraño

 No hay recuerdo de la convulsión

Nota: las dificultades inexplicables con el desempeño escolar y los problemas de


aprendizaje pueden ser el primer indicio de las ausencias.

Signos y exámenes

El exámen físico generalmente es normal, aunque en algunos pacientes pueden presentarse


algunas anomalías neurológicas.

La transmisión de información entre las neuronas sucede por un proceso electroquímico


que puede ser detectado como actividad eléctrica por un electroencefalograma (EEG).
Puede ser necesario un EEG único o varios exámenes de este tipo para mostrar cambios
típicos de las ausencias. Ocasionalmente, es posible que un paciente necesite someterse a
un monitoreo con EEG de uno a varios días para detectar estos cambios en dicho
procedimiento.
Se pueden utilizar diversos exámenes de laboratorio, una TC de la cabeza o una IRM para
descartar causas específicas de las convulsiones.

Tratamiento

Dado que las convulsiones pueden interferir con el aprendizaje o producir lesiones, la meta
del tratamiento es evitar o minimizar el número de convulsiones y minimizar cualquier
efecto secundario de los tratamientos. En algunos casos, el tratamiento de las causas
identificables puede disminuir o eliminar las convulsiones.

Los medicamentos anticonvulsivos (contra las convulsiones) pueden prevenir o disminuir el


número de ataques. Las ausencias por lo general responden al ácido valproico, etosuximida,
clonazepam y algunos otros medicamentos. La respuesta a estos medicamentos varía y es
probable que se deba ajustar repetidamente tanto el medicamento como su dosis. Para
algunos medicamentos, es importante monitorear los niveles de medicamentos en el plasma
con el fin de hacer un control continuo de las convulsiones y de reducir los efectos
secundarios de los medicamentos.

El estado epiléptico de ausencia (ataques múltiples que se repiten frecuentemente) se puede


tratar con medicamentos intravenosos y otros tratamientos.

Grupos de apoyo

Sociedad Estadounidense para la Epilepsia (American Epilepsy Society): www.aesnet.org

Expectativas (pronóstico)

Casi todos los niños afectados por las ausencias tienen muchos menos o ningún ataque
cuando se les administran medicamentos. Este tipo de convulsiones puede desaparecer
espontáneamente una vez que el niño ha llegado a la edad adulta, puede continuar
indefinidamente o la persona puede progresar a una convulsión tonicoclónica generalizada.

El pronóstico a largo plazo depende de la existencia o no de problemas neurológicos


subyacentes u otros tipos de convulsiones además de las ausencias.

La mayoría de las personas que sufren de ausencias llevan una vida muy normal, con pocas
restricciones en las actividades académicas o vida social. Si las convulsiones continúan a
medida que se acerca la edad adulta, puede haber restricciones para conducir vehículos o
para operar maquinaria peligrosa.

Complicaciones

 Problemas de aprendizaje
 Estado epiléptico de ausencia
 Lesiones provocadas por las caídas
 Lesiones ocasionada por la presencia de convulsiones mientras se está conduciendo
u operando maquinaria
 Efectos secundarios de los medicamentos (sintomáticos o asintomáticos)
 Progresión a convulsión tonicoclónica generalizada

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe acudir a la sala de emergencia o llamar al número de emergencia local (como el


911 en Estados Unidos) si una convulsión dura más de 2 ó 3 minutos o si no hay
antecedentes de convulsiones previas, ya que se trata de una situación de emergencia.

Igualmente, se debe acudir a la sala de emergencia o llamar al número de emergencia local


si se presentan síntomas de estado epiléptico de ausencia:

 Cambios prolongados en el estado mental, como confusión o bajo grado de reacción


 Actividad convulsiva/actividad inconsciente prolongadas y comportamientos
automáticos (las personas pueden comer o moverse sin darse cuenta de dónde están
o de qué están haciendo).

Ésta puede ser una situación de emergencia.

Se debe buscar asistencia médica si es la primera vez que la persona ha tenido


convulsiones. Así mismo, si la persona presenta un tipo nuevo de convulsión o si se
comienzan a presentar convulsiones de otro tipo.

De la misma manera, se debe buscar asistencia médica si se presentan nuevos síntomas,


incluyendo posibles efectos secundarios de los medicamentos, como cambios en el estado
mental (somnolencia, inquietud, confusión, sedación u otros), náuseas y vómitos, erupción
cutánea, pérdida del cabello, temblores o movimientos anormales, fiebres o problemas con
la coordinación.

Convulsión tónico-clónica generalizada

Nombres alternativos

Convulsión tónico-clónica; Convulsión de gran mal; Convulsión generalizada

Definición

Es una convulsión que compromete todo el cuerpo, que usualmente implica rigidez
muscular, contracciones musculares violentas y pérdida de conocimiento.

Causas, incidencia y factores de riesgo


Las convulsiones tónico-clónicas generalizadas (también llamadas convulsiones de gran
mal) son el tipo de convulsiones que la mayoría de las personas asocian con el término
“ataque”, convulsión o epilepsia. Estas convulsiones se pueden presentar en personas de
cualquier edad, como un episodio único o como una afección crónica, repetitiva (epilepsia).
La mayoría de las convulsiones que se presentan como un episodio único son convulsiones
tónico-clónicas generalizadas, en lugar de otros tipos.

Las convulsiones generalizadas son causadas por la actividad eléctrica anormal en


múltiples sitios del cerebro y/o sobre una vasta área del mismo, ocasionando pérdida del
conocimiento y rigidez corporal, seguida de temblor en los brazos y las piernas.

La actividad eléctrica anormal puede comenzar en una parte del cerebro y provocar
síntomas aislados (ver convulsiones parciales). Algunas veces, esta actividad eléctrica
anormal se disemina a través del cerebro, ocasionando una convulsión generalizada. Las
convulsiones pueden ser causadas por un área específica del cerebro que está lesionada o
inflamada, o se pueden deber al estrés sobre el cerebro ejercido por un proceso sistémico
más amplio, como los niveles de azúcar en la sangre peligrosamente bajos.

