Tributa Rio
Tributa Rio
El crédito publico y la deuda publica. La operación de crédito publico, como mecanismo jurídico para obtener recursos,
da lugar, de forma inmediata, al nacimiento de una deuda, origen de un gasto publico.
Articulo 4º, 75º y 124CN. En primer lugar hay que tener en cuenta la referencia contenida en el art 4º CN, según el cual
el gobierno federal provee a los gastos de la Nacion con los fondos del tesoro formados del producto “de los empréstitos
públicos y operaciones de crédito publico que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nacion, o para empresas
de ultilidad Nacional”.
En esta clausula se plasma el carácter acotado que debe tener el crédito publico, en la medida en que su uso solo es
legitimo respecto de ciertos fines o a ciertas situaciones de ahí que se lo haya considerado un recurso de carácter
extraordinario.
Complementariamente, el art 75CN al enumerar las atribuciones del Congreso, incluye, en su inc 4º la de “contraer
empréstitos sobre el crédito de la nación” y en su art 7 la de “arreglar el pago de la deuda interna y exterior de la
nación”.,
En el art 120 las provincias pueden “ celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política
exterior de la Nacion y no afecten las facultades delegadas al Gobierno Federal o el crédito publico de la Nacion: con
conocimiento del Congreso Nacional.”
Sòlo el congreso es el órgano autorizado para disponer operaciones de crédito publico y para arreglar la deuda del
Estado.
Se trata de una derivación del principio de reserva de ley en materia financiera, que se especifica respecto del crédito y
la deuda publicas.
Corti coincide en que el núcleo de la actividad financiera pública CONSISTENTE EN OBTENER INGRESOS Y EFECTUAR
EROGACIONES. Sin embargo, señala que dicha definición no es suficiente puesto que la misma nada indica 1) respecto de
los modos, medios, formas, criterios, límites, oportunidades o mecanismos para desarrollar esa actividad ni de 2) la
finalidad de todos esos ingresos.
Es por ello que en miras a la definición de gasto público, Corti hace hincapié en el criterio a partir del cual va a ser
definido dicho fenómeno. Al respecto, sostiene que cualquiera sea la caracterización de los gastos públicos, éstos tienen
un aspecto jurídico y que por ende, sería tachable de reduccionista un análisis del fenómeno que obviara la dimensión
jurídica del gasto. Como se ve, el interés de Corti radica en ENFATIZAR EL CARÁCTER EMINENTEMENTE JURÍDICO DEL
GASTO PÚBLICO. A partir de allí, comienza a analizar cuál es la definición de “gasto público” que surge del contexto
jurídico.
LAS OPERACIONES DE CRÉDITO PÚBLICO . SON TODAS LAS TÉCNICAS JURÍDICAS MEDIANTE LAS CUALES EL ESTADO
OBTIENE RECURSOS FINANCIEROS OBLIGÁNDOSE, DE FORMA CORRELATIVA, A DEVOLVER EN CIERTO PLAZO, LA SUMA
OBTENIDA, MÁS UN INTERÉS.
Por su parte, el artículo 56 de la LAF define al crédito público como: LA CAPACIDAD QUE TIENE EL ESTADO DE
ENDEUDARSE CON EL OBJETO DE CAPTAR MEDIOS DE FINANCIAMIENTO PARA REALIZAR INVERSIONES REPRODUCTIVAS,
PARA ATENDER CASOS DE EVIDENTE NECESIDAD NACIONAL, PARA REESTRUCTURAR SU ORGANIZACIÓN O PARA
REFINANCIAR SUS PASIVOS, INCLUYENDO LOS INTERESES RESPECTIVOS.
ARTÍCULO 75 INCISOS 4 Y 7 DE LA CN: Rol del PLN en las operaciones de crédito público.
Complementariamente, el artículo 75, al enumerar las atribuciones del congreso, incluye en su inciso 4 la de “CONTRAER
EMPRÉSTITOS” y en su inciso 7, la de “ARREGLAR EL PAGO DE LA DEUDA INTERNA Y EXTERIOR DE LA NACIÓN”.
ARTÍCULO 58 DE LA LAF
El artículo 58 de la LAF distingue, por un lado, la deuda interna de la externa y por otro, la deuda directa de la indirecta: *
Por DEUDA INTERNA se entiende la contraída con personas RESIDENTES O DOMICILIADAS EN LA ARGENTINA Y CUYO
PAGO PUEDA SER EXIGBLE DENTRO DEL TERRITORIO NACIONAL.
* Por DEUDA EXTERNA, se entiende la contraída con PERSONAS NO RESIDENTES O NO DOMICILIADAS EN LA ARGENTINA,
CON OTROS ESTADOS U ORGANISMMOS INTERNACIONES, Y CUYO PAGO PUEDA SER EXIGIBLE FUERA DEL TERRITORIO
NACIONAL.
Dado que los títulos de la deuda pública son libremente transmisibles, es difícil saber, en un momento dado, si la deuda
es interna o externa. Por ése motivo, el criterio más relevante para determinar de qué tipo de deuda se trata no es la
residencia o domicilio, sino el lugar en donde resulta exigible.
* Por DEUDA DIRECTA se entiende la que ES CONTRAÍDA POR LA ADMINISTRACIÓN EN SU CALIDAD DE DEUDOR
PRINCIPAL.
* Por DEUDA INDIRECTA se entiende la que ES CONTRAIDA POR OTRA PERSONAS, PÚBLICA O PRIVADA, PERO QUE
CUENTA CON EL AVAL, FIANZA O LA GARANTÍA DEL ESTADO NACIONAL.
- Empréstitos forzosos. Ahorro obligatorio: Los empréstitos forzosos importan una suerte de mutuo (préstamo de uso de
una suma de dinero), pero que, en este caso, viene establecido de manera coactiva por el legislador, tornando
irrelevante la voluntad del particular. Se trata por ello de un tributo, asimilable al impuesto, en tanto basta que haya
capacidad contributiva gravable para que la obligación se configure, sin necesidad de la existencia de una actividad
estatal específicamente dirigida al contribuyente, pero que se diferencia del resto de los impuestos pues el empréstito
forzoso no implica una detracción patrimonial a título definitivo, sino que el capital habrá de reintegrarse
posteriormente. En la argentina, con la denominación de “ahorro obligatorio”, se aplicaron empréstitos forzosos, creados
por ley del congreso nacional.
