MOTIVACIÓN
Cosacov (2010, p. 303-305) define la motivación como
Etimológicamente, el término motivo, así como sus derivados, provienen del Latín
movere el cual alude a la idea de movimiento. De modo tal que puede sostenerse que
tanto por su etimología, así como por su significación actual, el concepto de motivación
se asocia estrechamente a consideraciones dinámicas (es decir, a consideraciones
sobre aquello que activa nuestro comportamiento y le conduce a iniciar una búsqueda)
y al mismo tiempo lleva implícito una explicación del porqué de cierta conducta.
Un motivo no es una conducta, sino aquello que explica la conducta.
La conducta es un dato, un hecho, mientras que los motivos son constructos,
interpretaciones de tales hechos. En consecuencia los motivos se infieren o inducen
de la conducta.
Utilizando el lenguaje científico de la Psicología, se concluye que los motivos son variables
hipotéticas cuya función es explicar la intencionalidad o propósito de la conducta.
La idea de intencionalidad está estrechamente relacionada con la de metas o fi nes,
pues los motivos también pueden verse como fuerzas que impelen a buscar o evitar
determinadas metas o fines.
Observa J. Cohen, que la expresión motivo o motivación es relativamente nueva, pues
ella reemplaza al antiguo concepto kantiano de voluntad. El hecho de emplear ahora el
término motivación en lugar de voluntad no es un mero cambio nominal, es decir, de
palabras, sino que refleja un cambio sustancial asociado al uso del nuevo término: la
voluntad, tal como la concebían los filósofos kantianos, no era mensurable, no se
encontraba en el reino animal y sólo era consciente; por el contrario:
• Los motivos pueden ser mensurables u operacionalizables, ya que hay distintos
procedimientos para evaluar su presencia o ausencia, o bien, la intensidad con que
se manifiestan.
• Las categorías motivacionales valdrían tanto para explicar la conducta de seres humanos, así
como de animales, pues en ambos casos los motivos ayudan a interpretar el significado de la
conducta. Sería un error creer que los animales se conducen sólo por reflejos: también ellos
tienen motivos, los cuales pueden hacer jugar en diferentes momentos, según la
evaluación cognitiva que realicen del contexto.
• Los motivos que nos impelen a actuar de una cierta manera pueden ser concientes,
pero también pueden escapar al propio conocimiento del individuo, y en
consecuencia considerarse inconcientes. Para la Filosofía kantiana, por el contrario,
la voluntad sólo podía asociarse a la conciencia.
Características (Trilce, 2007, p. 169)
La motivación es un proceso que presenta las siguientes características:
1. Cíclica : Es un proceso que admite la recurrencia permanente de necesidades.
2. Jerárquica : A partir de su actividad particular, el sujeto elabora una escala
(jerarquía) de prioridades para sus necesidades o motivos.
3. Homeostática : La motivación permitirá que el sujeto alcance un equilibrio, bien
de tipo orgánico o bien de tipo mental.
4. Compleja: Los motivos que aparecen en un individuo se van haciendo más
elaborados y/o estructurados que los motivos anteriormente presentes.
5. Orientadora : Organiza la conducta del individuo; se dirige a un fin.
Clasificación (Cosacov, 2010, p. 304-305):
Existen diversos criterios posibles para clasificar los motivos, pero en la presente
exposición se utilizará la propuesta del psicólogo Joseph Cohen por resultar
conveniente debido a la simplicidad de la misma. El mencionado autor distingue
entre motivos primarios y motivo secundarios, dividiendo a su vez los motivos
secundarios en motivos sociales y motivos personales.
Primarios
Motivos Personales
Secundarios
Sociales
Figura 8. Clasificación de los motivos según J. Cohen.
MOTIVOS PRIMARIOS
Los motivos primarios requieren una menor participación del aprendizaje para su
expresión, y en consecuencia presentan menor condicionamiento social (o son
menos dependientes del grupo cultural).
