UNIDAD 6 NECESIDADES BÁSICAS: LA HIGIENE
1. LA HIGIENE COMO ELEMENTO DE SALUD
1.1 La higiene como necesidad básica
La adquisición de hábitos y actitudes adecuadas y positivas respecto a la higiene, es
un aspecto básico de la Educación para la Salud en la Educación Infantil.
Va dirigida a desarrollar el sentimiento de seguridad. Tendrá por objeto proteger el
cuerpo de agentes infecciosos o tóxicos y contribuir a la mejora del bienestar.
La higiene estudia las condiciones y los factores personales o ambientales que influyen
en la salud física y mental que favorecen la aparición y la difusión de las enfermedades.
Se puede clasificar en:
- Higiene personal: es el conjunto de medidas encaminadas a la conservación
de la integridad de las diversas funciones del organismo y a la mejora de la salud.
El aseo corporal y el arreglo personal están relacionadas con el aprendizaje
de cuidar de sí mismo, inciden en la formación del autoconcepto.
- Higiene ambiental: los espacios, materiales y el ambiente en que se desarrollen
las actividades deben disponer de las condiciones higiénicas adecuadas.
1.2 La adquisición de hábitos de higiene
La necesidad de higiene en los primeros años de vida va a ser solucionada por los
adultos quienes tendrán que cuidar del mantenimiento de la higiene del bebé y
fomentar el progreso en la adquisición de hábitos.
La evolución en las medidas de higiene personal pasa por tres fases:
- Fase pasiva, en la que la persona adulta realiza las actividades de higiene al
bebé.
- Fase de colaboración, el niño empieza a participar en su propio aseo. La
persona adulta hace el aseo ayudada por el pequeño; más adelante será éste
quien lo haga y el adulto se limitará a ayudar.
- Fase activa, se llega a una independencia progresiva de las maniobras de aseo
personal por parte del niño bajo vigilancia por parte de la persona adulta.
La actuación conjunta entre los agentes educativos, familia y escuela, será esencial
para una mayor eficiencia en la adquisición de los hábitos saludables de aseo y arreglo
personal.
2. ASEO CORPORAL
Dentro del concepto de higiene, el aseo corporal es esencial, ya que la limpieza
integral, es imprescindible para el desenvolvimiento en especial cuando se convive y se
está en constante contacto con otras personas.
Los responsables del aseo corporal en la infancia son las propias familias, sobre todo
en los primeros meses (fase pasiva).
El educador infantil se ocupará de trabajar aspectos cotidianos del aseo,
acondicionándolos a su conversión en hábitos. Abarcan desde recién nacidos, a los
que hay que cambiar los pañales, hasta niños de 6 años, que ya deben tener asimilados
muchos hábitos higiénicos.
Es importante la tarea asesora del educador respecto a la familia, en situaciones que
detecte una falta de higiene en algún niño.
Se hará referencia a los cuidados específicos del bebé y a los procedimientos y
medidas para garantizar el aseo personal en la infancia
2.1 Aseo personal en la infancia
Una vez en la fase colaborativa, la participación irá en aumento, siendo necesario
marcar una serie de medidas y procedimientos con relación al aseo, se deberán aplicar
tanto en el hogar como en la escuela infantil.
El educador deberá velar para que cada niño llegue a la escuela óptimas condiciones
higiénicas para evitar focos de infecciones.
Baño, ducha y aseo de la piel
La piel es una barrera del organismo para defenderse de las agresiones del medio y un
órgano de relación porque en ella está el sentido del tacto.
La piel es muy frágil y madura hasta los 8 o 9 años.
En la limpieza corporal se usa agua y jabones neutros o cremas, según si la piel es
grasa o seca. Ambos disuelven o arrastran la suciedad, limpiando la epidermis de
sustancias extrañas o perjudiciales. Algunas de estas sustancias son producidas por el
propio organismo y otras son recogidas por el ambiente.
Se ha de recomendar el uso de productos no agresivos y que no alteren el pH de la piel
ni la producción de grasas de glándulas que tienen la función de proteger la epidermis
y el cuero cabelludo.