Hay en el texto constitucional un artículo
indudablemente central, el cuarto o “clausula financiera”, que todavía conserva su redacción histórica y que expresa la
clara voluntad constitucional de vincular ingresos y gastos públicos:
“El gobierno federal provee a los gastos de la Nación con fondos del Tesoro nacional formado del producto de derechos
de importación y exportación, del de la venta colocación de tierras de propiedad nacional, de la renta de Correos, de las
demás contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso General, y de los
empréstitos y operaciones de crédito que decrete el mismo Congreso para urgencias de la Nación
, o para empresas de utilidad nacional”.
El segundo artículo fundamental en la materia es el 75, que al enumerar las atribuciones del Poder Legislativo federal
incluye, en su inc. 8°, la referencia a la potestad presupuestaria. Es así que corresponde al Congreso de la Nación:
“Fijar anualmente, conforme a las pautas establecidas en el párr. 3 del inc. 2° de este artículo, el presupuesto general de
gastos y cálculo de recursos de la administración nacional, sobre la base del programa general de gobierno y al plan de
inversiones públicas y aprobar o desechar la cuenta de inversión” es por ello que se le otorga al Poder Legislativo de
manera exclusiva la potestad presupuestaria, al enunciarse un principio de reserva de ley en la materia. Esto debe
complementarse con otras disposiciones expresas que son afines y que especifican e lprincipio de reserva de ley. Por un
lado, se encuentran las expresas atribuciones de potestades presupuestarias al Presidente y al Jefe de Gabinete. El inc.
10 del art. 99 establece que el Presidente de laNación:
“Supervisa el ejercicio de la facultad del Jefe de Gabinete de Ministros respecto de la recaudación de las rentas de la
Nación y de su inversión, con arreglo a la Ley de Presupuesto de Gastos Nacionales”.
Mientras que el art. 100 dispone que es atribución del Jefe de Gabinete de Ministros:
“Enviar al Congreso los proyectos de Ley de Ministerios y de Presupuesto Nacional, previo tratamiento en acuerdo de
gabinete y aprobación del Poder Ejecutivo”, inc. 6°.
“Hacer recaudar las rentas de la Nación y ejecutar la Ley de Presupuesto Nacional”, inc. 7°. El primer aspecto a destacar
es que, de acuerdo al texto constitucional, la decisión presupuestaria se encuentra sujeta a pautas, es decir, a principios
jurídicos. En la medida en que las pautas están contenidas en la Constitución se trata de principios constitucionales.
Principios constitucionales y control judicial de constitucionalidad son dos momentos jurídicos inseparables. El inc. 8° del
art. 75 enfatiza lo que ya expresaba la cláusula financiera contenida en el histórico art. 4°: la unidad constitucional de la
actividad financiera pública y la unidad constitucional del derecho financiero. El inc. 8° dispone que la Ley de
Presupuesto debe efectuarse conforme a las pautas establecidas en el párr. 3° del inc. 2° del propio art. 75, donde se
establece lo siguiente:
“La distribución entre la Nación, las provincias y la ciudad de Buenos Aires, y entre
éstas, se efectuará en relación directa a las competencias, servicios y funciones de cada una de ellas contemplando
criterios objetivos de reparto; será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo,
calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”.
Igualdad (art. 16, CN)Los principios constitucionales tributarios y presupuestarios se sostienen una fuentecomún, que no
es otra que el derecho constitucional financiero o constitución financierao régimen constitucional del [Link] cláusula
financiera es el art. 4° y la presupuestaria el art. 75 inc. 8°.LA FORMA FEDERALHay rasgos estructurales que plasman de
manera peculiar la forma federal del Estado.a)
CAPÍTULO IV
PRINCIPIOS JURÍDICOS DE LA TRIBUTACIÓN Por JOSÉ OSVALDO CASÁS.
B) LOS PRINCIPIOS JURÍDICOS DE LA TRIBUTACIÓN EN PARTICULAR
LEGALIDAD. - El principio de legalidad requiere para la sanción de las leyes tributarias de la necesaria participación de los
órganos depositarios de la voluntad popular, cualquiera sea su denominación y modo de funcionamiento según la
tradición institucional y el tipo de organización política adoptada (parlamento, cortes, asamblea general, congreso,
legislatura, sala de representantes, concejo deliberante, etc.), y se ha convertido en un común denominador del Estado
constitucional contemporáneo independientemente de que se aluda a él como principio de legalidad o de reserva de ley
tributaria.
El principio de legalidad puede ser considerado en la rama jurídica tributaria desde dos perspectivas diferentes. La
primera, referida a las fuentes del derecho y la jerarquía de los preceptos apta para ejercitar la potestad tributaria
normativa.
La segunda, atinente al obrar de la Administración y a su sometimiento a la ley en el ejercicio de la potestad tributaria
aplicativa.
a) EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD EN LA FAZ NORMATIVA. La doctrina jurídica argentina identifica bajo la denominación
"principio de legalidad tributaria", la inveterada regla que se expresa en el aforismo latino nullum tributum sine lege
El profesor JUAN CARLOS LUQUI aborda el principio al ingresar en la consideración de la causa fuente de la obligación
tributaria, que, para él, se ubica en la ley formal y material. Es decir, conforme a nuestro ordenamiento constitucional, la
sancionada por el Congreso o las legislaturas de provincia y con contenido sustancial normativo el de legalidad,
consignando que también es conocido como principio de reserva de ley.
D) PREFERENCIA DE LEY TRIBUTARIA. Ahondaremos ahora en la diferencia entre reserva de ley y preferencia de ley. La
reserva de ley, como se dijo, convierte por mandato constitucional una parcela. Dentro del universo del ordenamiento
jurídico -en nuestro caso la correspondiente a la creación, modificación, exención, cancelación, derogación de tributos y
la relativa a la definición de sus elementos estructurales-, en un ámbito en el cual solamente puede actuar la ley formal
material, esto es, en nuestro ordenamiento constitucional, la sancionada por el Congreso federal, las legislaturas
provinciales o los concejos municipales. En cambio, la preferencia de ley se deriva del hecho de que en el ordenamiento
legislativo, no ya en el constitucional, mediante preceptos con rango de ley ordinaria, se definan ciertas materias como
privativas de la ley.
EL SISTEMA DE "RESERVA DE LEY" ORTODOXO; RÍGIDO O ABSOLUTO. A tenor de este sistema, la ley formal (esto es, la
sancionada por los órganos depositarios de la voluntad general: congreso, parlamento, cortes, asamblea general,
legislaturas, concejos deliberantes, etc.), además de sancionar el tributo, debe contemplar todos los elementos
esenciales, como la definición de la hipótesis de incidencia tributaria -comprendiendo los estructurales: material,
personal, temporal, y espacial; cuanto los cuantitativos: base de cálculo y tarifa-; exenciones u otros beneficios;
mecanismo determinativo; e ilícitos y sanciones.
