Procesal Civil I
Procesal Civil I
LECCIÓN 1
DERECHO PROCESAL:
Concepto.
“El Derecho Procesal es el conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional de! Estado para la
aplicación de las leves de fondo v su estudio comprende la organización del Poder Judicial, la
determinación de la competencia de los funcionarios que lo integran y la actuación del juez y de las
partes en la sustanciación del proceso” (Hugo Alsina).
El hombre no vive solo sino que convive con otros hombres, y para que esta convivencia sea armoniosa,
el Estado por medio del derecho de fondo (derecho penal, civil, comercial, laboral, etc) crea reglas de
conducta, derechos y obligaciones que los hombres deben observar.
Pero, el derecho de fondo no alcanza para aplicarse a sí mismo y necesita de la ayuda del derecho
procesal. En electo, si el derecho de fondo no es respetado, y dado que el hombre no puede hacer
justicia por mano propia, es el Estado -por medio del Poder Judicial- el que tiene a su cargo la función de
aplicar la ley y administrar justicia -función jurisdiccional – la cual está regulada por normas de derecho
procesal, que organizan los órganos del Poder Judicial, determinan la competencia de los jueces, dan a
los interesados la posibilidad de ejercer acción ante los jueces para que se cumpla la ley y establecen
todo lo relativo al proceso, sea con relación a las partes (demanda, contestación, pruebas, etc.) o con
relación al juez (recepción de las pruebas, sentencia, etc).
Autonomía.
Podemos decir que en un principio los pueblos se interesan más de las normas que definen sus
derechos, que de las encargadas de regular la manera de hacerlos efectivos, y lo cierto es que cuando el
estudio de la ciencia jurídica en aquella parte alcanza grados de elevada proporción, poca es todavía la
atención que se le presta a esta última.
Por este motivo, los que llamamos clásicos del derecho consideraban esa rama de la ciencia jurídica
como secundaria y el derecho procesal como accesorio y adjetivo, en oposición al derecho civil y penal,
que era para ellos el principal y sustantivo. Este criterio lo encontramos inclusive en juristas de este siglo.
Debemos rechazar por absurdas tales clasificaciones o distinciones. El derecho procesal constituye hoy,
gracias al esfuerzo de los procesalistas modernos, una rama propia e independiente del derecho, no un
acápite del civil o penal, dotada de sus propios principios fundamentales, con un rico contenido
doctrinario. De sus normas se deducen verdaderos derechos y obligaciones de naturaleza especial.
Las normas procesales son normas medios, porque sirven de medio para la aplicación o realización de las
normas objetivas materiales; y son normas instrumentales, porque sirven de instrumento para la
realización del derecho objetivo en los casos concretos.
El derecho procesal, por hecho de referirse a una de las funciones esenciales del Estado, es un derecho
público, con todas las consecuencias que esto acarrea; es decir, sus normas son de orden público; no
pueden derogarse por acuerdo entre las partes interesadas, son generalmente de imperativo
cumplimiento y prevalecen en cada país sobre las leyes extranjeras.
Sin embargo, existen excepciones, pues algunas normas procesales, expresamente consagradas en los
códigos de procedimiento, tales como las que determinan a quien le corresponde pagar las costas o los
derechos de remuneración de secuestres, peritos o testigos, son claramente de derecho privado y de
interés particular; por eso las partes pueden renunciar a las costas y los peritos a sus honorarios; otras
normas son dispositivas y las partes pueden renunciar a su aplicación, como las que ordenan ciertos
traslados. Pero éstas son excepciones y por regla general son de imperativo cumplimiento, salvo
autorización expresa de la ley.
La Jurisdicción:
es la potestad conferida a los órganos del Estado para administrar justicia en los casos litigiosos.
La Acción:
es el poder jurídico de acudir ante los órganos jurisdiccionales del Estado, a fin de obtener la solución de
un conflicto de intereses o el castigo de los hechos punibles. Consiste en un derecho subjetivo público
frente al Estado que tienen los habitantes de la República.
Cuyo estudio engloba temas tales como el régimen jurídico de las partes y sus representantes, la
capacidad y legitimación para reclamar, etc.
El Proceso:
la jurisdicción y la acción se unen en el proceso. Éste designa el conjunto de los actos de procedimiento
realizados por el juez y las partes, cualquiera que sea la causa que los origine. La jurisdicción es una
función; el proceso un fenómeno material constituido por la serie de actos que realizan el juez y las
partes para llegar a la creación de la norma individual denominada sentencia. Ésta constituye la
terminación normal del proceso y la finalidad de éste.
Cuyo estudio comprende todos los actos procesales que tienen lugar desde el inicio del trámite hasta su
terminación con la sentencia definitiva.
El derecho procesal es uno solo, puesto que regula en general la función jurisdiccional del Estado, y sus
principios fundamentales son comunes a todas sus ramas. Sin embargo, de acuerdo con la naturaleza de
las normas en conflicto o cuya aplicación se solicita, puede dividirse en derecho procesal civil, penal,
contencioso-administrativo, del trabajo, coactivo o fiscal.
PROCESO CIVIL:
Concepto.
Proceso civil/comercial: aplica derecho privado; están en juego cuestiones privadas, y por eso el Estado
interviene poco y se aplica el sistema dispositivo, permitiéndose a los particulares disponer la iniciación
o conclusión del proceso.
Proceso penal: aplica derecho público; está en juego el orden público, y por ello el Estado interviene
intensamente y se aplica el sistema inquisitivo, encargándose de las funciones esenciales del proceso el
juez u otros funcionarios, en tanto que, la actividad de los particulares se reduce al mínimo.
El derecho procesal civil se ocupa del estudio de todos aquellos procesos cuyo objeto consiste en una
pretensión o petición fundada en el derecho privado (civil y comercial).
Fuentes.
Las fuentes reales del derecho procesal no difieren, como es obvio, de las del derecho en general, y su
evolución es debida a factores de orden político, económico y social, pero la fuerza que modela con
mayor rigor sus orientaciones es la económica y dentro de ésta las relaciones de clase principalmente;
por eso, cuando una nueva clase llega al poder, cambian las instituciones jurídicas.
En cuanto a las fuentes formales, si bien la ley, la costumbre y la jurisprudencia pueden en principio
considerarse aplicables, la verdad es que por razón del carácter público del derecho procesal es la ley la
reguladora principal de la actividad judicial.
SISTEMA INQUISITIVO: hacia el año 1000 de nuestra era, la época se caracterizaba por la herejía masiva,
que además de impugnar el dogma católico negaba instituciones básicas del orden secular, como ser el
matrimonio, la autoridad, entre otros; obligando a la iglesia como el Estado a reaccionar contra ello.
En el concilio de Verona del año 1184 se dio nacimiento a la inquisición medieval, encargando a los
obispos la inspección anual de los pueblos donde se presentaban numerosas herejías, facultándolos a
realizar investigaciones secretas sobre los casos, juzgando ellos mismos en forma secreta a los
sospechosos, quienes poco o nada podían defenderse.
Luego, en el año 1215, por el Concilio de Letrán se volvió a insistir severamente contra la herejía,
designando jueces pesquisadores o inquisidores especiales, quienes podían actuar por acusación, por
denuncia y de oficio en ciertos casos especiales, dando ya al sospechado la posibilidad de conocer los
cargos y la oportunidad de defenderse.
En este sistema procesal, el procedimiento se iniciaba inclusive de oficio. Era primordialmente secreto,
llegando al extremo de que el mismo inculpado o encausado ignoraba el motivo del proceso, la identidad
de sus acusadores, y de los testigos del cargo, y el impulso del proceso estaba a cargo del mismo juez.
El tormento, o tortura, era el mecanismo más utilizado para obtener la confesión del reo, como
corroboración de otros medios probatorios ya logrados.
En este sistema, las bases son, la supresión de la acusación, y en contrapartida se atribuye al Estado el
poder de promover la represión de los delitos, que no puede ser delegada a los particulares.
El juzgador obra de oficio e investiga secretamente, abandona su posición de árbitro y se convierte desde
el primer momento en acusador, se confunden las funciones de juez y acusador, y el acusado pierde la
condición de parte procesal, pasando a ser objeto de persecución.
Así también, se consideraba al delito como un pecado, y su reconocimiento por el autor es la meta del
proceso inquisitorio. Nada se opone al logro de tal fin, que justifica todos los medios de que se valga el
juzgador para lograr la confesión del inculpado, inclusive la tortura o tormentos.
La prueba está tasada en su valor, y la confesión es la reina de las pruebas, prohibiéndose la condena de
una persona si es que no se ha logrado previamente su confesión; la defensa es limitada, el acusado no
puede ser patrocinado por un defensor.
En el sistema inquisitivo el juez investiga de oficio sin otras limitaciones que las que impone la ley, la
verdad material con prescindencia de la actividad de las partes. Esto se conoce como Principio de
Investigación Judicial y no solo puede el juez iniciar de oficio el proceso sino que está facultado para
averiguar los hechos, descubriéndolos a través de los que ya conociere y buscando averiguar la verdad
material. En el Sistema Inquisitivo el juez actúa activamente, averigua los hechos y trata de descubrir la
verdad material frente a la verdad formal.
SISTEMA DISPOSITIVO:En el sistema dispositivo, se confiere a las partes el dominio del procedimiento y
sus reglas son que: el juez no puede iniciar de oficio el proceso , dando eso lugar el principio de
demanda, según el cual: nemo iudex sine actore, ne procedat iudex ex officio (locución latina, que puede
traducirse en español como “No hay juicio sin actor, ni el juez puede iniciarlo de oficio” o “No hay juicio
sin parte que lo promueva”).
Tampoco puede el juez en el Sistema Dispositivo, tener en cuenta hechos ni medios de prueba que no
han sido aportados por las partes. Esto es lo que se conoce como principio de presentación, por el cual
Quod non est in actis nos est in mundo ( lo que no está en las actas del proceso no está en el mundo del
juicio) el Juez debe resolver de acuerdo a lo que tengas las actas las cuales le dan la verdad del proceso.
Existe divergencia en la doctrina sobre la calificación al sistema dispositivo como tal (sistema) o como
principio, pero nosotros nos inclinamos a considerarlo como sistema, pues es más complejo que un
simple principio y abarca varias instituciones que son parte de ella. (Miguel Ángel González Britez).
En el sistema dispositivo, el impulso procesal corresponde a las partes, y los poderes del juez se
encuentran limitados. Éste no procede de oficio y solo conoce del litigio en la extensión que las partes
quieran hacerle conocer, de tal manera que los hechos incontrovertidos deben ser admitidos como
ciertos y las afirmaciones y las pruebas aportadas por las partes constituyen los únicos fundamentos de
la sentencia.
Principios fundamentales del Proceso civil: Impulso Procesal, Doble Instancia. Instrumentalidad o
legalidad de Formas, Contradicción, Inmediación, concentración, Publicidad.
IMPULSO PROCESAL
Consiste en la actividad que es menester cumplir para que, una vez puesto en marcha el proceso
mediante la interposición de la demanda, aquél pueda superar los distintos períodos de que se compone
y que lo conducen hasta la decisión final.
La doctrina suele referirse a los principios de impulso de parte y de impulso oficial, según que,
respectivamente, la actividad proceda de las partes o del tribunal, aunque sin dejar de reconocer la
estrecha vinculación que el primero guarda con el principio dispositivo. Pero debe entenderse que el
principio de impulso de parte es una consecuencia del mencionado principio dispositivo.
En forma excepcional, el impulso puede corresponder al juez, en cuyo caso lo denominamos impulso
oficial; al corresponder a las partes, se lo denomina impulso autónomo.
La actividad que es menester cumplir, a fin de que, una vez puesto en marcha el proceso mediante la
interposición de la demanda, aquél pueda superar los distintos periodos o etapas del que se compone y
que lo conducen hacia la decisión final, únicamente podrá realizarse por las partes.
El principio dispositivo tiene dos aspectos:
Por el primero significa que corresponde a las partes iniciar el proceso formulando la demanda y en ella
sus peticiones y desistir de ella;
Por el segundo, que corresponde a las partes solicitar las pruebas, sin que el juez pueda ordenarlas de
oficio.
Tomado en ambos aspectos significa que corresponde a las partes la iniciativa en general, y que el juez
debe atenerse exclusivamente a la actividad de éstas, sin que le sea permitido tomar iniciativas
encaminadas a iniciar el proceso ni a establecer la verdad para saber cuál de ellas tiene razón en la
afirmación de los hechos. El principio inquisitivo, por el contrario, por un aspecto le da al juez la función
de investigar la verdad por todos los medios legales a su alcance, sin que la inactividad de las partes lo
obligue ni lo limite a decidir únicamente sobre los medios que ellas le lleven o le pidan, y por otro
aspecto lo faculta para inicia de oficio el proceso y para dirigirlo con iniciativas personales. Estos tres
aspectos hasta hace poco tuvieron aplicación en los procesos penales; en los civiles; laborales y
contencioso-administrativos se aplican únicamente el primero y el último, salvo raras excepciones.
En realidad, ninguno de estos dos sistemas o procedimientos se aplican con carácter exclusivo, de suerte
que cuando se dice, por ejemplo, que un procedimiento es dispositivo, con ello no se quiere significar
que es este principio el único que deba gobernar el proceso. En todos los sistemas legislativos se han
otorgado al juez ciertos poderes (mayores o menores, según haya sido el influjo del principio inquisitivo),
y al mismo tiempo ciertas iniciativas exclusivamente a las partes, de manera que el juez no pueda
tomarlas en su lugar (según influjo del principio dispositivo).
En materias civiles el principio dispositivo conserva las siguientes aplicaciones, en los códigos modernos:
El proceso no puede ser iniciado mientras no se haya formulado por la parte interesada la respectiva
demanda o petición; en este aspecto creemos que debe mantenerse su vigencia, con la salvedad de que
deben otorgarse al Ministerio Público facultades para demandar a nombre y para la defensa protección
contra éstos. Sin embargo, en los países socialistas se autoriza al juez para iniciar de oficio procesos
civiles, cuando el asunto interesa a la colectividad.
Se prohíbe al juez resolver sobre cuestiones no planteadas en la demanda y, en algunos países, también
considerar excepciones de merito que no hayan sido propuestas por el demandado.
Se permite a las partes ponerle fin al proceso por desistimiento y transacción o conciliación.
Las partes pueden, por lo general, renunciar a los derechos procesales, y tal renuncia se entiende existir,
en muchos casos, por el solo hecho de no usar de ellos en la debida oportunidad, aun cuando esto se
deba a olvido o descuido, y generalmente sufren entonces consecuencias adversas (cuando no cumplen
los actos que las diversas cargas procesales los imponen.
El principio dispositivo se sustenta sobre el criterio de que el órgano judicial solo puede intervenir y
actuar a iniciativa de parte interesada, así como que el impulso del procedimiento es de responsabilidad
de las partes y no del juez o tribunal. Este principio rige en nuestro sistema procesal, atenuado
notablemente por disposiciones del nuevo código procesal civil que, siguiendo el criterio moderno,
otorga el órgano jurisdiccional mayores poderes de los que contaba en el anterior código.
El principio de iniciativa privada se encuentra patente en el artículo. 98 del código procesal civil que
dispone:”PRINCIPIO DE INICIATIVA EN EL PROCESO: La iniciativa del proceso incumbe a las partes. El juez
solo lo iniciará cuando la ley lo establezca”. Concuerda con ello la disposición del articulo 15 inciso d),
que establece como deber de los jueces y tribunales: “pronunciarse necesaria y únicamente sobre lo que
sea objeto de petición, salvo disposiciones especiales”.
Sin embargo, tales facultades son excepcionales, manteniéndose firme el principio de que en nuestro
proceso civil rige el principio de iniciativa y de impulso procesal por las partes.
Se distingue este sistema procesal de aquel en que el impulso procesal radica en el juez o tribunal (de
modo exclusivo o compartido con las partes), tal como ocurre en materia procesal penal, sobre todo en
el estado sumario en el que rige el sistema inquisitivo -contrario del dispositivo- que otorga a los jueces y
tribunales potestades para ordenar diligencias e investigar, de oficio, los hechos.
DOBLE INSTANCIA
De los principios de la impugnación y la contradicción o de audiencia bilateral se reduce el de las dos
instancias. Para que ese derecho a impugnar las decisiones de los jueces sea efectivo y el demandado
pueda contradecir adecuadamente las pretensiones del actor y de este la exenciones de aquel, la
doctrina y la legislación universales a establecido la organización jerárquica la en la administración de
justicia, con el fin de que, como regla general, todo proceso sea conocido por dos jueces de distinta
jerarquía si los interesados lo requieren oportunamente mediante el recurso de apelación y en algunos
casos por consulta forzosa. Se exceptúan los asuntos de poca importancia para los cuales se asigna una
sola instancia ante jueces me menor jerarquía (como los de mínima cuantía, en lo civil) y los que
excepcionalmente son conocidos en única instancia por un tribunal superior por la corte suprema.
Excluye la posibilidad de que las partes puedan dejar de lado los requisitos de forma, tiempo y lugar a
que están sujetos los actos procesales, ya que dichos requisitos se encuentran predeterminados en la
ley.
CONTRADICCIÓN
Debe necesariamente integrarse el conflicto con la otra parte, debe oírse a la parte requerida, para
poner en igualdad de situación a ambos contendores. Inclusive, en el proceso romano del primer
periodo, el juez carecía en absoluto de autoridad para condenar a un ausente.
Este principio se consagra en la prohibición de que los jueces dicten alguna resolución o dispongan la
ejecución de laguna diligencia procesal, sin que, previamente, hayan tenido oportunidad de ser oídos
quienes pudieran verse directamente afectados por tales actos.
No significa que necesariamente deban intervenir las dos partes para la validez de un acto, pues bastará
advertir o hacer saber a la parte para que el acto sea válido, y si éste no ha comparecido o no tenga
interés en participar o controlar el acto, en nada afectará a la marcha del proceso.
La relación de jurisdicción es doble: relación de acción (entre demandante, denunciante o querellado y
parte civil, Estado) y la relación de contradicción (entre demandante e imputado o procesado y Estado).
No existe ninguna diferencia procesal entre ellas, puesto que se trata, de un diverso aspecto del derecho
de acción.
El derecho de contradicción, lo mismo que el de acción, pertenece a toda persona natural o jurídica por
el solo hecho de ser demandada, o de resultar imputada o sindicada en un proceso penal, y se identifica
con el derecho de defensa frente a las pretensiones del demandante o a la imputación que se le hace en
el proceso penal. Pero se fundamenta en un interés general, como el que justifica la acción, porque no
sólo mira a la defensa del demandado o imputado y a la protección de sus derechos sometidos al
proceso o de su libertad, sino que principalmente contempla el interés público en el respeto de dos
principios fundamentales para la organización social: el que prohíbe juzgar a nadie sin oírlo y sin darle los
medios adecuados para su defensa, en un plano de igualdad de oportunidades y derechos, y el que niega
el derecho a hacerse justicia por sí mismo.
Puede definirse así: el derecho a obtener la decisión justa del litigio que se le plantea al demandado o
acerca de la imputación que se le formula al imputado o procesado, mediante la sentencia que debe
dictarse en ese proceso, luego de tener oportunidad de ser oído en igualdad de circunstancias, para
defenderse, alegar, probar e interponer los recursos que la ley procesal consagre. Ni siquiera la ley puede
desconocer este derecho, pues sería inconstitucional.
Este principio domina todo el proceso civil y consiste en que, salvo excepciones que deben estar
expresamente establecidas en la ley, las peticiones de las partes en el proceso deben ser comunicadas a
la otra, que tiene derecho a oponerse a las mismas o controlarlas.
El principio de contradicción hace que el proceso se desarrolle dialécticamente, de suerte que ningún
acto procesal puede desarrollarse o cumplirse sin posibilidad de conocimiento e intervención de todas
las partes. Va en ello el ejercicio del derecho a la defensa en juicio, un derecho de jerarquía
constitucional que autoriza a la declaración de nulidad de los actos procesales realizados sin su debido
respeto.
INMEDIACIÓN
Como del significado literal se infiere, significa que debe haber una inmediata comunicación entre el juez
y las personas que obran en el proceso, los hechos que en él deban hacerse constar y los medios de
prueba que se utilicen. De ahí que la inmediación puede ser subjetiva, objetiva y de actividad.
Se entiende por inmediación subjetiva la proximidad o contacto entre el juez y determinados elementos
personales o subjetivos, bien sean los sujetos mismos del proceso, o personas distintas de tales sujetos,
es decir, terceros. La manifestación principal del requisito de inmediación subjetiva es la que impone que
el acto de prueba se practique en presencia de su destinatario, es decir que la prueba se practique ante
el juez que debe apreciar su mérito.
La inmediación objetiva se refiere a la comunicación del juez con las cosas y los hechos que interesan al
proceso.
CONCENTRACIÓN
Complementa al principio de economía procesal. Y tiende a que el proceso se realice en el menor tiempo
posible y con la mejor unidad. Para esto se debe procurar que el proceso se desenvuelva sin solución de
continuidad y evitando que las cuestiones accidentales o incidentales entorpezcan el estudio de lo
fundamental; lo cual sólo se obtiene restringiendo el derecho de interponer recursos e incidentes de
previa definición.
Igualmente, tiende este principio a dejar todas las cuestiones planteadas, los incidentes, excepciones y
peticiones, para ser resueltas simultáneamente en la sentencia, concentrando así el debate judicial.
De lo dicho se concluye que sólo en los procedimientos orales tiene aplicación adecuada este principio,
ya que en las audiencias se presentan todas las excepciones y se plantean todos los incidentes, además
de allegarse las pruebas y formularse los alegatos, y por regla general en la sentencia se resuelven todos
estos problemas, sin que pueda suspenderse el curso del proceso para darle previa solución a uno de
ellos. El proceso escrito es necesariamente desconcentrado, pero puede disminuirse este defecto con
buenas medidas. (Ver. art. 252 C.P.C. y art. 15 inc. f C.P.C.)
PUBLICIDAD
Es la posibilidad de que los actos procesales sean presenciados o conocidos incluso por quienes no
participan en el proceso como partes, gracias a ello, la opinión pública puede fiscalizar y valorar la labor
de los jueces, y así elevar el grado de confianza de la comunidad en la administración de justicia.
En los procesos orales funciona con mayor vehemencia este principio. Significa este principio que no
debe haber justicia secreta, ni procedimientos ocultos, ni fallos sin antecedentes ni motivaciones. Pero
ello no quiere decir que todo el proceso deba ser necesariamente público, y que toda persona pueda
conocer en cualquier momento los expedientes, pues esto perjudicaría gravemente la buena marcha de
los procesos.
Existen excepciones, que por razones de ventilarse cuestiones de familia, menores, etc., deban debatirse
sin la publicidad, así como otros casos excepcionales cuyo carácter queda librado a la prudente
calificación del órgano. Art. 22 C.N. y art. 164 C.P.C.
PROCESOS JUDICIALES Y ARBITRALES: Junto al proceso judicial, que constituye el proceso por
antonomasia, la ley admite la posibilidad de que las partes sometan la decisión de sus diferencias a uno
o más jueces privados, llamados árbitros, o amigables componedores, según que, respectivamente,
deban o no sujetar su actuación a normas determinadas y fallar con arreglo a las normas jurídicas.
Toda cuestión entre partes, salvo las que estén expresamente excluidas, “podrá ser sometida a la
decisión de jueces árbitros, antes o después de deducida enjuicio y cualquiera fuera el estado de éste”,
pudiendo tal sujeción ser convenida en el contrato o en un acto posterior. Igual principio rige tratándose
de amigables componedores.
No pueden comprometerse en arbitros, bajo pena de nulidad, las cuestiones que no pueden ser objeto
de transacción.
En el proceso voluntario los órganos judiciales cumplen la función consistente en integrar, constituir o
acordar eficacia a ciertos estados o relaciones jurídicas privadas. Su objeto se halla configurado por una
o más peticiones extracontenciosas y sus sujetos privados se denominan peticionarios o solicitantes.
