En Economía, un oligopolio es una forma de mercado en el que el mercado o
industria está dominado por un pequeño número de vendedores (oligopolio).
"para vender". Debido a que hay pocos vendedores, cada oligopolista es
probable que sea consciente de las acciones de los demás. Las decisiones de la
empresa influyen en la industria, y se ven influidas por las decisiones de otras
empresas. La planificación estratégica por miembros del oligopolio debe tener
en cuenta las posibles respuestas de los participantes del mercado.
El Oligopolio es una forma de mercado habitual. Como una descripción
cuantitativa de oligopolio, para medir si existe o no oligopolio, se usa el
coeficiente de concentración de las cuatro mayores empresas de ese
mercado/producto/servicio, expresando la cuota de mercado de las cuatro
empresas más grandes en una industria como un porcentaje. Por ejemplo en
2008, Verizon, AT & T, Nextel en conjunto controlaban el 89% del mercado de
la telefonía movil en [Link].
La competencia oligopolística
puede dar lugar a una amplia
gama de diferentes resultados.
En algunas situaciones, las
empresas pueden emplear
prácticas comerciales restrictivas
(colusión, el reparto de
mercados, etc) para subir los
precios y limitar la producción
comportándose de manera
similar a un monopolio. En caso de que exista un acuerdo formal de dicha
colusión, esto se conoce como un cártel. Un primer ejemplo de un cártel es la
OPEP que tiene una profunda influencia en el precio internacional del petróleo.
Las empresas a menudo se unen en un intento por estabilizar los mercados
inestables, a fin de reducir los riesgos inherentes a estos mercados para la
inversión y el desarrollo de productos. Hay restricciones legales a la colusión en
la mayoría de los países. No tiene que ser un acuerdo formal para que tenga
lugar la concertación (a pesar de que el acto sea ilegal, debe haber una
comunicación real entre empresas), por ejemplo, en algunos sectores existe un
líder informal en el mercado que fija los precios a los otros productores, es
conocido como el liderazgo de precios.
La competencia monopolística es un tipo de competencia imperfecta tal que
muchos productores venden productos en un mercado pero los productos no son
idénticos (productos heterogéneos), sino que se diferencian entre sí por la marca,
la calidad o la ubicación. En la competencia monopolística, una firma toma los
precios de sus rivales como dato y pasa por alto el impacto de sus propios
precios en los precios de otras empresas.
En un mercado de competencia monopolística, las empresas pueden comportarse
como monopolios en el corto plazo, incluyendo el uso del poder de mercado
para generar ganancias. A la larga, sin embargo, otras empresas entrarán en el
mercado y los beneficios de esa supuesta diferenciación disminuirán y el
mercado se comportará como un mercado de competencia perfecta. Sin embargo
en casos en que la racionalidad del consumidores baja (marcas), la competencia
monopolística puede convertirse en monopolio natural, incluso con la ausencia
total de intervención del gobierno. Ejemplos de mercados con competencia
monopolística serían el de libros de texto, restaurantes, cereales, ropa, zapatos, y
las industrias de servicios en las grandes ciudades.
Los mercados de competencia monopolística tienen las siguientes
características:
Hay muchos productores y muchos consumidores en el mercado, y
ninguna empresa tiene el control total sobre el precio de mercado.
Los consumidores perciben que no solo hay diferencias de precios entre
los productos de los competidores.
Hay pocas barreras a la entrada y salida.
Los productores tienen algún grado de control sobre el precio.
Las características de largo plazo de un mercado de competencia monopolística
son casi lo mismo que un mercado perfectamente competitivo. Así la diferencia
entre un mercado de competencia perfecta y otro de competencia monopolística
es que en el segundo la empresa tendrá más control sobre el mercado ya que al
no ser productos identicos parte de sus clientes priorizan su producto o servicio
frente a los de la competencia por lo que tiene cierto nivel de actuación sobre los
precios; una subida de precios no tiene porque acarrear una reducción en el
volumen de ventas como si pasaría en un mercado
de competencia perfecta segido por la oferta y demanda.