Algunas de las causas más comunes de convulsiones son:

 Las convulsiones idiopáticas no tienen una causa identificable. Comienzan


generalmente entre las edades de 5 a 20 años, pero pueden ocurrir a cualquier edad.
No hay presencia de otros problemas neurológicos, pero el paciente a menudo tiene
antecedentes familiares de epilepsia o convulsiones.
 Los defectos congénitos (presentes al nacer) y lesiones que ocurren cerca del
momento del parto pueden hacer que las convulsiones comiencen en la niñez o
primera infancia.
 Las convulsiones febriles en niños generalmente son causadas por fiebres que se
elevan rápidamente.
 Las infecciones severas y agudas de cualquier parte del cuerpo, las infecciones
crónicas (como la neurosífilis) y las complicaciones del SIDA u otros trastornos
autoinmunitarios pueden causar convulsiones.
 Las convulsiones relacionadas con los problemas metabólicos pueden ocurrir a
cualquier edad y se pueden deber a:
o complicaciones de diabetes mellitus

o desequilibrios electrolíticos

o insuficiencia renal, uremia(acumulación tóxica de desechos)

o deficiencias nutricionales

o fenilcetonuria(PKU), que rara vez produce convulsiones en bebés

o nivel bajo de sodio o glucosa en la sangre


 Lesión cerebral que generalmente causa convulsiones dos años después de dicha
lesión. Las convulsiones tempranas (en un lapso de 2 semanas después de la lesión)
no necesariamente indican que se vaya a desarrollar la forma crónica de la
enfermedad (epilepsia)
 Tumores y lesiones cerebrales (tales como hematomas) son más comunes después
de los 30 años de edad. Lo más común es que causen inicialmente convulsiones
parciales (focales), que luego progresan a convulsiones tónico-clónicas
generalizadas.
 Otras causas abarcan:
o consumo de alcohol u otras drogas psicoactivas o su abstinencia

o trastornos que afectan los vasos sanguíneos (accidente cerebrovascular,


isquemia cerebral transitoria etc.), una causa común de convulsiones
después de los 60 años
o trastornos degenerativos (demencia senil de tipo Alzheimer)

Los factores de riesgo abarcan:

 Cualquier lesión al cerebro


 Antecedentes familiares de convulsiones
 Problemas médicos graves que afecten los electrolitos
 Uso de drogas psicoactivas y ciertos medicamentos
 Consumo exagerado de alcohol

Síntomas

Muchos pacientes tienen un aura (signo sensorial de advertencia) antes de la convulsión


que puede incluir alucinaciones visuales, gustativas, olfativas, sensoriales u otras
alucinaciones o mareo.

La convulsión en sí involucra:

 Pérdida del conocimiento o desmayo que generalmente dura de 30 segundos a 5


minutos
 Rigidez y contracción muscular general (postura tónica) que usualmente dura de 15
a 20 segundos
 Contracción muscular rítmica violenta y relajación (movimiento clónico) que
generalmente dura de 1 a 2 minutos
 Mordedura del carrillo o la lengua, dientes o mandíbula apretados
 Incontinencia (pérdida de control de la orina o las heces)
 Paro respiratorio o dificultad respiratoria durante la convulsión
 Coloración azulada de la piel

Casi todas las personas pierden el conocimiento y la mayoría de ellas presenta actividad
muscular tónica y clónica.

Después de la convulsión, la persona generalmente presenta:

 Respiración normal
 Somnolencia que dura una hora o más
 Pérdida de la memoria (amnesia) frente a sucesos cercanos al episodio de la
convulsión
 Dolor de cabeza
 Somnolencia
 Confusión temporal y leve
 Debilidad durante 24 a 48 horas después de la convulsión (parálisis de Todd)

Signos y exámenes

El diagnóstico de una convulsión tónico-clónica generalizada se fundamenta en los


síntomas presentados y en el descarte de otros problemas médicos que puedan parecer una
convulsión (como una arritmia cardíaca). Un examen neuromuscular puede o no revelar
deficiencias neurológicas (disminución de las funciones cerebrales) cuando la persona no
está presentando convulsiones.

Un EEG puede mostrar cambios característicos y en algunos casos puede mostrar el foco
(ubicación de la causa de la convulsión). Un EEG puede ser normal entre convulsiones y un
EEG normal no descarta un trastorno convulsivo.

Los exámenes para hallar la causa pueden incluir diferentes exámenes sanguíneos
(dependiendo de la causa que se sospeche), que son:

 CSC
 Química saguinea, glucosa en sangre
 Pruebas funcionales hepáticas
 Pruebas funcionales renales (BUN, creatinina, etc.)
 Exámenes para enfermedades infecciosas (que dependen de la causa que se
sospeche)
También se pueden emplear los siguientes procedimientos para buscar la causa:

 Una TC de cabeza o una IRM


 Una Punción lumbar (punción espinal)

Los trastornos que pueden causar síntomas que se asemejan a convulsiones son, entre otros:
ataques isquémicos transitorios, ataques de ira o los ataques de pánico.

Tratamiento

TRATAMIENTO CON PRIMEROS AUXILIOS DE EMERGENCIA

 Se debe proteger a la persona de lesiones, despejando el área de muebles u objetos


que puedan causar lesión por caídas durante la convulsión.
 No intentar introducir a la fuerza un objeto duro entre los dientes (como una cuchara
o un bajalenguas, etc.), ya que esto puede causar más daño del que se trata de evitar.
 No intentar contener o sujetar a la persona durante el ataque.
 Se debe girar a la persona hacia un lado si se presenta vómito y mantenerla sobre su
costado, mientras duerme, después de que termina la convulsión.
 Si la persona que está presentando una convulsión se torna cianótica o deja de
respirar, se debe tratar de acomodar la cabeza para evitar que la lengua obstruya las
vías respiratorias. Por lo general, la respiración comienza espontáneamente una vez
terminada la convulsión.
 Casi nunca es necesaria la RCP o la respiración boca a boca después de las
convulsiones y no se puede efectuar durante las mismas.

Si la persona presenta convulsiones repetitivas o prolongadas sin recuperar el conocimiento


o sin retornar a un comportamiento normal, el cuerpo puede sufrir una falta severa de
oxígeno, lo cual es una situación de emergencia que amerita buscar ayuda médica
inmediatamente.