La característica fundamental de los procesos voluntarios radica en la circunstancia de que las decisiones
que en ellos tienen lugar se dictan eventualmente en favor del peticionario pero no en contra o frente a
un tercero.
a) El proceso de declaración, llamado también de conocimiento o de cognición, es aquel que tiene como
objeto una pretensión tendiente a lograr que el órgano judicial (o arbitral) dilucide y declare, mediante la
aplicación de las normas pertinentes a los hechos planteados y (eventualmente) discutidos, el contenido
y alcance de la situación jurídica existente entre las partes. El contenido invariable y primario de los
pronunciamientos que recaen en ese tipo de proceso se halla representado por una declaración de
certeza sobre la existencia o inexistencia del derecho pretendido por el actor. Cuando a ese contenido se
une la integración de una relación jurídica, o la imposición al demandado de una determinada prestación
(dar, hacer o no hacer) se configuran sentencias denominadas, respectivamente, determinativas y de
condena.
b) El proceso de ejecución tiene por finalidad hacer efectiva la sanción impuesta por una anterior
sentencia de condena que, como tal, impone al vencido la realización u omisión de un acto, cuando éste
no es voluntariamente realizado u omitido por aquél.
Este tipo de proceso, sin embargo, puede agotar en forma autónoma el cometido de la función judicial.
Es el caso de los títulos ejecutivos extrajudiciales, a los cuales la ley les asigna efectos equivalentes a los
de una sentencia de condena, regulando, para hacerlos efectivos, un proceso sustancialmente similar al
de ejecución de sentencias.
En la legislación procesal argentina los procesos de ejecución constituyen, en rigor, procesos mixtos (aun
cuando prepondere la función ejecutiva), por cuanto constan de un período declarativo de conocimiento
destinado al planteamiento y examen de ciertas defensas.
c) El proceso cautelar tiende a impedir que el derecho cuyo reconocimiento o actuación se pretende
obtener a través de un proceso (de conocimiento o de ejecución), pierda su virtualidad o eficacia
durante el tiempo que transcurre entre su iniciación y el pronunciamiento de la sentencia que le pone fin
(desaparición de los bienes del presunto deudor, o modificación de la situación de hecho existente al
tiempo de deducirse la pretensión). La característica fundamental de este tipo de procesos consiste en
que carecen de autonomía, pues su finalidad se reduce a asegurar el resultado práctico de la sentencia
que debe recaer en otro proceso.
a) Desde un punto de vista estructural corresponde distinguir el proceso ordinario de los procesos
especiales.
b) Al primero se refiere el art.207 C.P.C.: “las contiendas judiciales que no tengan establecido un
procedimiento especial, se tramitaran conforme a las normas del proceso de conocimiento ordinario”.
c) Los procesos especiales son todos aquellos procesos judiciales contenciosos (de conocimiento, de
ejecución y cautelares) que se hallan sometidos a trámites específicos, total o parcialmente distintos a
los del proceso ordinario.
Los primeros son aquellos cuyo objeto consiste en una o más pretensiones o peticiones referentes a
hechos, cosas o relaciones jurídicas específicamente determinadas. Los segundos, en cambio, son los
que versan sobre la totalidad de un patrimonio, con miras a su liquidación y distribución. Les es
inherente el llamado fuero de atracción, en cuya virtud los jueces que conocen en ellos tienen
competencia con respecto a los procesos pendientes o que se promuevan contra el caudal común.
Presupuestos procesales.
Los Presupuestos Procesales son requisitos previos que necesariamente han de darse para constituirse
una relación jurídica. Estos requisitos son:
CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Los presupuestos procesales son requisitos necesarios exigidos por ley para que pueda ser válido un
proceso.
Calamandrei, Piero: “Los presupuestos procesales son condiciones que deben existir a fin de que pueda
tenerse un pronunciamiento favorable o desfavorable sobre la demanda”. Si no hay condiciones, el juez
no podrá emitir sentencia. Aún si emitiera y no hay cumplimiento de las condiciones se tiene el recurso
de casación que verá estos aspectos técnicos, pero no los aspectos de fondo.
Escobar Fornosi, Iván: ” Los presupuestos procesales son requisitos indispensables para que el juez
pueda emitir sentencia sobre el fondo del asunto”.
NATURALEZA
Los presupuestos procesales son requisitos que deben ser observados antes de que surja la relación
procesal, los presupuestos materiales son requisitos necesarios después de la traba procesal (que se
tiene luego del traslado de la demanda) y son el interés, la posibilidad jurídica, la legitimación en la
causa.
En este sentido podemos encontrar en la práctica sentencias dictadas en procesos válidos, pero donde
no se presentan estos presupuestos, sean materiales o procesales. Así p.ej., una sentencia que puede
decir que el actor carece de legitimación sobre mejor derecho de propiedad, donde ni siquiera es
arrendatario, menos poseedor. Empero existe una sentencia válida pero sin tocar el fondo del problema.
Cuando otra persona tenga legitimación recién se dictara sentencia, también válida, pero sobre cuestión
de fondo: el derecho de propiedad o el derecho de posesión.
CLASIFICACIÓN
Bescovi, E.:
Presupuestos procesales Subjetivos. Se refieren a los sujetos procesales (actor, demandado y juez) y su
capacidad (ser mayor de 21 años, no ser interdicto) como también la competencia del juez.
Presupuestos procesales Objetivos. Están relacionados al proceso mismo. Son los requisitos de forma, p.
ej., de la demanda.
Couture, E.
Presupuestos procesales de la acción. “…la capacidad de las partes y la investidura del juez son
condiciones mínimas de procedibilidad. Los incapaces no son hábiles para accionar … Los no jueces no
tienen jurisdicción ; los que acuden ante ellos no lograrán nunca hacer nada que llegue a adquirir
categoría de acto jurisdiccional.”. Los presupuestos procesales de la acción son “…aquellos cuya ausencia
obsta al andamiento de una acción y al nacimiento de un proceso”.
Presupuestos especiales. Son objetos materiales que se debe presentar p.ej., en demanda de divorcio se
debe presentar el Certificado de Matrimonio.
jurisdicción:
Concepto.
En sentido estricto, por jurisdicción se entiende la función pública de administrar justicia, emanada de la
soberanía del Estado y ejercida por un órgano especial.
“La jurisdicción consiste en la potestad de conocer y decidir en juicio y de hacer ejecutar lo juzgado. No
habrá más jurisdicciones especiales que las creadas por la Constitución y la ley”. (Artículo 5° C.O.J.)
Elementos.
Son los poderes que la jurisdicción tiene a su servicio para el cumplimiento de sus fines, siendo atributos
que el legislador puede acordar al juez para el desempeño de sus funciones, y son:
• La Notio: consiste en la potestad del juez de conocer la causa y juzgar conforme a ella, debe formar su
convicción con el material de conocimiento que las partes le suministran.
• La Iudicium: es la aptitud de dictar la sentencia definitiva que decida el conflicto, de emitir la decisión
final hacia el cual se encaminó toda la actividad del proceso y que su decisión tenga autoridad de cosa
juzgada.
• Executio o Imperium: consiste en el poder que tiene el juez para hacer que el mandato dado en la
sentencia definitiva sea cumplido, pudiendo inclusive poner en actuación organismos de fuerza para
afirmar el derecho declarado.
La función jurisdiccional.
El Estado, al prohibir a los ciudadanos el uso de la fuerza para solucionar sus conflictos, les garantiza que
a través de una función jurisdiccional, les brindara auxilio para la solución de los mismos.
a. En primer lugar crea las normas para regular las relaciones entre las personas a través de un poder
legislativo;
b. por otro lado trata de mantener el orden jurídico restableciéndolo en caso de sufrir alteración, a
través del poder judicial;
c. y por medio del poder ejecutivo brinda medios para la solución de problemas de seguridad, salud,
educación, entre otros.
En función del momento al que nos estemos refiriendo, el proceso tendrá diferente significado:
3. El procedimiento consiste en el conjunto de normas jurídicas generales que regulan los trámites, actos
y resoluciones a través de los cuales los jueces y tribunales ejercitan su potestad jurisdiccional juzgando
y haciendo ejecutar lo juzgado.
4. El concepto de proceso es más complejo que el de procedimiento; no siempre que hay procedimiento
existe un proceso.
Pero el término “proceso” engloba una realidad más amplia; además del procedimiento legalmente
previsto, incluye también las relaciones entre los sujetos que intervienen, las relaciones entre éstos y el
objeto del proceso, etc. El proceso, además, aspira a una finalidad, que es la terminación o justa
composición del litigio, y para llegar a ella emplea el procedimiento como medio.
COMPETENCIA:
Concepto.
La competencia es el poder que la constitución y las leyes, atribuyen a cada juez o tribunal para ejercer la
función jurisdiccional en determinados asuntos, causas o conflictos, ya sea en atención al territorio, en
razón de la cuantía, en razón del grado, etc.
Es la potestad, el conjunto de facultades que le otorga la ley a un juzgador para ejercer su jurisdicción en
conflicto y un ámbito determinado; es la limitación de la jurisdicción que se da por una organización
administrativa y división de trabajo. Ejemplo: juez de primera, segunda instancia y por territorio; y en lo
civil, laboral, penal, etc.
∞ Se limita la jurisdicción por la materia, primero por grado: primera instancia de civil y comercial
(competente solo en estas materias).
Art. 2°.- Competencia de los jueces. La competencia del juez o tribunal en lo civil y comercial se
determinará con arreglo a lo dispuesto por esta ley y por el Código de Organización Judicial y leyes
especiales.
Carácter.
Art. 3°.- Carácter de la competencia. La competencia atribuida a los jueces y tribunales es improrrogable.
Exceptúase la competencia territorial, que podrá ser prorrogada por conformidad de partes, pero no a
favor de jueces extranjeros, salvo lo establecido en leyes especiales.
Prorroga de competencia.
Art. 4°.- Prórroga expresa o tácita de la competencia territorial. La prórroga puede ser expresa o tácita.
Será expresa cuando así se convenga entre las partes. Será tácita respecto del actor, por el hecho de
haber entablado la demanda; respecto del demandado, por haberla contestado o dejado de hacerlo, u
opuesto excepciones previas, sin articular la declinatoria.
Una vez prorrogada la competencia, queda definitivamente fijada para todas las instancias del proceso.
Art. 5°.- Competencia nacional. La competencia del juez paraguayo subsistirá hasta el fin de las causas
iniciadas ante él, aunque cambien durante el proceso las circunstancias que determinaron inicialmente
su competencia.
Art. 6°.- Competencia de jueces comisionados. Los jueces comisionados para la práctica de diligencias
determinadas, podrán resolver los incidentes y peticiones que se plantearen con motivo de su
realización. Los recursos interpuestos contra las resoluciones dictadas por ellos se concederán sin efecto
suspensivo.
Declaración de competencia.
Art. 7°.- Declaración de incompetencia. Toda demanda debe interponerse ante juez competente, y
siempre que la exposición del actor resulte no ser de la competencia del juez ante quien se deduce,
deberá dicho juez inhibirse de oficio, sin más actuaciones, mandando que el interesado ocurra ante
quien corresponda, salvo lo establecido por los artículo 3° y 4°.
Cuestión de competencia. Inhibitoria y declinatoria.
Art. 8°.- Vías para promoverlas. Las cuestiones de competencia podrán promoverse por vía declinada o
de inhibitoria, indistintamente.
En uno y otro caso, la cuestión sólo podrá promoverse antes de haberse consentido la competencia de
que se reclama (ver art. 6 Cód. Organización Judicial). Elegida una vía, no podrá usarse la otra.
Art. 9°.- Oportunidad para proponer la declinatoria o la inhibitoria. La declinatoria se sustanciará como
las demás excepciones previas (art. 223), ante el juez haya comenzado a conocer, y, declarada
procedente, se estará a lo dispuesto por el artículo 7°.
La inhibitoria podrá plantearse hasta el momento de oponer excepciones o de contestar la demanda (18
dias), ante el juez que la parte considere competente, cualquiera sea su fuero, debiendo presentarse
copia de la demanda y de los documentos acompañados a la misma.
(obs: declinatoria: ante el mismo juez; inhibitoria: ante el juez que la parte considere competente)
Art. 10.- Trámite y decisión de la inhibitoria. Entablada la inhibitoria, el juez la hará saber al magistrado
cuya separación de la causa se reclama; correrá vista de ella al Agente Fiscal por tres días, y dentro del
mismo plazo resolverá la cuestión. (tramite)
Si se declarare competente, librará oficio al otro juez, acompañando testimonio del escrito en que se
hubiese planteado la cuestión, del dictamen fiscal, de la resolución dictada y de las demás actuaciones y
documentos que estime necesarios.
Solicitará, asimismo, a dicho juez que, separándose de la causa, le remita los autos, o, en caso contrario,
los eleve al tribunal competente, conforme a lo dispuesto en el artículo siguiente. La resolución del juez
ante quien se planteó la inhibitoria sólo será apelable si él se declarase incompetente.
Art. 11.- Trámite de la inhibitoria ante el juez requerido. Recibido el oficio, el juez requerido correrá vista
a la otra parte y al agente fiscal por el plazo de tres días, y se pronunciará, dentro de tercero día,
aceptando o rechazando la inhibición. Sólo en el primer caso su resolución será apelable. Ejecutoriada
ésta remitirá la causa al requiriente, emplazando a las partes para que comparezcan ante él a ejercer sus
derechos.
Si mantuviere su competencia, enviará en el día, sin otra sustanciación, las actuaciones a la Corte
Suprema de Justicia, para dirimir la contienda y lo comunicará en el mismo plazo al requiriente para que
remita las suyas.
(obs: se corre vista al agente fiscal por estar tratándose leyes de orden publico).
Art. 12.- Trámite de la inhibitoria ante la Corte Suprema. Recibidas las actuaciones, la Corte correrá vista
al Fiscal General del Estado por tres días y resolverá la contienda dentro de los cinco días siguientes.
Devolverá las actuaciones al juez que declare competente e informará al otro por oficio.
Art. 13.- Suspensión del procedimiento. Desde que se promueva la inhibitoria y hasta que se la decida,
ambos jueces suspenderán el procedimiento sobre lo principal, y sólo podrán ordenar medidas
precautorias y otras diligencias, de cuya omisión pudiera resultar perjuicio irreparable.
Art. 14.- Contienda negativa y conocimiento simultáneo. En caso de contienda negativa o cuando dos o
más jueces se encontraren conociendo de un mismo proceso, cualquiera de ellos, de oficio o a instancia
de parte, podrá plantear la cuestión de acuerdo con el procedimiento establecido para la inhibitoria.
EL JUEZ
Es indiscutible que el juez es el sujeto principal de la relación jurídica procesal y del proceso. En efecto, a
él corresponde: dirigirlo efectivamente e impulsarlo en forma de que pase por sus distintas etapas con la
mayor celeridad y sin estancamientos, controlar la conducta de las partes para evitar, investigar y
sancionar la mala fe, el fraude procesal, la temeridad y cualquier otro acto contrario a la dignidad de la
justicia o a la lealtad y probidad; procurar la real igualdad de las partes en el proceso, rechazar las
peticiones notoriamente improcedentes o que impliquen dilaciones manifiestas; sancionar con multas a
sus empleados, a los demás empleados públicos y a los particulares que sin justa causa incumplan sus
órdenes y con pena de arresto a quienes le faltan el debido respeto en el ejercicio de sus funciones o por
razón de ellas; expulsar de las audiencias a quienes perturban su curso; decretar oficiosamente toda
clase de pruebas que estime convenientes para el esclarecimiento de los hechos que interesen al
proceso, apreciar esas pruebas y las promovidas por las partes, de acuerdo con su libre criterio,
conforme a las reglas de la sana critica; por último, proferir las decisiones interlocutorias por autos y las
definitivas por sentencia.
El juez, no es un simple espectador del debate judicial, ni siquiera en el proceso civil y mucho menos en
los demás, sino el verdadero director del proceso y el dispensador de la justicia de acuerdo con el
derecho positivo y a nombre de la República.
El juez, es una persona que está investida por el Estado de la potestad de administrar justicia, es un
servidor público que desempeña una de las funciones del Estado, cual es la jurisdiccional.
El juez tiene la potestad de la jurisdicción para el cumplimiento de los fines del Estado, siendo atributos
que el legislador puede acordar al juez para el desempeño de sus funciones, y son:
• La Notio: consiste en la potestad del juez de conocer la causa y juzgar conforme a ella, debe formar su
convicción con el material de conocimiento que las partes le suministran.
• La Iudicium: es la aptitud de dictar la sentencia definitiva que decida el conflicto, de emitir la decisión
final hacia el cual se encaminó toda la actividad del proceso y que su decisión tenga autoridad de cosa
juzgada.
• Executio o Imperium: consiste en el poder que tiene el juez para hacer que el mandato dado en la
sentencia definitiva sea cumplido, pudiendo inclusive poner en actuación organismos de fuerza para
afirmar el derecho declarado.
DEBERES Y FACULTADES
Art. 256 C.N.: DE LA FORMA DE LOS JUICIOS.: “Los juicios podrán ser orales y públicos, en la forma y en la
medida que la Ley determine.
Toda sentencia judicial debe estar fundada en esta Constitución y en la Ley. La crítica a los fallos es libre.
El proceso laboral será oral y estará basado en los principios de inmediatez, economía y concentración”.
Art. 238 C.O.J.: Se prohíbe a los magistrados y funcionarios de la Administración de Justicia, cualquiera
sea su jerarquía:
a) Faltar a su despacho o abandonarlo sin causa justificada en los días y horas establecidos por la Corte
Suprema de Justicia;
b) Abogar o ejercer la representación de terceros en juicio, pudiendo hacerlo en sus propios asuntos o en
los de sus padres, esposa, hijos menores y pupilos,
c) Recibir dádivas o aceptar promesas de otros beneficios, directa o indirectamente, de las personas que
de cualquier manera tengan o puedan tener intervención o interés en los juicios a su cargo;
d) Ejercer otra función pública, profesión, comercio o industria, directa o indirectamente, salvo la
docencia, cuyo ejercicio será reglado por la Corte Suprema de Justicia, ni participar en actividades
políticas, y,
e) Dar cualquier clase de información a la prensa o a terceros sobre los juicios criminales, salvo las
sentencias; en los demás juicios no podrán darla cuando ellas puedan afectar el honor o la reputación de
las personas.
Son deberes de los jueces, sin perjuicio de lo establecido en el Código de Organización Judicial:
a) dictar las sentencias y demás resoluciones dentro de los plazos fijados por la ley, decidiendo las causas
según el orden en que se hayan puesto en estado;
c) resolver siempre según la ley, sin que le sea permitido juzgar de valor intrínseco o la equidad de ella;
d) pronunciarse necesaria y únicamente sobre lo que sea objeto de petición, salvo disposiciones
especiales;
e) asistir a las audiencias de prueba y realizar personalmente las diligencias que este Código u otras leyes
ponen a su cargo, con excepción de aquellas en que la delegación estuviere autorizada;
f) dirigir el procedimiento, debiendo, dentro de los límites expresamente establecidos por este Código:
1. Concentrar, en lo posible, en un mismo acto o audiencia, todas las diligencias que sean menester
realizar;
g) procurar, en cuanto sea compatible con el ejercicio de sus atribuciones, especialmente en los juicios
referentes a las relaciones de familia, que los litigantes pongan término a sus diferencias mediante
avenimiento amigable. A este efecto podrán convocarlos a su presencia en cualquier estado del juicio.
La infracción de los deberes enunciados en los incisos b), c), d) y e) de este artículo, causará la nulidad de
las resoluciones y actuaciones.
Art. 16 C.P.C.: Responsabilidad civil. El incumplimiento de los deberes en el ejercicio irregular de las
facultades que las leyes imponen u otorgan a los jueces, los hará incurrir en responsabilidad civil.
Art. 17.- Facultades disciplinarias. Los jueces y tribunales deberán sancionar en resolución fundada (por
auto interlocutorio o sentencias definitivas) las faltas o incorrecciones que los litigantes, sus abogados o
procuradores u otras personas cometan en juicio, en el diligenciamiento de sus mandatos u órdenes, o
con motivo del ejercicio de sus funciones, contra su autoridad o dignidad, contra el respeto debido a los
funcionarios, a los otros litigantes, sus representantes o patrocinantes.
Además de las sanciones previstas en el Código de Organización Judicial, los jueces y tribunales:
mandarán testar (borrar, eliminar del escrito) en los escritos presentados§ las palabras o frases ofensivas
o indecorosas, y
Serán apelables el apercibimiento, la multa y el arresto, conforme a lo dispuesto por el artículo 400,
segundo párrafo.§
El arresto sólo podrá ser domiciliario o cumplido en el local del juzgado o tribunal.§
Art. 18.- Facultades ordenatorias e instructorias. Los jueces y tribunales podrán, aun sin requerimiento
de parte: (el juez debe tener presente el principio igualdad de partes y …)
a) remitir el expediente a la Corte Suprema de Justicia, ejecutoriada la providencia de autos, a los efectos
previstos por el artículo 200 de la Constitución, siempre que, a su juicio, una ley, decreto u otra
disposición normativa pueda ser contraria a reglas constitucionales. (facultad ordenatoria)
b) decretar que se traiga a la vista testimonio de cualquier documento, o el original, cuando lo crean
conveniente, para esclarecer el derecho de los litigantes, sea que se halle en poder de las partes o de
terceros; (las partes tuvieron que haber introducido las pruebas: al promover o contestar la demada)
(relacionado con arts.: 304; 305; 306)
c) ordenar con el mismo objeto otras diligencias necesarias, respetando el derecho de defensa de las
partes;
d) exigir confesión judicial a cualquiera de los litigantes sobre hechos que estimen de influencia en la
causa y no resulten probados, o cualesquiera explicaciones que juzguen pertinentes; (relacionado arts.
276 y 289)
e) disponer en cualquier momento la comparecencia de los peritos o testigos para interrogarlos acerca
de sus dictámenes o declaraciones; y (relacionado arts. 337 y 350)
f) ordenar cualquier pericia, informe, reconocimiento, avalúo u otras diligencias que estimen necesarias.
(relacionado con arts.: 362 365 367)
Inhibiciones y recusaciones.
Inhibición: (es excusarse para los jueces… se separada de entender en determinado juicio… Debe fundar.
Art. 19.- Deber de excusación. Los jueces deberán excusarse cuando se hallaren comprendidos en alguna
de las causas previstas por este Código.
Art. 20.- Causas de excusación. Es causa de excusación la circunstancia de hallarse comprendido el juez, o
su cónyuge, con cualquiera de las partes, sus mandantes o letrados, en alguna de las siguientes
relaciones:
a) parentesco por consanguinidad dentro del cuarto grado, o del segundo por afinidad;
b) interés, incluidos los parientes en el mismo grado, en el pleito o en otro semejante, o sociedad o
comunidad, salvo que la sociedad fuera anónima;
f) haber sido defensor, o haber emitido opinión o dictamen, o dado recomendaciones acerca del pleito,
antes o después de comenzado;
g) haber recibido el juez, su cónyuge, sus padres o sus hijos, beneficio de importancia de alguna de las
partes, antes o después de empezado el pleito, presentes, dádivas o favores, aunque sean de poco valor;
h) ser o haber sido tutor o curador, o haber estado bajo la tutela o curatela;
Art. 21.- Otros motivos de excusación. El juez también podrá excusarse cuando existan otras causas que
le impongan abstenerse de conocer en el juicio, fundadas en motivos graves de decoro o delicadeza.
Nunca será motivo de excusación el parentesco con otros funcionarios que intervengan en cumplimiento
de su deber.
Art. 22.- Obligación de manifestar la causa de la excusación. El juez deberá manifestar siempre
circunstanciadamente la causa de su excusación. Si no lo hiciere, o si no fuere legal la invocada, el juez o
conjuez reemplazante deberá impugnarla, pasando directamente el incidente al superior, quien lo
resolverá sin sustanciación en el plazo de cinco días.
Art. 23.- Prohibición de designar profesionales comprendido en causal de excusación. Fuera de las
oportunidades previstas en el artículo 27, las partes no podrán nombrar durante la tramitación de la
causa apoderados o patrocinantes que se hallaren respecto del magistrado en una relación notoria para
obligarle a inhibirse por cualquiera de las causas enumeradas en el artículo 20.
Los jueces y tribunales cancelarán todo nombramiento o patrocinio que se haga, infringiendo esta
prohibición.
Cuando sean varios los actores o los demandados, cualquiera de ellos podrá usar de esta facultad. Su
ejercicio no obstará a la recusación con causa.
Procedimiento de recusación.
