contenido
Presentación viii
Introducción xiii
Capítulo 1 Los bautistas: ¿Quiénes son?
¿De dónde vienen? ¿Dónde están? ¿Qué creen? 1
Capítulo 2 La iglesia: una comunidad de creyentes 28
Capítulo 3 La iglesia: una comunidad de la Biblia 61
Excursus–Un tesoro aquí…La Biblia para
la persona creyente 67
Capítulo 4 La iglesia: una comunidad libre 75
Excursus–Libertad e interdependencia y
ecumenismo: una práctica bautista. 91
Un caso para estudio–Es una cuestión de
principios: reflexión sobre la libertad de conciencia
y la separación entre la iglesia y el estado 100
Capítulo 5 El pastorado en una iglesia bautista 114
Capítulo 6 La adoración en una iglesia bautista 127
Capítulo 7 La organización y administración
en una iglesia bautista 143
Bibliografía selecta en español e inglés 124
Índice temático 180
introducción
Hace algunos años estuve en Nicaragua por invitación de la
Convención Bautista de Nicaragua y el Seminario Teológico
Bautista de Nicaragua. En mis presentaciones al cuerpo pastoral de
la Convención, hablé sobre los principios y las prácticas bautistas.
En esa ocasión le prometí al grupo que iba a escribir un libro sobre
el tema, pero desde una perspectiva latinoamericana y caribeña.
Uno de los jóvenes pastores de aquella época, el Dr. Jerjes Ruiz,
nunca olvidó esa promesa.
En junio del 2002, Miriam y yo estuvimos en Costa Rica,
invitados por la Federación de Asociaciones Bautistas de Costa
Rica, para hablar en la Cátedra Los Pioneros sobre los principios
y las prácticas bautistas. Al regresar, aprovechamos la oportunidad
para visitar a nuestro hijo, quien era misionero de las Iglesias
Bautistas Americanas, en Nicaragua. Visitamos la Universidad
Politécnica de Nicaragua para saludar a dos viejos amigos, el Dr.
Ruiz y el Rvdo. Tomás Téllez. Cuando nos encontramos con Jerjes
en esa ocasión, me saludó con la pregunta: ¿Dónde está el libro?
Le pude contestar que esperábamos escribirlo en los próximos
meses y que habíamos aprovechado la oportunidad que nos
ofreció la Federación de Asociaciones Bautistas de Costa Rica para
organizar en un manuscrito el material que habíamos estado
investigando y veníamos preparando desde hacía algunos años.
Cuando hablamos de principios bautistas hay una tendencia a
confundirlos con dos palabras parecidas: doctrinas y prácticas.
Muchas personas hablan de las doctrinas bautistas y otras
confunden los principios con la forma de hacer las cosas, que son
las prácticas de un grupo bautista en determinado lugar o época.
Los bautistas creemos y afirmamos las doctrinas de la fe cristiana
que son comunes a todas las personas que profesan una fe en
Jesucristo. Podemos diferir en algunos detalles en la interpretación
XIII
herencia e identidad
de la misma, pero estamos de acuerdo en las cosas básicas y
fundamentales. Nuestro concepto de Dios, de Jesucristo, del
Espíritu Santo y aun de la salvación, son esencialmente iguales,
aunque puede haber diferencias de detalles.
Podemos afirmar que las doctrinas bautistas son aquellas que
tenemos en común con todas las personas cristianas del mundo y
en todas las épocas. La doctrina nos hace iguales a todas las
personas creyentes. Esas creencias nos hacen ser parte del pueblo
cristiano o de la iglesia universal por encima de las denominaciones
o sectas. Esto quiere decir que no podemos hablar de doctrinas si
estamos pensando en algo exclusivo de una denominación en
particular. Podemos afirmar que no existen doctrinas bautistas
especiales respecto a la fe de la iglesia.
Los principios bautistas o de otra denominación son aquellas
ideas y supuestos que nos diferencian de otros grupos cristianos.
Esto no quiere decir que necesariamente nos hacen mejores que
otros hermanos y hermanas, pero son distintivos que le dan razón
de ser a una denominación, y en este caso, a la nuestra. Estos
principios fueron ideas que hicieron posible que naciera un grupo
que hoy se conoce como bautista. Debemos reconocer que hay
otros grupos que hoy sostienen principios similares o que lo
hicieron en otra época.