TRATAMIENTO DE EMERGENCIA POR PARTE DE PERSONAL MÉDICO:

 Se pueden requerir medidas para proteger las vías respiratorias, que incluyen el uso
de sondas para mantenerla permeable y se debe dar soporte respiratorio cuando sea
necesario.
 Se puede suministrar tiamina o glucosa intravenosas.
 Medicamentos como el diazepan (Valium) o lorazepan, o medicamentos
anticonvulsivos tales como fenitoína o fenobarbital, pueden controlar convulsiones
generalizadas, repetitivas o prolongadas y generalmente se inyectan en una vena.
 Se puede necesitar anestesia general con medicamentos paralizantes del músculo.
 Después de que se controla el estado epiléptico, se le administran anticonvulsivos al
paciente y se llevan a cabo pruebas para determinar la causa de la enfermedad, si
ésta no se conoce.

DESPUÉS DE LA CONVULSIÓN:

Se recomienda tratar cualquier lesión causada por golpes o caídas y registrar detalles de la
convulsión para informarlos al médico. Los detalles importantes abarcan:

 Fecha y hora de la convulsión


 Duración de la convulsión
 Qué partes del cuerpo resultaron afectadas
 Tipo de movimientos u otros síntomas
 Causas posibles
 Comportamiento después de la convulsión

El tratamiento de la causa, si se ha identificado una, puede detener las convulsiones. Éste


puede incluir medicamentos, corrección quirúrgica de tumores o lesiones cerebrales u otros
tratamientos. Una convulsión aislada con un desencadenante evitable y obvio (como fiebre
y reacciones tóxicas) se trata mediante la eliminación o tratamiento de dicho factor
precipitante (desencadenante).

Es posible que una convulsión aislada sin desencadenante obvio no requiera tratamiento.

Los medicamentos anticonvulsivos pueden prevenir o disminuir el número de convulsiones


futuras y se pueden usar solos o en combinación con otros medicamentos.

Es posible que las mujeres que pudieran estar en embarazo necesiten tomar medicamentos
adicionales o vitaminas para reducir el riesgo de defectos congénitos asociados con algunos
de estos medicamentos. A dichas mujeres se les debe hacer un seguimiento en una clínica
materna para casos de alto riesgo.

Los pacientes que continúan teniendo convulsiones a pesar del uso de diversos
medicamentos se pueden beneficiar de un estimulador del nervio vago (dispositivo
implantable que estimula un nervio en el cuello) o de una cirugía cerebral para remover el
tejido responsable de causar las convulsiones.

El uso de prendas o tarjetas informativas (como los brazaletes de Medic-Alert ) que alertan
a otras personas acerca de las convulsiones puede ayudar al paciente a obtener tratamiento
médico oportuno si se presenta una convulsión.

Expectativas (pronóstico)
Las convulsiones se pueden presentar como un hecho único aislado, como convulsiones
rápidamente repetitivas o a diversos intervalos. Los ataques que se repiten derivan en una
afección conocida como epilepsia.

Las convulsiones que se presentan individualmente o en un grupo asociado estrechamente


comúnmente son causadas por una afección tal como una lesión cerebral. Pueden darse
como un incidente aislado o pueden progresar a un trastorno convulsivo crónico. Las
convulsiones que se presentan en las dos primeras semanas posteriores a una lesión cerebral
no indican necesariamente que se va a desarrollar un trastorno convulsivo crónico.

Un período sin convulsiones puede indicar que se pueden reducir o eliminar los
medicamentos, pero esto es algo que se debe hacer sólo bajo supervisión médica.

La muerte o la lesión cerebral permanente debido a las convulsiones es poco común. Se


puede presentar una lesión seria si la convulsión ocurre mientras la persona está
conduciendo u está operando un equipo peligroso, razón por la cual estas actividades se
restringen frecuentemente en personas con trastornos convulsivos mal controlados.

Es posible que las convulsiones poco frecuentes no restrinjan severamente el estilo de vida
del paciente y, por lo tanto, no es necesario limitar las actividades en el trabajo, el estudio y
la recreación.

Complicaciones

 Convulsiones recurrentes (trastorno convulsivo)


 Convulsiones prolongadas o que se presentan muy seguidas en el tiempo sin
retornar al comportamiento normal (estado epiléptico)
 Lesiones por caídas, golpes y la propia mordida
 Lesiones a sí mismo o a otros si la convulsión se presenta mientras se conduce o se
opera maquinaria
 Aspiración de líquido hacia los pulmones, neumonía
 Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
 Efectos secundarios de los medicamentos (con o sin síntomas observables)
 Trastornos del aprendizaje (ya sea por convulsiones o medicamentos)

Es necesario que las mujeres que estén planeando quedar en embarazo le comenten esto al
médico previamente con el fin de ajustar los medicamentos, ya que muchos medicamentos
antiepilépticos causan defectos de nacimiento.

Situaciones que requieren asistencia médica


Se debe llamar al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) si ésta es la
primera vez que la persona ha tenido una convulsión o es una convulsión que se presenta en
alguien sin el brazalete de identificación médica (instrucciones que explican lo que se debe
hacer). En el caso de alguien que ha tenido convulsiones antes, se debe solicitar una
ambulancia en cualquiera de las siguientes situaciones de emergencia:

 La convulsión es más prolongada de lo normal en la persona o el número de


convulsiones presentadas es inusual
 Se presentan convulsiones repetitivas a lo largo de unos pocos minutos
 Se presentan convulsiones repetitivas en las cuales no se recupera el conocimiento o
el comportamiento normal entre ellas (estado epiléptico).

Además, si se presentan nuevos síntomas, incluyendo posibles efectos secundarios de


medicamentos (somnolencia, inquietud, confusión, sedación u otros), náuseas/vómitos,
erupción, pérdida del cabello, temblores o movimientos anormales o problemas con la
coordinación.

Prevención

En general, no hay una forma de prevención conocida para las convulsiones. Sin embargo,
la probabilidad de desencadenar una convulsión se puede reducir tomando los
medicamentos de acuerdo con las instrucciones, durmiendo bien, consumiendo una dieta
apropiada y absteniéndose del consumo de alcohol y drogas.