• Si el recusado fuese un juez de primera instancia, inhibiéndose, pasará las actuaciones, sin más
trámite, a más tardar dentro del día siguiente, al juez que le sigue en orden de turno.
El secretario de la causa podrá pedir al juez recusado que lo separe también de ella, debiendo sustituirlo
uno de los secretarios del juez subrogante.
• Si se tratare de un miembro del Tribunal de Apelación de la Corte Suprema de Justicia, (solo con
expresión de causa) se separará en la misma forma, y los autos pasarán al Presidente del Tribunal, o al
Vicepresidente, en su caso, a los efectos correspondientes.
• Tanto en un supuesto como en otro, no se suspenderán el trámite, los plazos ni el cumplimiento de las
diligencias ordenadas.
Esta facultad deberá ser ejercida en las oportunidades previstas en los dos primeros párrafos del artículo
27.
Ver arts. 200 al 206 del Código de Organización Judicial: “De la sustitución de Jueces, Funcionarios y
Empleados”.
Art. 27.- Oportunidad. El actor deberá ejercer la facultad de recusar al entablar la demanda o en su
primera presentación; y el demandado, en su primera presentación, antes o al tiempo de contestarla, o
de oponer excepciones en el juicio ejecutivo, o de comparecer a la audiencia señalada como primer acto
procesal.
Los jueces de la Corte Suprema y de los Tribunales de Apelación, únicamente podrán ser recusados
dentro de tercero día desde la notificación de la primera providencia que se dicte.
CAUSAL SOBREVINIENTE:
• Si la causal fuere sobreviniente, sólo podrá hacerse valer dentro de los tres días de haber llegado a
conocimiento del recusante y antes de quedar el expediente en estado de sentencia.
• Dentro del mismo plazo podrá recusarse al juez o miembro de un tribunal que intervengan en el
proceso en substitución de un magistrado recusado, cuya designación se hará saber por cédula.
Art. 28.- Tribunal competente para conocer de la recusación. La competencia para resolver la recusación
de los jueces y miembros de los tribunales, se regirá por lo dispuesto en el Código de Organización
Judicial.
Art. 29.- Forma de deducirla. La recusación se deducirá ante la Corte Suprema de Justicia o Tribunal de
Apelación, cuando se tratare de uno de sus miembros, o ante el juez recusado.
Art. 31.- Recusación de un miembro de la Corte Suprema o de un Tribunal de Apelación. (Solo con
expresión de causa)
• Si el recusado fuere un miembro del Tribunal de Apelación, se remitirá a la Corte, dentro de los tres
días, el escrito de recusación, acompañado de un informe sobre los hechos alegados. En este caso, si
fuere necesario, se integrará el Tribunal en la forma prescripta por la ley, a objeto de que continúe la
sustanciación de la instancia, hasta llegar al estado de sentencia.
Si el recusado reconociere los hechos, la Corte lo tendrá por separado de la causa, quedando integrado
el tribunal con el miembro subrogante. Si los negare, con lo que exponga se formará incidente que
tramitará por expediente separado.
Art. 32.- Apertura a prueba. La Corte Suprema recibirá el incidente a prueba por diez días. Recusante y
recusado no podrán ofrecer más de cuatro testigos cada uno.
Art. 33.- Resolución. Vencido el plazo de prueba y agregadas las producidas, se dará vista a recusante y
recusado por tres días, en el orden indicado, y se resolverá el incidente dentro de cinco días. La
resolución que recayere será irrecurrible.
Si la recusación fuese desestimada, la Corte lo hará saber al Tribunal para que el recusado continúe
entendiendo. Si se hiciese lugar a la recusación, también lo hará saber para que siga entendiendo el
miembro subrogante, en su caso. Si no se hubiese integrado el Tribunal, se lo integrará en la forma
prescripta por la ley.
Art. 35.- Trámite de la recusación. Elevados los antecedentes, el Tribunal de Apelación, siempre que del
informe del juez resultare la veracidad de los hechos, que configure causal de recusación lo tendrá por
separado de la causa.
Si los negare, el Tribunal podrá recibir el incidente a prueba, y se observará el procedimiento establecido
en los artículos 32 y 33.
Art. 36.- Efectos. Si la recusación fuere desestimada, se hará saber al juez subrogante, a fin de que
devuelva los autos al juez recusado. Si fuere admitida, el expediente quedará radicado ante el juez
subrogante con noticia al juez recusado, aunque con posterioridad desaparecieren las causas que la
originaron.
LECCIÓN 2
Concepto de partes.
De acuerdo con la opinión doctrinaria más aceptada parte es toda persona física o jurídica que en
nombre propio o en cuyo nombre, pretende la actuación de una norma legal y aquél respecto del cual se
formula la pretensión.
GUASP dice que se considera parte <el que reclama y frente a quien se reclama la satisfacción de una
pretensión en un proceso determinado>.
Consecuentemente, tiene calidad de parte quien como actor, demandado o tercero interviniente,
comparece ante los órganos jurisdiccionales peticionando una sentencia favorable a su pretensión.
Me permito transcribir, por su indudable valor, lo que CALAMANDREI expone sobre el particular: “Para
entender el concepto de parte tal como, de conformidad con la tradición, está acogido en nuestro
derecho positivo, hay que partir de esta premisa elemental: que la cualidad de parte se adquiere, con
abstracción de toda referencia al derecho substancial, por el sólo hecho, de naturaleza exclusivamente
procesal, de la proposición de una demanda ante el juez: la persona que propone la demanda, y la
persona contra quien se la propone, adquieren sin más, por éste sólo hecho, la calidad de partes del
proceso que con tal proposición se inicia; aunque la demanda sea infundada, improponible o inadmisible
(circunstancias todas ellas que podrán tener efecto sobre el contenido de la providencia), basta ella para
hacer que surja la relación procesal cuyos sujetos son precisamente las partes. Las partes son el sujeto
activo y el sujeto pasivo de la demanda judicial”.
Más adelante agrega: “Las partes como sujetos de la relación procesal no deben confundirse con los
sujetos de la relación sustancial controvertida, ni con los sujetos de la acción: si frecuentemente estas
tres cualidades coinciden, toda vez que el proceso se instituye precisamente entre los sujetos de la
relación sustancial controvertida, legitimados para accionar y para contradecir sobre ella, puede ocurrir
que la demanda sea propuesta por quien (o contra quien) en realidad no esté interesado en la relación
sustancial controvertida o no esté legitimado para accionar o contradecir; y, sin embargo, aún en ese
caso, quien ha propuesto (o contra quien se ha propuesto) la demanda sin derecho o sin legitimación,
será igualmente parte en sentido procesal”.
Posteriormente explica: “En efecto no hay que olvidar que, para proponer una demanda en juicio, no es
necesario que el pro-ponente tenga realmente el derecho que alega o la legitimación para accionar que
afirma: en el momento en que se inicia el proceso, el derecho y la legitimación son simples afirmaciones,
no todavía hechos comprobados, y el proceso se instruye, precisamente, para llegar a comprobar si
existe el derecho afirmado y si el sujeto activo del proceso está o no legitimado para hacerlo valer. La
relación procesal se constituye y la calidad de parte se adquiere independientemente de la efectiva
existencia del derecho y de la acción: aun quien propone una demanda sobre una relación sustancial
inexistente o sobre una relación ajena frente a la cual está él desprovisto de legitimación activa, o contra
una persona que no es legítimo contradictor en orden a aquella relación, da vida a una relación procesal
en la cual independientemente de la que habrá de ser la decisión de mérito, adquiere sin más calidad de
parte quien propone la demanda y la persona contra la cual se propone”.
Tiene calidad de parte quien interviene o figura en el proceso como sujeto activo (actor) o pasivo
(demandado) de una pretensión, independientemente de que tenga o no el carácter de sujeto
legitimado para obrar o para contradecir en el concreto proceso de que se trate. ROSEMBERG dice:
“Actor es quien afirma el derecho material; y demandado aquel contra quien se lo quiere hacer valer”.
Lo que caracteriza a la parte es su sujeción a la relación procesal. Siendo así, no reviste calidad de parte
en el proceso el representante legal o convencional porque no actúan en su interés sino en el de su
representado.
CAPACIDAD PARA SER PARTE: La capacidad para ser parte consiste en la aptitud que tiene una persona
para ser titular de derechos y deberes procesales. La capacidad para ser parte coincide con la capacidad
de derecho.
Tiene esta capacidad toda y cualquier persona, física o jurídica. La primera, desde su concepción hasta su
muerte y la segunda, sea de derecho público o privado, desde que adquieren personalidad hasta su
disolución. Cabe aclarar que algunos entes sin personalidad pueden actuar en Juicio, v.g.: simples
asociaciones, masa de la quiebra, etc…
Capacidad procesal.
El interés legitimo.
LEGITIMACION PROCESAL (Legitimatio ad causam): La capacidad para ser parte y la capacidad procesal
constituyen aptitudes jurídicas genéricas que habilitan para intervenir en cualquier proceso. No deben
confundirse con la legitimación procesal que es la condición jurídica específica referida a la concreta
materia sobre la que versa el proceso. La falta de legitimación fundamenta la oposición de la excepción
de falta de acción (Art. 224, inc. c) CPC).
Comparecencia en juicio.
La comparecencia en juicio es acudir ante un juez, es promover la acción; es estar en juicio como actor o
demandado.
Art. 46.- Comparecencia en juicio. La comparecencia en juicio se regirá por lo dispuesto en el artículo 87
del Código de Organización Judicial.
Las personas jurídicas sólo podrán intervenir mediante mandatario profesional matriculado.
Constitución de domicilio.
Art. 47.- Constitución de domicilio. Toda persona que litigue por su propio derecho, deberá constituir
domicilio dentro del radio urbano de la ciudad o pueblo que sea asiento del juzgado o tribunal. Este
requisito se cumplirá en la primera intervención o presentación.
Art. 48.- Falta de constitución de domicilio. Si no se cumpliere con lo establecido en el artículo anterior, o
no compareciere quien haya sido debidamente citado, quedará legalmente constituido su domicilio en la
secretaría del juzgado o tribunal y automáticamente notificado de los actos procesales que
correspondan, en la forma y oportunidad determinadas por el artículo 131.
Art. 49.- Subsistencia del domicilio. Los domicilios a que se refieren los artículos anteriores subsistirán
para todos los efectos legales, hasta la terminación del juicio, mientras no se constituya o denuncie otro.
Todo cambio de domicilio deberá notificarse por cédula a la otra parte. Mientras esta diligencia no se
hubiere cumplido, se tendrá por subsistente el anterior.
Deberes de las partes: deber de veracidad, mala fe y ejercicio abusivo de los derechos. Responsabilidad
conjunta con los Abogados y Procuradores.
Art. 51.- Buena fe y ejercicio regular de los derechos. Las partes deberán actuar en juicio con buena fe, y
no ejercer abusivamente los derechos que les conceden las leyes procesales.
Art. 54.- Oportunidad para solicitar la declaración. En cualquier etapa del proceso y en cualquier
instancia, antes que se dicte resolución, podrá requerirse que en la decisión el magistrado se pronuncie
sobre la mala fe o el ejercicio abusivo del derecho.
Art. 55.- Responsabilidad conjunta. Los profesionales que haya intervenido como apoderados o
patrocinantes, serán responsables conjuntamente con sus representantes o patrocinados, por las
consecuencias emergentes de la admisión de la mala fe o del ejercicio abusivo de derechos, salvo que de
las constancias de los autos respectivos resulte que el motivo en el cual se fundó la imputación, no le sea
atribuible y así se declare.
Art. 56.- Sanciones en caso de mala fe o ejercicio abusivo de los derechos. Sin perjuicio de otras
sanciones que pueda prever la ley, la admisión de mala fe o de ejercicio abusivo de los derechos
importará una presunción juristantum contra la parte a la que se imputen, cuando haya duda sobre el
derecho invocado, o insuficiencia de prueba.
Aunque la parte culpable de mala fe o ejercicio abusivo de los derechos resulte vencedora en lo
principal, serán a su cargo las costas del proceso. Los jueces y tribunales, al regular los honorarios de los
letrados de la parte contraria, los aumentarán hasta el cincuenta por ciento, según la gravedad de los
hechos. La parte perjudicada podrá, además, responsabilizar a la otra por los daños y perjuicios,
conforme con lo dispuesto por el Código Civil.
REPRESENTACIÓN PROCESAL:
Noción fundamental.
REPRESENTACIÓN:
REPRESENTACIÓN PROCESAL:
La que se exige o se permite, en lugar de las partes en sí, ante los tribunales judiciales. Suele concretarse,
en lo procedimental, en el procurador, y en lo técnico, en el letrado patrocinante. Según los
ordenamientos y las causas, es imperativa o se consiente actuar a los interesados por sí mismos.
La representación puede ser legal o forzosa: caso que se funda en una necesidad de orden público y su
origen se encuentra en la ley. Afecta a los incapaces en general y es fijada por la ley en cada caso;
PERSONERÍA
Dentro del proceso el abogado debe justificar su personería; debe acreditar por medio legal fehaciente
que es representante de alguien por medio de un poder.
Art. 57.- Justificación de la personería y constitución y denuncia de domicilio. La persona que se presente
en juicio por un derecho que no sea propio, deberá acompañar con su primer escrito los documentos
que acrediten el carácter que inviste, cumplir con lo dispuesto en el artículo 47, y denunciar el domicilio
real de la personería representada.
PATROCINIO OBLIGATORIO
Art. 58.- Patrocinio obligatorio. Excepciones. El patrocinio obligatorio se regirá por lo dispuesto en los
artículo 87 y 88 del Código de Organización Judicial. No será necesario el patrocinio letrado cuando se
actuare para la recepción de órdenes de pago y para solicitar declaratoria de pobreza.
Art. 59.- Falta de firma de letrado. Se tendrá por no presentado y se devolverá al interesado, sin más
trámite ni recurso, todo escrito que debiendo llevar firma de letrado no la tuviere.
En casos urgentes (debe ser manifiesto) podrá admitirse la comparecencia en juicio sin los instrumentos
que acrediten la personalidad,
pero si no fueren presentados y no se ratificare la gestión dentro del plazo de treinta días, (há biles, a
partir del primer acto realizado a partir de la manifestación) (debe presentar el poder y la ratificación de
la gestión)
será nulo todo lo actuado por el gestor y éste pagará las costas causadas, sin perjuicio de la
responsabilidad por los daños ocasionados.
Para asegurar su responsabilidad, el gestor deberá ofrecer caución suficiente y formalizarla en el plazo
que le fije el juez.
Presentado el poder y admitida su personería, el apoderado asume todas las responsabilidades que las
leyes le imponen y sus actos obligan al poderdante como si él personalmente los practicare.
DEBERES DEL APODERADO
cumplir los deberes establecidos para las partes; y (lealtad, probidad, buena fe, veracidad.)
Hasta entonces las citaciones y notificaciones que se le hagan, incluso las de sentencias definitivas,
tendrán la misma fuerza que si se hicieren al poderdante, sin que le sea permitido pedir que se
practiquen con éste. Exceptúanse los actos que por disposición de la ley deban ser notificados
personalmente a las partes.
El poder conferido para un proceso determinado, cualesquiera sean sus términos, comprende la facultad
de interponer recursos legales y seguir todas las instancias.
También comprende la facultad de intervenir en los incidentes y de ejecutar todo acto procesal,
Excepto: aquellos para los cuales la ley requiera facultad especial (transacciones, retiros de dinero, etc.),
o se hubieran reservado expresamente en el poder.
CESACIÓN DE LA REPRESENTACIÓN
En este caso, el poderdante deberá comparecer por sí o constituir nuevo apoderado sin necesidad de
emplazamiento o citación, so pena de continuarse el juicio en rebeldía.
La sola presentación del mandante sin pedir reconocimiento de personería, no revoca el poder;
en cuyo caso el apoderado deberá, bajo pena de daños y perjuicios, continuar con las gestiones hasta
que hubiera vencido el plazo que el juez fijare al poderdante para reemplazarlo o comparecer por sí.
La fijación del plazo (se cuenta a partir del día siguiente de la notificación) se hará bajo apercibimiento
de continuarse el juicio en rebeldía. La resolución que así lo disponga deberá notificarse por cédula en el
domicilio real del mandante;
c) por haber cesado la personalidad con que litigaba el poderdante; (por incapacidad civil)
El apoderado seguirá en ejercicio por el plazo que le fije el juez, a su pedido. Cuando el fallecimiento o la
incapacidad hubiere llegado a conocimiento del mandatario, éste deberá hacerlo presente al juez o
tribunal dentro del plazo de diez días, bajo pena de perder el derecho de cobrar los honorarios que se
devengaren con posterioridad. En la misma sanción incurrirá el mandatario que omita denunciar el
nombre y domicilio de los herederos, o del representante legal, si los conociere; y
En tales casos, se suspenderá la tramitación del juicio y el juez fijará al mandante un plazo para que
comparezca por sí o por nuevo apoderado, bajo apercibimiento de continuar el juicio en rebeldía.
Art. 65.- Unificación de la representación. Cuando actuare en el proceso diversos litigantes con un interés
común, el juez, de oficio o a petición de parte, y después de contestada la demanda, les instará a que
unifiquen su representación, siempre que haya compatibilidad con ella, que el derecho o el fundamento
de la demanda sea el mismo o iguales las defensas. A este efecto fijará una audiencia dentro de los diez
días. La inasistencia de los interesados se tendrá como negativa a la unificación.
No habiendo acuerdo unánime, la unificación podrá disponerse con respecto a las partes que están
conformes con ella.
Producida la unificación, el representante común tendrá, respecto de su mandantes, todas las facultades
y obligaciones inherentes al mandato.
RELACIÓN DE LA PERSONERÍA
Art. 66.- Revocación. Efectuado el nombramiento común, podrá revocarselo por acuerdo de las mismas
partes o por el juez, a petición de alguna de ellas, siempre que en este último caso hubiere motivo que lo
justificare. La revocación no producirá efectos, mientras no tome intervención el nuevo mandatario.
La unificación se dejará sin efecto, cuando desaparecieren los requisitos en que ella se fundó.
DIGNIDAD DEL ABOGADO
Art. 67.- Dignidad del abogado. Deberá guardarse a los abogados, en su actuación profesional, el mismo
respeto y consideración debidos a los jueces.
PROCEDIMIENTO EN REBELDÍA:
REBELDÍA.Concepto:
La rebeldía es la ausencia de alguna de las partes en el proceso en que normalmente habría de figurar
como tal.
Es la posición que asume un sujeto del proceso cuando debidamente emplazado, no comparece, o
habiendo comparecido lo abandona posteriormente.
La rebeldía puede ser real, cuando se sabe que ha llegado a conocimiento cierto del sujeto la notificación
o citación para comparecer. Puede ser ficta cuando ese conocimiento sólo es probable, como los casos
de notificación por edictos.
También se utiliza el vocablo rebeldía, en ocasión del no ejercicio por uno de los sujetos procesales de un
acto del proceso, dentro del plazo que se fijó para ello, no obstante haber comparecido, teniendo como
única consecuencia, en este caso, la pérdida del derecho que ha dejado de ejercitar. Esta no es una
situación procesal de rebeldía propiamente dicha como se comentara en el párrafo anterior.
Art. 68.- Declaración de rebeldía. La parte con domicilio conocido, debidamente citada, que no
respondiere al emplazamiento, o la que abandonare el juicio después de haber comparecido, será
declarada en rebeldía, a pedido de la otra.
Esta resolución se notificará por cédula. Las sucesivas resoluciones quedarán notificadas por ministerio
de la ley.
PRESUPUESTOS PARA LA REBELDÍA
Requisitos:
El primer requisito para la declaración de rebeldía es la existencia de una notificación válida dentro del
proceso, una notificación practicada a la persona citada, que ha hecho llegar a su conocimiento, el
llamado a juicio.
El último pedido es el pedido de la otra parte. No puede declarase la rebeldía por iniciativa del órgano
judicial porque precisa del reclamo de la parte adversa.
Ya cumplidos estos requisitos debe dictarse la resolución de rebeldía, que nuevamente tendrá que
notificarse por cédula al declarado rebelde.
EFECTOS Art. 69.- Efectos. La rebeldía no alterará el curso regular del proceso. La sentencia será
pronunciada según el mérito de la causa, pero en caso de duda, la rebeldía declarada y firme constituirá
presunción de verdad de los hechos ilícitos afirmados por quien obtuvo la declaración.
Art. 70.- Apertura a prueba practicamiento de diligencia. A petición de parte o si el juez lo creyere
necesario, recibirá la causa a prueba, o mandará practicar las medidas autorizadas por este Código
tendientes al establecimiento de la verdad de los hechos.
NOTIFICACIÓN DE LA SENTENCIA Art. 71.- Notificación de la sentencia. La sentencia se hará saber por
cédula al rebelde.
MEDIDAS PRECAUTORIAS
Art. 72.- Medida precautoria. Declarada la rebeldía de un litigante, podrá decretarse, si procediere y la
otra parte lo pidiere, la medida precautoria apropiada para asegurar el objeto del juicio, el pago de las
costas.
COMPARECENCIA DEL REBELDE Art. 73.- Comparecencia del rebelde. Si el rebelde compareciere,
cualquiera fuese el estado del juicio, cesará el procedimiento en rebeldía, será admitido como parte y se
entenderá con él la sustanciación del proceso.
Serán aplicables las normas sobre ampliación, sustitución o reducción de las medidas precautorias.
Las peticiones sobre procedencia o alcance de la medida precautoria se tramitarán por incidente, sin
detener el curso del proceso principal.
PRUEBA EN SEGUNDA INSTANCIA Art. 75.- Prueba en segunda instancia. Si el rebelde hubiere
comparecido después de vencido el plazo para el ofrecimiento de prueba, y recurriere de la sentencia, a
su pedido se recibirá la causa a prueba en segunda instancia, siempre que concurran las condiciones
establecidas para ello.
Ejercicio de la Acción – Acumulación de Acciones – Actos Procesales – Nulidad de los Actos Procesales.-
LECCIÓN 3
EJERCICIO DE LA ACCIÓN:
Concepto de acción.
En el Derecho Procesal el vocablo acción tiene varios significados: acción como sinónimo de derecho,
acción como sinónimo de pretensión, acción como sinónimo de provocar la actividad jurisdiccional,
acción como sinónimo de vía procesal mediante la cual se debate un asunto sometido a la jurisdicción y
acción como sinónimo de demanda.
Para COUTURE «la acción es el derecho abstracto de obrar; poder jurídico que tiene todo sujeto de
derecho, consistente en la facultad de acudir ante los órganos de la jurisdicción,
exponiendo sus pretensiones y formulando la petición que afirma como correspondiente a su derecho».
Y añade, “La acción es el poder jurídico de hacer valer la pretensión. Ese poder jurídico existe en el
individuo, aun cuando la pretensión sea infundada”.
ALSINA dice «la acción es un derecho público subjetivo mediante el cual se requiere la intervención del
órgano jurisdiccional para la protección de una pretensión jurídica».
Por su parte ALLEN, expresa que la acción es el derecho subjetivo de peticionar a la jurisdicción con un
contenido pretensional. Y agrega, la acción puede existir sin derecho material, pero nunca sin
pretensión. Para ejercitar válidamente una acción la misma debe tener un contenido pretensional y
cumplirse las formalidades exigidas en la ley.
Quien invoque un interés legítimo, jurídicamente protegido, tiene legitimación procesal para ejercer una
acción judicial como actor, demandado o tercerista.
Naturaleza Jurídica.
Existen muchas teorías de lo que es la acción, y distintas acepciones de la palabra acción.
Existe una corriente jurídica que considera a la acción como sinónimo de derecho sustantivo o subjetivo
material, “yo tengo la acción”, “tengo acción para reclamar”: habla como sinónimo de Derecho.
Otra corriente habla de acción como sinónimo de pretensión o reclamación: habla como acción a la
reivindicación, que es una pretensión.
Otro corriente habla como: “la acción es la facultad que tiene la persona para promover la actividad del
órgano jurisdiccional”.
La Naturaleza jurídica de la acción es una de las más discutidas en el derecho; hasta hoy día aun no
existe una unidad de criterio entre las distintas escuelas. Gracias a esta discusión se creó el Derecho
Procesal, porque desde el momento que se considero a la acción como autónoma, desde allí nació el
Derecho Procesal.
