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Soft Skills: Clave en el Empleo Actual

Las habilidades blandas como la empatía, la flexibilidad y la capacidad de trabajar en equipo están ganando importancia en el mundo laboral. Las empresas buscan cada vez más estas habilidades interpersonales en lugar de solo conocimientos técnicos. Muchas compañías ahora ofrecen capacitaciones para desarrollar habilidades blandas a través de actividades lúdicas como juegos de rol y construcción con Legos. Tanto empleadores como empleados ven resultados positivos de estas capacitaciones al mejorar la comunicación, la resolución de problemas y el trabajo en equipo

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Las habilidades blandas como la empatía, la flexibilidad y la capacidad de trabajar en equipo están ganando importancia en el mundo laboral. Las empresas buscan cada vez más estas habilidades interpersonales en lugar de solo conocimientos técnicos. Muchas compañías ahora ofrecen capacitaciones para desarrollar habilidades blandas a través de actividades lúdicas como juegos de rol y construcción con Legos. Tanto empleadores como empleados ven resultados positivos de estas capacitaciones al mejorar la comunicación, la resolución de problemas y el trabajo en equipo

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LA NACION | SÁBADO | EMPLEO

El auge de los CV "blandos": la


empatía le gana a la técnica

Las soft skills encabezan la lista de habilidades personales buscadas por todo tipo de industrias a la hora
de incorporar o promover empleados Crédito: Patricio Pidal / AFV

9 de junio de 2018

Habilidad para resolver tareas en red. Tener coraje para innovar y tomar
riesgos. Soportar y aprender del error. Ser capaz de desaprender. Saber
escuchar y comunicar ideas de manera sintética y atractiva. Estas capacidades,
combinadas con dosis de empatía, flexibilidad y autonomía, rankean alto en la
lista de habilidades personales buscadas por todo tipo de industrias a la hora de
incorporar o promover colaboradores. "Hay un cambio de paradigma: ya no hay
un líder que baja órdenes, sino que el grupo elabora una estrategia para cumplir
con el objetivo", plantea Ignacio Costa, Product Owner de Viajes de Clientes del
Banco Galicia. "Esto da lugar a que se generen momentos de esparcimiento e
integración en el ambiente laboral que potencian los vínculos entre los
empleados". En este sentido, Rafael Berges, Gerente de Desarrollo
Organizacional y Recursos de la misma empresa, asegura que "las habilidades
blandas son parte de la cultura de la organización, más allá de que según el tipo
de puesto, quizá se necesite conocimiento técnico".
Matías Ponce, director para Argentina de la consultora H-Move, coincide: "Las
soft skills tienen mucho peso. Si tuviera que ponerles una ponderación a la hora
de evaluar a un candidato, diría que es de entre un 70 y un 80%, porque definen
la forma en la que vas a trabajar y cómo te vas a parar para resolver problemas.
Por otra parte, las habilidades blandas son mucho más complicadas de
desarrollar: es más difícil aprender a trabajar en

es responsable institucional y coordinadora de programas nacionales de cultura


en el Fondo Nacional de las Artes; desarrolla proyectos innovadores junto a la
consultora Andy Kiddo; es creadora de Madreselva -incubadora de proyectos
culturales-artísticos-, y mentorea organizaciones con impacto social. Para esta
millennial transdisciplinaria, "a la hora de trabajar con artistas, ejecutivos de
una corporación o emprendedores, se ponen en juego diversas lógicas, ya que
tienen visiones y diferentes. Trabajo en conectar esos universos. La empatía es
esencial para que el networking funcione".

La comunicación y la empatía también son destacadas como factores claves por


Silvina Kuperman, médica pediatra, jefa del banco de sangre y del banco de
sangre de cordón del Hospital Garrahan: "De como nos comunicamos depende
una parte de la calidad de atención que brindamos. El hospital es un ambiente
en el que se ponen en juego emociones vitales todo el tiempo, entonces poner en
énfasis en desarrollar habilidades blandas es fundamental", dice.