Este libro se escribió siguiendo lo que considero son los tres
principios básicos de la denominación bautista: la iglesia como
comunidad de creyentes, la iglesia como comunidad de la Biblia y
la iglesia como una comunidad libre. Los principios de una
denominación no cambian, pero las prácticas se pueden adaptar a
circunstancias diferentes.
Los principios no pueden cambiar sin alterar la esencia de lo que
somos, pero las prácticas pueden variar de acuerdo con las
circunstancias culturales de un determinado lugar. No debemos
confundir los principios con las prácticas de una iglesia en
particular. Toda práctica debe estar basada en uno o más
principios. Estos principios y sus implicaciones para las prácticas de
las iglesias locales se desarrollan en este libro.
Para el pueblo bautista, la Biblia es la única regla de fe y práctica
XIV
herencia e identidad
y, por lo tanto, todo lo que afirmemos aquí debe tener el respaldo
de las Escrituras. Pero para saber lo que los bautistas originales
creían y practicaban, tenemos que conocer lo que escribieron. Por
eso haremos uso de sus confesiones de fe, que aunque no tienen la
autoridad bíblica, nos ayudan a entender los principios.
Este libro se escribió para pastores y pastoras, laicos y laicas,
maestros y maestras de escuela bíblica. Esperamos que se use en los
cursos denominacionales de seminarios e institutos, en las clases
para nuevos creyentes, en talleres de orientación y en las clases de
escuela bíblica de congregaciones locales.
En el capítulo 1 se consideran los fundamentos históricos,
bíblicos y teológicos que dieron origen a la denominación bautista.
El capítulo 2 presenta el primero de los principios que
exploraremos en este libro: la iglesia como comunidad de
creyentes. Estudiaremos las celebraciones, el liderato y la tarea de
esa comunidad.
El capítulo 3 desarrolla el segundo principio: la iglesia como
comunidad de la Biblia. ¿Qué significa la Biblia para los bautistas?
¿Cuáles son algunas implicaciones teológicas y prácticas de esta
afirmación?
El capítulo 4, dedicado al último de estos principios—la iglesia
como comunidad libre—, considera uno de los temas más
controversiales y radicales de nuestra teología: la libertad de
conciencia. Reflexionaremos sobre las implicaciones teológicas y
prácticas de esta afirmación, tales como el gobierno congregacional
y la separación de la iglesia y el estado.
El capítulo 5 se dedica al tema del pastorado en una iglesia
bautista. ¿Cómo concebimos la figura pastoral en una iglesia
bautista? ¿Qué lugar ocupa el pastorado en una congregación
bautista? A la luz de esto, ¿cuáles son algunas tareas pastorales que
debemos tener en mente?
En el capítulo 6, se discute el importante y controvertible tema
de la adoración en una iglesia bautista. ¿Cuántas y cuáles son las
formas de adoración en una iglesia bautista? ¿Quién y cómo se
determina la adoración en una congregación bautista?
En el capítulo 7 se aborda el tema de la organización y
XV
herencia e identidad
administración en una iglesia bautista. ¿Quién determina qué y
cómo se harán las cosas? ¿Cómo organizamos una congregación
bautista conforme a los principios presentados aquí?
Debido a la condición de salud del autor en los últimos años, ha
sido necesario incorporar a este proyecto a dos personas muy
cercanas a él y quienes también comparten su pasión por el tema:
su hijo Juan Ángel y su esposa Miriam. A ellos les ha tocado dar
los últimos toques al manuscrito. Además, hemos incorporado
trabajos escritos por Juan Ángel y por Miriam sobre varios de los
temas que presentamos. Esperamos que sus contribuciones
enriquezcan el contenido del libro.
Afirmamos lo que nos hace bautistas sin menoscabo de otras
tradiciones, denominaciones e iglesias cristianas. Toda persona que
afirma que Jesucristo es su Señor y Salvador es nuestro hermano o
hermana y es parte de la iglesia de Jesucristo, de esa iglesia que ora:
«Ven, Señor Jesús».
XVI