Asimismo los motivos primarios presentan mayor dependencia de factores genéticos
(entendiendo ahora por genético la influencia de los genes). Los motivos primarios son comunes
tanto al Hombre como a los animales, pues su existencia resulta indispensable para la
supervivencia. La categoría de motivos primarios se correspondería con el concepto
conductista (ya mencionado) de reforzadores primarios.
EJEMPLOS DE MOTIVOS PRIMARIOS
La evitación del dolor, el hambre, la sed, la necesidad táctil, la necesidad de dormir,
la necesidad de jugar (en las crías), la sexualidad y la agresión (aunque éstos dos
últimos también tienen mucho de motivos secundarios).
MOTIVOS SECUNDARIOS
Los motivos secundarios requieren una mayor participación del aprendizaje para su
expresión, y en consecuencia presentan mayor condicionamiento social (o son mas
dependientes del grupo cultural).
Asimismo los motivos secundarios presentan menor, y en ocasiones prácticamente
nula, dependencia de factores genéticos.
Los motivos secundarios no resultan indispensables a los fines de la supervivencia y por
consiguiente su difusión no es tan universal como en el caso de los motivos primarios.
Los motivos secundarios son característicos del Hombre, mientras que en otras especies
(las mas primitivas) son prácticamente inexistentes, y en especies evolucionadas
(principalmente mamíferos) se expresan de modo embrionario o rudimentario.
La categoría de motivos secundarios se correspondería con el concepto conductista
(ya mencionado) de reforzadores secundarios.
MOTIVOS
SECUNDARIOS SOCIALES Y PERSONALES
Los motivos secundarios pueden ser sociales o personales. Mientras que los motivos
secundarios sociales se encuentran presentes en la gran diversidad de culturas
humanas, los motivos secundarios personales no necesariamente son compartidos
por todos los miembros de un mismo grupo o cultura.
EJEMPLOS DE MOTIVOS SECUNDARIOS SOCIALES
La necesidad de filiación o pertenencia a un grupo, la necesidad de autonomía (de pensar o
actuar por uno mismo), la conformación a las normas (es antagónico al anterior, pues aquí
el individuo busca adecuarse a las normas del grupo de pertenencia) y la obediencia a la
autoridad (es decir, la aceptación de los criterios que emanan de la autoridad). La psicología
social tradicionalmente estudió los motivos secundarios sociales.
EJEMPLOS DE MOTIVOS SECUNDARIOS PERSONALES
Tales podrían ser la afición por un deporte, el consumo de alcohol o el temor a viajar en
avión: Tras estas conductas pueden descubrirse motivos que no necesariamente son
compartidos por todos los miembros de un mismo grupo o cultura, pero que actúan
como fuerzas que impelen a actuar de una manera y no de otra, y que explican
muchas conductas de las personas que los poseen.
El psicoanálisis tradicionalmente estudió los motivos secundarios personales.
El ciclo de la motivación
consta de tres fases (Trilce, 2007, p. 170)
La motivación se da precisamente en relación a las necesidades del hombre. Cuando
se sale al mundo para satisfacerlas, se busca algo concreto que es un motivo. Ese
motivo no sólo son cosas, sino también puede ser personas, situaciones, etc., lo cierto
es que a cada necesidad corresponde un motivo, que es algo específico.
Para que la conducta se vea motivada es necesario tener en cuenta las siguientes fases:
1. ESTADO MOTIVANTE
Es el estado de tensión que experimenta el sistema fisiológico que se origina a partir de
una necesidad, la cual va a impulsar al sujeto a la realización de una actividad.
2. CONDUCTA MOTIVADA
Son todas aquellas acciones que un individuo realiza y que están dirigidas a
satisfacer necesidades.
3. ESTADOS DE SATISFACCIÓN
Es el grado de equilibrio alcanzado por el sujeto al lograr la satisfacción total o parcial
de la necesidad.
3.2
Figura 9. Proceso de la conducta motivada. Tomada de Trilce (2007, p. 170)