El uso de equipo protector para la cabeza y el hecho de evitar comportamientos de riesgo


reducen la posibilidad de sufrir traumatismos craneales.

Convulsión parcial (focal)

Nombres alternativos

Convulsión simple; Convulsión Jacksoniana; Convulsión (focal) parcial Definición

Es un episodio de actividad eléctrica anormal en una parte específica del cerebro.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Todas las convulsiones son causadas por trastornos eléctricos anormales en el cerebro. Las
convulsiones parciales (focales) se presentan cuando esta actividad eléctrica permanece
confinada a un área limitada del cerebro y, algunas veces, pueden progresar a convulsiones
generalizadas que afectan todo el cerebro.

Las convulsiones parciales se pueden caracterizar más ampliamente como simples (que no
afectan la conciencia y la memoria) o complejas (que afectan la conciencia, el
comportamiento y la memoria de eventos precedentes, durante e inmediatamente
posteriores a la convulsión).
La actividad eléctrica anormal resulta de áreas localizadas de tejido cerebral anormal.
Dichas áreas pueden haber estado presentes desde el nacimiento o antes (congénitas) o se
pueden desarrollar después de un traumatismo craneal, infecciones, accidente
cerebrovascular y otras afecciones. En muchos pacientes no se puede determinar una causa
obvia. Es más probable que las convulsiones parciales sean causadas por una lesión
definida en los adultos que en los niños.

Una convulsión parcial (focal) puede ocurrir a cualquier edad, como un episodio único o
como un trastorno convulsivo crónico repetitivo (epilepsia), y se observa con menos
frecuencia en niños que en adultos, aunque aún representa alrededor del 45% de los
trastornos convulsivos pediátricos.

Los factores de riesgo incluyen cualquier lesión al cerebro, como traumatismo, accidente
cerebrovascular, tumores cerebrales, infecciones (como meningitis) o cirugía previa del
cerebro.

Síntomas

Los pacientes con convulsiones focales pueden presentar cualquiera de los síntomas que
aparecen a continuación. Los pacientes con convulsiones focales simples no pierden el
conocimiento, permanecen conscientes y recuerdan los hechos que ocurren en el momento;
mientras que los pacientes con convulsiones parciales complejas presentarán alteración de
su estado de conciencia y pueden o no recordar algunos o todos los síntomas o hechos que
rodearon la convulsión:

 Control motor anormal


o relajación/contracción muscular (actividad clónica), común

o afecta un lado del cuerpo (una pierna, parte de la cara u otra área aislada)

o movimientos anormales de la cabeza

o giro forzado de la cabeza

 Automatismos, movimientos complejos sin propósito (como tomarse la ropa)


o movimientos anormales de la boca

o chasquido con los labios

o masticación/deglución sin causa

 Giros forzados de los ojos


 Sensaciones anormales

o entumecimiento, hormigueo, sensación de arrastrarse, etc


o se pueden presentar en una sola parte del cuerpo o se pueden extender

o se puede presentar con o sin síntomas motores

 Alucinaciones (visuales, auditivas, táctiles y olfativas, etc.)


 Dolor o molestia abdominal
 Náuseas
 Sudoración
 Enrojecimiento de la cara
 Dilatación de las pupilas
 Ritmo cardíaco acelerado

Otros síntomas son:

 Episodios de desmayo: períodos en los que se presenta pérdida de memoria


 Cambios en la visión
 Sensación de ya visto
 Cambios en el estado de ánimo emociones

Signos y exámenes

El diagnóstico se basa en los síntomas, teniendo en cuenta otros antecedentes del paciente.
Es extremadamente difícil diagnosticar una sola convulsión focal; sin embargo, el
diagnóstico es más fácil de hacer en pacientes que presentan episodios recurrentes y
estereotipados, en especial si existen factores de riesgo, como un traumatismo craneal.

Algunos de los exámenes que se pueden llevar a cabo son:

 EEG: puede mostrar cambios característicos que confirman una convulsión focal
parcial y pueden mostrar el foco (la ubicación de la causa). Un resultado normal no
descarta la posibilidad de convulsiones.
 El monitoreo con EEG durante varios días puede ser necesario con el fin de registrar
un evento mientras está ocurriendo.
 Una TC de cabeza o IRM craneal pueden mostrar la ubicación y extensión de la
lesión causante del síntoma.

Tratamiento

En el momento en que alguien presente una convulsión por primera vez, debe ser llevado al
servicio de emergencias, ya que puede haber una afección subyacente grave que deba
recibir tratamiento. Las medidas de primeros auxilios deben ser administradas de manera
apropiada y abarcan el hecho de proteger a la persona de una lesión durante la convulsión,
prevenir la broncoaspiración con vómitos o moco, mantener las vías respiratorias
permeables y ayudar con la respiración.

El tratamiento de las causas puede detener las convulsiones y puede incluir el uso de
medicamentos, la reparación quirúrgica de los tumores o lesiones cerebrales u otros
tratamientos.

Una convulsión aislada con una causa desencadenante obvia y que se puede evitar, como la
fiebre o las reacciones tóxicas, se trata mediante la eliminación o el manejo del factor
precipitante.

Es posible que una convulsión aislada no requiera tratamiento. Los hallazgos en una IRM o
en un EEG pueden determinar la probabilidad de recaídas de las convulsiones y puede
ayudar a determinar la necesidad de un tratamiento continuo, por ejemplo, con
anticonvulsivos (medicamentos contra las convulsiones). La respuesta a estos
medicamentos varía y es probable que tanto el medicamento como la dosis se tengan que
ajustar repetidamente.

Las convulsiones múltiples y repetitivas generalmente se tratan con medicamentos


anticonvulsivos, como fenitoína o carbamazepina, para uso preventivo a largo plazo. El
seguimiento involucra una revisión de la necesidad de medicamentos y el control de los
efectos secundarios de los mismos. Es posible que sea necesario continuar la
administración de los medicamentos indefinidamente.