El baño diario es el principal medio de garantizar la higiene de la piel. Cuando se
empiece a mantener sentado, se podrá pasar a bañarlo en una bañera grande, el baño
en estos momentos se convierte en un momento de juego y se puede aprovechar para
darle una esponja e incentivarle a que se vaya lavando él solo (fase colaborativa).
En ningún caso se le dejará solo.
Alrededor de los 4 años, cuando ya existe una estabilidad motora, el baño puede
transformarse en ducha (fase activa). En un principio necesitará ayuda, pero una vez
asimiladas las normas será capaz de ducharse solo.
Debe mantenerse la vigilancia y la supervisión, ya que para realizar acciones necesitará
de la colaboración de la persona adulta.
Independientemente del baño diario, los niños deben lavarse las manos y la cara cada
día por la mañana.
El cabello
Conviene establecer la periodicidad del lavado del pelo según las necesidades
personales, aunque se aconseja lavarlo dos o tres veces por semana a partir de los 2
años.
Insistir en su carácter placentero y usar champú infantil.
El lavado del pelo se debe efectuar frotando el cuero cabelludo suavemente y despacio
con las yemas de los dedos, y finalmente un enjuague generoso.
El peinado cumple una cuestión estética y de adquisición de hábitos. Adoptar peinados
que permitan a los niños peinarse solos.
En cuanto al corte de pelo, evitar que moleste a la visión o induzca a tomar posturas
corporales forzadas. Observar las rozaduras que se producen en la nuca por el contacto
con el pelo largo.
Los dientes
El cepillado de los dientes es un hábito muy importante para el futuro de su salud dental.
Se recomienda empezar a los 18 meses, efectuando un cepillado después de cada
comida. El más importante es el de antes de irse a dormir.
El aprendizaje y la adquisición del hábito de la higiene bucal tienen lugar en muchos
casos en la escuela infantil debido a que a menudo en el hogar no se considera
necesaria este intervención, y es que muchos se quedan a comer en la escuela y se
debe aprovechar este momento para introducir este comportamiento.
Se ha de insistir en los aspectos higiénicos y saludables del proceso y se ha de
enseñar cómo hacerlo.
Se enseñará a depositar la crema en el cepillo y a cepillarse de forma correcta, desde
las encías hacia los dientes.
Después se enseñará a enjuagar la boca y, finalmente, a limpiar y guardar el cepillo. El
cepillo dental, ha de ser pequeño, de cerdas muy suaves y puntas redondeadas; es
conveniente cambiarlo cuando pierde su forma.
El cepillado deberá estar supervisado por un adulto hasta los 7 u 8 años.
Se han de tener en cuenta dos aspectos preventivos:
- Realizar revisiones y controles regulares a través del dentista.
- Establecer hábitos relacionados con el abuso de las golosinas.
Uñas de manos y pies
Las uñas se deben mantener cortas y limpias.
Para su limpieza, además del agua y el jabón, es recomendable utilizar un cepillo. En
cuanto a su corte, conviene establecer cierta periodicidad que variará según las
necesidades personales.
Las uñas de las manos es mejor cortarlas de forma redondeadas, mientras que las de
los pies es mejor cortarlas rectas.
3. VESTIDO Y CALZADO
El arreglo personal hace referencia a la impresión que causa la presencia de una
persona ante otras. También contribuye en la formación de la autoconsciencia y al
desarrollo de las elecciones en lo que concierne al aspecto y a la estética, importantes
de cara a la adquisición de autonomía.
Para elegir la prenda o el calzado adecuado la persona adulta deberá tener en cuenta
la edad del niño, la actividad que llevará a cabo y el lugar en que estará.
3.1 El vestido
En la educación infantil va a ser importante por: la función estética, la función de
protección, y la función ergonómica, tanto para el niño (facilidad para moverse) como
para el personal (facilidad para cambiarle).
La función protectora del vestido
La elección de la ropa ha de ser objeto de especial atención, es preferible utilizar ropa
de fibras naturales sin costuras gruesas que puedan apretar o marcar la piel.
Deberá adaptarse a las condiciones climáticas existentes. Entre la ropa interior y las
prendas exteriores deberá mediar una ligera cámara de aire, que es la que realmente
protege del frío porque mantiene la temperatura corporal.
