Mujeres lobas: Shakira, Valeria Lynch y Storni
Rocío Martinez
El videoclip de la canción La loba de la artista colombiana Shakira comienza con un
primer plano de sus ojos cuyo color es un celeste poco natural. Una toma de su silueta
recortada a la luz de la luna llena que se ve desde la ventana de su habitación y luego en
un plano detalle vemos como las uñas (rojas) de su mano crecen. Shakira se ajusta unas
botas de taco alto y camina hacia las profundidades de su ropero, del cual emerge en un
escenario muy distinto. Se trata de un túnel rojo, lleno de brillantina en cuyo centro se
encuentra la cantante que comienza a bailar al ritmo de la música. Es la primera vez que
vemos Shakira en su totalidad, pero aún así el cuerpo está fragmentado: lleva puesta una
especie de malla que deja al descubierto una pierna, la mitad del abdomen, un hombro y
un brazo. A partir de aquí la cantante aparecerá en cuatro escenarios: el túnel, una fiesta,
la terraza y la jaula. En la jaula la vestimenta de Shakira es del mismo color que su propia
piel y esto da la sensación de una desnudez completa que se ve resaltada por los zapatos
negros con strass y el cinturón también negro que la divide en dos. En la terraza aparece
con un vestido negro y corto, mas parecido a lo que usaba en su época “Rockera”, sin
zapatos, con el pelo en una cola de caballo y rizado. Esta es la Shakira más natural, que
aparece sonriente y con un baile que no abandona el sensualismo, pero posee un
componente más ingenuo e inocente. En los otros escenarios la sensualidad de la cantante
va acompañada de una mirada penetrante y sin sonrisa. El videoclip termina con Shakira
dejándose caer desde la cornisa de la terraza para reaparecer en su armario. Se asoma a la
habitación donde duerme su pareja y vuelve a acostarse, esta vez vestida de blanco.
La sola visualización del video ya nos da un amplio panorama de cómo debe ser leída la
canción. La letra habla de una loba que personifica el lado salvaje y sensual de una mujer
que dedica sus noches a salir de su “placar” en busca de hombres que satisfagan su deseo.
Es una mujer que a la vez que busca, atrae. “Tengo tacones de aguja magnética para dejar
la manada frenética” dice en la primera estrofa después del primer coro. Pero luego dirá
“Ya está sentada en su mesa y pone la mira en su próxima presa”. Operan en esta loba
dos fuerzas que se complementan: es una mujer atractiva para los hombres y a la vez
busca lo que quiere. Una primera lectura de la letra de la canción nos sugiere una mujer
empoderada, que no teme expresar su deseo y busca complacerse sin reparar en lo que la
sociedad o los hombres pretenden de ella. La loba es aquí símbolo de lo salvaje y lo real,
la verdadera cara de esta mujer está en la loba. Cabe destacar que la música de la canción
es electrónica con una fuerte tendencia pop. En el 2009 este tipo de música estuvo muy
de moda, se dejó de lado el rock y el imperio del pop que había comenzado en los 2000
estaba llegando a un punto más electrónico incluso que el de sus inicios. Esto es
importante ya que la canción está pensada para ser reproducida en boliches o bares,
específicamente dirigida a un publico joven. En este mismo año otras cantantes femeninas
tuvieron sus grandes éxitos, entre ellas Lady Gaga con “Bad Romance” y en el plano de
lo latinoamericano Paulina Rubio con “Causa y efecto”. Ambas canciones mencionadas
tienen como temática principal el desamor.
Por otro lado, tenemos la canción de la compositora y cantante argentina Valeria Lynch
cuyo título es “Como una loba” y que fue publicada en 1985. En este caso no tenemos un
videoclip que complemente la composición, pero por si misma la letra es muy explicativa.
La letra habla de una mujer que se siente herida y sola sin el amor de su amante. En este
caso la figura de la loba es tomada como símbolo de derrota y de abandono. La soledad
de esta figura animal se evidencia en el aullido que busca llamar la atención del amante.