Savigny, quien pertenece al grupo de mentores de esta teoría, va más adelante y considera la acción
como un derecho nuevo, que nace de la violación del derecho material subjetivo y que tiene por
contenido la obligación: pero todavía la noción queda dependiente de estos dos elementos: la existencia
del derecho material y su violación; por lo cual, en el fondo se identifican la acción y el derecho material
o sustancial.
Para refutar esta teoría, pensemos lo siguiente: podrá decirse que accionar es ejercitar el derecho
subjetivo violado. A fin de que esta definición sea congruente con ella misma, es de imaginar que para
accionar la ley exigirá siempre la demostración inicial y cabal de la existencia del derecho violado en el
plano de la realidad, pues en caso contrario no habrá acción.
Se sigue criticando la teoría al decir que, al no existir diferencia esencial alguna entre el derecho material
violado y el derecho de acción, resulta imposible explicar adecuadamente que es lo que ejercita un
particular que, aún careciendo de todo derecho material violado, acciona y origina un proceso a cuyo
término el juez rechaza la demanda por concluir que el actor no tiene derecho. En otras palabras, si para
accionar es menester tener derecho y ello se descubre recién en la sentencia, entonces ¿Qué estuvo
haciendo durante todo el proceso el actor que carece de razón y, por tanto, se rechaza su demanda?
TEORÍAS MODERNAS: a mediados del siglo XX surge la teoría moderna, que considera a la acción y al
derecho subjetivo material como dos entidades jurídicas independientes, empezando a dar una
autonomía al derecho procesal como disciplina jurídica.
Teoría del Derecho CONCRETO: la primera escindencia de esta teoría, denominada del derecho concreto,
considera a la acción como un derecho concreto dirigido a la obtención de una sentencia favorable y que
solo corresponde, por lo tanto, a quienes son los efectivos titulares de un derecho subjetivo sustancial o
de un interés jurídico tutelable. Nuevamente se parte en dos grupos esta teoría.
El primer grupo: define a la acción como un derecho público subjetivo a la tutela jurídica, deducido
frente al estado, en la persona de sus órganos jurisdiccionales, sobre los cuales pesa el deber de impartir
la tutela jurídica reclamada por el titular del derecho.
El segundo grupo: le atribuye a la acción el carácter de un derecho potestativo que se ejerce frente al
adversario, encaminado a que éste soporte el efecto jurídico de la actuación de la ley.
Se critica a la teoría del derecho concreto alegando que de acuerdo con sus postulados, el derecho a la
tutela jurídica o a una sentencia favorable solo nacería al término del proceso, pues con anterioridad
sería imposible afirmar con plena certeza la efectiva existencia del derecho de acción, tanto más, cuando
que el contenido de la sentencia depende, fundamentalmente, de la conducta que tanto el actor como el
demandado hayan observado durante el desarrollo del proceso.
Esta concepción no logra demostrar que la acción configure un verdadero derecho, pues el deber final
del órgano jurisdiccional consiste, simplemente, en dictar una sentencia que dirima el conflicto suscitado
entre las partes, la que puede o no puede ser favorable al pretendido titular de la acción. Tampoco
convence la teoría del derecho potestativo dirigido frente al adversario, ya que carece de sentido
práctico concebirla como un derecho que generaría, en todo caso, un deber genérico de abstención a
cargo de toda la comunidad.
Teoría del Derecho ABSTRACTO: el segundo grupo de la teoría de la acción moderna, sostiene que la
acción es un derecho abstracto a la tutela jurídica, y la acción es considerada como un derecho público
subjetivo que incumbe a todos los ciudadanos por el solo hecho de serlo y cuyo objeto consistiría,
simplemente, en la prestación de la actividad jurisdiccional, cualquiera que sea el contenido (favorable o
desfavorable) del fallo en que esa prestación se concrete.
El derecho de acción se acuerda a todo quien quiera dirigirse a un juez en demanda de una sentencia
favorable a su pretensión, sin importar al efecto si está o no asistido del derecho material que invoca.
Se critica esta teoría en razón de que es muy difícil vincular el concepto de acción con fenómenos
fundamentales en la ciencia del proceso como son, la litispendencia, la congruencia, la cosa juzgada.
Acción y pretensión.
La pretensión es el objeto del proceso, y la acción es un derecho cívico, o una de las especies en que se
manifiesta el derecho constitucional de peticionar ante las autoridades. En consecuencia, la acción es el
poder de hacer valer una pretensión, y es un supuesto de la actividad procesal. La acción es el poder en
virtud del cual las partes engendran objetivamente un proceso, el derecho que justifica la actuación de
estas partes, el porqué jurídico de que un particular pueda poner en marcha a los tribunales.
La acción debe ser ejercida por el demandante para poder hacer valer la pretensión en el proceso, pero
ésta no es fundamento, ni la causa de aquella, ni forma parte de ella. Las dos nociones se distinguen
radicalmente.
El traslado de la pretensión al plano jurídico del proceso se efectúa mediante el ejercicio del derecho
autónomo y abstracto de acción que, no obstante tales calificaciones, no puede ser materialmente
ejercido sin estar acompañado de modo ineludible por aquella.
La acción es el poder jurídico de hacer valer la pretensión; ese poder jurídico existe en el individuo, aun
cuando la pretensión sea infundada. El derecho a demandar entendido como el derecho a promover y
llevar adelante el proceso, es la acción. Todo sujeto de derecho tiene, como tal, junto con sus derechos
que llamamos por comodidad, de expresión, materiales o sustanciales, su poder jurídico de acudir a la
jurisdicción, y denominamos acción a este poder jurídico.
ACUMULACIÓN DE ACCIONES:
Acumulación objetiva de acciones. Acumulación subjetiva de acciones.
El actor podrá acumular, antes de la notificación de la demanda, todas las acciones que tuviere contra
una misma persona, siempre que:
no sean contrarias entre sí, de modo que por la elección de una quede excluida la otra, salvo el caso en
que se promueva una como subsidiaria de la otra;
Art. 101.- Acumulación subjetiva. Podrán varias partes demandar o ser demandadas en un mismo
proceso, cuando las acciones sean conexas por el título, por el objeto, o por ambos elementos a la vez.
Cuando la sentencia no pudiere pronunciarse útilmente más que con relación a varias personas, ésta
habrá de demandar o ser demandadas en un mismo proceso.
Si así no sucediere, el juez de oficio a solicitud de cualquiera de las partes, ordenará, antes de dictar la
providencia de apertura a prueba, la integración de la litis dentro de un plazo que señalará quedando en
suspenso el desarrollo del proceso, mientras se cita a quien o quienes hubiesen sido omitidos.
ACTOS PROCESALES:
ACTO PROCESAL Y HECHO PROCESAL: De acuerdo con ALLEN, el proceso es el resultado de dos
elementos que se complementan y combinan: la relación procesal (que nace cuando dos o más personas
llevan una controversia ante los estrados judiciales) y el procedimiento (entendido como el conjunto de
formalidades a que deben someterse el juez y las partes en la tramitación del proceso).
La relación procesal -dice- es una relación compleja, que a la luz de un análisis estructural se nos
presenta como una serie de posiciones jurídicas activas y pasivas que se suceden del inicio al fin del
proceso. Así, la sentencia – última fase del procedimiento supone la instrucción (que es el grupo de actos
anteriores) y del mismo modo, la instrucción supone la introducción (demanda y contestación). Ahora
bien, del modo en que se produce el paso de una de esas posiciones jurídicas a la otra, surge el concepto
de “hecho procesal” que es una especie del género “hecho jurídico”. Y, como ocurre con los hechos en
general, también los hechos procesales pueden ser o no consecuencia de la voluntad de una persona: en
la primera hipótesis tenemos Acto, y en la segunda, Hecho (en sentido estricto).
Son actos procesales, v.g.: la demanda, el interrogatorio de un testigo, las resoluciones, etc… Son hechos
procesales, en sentido estricto, el decurso de un plazo que tiene por consecuencia la preclusión; la
muerte de una de las partes; los acontecimientos que caracterizan a la fuerza mayor (como una
declaración de guerra); etc.
Tres son los elementos estructurales del acto procesal: los sujetos, la forma y el contenido. Hay actos
procesales, del tribunal (el Juez y sus colaboradores), las partes (actor y demandado) y de los eventuales
terceros (testigos, peritos, etc.). Dentro de los actos del Juez, se debe distinguir entre las actuaciones y
las decisivas (resolutorias).
El contenido de los actos procesales, de esto podemos decir que la moderna doctrina señala que este
elemento ha cobrado muchas fuerzas, y se establece que cuando violan el principio de probidad,
permite establecer responsabilidad por el abuso del proceso ósea, fraude procesal, la lealtad y la buena
fe deben ser los fundamentos de los actos procesales.
Sujetos procesales Los sujetos procesales vendrían a ser el demandante, demandado, el juez, los órganos
auxiliares, los terceros con interés, los testigos y todas las demás, cada una de ella se diferencian dado
que cumplen diferentes roles en el proceso y algunos con más importancia que otros
Forma Los actos procesales son manifestaciones de voluntad que buscan llegar a un fin el cual es la
sentencia pero para llegar a eso no solo tiene que ser el elemento subjetivo con el que se llega a ese fin
sino que lo subjetivo tiene que ser plasmado en algo palpable, a esto viene la forma lo que es pasar el
fondo del asunto a documentos hojas actas entre otros para tener el control de las mismas. La forma
está fijada en los códigos procesales civiles los que dan las pautas para realizarlo. En conclusión la forma
es la exteriorización de los actos procesales.
Contenidos El contenido es todo lo que los actos procesales quieren decir o transmitir, por lo tanto es de
suma importancia ya que el contenido es lo que hará que el proceso siga su cauce, en conclusión el
contenido es el elemento subjetivo de los actos procesales estos a su vez son plasmados en la forma.
Actos de parte Los principales actos de parte son los constitutivos de la relación procesal (demanda y
contestación). A las partes corresponde la afirmación de los hechos y su prueba. Los actos atinentes a tal
propósito, realizados por aquéllas en el proceso, llámanse actos de postulación.
Actos del órgano jurisdiccional: El principal acto procesal del órgano jurisdiccional es la sentencia que
pone fin al litigio. Los actos que el juez realiza mientras llega el momento de dictar aquélla tienen el
nombre de actos de decisión, v.g.: las providencias, los autos interlocutorios, etc…
Actos de instrucción: Son ejecutados -dice ALSINA- mediante la actividad de las partes, del juez y de los
auxiliares del tribunal, v.g.: traslados, notificaciones, etc…
Art. 102 C.P.C.: Formas de los actos procesales. Los actos del proceso para los cuales la ley no requiere
formas determinadas, pueden cumplirse en el modo más idóneo para que alcancen su finalidad.
Necesidad de las formas procesales.
Las formas del procedimiento son así las establecidas para la instrucción y resolución del los procesos. En
el desarrollo del proceso, para evitar que el litigante pueda sorprender a la parte contraria, obliga a
establecer requisitos de la notificación (citación).
Una demora en la tramitación de los procesos elevando el costo y cuando son excesivas, la finalidad de
las formas se invierte.
Un mínimo de formas será siempre indispensable, pero el máximo debe de estar condicionado a las
exigencias del conocimiento judicial y en ningún momento ni caso, se debe sacrificar el derecho material.
Preclusión. Idioma. Escrito y firma a ruego. Copias. Días y horas hábiles. Habilitación tácita de los actos.
PRECLUSION Art. 103 C.P.C.: Principio de preclusión. Clausurada una etapa procesal, no es posible
renovarla, aunque haya acuerdo de partes. Por la cosa juzgada se opera la preclusión del proceso.
Art. 104.- Formas renunciables. Las partes no pueden darse un procedimiento especial, distinto del legal,
para sustanciar judicialmente el proceso en que intervengan, pero pueden renunciar a trámites o
diligencias particulares, establecidos en su interés exclusivo.
IDIOMA. TRADUCTOR O INTÉRPRETE. Art. 105.- Idioma. Designación de traductor o intérprete. En todos
los actos del proceso se usará el idioma español. Cuando éste no fuere conocido por la persona que
deba prestar declaración y ésta no pueda expresarse en guaraní, el juez o tribunal designará un traductor
público. Se nombrará intérprete cuando deba interrogarse a sordos, mudos o sordomudos que sólo
pueden darse a entender por lenguaje especializado. Unicamente podrán agregarse a los autos
documentos redactados en lengua extranjera, cuando fueren vertidos al español por traductor público.
FORMA DE LOS ESCRITOS. FIRMA A RUEGO Art. 106.- Escritos y firma a ruego. Los escritos podrán ser
mecanografiados o manuscritos en tinta oscura a indeleble, debiendo ser firmados por las personas que
en ellos intervinieren. Cuando un escrito fuere firmado a ruego del interesado, el secretario deberá
certificar que el firmante, cuyo nombre expresará, ha sido autorizado para ello en su presencia, o que la
autorización ha sido ratificada por el.
COPIAS Art. 107.- Copias. De todo escrito que deba darse traslado, de sus contestaciones y de los
documentos con ellos agregados, deberán acompañarse tantas copias firmadas como partes
intervengan. Esas copias serán entregadas a las mismas al notificarseles la providencia que recaiga. La no
presentación de la copias hará que no corra el plazo para contestar el traslado, y si no se subsana la
omisión dentro de tercero día de haber sido intimado, de oficio o a petición de parte, y bajo
apercibimiento, se tendrá por no presentado el escrito o el documento en su caso.
Art. 108.- Copias de documentos de difícil reproducción. No será obligatorio acompañar la copia de
documentos cuya reproducción fuere dificultosa por su número, extensión o cualquier otra razón
atendible, siempre que así lo resolviere el juez, a pedido formulado en el mismo escrito. En tal caso, el
juez arbitrará las medidas necesarias para obviar a la otra parte los inconvenientes derivados de la falta
de copias.
Cuando con una cuenta se acompañaren libros, recibos o comprobantes, bastará que éstos se presenten
numerados y se depositen en la secretaría para que la parte o partes interesadas puedan consultarlas.
DÍAS Y HORAS HÁBILES Art. 109.- Días y horas hábiles. Los actos procesales se practicaran en días y
horas, bajo pena de nulidad. Son días hábiles todos los del año, menos los exceptuados por la ley y las
acordadas que dicte la Corte Suprema de Justicia.
HABILITACIÓN TACITA DE LOS ACTOS. Art. 110.- Habilitación tácita. La diligencia iniciada en día y hora
hábil, podrá llevarse hasta su fin en horas inhábiles sin necesidad de que se decrete la habilitación. Si no
pudiere terminarse en el día, continuara en el siguiente hábil, a la hora que en el acto establezca el juez o
tribunal.
La función específica de la nulidad no es asegurar el cumplimiento de las formas, sino de los fines
asignados a éstas por el legislador.
Las nulidades procesales se producen por carecer el acto de los requisitos formales Indispensables o por
falta de elementos esenciales que le configuran y hacen imposible que cumpla su objeto o fin.
PRINCIPIO DE LEGALIDAD o ESPECIFICIDAD.: Ningún acto será declarado nulo si la nulidad no está
conminada por ley; (La nulidad sólo se sanciona por causa prevista en la ley.)
PRINCIPIO FINALISTA.: Si el acto ha alcanzado su fin, aunque fuere irregular, no procederá su anulación.
PRINCIPIO DE TRASCENDENCIA.: la nulidad sólo será declarada a instancia de parte perjudicada por el
acto viciado, si no contribuyó a éste, salvo los casos en que la ley establezca la nulidad de oficio.
En puridad, son tres las condiciones que se necesitan para que se configure el principio de
trascendencia: a) Alegación del perjuicio sufrido; b) Acreditación del perjuicio y c) Interés jurídico que se
intenta subsanar.
PRINCIPIO DE CONVALIDACIÓN.: La nulidad queda subsanada, por confirmación expresa o tácita del
respectivo litigante; media confirmación tacita cuando no se promoviere incidente de nulidad dentro de
los subsiguientes al conocimiento del acto viciado.
PRINCIPIO DE PROTECCIÓN.: La nulidad no procede contra la cosa juzgada.
La nulidad de una parte del acto no afecta a las otras que son independientes de aquella.
PROCEDENCIA DE LA NULIDAD. Art. 111.- Procedencia de la nulidad. Ningún acto del proceso será
declarado nulo si la nulidad no está conminada por ley. Podrá, no obstante, pronunciarse la nulidad, si el
acto carece de un requisito formal o material indispensable. Si el acto ha alcanzado su fin, aunque fuere
irregular, no procederá su anulación.
LA NULIDAD POR LA NULIDAD MISMA: se ha visto anteriormente que no existe la nulidad sin perjuicio.
Rige por tanto, en nuestro ordenamiento procesal, el principio de que NO EXISTE LA NULIDAD POR LA
NULIDAD MISMA. Significa que para la declaración de la nulidad es imprescindible que con ello se repare
un daño, un perjuicio. Así, si se impugna la validez de una notificación, es necesario que el defecto de la
misma haya ocasionado algún perjuicio al que la cuestiona. Si no existe tal perjuicio, si el interesado tuvo
conocimiento de la resolución notificada por otra vía, no se ha presentado el perjuicio por lo que, la
nulidad de la notificación, de ser declarada, no repararía ningún perjuicio, sino sería declarada sólo
porque la ley lo determina, es decir, se declararía la nulidad en el solo beneficio de la ley, o lo que es lo
mismo, se declararía la nulidad por la nulidad misma, lo cual está proscripto de nuestro derecho. Una
expresiva sentencia de un tribunal argentino y que hace referencia al tema expresa: “La nulidad procesal
procede anta la configuración de un perjuicio cierto e irreparable, porque no hay nulidad en el solo
interés de la ley, ya que las formas procesales no constituyen un fin en sí mismas, sino que son
instrumentos para asegurar la defensa en juicio de las personas y de los derechos”. (Rev. De
jurisprudencia. Argentina. La ley, 1989-3-640).
NULIDAD DE OFICIO Art. 113.- Nulidades declarables de oficio. La nulidad será declarada de oficio,
cuando el vicio impida que pueda dictarse válidamente sentencia definitiva, y en los demás casos en que
la ley lo prescriba.
Antes de llegar a declarar nulidades, es deber del órgano judicial, en primer lugar, prevenir las nulidades.
El magistrado es un controlador y director del proceso. Debe garantizar la observancia de los trámites en
todos los actos y etapas del mismo, por ello, ante alguna irregularidad, vicio o error, para evitar que el
proceso avance a etapas posteriores que a futuro podrán ser susceptibles de nulidades, por el principio
de economía procesal, debe declararse la nulidad de oficio, saneando el procedimiento, depurándolo
antes de seguir avanzando. En este caso, sin pedido de parte alguna, el juez o tribunal, de oficio, puede
declarar la nulidad de actos procesales, previo análisis y fundamento sobre las circunstancias de la
cuestión, especialmente si el acto lesiona el debido proceso o ha violado alguna garantía constitucional.
a) por haber cumplido el acto su finalidad, respecto de la parte que pueda invocarla;
b) por confirmación expresa o tácita del respectivo litigante, sin perjuicio de lo establecido en el artículo
anterior. Se entenderá que media confirmación tácita cuando no se promoviere incidente de nulidad
dentro de los subsiguientes al conocimiento del acto viciado; y
SUBSANACIÓN DE NULIDADES.
La preclusión como medio de subsanación de la nulidad. Hemos dicho que las nulidades procesales son,
en general, relativas. Por tanto, pueden ser subsanadas expresa o tácitamente. Existe una subsanación
expresa cuando el litigante afectado por la nulidad confirma la validez del acto mediante un escrito o
alguna otra manifestación expresa en el expediente. La subsanación se produce tácitamente por las
siguientes razones: a) Por la falta de impugnación de la actuación o resoluciones viciadas dentro del
plazo en que debe promoverse el incidente de nulidad (cinco días) o del que debe interponerse el
recurso contra la resolución viciada. b) Cuando el acto ha cumplido su finalidad, en cuyo supuesto no ha
emergido perjuicio alguno para el afectado c) Por la preclusión.
La preclusión opera como medio de subsanación de la nulidad porque, significado que clausurada una
etapa procesal no es posible renovarla implica, respecto de la nulidad, que el vicio procesal se produjo
en una etapa definitivamente clausurada por la preclusión, el acto se torna irreversible y la nulidad no
podrá ser declarada quedando así subsanada.
EXTENCION DE LA DECLARACIÓN DE NULIDAD Art. 115 C.P.C.: Extensión de la nulidad. “La nulidad de un
acto no importa la de los actos precedentes. Tampoco la de aquellos posteriores que no dependen de él
ni son su consecuencia.
La nulidad de una parte del acto no afecta a las otras que son independientes de aquella parte”.
La nulidad de un acto tiene trascendencia y afecta a los actos posteriores al mismo, que sean sus
dependientes o sus consecuencias. Es lo que se denomina nulidad en cascada, o efecto dominó.
Si existen varios actos posteriores, o actuaciones y resoluciones, que hayan sido consecuencia del acto
declarado nulo, automáticamente todos estos actos posteriores sufren de nulidad y son nulos en forma
conjunta con el acto inicialmente declarado nulo.
Así también, si existen actos posteriores al declarado nulo, pero no son su consecuencia ni dependen del
mismo, no sufren la consecuencia de la nulidad, quedan vigentes.
RENOVACIÓN DE LOS ACTOS ANULADOS Art. 116.- Renovación de los actos anulados. “El juez que
pronuncia la nulidad deberá disponer, cuando sea posible, la renovación de los actos a los cuales alcanza
la nulidad, ordenando las medidas necesarias para el efecto”.
Como el proceso es progresivo, cuando se declare la nulidad de un acto procesal, y si tal acto es
necesario para el debido proceso, debe disponerse su revocación.
Debe el órgano judicial tener en cuenta y considerar previamente, si al mandar revocar el acto nulo no
estará afectando el principio de igualdad de las partes en el proceso.
Sin embargo, si la nulidad trajo como consecuencia la desaparición de toda una etapa del proceso,
deberá necesariamente ser revocada.
MEDIOS DE IMPUGNACIÓN. Art. 117.- Medios de impugnación. La nulidad de los actos procesales podrá
pedirse por vía de incidente o de recurso, según se trate de vicios en la actuación o en las resoluciones.
El incidente se deducirá en la instancia donde el vicio se hubiere producido.
Cuando las actuaciones fueren declaradas nulas, quedaran también invalidadas las resoluciones que
sean su consecuencia.
LECCIÓN 4
EXPEDIENTES:
EXPEDIENTES Al iniciarse un proceso en sede tribunalicia, se forma una especie de cuadernillo al cual van
incorporándose todos los escritos y documentos presentados, así como las actuaciones y resoluciones
judiciales.
“Se denomina expediente a todo este legajo que va in crescendo a medida que el proceso avanza”.
Normalmente el expediente nace con la presentación del escrito de la demanda, al cual se incorpora una
carátula en donde se inscribe el nombre del demandante, del demandado y la pretensión.
En la caratula también se anota el número de entrada del expediente y el número del libro índice, que
son dos libros donde se registran la entrada de los procesos. En el libro índice se van inscribiendo los
casos por apellido del actor y en el de entrada se van anotando en forma correlativa todos los procesos
que van ingresando.
FORMACIÓN Y CUSTODIA Corresponde a los Secretarios o Actuarios, la custodia de los expedientes que
tuvieren a sus cargo, siendo responsables de su perdida, uso indebido, mutilación o deterioro.
Artículo 186 C.O.J. Los Secretarios son los jefes de sus respectivas oficinas y tienen las siguientes
obligaciones:
b) Recibir los escritos y documentos que presenten los interesados y poner los cargos con designación de
fecha, hora y si llevan firma de Abogado en su caso, y otorgar los recibos respectivos siempre que fuesen
solicitados;
g) Refrendar las actuaciones, providencias, resoluciones y sentencias expedidas por los Jueces y
Tribunales;
j) Dar conocimiento de los expedientes o procesos archivados en sus oficinas a las personas que,
teniendo interés legítimo, lo solicitaren;
k) Custodiar el sello de los Juzgados o Tribunales, así como los documentos y expedientes que tuvieren a
su cargo, siendo responsables de su pérdida, uso indebido, mutilación o deterioro;
Excepcionalmente los expedientes pueden ser retirados por las partes, los Agentes Fiscales, abogados,
peritos o escribanos, previa firma en el libro respectivo en el cual se hace constar los datos del
expediente a ser retirado, número de fojas, fecha de retiro, etc.