Algunos pacientes con convulsiones difíciles de tratar pueden responder a un estimulador


del nervio vago, un dispositivo que estimula a un nervio en el tórax y reduce el número de
convulsiones. Otros pacientes pueden responder a la cirugía de extirpación de las células
cerebrales anormales responsables de causar las convulsiones.

A algunos pacientes con convulsiones que pudieran ocasionar pérdida del control motor o
pérdida del conocimiento se les recomienda no conducir, no nadar solos y no vincularse a
ninguna actividad durante la cual una convulsión pudiera ponerlos en peligro a ellos
mismos y a otros.

Podría ser necesario que el paciente usara placas o tarjetas informativas (como la
identificación de alerta médica Medic Alert) que ayuden a la obtención de tratamiento
médico rápido en caso de presentarse una convulsión.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico está ampliamente determinado por la causa subyacente de las convulsiones


focales. Los pacientes que presentan convulsiones recurrentes que no se deben a una
afección temporal (por ejemplo, un efecto secundario de un medicamento o una infección)
padecen una afección crónica llamada epilepsia.
Las convulsiones que se presentan solas o en un grupo estrechamente asociado,
generalmente son desencadenadas por una afección aguda como una lesión cerebral y se
pueden presentar como un incidente aislado o se pueden desarrollar dentro de un trastorno
convulsivo crónico. Las convulsiones que ocurren dentro de las primeras dos semanas de
una lesión cerebral no necesariamente significan que se desarrollará un trastorno
convulsivo crónico. Los hallazgos en un EEG y en IRM pueden ayudar a determinar si es
probable o no que la afección se vuelva crónica.

La muerte o el daño cerebral permanente debido a las convulsiones son poco comunes, pero
cualquiera de estas dos posibilidades puede ocurrir si la convulsión es prolongada o si se
presentan muchas convulsiones en intervalos cortos (estado epiléptico).

Si la convulsión se presenta mientras la persona está conduciendo u operando un equipo


peligroso, se puede desencadenar una lesión seria. Es por esto que dichas actividades
pueden restringirse en personas con trastornos convulsivos mal controlados.

Sin embargo, es posible que las convulsiones poco frecuentes no necesiten restricciones
severas en el estilo de vida. De hecho, no es necesario restringir las actividades en el
trabajo, la escuela y la recreación, pero se deben tomar precauciones para disminuir el
riesgo de que ocurra una convulsión.

Complicaciones

 Convulsiones generalizadas
 Epilepsia (convulsiones recurrentes)
 Convulsiones prolongadas, convulsiones que ocurren a intervalos cortos (estado
epiléptico)
 Lesiones por caídas, colisiones, mordidas a sí mismo
 Lesión causada por convulsión cuando se conduce o se opera maquinaria
 Neumonía por aspiración
 Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
 Efectos secundarios de los medicamentos (con o sin síntomas observables)
 Complicaciones de la cirugía
 Las mujeres que deciden quedar en embarazo deben informar a su médico
previamente para hacer los ajustes apropiados con los medicamentos, ya que
muchos de los medicamentos antiepilépticos pueden causar defectos congénitos.

Situaciones que requieren asistencia médica

Se recomienda llamar al número local de emergencia (como el 911 en los Estados Unidos)
si las convulsiones se presentan por primera vez o la convulsión se presenta en alguien sin
el brazalete de identificación (instrucciones que explican qué se debe hacer). En el caso de
alguien que haya presentado convulsiones antes, se debe llamar a una ambulancia por
cualquiera de las siguientes situaciones:

 Se trata de una convulsión más prolongada de lo que la persona normalmente tiene


o se presenta un número inusual de convulsiones
 Se presentan convulsiones repetidas en pocos minutos
 Se presentan convulsiones repetidas en las que no se recupera el conocimiento o el
comportamiento normal entre cada convulsión (estado epiléptico)

Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier síntoma nuevo, incluyendo


posibles efectos secundarios de los medicamentos:

 Somnolencia, inquietud, confusión o sedación


 Náuseas y vómitos
 Erupción cutánea
 Pérdida del cabello
 Temblores o movimientos anormales
 Problemas con la coordinación
 Fiebres, infecciones

Prevención

El tratamiento de los trastornos subyacentes puede reducir el riesgo de que se presenten


convulsiones futuras, aunque en la mayoría de los casos, éstas no se pueden prevenir.

Se deben evitar los traumatismos craneales con el uso de cascos durante las actividades de
riesgo, así como evitar el uso de drogas psicoactivas o el consumo excesivo de alcohol.

Convulsión del lóbulo temporal

Nombres alternativos

Epilepsia del lóbulo temporal (ELT); Convulsión en el lóbulo temporal Definición

Este tipo de convulsión implica una alteración temporal del movimiento que a menudo
consiste en un cambio en el comportamiento de una persona, sensaciones anormales u otros
síntomas diversos. Esta convulsión se origina a raíz de la actividad eléctrica anormal en el
lóbulo temporal en uno o en ambos lados del cerebro.

Causas, incidencia y factores de riesgo


Una convulsión es un episodio de actividad eléctrica anormal en el cerebro que puede
involucrar la pérdida o la reducción del conocimiento, movimientos involuntarios y
sensaciones abrumadoras.

Las convulsiones del lóbulo temporal pueden afectar a personas de cualquier edad y pueden
ocurrir como episodios aislados o como una afección repetitiva que forma parte de una
afección crónica (continua).

La información en el cerebro es trasmitida de neurona a neurona por medio de un proceso


electroquímico. Ciertos patrones de actividad eléctrica pueden ocasionar convulsiones, que
son episodios durante los cuales las señales eléctricas se propagan en patrones anormales
dentro del cerebro. Este proceso puede ser detectado por medio de un electroencefalógrafo
(EEG).

Dadas las condiciones apropiadas, como la exposición a ciertas drogas, fiebre alta o
estimulación eléctrica, cualquier persona puede sufrir una convulsión.

Las convulsiones del lóbulo temporal comúnmente se ocasionan por lesiones en áreas
específicas de esta parte del cerebro. Este daño incluye cicatrización llamada esclerosis
temporal mesial. Algunas de las causas son: lesión traumática, infección, daño a una
porción del lóbulo temporal por falta de oxígeno, tumores cerebrales, síndromes genéticos y
lesiones de cualquier tipo.