Además, agrega que en el Garrahan, como política institucional, hace años que
se diseñan y brindan cursos transversales para todo el personal,
independientemente del cargo, perfil o función. "Yo participé de varias
capacitaciones, como trabajo en equipo, liderazgo, Modo Delta, metodologías
ágiles y evaluación 360".
La valoración de habilidades -que por lo general no se enseñan en el mundo
académico- es una tendencia global. Según el reporte "Aprendizaje en el lugar
de trabajo 2018", desarrollado a partir del análisis de las respuestas de más de
4000 profesionales de todo el mundo por Linkedin, red social dedicada al
ámbito laboral, la principal prioridad para el desarrollo del talento es entrenar
para las capacidades blandas. El informe refleja que la automatización creciente
de tareas hace necesarias personas flexibles y con pensamiento crítico, capaces
de comunicarse y dirigir organizaciones, habilidades de las que, por ahora,
carecen las máquinas.

Esta búsqueda del diferencial humano no es el único efecto del tsunami


tecnológico: la digitalización exponencial de procesos y maneras de comunicarse
plantea desafíos novedosos en todo tipo de organizaciones. Según Ponce, "los
dispositivos móviles nos invitan a desarrollar distintos tipos de competencias
blandas propias del mundo digital, tales como la agilidad para la interacción y lo
instantáneo y la capacidad de colaborar y liderar en red a través de tareas en
línea".

Giulio destaca que en el ámbito emprendedor es fundamental ser capaz de


coordinar los esfuerzos de los distintos actores involucrados en el ecosistema:
"Al fundar Madreselva, una productora/incubadora cultural, uno de los
primeros desafíos que me tocó encarar fue tejer una red articulada de socios
estratégicos para que el proyecto funcionara y resultara sostenible en el tiempo.
Tuve que hacer un 'doctorado' en la habilidad para resolver tareas en red".

El nuevo paradigma laboral se refleja e impacta en todos los aspectos de la


cultura del trabajo, desde el espacio físico hasta el estilo de liderazgo. Según
Bergés, "el primer aspecto de la transformación tiene que ver con los líderes,
que deben estar capacitados para delegar decisiones y otorgar powerment real.
El segundo, con la organización del espacio físico: en nuestro piso, por ejemplo,
los gerentes están en espacios colaborativos o abiertos, en lugar de en una
oficina o divididos por mamparas. Esto favorece la colaboración: el otro está
más a mano: si uno quiere preguntar algo, levanta la vista y lo hace. Desaparece
la manera jerárquica, la distancia. Todos trabajamos en conjunto y nos
comunicamos más allá del rango".

También se transforma la manera de detectar habilidades y de entrenar a los


colaboradores para dotarlos de estos nuevos "superpoderes modo soft": las
entrevistas laborales y capacitaciones clásicas pierden terreno frente a juegos en
línea, simuladores, programas de realidad virtual y aulas digitales. Mientras en
H-Move proponen recrear situaciones como, por ejemplo, convertirse en
gobernador de una isla durante un tiempo y tomar decisiones con respecto a la
gente que vive en el lugar, en el Banco Galicia, la escuela de ejecutivos desarrolla
prácticas que incluyen salidas de los gerentes de sucursal para ir a observar las
experiencias de clientes en otras empresas, como Starbucks o McDonald's, con
el objetivo de compararlas con lo que sucede en el banco.

El factor común de estas actividades tan diversas podría resumirse en una


palabra: experiencia. El objetivo es que los entrenados incorporen nuevas ideas,
habilidades y puntos de vista a partir de insights que surgen en diversas
actividades. En este sentido, alineados con el auge del gaming, en los procesos
de análisis de candidatos y capacitaciones surgen escenas que parecen salidas de
películas de ficción para niños, con adultos concentrados en juegos con piezas
de encastre.