Ha de ponerse ropa limpia después de cada baño, y la ropa de dormir ha de ser amplia
y diferente a la utilizada durante el día.
La función ergonómica del vestido
La ropa ha de ser holgada.
En la escuela infantil se producen diferentes actuaciones en las que la ropa es
protagonista: el cambio de pañales y los niños que no controlan los esfínteres, es
frecuente que se ensucien y sea necesario cambiarlos.
Para contribuir a la eficacia de esta actividad se notificará a las familias una serie de
recomendaciones en cuanto a la vestimenta:
- Es preferible que consista en un “dos piezas”. En caso de que sea un body,
debe tener una abertura por la entrepierna y por el hombro. Evitar los petos,
pantalones con tirantes, cierres con botonaduras complicadas, cinturones lazos
o imperdibles.
- Usar cintas adhesivas. Para niños más grandes, los corchetes y las tiras de
velcro son los cierres más seguros; si llevan botones deben ser grandes y
planos. Las prendas sin cierres han de ser elásticas y con suficiente apertura
(poner y sacar).
Hacia los 4 años podrán empezar a vestirse y a desvestirse solos. En relación con la
escuela infantil, se deberán seguir criterios similares a los anteriores, ya que las ropas
que lleven les han de permitir vestirse y desvestirse solos con facilidad, contribuyendo
al desarrollo de su autonomía.
3.2 El calzado
Desde los primeros meses de vida, hasta llegar a consolidar su papel de soporte y de
miembro para andar, el pie es un órgano táctil, el bebé recibe unos estímulos que se
originan por el contacto del pie con el entorno externo. Es un error usar un tipo de
calzado que impida este intercambio de información.
Cuando empieza a andar se han de añadir otras consideraciones, relacionadas con el
desarrollo del pie y sus funciones: servir de base de sustentación, el desplazamiento y
la capacidad de reaccionar y evitar caídas
Es a los seis años cuando el desarrollo del pie tiene una forma parecida al del adulto.
Al principio la planta es plana y tienen una gran flexibilidad.
El crecimiento del pie es muy acelerado, alrededor de 3 cm al año.
A la hora de elegir el calzado se debe prever que no perjudiquen el crecimiento del pie
y que contribuyan a su adecuado desarrollo.
¿Cómo deben ser los zapatos?
Adecuados al tamaño del pie y se han de adaptar, manteniendo una buena sujeción en
el talón y dejando movilidad a los dedos. La suela ha de ser flexible (permitir torsión
parte anterior-posterior y dedos).
El material de la suela cuando empieza a andar (1 año) ha de tener consistencia, no
pesar, flexibilidad y grueso de 3 mm. En edad escolar (3años) suela de cuero con doble
suela en la parte del talón y en la del antepié.
El cuerpo del zapato hade ser flexible, con refuerzos para sujeción y evitar
deslizamiento, ni dobleces ni costuras. Calzado individualizado.
Han de ser fáciles de quitar y de poner con apertura amplia y buena sujeción.
Cierre de cordones con cuatro u ocho agujeros. El velcro para los menores de tres
años.
Materiales transpirables y uso de calcetines de fibras naturales.
Conviene limpiar, cepillar y airear los zapatos con regularidad.
Un buen calzado ha de ser confortable, permitir la función normal del pie y contribuir al
mantenimiento de la salud del usuario.
4. HIGIENE AMBIENTAL
Hace referencia a todo el entorno. Es importante que los niños se desarrollen en unas
condiciones ambientales óptimas desde el punto de vista higiénico.
En la escuela infantil se han de satisfacer las necesidades en lo que atañe a las normas
y a la higiene del aula, sin olvidar la función de asesoramiento a las familias al respecto
Higiene medioambiental
Los problemas ambientales deben hacernos recapacitar sobre la importancia que tienen
la educación ambiental como elemento formador de esta sensibilidad.
La educación infantil, como primer eslabón hacia la asimilación de valores, se presenta
como una buena oportunidad para iniciar esta tarea.
La intervención en la educación infantil ha de tener como una de sus prioridades la
educación medioambiental, por la significación que tiene para el desarrollo y para la
supervivencia de la especie.