Debido a que el lóbulo temporal está comprometido en el procesamiento de las emociones


y sensaciones, las convulsiones en esta área pueden comenzar con sensaciones de miedo, de
gozo (algunas veces con asociaciones religiosas y la sensación de una “presencia”),
recuerdos de cierta música u olores y otros síntomas inusuales.

Síntomas

Entre los síntomas preliminares de advertencia (denominados aura) se pueden mencionar:

 Sensaciones anormales
 Sensaciones epigástricas (“una sensación graciosa en los intestinos”, “elevación del
estómago”)
 Alucinaciones o espejismos (visuales, olfativos, gustativos u otro de tipo de
espejismos sensoriales)
 Sensación de “ya visto”, emociones o recuerdos ya vividos
 Emoción abrupta, intensa no relacionada con lo que está ocurriendo en el momento

Durante la convulsión:

 La conciencia se mantiene (parcial)


 La conciencia se reduce o se pierde (compleja parcial)
Algunas de las alteraciones en el movimiento son:

 Comportamientos anormales de la boca


o relamerse los labios

o masticar o tragar sin razón

o salivación profusa “babearse”

 Movimientos anormales de la cabeza


o giro forzado de la cabeza

o giro forzado de los ojos

o usualmente en dirección opuesta a la ubicación de la lesión cerebral

 Movimientos repetitivos como tocarse la ropa


 Contracción muscular y relajación rítmicas (poco común), que afecta un lado del
cuerpo, un brazo, una pierna, parte de la cara u otra área aislada.

Entre las sensaciones anormales se pueden mencionar:

 Entumecimiento, hormigueo, sensación de cosquilleo


 Ocurren en una sola parte del cuerpo o se propagan
 Preceden a los síntomas motores
 Alucinaciones sensoriales (visuales, auditivas, táctiles, etc)

Los síntomas autónomos abarcan:

 Dolor o malestar abdominal


 Náuseas
 Sudoración
 Enrojecimiento de la cara
 Pupilas dilatadas (ojos)
 Frecuencia/pulso cardíaco acelerado

Otros síntomas comprenden:

 Cambios en la visión, habla, pensamiento, conciencia, personalidad


 Pérdida de memoria (amnesia) en cuanto a los eventos referentes al ataque
(convulsión compleja parcial)
Signos y exámenes

El diagnóstico de convulsión del lóbulo temporal se sospecha principalmente con base en


los síntomas presentes y los resultados de los exámenes. Para el diagnóstico de la causa
puede requerirse un examen físico completo, con una evaluación neuromuscular detallada
que puede o no resultar normal.

 Un EEG (electroencefalograma, registro de la actividad eléctrica cerebral) muestra


cambios característicos, confirmando una convulsión parcial (focal), y puede
mostrar el foco o ubicación de la causa.
 Tanto una TC de cabeza como una IRM craneal pueden mostrar la ubicación y
magnitud de la lesión.
 Una punción lumbar puede ser necesaria cuando se sospecha que las convulsiones
son causadas por una infección.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son tomar medidas de emergencia, en caso de ser necesarias,
y reducir la tasa de futuros ataques.

Es posible que no se requiera tratamiento de emergencia, a menos que la convulsión se


torne generalizada o si se pierde el conocimiento. Las medidas de primeros auxilios deben
tomarse según se requieran y algunas de ellas son: protección contra lesiones, prevención
de broncoaspiración y protección de las vías respiratorias o asistencia con la respiración.

Se deben registrar y comentarle al médico los detalles de la convulsión como la fecha y


hora del ataque, duración, partes del cuerpo afectadas, tipo de movimientos y otros
síntomas, causas posibles y otros factores que brinden información acerca del episodio
(como qué lo precedió inmediatamente).

El tratamiento de las causas puede detener la ocurrencia de las convulsiones y puede


comprender tratamiento médico de los trastornos convulsivos como la epilepsia,
intervención quirúrgica de los tumores o lesiones cerebrales y otros tratamientos en la
medida de lo necesario.

Los anticonvulsivos orales (medicamentos contra las convulsiones que se toman por la
boca) se emplean para prevenir o reducir el número de convulsiones futuras. La respuesta
varía según el individuo, de manera tal que los medicamentos y la dosis pueden requerir
varios y repetidos ajustes.

Las convulsiones múltiples y repetitivas generalmente se tratan con el uso prolongado de


un medicamento antiepiléptico.

Durante el seguimiento, debe revisarse la necesidad de medicamentos por lo menos una vez
al año y es posible que se necesiten por tiempo indefinido. Es importante la verificación del
nivel del medicamento en la sangre para lograr un control continuo de las convulsiones y
reducir los efectos colaterales.

El embarazo, la falta de sueño, el omitir dosis del medicamento, el uso de drogas


psicoactivas (incluyendo el alcohol) o enfermedad pueden provocar convulsiones en una
persona con un trastorno convulsivo previamente bien controlado.

Se aconseja el uso de tarjetas y prendas informativas (como Medic Alert o similares) que
indican que la persona sufre de un trastorno convulsivo. Estos accesorios pueden ayudar a
obtener tratamiento médico rápido en caso de una convulsión.

Expectativas (pronóstico)

Las convulsiones pueden ocurrir como un caso único aislado o ser recurrentes. Las que se
repiten sin ninguna causa identificada comúnmente representan una afección crónica de por
vida llamada epilepsia.

Las convulsiones que ocurren una vez o en un solo grupo generalmente son causadas por
una afección aguda, como una lesión cerebral. Pueden presentarse después de un incidente
aislado, pero luego pueden desarrollarse hasta un trastorno convulsivo crónico. Las
convulsiones dentro de las 2 primeras semanas siguientes a una lesión cerebral, no indican
necesariamente que se va a desarrollar un trastorno convulsivo crónico.