Es decir que fisco y contribuyente deben estar sometidos por igual a la ley y a la jurisdicción, resaltándose que "no hay
tributo sin ley que lo establezca" y que "nadie puede ser juez en su propia causa".
LOS SISTEMAS DE "RESERVA DE LEY" ATENUADA, FLEXIBLE O RELATIVA. Se enrolan en el sistema de reserva de ley
atenuada, flexible o relativa, los actuales textos constitucionales de Italia, Portugal, España, México y Brasil. Las notas
comunes de esta innovación -salvo cuando se han seguido cursos de acción de hecho, y por ende inconstitucionales-,
fueron sistematizadas por el profesor RAMÓN VALDÉS COSTA de la siguiente forma:
1) el desplazamiento de la competencia legislativa del parlamento al Poder Ejecutivo está organizado a nivel
constitucional;
2) tiene carácter excepcional;
3) está limitada en cuanto al tiempo y a la materia;
4) está subordinada al Poder Legislativo, ya sea por la vía de la autorización o la ratificación;
5) los instrumentos jurídicos son: la delegación de competencias hecha por los parlamentos, que es el más
utilizado, y los decretos leyes (o medidas provisorias) dictados por el Poder Ejecutivo por propia iniciativa.
EL SISTEMA DE "RESERVA DE LEY" AGRAVADO. Una modalidad de la reserva de ley tributaria que el derecho comparado
muestra en franco retroceso e, incluso, casi en extinción, es aquélla en la cual el establecimiento de las prestaciones
patrimoniales coactivas para el sostenimiento del Estado requiere de trámites parlamentarios más estrictos o de
mayorías calificadas, a diferencia de lo que ocurre en las iniciativas que versan sobre otras materias.
Un ejemplo de sistema de reserva de ley agravada en lo concerniente a la creación de tributos, lo encontramos en la
Constitución de la República Oriental del Uruguay de 1967, donde puede leerse: "Art. 87. Para sancionar impuestos se
necesitará el voto conforme de la mayoría absoluta del total de componentes de cada cámara".
PRINCIPIO DE IGUALDAD. - La idea de garantizar la igualdad ante la ley, como reacción frente a los privilegios tan
difundidos durante L'Ancien Régime, se convirtió en uno de los postulados fundamentales impulsados por la Revolución
Francesa, a punto de ser expresamente recogida en la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano del 26 de
agosto de 1789”.
Bien podría distinguirse -como lo han hecho muchos autores- entre igualdad formal e igualdad real; igualdad jurídica e
igualdad económica; igualdad absoluta e igualdad relativa.
Entendemos que la igualdad constituye un principio, en la Argentina incluso anterior a las normas constitucionales que
hoy nos rigen, en tanto refleja una aspiración colectivamente sentida en punto a la organización del derecho en su
conjunto.
Conforme DINO JARACH, en el caso de la Constitución argentina, la igualdad no es una mera-enunciación de propósitos
sino una norma imperativa que obliga en lo tributario "a los legisladores a un comportamiento determinado", actuando
como "límite al poder fiscal y a su ejercicio... con la consecuencia de que si éste lo viola, el Poder Judicial, como supremo
intérprete de la Constitución, puede invalidar la ley que infrinja este principio".
IGUALDAD ANTE LA LEY. Como ya lo señalamos, la idea de la igualdad de todos ante la ley fue una de las aspiraciones
que impulsaron la Revolución Francesa y que se plasmaría en la Declaración de los Derechos del Hombre y del
Ciudadano, al proclamar que "los hombres nacen libres e iguales en derechos", como reacción frente a las características
políticas y sociales propias de la dominación monárquica absolutista que condujeron a una atribución inequitativa y
desproporcionada de cargas tributarias a las clases más pobres, quedando exoneradas de ellas, en virtud de las
inmunidades y privilegios, los integrantes de la nobleza, quienes en dicha sociedad estamental también quedaban al
margen de prestar el servicio militar y, de ordinario, al sometimiento, en virtud de los fueros personales, a la jurisdicción
común.
Entonces se postuló el principio de la universalidad de la ley a través de un sistema de normas que tuviera como
destinatario al conjuntó de la sociedad, reaccionando contra las diferencias y privilegios hasta ese momento vigentes. El
Estado, siendo que las leyes serían universales y abstractas, se abstenía de actuar en el área socioeconómica, limitándose
a ordenar las relaciones de carácter civil y penal.
IGUALDAD EN LA LEY. En 1875 "el principio de la igualdad de todas las personas ante la ley, según la ciencia y el espíritu
de nuestra Constitución, no es otra cosa que el derecho a que no se establezcan excepciones o -privilegios que excluyan
a unos de lo que se concede á otros en iguales circunstancias, de lo que se sigue forzosamente que la verdadera igualdad
consiste en aplicar a los casos ocurrentes la ley según las diferencias constitutivas de ellos, y que cualquiera otra
inteligencia o aceptación de este derecho es contraria a su propia naturaleza e interés social”.
IGUALDAD POR LA LEY. Como con justeza lo señala el profesor RAMÓN VALDÉS COSTA, tiende a afirmarse la convicción
de que el Estado no puede permanecer prescindente ante las marcadas desigualdades económicas y sociales que se
observan en los distintos países, más allá de que los modos de encarar la cuestión en busca de la justicia social nos
enfrente a un problema de naturaleza política que deberá ser resuelto discrecionalmente por el legislador de cada
nación.
El art. 75, inc. 2, en lo referente a la ley de coparticipación tributaria, párr. 3°, a que la distribución "será equitativa,
solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en
todo el territorio nacional"; inc. 8, respecto del presupuesto general de gastos y cálculo de recursos de la Administración
nacional, a fijarlo "conforme a las pautas establecidas en el párr. 3° del inc. 2 de este artículo"; inc. 19, a "proveer lo
conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social", agregando, también, que debe orientar su
acción "al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio; promover políticas diferenciadas que
tiendan a equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones", concluyendo en materia de educación, que
la misma debe tender a asegurar "la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna", inc. 23, a
"legislar y promover medidas de acción positiva que garanticen la igualdad real de oportunidades y de trato, y el pleno
goce y ejercicio de los derechos reconocidos por esta Constitución y por los tratados internacionales vigentes sobre
derechos humanos".
