ROMERO
- ORIGEN: Sur de Francia y otras regiones del Mediterráneo
- CLASIFICACION TAXONOMICA:
Familia: Lamiaceae
Clase: Magnoliopsida
Reino: Plantae
Filo: Magnoliophyta
Especie: Officinalis
Género: Rosmarinus
Orden: Lamiales
- NOMBRE CIENTIFICO: Rosmarinus officinalis L.
- NOMBRES VULGARES O POPULARES: Castellano: bendito, romero blanco,
romero común, romero coronario, romero de huerta, romero fino, romero hembra,
romero macho, romerón, romero peregrino, romero real, romiru, rosa de mar,
rosmarino, rumaní
- USOS MEDICINALES:
Por lo que respecta a su uso interno, el romero puede aplicarse en los
siguientes casos:
Debido a sus efectos estimulantes y tónicos favorece la
recuperación en el caso de las enfermedades respiratorias y del
aparato digestivo.
Por sus propiedades carminativas favorece la disminución de los
gases en el tubo digestivo, sobre todo tomado en infusión.
Posee un alto contenido de hierro y por este motivo puede ayudar
a superar su falta en ciertos casos de anemia.
Es una planta rica en antioxidantes y, por tanto, ayuda a neutralizar
los radicales libres, por lo que resulta muy útil en tratamientos
rejuvenecedores, así como coadyuvante en el tratamiento de
enfermedades como el alzhéimer, el SIDA o el
cáncer (colon, leucemia y cáncer de mama).
Antiguamente se le atribuían propiedades para fortalecer la mente
y mejorar la agilidad mental, así como para aliviar las jaquecas y
los periodos de astenia. Una investigación publicada en Avances
Terapéuticos en Psicofarmacología, confirma que el aroma de
romero puede mejorar la concentración, el rendimiento, la
velocidad y la precisión de una persona y, en menor medida, su
estado de ánimo.
Por sus propiedades bactericidas puede servir como complemento
de un tratamiento con antibióticos y algunos casos
de enfermedades de transmisión sexual.
En lo que a su uso externo se refiere encontramos diversas aplicaciones
del romero:
Es adecuado para mitigar los dolores musculares y
los calambres producidos por el esfuerzo físico, así como para
desinflamar o relajar los pies, por lo que su uso es bastante
frecuente entre los deportistas. Basta con realizar baños de romero
durante 15 o 20 minutos o con aplicar sobre la zona en cuestión
aceite de romero para notar sus efectos beneficiosos.
Realizar masajes sobre el cuero cabelludo con aceite de romero,
enriquecido con aceite de almendra, ayuda de manera notable a
mejorar la circulación de la zona y el nacimiento del cabello.
En los casos de uñas frágiles y quebradizas, evita que éstas se
rompan.
También es reconocido su uso para combatir el mal aliento y aliviar
las llagas y las inflamaciones.
Precauciones frente al romero
En cualquier caso, es muy importante tener en cuenta que un uso
excesivo y continuado del romero puede causar toxicidad, generando
desde vómitos a edema pulmonar.
No conviene abusar de uso, ya que al tener propiedades estimulantes
puede provocar episodios de ansiedad e insomnio.
Hay que tener en cuenta que el romero podría provocar interacciones al
ser tomado junto con algunos medicamentos, como anticoagulantes
(warfarina, aspirina), diuréticos (hidrocolorotiazida y furosemida), litio, o
inhibidores de la ECA para la presión arterial.
- FORMA DE EMPLEO:
- Infusión: agregar a una taza de agua a punto de hervir una cucharadita de
hojas. Dejar en reposo cinco minutos y beber.
- Tintura: colocar en un frasco 200g de romero y agregar un litro de alcohol al
70%. Agitar bien y dejar en reposo de 7 a 10 días tapado, agitarlo una vez al
día, filtrar y guardar en un frasco protegido de la luz.
- Pomada: calentar en primer lugar la tintura a baño maría hasta reducir 5 veces
su volumen (de un litro a 200 ml). Fundir también a baño maría 1 kg de vaselina
blanca y agregarle 100ml del concentrado. Dejar enfriar mezclando bien.
- Loción: colocar en un frasco 200g de romero y agregarle un litro de alcohol al
96%. Agitar bien y dejar en reposo 10 días en un frasco cerrado, mezclar una
vez por día. Filtrar y guardar en un frasco protegido de la luz. Al usarla se debe
tener en cuenta que mancha la ropa.
- Inhalaciones: agregar un litro de agua hirviendo sobre un puñado de hojas.
Cubrirse la cabeza con una toalla y respirar sus vapores a suficiente distancia
para evitar quemarse.