Art. 118.- Retiro de expedientes. Los expedientes permanecerán en secretaría a disposición de las parte y
únicamente podrán ser retirado bajo la responsabilidad de los representantes del Ministerio Público,
abogados patrocinantes, apoderados, peritos o escribanos, cuyo domicilios deberán consignarse en el
libro de recibo respectivo, en los casos siguientes:
En los casos previsto en los dos últimos incisos, el juez fijara el plazo, que deberá constar en el recibo,
dentro del cual deberá ser devuelto el expediente.
Art. 119.- Devolución. Si vencido el plazo no se devolviere el expediente, el juez o tribunal deberá intimar
su inmediata devolución a quien lo retuviere, y si esta no se efectuare, mandara secuestrar el expediente
con el auxilio de la fuerza pública, sin perjuicio de remitir los antecedentes a la justicia penal.
Art. 120.- Procedimiento de reconstitución. Comprobada la perdida de un expediente, el juez ordenará
su reconstitución, la que se efectuara en la siguiente forma:
b) el juez intimará a las partes para que dentro del plazo de cinco días presenten las copias de los
escritos documentos y diligencias que se encontraren en su poder. De ellas se dará vista a las partes, por
el mismo plazo, a fin de que se expidan acerca de su autenticidad;
d) el juez podrá disponer, sin sustanciación ni recurso alguno, las medidas que considere necesarias.
ACUMULACIÓN DE PROCESOS:
Concepto y fundamento. En este supuesto, nos encontramos con dos procesos en trámites, habiéndose
iniciado por separado, en épocas distintas o al mismo tiempo, pudiendo encontrarse ambos procesos
ante el mismo Juez o ante Jueces diferentes. Para que proceda la acumulación, los dos procesos deben
encontrarse aún en trámites, no habiéndose finiquitado ninguno de ellos.
Resulta que, porque en ambos procesos existen pretensiones conexas una con la otra, no pueden
decidirse separadamente, por el peligro de existir sentencias contradictorias, que lleven al supuesto de
que, cumpliéndose una de ellas se esté incumpliendo la otra sentencia.
Procedencia. Art. 121.- Procedencia. Procederá la acumulación de procesos cuando hubiere sido
admisible la acumulación subjetiva de acciones de conformidad con lo prescripto en el articulo 101 y, en
general, siempre que la sentencia que haya de dictarse en uno de ellos pudiere producir efectos de cosa
juzgada en otro u otros.
Se requerirá además:
c) que puedan sustanciarse por los mismo trámites. Sin embargo, podrán acumularse dos o mas
procesos de ejecución sujetos a distintos trámites, cuando su acumulación resultare indispensable en
razón de concurrir la circunstancia prevista en la ultima parte del primer párrafo. En tal caso, el juez
determinara el procedimiento que corresponda imprimir al juicio acumulado, atendiendo a la mayor
amplitud de la defensa.
Reglas. Art. 122.- Reglas de la acumulación de procesos. La acumulación se hará sobre el expediente que
estuviere mas avanzado; pero cuando no fuere posible establecerlo, o se encontraren en la misma etapa
procesal, se hará sobre el mas antiguo. Si los jueces intervinientes en los procesos tuvieren distintas
competencias por razón del monto, la acumulación se hará sobre el de mayor cuantía.
Resolución del incidente. Art. 124.- Resolución del incidente. El incidente podrá plantearse tanto ante el
juez que el interesado estime deba conocer en definitiva, como antes el que deba remitir el expediente.
En ambos casos, el juez solicitara a la vista el otro expediente y luego de oír a las partes, resolverá la
cuestión expresando los fundamentos de su decisión, y haciéndola conocer al juez donde tramitaba el
otro proceso, si hiciere lugar a la acumulación. La resolución que recayere será recurrible, sin perjuicio de
lo dispuesto en el artículo siguiente.
Conflicto de acumulación. Art. 125.- Conflicto de acumulación. Sea que la acumulación se hubiese
dispuesto de oficio o a pedido de parte, si el juez requerido no accediere, planteará contienda de
competencia.
Suspensión de trámite. Art. 126.- Suspensión de trámite. El curso de todos los procesos se suspenderá, si
tramitasen ante un mismo juez, desde que se promoviere la cuestión. Si tramitasen ante jueces distintos,
desde que se comunicare el pedido de acumulación al juez respectivo. Exceptúanse las medidas o
diligencias de cuya omisión pudiere resultar perjuicio.
Sentencia única. Art. 127.- Sentencia única. Los procesos acumulados se sustanciarán y fallarán
conjuntamente, pero si el trámite resultare dificultoso por la naturaleza de las cuestiones planteadas,
podrá el juez disponer, sin recurso, que cada proceso se sustancie por separado, dictando una sola
sentencia.
LOS ACTOS DE COMUNICACIÓN: Generalidades. Se denominan así a los actos procesales que tienen
como fin comunicar, hacer conocer, trasmitir a otros (a las partes, a funcionarios, terceros, etc.) lo que se
hace o pide en el proceso. Ejemplo: traslados, vistas, notificaciones, etc.
Los actos de comunicación pueden ser definidos como aquellos medios técnicos que la ley pone al
alcance de los Jueces y Tribunales para comunicarse con las partes, con terceros ajenos al proceso y con
autoridades u otros órganos judiciales.
Para completar este apartado parece necesario dejar constancia de un hecho que puede inducirnos a
confusión: el término “notificación” es utilizado en un doble sentido. Por notificación, en general, cabe
entender cualquier acto de comunicación. Por notificación en sentido lato o estricto nos referimos al
acto en sí de la notificación. Es decir, uno refleja en género y el otro la especie. Seguidamente
procedemos a conceptualizar cada uno de estos actos. Cuando se utilice el vocablo notificación, sin
realizar ninguna calificación, se entenderá en su acepción general.
Notificación.- En sentido estricto- La notificación es un acto procesal destinado a comunicar a las partes o
cualquier persona que deba intervenir en un proceso, una actuación judicial, que generalmente, viene
acordada en una resolución.
Citación.- La citación es un acto procesal que tiene por objeto llamar a las partes, a los testigos o peritos
o a cualquier persona que deba intervenir en el proceso para que comparezca ante el Juzgado o Tribunal
en un momento determinado, señalándose el día y la hora al efecto.
Emplazamiento.- El emplazamiento es un acto procesal mediante el cual se compele normalmente a las
partes a comparecer ante el Juzgado o Tribunal dentro de un plazo determinado.
Requerimiento.- El requerimiento es un acto procesal mediante el cual se le hace saber a las partes o a
cualquier persona que deba intervenir en el proceso la obligación que tiene de realizar una determinada
conducta, que puede consistir en una conducta positiva o negativa, cuyo cumplimiento es el propio de
las obligaciones en general: dar, hacer o no hacer.
Mandamiento.– Son aquellos actos procesales de comunicación mediante los cuales los Juzgados y
Tribunales ordenan a un determinado órgano no jurisdiccional el libramiento de certificaciones o
testimonios o la práctica de cualquier actuación cuya ejecución corresponda a aquéllos.
TRASLADO: providencia mediante la cual el juez ordena comunicar a una de las partes algo solicitado por
la otra. El escrito del cual se da traslado –al igual que las vistas- se debe acompañar con copias firmadas
(tantas copias como partes intervengan). Lo mismo para la contestación del traslado
VISTAS: similar al traslado, pero para comunicar algo a funcionarios. No requiere ser contestado.
OFICIOS: medios de comunicación por escrito cursados por jueces a otros jueces nacionales.
EXHORTOS: también es un medio de comunicación por escrito cursado por jueces nacionales a
magistrados o autoridades extranjeras.
LAS NOTIFICACIONES: son los actos procesales mediante los cuales se pone en conocimiento de las
partes o de terceros, el contenido de las resoluciones judiciales
Los actos de comunicación tienen gran trascendencia en el proceso. En ellos se basan principios como
los relativos a un proceso con todas las garantías procesales, principio de audiencia, de defensa, etc., así
como la real existencia de un proceso eficaz y sin dilaciones.
Los actos de comunicación se efectuarán en forma que se garanticen el derecho a la defensa y los
principios de igualdad y de contradicción. Habrán de practicarse por los medios más rápidos y eficaces
que permitan su adecuada constancia y las circunstancias esenciales de la misma.
Actos de comunicación entre órganos jurisdiccionales: los exhortos. Art. 129.- De los exhortos. Las
comunicaciones dirigidas a autoridades judiciales extranjeras se harán mediante exhortos.
Tales comunicaciones, así como las que se reciban de dichas autoridades, se regirán por lo dispuesto en
los tratados y acuerdos internacionales. A falta de éstos, y cuando se trate de exhortos recibidos de
autoridades extranjeras, se aplicarán las siguientes reglas:
a) se requerirá que estén debidamente legalizados y autenticados por un agente diplomático o consular
de la República;
b) si el juez paraguayo accediere a su cumplimiento, serán diligenciados con arreglo a las leyes
nacionales; y
c) los que fueren librados a petición de parte interesada, expresarán el nombre de la persona encargada
de su diligenciamiento, quien deberá abonar los gastos que demande. Los que ocasionen los dirigidos de
oficio, se harán sin costo para el exhortante.
Art. 130.- Plazo para el libramiento de oficios y exhortos. Los oficios y exhortos serán librados dentro de
tercero día de ejecutoriada la resolución que los ordena.
Actos de comunicación con órganos públicos: mandamientos y oficios. Art. 128.- De los oficios. Toda
comunicación entre jueces se hará mediante oficio. Podrá entregarse al interesado, bajo recibo en el
expediente, o remitirse por correo. En los casos urgentes podrá expedírsela telegráficamente.
Art. 130.- Plazo para el libramiento de oficios y exhortos. Los oficios y exhortos serán librados dentro de
tercero día de ejecutoriada la resolución que los ordena.
Notificaciones. Concepto. Notificación automática. Tácita. Personal y por cédula. Contenido de la cédula.
Procedimiento. Notificación por telegrama colacionado o carta certificada. Notificación por edictos.
Nulidad de la notificación.
ACTOS DE COMUNICACIÓN CON LAS PARTES: Notificaciones. Concepto. La notificación es un instrumento
jurídico que formaliza una comunicación y que según LÓPEZ MERINO, es además, «una comunicación
jurídica, propia e individualizada». Su naturaleza, es la de un acto independiente y, entre otras notas
identificativas, derivativo del acto que se notifica, así como conditio iuris suspensiva de la eficacia
externa del acto administrativo que traslada, respecto del interesado en él.
Podemos definir las notificaciones en sentido amplio, como los actos de comunicación del órgano judicial
con las partes y otros intervinientes en el proceso, para hacerles saber una resolución judicial, citarles,
emplazarles o requerirles.
En sentido estricto, la notificación se trata de un acto procesal de comunicación por el que un órgano
judicial hace saber a las partes en un proceso o cuando así se disponga, a una tercera persona, el
contenido de una resolución judicial.
Notificación automática. Art. 131.- Notificación automática. Salvo los casos en que proceda la
notificación por cédula, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo siguiente, las resoluciones quedarán
notificadas, en todas las instancias, el día martes o jueves inmediatamente subsiguiente a aquél en que
fueron dictadas o el siguiente día hábil, si alguno de ellos fuere feriado.
Tácita. Art. 132.- Notificación tácita. El retiro del expediente importará la notificación de todas las
actuaciones cumplidas y las resoluciones dictadas en el mismo.
El retiro de copia de un escrito, por una parte, su apoderado, o letrado, implica notificación personal del
traslado que se hubiese conferido de aquél.
Personal y por cédula. Art. 133.- Notificación por cédula y personal. Serán notificados por cédulas en el
domicilio del interesado las siguientes resoluciones:
b) la que ordena la apertura a prueba, la que considera innecesaria la apertura a prueba y la que declara
la cuestión de puro derecho;
e) las que ordenan intimaciones, o la reanudación de los plazos suspendidos o reiniciación de los
interrumpidos, aplican correcciones disciplinarias, o hacen saber medidas precautorias, o su
modificación o levantamiento;
g) la primera providencia que se dicte después que un expediente haya estado paralizado o fuera de
secretaria más de tres meses;
Art. 134.- Notificación al Ministerio Público y funcionarios judiciales. Los representantes del Ministerio
Público y funcionarios judiciales quedarán notificados el día siguiente de la recepción del expediente en
su despacho.
Procedimiento. Art. 136.- Quien debe practicar la notificación. Las notificaciones por cédula serán
practicadas por los ujieres.
Art. 137.- Entrega de la cédula al interesado. La cédula de notificación se expedirá por duplicado. Al pie
del ejemplar que será agregado al expediente, constará el día la hora y el lugar en que se hubiere
practicado la diligencia, con las firmas del destinatario y funcionario notificador. Y si aquel no quisiere o
no pudiere firmar, se hará constar esta circunstancia en la cédula.
Art. 138.- Entrega de la cédula a persona distinta. Cuando el notificador no encontrare en su domicilio a
la persona a quien va a notificar, entregará la cédula a otra persona de la casa, departamento u oficina, o
en su defecto, al encargado del edificio, y procederá en la forma dispuesta en el artículo anterior. Si no
pudiere entregarla, la fijara en la puerta de acceso correspondiente a los lugares mencionados.
En los casos previstos en los incisos a) y c) del artículo 133, si no pudiere entregar la cédula al interesado,
dejará aviso de que volverá al día siguiente, precisando la hora, y si tampoco entonces pudiere hacerlo,
procederá en la forma arriba indicada.
Notificación por telegrama colacionado o carta certificada. Art. 139.- Notificación por telegrama o carta
certificada. Las resoluciones que deban notificarse por cédula, también podrán notificarse mediante
carta certificada del actuario con aviso de retorno, o por despacho telegráfico colacionado, cuando así lo
dispusiere el juez o tribunal, a solicitud de parte, agregándose copia al expediente.
La notificación que se practicare por telegrama colacionado contendrá las enunciaciones esenciales de la
cédula. El telegrama se emitirá en doble ejemplar, uno de los cuales, bajo atestación, entregara el
secretario para su envío, y el otro, con su firma, se agregará al expediente.
La constancia oficial de la entrega del telegrama o carta en el domicilio del destinatario establece la
fecha de notificación.
Notificación por edictos. Art. 140.- Notificación por edictos. Además de los casos determinados por este
Código, procederá la notificación por edictos cuando se trate de personas inciertas o cuyo domicilio se
ignorase. En este último supuesto, deberá justificarse previamente, y en forma sumaria, que se han
realizado sin éxito gestiones, tendientes a conocer el domicilio de la persona a quien se deba notificar. Si
resultare falsa la afirmación de la parte que dijo ignorar el domicilio, se anulara a su costa todo lo
actuado con posterioridad, y sera considerado litigante de mala fe.
El plazo para ejecutar el acto de que se trate, empezará a computarse desde el día siguiente al de la
última publicación.
En todos los casos las partes interesadas propondrán dos diarios en los cuales se harán las publicaciones.
El Juez señalará, además cuando la ley no lo fijare, el número de publicaciones y el plazo dentro del cual
el acto deba cumplirse.
Art. 141.- Emplazamiento y citación del demandado por medio de edictos. Cuando la persona a que se
refiere la primera parte del artículo anterior fuere el demandado, los edictos se publicarán por quince
veces. Antes, se pedirá informe al Registro de Poderes, acerca de si tiene apoderado. Si lo tuviere, se le
dará intervención, y si no quisiere o no pudiere intervenir, estará obligado a manifestar, si sabe, el
domicilio de su mandante. Sólo después de practicada esta diligencia, se dará lugar a la publicación de
edictos, bajo apercibimiento de designarle como representante al Defensor de Ausentes.
Art. 142.- Forma de los edictos. Los edictos contendrán las mismas enunciaciones de las cédulas, con
transcripción sumaria de la resolución.
Art. 143.- Emplazamiento a persona que reside fuera del país. Cuando la persona residiere fuera del país,
el juez fijará el plazo en que haya de comparecer, atendiendo a la distancia y a la mayor facilidad de
comunicaciones y librará exhorto a la autoridad judicial del domicilio del emplazado.
Sin embargo, siempre que del expediente resultare que la parte ha tenido conocimiento de la resolución
que la motivó, la notificación surtirá sus efectos desde entonces. El notificador no quedará relevado de
su responsabilidad.
Plazos Procesales – Audiencias- Resoluciones Judiciales – Costas – Incidentes – Intervención de Terceros
– Tercerías.-
LECCIÓN 5
PLAZOS PROCESALES:
Carácter. Facultad del Juez. Cómputo de plazos. Ampliación. Recepción de escritos después del
vencimiento.
PLAZOS PROCESALES: CONCEPTO DE PLAZO. Los plazos procesales son periodos de tiempo, o medidas de
tiempo, establecidos en el proceso, dentro del cual puede o debe realizarse un determinado acto
procesal.
Debemos distinguir el “termino” del “plazo”. El término es el tiempo o momento específico en el que
debe realizarse el acto, pero también otros doctrinarios entienden por término el extremo final del
plazo.
Carácter. Art. 145.- Carácter. Los plazos legales y judiciales son perentorios e improrrogables para las
partes.
Los plazos perentorios fenecerán por su solo transcurso, sin necesidad de petición de parte ni
declaración judicial.
Facultad del Juez. Art. 146.- Facultad del juez para fijar plazos. Casos de omisión. Además de los casos en
que este Código autoriza al juez a fijar plazos, podrá hacerlo cuando no estuvieren expresamente
establecidos, atendiendo a la naturaleza del proceso y la importancia de la diligencia. Si no lo hiciere, el
acto de que se trate deberá ejecutarse en el plazo de cinco días.
Cómputo de plazos. Art. 147.- Cómputo de los plazos. Los plazos empezaran a correr para cada parte
desde su notificación respectiva, y si fueren comunes, desde la última notificación que se practicare. No
se computará el día en que se practique esa diligencia, ni los días inhábiles.
Art. 148.- Abreviación convencional. Las partes podrán acordar la abreviación de un plazo mediante una
manifestación expresa por escrito.
Ampliación. Art. 149.- Ampliación. Para toda diligencia que deba practicarse dentro de la República y
fuera del lugar del asiento del juzgado o tribunal, quedan ampliados los plazos fijados por este Código a
razón de un día por cada cincuenta kilómetros, para la región oriental, y de un día por cada veinticinco,
para la región occidental.
Recepción de escritos después del vencimiento. Art. 150.- Recepción de escritos posteriores al
vencimiento del plazo. Los escritos dirigidos a los jueces y tribunales podrán presentar hasta las nueve
horas del día hábil siguiente al último día del plazo fijado. Los que se presentaren después no serán
admitidos.
Art. 151.- Extensión a los funcionarios públicos. El Ministerio Público y los funcionarios que a cualquier
título intervinieren en el proceso, estarán sometidos a las reglas precedentes, debiendo expedirse o
ejercer sus derechos dentro de los plazos fijados.
DE LA SUSPENSIÓN DE TRAMITE ACORDADA POR LAS PARTES Art. 152.- Tiempo y forma en que puede
acordarse la suspensión. Las partes pueden convenir en la suspensión de los trámites del proceso
durante un tiempo no superior a seis meses. De esta facultad no podrán usar más que una vez en cada
instancia.
El acuerdo deberá constar por escrito, contener la conformidad de los mandantes y del Ministerio
Público, en su caso, debiendo ser homologado judicialmente.
VENCIMIENTO DE LOS PLAZOS: Si el plazo es en horas, el plazo vence al terminar la última de las horas
fijadas.
Si fuese plazo en días, estos deben ser considerados de modo completo. Por tanto el plazo vencería, en
teoría, a las doce horas del último día del plazo. Pero, como el día está compuesto de horas, y atento a
que en materia procesal solo se cuentan las horas hábiles, EL PLAZO EN DÍAS VENCE AL VENCER LA
ULTIMA HORA HÁBIL DEL ULTIMO DÍA DEL PLAZO. Esto es, a título de ejemplo, el plazo para contestar la
demanda que es de 18 días vence al cumplirse ese día, a las trece horas, momento en que vence la
última hora hábil para realizar actos procesales porque hasta esa hora funcionan los juzgados, Tribunales
y dependencias del poder judicial según acordada de la excelentísima corte suprema de justicia.
Si el plazo está dado en semanas, meses, o años, el vencimiento se produce al vencer el último de los
días que lo componen.
A título de ejemplo, si el plazo de prueba ha transcurrido ya por 15 días cuando se produce el evento que
la interrumpe o suspende, en su caso, si existió interrupción, el plazo deberá volver a computarse desde
el principio, no debiéndose computar los 15 días ya transcurridos antes de la interrupción. En la
suspensión, por el contrario, el computo del plazo se reanuda, debiéndose computar lo ya transcurrido
por lo que pasara a ser computado desde el día numero 16.
Los que postulan por ese criterio se fundan en que al no existir en el derecho procesal disposición que
permita diferenciar entre interrupción y suspensión, debe utilizarse el criterio del derecho civil cuando se
legisla sobre interrupción y suspensión de plazos de prescripción.
AUDIENCIAS:
Reglas generales.
AUDIENCIAS: La audiencia es el acto mediante el cual el juez o tribunal escucha las declaraciones de las
partes, testigos, peritos, etc., en el proceso.
El vocablo audiencia proviene del latín “audio” que significa oír, escuchar.
Las audiencias son actos del órgano judicial y que son celebrados ante el mismo. Son actos utilizados
para recibir las actuaciones orales del proceso. Es un medio de comunicación entre las partes y el órgano
judicial.
Reglas generales. Art. 153.- Reglas generales. Las audiencias, salvo disposición expresa en contrario, se
ajustarán a las siguientes reglas:
a) se llevarán a cabo con la asistencia del juez, y tratándose de un Tribunal, con la del Presidente de éste,
o el miembro designado por él;
b) serán públicas, a menos que los jueces o Tribunales, atendiendo a las circunstancias del caso,
dispusieren lo contrario mediante resolución fundada;
c) serán señaladas con anticipación no menor de tres días, salvo que rezones especiales exigieren mayor
brevedad, lo que deberá expresarse en la resolución;
e) empezaran a la hora designada y los citados solo tendrán obligación de esperar treinta minutos. Esta
tolerancia está dada exclusivamente a favor del juez o tribunal; y
Art. 154.- Versión taquigráfica y grabación. A pedido de parte, a su costa, o de oficio y sin recurso alguno,
se ordenará que se tome versión taquigráfica de la audiencia o que se la registre por cualquier otro
medio técnico. El juez nombrará a los taquígrafos o adoptará las medidas necesarias para asegurar la
autenticidad del registro y su documentación. Las partes podrán pedir copias del acta o registro.
Art. 155.- Realización de la audiencia, en caso de impedimento del juez. En caso de cualquier
impedimento del juez que ha fijado una audiencia, éste habilitara hora para su realización en el mismo
día. Si ello no fuere posible, el secretario llevará el expediente al juez que le sigue en orden de turno para
que practique la diligencia ordenada.
RESOLUCIONES JUDICIALES:
Modo normal. La sentencia: El modo normal de la terminación del proceso es la sentencia definitiva.
La sentencia definitiva es la resolución final del proceso, y éste en todo su andamiaje va en camino hacia
ella, a pesar de que existen otros actos procesales que son conclusivos del proceso, en los cuales el juez
no habrá declarado el derecho aplicable sobre el fondo del asunto en discusión. Pero, la sentencia es
donde se manifiesta la plenitud del poder jurisdiccional, es el acto por antonomasia de esta naturaleza.
Es la más importante de las resoluciones judiciales, es la declaración de voluntad del juzgador acerca del
problema de fondo controvertido u objeto del proceso.
La sentencia es el acto jurisdiccional en que el juez, poniendo fin al juicio, resuelve las cuestiones
esenciales que han sido materia de él; con esto podríamos apuntar que en el dictamiento de la sentencia
existe la obligación de resolver todas las cuestiones o puntos en conflicto, sin dejar de considerar
ninguna de ellas. Además, tampoco podrá resolverse sobre cuestiones no debatidas o no solicitadas por
los litigantes.