IGUALDAD DE LAS PARTES DE LA OBLIGACIÓN TRIBUTARIA. Participamos plenamente de uno de los aportes más
trascendentes del profesor RAMÓN VALDÉS COSTA a la consolidación dogmática de esta rama jurídica, consistente en su
incansable prédica en favor del más pleno reconocimiento del principio de la igualdad de las partes de la relación
jurídico-tributaria, a cuyo tenor el Estado acreedor de la obligación y el contribuyente deudor están, Igualmente,
sometidos a la ley y a la jurisdicción, por no haber tributo sin ley que lo establezca y porque nadie puede ser juez en su
propia causa.
CAPACIDAD CONTRIBUTIVA. Su significado consiste en la aptitud económica de los obligados tributarios para afrontar
prestaciones patrimoniales coactivas con las cuales brindar cobertura a los gastos públicos y satisfacer otras necesidades
del Estado.
Así entonces, por lo menos puede ser contemplado desde tres perspectivas:
a) Como fundamento ético - jurídico del deber de contribuir, deber indispensable para la existencia del Estado y
la efectiva garantía de la libertad del ciudadano -al respecto ha sostenido WALTER SCHICK que "con los impuestos se
compra, por así decirlo, la libertad personal';
b) como base de medida, a partir de la cual habrá de fijarse la carga fiscal concreta que deberá soportar cada
contribuyente
c) como límite infranqueable de la potestad tributaria normativa, ya que no podrá haber gravamen donde no
exista capacidad contributiva – razón y fundamento de los mínimo de sustento exentos en el Impuesto a la renta - , o por
encima de la misma – lo que nos aproxima a la noción de confiscatoriedad –, pues de lo contrario se atentaría contra la
propiedad privada, vaciándola de contenido.
La capacidad económica va a ser apreciada de manera más subjetiva y atendiendo a especiales situaciones personales de
los titulares; nace así la capacidad de prestación
La capacidad económica, que mostraba la riqueza en forma real y objetiva, o la capacidad de prestación, que lo hizo de
manera subjetiva y personal, se convertirá ahora en la capacidad contributiva, es decir, en una capacidad que, si es cierto
reposa sobre la riqueza, lo hace ahora con fines concurrentes al fin fiscal que antes perseguía. Se armoniza de esta
manera el fin fiscal con otros fines de naturaleza política, económica y social".
La capacidad contributiva es una apreciación de la riqueza de los contribuyentes y de su aptitud para contribuir a los
recursos del Estado. Este concepto implica dos elementos constitutivos: la existencia de una riqueza o una manifestación
de riqueza, en el aspecto objetivo, y una evaluación de los gobernantes en ejercicio del poder fiscal, de la
correspondiente idoneidad para contribuir al público erario.
RECURSOS TRIBUTARIOS
Los recursos tributarios son aquellos que el Estado obtiene mediante el ejercicio de su poder de imperio o sea por leyes
que crean obligaciones a cargo de sujetos -individuos y entidades- en la forma y cuantía que dichas leyes establezcan.
Característica común de los recursos tributarios en su obligatoriedad por imperio de la ley, siendo ésta -a su vez- fuente
de las obligaciones tributarias dentro del marco de las facultades y de los límites que establezcan las constituciones
modernas.
Tributo es toda (1) PRESTACIÓN OBLIGATORIA, (2) GENERALMENTE EN DINERO, (3) EXIGIDA POR EL ESTADO EN EL
EJERCICIO DE SU PODER DE IMPERIO, (4) QUÉ TIENE COMO FUENTE LA LEY FORMAL O MATERIAL, (5) QUE NO
CONSTITUYE SANCIÓN DE ACTO ILÍCITO, (6) QUE ATIENDE AL PRINCIPIO DE CAPACIDAD CONTRIBUTIVA DE LOS
OBLIGADOS, (7) SALVO AQUELLOS INSPIRADOS EN PROHIBIR O DESALENTAR ACTIVIDADES O CONDUCTAS, (8) CON EL
FIN PRINCIPAL DE GENERAR RECURSOS Y EL FIN SECUNDARIO DE ALCANZAR OTROS OBJETIVOS, (9) QUE NO SE AGOTA
EN LAS CATEGORÍAS TRADICIONALES DE IMPUESTOS, TASAS Y CONTRIBUCIONES.
ESPECIES DE TRIBUTOS
En general, la doctrina adhiere a la CLASIFICACIÓN TRIPARTITA y considera que hay, al menos, tres especies de tributos:
LOS IMPUESTOS, LAS TASAS Y LAS CONTRIBUCIONES. Asimismo, existe una CLASIFICACIÓN BIPARTITA entre TRIBUTOS
VINCULADOS (aquellos en los que, respecto del hecho imponible, existe alguna relación con una actividad del poder
público, como en las tasas y las contribuciones) Y NO VINCULADOS (aquellos en los que no se requiere ninguna actividad
por parte del estado, como en los impuestos).
LAS TASAS
Generalidades
La tasa es un tributo caracterizado por la prestación de un servicio público individualizado hacia el sujeto pasivo.
Se entiende que, como tributo, es un recurso obligatorio cuya fuente es la ley y tiene carácter coercitivo; no tiene, pues
el carácter de precio.
La tasa es una PRESTACIÓN OBLIGATORIA, ESTABLECIDA POR LEY de acuerdo al PRINCIPIO DE CAPACIDAD
CONTRIBUTIVA y debida al estado en virtud de una ACTIVIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN dirigida hacia el particular.
EL SERVICIO O LA ACTIVIDAD COMO REQUISITO DE LA TASA
Un elemento distintivo y esencial para confirmar la existencia de una tasa, es la vinculación entre el contribuyente y
determinada actividad estatal.
- Naturaleza del servicio: Esta actividad vinculante, conforme a buena parte de la doctrina, debe ser
inherente a la soberanía estatal, es decir, debe tratarse de un servicio público propio del estado, insusceptible de ser
prestado por los particulares, tales como la defensa del exterior, la actividad legislativa, la administración de justicia, el
mantenimiento del orden interno, las relaciones exteriores, etc.
Es un fenómeno financiero, cuya importancia presupuestaria es escasa y totalmente desproporcionada con las
controversias doctrinales a que ha dado origen.
Hay quienes afirman que la tasa es la contraprestación obligatoria del uso de servicios inherentes al Estado como poder
público.
Otros, entre los que nos encontramos, sostienen que las actividades inherentes al Estado, consisten en servicios
divisibles, constituyen un fenómeno variable a través de la historia y según las instituciones peculiares de cada país.
Precisamente, la ampliación de la esfera de acción del Estado ha motivado la adopción de tareas y cometidos que antes
correspondían a la esfera privada, pero políticamente no dejan de ser inherentes al Estado, de acuerdo con las nuevas
concepciones de su misión y de sus funciones.
Hay quienes afirman que las tasas no pueden exceder el costo de servicio.