Como en la canción de Shakira, la luna opera en la loba como una fuerza que desata los
deseos ocultos de la mujer-loba. Donde Shakira dice “Cuando son casi la una/ la loba en
celo saluda a la luna”, Valeria Lynch dice “mordiéndome yo misma/ pensando en tus
caricias /porque la luna llena/ en mi piel te llama a gritos”. La luna es entonces una fiel
compañera y un recordatorio de la naturaleza lobuna de la mujer que canta.
La canción de Valeria Lynch demuestra una vulnerabilidad evidente que en la canción de
Shakira está cuidadosamente elidida. La cantante argentina habla de su soledad, su dolor
y la necesidad ya física de una compañía. Expresa también un deseo carnal que en este
caso tiene un destinatario concreto. Hay un “tu” en la enunciación que nos indica un
hombre en específico. El hombre que la ha abandonado es el hombre por el que ella canta
y sufre. No se trata de “la manada” de Shakira sino de un amor concreto. Cuando Shakira
menciona un “tu” lo hace en tono despectivo: “No pienso quedarme a tu lado mirando la
tele y oyendo disculpas”. Y esto es todavía mas claro en la versión en inglés de la misma
canción: “I’ve been devoting myself to you/ Monday to Monday/ And Friday to Friday/
no getting enough retribution”. Aquí Shakira le reprocha a su pareja una actitud
indiferente ante su devoción. Valeria Lynch en cambio: “y róbame un beso/ y llévame de
prisa (...) y toma lo que es tuyo sin medida/ que hambrienta de tu cuerpo/ amando
moriría”. No hay desprecio por el amado sino devoción y anhelo. En este caso, la música
tiene un tono de balada cuyo único instrumento es el piano que acompaña la voz de la
cantante. La intensidad de la voz va creciendo a medida que llega al final de la canción
donde se repite el estribillo varias veces. La canción no parece dirigida a un publico
especialmente juvenil, pero si tenemos en cuenta la temática podemos afirmar que las
destinatarias son todas las mujeres que han sufrido alguna vez por amor.
El poema de Alfonsina Storni nos ofrece un enfoque distinto para esta misma temática.
Titulado “La loba” el poema forma parte del libro “La inquietud del Rosal” publicado en
1916. En este caso la personificación de la loba se da de manera similar al de la canción
de Valeria Lynch: “Yo soy como la loba”. Establece desde el primer verso el comparativo
entre el yo poético y la figura animal. El poema se encarga de justificar la elección de
esta figura como representante de la voz poética femenina que está detrás ya que nos
habla de un animal que abandona su “deber” para irse a la montaña. Alfonsina Storni
llama la atención al respecto de la loba como animal cuyo grupo de pertenencia instituido
socialmente no es el natural de su especie. La loba abandona una manada de ovejas a las
que debe proteger por mandato de un patrón, no porque sean sus semejantes. El poema
continúa en primera persona y el yo poético se posiciona como madre y como mujer libre.
La exclamación “Libre se eleve mi cabeza” dice mucho de la opinión que tenía Alfonsina
del rol de la mujer en la sociedad.
¿Quiénes son, entonces, las ovejas? Alfonsina construye el poema en un tono socarrón,
la voz poética personificada en la loba siente desprecio por las ovejas que no pueden
liberarse del yugo de los hombres que las esclavizan. La oveja siempre ha sido entendida
como símbolo de mansedumbre y falta de voluntad. Estas ovejas son las mujeres que no
son capaces de enfrentar a sus patrones-maridos que las consideran poco mas que
animales. “No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños/ por la montaña abrupta, que
si el tigre os acecha/ no sabréis defenderos, moriréis en la brecha”. En efecto, las mujeres
en la sociedad de 1916 no eran educadas para ser independientes sino para ser funcionales.
La figura maternal de la loba destaca en este poema y brilla por su ausencia en los otros
dos citados. Fue una loba la que amamantó a Rómulo y Remo y dio origen a la fundación
de Roma. Alfonsina resignifica la maternidad como un acto de rebeldía que requiere un
gran valor y una fuerza distinta a la que puede tener un hombre. La madre soltera se
asimila a la figura de la loba porque ambas encarnan el abandono, pero Storni convierte
el abandono en orgullo de existir en su propia individualidad. “La que pueda seguirme
que se venga conmigo/ pero yo estoy de pie frente al enemigo, /la vida, y no temo su
arrebato fatal”: aquí Alfonsina hace una invitación y una declaración de principios. No es
un camino fácil el de la mujer que debe enfrentarse a la vida en soledad. Esta mujer debe
ser madre y padre, hombre y mujer, debe criar a su hijo y tener “en la mano siempre
pronto un puñal”.