Rodrigo Borgia es capacitador certificado en Lego Serious Play una metodología


creada por Lego (marca de juegos educativos) en conjunto con el MIT (Instituto
Tecnológico de Massachusetts) y el IMD (escuela de negocios de Suiza). Desde
de su empresa Gamifica, propone actividades lúdicas para que los colaboradores
puedan desarrollar habilidades blandas y conocimientos que generen un
impacto directo en su negocio. A través de diversas modalidades de talleres y
laboratorios, en los que las herramientas claves son los "ladrillos" de Lego,
industrias muy diversas -desde financieras, bancarias y farmacéuticas hasta
auditoría o metalmecánica- mapean y desarrollan recursos como la empatía, el
trabajo en equipo o la comunicación.

Según Borgia, "los workshops ayudan a bajar a tierra conceptos o planes de


trabajo. Tras una etapa de precalentamiento en la que los 'jugadores' se
familiarizan con la habilidad de contar una metáfora compleja a partir de una
consigna abierta, se plantean situaciones basadas en las competencias,
habilidades o skills que el cliente quiere evaluar o desarrollar. Al construir, las
manos están directamente conectadas con el cerebro, sin interferencias -como
en una reunión conmigo mismo para decidir qué construir antes de construir.
Esa construcción se combina en el relato o storytelling de lo construido a partir
de las propias bases y modelos de razonamiento".

El resultado positivo

A la hora de evaluar los resultados, los entrevistados no solo coinciden en que es


posible determinar un ROI -resultado de la inversión- positivo de la
capacitación a partir de la medición del "antes y después" de las tareas que
involucran las actividades blandas entrenadas, sino que son contundentes al
evaluar su impacto: "A las personas que piensan que esto es 'puro humo' les
diría que analicen cómo aprendieron a realizar sus trabajos. Van a ver que
siempre aparece una experiencia que incluye un componente emocional y un
otro que te enseñó cómo hacerlo de manera memorable para que pudieras llevar
lo aprendido a la práctica", afirma Ponce. Por su parte, Bergés concluye que "a
través del juego y otras experiencias nos damos cuenta de que por no consultar
con el resto del equipo nos va peor, perdemos tiempo. También aprendemos que
al dejar de trabajar en silos para interactuar desde el primer momento con
personas de todas las áreas, se ahorran un montón de procesos".
Kuperman también defiende las habilidades blandas: "Definitivamente siento
que desarrollar estas capacidades me ayudó a progresar en el trabajo; se trata de
herramientas valiosas que implican, al comenzar a explorarlas, una primera
etapa relacionada con el autoconocimiento. Se empieza desde uno mismo: tenés
que estar abierto a redescubrir y cuestionar desde dónde mirás. Al terminar la
capacitación, no siempre tenés tan claro cómo vas a aplicar lo que aprendiste,
pero después, en el día a día, siempre aparece la oportunidad de poner en juego
esa habilidad que entrenaste: la aplicación queda clara y surte efecto. Por eso
me parece muy valioso que la institución favorezca esta buena práctica, porque
de alguna forma la legitima y la reconoce como necesaria". Por su parte, Giullio
asegura que el impacto de las soft skills es tal que ya no le basta con presentarse
como solía hacerlo años atrás: "Hoy, si digo que soy licenciada en
Administración de Empresas, contadora o gestora cultural, no estoy dando una
descripción completa de mi perfil para aplicar a un puesto laboral. Las carreras
profesionales solo describen las habilidades técnicas. Por eso ahora me defino
como transdisciplinaria, ya que integro diferentes disciplinas y saberes para
encarar los desafíos con una nueva mirada. Se requieren habilidades
multidimensionales para afrontar las diversidades en cada rol".

Suave pero inexorablemente, las soft skills plantaron bandera. Entre todas, tal
vez, la más difícil de incorporar es, según Bergés, una de las más valiosas: "La
capacidad de desaprender para adaptarse, sobre todo para líderes con años en la
organización".
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/2142211-el-auge-de-los-cv-blandos-la-empatia-le-gana-
a-la-tecnica

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