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WILLIAM DUICA
La manzana sobre la mesa: verdad y conocimiento2Es posible saber si nuestra imagen del mundo corresponde a la realidad exis-
tente? Este es uno de los problemas fundadores de la historia de Ia filosofia;
el problema del conocimiento. A la correspondencia entre nuestra imagen del
mundo y la realidad es.a lo que milenariamente le hemos llamado “verdad”. No
se me ocurre una forma mas simple de formular el asunto sobre el cul discu-
rririn estas paginas y al hacerlo de esta manera me doy cuenta de lo sorpren-
dente que puede parecer semejante “problema”. {Por qué habriamos de dudar
de que algunas de las imagenes que tenemos de cosas como los muebles de la
casa, los utensilios con los que cocinamos, las calles por las que transitamos 0
Ios cerros que reciben Ia luz de los atardeceres, son auténticamente acerca de
las cosas que nos rodean? El propésito de este articulo no es hacer una presen-
tacién panorimica del problema. Semejante tarea, bien sea que se trate como
un recorrido hist6rico 0 como una presentacién sistematica de los diferentes
desarrollos filos6ficos, desbordaria los estrechos limites de mi informacién.
Lo que me propongo es algo mucho mas modesto que tiene un propésito pu-
ramente propedéutico. Se trata de introducir algunos conceptos propios del
analisis deste problema y detenerse en algunos pasajes de la literatura que hoy
son referentes obligados. En la primera parte intentaré exponer algunas de las
consideraciones filos6ficas que llevan a la formulacién del problema del cono-
cimiento para entender su naturaleza. En la segunda parte mostraré la manera
ena cual se ha planteado una de las criticas contempordneas a la concepeién del
conocimiento que esta implicita en la formulacién del problema. Finalmente,
ena tercera parte, presentaré una propuesta contempordnea que pretende dar
cuenta de como es posible el conocimiento del mundo exterior sorteando las
dificultades legadas por la tradicién, De lograrlo, este recorrido permitira tener
una primera aproximacién a la forma en Ia cual los filésofos se han planteado
el problema y acercarse a un aspecto del andlisis contemporaneo del mismo,
I. EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO Y LA VERDAD
Las reflexiones sobre el conocimiento y Ia verdad hacen parte de un area de
estudio de la filosofia que se conoce como epistemologia. Pero una aclaracién
preliminar puede ayudar a centrar el enfoque que se dara al andlisis que viene
acontinuzcién. Al consultar, por ejemplo, el Diccionario de la Lengua Espaiiola
de la Real Academia Espafiola se encuentra la siguiente definicién: “epistemo-
logia. (Del griego emornpn [episteme], conocimiento y—logia). f. Doctrinade
los fundamentos y métodos del conocimiento cientifico”. La primera aclara-
cién que quisiera hacer es que, en los medios profesionales, la epistemologia se
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entiende en un sentido més amplio del que sefiala el diccionario y comprende
el estudio del conocimiento en general, es decir, del conocimiento del sujeto
humano, Mas contemporaneamente hay quienes piensan que el conocimiento
no es un rasgo exclusivamente humano y por ello incluyen estudios sobre cog-
nicién en animales no humanos. Pero sin entrar en esa discusién, lo primero
que vale la pena aclarar es que, a propésito de la definicién del diccionario, hay
una diferencia entre epistemologia y filosofia de la ciencia; y mis especificamente
entre epistemologia (en general) y epistemologia de la ciencia. Es en el campo
de esta segunda subdisciplina que se abordan especificamente problemas re-
lativos al método cientifico, a la relacién entre el lenguaje tedrico y el lenguaje
de observacién, a la legitimidad del razonamiento inductivo, a los factores de
selecci6n tebrica y del uso de conceptos, etc. En contraste, el estudio del cono-
cimiento en general apunta a establecer las condiciones en las cuales un sujeto,
independientemente de que sea cientifico, use el método cientifico 0 no, sabe
algo sobreel mundo exterior. Dicho esto, se puede advertir que el andlisis que
viene a continuacién se centra en el conocimiento en general en el sentido de
que no se trata del conocimiento especificamente cientifico, La segunda acla-
racién que vale la pena hacer es que se trata del conocimiento empirico, es decir,
del conocimiento que un sujeto tiene “del mundo exterior”. El conocimiento
empirico tiene condiciones que le son propias y lo diferencian del conocimiento
de si mismo y del conocimiento de otras mentes (de los que no nos ocuparemos
aqui). Al conocimiento empirico corresponde un saber proposicional que se
relaciona con nuestras declaraciones mis simples, acerca de cosas como: “esta
es una manzana”, “el sol sale por el oriente” o “Ilueve”. Esta es una idea muy
especifica de “saber” que tiene lo que suele Ilamarse un contenido proposicional
que es justamente aquello que es “sabido” y que lo identificamos porque va
situado después del “que” de nuestras declaraciones de conocimiento, como en
“sé que... el sol sale por el oriente” 0 sé que... llueve”. Este tipo de “saber que...”
se diferencia del “saber cémo” (sé cémo amarrar los cordones de mis zapatos, 0
montar en bicicleta o preparar arroz) porque en el caso del saber proposicional
siempre es pertinente r) pedir razones que den cuenta de lo que uno dice saber
(condiciones de justficacién) y 2) establecer que lo que uno dice saber corresponde
con la realidad (condiciones de verdad).
Para entrar en materia vayamos a una formulaci6n de JOHN LOCKE en la
ue podriamos situar los elementos bsicos que definen el problema del cono-
cimiento en el escenario clisico de la dualidad sujeto-objeto.
Díaz, Esther (1992) El Desarrollo de La Ciencia. en Díaz, E. y Heler, M. El Conocimiento Cientifico Hacia Una Visión Crítica de La Ciencia (195-203) - Bs. As. - Biblos