UNIVERSIDAD LAICA “ELOY ALFARO” DE MANABI
FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS
TEMA:
CAPITULO # 11: PRINCIPIOS DE LAS ENFERMEDADES
MOLECULARES: LA LECCIÓN DE LA
HEMOGLOBINOPATIAS.
Nombres y Apellidos:
Carreño Bravo Andrea Gabriela
Semestre:
Quinto “B”
Catedrático:
Dr. Guillermo Guillen Menéndez
CAPITULO 11
PRINCIPIOS DE LAS ENFERMEDADES MOLECULARES: LA
LECCIÓN DE LA HEMOGLOBINOPATIAS.
Se conoce o define como enfermedad molecular toda aquella que se debe
básicamente a una mutación, sin importar si la fuente de esta fue heredada o
adquirida. El conocimiento de patologías moleculares es fundamental para el
tratamiento y control racional dela enfermedad.
El estudio del fenotipo de las proteínas, su metabolismo, y bioquímica constituyen
la disciplina de la genética bioquímica. Como ya hemos visto en capítulos anteriores,
una enfermedad genética es la alteración del ADN, cuando un gen esencial cambia,
la cantidad, la función, o ambos productos génicos, en otras palabras, suceden
cambios en el ARN mensajero y la proteína.
Por lo general los trastornos monogénicos son producidos a consecuencia de
mutaciones que alteran la función de una proteína. Con excepción de regla las
mutaciones que afectan a RNA que no codifican proteínas, en estas se incluyen los
genes mitocondriales que codifican RNA de transferencia (tRNA); estas mutaciones
en el tRNA mitocondrial provocan graves enfermedades neurológicas que afectan
al músculo o al cerebro.
EFECTOS DE LA MUTACIÓN SOBRE LA FUNCIÓN PROTEICA
Una de las causas más frecuente de una mutación es la pérdida de función de la
proteína. Además también pueden presentarse otros tres mecanismos:
1. Ganancia de función.
2. Adquisición de una nueva propiedad por la proteína mutante.
3. Expresión de un gen en un momento inadecuado (expresión heterocrónica),
en un lugar incorrecto (expresión ectópica) o en ambos.
Mutaciones con pérdida de función:
Puede originarse como consecuencia de alteraciones en sus secuencias
codificantes, reguladoras o críticas por cualquier circunstancia, debido a
sustituciones de nucleótidos, deleciones, inserciones o reordenamientos.
Por ejemplo:
Alfa-Talasemias.- producidas con frecuencia por deleciones de los genes de
la alfa globina.
Sindrome de Turner.- monosomía, perdida de cromosomas.
Retinoblastoma.- mutaciones somáticas adquiridas que se producen en
genes supresores de tumor en muchos tipos de cáncer.
Mutaciones con ganancia de función:
Alteran el fenotipo bioquímico y potencian una o más funciones normales de una
proteína, causando enfermedades. El aumento en la función de una proteína suele
deberse al aumento en la cantidad de la proteína, generalmente por la potenciación
de su expresión o de la de su gen análogo, o a un incremento en la capacidad de
cada molécula proteica para realizar una o más funciones normales.
Debemos reconocer e identificar cuando se trata de mutaciones con ganancia de
función ya que el tratamiento debe ser distinto al de otras mutaciones.
Por ejemplo:
Mutaciones que aumentan la función normal de una proteína:
Hemoglobina Kempsey.- mutación de cambio de sentido, bloquea la
hemoglobina en su estado de alta afinidad con el oxígeno reduciendo su
intercambio en los tejidos.
Acondroplasia.- forma de estatura corta.
Mutaciones que incremental la producción de una proteína normal:
Síndrome de Down.- duplicación de parte o de todo un cromosoma.
Presentación de trisomía en el cromosoma 21.
Alzheimer.- debida a una duplicación del gen de la proteína precursora del
amiloide.
Charcot-Marie-Tooth tipo 1ª.- enfermedad de degenerativa del sistema
nervioso periférico, que se origina generalmente por una duplicación de un
solo gen: el gen de la proteína 22 de la mielina periférica.
Mutaciones con aparición de propiedades nuevas.
Unas pocas enfermedades pero importantes están causadas por un cambio en la
secuencia de aminoácidos que confiere a la proteína una propiedad nueva sin que
necesariamente se alteren sus funciones normales.
Anemia falciforme.- se debe a la sustitución de un aminoácido que no tiene
efecto sobre la habilidad de la hemoglobina falciforme para transportar
oxígeno. Las cadenas de la hemoglobina falciforme se agregan cuando están
desoxigenadas y forman fibras poliméricas que deforman los eritrocitos.
El incremento de la glucosilación da lugar a una pérdida de función en la proteína
mutante, tal como se ha documentado en algunas personas con mutaciones en la
subunidad R2 del receptor del interferón-alfa, con aparición de una
susceptibilidad mendeliana a la infección por micobacterias.
Mutaciones asociadas a expresión génica heterocrónica o ectópica
Alteran las regiones reguladoras de un gen causando su expresión inadecuada en
el tiempo o en el lugar.
El cáncer.- se produce con frecuencia como consecuencia de un gen que
normalmente induce la proliferación celular (un oncogén) en células en las que el
gen no suele expresarse, lo que origina malignización.
Estas mutaciones en el gen de la delta-globina producen un fenotipo denominado
persistencia hereditaria de la hemoglobina fetal.
CONCLUSION:
Sin bien es cierto no es del todo posible entender la patogenia de una enfermedad
genética sin conocer las anomalías bioquímicas primarias producidas por la
alteración de la función génica. En 2007, la versión en Internet de Mendelian
Inheritance in Man (OMIM) recogía más de 3.900 enfermedades (autosómicas y
ligadas al cromosoma X) con patrones mendelianos de herencia. De ellas, 3.310
(aproximadamente, el 85%) se debían a mutaciones en más de 1.990 genes y casi
cada semana se identifican nuevos genes causantes de enfermedad.
A pesar de ser evidentemente impresionante el que se haya encontrado un defecto
molecular básico en tantos trastornos, es necesario señalar que se desconoce la
fisiopatología completa de alguna enfermedad genética.
En este capítulo logramos entender de qué tratan de los mecanismos genéticos y
bioquímicos subyacentes a las enfermedades genéticas, puesto que los trastornos
monogénicos casi siempre se producen a consecuencia de mutaciones que alteran
la función de una proteína.
No obstante, el estudio de la enfermedad genética en sus diferentes niveles
fenotípicos (gen, proteína, célula, tejido, cuerpo) no sólo ha sido de gran utilidad en
medicina, sino que –tal como se describe en el capítulo 13– ha permitido introducir
tratamientos prometedores frente a las enfermedades hereditarias, tal como las
terapias génica y proteica.