0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas6 páginas

Anato

El cuello conecta la cabeza al tronco y permite flexibilidad para posicionar la cabeza. Está rodeado por fascia que forma compartimentos y contiene estructuras como las arterias carótidas, venas yugulares y plexos nerviosos braquiales.

Cargado por

PabloItzol
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas6 páginas

Anato

El cuello conecta la cabeza al tronco y permite flexibilidad para posicionar la cabeza. Está rodeado por fascia que forma compartimentos y contiene estructuras como las arterias carótidas, venas yugulares y plexos nerviosos braquiales.

Cargado por

PabloItzol
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El cuello es la zona de transición entre la base del cráneo superiormente y las clavículas inferiormente.

El cuello une la
cabeza al tronco y los miembros, actuando como zona de paso principal para las estructuras que
pasan entre ellos

permite la flexibilidad necesaria para posicionar la cabeza y maximizar la


eficiencia de sus órganos sensoriales (principalmente los globos oculares, pero también los oídos, la
boca y la nariz)

En el cuello, anterolateralmente, se encuentran el principal flujo sanguíneo arterial hacia la cabeza y el


cuello (las arterias
carótidas) y el principal drenaje venoso (las venas yugulares)

principales estructuras que habitualmente se


lesionan en los traumatismos penetrantes del cuello son los vasos sanguíneos carotídeos/yugulares.
Los plexos nerviosos
braquiales se originan en el cuello y discurren inferolateralmente para acceder a las axilas e
introducirse e inervar los
miembros superiores.

El cartílago tiroides, el mayor de los cartílagos de la laringe, y la tráquea se encuentran en el centro de


la cara anterior del
Cuello

HUESOS DEL CUELLO


El esqueleto del cuello está constituido por las vértebras cervicales, el hueso hioides, el manubrio del
esternón y las
clavículas (figs. 8-2 y 8-3). Estos huesos forman parte del esqueleto axial, a excepción de las clavículas,
que son parte del
esqueleto apendicular.
Vértebras cervicales
La región cervical de la columna vertebral está formada por siete vértebras cervicales, que engloban
la médula espinal y las
meninges. Los cuerpos vertebrales, apilados y localizados centralmente, sostienen la cabeza, y las
articulaciones
intervertebrales—especialmente las articulaciones craneovertebrales en su extremo superior—
proporcionan la flexibilidad
necesaria para poder posicionar la cabeza

FASCIA DEL CUELLO


Las estructuras del cuello están rodeadas por una capa de tejido subcutáneo (fascia superficial) y
compartimentadas por
láminas de la fascia cervical profunda. Los planos fasciales determinan la dirección en que puede
propagarse una infección en
el cuello.

El tejido subcutáneo del cuello (fascia cervical superficial) es una lámina de tejido conectivo adiposo
que se sitúa entre la
dermis cutánea y la lámina superficial de la fascia cervical profunda

Contiene nervios cutáneos, vasos sanguíneos y linfáticos, nódulos linfáticos


superficiales y cantidades variables de grasa. Anterolateralmente contiene el platisma

Fascia cervical profunda


L a fascia cervical profunda consta de tres láminas fasciales (capas): superficial (de revestimiento),
pretraqueal y
prevertebral (fig. 8-4 A y B). Estas láminas sujetan vísceras cervicales (p. ej., la glándula tiroides),
músculos, vasos y
nódulos linfáticos profundos. La fascia cervical profunda también se condensa en torno a las arterias
carótidas comunes, las
venas yugulares internas (VYI) y los nervios vagos, formando la vaina carotídea (fig. 8-4 B y C).
Estas tres láminas fasciales forman planos naturales de separación, que permiten la separación de los
tejidos durante la
cirugía y que limitan la propagación de abscesos (colecciones de pus) provocados por infecciones. Las
láminas fasciales
cervicales profundas también proporcionan el deslizamiento que permite el movimiento y el
desplazamiento sin dificultad de
unas estructuras del cuello sobre las otras, como por ejemplo en la deglución y en la rotación de la
cabeza y el cuello