Se considera un contenido transversal y general que se desarrolla a través de todas
las actividades del centro.
Higiene en la escuela infantil
La limpieza en el centro debe abarcar todos los ámbitos. Existe un equipo de limpieza
pero algunas de las acciones son hábitos cuya adquisición es importante fomentar y es
función del educador.
Estas funciones deben estar planificadas y hacerlas fuera del horario escolar.
Las condiciones ambientales en el centro han de ser adecuadas.
Es función del educador enseñar a los niños que la higiene y tener o mantener las
cosas limpias es responsabilidad de todos.
5. PROBLEMAS, ALTERACIONES Y TRASTORNOS RELACIONADOS CON
LA HIGIENE
Unas inadecuadas medidas de higiene pueden producir alteraciones o infecciones.
Los educadores han de mantener las normas respecto a higiene personal y del aula,
han de estar alerta frente a las actuaciones negligentes por parte de las familias con el
fin de prevenir, detectar u aislar estas infecciones. Siguiendo siempre pautas de
actuación y comunicación adecuadas.
5.1 Actuaciones negligentes
Los educadores como agentes de prevención deben detectar situaciones de riesgo
social que pueden desembocar en situaciones de maltrato por negligencia o abandono
físico, el cual se produce cuando no se satisfacen las necesidades básicas.
Mediante la observación y un seguimiento de su evolución se puede identificar esta
situación.
Indicadores físicos: sucio, hambriento, mal vestido, ausencia de cuidados
médicos.
Indicadores de comportamiento: pide o roba comida, abandono escolar, se
siente solo.
En estos casos se avisaría a los servicios sociales.
5.2 Alteraciones relacionadas con deficiencias en la higiene
Eritema
Es una inflamación con lesiones visibles en la piel, se localiza en los glúteos, región
anal, genitales externos y cara anterior de los muslos.
En casos ligeros la piel se colorea de rojo.
En casos graves se desarrollan úlceras pequeñas pero profundas.
Causas de la irritación e infección:
- Pañales empapados
- Expulsión de heces líquidas, diarreas
- Impedimento de aireación
Solución y prevención:
- Lavar zonas afectadas con agua y jabón
- Secar al aire libre
- Cambiar con frecuencia los pañales (desechables, transpirables y no oclusivos)
- Aplicar cremas o pomadas
- Asistir al pediatra
Muguet o candidiasis de pañal
Es una infección por hongos que puede aparecer en la boca con la aparición de placas
blanquecinas con base roja provocando una reticencia al alimento por el dolor que
ocasiona, o en la zona genital con un enrojecimiento.
Desaparece mediante tratamiento médico.
Pediculosis
Es una infestación de piojos que se alimentan de sangre humana, producen picor y
secundariamente lesiones de rascado.
El síntoma es el picor en la región occipital o sobre las orejas.
Tienen un período de incubación de entre 8 y 10 días. Los huevos se adhieren al pelo y
en una semana salen las larvas.
Para prevenir es necesario mantener buenas condiciones de aseo e higiene personal.
Se transmite por contacto directo entre una persona infestada y una sana; o por
contacto indirecto a través de objetos contaminados.
Para curar es necesario una limpieza del cabello y una cura de desparasitación con
productos adecuados.
En la escuela infantil los infestados han de permanecer en su casa. Se ha de comunicar
a los padres la existencia de la infestación y las orientaciones sobre cómo actuar.
Los peines, cepillos y otros objetos para el pelo han de ser de uso personal y se
han de limpiar con la misma loción o champú utilizados en el tratamiento.
Caries dental
Según la OMS es un proceso patológico y localizado, de origen externo, que se inicia
después de la erupción dentaria, que determina un reblandecimiento del tejido duro del
diente y evoluciona hacia la formación de una cavidad. Es decir la destrucción de las
estructuras de los dientes.
Con la caries, el diente se puede dañar, causa dolor y molestias. Pueden surgir
complicaciones por la inflamación del flemón, que lo convierte en un foco de infección.
Es habitual en la infancia, incluso en la primera dentición. Es la denominada caries del
biberón que se produce en los bebés.
Conservar los dientes de leche favorece la aparición de dientes más fuertes y evita que
los nuevos salgan mal colocados.