Es posible que se produzcan lesiones graves si la convulsión se presenta al conducir un


vehículo u operar equipo peligroso. Cada estado tiene diferentes políticas referentes a las
restricciones de conducción. Es recomendable supervisar igualmente actividades como la
natación o el momento de tomar una ducha. Asimismo, no se aconseja la práctica de
deportes de contacto. Estas actividades se pueden restringir en personas con trastornos
convulsivos mal controlados.

Complicaciones

 Progreso a convulsiones generalizadas


 Convulsiones repetitivas (epilepsia)
 Convulsiones prolongadas, convulsiones que ocurren una seguida de otra (estado
epiléptico)
 Lesiones por caídas, golpes, mordeduras a sí mismo, etc.
 Lesiones debido a que la convulsión ocurre al conducir un automóvil u operar
maquinaria
 La aspiración de fluidos, como saliva, durante una convulsión puede causar
neumonía
 Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño)
 Efectos secundarios de los medicamentos (con o sin síntomas visibles)

Situaciones que requieren asistencia médica

Se debe acudir a la sala de emergencias o llamar al número de emergencia local (como el


911 en los Estados Unidos) si:

 Es la primera vez que la persona tiene una convulsión o es un tipo nuevo o


prolongado de convulsión para la persona.
 Es una situación de emergencia.
 Se presentan convulsiones consecutivas o hay actividad convulsiva repetitiva en la
cual no se recupera el conocimiento entre los ataques (estado epiléptico)
 Se presentan nuevos síntomas, incluyendo los posibles efectos secundarios de los
medicamentos, como cambios en el estado mental (somnolencia, inquietud,
confusión, sedación u otros), náuseas o vómitos, erupciones, pérdida de pelo,
temblores o movimientos anormales y problemas con la coordinación.

Convulsiones febriles

Nombres alternativos

Convulsión inducida por fiebre Definición

Es una convulsión en un niño que se desencadena por fiebre y en ausencia de una infección
cerebral, de la médula espinal o de cualquier otra causa neurológica.

Causas, incidencia y factores de riesgo

Aproximadamente del 3 al 5 por ciento de los niños sanos en todo otro sentido entre las
edades de 9 meses a 5 años tendrán una convulsión debido a fiebre. Los niños pequeños son
los más comúnmente afectados. Existe una tendencia a que las convulsiones febriles se
prensenten en las familias. La mayoría de las convulsiones febriles se desencadenan por
una elevación rápida de la temperatura sobre los 39° C (102,2° F). La mayoría ocurre
dentro de las primeras 24 horas de una enfermedad y no necesariamente cuando la fiebre
está en su punto más alto. De hecho, no es la rapidez de la elevación de la temperatura, ni el
grado de la fiebre lo que parece desencadenar las convulsiones. A menudo, la convulsión es
el primer signo de fiebre.

La primera vez que se da una convulsión febril es generalmente uno de los momentos más
aterradores para los padres y la mayoría de ellos tiene miedo de que el niño muera o sufra
daño cerebral. Afortunadamente, las convulsiones febriles simples son inofensivas y no
existe evidencia de que dichas convulsiones causen la muerte, lesiones cerebrales,
epilepsia, incapacidad mental, disminución del IQ o problemas de aprendizaje.
La mayoría de las convulsiones febriles se desencadenan por fiebre de una infección
respiratoria viral superior, infecciones del oído o roseola. La meningitis provoca menos del
0,1 por ciento de las convulsiones febriles pero SIEMPRE se debe considerar,
especialmente en niños menores de un año o aquellos que se ven enfermos aun cuando la
fiebre ha bajado.

Una convulsión febril simple se detiene por sí sola entre unos segundos y 10 minutos,
generalmente seguidos de un período corto de somnolencia o confusión. Generalmente no
se necesitan medicamentos anticonvulsivos.

Una convulsión febril compleja es aquella que dura más de 15 minutos, sucede en una parte
aislada del cuerpo o recurre durante la misma enfermedad.

Aproximadamente, un tercio de los niños que sufre una convulsión febril tendrá otra con
fiebre posterior. De aquellos, la mitad tendrá una tercera convulsión. Pocos niños tienen
más de tres convulsiones febriles en su vida.

Si existen antecedentes familiares y si la primera convulsión sucede antes de los 12 meses o


si la convulsión sucede con una fiebre de menos de 39° C (102° F.), es más probable que el
niño esté en el grupo de los que sufrirá más de una convulsión febril.

Síntomas

Una convulsión febril puede ser tan leve que simplemente se le volteen los ojos al niño o se
le pongan rígidas las extremidades. Muy a menudo, la fiebre desencadena una convulsión
completa de todo el cuerpo.

Las convulsiones febriles pueden empezar con una contracción repentina y sostenida de los
músculos en ambos lados del cuerpo del niño: generalmente, los músculos de la cara,
tronco, brazos y piernas. El niño a menudo suelta un grito o quejido involuntario debido a
la fuerza de la contracción muscular. La contracción continúa por lo que parecen segundos
o decenas de segundos interminables. El niño se caerá si está de pie y puede que se orine.
Es posible que vomite y puede morderse la lengua. Así mismo, es posible que no esté
respirando y puede empezar a tornarse azul. Finalmente, la contracción sostenida se
interrumpirá con momentos cortos y repetidos de relajación y el cuerpo del niño comienza a
sacudirse rítmicamente. El niño no responde a los gritos de los padres. Las convulsiones
febriles se diferencian de los temblores o de la desorientación que también se observa con
las fiebres, y los movimientos son los mismos de la convulsión del tipo gran mal.

Signos y exámenes

El médico puede diagnosticar una convulsión febril cuando se presenta una convulsión del
tipo gran mal en un niño con fiebre y sin antecedentes de trastornos convulsivos (epilepsia).
Cuando los bebés y los niños pequeños sufren convulsiones por primera vez, es importante
descartar las causas externas de esta convulsión, especialmente la meningitis.
En una convulsión febril típica, el examen generalmente no muestra anomalías diferentes a
la enfermedad que ocasiona la fiebre. Por lo general, no se justifica la realización de todos
los exámenes complementarios que se hacen normalmente en caso de una convulsión como
EEG, TC de la cabeza y punción lumbar (punción espinal).

