Haikus de Bashoo
Haikus de Bashoo
A la intemperie,
se va infiltrando el viento
hasta mi alma.
Luna de agosto.
Hasta el portón irrumpe
la marejada.
Hoy el rocío
borrará la divisa
de mi sombrero.
Visión en sombras.
Llora una anciana sola,
la luna como amiga.
A la derecha
de un arrozal fragante,
el mar de Ariso.
Islas de Pinos.
Cuclillo, que la grulla
te dé sus plumas.
Piernas enclenques
tendré, pero está en (la) flor
el monte Yoshino.
Huele a ciruelo,
de repente el sol sale.
Senda del monte.
Los crisantemos
se incorporan etéreos,
tras el chubasco.
Primera nieve.
Las hojas del narciso
casi curvadas.
Ebrio, me duermo.
¡Y en la piedra florecen
las clavellinas!
Cae del árbol,
y derrama su agua
una camelia.
El cuervo horrible.
¡Qué hermosa esta mañana
sobre la nieve!
Yo me pregunto,
avanzando el otoño,
¿qué hará el vecino?
El mar ya oscuro:
Los gritos de los patos
apenas blancos.
Un relámpago.
Y el grito de la garza
hondo en lo oscuro.
Narciso y biombo:
uno al otro ilumina
blanco en lo blanco.
Piojos y pulgas,
de un caballo que orina
junto a mi almohada.
Carranca acerba:
su gaznate hidrópico
la rata engaña.