LA COMA:
La coma (,) señala en la lectura la pausa corta y se emplea para separar:
• El vocativo (invocación, llamar o nombrar a una persona): Ángel, ven aquí.
• Las palabras de la misma clase en una enumeración o serie, si no van unidas por una
de las conjunciones y, e, o, u o ni: Comieron pan, queso, chorizo y fruta.
• Las oraciones independientes que están relacionadas: Salieron a la calle, cerraron la
puerta y subieron calle arriba.
• Las expresiones: En efecto, eso es lo que dice Luisa.
• Una aclaración o explicación intercalada en una oración: Cuando quieras, puedes ir.
• También se emplea la coma para sustituir el verbo omitido en una oración elíptica:
María es morena; su hermano, rubio.
Es indispensable el uso de la coma después del vocativo. Así, no tiene el mismo sentido
decir: “Juan entra en seguida”- aquí afirmamos que Juan entra-, que escribir: “Juan, entra
en seguida”. En este caso llamamos a Juan- vocativo- diciéndole que entre.
EJEMPLOS:
- Los niños, que estaban en el patio, echaron a correr.
- Manuel era simpático; Pedro, antipático.
- A Pedro le gustaba el trabajo, y el ocio lo consideraba absurdo.
EL PUNTO Y COMA:
El punto y coma (;) señala en la lectura una pausa intermedia y separa:
• Las oraciones de un periodo cuando ya se han utilizado comas: Antes era una mujer
desagradable; ahora, en cambio, es muy simpática.
• Las oraciones que tratan de aspectos distintos de un mismo asunto: No pueden
abandonar ahora; tienen que seguir intentándolo.
• Las oraciones que expresan un hecho y su consecuencia: No encontraron a su hijo;
están desesperados.
EJEMPLOS:
- Hubieras asignado su parte a la configuración del terreno y a los hábitos que ella
engendran; su parte a las tradiciones españolas y a la conciencia nacional; su parte a la
barbarie indígena…
- Al contrario, vivo muy cerca; éste es mi distrito.
- La primera parte de la obra era interesante; la segunda, insípida; la tercera,
francamente aburrida…”
EL PUNTO:
El punto (.) señala una pausa mayor, indica el final de una oración y puede ser:
• Punto seguido, que se emplea al final de una oración cuando el texto continúa en el
mismo párrafo.
• Punto y aparte, que se utiliza cuando termina el párrafo.
• Punto final, que se pone cuando acaba el escrito (parte, capitulo o texto)
El punto separa oraciones cuando los pensamientos que aquellas contienen, aunque
relacionados entre sí, no lo están de modo inmediato.
EJEMPLO:
- Hablas en nombre de la patria. Tu palabra no puede morir sin eco: hablas en la tierra
española. Te inspiran sinceras emociones..
LOS DOS PUNTOS:
Los dos puntos (:) indican una pausa mayor o intermedia y se emplean:
• Después del encabezamiento de las cartas y otros documentos.
Querido padre: Muy señor mío: Excmo. Sr.: CERTIFICO: Hago saber:
• Antes de las numeraciones: Las clases de vertebrados son: mamíferos, aves, reptiles,
peces y anfibios.
• Delante de los ejemplos: Los nombres propios se escriben con letra inicial mayúscula:
Pepe, Adela, España, Granada, Ebro.
• Precediendo a las citas textuales: Carlos dijo: “No podremos ir esta tarde.”
• Antes de lo que se dice como argumento o prueba: Han tenido que suspender el acto:
había poco público.
EJEMPLOS:
- Tres nombres destacan en la poesía española contemporánea: Juan Ramón
Jiménez, Antonio Machado y Federico García Lorca.
- No se puede condenar por lo que he dicho: la verdad, lealmente expresada, no
puede ser delito.
- Al entrar en la habitación, me dijo: “Acabo de llegar de Segovia…”
LOS PUNTOS SUSPENSIVOS
Los puntos suspensivos (…) indican una pausa de duración a juicio del lector y se
utilizan para:
• Dejar una oración incompleta y su significado en suspenso: Ya sabes… no está bien,
pero…
• Para expresar temor, duda o sorprender al lector: Entró y… ¡qué espanto! El
espectáculo era macabro.
• Para dejar incompleta una frase que se sobreentiende o que no se quiere expresar
por completo: Quien mucho abarca…
• Para sustituir a la palabra etcétera en las enumeraciones: En la universidad hay
estudiantes de todos los lugares del mundo: europeos, norteamericanos, japoneses…
EJEMPLOS:
- Sí, lo respeto mucho, pero…
- Numerosos son los grandes caudillos de la historia: César, Felipe II, Napoleón,
Bismarck..
- No me decidía a estrechar la mano de un… asesino.
- Empiezo a comprender por qué la quería y por qué… la odiaba.
- Abrí la puerta y… ¡horror!... Un espectáculo dantesco.
SIGNOS DE INTERROGACIÓN Y ADMIRACIÓN
Los signos de interrogación (¿?) y de admiración (¡!) se ponen en español al principio
y al final de los enunciados interrogativos y admirativos, respectivamente: ¿Quién viene?
Mónica, ¿quieres salir ya? ¡Qué escándalo! Arturo, ¡siéntate!
Estos signos, aunque sirvan de punto final, no excluyen el uso de los demás signos de
puntuación. Muy frecuentemente es que vayan seguidos de una coma.
EJEMPLOS:
- ¿Desde cuándo le conoces?, preguntó Pedro.
-¡Por favor, señor!, exclamó la muchacha.
Ahora bien, ocurre a veces –aunque muy raramente- que ciertas oraciones son
interrogativas y exclamativas a la vez. En estos casos, se colocará al principio el signo de
interrogación y al final el de exclamación –o viceversa-, según el tono de ésta.
EJEMPLOS:
- ¡Qué esté negado al hombre saber cuándo será la hora de su muerte?
- ¿Qué persecución es ésta, Dios mío!
En este último ejemplo, puede evitarse la dificultad, escribiendo: “¡Dios mío! ¿Qué
persecución es ésta?”