Se contesta fácilmente que no se puede supeditar la naturaleza del tributo a un requisito de imposible cumplimiento,
como lo sería el cálculo del costo del servicio y la parte correspondiente a cada usuario.
Hay quienes sostienen que las tasas, por su vinculación con la prestación de un servicio estatal, implican la afectación de
lo recaudado a la financiación del servicio mismo.
Se puede objetar que esta afectación no es una consecuencia necesaria de la vinculación del tributo con la prestación de
un servicio.
La universalidad del presupuesto exige que con lo recaudado por tasas se vuelque a la masa de los recursos, sin
afectación a la financiación del servicio en cuestión.
- Existencia del servicio y su puesta a disposición: El servicio puede o no ser utilizado por el contribuyente, pero en
todos los casos tiene que haber tenido la posibilidad de haberlo usado, es decir, tiene que haber estado disponible
pues es éste el presupuesto de hecho que habilita el cobro de la tasa.
En efecto, la inexistencia del servicio hace improcedente el cobro de la tasa correspondiente. La carga de la prueba
sobre la existencia o no del servicio ha sido también un tema debatido con soluciones jurisprudenciales diversas.
Mayoritariamente, se ha concluido que existe una inversión de la carga de la prueba, de modo que es la administración
quien debe probar la existencia del servicio, por ser quien tiene a disposición la información a ella referida.
- Voluntad o consentimiento del contribuyente: Siendo la tasa y un tributo y por ende, exigible de forma coactiva, el
contribuyente no puede soslayar su obligación de abonarla, rehusando la utilización del servicio
- Costo del servicio: * El primer tope que tendrá este gravamen será que su recaudación no podría superar el costo
global del servicio retribuido. Si lo que se recauda supera más allá de lo razonablemente calculado para el costo del
servicio, no habría causa para el cobro de esa suma excedente, la que debería ser reintegrada a los contribuyentes.
La jurisprudencia se ha ocupado de aclarar que en cuanto a la relación entre la tasa y el costo del servicio, no se trata de
establecer una relación matemática, sino que se trata de una cuestión que debe dilucidarse en cada caso para
determinar si el resultado al que se arriba excede la razonabilidad mencionada.
Tanto la doctrina como la jurisprudencia coincidente en admitir que el principio de capacidad contributiva debe ser
debidamente teniendo en cuenta al momento de imponer el pago de cualquier tributo, incluyendo las tasas.
De lo afirmado, se siguen dos conclusiones:
1) En función de dicho principio y mediante exenciones o reducciones, el estado puede aligerar la carga de aquellos
sujetos con menor capacidad contributiva, no obstante haber recibido el servicio de que se trate.
2) Si lo recaudado por la tasa está destinado a la financiación del servicio de que se trata, lo que se deja de recaudar,
como consecuencia de la aplicación de lo antedicho, debería ser compensado mediante un tributo proporcionalmente
mayor a cargo de aquellos que sí exteriorizan dicha capacidad, por lo cual, en tanto exista razonable equivalencia entre
el producto y el costo global del servicio estatal vinculado, no habría objeciones que formular.
CONTRIBUCIONES ESPECIALES
Con este nombre y otros equivalentes en distintos países e idiomas, se reconocen tributos que la ley establece sobre los
dueños de inmuebles que experimentan un incremento de su valor como consecuencia de una obra pública construida
por el Estado u otras entidades públicas territoriales.
Las contribuciones son PRESTACIONES OBLIGATORIAS, ESTABLECIDAS POR LEY de acuerdo al PRINCIPIO DE CAPACIDAD
CONTRIBUTIVA y debidas al estado en virtud de una ACTIVIDAD DE LA ADMINISTRACIÓN dirigida hacia el particular, que
le reporta al particular una VENTAJA O BENEFICIO ACTUAL O FUTURO.
Debe existir un nexo de causalidad entre la actividad del estado y el beneficio real para el contribuyente.
En este punto la contribución se diferencia de la tasa porque en ella puede o no derivarse una ventaja para el
contribuyente por la puesta a disposición del servicio. En cambio, en el caso de las contri buciones debe existir un
BENEFICIO REAL Y EFECTIVO para el sujeto pasivo de la obligación tributaria (por ejemplo, un aumento en el valor de sus
bienes o el ahorro de un gasto).
El beneficio mencionado debe ser apreciado objetivamente, con independencia de la voluntad o deseo se las personas
obligadas al pago de la contribución. Ello porque puede ocurrir el caso, muy frente en las “contribuciones de obras
públicas”, de que la obra, si bien económicamente beneficia al inmueble, tal beneficio no sea deseado por el
contribuyente.
Además de las diferencias que hacen al beneficio real y efectivo recibido por el contribuyente, cabe destacar las
siguientes:
2) En las contribuciones la obra o el servicio debe ser efectivamente brindado en tanto en la tasa, basta con el que
servicio sea puesto a disposición del contribuyente.
3) La actividad llevada a cabo por el estado en las contribuciones especiales generalmente es de naturaleza económica y
podría ser ejecutada tanto por el estado como por los particulares, mientras que en las tasas, la naturaleza de la
actividad estatal es inherente al estado.
ALGUNOS TIPOS DE CONTRIBUCIONES TÍPICAS
Si bien la gama de contribuciones especiales es amplia, las dos más frecuentes son las de mejoras y las de seguridad
social:
- Contribución de mejoras: En la contribución de mejoras se retribuye parte del costo de una obra pública estableciendo
ese tributo sobre aquellos habitantes que se hayan beneficiado especialmente por su realización al haber experimentado
el aumento en el valor de sus propiedades y teniendo como límite total el gasto realizado y como límite individual el
incremento de valor del inmueble beneficiado.
Por ejemplo, en la construcción de una plaza, pavimentación de una calle, realización de veredas, construcción de un
puente o viaducto, etc, hay un beneficio particular para ciertos habitantes que por su proximidad ven incrementado el
valor de sus inmuebles a raíz de la actividad estatal.
- Contribuciones de seguridad social: Contribuciones destinadas a la seguridad social, son aquellas a cargos de los
trabajadores y empleadores.
Como los beneficios van dirigidos fundamentalmente a éstos últimos (en la medida en que el trabajador obtendrá un
beneficio directo de la seguridad social), se ha sostenido que tendrían el carácter de contribuciones especiales las que
ellos efectúan, mientras que las que están a cargo de los empleadores participarían de la naturaleza de los impuestos.
Sin embargo, algunos autores consideran que también los empleadores reciben beneficios de las contribuciones que
realizan en tanto se disminuyen los gastos individuales del empleador en materia de asistencia médica y de previsión de
riesgos de invalidez y vejez.
