El diablo en el paraíso
(Violeta Parra)
El hombre se come el pasto, De asiento tienen el piano,
el burro los caramelos, tocan música en la silla,
la nieta manda al abuelo Caín es la maravilla
y la sota al rey de bastos. para el Abel de su hermano.
L’agua la llevo en canasto, Camínase con las manos,
me duermo debajo el catre, los santos son pendencieros,
todo lo endulzo con natre, bendicen a los rateros,
bailo en la tumba del muerto. se acuesta el perro en la cuna,
«Mentira todo lo cierto», debajo ’e la blanca luna
gritaba desnú’o un sastre. la guagua muerde al rondero.
Los pajes son corona’os, Al fin termina el ejemplo:
los reyes friegan el piso, fue por el mundo al revés,
el diablo en el paraíso y con la venia de usted
y presos van los solda’os. al teatro lo llaman templo.
Se premiaron los peca’os, «Muy plácido te contemplo»,
fusilamiento de jueces, dice el bandido a su presa,
en seco nadan los peces; es más hereje el que reza,
será un acabo de mundo los viejos van a la escuela,
cuando en los mares profundos los niños a la rayuela.
las arboledas florecen. Ya naide tiene cabeza.
Los justos andan con grillos
y libres van los perversos,
noventa cobres, un peso,
seiscientos gramos, un kilo.
Los futres andan pililos,
los gordos son raquíticos,
brincaba un paralítico
sobre un filudo machete.
Ocho por tres, veintisiete,
divide un matemático.