Comienza afectando al esmalte y va excavando una cavidad apreciable, cursa
acompañada de dolor e infecciones.
Se debe consultar al pediatra para tratarlas en el momento de la detección mediante
empaste u oclusión.
Para prevenir:
- Limpieza cotidiana de los dientes
- Evitar exceso de azúcares
- Exámenes dentales
- Evitar uso prolongado de biberones y chupetes
- Creación de hábitos de higiene bucal
Helmintiasis
Es el conjunto de enfermedades causadas por la parasitación de helmintos o
lombrices en el intestino. Las lombrices son gusanos minúsculos que se introducen en
el organismo a través de alguna sustancia contaminada o por el exceso de azúcar y
viven en los intestinos.
Ponen huevos alrededor del ano produciendo un picor intenso, en las niñas los gusanos
pueden llegar hasta la vagina.
Se contagia a través de la transmisión fecal-oral, y está relacionado con una defectuosa
higiene de manos y uñas.
Son frecuentes, transmisibles y molestos por el picor en la zona anal. Pueden producir
insomnio, intranquilidad y bruxismo (rechinar de dientes).
Solucionar y prevenir:
- Mantener las uñas de los infectados cortadas, para impedir la irritación al
rascarse y evitar la reinfección o infección en otras personas.
- Consultar al médico.
Onicofagia
La onicofagia o mordisqueo de uñas es un hábito que influye negativamente en la
estética y la salud.
Puede provocar heridas en los dedos, labios y encías, facilita la transmisión y desarrollo
de infecciones.
Ocasiona un desgaste prematuro de los incisivos centrales superiores, el aspecto de las
manos resulta afectado por la presencia de unas uñas escasas y astilladas.
Debe tener tratamiento específico por parte del médico o psicólogo.
Las pautas para cambiar esta conducta han de llevarlas a cabo la familia y los
educadores.
5.3 Trastornos de eliminación
Enuresis
Es la falta de control del esfínter urinario. Cuando un niño/a orina involuntariamente.
La evolución de la micción:
- 0 a 6 meses: La vejiga se vacía sin ningún tipo de inhibición.
- 6 a 12 meses: Empieza la inhibición producida por el sistema nervioso central.
- 12 a 24 meses: Percibe las necesidades de micción y la sensación de vaciado
de la vejiga.
- Hacia los 2 años: Inhibe voluntariamente por poco rato, sus ganas van siendo
conscientes de la sensación de la vejiga llena, de la necesidad de orinar y de su
capacidad de inhibir la micción, orina a voluntad.
El control de los esfínteres se completa entre los 4 y los 5 años. No debe considerarse
un problema hasta los 6.
Los niños/as que dominan la acción de orinar durante el día, pero son incapaces de
hacerlo por la noche poseen enuresis nocturna.
Las causas pueden ser físicas como el retraso en la implantación de hábitos higiénicos
o de estrés psicosocial. También puede estar provocada por trastornos de sueño u
otros trastornos psíquicos.
Si no se maneja esta situación adecuadamente puede tener un impacto en la
autoestima.
Descartado el origen médico y fisiológico de la enuresis, se pueden tener en cuenta
algunas estrategias para su tratamiento:
- Restricción de líquidos antes del descanso
- Vaciar la vejiga antes de dormir
- Refuerzo social
- Autolimpieza
- Contingente a la respuesta
Educadores y padre tendrán en cuenta el plan individualizado propuesto por el
especialista.
Encopresis
Es la falta de control del esfínter anal.
Estreñimiento repentino, con una grave retención de heces muy duras en los últimos
tramos del intestino. Se le escapan por rebosamiento, involuntariamente y de forma casi
continuada pequeñas cantidades fluidas y casi líquidas de excremento.
En general, la encopresis va acompañada de enuresis.
Provoca efectos negativos en la autoestima. Se atribuye a perturbaciones del
aprendizaje del esfínter en forma de presiones excesivas o de exigencias inadecuadas
a una edad temprana, también a manifestaciones de estrés como síntoma de una
depresión infantil.
Requiere un control psiquiátrico y un planteamiento educativo adecuado de los
hábitos de control de esfínteres, por parte de educadores y familia.