Esta mujer-loba es una mujer abandonada como la que analizamos en la canción de
Valeria Lynch. Tiene también un halo de sensualidad difícil de esconder. Es un elemento
tan extraño que resulta peligroso, atractivo: “No os robará la loba al pastor, no os
inquietéis/ yo se que alguien lo dijo y vosotras lo creéis”. Storni responde a unas
acusaciones externas a la realidad del poema, pero que al lector no le cuesta completar:
las mujeres- rebaño se intimidan ante la figura de una mujer independiente y realizan
contra ella las más bajas acusaciones. “Esa loba; ¡Sus dientes son armas de matar!” lo
único que le preocupa a la mujer-loba es la propia supervivencia. Dije en un principio que
el tono del poema es socarrón, despectivo, esto se ve reforzado por la constante
ridiculización de las mujeres-rebaño presentadas como ovejas: “Ovejitas, mostradme los
dientes. ¡Qué pequeños! / No podréis, pobrecitas, caminar sin los dueños”. Los dientes de
la loba son afilados, son armas de matar, pero las ovejas no tienen defensa alguna.
Las dos canciones como el poema de Alfonsina Storni están en primera persona del
singular, de manera que la mujer que escribe e interpreta es a quien asociamos con la
figura poética de la pieza lirica o musical. Si tenemos en cuenta que el poema de Storni
es de 1916 es notorio que la necesidad de autodefinirse de las mujeres atraviesa la historia
reciente (y antigua). Shakira se presenta como una mujer- loba sensual cuya mirada sobre
si misma está signada por la mirada masculina sobre el cuerpo de la mujer. Desde el
videoclip hasta la letra, vemos una mujer que responde de principio a fin al estereotipo
de “mujer fatal” que, casualmente, no es un invento femenino. El cuerpo fragmentado y
expuesto en los lugares donde la mirada masculina ha posado los ojos. El discurso
centrado en un “salir del armario” como metáfora de la liberación sexual es quizás lo más
novedoso en una canción como esta, ya que nos hace pensar en la presión social que
sufren a menudo las mujeres a la hora de expresar su sexualidad libremente. La canción
puede parecer reivindicante, producto de un feminismo que aboga por la mujer
empoderada y libre, pero al cabo es una representación más de lo que se espera que sea
la mujer y no lo que ésta es realmente.
Valeria Lynch, en cambio, elige un enfoque más personal y vulnerable. Es empoderada
también la mujer que sabe reconocer su propio sufrimiento, el origen de su dolor y el
deseo intimo por más que éste no responda a un ideal de mujer fuerte y feminista. Rompo
una lanza en favor de Valeria y la valentía de no interpretar un papel pautado. Remarco
que tanto Shakira como Valeria hacen alusión a la propia corporalidad como elemento
sensual: “En mi piel te llama a gritos” (Valeria), “Me voy con mis piernas/ y mi juventud
por ahí” (Shakira) reforzando la idea de que el centro de la mujer no está en las emociones
y la sensibilidad como se cree a menudo.
Por ultimo, Alfonsina condensa desde el principio del siglo XX lo que estas autoras
intentarán decir después: la mujer- loba es madre, es guerrera, está sola, ha sido
abandonada, es atractiva y temida. Storni desarrolla la figura de la mujer en tres
dimensiones, la mujer real que ni es feliz siempre ni está siempre triste ni está siempre en
celo: sino que es un individuo único y especial que se toma la vida como un
enfrentamiento y una posibilidad de, por fin, reivindicarse. Estas lobas solitarias tienen
en Storni la verdadera figura de la mujer empoderada cuya lucha es principalmente por
su propia subsistencia. Su misión no es salvífica ni redentora. Ella, la mujer loba, es la
expresión del deseo de ser reconocida como sujeto merecedor de derechos y
reconocimiento.