- Peaje:
El peaje es también un tributo exigido como contraprestación por la utilización de una obra pública (por ejemplo, rutas,
caminos, viaductos, puentes, canales navegables, vías férreas, etc.).
El derecho de peaje se utiliza en muchos países para cubrir los gastos de construcción, mantenimiento y administración
de las obras públicas mencionadas.
No hay coincidencia entre los autores en cuanto a la naturaleza jurídica de los peajes:
* Para algunos debe ser calificado como un precio pues no tendría naturaleza tributaria y el elemento coacción no está
presente al momento de elegir utilizar la obra pública (por ejemplo, uno puede abstenerse de utilizar un camino con
peaje). Otros, por el contrario señalan que si existe el elemento coacción puesto que una vez que el particular decide
emplear el camino, el gravamen se devenga.
* Otros autores, sostiene que el peaje es asimilable a una tasa, en virtud de la contraprestación que el estado brinda a
cambio del pago exigido, consistente en el uso de un bien de dominio público y en la posibilidad de utilizar los servicios
adicionales (por ejemplo, el auxilio mecánico).
* Por último, existen autores que ubican al peaje dentro de las contribuciones especiales pues hay un beneficio obtenido
por quien utiliza esas obras o instalaciones.
OTROS TRIBUTOS
CONTRIBUCIONES PARAFISCALES
Lo parafiscal NO RESPONDE A UN CONCEPTO PRECISO, apto para generar un tipo independiente en las finanzas públicas.
En general, se las pueden definir como aquellas CONTRIBUCIONES QUE EXIGEN Y ADMINISTRAN QUE NO PERTENECEN
A LOS ÓRGANOS PROPIOS DE LA ADMINISTRACIÓN FINANCIERA, PARA FINANCIAR SU ACTIVIDAD ESPECÍFICA (por
ejemplo, las contribuciones que exigen los organismos profesionales, creados por ley, a sus matriculados, para financiar
sus actividades de regulación de la profesión).
Entre las principales causas de la parafiscalidad, se puede mencionar la tendencia a la descentralización administrativa,
lo que da lugar a la creación de entes estatales con autonomía funcional y financiera
Las contribuciones para fiscales se CARACTERIZAN por:
1) Gestión extraña a los órganos propios de la administración financiera
2) Noingresodelorecaudadoeneltesoro
3. 3) Carácter extrapresupuestario
4. 4) Afectación de lo recaudado a la financiación de finalidades concretas (por ejemplo, financiar las
actividades del órgano regulador de la profesión).
5. 5) Sustracción al principio de reserva de ley, a fin de que el establecimiento del gravamen parafiscal y las
modificaciones de su cuantificación pueden ser establecidas por los entes que la recaudan, sin intervención de
legislador
Para algunos autores, las contribuciones parafiscales NO CONSTITUYEN UNA CATEGORÍA AUTÓNOMA DISTINTA DE LA
TRIBUTACIÓN GENERAL porque se dan en ellas las características de todos los tributos: aportes, cuotas o contribuciones,
establecidos por el estado, se aplican coactivamente, son de observancia obligatoria para quienes se hallen en las
situaciones previstas por el instituto creador y se destinan a financiar objetivos estatales.
- Contribuciones profesionales y similares: En este grupo se ubican los tributos establecidos para la regulación de
actividades de las PROFESIONES LIBERALES.
En nuestro país, dado su régimen federal, la regulación de las profesiones liberales, les corresponde a cada jurisdicción.
En la CABA, algunas profesiones tiene un RÉGIMEN OBLIGATORIO DE COLEGIACIÓN U AGRUPACIÓN (por ejemplo,
abogados, contadores públicos, ingenieros, escribanos, etc). En estos casos, el profesional que desee ejercer en la
jurisdicción ha de PAGAR OBLIGATORIAMENTE UNA MATRÍCULA PERIÓDICA (anual, generalmente), fijada por los
órganos de la institución que los rige (dada la obligatoriedad de la matriculación, el monto de dichas cuotas debería ser
fijado por ley, lo que habitualmente no ocurre) y ALGUNAS OTRAS CONTRIBUCIONES (por ejemplo, por certificación de
firmas o documentos, bonos de derecho fijo, etc). En relación a éste último grupo, si la exigencia del servicio es
compulsiva (como el caso de las certificaciones de firma exigidas por entes gubernamentales), dicha prestación tendría
carácter de tasa.
La suficiencia es una exigencia cuyo objetivo consiste en asegurar la coherencia entre las normas que regulan los fines
delas autoridades públicas y las normas que establecen los medios para que dichas autoridades actúen
Los recursos que se les debe asignar y/o reconocer a cada órgano de la estructura institucional del Estado debe ser
suficiente para respaldar los gastos que demande su actividad, fijada por el propio orden jurídico
La autonomía presupuestaria del gobierno federal y de las provincias (implica el manejo no condicionado de sus
ingresos según el doble orden de gobierno la estructura jerárquica del orden jurídicod) La ley convenio de
coparticipación y el federalismo de concertación al
gobierno federal se le otorga de forma exclusiva la potestad para crear derechos deimportación y exportación: art. 75,
inc. 1° y art. 9°; y para emitir moneda: arts.75, incs. 6° y 11, y 126 .
El Federalismo fiscal es la rama de las finanzas públicas que se ocupa de cómo hay que distribuir (análisis normativo) y
cómo se distribuyen (análisis positivo) las responsabilidades de gasto y las facultades impositivas entre distintos niveles
de gobierno. En el uso corriente la palabra federal se utiliza para caracterizar gobiernos descentralizados mientras que la
palabra unitario se utiliza como sinónimo de gobierno centralizado.
Sin embargo, en los hechos, puede haber regímenes formalmente federales que funcionan como si fueran unitarios por
la alta concentración de las facultades recaudatorias y de poder político en el gobierno central (Argentina es un ejemplo);
y regímenes formalmente unitarios –esto es, sin gobiernos provinciales– con una amplia participación de
responsabilidades de gasto y potestades tributarias en los gobiernos municipales.
En los hechos el grado de federalismo –como sinónimo de autonomía de los gobiernos locales– debe ser definido en
cada caso no por la apariencia formal sino por la capacidad recaudatoria propia, que es la que da autonomía y
responsabilidad en las decisiones de gasto.
En Argentina, todos los niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal) realizan gastos y recaudan impuestos.
Desde el punto de vista del financiamiento de las distintas actividades gubernamentales, Argentina ha seguido una
trayectoria hacia la centralización de sus fuentes tributarias, tendencia que ha seguido buena parte de los países
desarrollados.