Para llagar a este fallo, el órgano, sea juez o tribunal, debe analizar todo el caso, las posiciones fácticas y
de derecho sostenidas por las partes, las pruebas adquiridas en el proceso, y al final optar por una
decisión.
La sentencia definitiva tiene gran importancia en el proceso, por cuanto es la resolución que pone fin al
juicio decidiendo en forma definitiva, determina la norma aplicable al litigio; para llegar a ella ya tendría
que haber sido depuradas y eliminadas todas las cuestiones procesales que impedirían el dictamiento de
sentencia definitiva válida en el proceso.
La sentencia es el medio por el cual se formulan las normas de carácter individual, realizadas a través del
proceso lógico, siendo la decisión final la conclusión derivada de las premisas.
La norma aplicable de carácter general es la premisa mayor,
Tal como lo señala Kelsen, la función judicial, lo mismo que la legislativa, es, al propio tiempo, creación y
aplicación del derecho.
Podríamos decir que la sentencia es la culminación del proceso a través del cual el derecho
constantemente se crea a sí mismo, se va de lo general y abstracto a lo individual y concreto.
Como acto, la sentencia es aquel que emana de los agentes de la jurisdicción y mediante el cual deciden
la causa o punto sometido a su conocimiento.
Como documento, la sentencia es la pieza escrita, emanada del tribunal, que contiene el texto de la
decisión emitida.
DE LAS RESOLUCIONES JUDICIALES. CONCEPTO. Son actos procesales del órgano judicial, que contienen
una declaración de voluntad con eficacia imperativa sobre el desarrollo del proceso y sobre el objeto del
mismo.
En las resoluciones judiciales se verifican los poderes de la jurisdicción considerados más importantes, el
imperium y el iuditium.
Tipos. Clasificación de las resoluciones judiciales. Resoluciones de ordenación procesal: son las que
tienen por objeto la dirección formal y material del proceso.
Resoluciones sobre el objeto del proceso: son también llamadas resoluciones de fondo, en razón que
deciden sobre la pretensión u la oposición.
La clasificación más utilizada atendiendo a su formalidad y contenido las divide en: providencias, autos
interlocutorios y sentencias definitivas.
providencias,
autos interlocutorios y
sentencias definitivas.
Art. 157.- Providencias. Las providencias solo tienden al desarrollo del proceso u ordenan actos de mera
ejecución y no requieren formalidades especiales ni sustanciación previa.
Art. 158.- Autos interlocutorio. Los autos interlocutorios resuelven cuestiones que requieren
sustanciación, planteadas durante el curso del proceso. Además de los requisitos enunciados en el
artículo 156, deberán contener:
a) los fundamentos;
Art. 159.- Sentencia definitiva de primera instancia. La sentencia definitiva de primera instancia,
destinada a poner fin al litigio, deberá contener, además:
b) la relación sucinta de las cuestiones de hecho y de derecho que constituyen el objeto del juicio;
c) la consideración, por separado, de las cuestiones a que se refiere el inciso anterior. El juez deberá
decidir todas las pretensiones deducidas y sólo sobre ellas. No está obligado a analizar las
argumentaciones que no sean conducentes para decidir el litigio;
e) la decisión expresa, positiva y precisa, de conformidad con las pretensiones deducidas en el juicio,
calificadas según correspondiere por la ley, declarando el derecho de los litigantes, y, en consecuencia,
condenando o absolviendo de la demanda o reconvención, en su caso, en todo o en parte;
Art. 161.- Monto de la condena al pago de frutos, intereses, daños y perjuicios. Cuando la sentencia
contenga condena al pago de frutos, intereses, daños y perjuicios, fijará su importe en cantidad liquida o
establecerá por lo menos las bases sobre las que haya de hacerse la liquidación.
Cuando no fuere posible lo uno ni lo otro, por no haber hecho las partes estimación de los frutos,
intereses o daños y perjuicios, éstos podrán ser fijados en otro proceso, siempre que se hubiere hecho la
reserva correspondiente.
Art. 162.- Plazos para dictar las resoluciones. Las resoluciones serán dictadas en los siguientes plazos:
a) las providencias, dentro de los tres días de presentadas las peticiones por las partes, o
inmediatamente, si debieren ser dictadas en una audiencia o revistieren carácter urgente;
b) las interlocutorias, salvo disposición en contrario, dentro de los diez o quince días de quedar el
expediente en estado de resolución, según se trate de juez o tribunal; y
c) las sentencias definitivas, salvo disposición en contrario, dentro de los cuarenta o sesenta días, según
se trate de juez o tribunal. El plazo se computara desde que el llamamiento de autos para sentencia
quede firme.
Art. 163.- Actuación del juez posterior a la sentencia. Pronunciada la sentencia concluirá la competencia
del juez respecto del objeto del juicio y no podrá sustituirla o modificarla. Podrá, sin embargo:
COSTAS:
Concepto y fundamento. Principio general. Exención. Facultad del juez. Causales de exoneración. Reglas
de imposición: a) costas en los incidentes, b) vencimiento parcial y mutuo, c) pluspeticio, d) costas en el
desistimiento, e) costas en el allanamiento, f) costas en la transacción y conciliación.
COSTAS: Concepto y fundamento. Gastos que se ocasionan a las partes con motivo de un procedimiento
judicial, cualquiera que sea su índole. En ese sentido se dice que una de las partes es condenada en
costas cuando tiene que pagar, por ordenarlo así la sentencia, no solo sus gastos propios, sino también
los de la contraria.
Acerca de la condena en costas, las legislaciones mantienen dos criterios disímiles; para unas sólo
procede cuando la parte que pierde el pleito ha actuado con temeridad o con mala fe, mientras para
otras se aplica siempre al perdidoso, salvo que el juez lo exima de su pago por consideraciones
especiales, que debe determinar.
El proceso tiene sus gastos, erogaciones o desembolsos, que las partes se ven obligadas a efectuar como
consecuencia de su tramitación. También se incluyen en las costas al pago de tasas judiciales, viáticos de
notificaciones, gastos de secretaría, e inclusive los honorarios de los abogados.
Mientras se tramita el proceso, cada parte soporta los gastos que realiza, hasta la terminación del
proceso. En la sentencia, el órgano judicial determina quién debe hacerse cargo de todas las costas del
proceso.
Principio general. Art. 192.- Principio general. La parte vencida en el juicio deberá pagar todos los gastos
de la contraria, aun cuando ésta no lo hubiere solicitado.
Exención. Facultad del juez. Causales de exoneración. Art. 193.- Exención. El juez podrá eximir total o
parcialmente de las costas al litigante vencido, siempre que encontrare razones para ello, expresándolas
en su pronunciamiento, bajo pena de nulidad.
Se tendrá en cuenta, además lo dispuesto por el artículo 56.
Art. 56 C.P.C.: Sanciones en caso de mala fe o ejercicio abusivo de los derechos. Sin perjuicio de otras
sanciones que pueda prever la ley, la admisión de mala fe o de ejercicio abusivo de los derechos
importará una presunción juristantum contra la parte a la que se imputen, cuando haya duda sobre el
derecho invocado, o insuficiencia de prueba.
Aunque la parte culpable de mala fe o ejercicio abusivo de los derechos resulte vencedora en lo
principal, serán a su cargo las costas del proceso. Los jueces y tribunales, al regular los honorarios de los
letrados de la parte contraria, los aumentarán hasta el cincuenta por ciento, según la gravedad de los
hechos. La parte perjudicada podrá, además, responsabilizar a la otra por los daños y perjuicios,
conforme con lo dispuesto por el Código Civil.
Reglas de imposición:
a) costas en los incidentes, Art. 194.- Incidentes. En los incidentes regirá lo establecido en el artículo
192, pudiendo eximirse de las costas únicamente cuando se tratare de cuestiones dudosas de derecho.
En los incidentes, que se tramitan dentro del proceso, las costas tienen un tratamiento independiente,
sin vincularse al resultado final del proceso. La parte que finalmente resulte favorecida en la sentencia
definitiva, puede cargar las costas en el incidente, por más que haya sido dictada a su favor la resolución
final del proceso.
b) vencimiento parcial y mutuo, Art. 195.- Vencimiento parcial y mutuo. Si el resultado del pleito o
incidente fuere parcialmente favorable a ambos litigantes, las costas se compensarán, o se distribuirán
por el juez, en proporción al éxito obtenido por cada uno de ellos.
c) pluspeticio, Cuando una parte formula una pretensión con exageración en los montos solicitados o en
la extensión de su pretensión, la ley manda que se le aplique un castigo referente a las costas.
Art. 196.- Pluspetición inexcusable. El litigante que incurriera en pluspetición inexcusable será
condenado en costas.
a) cuando hubiere reconocido oportunamente como fundadas las pretensiones del adversario,
allanándose a satisfacerlas, a menos que hubiere incurrido en mora, o que por su culpa hubiere dado
lugar a la reclamación; y
b) cuando se allanare dentro de quinto día de tener conocimiento de los títulos e instrumentos
tardíamente presentados. Para que proceda la exención de costas, el allanamiento debe ser
incondicionado, oportuno, total y efectivo.
Instancia, las costas serán a cargo del actor, si se hubiere producido en segunda o tercera instancia, serán
a cargo del recurrente.
LITISCONSORCIO. Art. 201.- Litisconsorcio. En los caos de litisconsorcio las costas se distribuirán entre los
litisconsortes, salvo que por la naturaleza de la obligación correspondiere la condena solidaria.
Cuando el interés que cada uno de ellos representare en el juicio, ofreciere considerables diferencias,
deberá el juez distribuir las costas en proporción a ese interés.
COSTAS AL VENCEDOR. Art. 202.- Costas al vencedor. Cuando de los antecedentes del proceso resultar
que el demandado no ha dado motivo a la interposición de la demanda y se allanare dentro del plazo
para contestarla, el actor será condenado en costas.
El vencedor será asimismo condenado en costas en los casos previstos en los artículos 52 y 53.
Ejemplo: Art. 634 C.P.C.: Condena de futuro. La demanda de desalojo podrá interponerse antes del
vencimiento del plazo convenido para la restitución del bien, en cuyo caso la sentencia que ordena la
desocupación deberá cumplirse una vez vencido aquel. Las costas serán a cargo del actor cuando el
demandado, además de allanarse a la demanda, cumpliere con su obligación de desocupar el bien o
devolverlo en la forma convenida.
COSTAS EN SEGUNDA INSTANCIA. Art. 203.- Costas en segunda instancia. Para la aplicación de las costas
en segunda instancia se observarán las siguientes reglas:
a) si la sentencia fuere confirmatoria de la primera instancia en todas sus partes, las costas del recurso
serán a cargo del apelante;
b) si la apelación prosperare totalmente, el vencido serán condenado a pagar todas las costas del juicio;
d) si ambos litigantes hubiesen recurrido y ninguno de los recursos prosperare, las costas se abonarán en
forma proporcional, y
e) si se declarase desierto el recurso y hubiere lugar a la imposición de costas, éstas serán a cargo del
apelante.
Sin embargo, el Tribunal podrá eximir las costas al vencido en la forma prevista en la segunda parte del
artículo 201.
APELACIÓN DE LAS COSTAS. Art. 204.- Apelación de las costas. Cuando la apelación de la sentencia lo
fuere solamente respecto de las costas, el recurso será concedido en relación y sin efecto suspensivo en
cuanto al principal.
COSTAS EN TERCERA INSTANCIA. Art. 205.- Costas en tercera instancia. Conforme a los principios
enunciados precedentemente, la Corte Suprema de Justicia aplicará las costas de la instancia o del pleito,
según sea el caso.
ALCANCE DE LA CONDENA EN COSTAS. Art. 206.- Alcance de la condena en costas. La condena en costas
comprenderá todos los gastos ocasionados por la sustanciación del proceso.
INCIDENTES:
DE LOS INCIDENTES. Si dentro del proceso, en cualquier etapa del mismo, suceden controversias o
cuestionamientos vinculados directa o indirectamente con el objeto principal del proceso, que necesitan
de un tratamiento especial, por separado, y una resolución específica. A estas cuestiones se los
denomina INCIDENTES.
Entre otros, se consideran incidentes típicos las excepciones dilatorias y perentorias, las medidas
cautelares, los embargos y desembargos, las tachas en general, la citación de saneamiento y evicción, la
declaración de pobreza, la acumulación de autos y otras muchas. (Diccionario Ossorio).
DEFINICIÓN. COUTURE: “litigio accesorio suscitado con ocasión de un juicio, normalmente sobre
circunstancias de orden procesal, y que se decide mediante una sentencia interlocutoria”.
Art. 180 C.P.C.: Principio general: “Toda cuestión accesoria que tenga relación con el objeto principal del
proceso, constituirá un incidente, y si no se hallare sometido a un procedimiento especial, se tramitará
en la forma prevista por las disposiciones de este Título”.
POR QUIENES PUEDEN SER PROMOVIDOS? Por las partes del Proceso.
Principio general. Art. 180.- Principio general. Toda cuestión accesoria que tenga relación con el objeto
principal del proceso, constituirá un incidente, y si no se hallare sometido a un procedimiento especial,
se tramitará en la forma prevista por las disposiciones de este Título.
Teniendo en cuenta si los incidentes están regulados o no en forma específica en la ley, podemos
clasificarlos en incidentes autónomos o nominado por un lado, y genéricos o innominados por el otro.
INCIDENTES AUTÓNOMOS O NOMINADOS: son los que han sido objeto de una específica regulación
legal en cuanto al modo en que deben sustanciarse. Ejemplo: la citación de evicción regulada en las arts.
87 al 92 C.P.C.; y el incidente de nulidad de actuaciones regulado en los arts. 111 al 117 del mismo
código.
INCIDENTES GENÉRICOS O INNOMINADOS: son los que no tienen una regulación específica en la ley,
debiendo regirse por los arts. 180 y sgts. Del C.P.C.
INCIDENTES QUE SUSPENDEN EL PROCESO PRINCIPAL: Art. 181 C.P.C.: Suspensión del proceso principal.
Los incidentes que impiden la continuación del proceso principal se substanciarán en los mismos autos,
quedando entretanto suspendida la tramitación de aquel.
Se entiende que impide la prosecución del principal toda cuestión sin cuya resolución previa es
imposible, de hecho y de derecho, continuar sustanciándolo.
INCIDENTES QUE NO SUSPENDEN LA PROSECUCIÓN DEL PROCESO: Art. 182 C.P.C.: Incidentes que no
suspenden la prosecución del proceso. Los incidentes que no obsten a la prosecución del proceso
principal, se substanciarán en pieza separada, sin suspenderse el curso de aquel, y el juez los resolverá
en el plazo de diez días.
Al final, queda a criterio del juez decidir si el incidente suspende o no el proceso principal. Se entiende
que si estamos en presencia de un incidente de nulidad de una notificación del traslado de la demanda,
el principal debe suspenderse, pues no tendría sentido proseguir el proceso, al estar aún indefinida la
situación sobre si el demandado ha sido notificado o no.
Requisitos formales para su oposición. Art. 183.- Requisitos. El que planteare el incidente deberá
fundarlo clara y concretamente en los hechos y en el derecho, y ofrecer toda la prueba de que intentare
valerse. La prueba documental deberá acompañarla, y si no la tuviere, deberá individualizarla, indicando
su contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo poder se encuentre.
Rechazo “in limine”. Art. 184.- Rechazo “in límine”. Si el incidente manifiestamente improcedente, el juez
deberá rechazarlo sin más trámite, mediante decisión fundada. La resolución será apelable sin efectos
suspensivo.
Traslado y contestación. Art. 185.- Traslado y contestación. Si el juez admitiere el incidente, por cinco días
a las partes, quienes al contestarlo deberá ofrecer sus pruebas, procediendo con la documental del
modo indicado por el artículo 183.
El traslado se notificará por cédula dentro de tercero día de dictada la providencia que lo ordenare.
Prueba. Art. 186.- Prueba. Vencido el plazo, haya o no contestación, el juez abrirá el incidente a prueba,
por no más de diez días, si lo estimare necesario. En caso contrario, resolverá sin más trámite.
Art. 187.- Prueba pericial y testimonial. La prueba pericial, cuando procediere, se llevará a cabo por un
solo perito designado de oficio, salvo que, por la importancia del asunto, el juez estimare conveniente
nombrar más de uno.
No se admitirán más de cuatro testigos por cada parte y las declaraciones no podrán recibirse fuera de la
sede del juzgado, cualquiera fuere el domicilio de aquellos.
Cuestiones accesorias. Art. 188.- Cuestiones accesorias. Las cuestiones que surgieren en el curso de los
incidentes se decidirán en la interlocutoria que las resuelva.
Resolución. Art. 189.- Resolución. Contestado el traslado o vencido el plazo, sin que ninguna de las
partes hubiere ofrecido prueba, y si no se la ordenare de oficio, o recibida la prueba, en su caso, el juez,
sin más trámite, dictará resolución.
Tramitación conjunta. Art. 190.- Tramitación conjunta. Todos los incidentes que por naturaleza pudieren
paralizar el proceso, cuyas causas existieren simultáneamente y fueren conocidas por quien los
promueve, deberán ser articulados en un mismo escrito, siempre que sea posible su tramitación
conjunta. Se desestimarán sin más trámite los promovidos con posterioridad.
Plazo para la promoción del incidente. Art. 191.- Plazo para la promoción del incidente. Cuando no
tuviere plazo expresamente establecido, el incidente deberá ser promovido dentro de los cinco días de
conocida la causa en que se fundare.
INTERVENCIÓN DE TERCEROS:
Estando en desarrollo un proceso, ocurre a veces que, además de las partes propias (actor y
demandado) aparezca otra persona incorporándose al proceso. Esta persona, distinta a las partes
originarias, se introduce al proceso a fin de hacer valer derechos o intereses propios, pero vinculados
con la causa o el objeto de la pretensión.
El proceso debe estar en marcha, es decir, no finiquitado. La persona que desee intervenir no tiene que
ser ni haber sido parte del proceso inicialmente y el tercero debe demostrar inicialmente la existencia de
un interés jurídico que autorice su inserción al proceso.
Sin embargo, debe aclararse que en el proceso concurren varias personas que nada tienen que ver con el
litigio, como ser testigos, funcionarios, oficiales de justicia, rematadores, peritos, traductores, terceristas,
etc. En este punto no nos estamos refiriendo a estos.
Art. 77 C.P.C.: Procedimiento previo a la intervención. El pedido de intervención se hará con los
requisitos de la demanda, en lo pertinente, y se presentarán los documentos y ofrecerán las demás
pruebas de los hechos articulados. Será sustanciado en forma preliminar con un traslado a las partes,
para que el plazo de cinco días expresen si aceptan o se oponen a la intervención.
La resolución del juez que deniegue la intervención será apelable en relación y sin efecto suspensivo.
Intervención voluntaria: cuando el mismo tercero por voluntad propia decide intervenir en el proceso.
Intervención necesaria: ocurre cuando la misma ley exige la intervención del tercero, debiendo el juez y
aún contra la voluntad de las partes originarias y del propio tercero integrar la litis.
INTERVENCIÓN VOLUNTARIA: Es este tipo de intervención, el tercero hace valer un interés propio,
invocando un derecho y demostrando que ha estado legitimado para demandar o ser demandado en el
litigio que se está dilucidando en el proceso. El mismo desea incluirse en el proceso por su propia
voluntad.
Art. 76 C.P.C.: Intervención voluntaria. Los que sin ser parte en un proceso tuvieren en él un interés
legítimo, podrán intervenir, en el mismo, cualquiera fuese el estado y la instancia en que se encontrare.
Al intervenir voluntariamente en el proceso, el tercero puede asumir distintas posiciones, a saber:
Intervención principal o excluyente: ocurre cuando el tercero hace valer un derecho propio y una
pretensión incompatible con la interpuesta por el actor, o tratando de sustituir al demandado; el tercero
desea asumir la calidad de parte. Por ejemplo: cuando en un juicio se discute sobre la propiedad de una
cosa, el tercero se presenta alegando ser el propietario de la misma.
Art. 79.- Intervención excluyente. Cuando la intervención fuere excluyente y el proceso se estuviere
sustanciado en primera instancia, se suspenderá su curso, y tramitada aquella en la forma que
corresponda, hasta quedar en el mismo estado, continuarán ambos por el mismo trámite para resolverse
en una sola sentencia. Si el proceso se hallare en segunda, se tramitará en pieza separada con ambos
litigantes, sin suspenderse el curso de aquel; pero se suspenderá la sentencia hasta que queden en el
mismo estado y se resolverán juntos.
Intervención adhesiva autónoma o litisconsorcial: sucede cuando el tercero participa en el proceso para
hacer valer un derecho propio frente a alguna de las partes originarias, adhiriendo a la calidad asumida
por el otro litigante. Por ejemplo: el acreedor solidario que interviene en el juicio iniciado por otro
acreedor contra el deudor, o el caso de codeudor solidario no demandado, o del socio que interviene en
el juicio iniciado por otro socio a los efectos de impugnar la validez de una asamblea de accionistas de la
sociedad.
Intervención adhesiva simple o coadyuvante: es el caso en que el tercero es titular de un derecho conexo
o dependiente respecto a las pretensiones articuladas en el proceso, participa en éste a fin de colaborar
en la gestión procesal de alguna de las partes, trata de intervenir para ayudar a alguna de las partes
adhiriéndose simplemente a esa parte. El tercero tiene en el proceso un interés personal, pues sobe que
si la pretensión es acogida o rechazada, la victoria o derrota de una parte repercutirán sobre el tercero.
Por ejemplo: la intervención solicitada por una empresa de seguros para ayudar a la defensa de su
asegurado.
Art. 78.- Intervención coadyuvante. El tercero coadyuvante se reputa una misma parte con aquel a quien
ayuda, debiendo tomar el proceso en el estado en que se hallare. No pude hacer retroceder ni
suspender su curso, ni alegar ni probar lo que estuviere prohibido al principal.
La Litis denuntiatio: cuando la parte que pide la citación, en caso de ser vencida en el proceso, tendría
una acción contra el tercero, ejemplo: el empleador que indemniza el perjuicio causado por su
dependiente, o el caso de la citación por evicción.
Art. 1759 C.C.: Habrá evicción cuando quien adquirió bienes a título oneroso o los dividió con otro, fuere
en virtud de fallo judicial y por causa ignorada, anterior o contemporánea a la transferencia o división,
privado total o parcialmente del derecho adquirido.
Responderán tanto quien transmitió o dividió los bienes, como los antecesores en el título traslativo del
dominio.
Si la sentencia fuere arbitral, sólo producirá efecto en el caso de que el enajenante hubiese firmado el
compromiso.
La laudatio o nominatio autoris: cuando el poseedor demandado denuncia el nombre de aquel por quien
posee, a los efectos de que el actor dirija contra aquel su pretensión.
Art. 2419 C.C.: El poseedor demandado que tuviese una posesión en común con otros, o reconociese un
poseedor mediato, está obligado a manifestarlo, declarando su nombre y domicilio, a fin de que sean
citados para su intervención en el juicio. Si los citados comparecieren, el primitivo demandado podrá
continuar o no en éste. La sentencia constituirá, en todos los casos, cosa juzgada a su respecto
El llamado tercero pretendiente: cuando la persona que es demandada por la entrega de una cosa o el
pago de una deuda, llama a un tercero que también pretende ser propietario o acreedor, a los efectos de
dilucidar a quien efectivamente corresponde entregar la cosa o pagar la deuda.
La llamada en garantía: es el caso de que una persona se encuentra en un pleito al cual ha sido
introducido por una obligación de otra, a quien llama para intervenir. Por ejemplo: el caso del fiador o
garante.
INTERVENCIÓN NECESARIA. INTEGRACIÓN DE LITIS:
Un ejemplo del caso exigido por la ley serian las tercerías, que necesariamente deben sustanciarse con el
embargante y el embargado.
En otros casos, la intervención es necesaria en razón de la naturaleza de la cuestión discutida, como ser,
en una pretensión de nulidad de acto jurídico, que debe dirigirse contra todas las partes que han
participado del acto que se pretende anular. Otro caso sería cuando se discute con relación a un bien
que se encuentre en condominio.
En estos casos, las mismas partes originarias pueden pedir se incluya al tercero, o el juez de oficio puede
mandar integrar la litis.
Intervención voluntaria. Art. 76.- Intervención voluntaria. Los que sin ser parte en un proceso tuvieren
en él un interés legítimo, podrán intervenir, en el mismo, cualquiera fuese el estado y la instancia en que
se encontrare.