LÁMINA SUPERFICIAL DE LA FASCIA CERVICAL PROFUNDA


La lámina superficial (de revestimiento) de la fascia cervical profunda, la más externa de las
láminas de la fascia cervical
profunda, rodea todo el cuello en profundidad a la piel y el tejido subcutáneo. En las «cuatro
esquinas» del cuello, se separa
en hojas superficial y profunda para incluir (rodear) los músculos esternocleidomastoideo y trapecio
(fig. 8-4 B y C). Estos
músculos derivan de la misma capa muscular embrionaria y están inervados por el mismo nervio (NC
XI). Básicamente tienen
inserciones continuas en la base del cráneo superiormente y en la espina y el acromion de la escápula
y la clavícula
inferiormente.
Superiormente, la lámina superficial de la fascia cervical profunda se une a:
• Las líneas nucales superiores del hueso occipital.
• Los procesos mastoides de los huesos temporales.
• Los arcos cigomáticos.
• El borde inferior de la mandíbula.
• El hueso hioides.
• Los procesos espinosos de las vértebras cervicales.
Justo por debajo de su inserción en la mandíbula, la lámina superficial de la fascia profunda se divide
para envolver la
glándula submandibular; en la zona posterior a la mandíbula se separa para formar la cápsula fibrosa
de la glándula parótida.
El ligamento estilomandibular es un engrosamiento de esta lámina fascial (v. fig. 7-69).
Inferiormente, la lámina superficial de la fascia cervical profunda se inserta en el manubrio del
esternón, las clavículas, los
acromion y las espinas de las escápulas. La lámina superficial de la fascia cervical profunda se
continúa posteriormente con el
periostio que cubre el proceso espinoso de C7 y con el ligamento nucal, una membrana triangular
que forma un tabique
fibroso intermedio entre los múscu los de los dos lados del cuello (fig. 8-4 B).
Inferiormente entre las cabezas esternales de los esternocleidomastoideos e inmediatamente superior
al manubrio, la lámina
superficial de la fascia cervical profunda sigue dividida en dos hojas que rodean al
esternocleidomastoideo: una hoja se une a
la cara anterior y la otra a la posterior del manubrio. Entre estas hojas se sitúa un espacio
supraesternal (v. fig. 8-4 A).
Rodea los extremos inferiores de las venas yugulares anteriores, el arco venoso yugular, grasa y unos
pocos nódulos linfáticos
profundos.
LÁMINA PRETRAQUEAL DE LA FASCIA CERVICAL PROFUNDA
La delgada lámina pretraqueal de la fascia cervical profunda está limitada a la porción anterior del
cuello (v. fig. 8-4). Se
extiende inferiormente desde el hioides hacia el interior del tórax, donde se fusiona con el pericardio
fibroso que recubre el
corazón. La lámina pretraqueal de la fascia incluye una porción muscular delgada, que rodea a los
músculos infrahioideos, y
una porción visceral, que envuelve a la glándula tiroides, la tráquea y el esófago, y se continúa
posterior y superiormente con
l a fascia bucofaríngea de la faringe. La lámina pretraqueal de la fascia profunda se fusiona
lateralmente con las vainas
carotídeas. Por encima del hioides, un engrosamiento de la fascia pretraqueal forma una polea o
tróclea a través de la cual
pasa el tendón intermedio del músculo digástrico, suspendiendo el hioides. Envolviendo el borde
lateral del tendón
intermedio del omohioideo, la lámina pretraqueal también une el músculo omohioideo de dos
vientres, redirigiendo el
trayecto del músculo entre los vientres.
LÁMINA PREVERTEBRAL DE LA FASCIA CERVICAL PROFUNDA
La lámina prevertebral de la fascia cervical profunda forma una vaina tubular para la columna
vertebral y los músculos
asociados con ella, como el largo del cuello y el largo de la cabeza anteriormente, los escalenos
lateralmente y los músculos
profundos del cuello posteriormente (fig. 8-4 A y B).
La lámina prevertebral de la fascia profunda está fijada superiormente a la base del cráneo.
Inferiormente, se mezcla de
forma periférica con la fascia endotorácica y se fusiona centralmente con el ligamento longitudinal
anterior del cuello hasta
aproximadamente la vértebra T3 (v. cap. 4) (v. fig. 8-4 A). La lámina prevertebral se extiende
lateralmente como vaina axilar
(cap. 6), que rodea los vasos axilares y el plexo braquial. Las porciones cervicales de los troncos
simpáticos están rodeadas
por la lámina prevertebral de la fascia cervical profunda.
Vaina carotídea. La vaina carotídea es un recubrimiento tubular fascial que se extiende desde la
base del cráneo hasta la
raíz del cuello. Esta vaina se fusiona anteriormente con las láminas superficial y pretraqueal de la
fascia, y posteriormente con
la lámina prevertebral de la fascia (v. fig. 8-4 B y C). La vaina carotídea contiene:
• Las arterias carótidas común e interna.
• La vena yugular interna (VYI).
• El nervio vago (NC X).
• Algunos nódulos linfáticos cervicales profundos.
• El nervio del seno carotídeo.
• Fibras nerviosas simpáticas (plexos periarteriales carotídeos).
La vaina carotídea y la fascia pretraqueal se comunican libremente con el mediastino torácico por
debajo, y superiormente
con la cavidad craneal. Estas comunicaciones representan potenciales vías para la propagación de
infecciones o la extensión
de sangre extravasada.
Espacio retrofaríngeo. El espacio retrofaríngeo es el mayor y más importante espacio interfascial del
cuello (v. fig. 8-4
A a C). Es un espacio virtual formado por tejido conectivo laxo entre la porción visceral de la lámina
prevertebral de la
fascia cervical profunda y la fascia bucofaríngea, que rodea superficialmente la faringe. Inferiormente,
la fascia bucofaríngea
se continúa con la lámina pretraqueal de la fascia cervical profunda.
La fascia alar forma otra subdivisión del espacio retrofaríngeo. Esta delgada lámina se inserta a lo
largo de la línea media
de la fascia bucofaríngea desde el cráneo hasta el nivel de la vértebra C7. Desde esta inserción, se
extiende lateralmente y
termina en la vaina carotídea. El espacio retrofaríngeo permite el movimiento de la faringe, el
esófago, la laringe y la tráquea
respecto a la columna vertebral durante la deglución. Este espacio está cerrado superiormente por la
base del cráneo y a cada
lado por la vaina carotídea. Inferiormente se abre dentro del mediastino superior (v. cap. 1__

También podría gustarte