La introducción del IVA, el desarrollo de la seguridad social, los vaivenes en los impuestos sobre el comercio exterior y el
lento pero persistente fortalecimiento de la imposición sobre la renta han determinado una mayor concentración de la
recaudación en manos del gobierno nacional. Sin embargo, con el proceso de descentralización de los servicios de
educación y salud, el nivel de desconcentración del gasto público se acentuó considerablemente durante las últimas
décadas.
La combinación de las tendencias predominantes en materia de descentralización del gasto público y las de
concentración del sistema tributario en pocos impuestos administrados por la Nación determina la importancia del
Régimen de Coparticipación.
Dada esta organización federal de potestades recaudatorias y responsabilidades de gasto, es necesario contar con un
mecanismo que redistribuya los recursos recaudados por la Nación. Este sistema es lo que se denomina “coparticipación
federal de impuestos”.
La regla básica de esta distribución considera como regla fundamental, establecida por la Constitución Nacional, que las
provincias tienen o conservan la generalidad de la potestad tributaria. El artículo 121 de la carta magna enuncia “Las
provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno Federal y el que expresamente se
hayan reservado por pactos especiales al tiempo de su incorporación”. En este sentido podemos decir que los
respectivos poderes tributarios de las provincias son amplios, en tanto que el otorgado a la nación coexiste, con alcance
restringido o limitado.
De acuerdo a la interpretación de los preceptos constitucionales, mencionamos que los impuestos directos pertenecen a
las provincias, aun cuando la Nación los aplique, en forma temporaria.
Artículo 75 inciso 2: “...imponer contribuciones directas, por tiempo determinado, proporcionalmente iguales en todo el
territorio de la Nación, siempre que la defensa, seguridad común y bien general del Estado lo exijan...”En tanto que los
impuestos indirectos, salvo los de tipo aduanero que son nacionales, pertenecen a la Nación y a las provincias, es decir
que en este caso, las facultades son concurrentes.
El artículo 75 inciso 2, menciona como atribuciones del Congreso, “...Imponer contribuciones indirectas como facultad
concurrente con las provincias...”.
En conclusión y en referencia a las potestades tributarias de las provincias y de la Nación podemos afirmar lo
siguiente: Corresponde a la Nación la potestad exclusiva y permanente para aplicar derechos de importación y
exportación.
Corresponde a la Nación en forma concurrente y transitoria la potestad para aplicar impuestos directos-artículo 75
inciso 2
Corresponde a la Nación en forma concurrente y permanente para aplicar impuestos indirectosartículo 75 inciso 2.
Corresponde a las provincias la potestad exclusiva y permanente para aplicar impuestos directos, salvo la concurrencia
con la Nación. Artículo 121
Desde otra posición, JARACH sostiene que el fenómeno tributario origina múltiples relaciones jurídicas, pero de distinta
naturaleza y contenido, distinción que permite la división de la parte general del derecho tributario Así, sostiene que se
pueden diferenciar:
a) Normas tributarias contenidas en los textos constitucionales, destinadas a "disciplinar la soberanía del
Estado en el sector de la actividad tributaria", las que integran el derecho tributario constitucional.
b) La relación jurídica tributaria propiamente dicha, cuyo objeto es la prestación a título de tributo, que, junto a
otras relaciones accesorias o vinculadas que también tienen por objeto una prestación dineraria, constituye el derecho
tributario sustantivo o material.
c) Relaciones entre la Administración pública y los particulares que sirven de desenvolvimiento de esa
actividad, y que tienen como finalidad asegurar el cumplimiento de las relaciones tributarias sustantivas, cuyas normas
son estudiadas por el derecho tributario administrativo.
d) Vínculos jurídicos derivados de las infracciones y sanciones penales tributarias, reguladas por el derecho
tributario penal.
e) Relaciones jurídicas que provienen de las litis que se plantean entre el sujeto activo y el sujeto pasivo, las que
son reguladas por normas que integran el derecho tributario procesal;
f) Nexos jurídicos que emanan de "las normas de costumbre y de los ... acuerdos internacionales; que limitan
las soberanías fiscales de los miembros de la comunidad internacional", y de las normas internas que fijan los momentos
de vinculación del hecho imponible, de las que se ocupa el derecho tributario internacional.
B) LA OBLIGACIÓN TRIBUTARIA
DEFINICIÓN.-
Creemos, junto a FERREIRO LAPATZA, que "la obligación tributaria es el molde jurídico formal del tributo", es el “núcleo,
el eje, el centro de los estudios científicos del derecho tributario, pues determina en qué casos nace, quién debe
soportar, cuál es su contenido y cuándo ha de considerarse extinguida".
Adoptamos el término "obligación tributaria" por compartir los sólidos argumentos expuestos por VALDÉS COSTA
(receptado por los redactores del Modelo de Código Tributario para América Latina -MCTAL-) y por considerarlo
técnicamente más preciso que el de "relación jurídica tributaria sustantiva", "deuda tributaria", "relación jurídica
tributaria principal" o "relación obligacional impositiva".
VILLEGAS al definirla como "el vínculo jurídico ex lege que se entabla entre el fisco como sujeto activo titular de una
pretensión a título de tributo (acreedor) y el sujeto pasivo, obligado a esa prestación dineraria (deudor)"
En otros términos, la obligación tributaria “es la obligación que tiene por objeto el pago del tributo” o que “es la relación
jurídica especial entre el acreedor tributario y e deudor tributario”
CARACTERIZACIÓN.- De la definición de la obligación tributaria que hemos adoptado surgen las siguientes
características:
a) 0BLIGACION "Ex LEGE". En el caso de la obligación tributaria, la opinión es unánime en el sentido de que tiene como
única fuente directa e inmediata la voluntad de la ley, aunque con las siguientes particularidades que la diferencian de
las obligaciones legales del derecho privado:
1) Sólo la ley puede definir el hecho imponible en todos sus aspectos, designar los responsables solidarios, establecer las
exenciones y beneficios tributarios, establecer la base imponible y las alícuotas, las infracciones y las sanciones
tributarias. Ello deriva del principio de reserva de ley consagrado en el ordenamiento tributario nacional, como afirma
CASÁS, en forma ortodoxa, rígida o absoluta, en especial en los arts. 4°, 17, 19. 52, 75, incs. l. 2 y 3, y 93, inc. 3, de la
Const. Nacional, facultad del Poder Legislativo que es indelegable.
b) OBLIGACIÓN PERSONAL. Como lo señala VILLEGAS, "a esta altura de la evolución del derecho tributario ya no cabe
duda que la relación jurídica tributaria principal se traba entre personas, y jamás podrá decirse que la obligada al pago es
una cosa"
Sobre el particular coinciden JARACH, GIULIANI FONROUGE, VALDES COSTA, GIANNINI y PUGLIESE, y en nuestro derecho
positivo encuentra su fundamentación en el art. 497 del Cód. Civil, que establece:
.. A todo derecho personal corresponde una obligación personal. No hay obligación que corresponda a derechos reales".