Sin embargo, la afección del niño debe cumplir criterios médicos estrictos como los
siguientes si se quieren evitar estos exámenes:

 El niño tiene que tener un desarrollo normal.


 La convulsión tiene que ser generalizada (no focal) lo cual significa más de una
parte del cuerpo es afectada por la convulsión.
 No puede durar más de 15 minutos.
 El niño sólo puede haber tenido una convulsión febril en 24 horas.
 El examen neurológico del niño realizado por un médico tiene que ser normal para
que se denomine convulsión febril simple.

Es probable que no se requieran estudios adicionales si se cumplen todos estos criterios.

Tratamiento

Se debe dejar al niño en el suelo durante la convulsión. Se le puede poner una cobija debajo
si el suelo es duro. Solo se le debe mover si está en un lugar de peligro. Se deben quitar los
objetos que puedan hacerle daño y soltarle cualquier prenda de vestir que le quede ajustada,
especialmente alrededor del cuello. Si es posible, se le debe abrir o sacar la ropa de la
cintura para arriba. Si vomita o si se le acumula saliva o mucosidad en la boca, darle la
vuelta para que esté acostado de lado o boca abajo. Esto es importante también si parece
que la lengua está obstaculizando la respiración.

NO se debe intentar meterle nada en la boca para prevenir que se muerda la lengua ya que
esto aumenta el riesgo de lesiones. NO se debe intentar sostener al niño ni detener los
movimientos de la convulsión.

Se debe enfocar la atención en intentar bajar la fiebre. Un buen primer paso es insertar un
supositorio de acetaminofén -si es que se tiene uno-. NO se debe intentar darle nada a
través de la boca. Se le pueden poner paños frescos en la frente y cuello y pasarle una
esponja por el cuerpo con agua tibia (no fría). El agua fría o el alcohol pueden empeorar la
fiebre. Después de que termine la convulsión y el niño esté despierto, se le debe dar una
dosis normal de ibuprofeno o acetaminofén.

Después de la convulsión, el paso más importante es identificar el causante de la fiebre.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los niños superan las convulsiones febriles antes de los 5 años de edad.
Un número pequeño de niños que han tenido convulsiones febriles crecen y se les
desarrolla epilepsia, pero no debido a las convulsiones. Los niños que desarrollarán
epilepsia de todas maneras algunas veces tendrán sus primeras convulsiones durante un
episodio de fiebre. Estas convulsiones son generalmente prolongadas y complejas.
Problemas neurológicos previos y antecedentes familiares de epilepsia también aumentan
las probabilidades de epilepsia. La cantidad de convulsiones febriles no tiene correlación
con una epilepsia futura.

Complicaciones

 Heridas ocasionadas por caídas o tropiezos contra objetos.


 Lesiones por mordeduras que el paciente se ocasiona a sí mismo.
 Aspiración de líquido a los pulmones, neumonía.
 Lesiones debido a convulsiones prolongadas o complicadas.
 Efectos secundarios de los medicamentos utilizados en el tratamiento y prevención
de las convulsiones (en caso de que hayan sido prescritos).
 Complicaciones si existe una infección seria, como la meningitis, que provocó la
fiebre.
 Convulsiones no relacionadas con la fiebre.

Situaciones que requieren asistencia médica

 Los niños deben ser vistos por un médico tan pronto como sea posible después de su
primera convulsión febril.
 Si la convulsión dura varios minutos, se debe llamar al 911 (en los Estados Unidos)
para que una ambulancia lleve al niño al hospital.
 Si la convulsión termina rápidamente, se debe llevar al niño a una sala de urgencias
apenas termine el episodio.
 Un niño también debe ser revisado por el médico si, durante la misma enfermedad
se dan convulsiones repetidas o si parece que es un nuevo tipo de convulsión.
 Se recomienda buscar asistencia médica si se presenta cualquier otro síntoma antes
o después de la convulsión, como náuseas, vómitos, erupciones, temblores o
movimientos anormales; problemas de coordinación, somnolencia, inquietud,
confusión o sedación. Es normal para los niños que duerman o se sientan
confundidos inmediatamente después de una convulsión.

Prevención

Para prevenir convulsiones febriles futuras, se le puede dar acetaminofén o ibuprofeno al


niño a la primera señal de fiebre. (Es importante tener a mano supositorios de
acetaminofén). Después darle un baño de esponja con agua tibia y darle de beber líquidos
frescos, tanto para bajar la temperatura como para mantener al niño hidratado.

Debido a que las convulsiones febriles pueden ser la primera señal de alguna enfermedad,
su prevención a menudo no es posible. Una convulsión inicial o recurrente no indica que el
niño está siendo atendido inapropiadamente.

Ocasionalmente, un médico prescribirá diazepán para prevenir o tratar convulsiones


febriles. Sin embargo, los padres tienen que reconocer que ningún medicamento es
completamente efectivo para prevenir este tipo de convulsiones.

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EPILEPSIA

miércoles, 5 de enero de 2011

EPILEPSIA

miércoles, 5 de enero de 2011


EPILEPSIA GRAND MAL (TONICO CLONICA GENERALIZADA)

Las crisis convulsivas (gran mal o convulsiones tónico-clónicas) se inician en general con una descarga eléctrica anormal en una pequeña
área del cerebro. La descarga se extiende rápidamente a las partes adyacentes del cerebro y causan la disfunción de toda el área. En la
epilepsia primaria generalizada, las descargas anormales recaen sobre un área amplia del cerebro y causan una disfunción extensa desde el
principio. En cualquier caso, las convulsiones son la respuesta del organismo a las descargas anormales.

La convulsión tonicoclónica generalizada, también denominada epilepsia mayor o convulsión de tipo gran mal, es una convulsión o crisis
epiléptica que compromete todo el cuerpo. Tales convulsiones generalmente implican rigidez muscular, contracciones musculares violentas
y pérdida del conocimiento.
Las convulsiones tonicoclónicas generalizadas son el tipo de convulsión que la mayoría de las personas asocian con el término "ataque",
convulsión o epilepsia. Se pueden presentar en personas de cualquier edad, como un episodio único o como parte de una afección crónica y
repetitiva (epilepsia

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