La resolución del juez que deniegue la intervención será apelable en relación y sin efecto suspensivo.
TERCERÍAS:
Clases. Fundamento. Juicios en el que procede. Diferencia entre tercería e intervención de terceros.
Oportunidad. Admisibilidad: necesidad de embargo. Efectos de ambos tipos de tercerías. Levantamiento
de embargo sin tercería. Ampliación de embargo. Colusión.
TERCERÍAS: Estamos frente a una tercería cuando una persona distinta a las partes, introduce una
pretensión al proceso, reclamando el levantamiento de un embargo trabado en dicha causa sobre un
bien de su propiedad, o pretende el pago preferencial de un crédito con el producido de la venta del bien
embargado.
Alvarado Velloso los denomina, terceros ajenos al conflicto y al litigio, que sin embargo, sufren
personalmente alguno de sus efectos. El tercerista se inserta, aunque tangencialmente, en lo que puede
denominarse proceso principal, pero permanece ajeno a todo lo que en él se discute, y por tanto, no le
alcanzarán los efectos propios de la sentencia que allí se emita.
Clases. Tercería de dominio: según el art. 80 C.P.C. debe fundarse en el dominio de los bienes
embargados, pudiendo deducirlo también el que tenga un derecho sobre un bien incorporal o el titular
del derecho real desmembrado, debiendo deducirse hasta tanto no se haya efectuado la subasta de los
bienes.
La tercería de mejor derecho: se funda en el derecho que tenga el tercero de ser pagado con preferencia
al embargante, pudiendo deducirse hasta que no se haya hecho pago al acreedor.
Las tercerías deben sustanciarse en pieza separada, en contra del actor y el demandado del proceso
principal.
El tercero afectado por un embargo, podrá igualmente pedir el levantamiento liso y llano del embargo,
sin deducir tercería, con tal que acredite fehacientemente su posesión actual, en conformidad con el
título de propiedad, según la naturaleza de los bienes.
Si hubiere indicios de colusión entre tercerista y el embargo, el juez, puede ordenar la remisión de los
antecedentes a la justicia penal.
Fundamento. Juicios en el que procede. Art. 80 C.P.C.: Fundamento de la tercería. La tercería debe
fundarse en el dominio de los bienes embargados, o en el derecho que el tercero tenga de ser pagado
con preferencia al embargante.
Una y otra deben sustanciarse en pieza separada, con el embargante y el embargado, por el
procedimiento establecido para los incidentes, salvo que, por la complejidad del asunto, y
excepcionalmente, el juez disponga que se sustancie por el trámite del proceso ordinario.
Diferencia entre tercería e intervención de terceros. Tercerías es la acción promovida por un tercero que
se ve perjudicado por el embargo trabado sobre un “bien que es de su propiedad” o que interviene para
exigir el “pago preferencial” de su crédito con el producido de la venta del bien embargado.
Entónces, las tercerías pueden ser , de DOMINIO : el tercero alega ser el dueño tener el dominio del bien
embargado o de MEJOR DERECHO: el tercero alega tener mejor derecho que el embargante para
quedarse con el producidode la venta del bien embargado( ej: acreedor hipotecario mejor derecho que
el quirografario).
Las personas que, sin ser partes directas en el juicio, intervienen en él. deben sustanciarse en pieza
separada, con el embargante y el embargado, por el procedimiento establecido para los incidentes, salvo
que, por la complejidad del asunto, y excepcionalmente, el juez disponga que se sustancie por el trámite
del proceso ordinario
También se denomina tercero a aquel que sin ser actor o demandado, adquiere la calidad de parte en un
proceso ya iniciado pretendiendo una sentencia favorable a su interés.
La intervención de terceros puede darse en toda clase de procesos y no está limitada al proceso de
conocimiento ordinario.
El tercero, cuando su intervención es procedente, pasa a actuar directamente en el proceso que siguen
el actor y el demandado, sin promover otro proceso nuevo o distinto y la sentencia que se vaya a dictar
en ese único proceso decidirá también la suerte de las pretensiones del tercero.
Oportunidad. Art. 81.- Oportunidad en que deben deducirse. Pueden deducirse hasta tanto no haya
efectuado subasta de los bienes, o no se haya hecho pago al acreedor, según sea de dominio o de mejor
derecho.
Para deducir la terceria, el tercerista debe probar la verosimilitud del derecho que alega o dar fianza de
los perjuicios que pudiere producir la suspensión del proceso principal.
Si la tercería es de mejor derecho, se debe probar la existencia del crédito y del privilegio que se alega.
Efectos de ambos tipos de tercerías. Art. 83.- Suspensión del proceso principal. La tercería de dominio
suspende, hasta que sea resuelta la ejecución de la sentencia del proceso en que se deduce.
Si la tercería fuere de mejor derecho, seguirá el proceso hasta la realización de los bienes embargados,
suspendiéndose el pago hasta que aquella se decida; salvo que se diere caución suficiente a las resueltas
de la tercería.
Si el tercerista no prosiguiese los trámites de la tercería, el juez deberá, a pedido de parte, emplazarlo
por cinco días, bajo apercibimiento de tenerlo por desistido de la acción. Este emplazamiento será
notificado por cédula.
Levantamiento de embargo sin tercería. Art. 84.- Levantamiento de embargo sin tercería. Sin perjuicio a
lo dispuesto en los artículos precedentes, toda persona está autorizada a pedir en calidad de tercero
perjudicado por el embargo, el levantamiento liso y llano del mismo, acreditando fehacientemente su
posesión actual, en conformidad con el título de propiedad que exhibiese, según la naturaleza de los
bienes.
Ampliación de embargo. Art. 85.- Ampliación del embargo. La deducción de cualquier tercería será
bastante fundamento para que se amplíe y mejore el embargo, si el actor lo solicitare.
Colusión. Art. 86.- Colusión entre tercerista y embargado. Si hubiere indicios o presunciones de colusión
entre el tercerista y el embargado, el juez, en resolución fundada, ordenará la remisión de los
antecedentes a la justicia penal.
LECCIÓN 6
Nociones particulares.
Estructura: El Proceso de conocimiento ordinario, siguiendo a GUASP, se estructura del siguiente modo:
2. La etapa probatoria: que es normal pero no esencial ya que sólo procede cuando se aleguen hechos
conducentes y controvertidos.
3. La etapa decisoria: que comienza con la providencia de autos y concluye con la sentencia definitiva.
CLASES DE PROCESOS: Los procesos pueden clasificar-se teniendo en cuenta diferentes criterios. Esto
como consecuencia de que la relación procesal puede desarrollarse de distintas formas según la
naturaleza del derecho que se pretende, lo que da lugar a procesos de distinta configuración, dice
ALSINA.
1.2. Procesos especiales: Son los legislados para determinados asuntos que por la simplicidad de las
cuestiones o por la urgencia que requiere su solución, tienen un trámite breve y sencillo, v.g.: rendición
de cuentas, mensura, deslinde, división de cosas comunes, etc…
1.3. Procesos sumarios: El conocimiento del juez se limita a la constatación de los requisitos exigidos por
la ley para la procedencia de la acción, sin entrar al examen de la relación de derecho substancial en que
se fundan. Es un conocimiento puramente procesal, v.g.: juicio ejecutivo, ejecución de sentencias, etc…
El proceso o juicio sumario es un tipo dentro de los procesos especiales.
2.1. Procesos de conocimiento: En los cuales el juez se informa plenamente de la relación jurídica.
Pueden ser: de conocimiento ordinario o de conocimiento sumario.
Como expresa CARNELUTTI, la clasificación del proceso se funda en la diferencia entre declaración y
actuación de las relaciones jurídicas. Hay casos en que basta que una relación sea declarada para que se
logren los fines del derecho, y otros en los cuales es necesario, en cambio, que se actúe, esto es que se
ajuste a la situación jurídica la situación material. En el primer caso, el tiende a que el juez declare lo que
debe ser, en tanto que en el segundo, el proceso tiende a que el juez ordene que se haga lo que se debe
hacer.
2.3. Procesos cautelares: Estos procesos son complementarios de los demás procesos. Tienen por objeto
asegurar el resultado práctico de la sentencia, de tal suerte que por el tiempo transcurrido entre la
iniciación del proceso y su resolución no quede frustrado el derecho del actor.
3.1. Procesos universales: Son aquellos en los que a un mismo tiempo se tratan diferentes acciones
pertenecientes a diversas personas, a fin de obtener la liquidación y distribución de un patrimonio, v.g.:
juicio sucesorio, juicio de quiebra, disolución de la comunidad conyugal.
3.2. Procesos singulares: En estos procesos se debate la pretensión de una persona relativa a un objeto
determinado, contra otra persona. La acumulación de acciones, por la existencia de varios actores o
demandados (acumulación subjetiva) o de varias pretensiones (acumulación objetiva) no hace que el
proceso deje de ser singular porque se lo considera como una unidad jurídica.
4.1. Escritos: Con predominio de la escritura sobre la oralidad, v.g.: Procesos del fuero civil y comercial.
4.2. Orales: Donde prima la oralidad sobre la escritura, v.g.: Procesos del fuero laboral (Art. 256 CN).
Nuestro Código Procesal Civil teniendo en cuenta la forma en que se estructuran los procesos los divide
en: Proceso de Conocimiento Ordinario (Libro II), Proceso de Ejecución (Libro III), Juicios y
Procedimientos Especiales (Libro IV) y Proceso Arbitral (Libro V), este último derogado por la Ley
1879/02 de Arbitraje y Mediación.
ART. 207.- REGLA GENERAL. Las contiendas judiciales que no tengan establecido un procedimiento
especial, se tramitarán conforme a las normas del proceso de conocimiento ordinario.
ART. 208.- APLICACIÓN SUBSIDIARIA. Las disposiciones de este Libro son aplicables subsidiariamente a
los procesos especiales.
DILIGENCIAS PREPARATORIAS:
Concepto y fundamento.
CONCEPTO: Las diligencias preparatorias son aquellas medidas previas al proceso que tienen por objeto
asegurar la precisión de las pretensiones del actor, mediante el conocimiento de hechos o informaciones
indispensables para que el proceso pueda quedar desde el inicio constituido regularmente.
Mediante las mismas se trata de obtener el conocimiento de elementos de juicio que puedan hacer
posible una adecuada fundamentación, necesaria para que el proceso esté bien constituido; como
también, el mejor ejercicio de la pretensión u oposición.
Las diligencias preparatorias pretenden la obtención de datos imprescindibles que sin la intervención
judicial serían imposibles de lograr, a fin de que el futuro proceso este regularmente constituido, para su
normal substanciación.
1.1. El pedido de diligencias preparatorias puede ser hecho por el actor -como dice la norma y, también,
por quien razonablemente crea que será demandado en razón de la vigencia de los Principios de
igualdad y de razonabilidad. En suma, por todo aquel que ha de ser parte en un juicio aún no iniciado.
ART. 209.- QUIÉNES PUEDEN PEDIRLAS Y QUÉ DILIGENCIAS PUEDEN PEDIRSE. Los que pretendan
demandar podrán pedir, antes de la demanda:
a) que la persona contra quien haya de dirigirse la demanda, preste declaración jurada sobre hechos
relativos a su personalidad, o acerca del carácter en cuya virtud posee la cosa objeto de la acción y cuyo
conocimiento sea necesario pan el ejercido de la misma;
b) que se exhiba la cosa mueble o se reconozca judicialmente el inmueble, que hayan de ser objeto del
pleito;
c) que se exhiba algún testamento, título, libros y papeles de comercio u otro documento original que
sea necesario para entablar la demanda en los casos en que esa exhibición corresponda de acuerdo con
las leyes;
d) que el tutor, curador o administrador de bienes ajenos, presente las cuentas de su administración;
trate y
El juez accederá sin sustanciación alguna a las diligencias solicitadas, salvo que las considere
notoriamente improcedentes.
Juez competente.
ART 210.- JUEZ ANTE EL CUAL DEBE INTERPONERSE EL PEDIDO. El pedido de diligencias preparatorias
deberá interponerse ante el juez que sería competente para conocer de la demanda.
ART. 211.- REQUISITOS. Las diligencias preparatorias se pedirán expresando claramente el motivo por el
cual se solicitan y las acciones que se van a deducir, designando a la persona que haya de ser
demandada, con indicación de su domicilio, para proceder a su citación.
LA DEMANDA:
CONCEPTO: Son incontables las definiciones que sobre la demanda han dado los autores de Derecho
Procesal.
En sentido general, demanda -dice ALSINA- es toda petición formulada por las partes al juez en cuanto
traduce una manifestación de voluntad encaminada a satisfacer un interés.
En sentido procesal, – según COUTURE -, la demanda es el acto procesal introductivo de instancia por
virtud del cual el actor somete su pretensión al juez, con las formas requeridas por la ley, pidiendo una
sentencia favorable a su interés
Es el acto procesal por el cual se pretende el otorgamiento de la tutela jurídica a través de la sentencia,
dice CARNELUTTI.
Es el instrumento mediante el cual se expone ante el juez la pretensión, expresa SENTIS MELENDO.
EFECTOS: La demanda por el sólo hecho de su presentación produce los siguientes efectos:
4. Limita los poderes del juez quien en la sentencia debe atenerse a los términos de la demanda, bajo
pena de nulidad.
8. Extingue el derecho del actor de modificar la demanda y ampliar o restringir sus pretensiones.
10. Interrumpe el curso de la prescripción (adquisitiva y liberativa), aunque el juez ante quien se la
promovió sea incompetente.
3. IMPORTANCIA: La demanda es el acto central del proceso y el primero, salvo las diligencias
preparatorias si las hubo. De los efectos señalados surge la fundamental importancia que la misma
posee dada su profunda influencia en la constitución y posterior desarrollo del proceso. Por ello su
redacción y formulación requieren sumo cuidado y atención ya que constituye la base del juicio y de ella
depende en gran medida el éxito de la pretensión deducida.
ART 215.- FORMA DE LA DEMANDA. La demanda será deducida por escrito y contendrá:
Si no resultare claramente de ellos que son de su competencia, mandará que el actor exprese lo
necesario a este respecto.
ART. 217.- MODIFICACIÓN DE LA DEMANDA. Antes de se notificada la demanda, el actor podrá modificar
el escrito inicial, y ampliar o restringir sus pretensiones.
ART. 218.- AMPLIACIÓN DEL VALOR RECLAMADO. El actor podrá, asimismo, ampliar el valor de lo
reclamado, si antes de la sentencia venciesen nuevos plazos o cuotas de la obligación objeto de la litis.
Art. 219.- AGREGACIÓN DE LA PRUEBA DOCUMENTAL. El actor deberá acompañar con la demanda la
prueba documental que tuviere en su poder. Si no la tuviere a su disposición, la individualizará indicando
su contenido, el lugar, archivo, oficina pública o persona en cuyo poder se encuentre.
Consecuencias de la omisión.
Traslado de la demanda.
ART. 222.- TRASLADO DE LA DEMANDA. Presentada la demanda en la forma prescripta, el juez dará
traslado de ella al demandado, citándolo y emplazándolo para que la conteste dentro del plazo de diez y
ocho días.
Notificación: demandado con domicilio en la sede del juzgado. Demandado con domicilio fuera del
juzgado. Demandado con domicilio desconocido o ignorado.
El emplazamiento es el acto por el cual el juez fija un plazo, un espacio de tiempo, para que la parte o un
tercero ejecute un acto procesal.
AMPLIACIÓN DEL PLAZO: El plazo para contestar la demanda es ampliado «ministerio legis» en razón a la
distancia, de acuerdo con una opinable interpretación del Art. 149 del CPC que realizan algunos
tribunales. Véase el Art. 149 del CPC numeral 1.
1. Demandado con domicilio en la sede del juzgado: Se le notifica por cédula (Art. 133, inc. a) CPC),
dejándosele aviso en caso de no encontrársele presente (Art. 138, 2o.p. CPC).
2.1.Si se halla domiciliado en el país, se libra oficio dirigido al juez del lugar (Art. 128 CPC) para que éste,
a su vez, proceda a la notificación.
2.2.Si esta domiciliado en el extranjero, se libra exhorto, a los mismos efectos (Art. 143 y 129 CPC).
3. Demandado incierto o con domicilio ignorado: Se le notifica por edictos (Arts. 140 al 142 CPC) para
que comparezca a estar a derecho:
Referencias Bibliográficas
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HERNÁN CASCO PAGANO, Decima edición, año 2010, Editora la Ley Paraguaya S.A.-DERECHO PROCESAL
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P. Frescura y Candía, edición especial actualizada y anotada por Horacio Antonio Pettit. Marben editora y
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y II, Hernando Devis Echandia, editor Víctor Zabalía, Bs. As. Argentina.-TEORÍA DE LA PRUEBA Y MEDIOS
PROBATORIOS, Jorge L. Kielmanovich, Rubinzabal-Culzoni Editores., Argentina.-LA PRUEBA, TENDENCIAS
MODERNAS; Augusto M. Morello; Edición supervisada por LIBRERÍA EDITORA PLATENSE y al cuidado de
ENRIQUE H. BONATTO © LIBRERÍA EDITORA PLATENSE, La Plata (g) ABELEDO-PERROT S.A.E.el.—- Buenos
Aires — Argentina.-PRINCIPIOS DE DERECHO PROCESAL CIVIL POR JOSÉ CHIOVENDA; Tomos I y II; Editora
REUS S.A. Madrid-España.-DERECHO ROMANO – INSTITUCIONES DEL DERECHO PRIVADO, Guillermo
Trovato Fleitas.-TRATADO TEORICO PRACTICO DE DERECHO PROCESAL CIVIL Y COMERCIAL, PARTE
GENERAL, Hugo Alsina, editores EDIAR SOC. ANON; segunda edición, argentina.- Ley Nº 1879/2002, “De
Arbitraje y Mediación”.-LEY N° 3759/2009, “QUE REGULA EL PROCEDIMIENTO PARA EL ENJUICIAMIENTO
Y REMOCIÓN DE MAGISTRADOS.-Ley nº 879/88” CÓDIGO DE ORGANIZACIÓN JUDICIAL”- y sus
modificatorias.-Código Civil Paraguayo, Ley Nº 1183/85. Y sus leyes modificatorias.-Constitución Nacional
de la República del Paraguay del año 1992.-Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, Manuel
Ossorio, 35ª Edición actualizada, corregida y aumentada por Guillermo Cabanellas de las Cuevas, edit.
Heliasta.
Excepciones .-
DE MARTINEZMARTINEZVICTORMANUEL JULIO 1, 2012
LECCIÓN 7
EXCEPCIONES:
CONCEPTO: La excepción, en sentido general, es toda defensa procesal que el demandado opone a la
pretensión del actor, negando los hechos en que se funda la demanda, desconociendo el derecho que de
ellos derive, o limitándose a impugnar la regularidad del proceso.
Siendo así, la excepción es el poder jurídico que tiene el demandado para oponerse a la acción
promovida por el actor contra el. La excepción es la acción del demandado “reus in exceptione actor
est”. (ULPIANO).
Toda demanda -dice COUTURE- es una forma de ataque; la excepción es la defensa contra ese ataque
por parte del demandado. Si la acci6n es el sustituto civilizado de la venganza, la excepción es el
sustituto civilizado de la defensa.
La excepción tiene fundamento constitucional en el Art 16, la. p. de la Constitución que establece: «La
defensa enjuicio de las personas y de sus derechos es inviolable».
CLASES: Las excepciones en nuestro derecho procesal y considerando su vinculación con el proceso,
pueden ser:
1. Excepciones dilatorias: Son las defensas que se fundan en la omisión de un requisito procesal. Versan
sobre el proceso y no sobre el derecho material alegado por el actor. Por lo general son el medio de
denunciar la falta de un presupuesto procesal.
Están dirigidas: a impedir un proceso nulo (incompetencia, falta de personería); o inútil (litispendencia);
o a corregir errores que obstan a la decisión (defecto legal); o a asegurar el resultado del juicio (arraigo);
o constituyen un obstáculo para el proceso (convenio arbitral).
Las excepciones dilatorias se oponen como de previo y especial pronunciamiento. Vale decir, deben
substanciarse y resolverse antes de proseguirse el trámite del proceso principal el cual queda
interrumpido. Deben decidirse previamente a toda cuestión.
2. Excepciones perentorias: Son aquellas en cuya virtud el demandado se opone a la pretensión del
actor. No son defensas sobre el proceso, sino sobre el derecho.
Pueden ser opuestas como previas (Art. 224 CPC) o al contestar la demanda (Arts. 233 y 235 CPC).
En el primer caso, son de previo y especial pronunciamiento y al Igual que las dilatorias deben tramitarse
y resolverse con carácter previo, quedando la substanciación del proceso principal interrumpida, v.g.:
falta de acción manifiesta; pagó, conciliación, desistimiento de la acción, y prescripción cuando pueden
resol-verse como de puro derecho, y las defensas temporarias consagradas en las leyes generales.
La excepción de falta de acción cuando no fuere manifiesta o cuando fuere opuesta como previa y el juez
no la admite ni la juzga por considerarla no manifiesta, podrá ser opuesta por el demandado al contestar
la demanda. Igual cosa acontece con las excepciones de pago, transacción, conciliación, desistimiento de
la acción y prescripción, cuando no pudieren resolverse como de puro derecho.
3. Excepciones mixtas: Se oponen como previas y se deciden como tales, tienen de común con las
dilatorias que intentan evitar un proceso nulo o inútil y se diferencian de las perentorias en que no
buscan un pronunciamiento sobre la existencia o inexistencia del derecho, sino el reconocimiento de una
situación jurídica que hace innecesario entrar a analizar el fondo mismo del derecho, v.g.: cosa juzgada,
transacción.
Naturaleza jurídica: la excepción como derecho autónomo. Fundamento constitucional (art. 62 C.N.)
Artículo 16 – La defensa en juicio de las personas y de sus derechos es inviolable. Toda persona tiene
derecho a ser juzgada por tribunales y jueces competentes, independientes e imparciales.
EXCEPCIONES PREVIAS:
Concepto.
OPORTUNIDAD: De acuerdo con la ley procesal las excepciones pueden oponerse en forma previa o al
contestar la demanda.
1. Excepciones previas: Son las enumeradas en el Art. 224 del CPC. Deben deducirse todas a un mismo
tiempo, en un sólo escrito (Principio de eventualidad), dentro del plazo para contestar la demanda, o
reconvención; es decir, dieciocho días contados del día siguiente de la notificación del traslado de la
demanda o reconvención, en su caso.
2. Efecto: La oposición de las excepciones previas produce la interrupción del plazo para contestar la
demanda, el que comenzará a computarse de nuevo una vez resuelta y rechazada la excepción.
Enumeración: Art 224 C.P.C. incompetencia. Falta de personería. Falta de acción. Litispendencia. Defecto
legal. Cosa juzgada. Pago. Transacción, conciliación. Prescripción. Convenio arbitral. Arraigo. Defensas
temporarias.
ART. 224.- EXCEPCIONES ADMISIBLES. Sólo serán admisibles como previas las siguientes excepciones:
a) Incompetencia;
c) falta de acción cuando fuere manifiesta, sin perjuicio, en caso de no ocurrir esta última circunstancia,
de que el juez la considere en la sentencia definitiva;
f) con juzgada;
i) arraigo; y
1. CARACTER: La norma transcripta establece que sólo serán admisibles como excepciones previas la que
se indican en la enumeración legal, en consecuencia, el carácter de la enumeración es taxativo.
3. ENUMERACION:
3.1. Incompetencia: La competencia del juez o tribunal es un presupuesto sin el cual no puede existir
relación procesal válida. Del Art. 7 del CPC surgen dos imperativos: a) Toda demanda debe Interponerse
ante juez competente y b) Si el juez considera que no es competente debe inhibirse de oficio.
La excepción de incompetencia es el medio en virtud del cual el demandado declina -de allí el nombre
Declinatoria (Art. 8 CPC). la competencia del juez ante quien el actor promovió la demanda porque
considera que de acuerdo a las reglas de competencia, establecidas en la ley, no es el competente para
entender la controversia.
Si la excepción es declarada procedente, el interesado podrá recurrir ante quien corresponda (Art. 232,
1er. p. CPC).