C) 0BLIGACION DE DAR. Siendo la obligación tributaria aquella que tiene por objeto el pago de un tributo, se trata
siempre de una obligación de dar. Esta cuestión se desarrollará con mayor detenimiento al tratar el objeto de la
obligación.
D) NATURALEZA JURIDICA PÚBLICA, La obligación tributaria es de naturaleza jurídica pública, como lo dice KRUSE, o de
derecho público, como la denomina FERREIRO LAPATZA, porque el sujeto activo, el acreedor, es un ente público, el Estado
en sentido lato, y porque la prestación tributaria que debe realizar el deudor es de carácter público, desde que el tributo
es un recurso público del Estado, una contribución patrimonial al Estado, tal como surge fundamentalmente de los arts,
4°, 16, 17 y 75, incs, 1 y 2, de la Const. Nacional. En cuanto tal es regida por el derecho público.
E) IGUALDAD DE LAS PARTES, Ningún tipo de relación jurídica tributaria que surge entre el fisco y los sujetos pasivos
luego de creado el tributo es una relación de poder, pues en todas, aun cuando sea de naturaleza administrativa, el
Estado actúa sometido al derecho, su actividad es una actividad reglada, característica que se da en forma más nítida, en
la obligación tributaria, porque esa relación de poder que está en la génesis del tributo se agota con el dictado de la ley,
para dar paso a una relación de equilibrio, de igualdad de las partes.
POTESTAD TRIBUTARIA Y OBLIGACIÓN TRIBUTARIA. Para que tengan mayor nitidez los contornos entre la relación
política de poder y la relación jurídica tributaria obligacional, podemos agregar a las ya señaladas, las siguientes
diferencias:
a) La potestad tributaria es una relación política de supremacía - sujeción, mientras que la obligación tributaria
es un vínculo jurídico y por consiguiente de igualdad entre las partes.
No se puede confundir la actividad del Estado legislador ejercida por el Poder Legislativo, que impone el tributo, con la
del Estado en función de administrador, que lo determina y recauda en los casos, en la medida y el modo establecido por
la ley.
b) La relación de poder es abstracta, es decir, está dirigida en—forma indiscriminada hacia todos los miembros
de una sociedad que se encuentran en el territorio sujeto a la soberanía del Estado y por esa circunstancia los sujetos son
indeterminados e indeterminables. Por el contrario, la obligación tributaria es concreta, porque existe un deudor
determinado y, aunque en una primera etapa puede que en algunos supuestos resulte indeterminado, siempre es
determinable.
c) La potestad tributaria es imprescriptible, intemporal, no se agota por el no uso de esa facultad en el tiempo,
mientras que la obligación tributaria es prescriptible, se extingue la obligación o la acción –según la legislación positiva-
por el transcurso del tiempo, sin que el acreedor haga uso de sus derechos.
d) La potestad tributaria es indelegable por parte del Poder Legislativo en virtud del principio de reserva de ley;
no puede delegarse la facultad de crear tributos en otros entes públicos o privados. Por el contrario, los derechos
emergentes de la obligación tributaria los ejerce el Poder Ejecutivo y pueden ser delegados en otros organismos.
e) La potestad tributaria es irrenunciable. El Estado no puede renunciar a ejercer la potestad tributaria, a
obtener recursos tributarios para el cumplimiento de sus fines. En cambio puede renunciar, condonar o remitir el crédito
tributario en circunstancias excepcionales y extraordinarias, siempre que se haga por ley, con carácter general para
determinadas zonas o categorías de contribuyentes, se excluyan los evasores y defraudadores y en ningún caso se
delegue en el Poder Ejecutivo la facultad para hacerlo.
f) En el momento del ejercicio de la potestad tributaria, como lo expresa VILLEGAS, la ley establece quién es el
"destinatario legal del tributo, el que queda encuadrado con el hecho imponible", es decir, el que "ejecuta el acto o se
halla en la situación fáctica que la ley seleccionó como presupuesto hipotético del mandato de pago de un tributo", o
sea, el "sujeto pasivo del tributo"
Por el contrario, será sujeto pasivo de la obligación tributaria quien la ley obligue a "pagar el tributo, pudiendo ser el
destinatario legal tributario o un tercero ajeno al hecho imponible".
OBLIGACIÓN TRIBUTARIA Y RELACIÓN JURÍDICO – TRIBUTARIA FORMAL.
La obligación tributaria y la relación jurídica tributaria formal, salvo escasas excepciones, son inseparables, están
íntimamente relacionadas, pues las normas sustantivas, al igual que en otras ramas del derecho, no pueden actuar sin las
normas adjetivas y éstas necesitan de las primeras para sustentarse, porque de lo contrario estarían vacíos de contenido.
Ello no implica, que entre ambas relaciones no existan sustanciales diferencias44 entre las que podemos señalar:
a) El objeto de la obligación tributaria, como ya lo expresamos, consiste siempre en una prestación, en una
obligación de dar, de contenido patrimonial, mientras que la relación jurídica tributaria formal es de naturaleza
administrativa y tiene los objetos, una conducta, un deber de hacer, de no hacer o de soportar.
b) La relación jurídica tributaria formal está teleológicamente subordinada a las normas materiales y por esa
razón tiene siempre carácter instrumental, para posibilitar el cumplimiento del derecho sustantivo, mediante la
determinación, liquidación, recaudación y control del cumplimiento de las obligaciones tributarias.
c) La fuente de las normas sustantivas, como ya lo expresamos, es siempre la ley, mientras que en el derecho
tributario formal, puede ser tanto la ley como el reglamento en sus diversas formas, según la autoridad que lo dicte
(decretos, resoluciones, etcétera).
d) Los sujetos pasivos de la relación jurídica tributaria material y formal, pueden o no coincidir. Mientras que la
primera se entabla siempre entre acreedor y deudor, en la segunda pueden intervenir terceros a quienes se les imponen
débitos instrumentales, como los de informar, comparecer, entre otros.
e) Generalmente, la obligación tributaria es temporalmente anterior a la relación jurídica tributaria administrativa,
aunque excepcionalmente pueda darse la situación inversa. Ello ocurre cuando la Administración tributaria realiza tareas
de investigación, llegando a la conclusión de que no existe obligación tributaria.