En relación a la denominada incompetencia absoluta véase el comentario al Art. 4 del CPC numeral 4.
3.2. Falta de personería. La personería o personalidad, constituye otro presupuesto de validez del
proceso (legitimatio ad processum). La falta de personería puede producirse por dos motivos:
3.2.1. La ausencia de capacidad civil de la parte para estar en juicio (Falta de Personalidad).
Si las partes carecen de capacidad procesal no habrá relación procesal válida y la sentencia que se dicte
carecerá de eficacia. Siendo así, la excepción procede siempre que cualesquiera de las partes carezcan de
la aptitud necesaria para actuar en el proceso personalmente, v.g.: menor de edad, insano, quebrado,
etc… Véase el comentario al Art. 46 del CPC al que me remito.
Los representantes, sean necesarios o convencionales, deben acompañar con el primer escrito los
documentos que acrediten el carácter que invisten, salvo que se indique donde se encuentran
individualizándolos suficientemente (Art. 219 CPC), en cuyo supuesto se podrán posteriormente agregar
al expediente; o, se trate de un caso urgente, en cuya hipótesis se aplican las reglas del Art. 60 del CPC.
Las deficiencias del poder quedan subsanadas por medio de la ratificación del mandante o la
presentación de un nuevo poder; en este supuesto, la excepción no procederá, pero las costas se
impondrán al que dió motivo a la excepción.
En el In fine del inc. b) se aclara que si es el demandante quien intenta valerse de la excepción la vía que
debe utilizar será el recurso de reposición (Arts. 390 y sgtes. CPC).
La falta de personería puede manifestarse en cualquier momento, debiendo el juez considerarla porque
carece de razón dictar una sentencia que no podrá ser cumplida.
3.3. Falta de acción: La calidad para obrar (legitimatio ad causam) es la condición jurídica en que se halla
una persona con relación al concreto derecho que invoca en el proceso, en razón de su titularidad u otra
circunstancia que justifica su pretensión.
La falta de dicha calidad se denuncia mediante la excepción de falta de acción (sine actione agit).
En el desarrollo de este tema seguiré las ideas de ALLEN, para quien: «deben distinguirse las siguientes
situaciones cuando la falta de acción es opuesta con carácter previo:
1. Si la falta de acción es manifiesta, patente, indudable, así se declarará y firme que fuese la resolución,
la litis habrá concluido definitivamente, sin llegarse a la etapa de contestación de demanda.
2. Por el contrario si resulta manifiesto que se tiene acci6n, se rechazará la excepción y no se podrá
volver a deducirla en la contestación de la demanda, porque a su respecto existirá cosa juzgada.
3. Si faltan elementos de juicio para decidir si existe o no existe acción, vale decir si el caso es dudoso:
3.1. El juez deberá señalar los elementos de juicio o de prueba que a su criterio faltan y que le impiden
adquirir certidumbre; obre la existencia o inexistencia de la falta de acción.
Esto es así porque en esta hipótesis el problema radica en que el material probatorio o de convicción no
alcanza a producir en el juez la debida certidumbre para juzgar sobre el fondo. En consecuencia, el juez
declarará formalmente inadmisible la falta de acción, por insuficiencia de pruebas o material de
convicción. La declaración de «inadmisibilidad formal» ni juzga ni prejuzga sobre si existe o no falta de
acción. Solamente significa que al juez le faltan -en ese momento elementos de convicción suficientes
que lleven a su ánimo la certidumbre sobre la existencia o inexistencia de acción.
La última parte del artículo (“sin perjuicio… de que el juez la considere en la sentencia definitiva”) debe
ser concordada con los arts. 233 y 235 del CPC. En este punto nuestro legislador se salió de su modelo
argentino, donde no existe e1 equivalente del citado art. 233. Obsérvese que este artículo deja a cargo
del demandado hacer valer o no, entre otras, y en la contestación, la excepción comentada.
Si el demandado no la opone, el juez no podrá pronunciarse ya sobre ella, porque tiene prohibido decidir
«extrapetita». En cambio, si el demandado vuelve a deducirla al contestar la demanda, entonces el juez
tendrá la obligación de pronunciarse sobre el fondo de esa cuestión, fondo que no fue materia de
resolución en la excepción previa en la que sólo se pronunció sobre la inadmisibilidad formal.
Esto es así en razón de lo que establecen los Arts. 233 y 235 del CPC, el juez carece de facultad para
pronunciarse de oficio (en la sentencia definitiva) sobre la falta de acción, en el supuesto de que en la
excepción previa la hubiese declarado inadmisible desde el punto de vista formal.
3.2. Cuando el juez no se pronuncia sobre el fondo de la excepción previa (sólo declara la inadmisiblidad
formal) no hay cosa juzgada y además la parte puede volver a proponer la misma excepción en la
contestación de la demanda según se dijo más arriba. Depende de que considere que los elementos de
juicio mencionados por el juez al declarar inadmisible la excepción, puedan ser producidos y agregados
al proceso con la contestación o en la etapa de pruebas.
3.4. Litispendencia: Es un principio del Derecho Procesal, procedente del Derecho Romano, que toda
acción se extingue con su ejercicio. Siendo así, en presencia de dos demandas corresponde establecer si
se trata de acciones distintas o si es la misma acci6n promovida dos veces. Para ello debe utilizarse el
método de las tres identidades: sujeto, objeto y causa, a fin de saber si en los procesos coinciden o no las
circunstancias mencionadas.
Existe Identidad de sujetos cuando las personas (físicas o jurídicas) que intervienen como partes son las
mismas en ambos juicios. Hay identidad de objeto cuando el bien pretendido en ambas acciones es
Idéntico. La causa consiste en la invocación de un concreto hecho jurídico que constituye el fundamento
de la pretensión, v.g.: en el juicio de reivindicación la causa es el dominio que se invoca.
La finalidad de la excepción radica en la necesidad de evitar que una misma pretensión sea objeto de un
doble proceso con el riesgo posible de que recaigan sentencias contradictorias.
Debe tratarse de otro juicio pendiente; vale decir, que, cuando menos, se haya promovido y notificado la
demanda.
La litispendencia puede ser considerada en cualquier estado del proceso, incluso de oficio.
No existe litispendencia cuando el proceso concluyó con sentencia firme, o se declaró la caducidad de la
instancia, o se produjo el desistimiento, o se ordenó el archivo del expediente, o se declaró la nulidad de
todo lo actuado.
La excepción de litispendencia es también la vía hábil para obtener la acumulación de procesos (Art. 123
CPC) cuando ella es procedente (Art. 121 CPC). En esta hipótesis no existe la triple identidad pero por ser
conexos los procesos y para no dividir la continencia de la causa, lo cual hará que las sentencias fueran
contradictorias y de cumplimiento imposible, se permite la acumulación. Hay continencia (un todo
único) de causas cuando una causa (contenida) es idéntica a una parte de otra (continente).
Los efectos de ambos institutos procesales son distintos: la litispendencia tiene como consecuencia dejar
sin efecto el juicio iniciado con posterioridad a fin de evitar el escándalo jurídico de dos sentencias
contradictorias.
La norma fina liza estableciendo que la acción Intentada ante un tribunal extranjero no importa
litispendencia.
3.5. Defecto legal: Se configura la excepción de defecto legal (obscuro libelo) cuando el escrito en que se
promueve la demanda adolece de obscuridad, omisión o imperfección, por no ajustarse a las formas
establecidas en la ley.
El demandado tiene el derecho de conocer con exactitud quién lo demanda, qué se le demanda y
porqué se lo demanda. De no ser así, se vería imposibilitado de ejercer debidamente su defensa porque
no podría reconocer o negar los hechos y el derecho invocados por el actor en su demanda.
La redacción del escrito de demanda no exige formalidades sacramentales de allí que para que sea
procedente la excepción debe afectar el derecho de defensa del demandado, privándolo de oponerse
adecuadamente a la pretensión o dificultándole la producción de la prueba.
3.6. Cosa juzgada: La cosa juzgada es una cualidad de la sentencia firme por la cual es inmutable e
inimpugnable en cuanto a las cuestiones que decide.
Véase el comentario al Art. 163 del CPC numeral 4, al que me remito. Para que la excepción sea
procedente es necesario que la pretensión (acción) actual y la pretensión (acción) juzgada sean idénticas
por concurrir las tres identidades: sujetos, objeto y causa.
En el sentido mencionado guarda semejanza con la litispendencia, pero se diferencian en que aquélla
supone un proceso terminado y ésta un proceso en trámite.
3.7. Pago: El pago es el acto mediante el cual el deudor o un tercero satisface la obligación cancelándola.
El Art. 547 del C. Civil establece «La obligación se extingue por el cumplimiento de la prestación».
La obligación puede ser de dar, de hacer o de no hacer. Siendo así y de haberse cumplido por el
demandado la obligación reclamada por el actor carecería de sentido y de razón la tramitación de un
proceso en tales condiciones.
La prueba del pago corresponde a quien lo invoca, de acuerdo al principio general en materia de prueba,
pero en las obligaciones de no hacer es el acreedor quien debe acreditar que la obligación ha sido
incumplida, produciéndose la inversión de la carga de la prueba.
Considerando que el pago es un acto jurídico puede ser probado por cualquier medio de prueba
admitido por la ley. Sin embargo, cuando la excepción tiene carácter previo sólo podrá ser acreditado
mediante la prueba documental correspondiente, que de ordinario será el recibo, esto por expresa
disposición del Art. 228 del CPC que establece como requisito de admisibilidad.
3.8. Transacción, Conciliación y Desistimiento de la acción: Los casos mencionados constituyen otros
tantos modos de terminación de los procesos cuya eficacia equivale a la cosa juzgada. Siendo así, serán
procedentes cuando concurran en ellos las tres identidades de la acción (pretensión): sujetos, objeto y
causa, en el proceso concluido y en el proceso actual. Podrán oponerse como previas cuando pudieren
resolverse como de puro derecho, en caso contrario, es decir, si existen hechos que probar se opondrán
al contestar la demanda. Véanse los comentarios realizados a los Arts. 166, 170 y 171 del CPC a los que
me remito.
3.9. Prescripción: La prescripción liberatoria es el modo de extinguirse los derechos y las obligaciones,
derivado del no uso o ejercicio de los mismos durante el plazo señalado en la ley. Así lo establece el
Código Civil, que dice: «Todo aquél que estuviere obligado al cumplimiento de un hecho o a abstenerse
de él, podrá eximirse de su obligación fundado en el transcurso del tiempo, conforme con las
disposiciones de éste Código. No estarán sometidos a prescripción extintiva los derechos derivados de
las relaciones de familia» (Art. 633 CC).
La excepción de prescripción puede referirse a una cuestión de puro derecho, v.g.: cuando se
controvierte exclusivamente sobre el cómputo del plazo para que se opere la prescripción, en cuyo caso
se opondrá como previa.
También puede relacionarse con los hechos y debe abrirse a prueba cuando, v.g.: se cuestiona la
existencia y efectos de un acto interruptivo de la prescripción, en cuyo caso se opondrá al contestar la
demanda.
3.10. Convenio arbitral: Es el acuerdo de voluntad mediante el cual las partes convienen en someter una
cuestión litigiosa a la decisión de árbitros, arbitradores o amigables componedores, prescindiendo de la
justicia ordinaria.
De acuerdo con el Art. 2 del COJ: «El Poder Judicial será ejercido por… los Jueces Árbitros y
Arbitradores»; vale decir que los mismos integran y forman parte del Poder Judicial de la República. El
Libro V del Código Procesal Civil (Arts. 774 y sgtes. CPC) regula el Proceso Arbitral a cuyos comentarios
me remito.
La excepción procede cuando la demanda se plantea ante La jurisdicción ordinaria con prescindencia de
la jurisdicción arbitral que era competente en razón del convenio, o de la cláusula especial, suscripta por
las partes.
Si la demanda es promovida ante un juez del fuero ordinario y la parte se somete voluntariamente a su
competencia, se entiende que ha renunciado al derecho que tenía de que la cuestión sea sometida a la
jurisdicción arbitral pactada.
3.11. Arraigo: Consiste en la radicación. En el Derecho Procesal significa propiedad de bienes raíces,
seguridad o cautela que debe prestar el actor que no tiene domicilio ni bienes registrados, casa de
comercio o establecimiento industrial de valor suficiente en la República, para cubrir el pago de las
costas a que pueda ser eventualmente condenado en el proceso (cautio proexpensis).
Véanse los comentarios a los Arts. 225 y 226 sgtes del CPC.
3.12. Defensas temporarias: Las defensas temporarias o previas que se consagran en las leyes generales
actúan como excepciones dilatorias porque producen el efecto de rechazar la acción deducida sin
extinguirla.
Las defensas temporarias buscan poner de manifiesto la falta de cumplimiento por el actor de las cargas
que Las leyes le imponen como condición previa para el ejercicio de ciertas pretensiones. Siendo así, las
mismas impiden que el juez pueda substanciar el proceso y emitir un pronunciamiento sobre el mérito
de la causa. Pero una vez satisfechas las cargas el actor podrá de nuevo intentar su demanda.
3.12.1. El beneficio de excusión: Se halla consagrado en el Art. 1.471, 2o. p., del C. Civil, y constituye una
defensa temporaria.
Dicha norma preceptúa: «Las partes pueden convenir sin embargo, que el fiador no sea obligado a pagar
antes de la excusión de los bienes del deudor principal.
En tal caso, el fiador que sea demandado por el acreedor y quiera valerse del beneficio de excusión,
debe indicar los bienes del deudor principal que deben ser sometidos a ejecución».
3.12.2. Los días de llanto y luto: Es una defensa previa estatuida en el Art. 2455 del C. Civil, que dice:
«Hasta transcurridos nueve días desde la muerte del causante, los acreedores o legatarios no podrán
intentar acción alguna contra la sucesión. Puado este término podrán ellos pedir la facción de inventario
judicial, con intervención de los demás interesados. Se citará de oficio y por edictos a todos los que
puedan tener interés, quienes podrán participar en el inventario a medida que se presenten. El
inventario quedará terminado dentro de los den días de la apertura de la sucesión, sin perjuicio de la
prórroga que podrá ser concedida por el juez según lo prevenido en el artículo anterior».
Por su parte el Art. 737 del CPC dispone que “los acreedores sólo podrán iniciar el juicio sucesorio
después de transcurridos treinta días desde el fallecimiento del causante”.
Formas y oportunidad en que deben ser deducidas. Requisitos de admisión. Trámite. Efectos de la
admisión de las excepciones.
ART. 223.- FORMA DE DEDUCIRLAS, PLAZOS Y EFECTOS. Las excepciones que se mencionan en el articulo
siguiente se opondrán únicamente como de previo y especial pronunciamiento, en un sólo escrito, y
dentro del plazo pan contestar la demanda o la reconvención, en su caso. La oposición de excepciones
interrumpirá el plazo para contestar la demanda.
El juez decidirá el monto y la clase de caución que deberá prestar el actor y determinará,
prudencialmente, el pino dentro del cual deberá hacerlo. Vencido éste sin que se hubiese dado
cumplimiento a la resolución, se tendrá por no presentada la demanda.
b) si la demanda fuere deducida como reconvención, o por demandado vencido en juicio que autorice la
promoción del proceso de conocimiento ordinario;
ART. 227.- PLANTEAMIENTO DE LAS EXCEPCIONES Y TRASLADO. Con el escrito en que se opusieren las
excepciones, se agregará toda la prueba documental y se ofrecerá la restante. De todo ello se dará
traslado al actor por seis días, quien deberá cumplir con idéntico requisito.
ART. 228.- REQUISITO DE ADMISIÓN. No se dará trámite a las excepciones mencionadas en los incisos d),
f), g) y h) del artículo 224, si no se acompañare la prueba documental que las justifique, o, en su defecto,
no se indicare el expediente o protocolo en que consten.
ART. 229.- APERTURA A PRUEBA. Si el juez lo estimare necesario abrirá a prueba la excepción y se
procederá conforme a lo dispuesto para los incidentes en general. En caso contrario, dictará resolución
sin más trámite.
ART. 230.- EFECTOS DE LA RESOLUCIÓN QUE DESESTIMA LA EXCEPCIÓN DE INCOMPETENCIA. Una vez
firme la resolución que desestime la excepción de incompetencia, las partes no podrán argüir la
incompetencia en lo sucesivo, ni podrá ser ella declarada de oficio.
Una vez firme la resolución que admita la excepción de incompetencia, el interesado podrá recurrir ante
quien corresponda.
En caso de las excepciones previstas en los incisos b) y e) del artículo 224, el juez ordenará el finiquito y
archivo del expediente, siempre que no se justificare la personería o no se subsanare el defecto dentro
del plazo de quince días.
ART 233.- FACULTAD DEL DEMANDADO. El demandado podrá hacer valer, en la contestación de la
demanda, como medios generales de defensa, las excepciones destinadas a producir la extinción de la
acción o el rechazo de la pretensión, que no hayan sido admitidas y juzgadas como previas.
LECCIÓN 8
CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA:
Concepto. Importancia.
1. CONCEPTO: La contestación de la demanda es la respuesta que da el demandado a la pretensión del
actor contenida en la demanda.
La contestación significa para el demandado la facultad de pedir la protección jurídica del Estado y el
ejercido de una acción. La contestación es la forma civilizada que asume la defensa.
2. IMPORTANCIA: Con la contestación se integra la relación procesal, se fijan los hechos sobre los que
versará la prueba y se establecen los límites de la sentencia.
Efectos de la contestación.
Culmina la etapa introductoria del proceso, debiendo el juez proceder de acuerdo con la situación
procesal planteada, en consecuencia declarara la cuestión de puro derecho o abrirá al causa a prueba o
dictará sentencia si existe allanamiento, etc.Queda integrada a la relación procesal y centrados los
términos de la litis fijándose la cuestión litigiosa.Establece en forma definitiva la competencia del
juez.Caduca para el demandado la posibilidad de recusar sin expresión de causa.Constituye la última
oportunidad para que el demandado oponga, como medios generales de defensa, las excepciones que
no hayan sido admitidas y juzgadas como previas (Art. 233).Se determina la prueba y se precisa la carga
de la misma. Quedan establecidos los límites de la sentencia definitiva.
ART. 234.- PLAZO PARA CONTESTAR LA DEMANDA. El demandado deberá contestar la demanda dentro
del pino de diez y ocho días.
El plazo para contestar la demanda es individual aunque sean varios los demandados.
2.1. Domiciliado en la República: El plazo se amplía en razón de la distancia, un día por cada 50
kilómetros en la región oriental y un día por cada 25 kilómetros en la región occidental o chaco (Art. 149
CPC).
2.2. Domiciliado en el extranjero: El juez fija el plazo en razón de la distancia y a la facilidad de las
comunicaciones (Art. 143 CPC).
3. Notificación por edictos: En el caso del demandado notificado por edictos, el plazo comienza a correr
desde el día siguiente de la última publicación (Art. 140 CPC).
Posiciones procesales que el demandado puede adoptar una vez notificado de la demanda.
POSICIONES PROCESALES DEL DEMANDADO: El demandado ante la notificación de una demanda puede:
1. Oponer excepciones: Previas (Art. 224 CPC). Defensas generales: Se deducen al contestar la demanda.
Reconocer los hechos y negar el derecho (Cuestión de puro derecho, Art. 241 CPC).
2. NO COMPARECER: En esta hipótesis, habrá que tener en cuenta la clase de notificación que se
practicó.
2. Notificación por edicto: se le designa defensor en la persona del Representante del Ministerio de la
Defensa Pública (Art. 141 CPC).
Deberá, además:
a) reconocer o negar categóricamente cada uno de los hechos expuestos en la demanda, la autenticidad
de los documentos acompañados que se le atribuyeren y la recepción de las cartas, telegrama e
instrumentos a él dirigidos, cuyas copias se hubiesen acompañado. Su silencio, sus respuestas evasivas, o
la negativa meramente general, podrán estimarse como reconocimiento de la verdad de los hechos
pertinentes y lícitos a que se refieren. En cuanto a los documentos, se los tendrá por reconocidos o
recibidos, según el caso.
b) especificar con claridad los hechos que alegare como fundamento de su defensa; y
c) observar, en lo concerniente, los requisitos prescriptos en el artículo 215. Será aplicable lo dispuesto
en el artículo 219.
Concepto. Fundamento.
La reconvención constituye una pretensión autónoma promovida por el demandado que tiene por
objeto obtener una sentencia favorable, que puede no implicar, necesariamente, el rechazo de la
pretensión del actor esgrimida en la demanda.
CARÁCTER: El demandado ejercita una acción independiente, de allí que la suerte que pueda correr la
demanda no tiene consecuencia sobre la reconvención. Tanto el actor (reconvenido) como el
demandado (reconviniente) son demandantes, pudiendo acumular todas las acciones que posean,
mediante la «acumulación objetiva de acciones». (Art. 100 CPC).
La acción introducida por el reconviniente puede ser acogida o desestimada con prescindencia de lo que
pueda acontecer con la acción del actor.
La demanda reconvencional es facultativa para el demandado, quien puede ejercer su pretensión por
separado en otro proceso.
Oportunidad.
ART. 237. OPORTUNIDAD DE LA RECONVENCIÓN. En el escrito de contestación de la demanda, deberá el
accionado deducir reconvención, en la forma prescripta para la demanda, si se creyere con derecho a
proponerla.
No haciéndolo entonces, no podrá deducirla después, salvo su derecho de hacer valer sus pretensiones
en otro juicio.
a) sea de la competencia del juez que entiende en la demanda. La materia civil y comercial no se
considerará diferente a este respecto;
b) tenga su origen en la misma relación jurídica en que se origina la ejercida en la demanda, o sea
conexa con ella; y
Reconvención de la reconvención.
Normas aplicables.
ART. 240.- NORMAS APLICABLES. Propuesta la reconvención, regirán las normas relativas a la demanda,
las excepciones previas y la contestación de la demanda.
Concepto.
Se produce cuando existe acuerdo en relación a los hechos o se manifiesta que no existe prueba que
diligenciar, pero se controvierte el derecho atribuyéndose a las normas aplicables una consecuencia
jurídica distinta.
La declaración de una cuestión como de puro derecho esta fundada, más que en la inexistencia de
hechos controvertidos, en circunstancia de que la causa no necesita ser abierta a prueba para ser
debidamente resuelta.
CARACTER: La declaración de puro derecho tiene carácter excepcional, por ello en caso de duda debe
estarse por la apertura de la causa a prueba.
APELACION: La resolución del juez que declara la cuestión de puro derecho debe estar fundada, siendo
apelable porque conlleva una denegación tácita de abrir la causa a prueba.
Trámite.
ART. 241.- DECLARACIÓN DE PURO DERECHO. Si el demandado reconoce los hechos afirmados por el
actor, el juez declarará la cuestión de puro derecho.
ART. 242.- NUEVO TRASLADO. Al declarar la cuestión de puro derecho, se conferirá un nuevo traslado a
las partes por su orden, con lo que quedará conclusa la causa para definitiva.
REPLICA Y DUPLICA. PLAZO: En las cuestiones declaradas de puro derecho el juez conferirá un nuevo
traslado a las mismas por su orden para que las partes presenten, silo quisieren, sus escritos de
conclusión.
La resolución que declara la cuestión de puro derecho se notifica por cédula a las partes en su domicilio
constituido (Art. 133, inc. b) CPC). La resolución es recurrible por las partes.
El plazo para presentar el escrito, que se llama réplica para el actor, es de cinco días para éste (Art. 146,
in fine CPC).
Del escrito de réplica se corre traslado a la parte demandada que tiene cinco días para presentar su
escrito, que se denomina dúplica.
2. CONTENIDO: En los escritos de réplica y dúplica sólo le está permitido a las partes formular
consideraciones de orden jurídico, a los efectos de manifestarse sobre el derecho aplicable al caso y su
interpretación.
En estos escritos se debe tratar de rebatir los argumentos de derecho de la contraria, con los aportes
jurisprudenciales y doctrinales pertinentes, sin que se altere la forma en que quedó constituida la
relación procesal con los escritos de demanda, contestación y reconvención y su contestación, en su
caso.
El pleito obviamente no se abre a prueba y con los escritos de réplica y dúplica mencionados, o una vez
vencido el plazo que se tenía para presentarlos, quedará la causa conclusa para definitiva (Art. 381 CPC).