TEMA: ¡El año de la libertad!
TEXTO: ISAÍAS 61 1:1-11.
INTRODUCCIÓN:
ORACIÓN:
Bendito Padre, en tus manos encomendamos la proclamación de tu palabra, para que sea
edificante y provechosa, para que en ella encontremos acción de gracias, para que sean
enderezados nuestros caminos, para que andemos en esa justicia, para que seamos libres
del pecado y de Satanás, pero al mismo tiempo esclavos de Jesucristo y guiados siempre
por tu Santo Espíritu. Rogamos esto y tu bendición, en el nombre de Jesucristo. ¡Amén!
DESARROLLO:
1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha
enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
En Jesús se cumple esta Escritura (Lucas 4:16-21). Se trata de una liberación del pecado.
No fue ungido con aceite sino con Espíritu Santo. Un abatido es una persona que ha perdido
las fuerzas, el ánimo. Vendar los corazones heridos. Abrir la cárcel, puede interpretarse
como abrir los ojos. Los cautivos son los israelitas que fueron dispersados tras el cautiverio
babilónico.
El profeta ha adquirido conciencia de su misión profética y se siente ungido por el Espíritu
de Dios para anunciar las buenas nuevas de liberación a una comunidad sumida en la
humillación y la desesperación de la pobreza (comp. Nehemías 5:3), en la desilusión y
desaliento o “quebranto de corazón” (comp. Nehemías 5:1), de la esclavitud (comp.
Nehemías 5:5) y de la cárcel que constituye el perder la visión).
Basar: nuevas, anunciad, anunciadora, estar fresco, completo, alegre), para anunciar.
2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios
nuestro; a consolar a todos los enlutados;
Tiempo aceptable o día de salvación; hasta aquí Jesús lee la porción de la Escritura, como
expresando que el resto de la escritura se cumplirá en su segunda venida. El día de
venganza consta cuando Dios traerá el juicio sobre sus enemigos.
Estas palabras evocan el Año de Jubileo (Levítico 25:10, 13; 27:24; Jeremías 34:8-10).
Cada séptimo año (año sabático), los israelitas debían permitir que la tierra permaneciera
en barbecho* y liberar esclavos que eran ambos varones y hebreos. Era un año de
descanso para la tierra, para los animales de trabajo, y para los humanos también (Éxodo
21:1-11; Levítico 25:20-21; Deuteronomio 15:12-18).
*Terreno de labor que no se siembra durante uno o dos años para que la tierra descanse o
se regenere.
Declararán santo ese año cincuenta y proclamarán la liberación para todos los habitantes
del país. Será para ustedes año jubilar: cada uno recobrará su propiedad y cada cual
regresará a su familia. En este año de jubileo cada uno recuperará su propiedad. Levítico
25:10,13 (BLPH).
El año del jubileo ese terreno será devuelto al vendedor a quien pertenecía como propiedad
hereditaria. Levítico 27:24 (BLPH).
Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, después que el rey Sedequías había hecho
un pacto con todo el pueblo que había en Jerusalén para proclamarles libertad: que cada
uno debía poner en libertad a su siervo y a su sierva hebreos, para que nadie retuviera a
un judío, hermano suyo, en servidumbre. Y obedecieron todos los oficiales y todo el pueblo
que habían entrado en el pacto, de que cada uno dejara en libertad a su siervo y cada uno
a su sierva, de modo que nadie los mantuviera más en servidumbre; obedecieron y los
pusieron en libertad. Jeremías 34:8-10 (LBLA).
Cada cincuenta años (el año que termina siete años de sabático – el Año de Jubileo), los
israelitas tenían la oportunidad de redimir cualquier tierra que había sido vendida – la idea
era que la tierra le pertenecía a Dios y eran ellos a quienes Dios se la había dado desde el
principio. Cualquier israelita que había sido forzado a la servidumbre debía ser liberado.
Entonces, ambos el año sabático y el Año de Jubileo se dedicaban a la libertad.
Consolar a los que están en duelo.
3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de
gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán
llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
La LBLA en lugar de gloria, dice diadema, ésta es usada para ocasiones festivas y alegres;
mientras que las cenizas son señal de dolor y luto. El pueblo no usaba aceite en tiempos
de luto.
La NVI dice: “Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas, aceite de alegría en
vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de desaliento”.
Los que lamentan harán “cama de saco y de ceniza” (Isaías 58:5) o “(ceñirán) de saco, y
(se revolcarán) en ceniza” (Jeremías 6:26) como señal de lamentación. Pero el
siervo/mesías les dará una señal de gloria – un turbante – una corona de laurel – para
adornarse la cabeza. En presencia del siervo/mesías, las cenizas ya no serán apropiadas,
porque en presencia del siervo, la lamentación misma será delegada al montón de cenizas.
“óleo de gozo en lugar del luto” (v. 3b). Aceite se usa para cosas comunes como cocinar
o pomada para la piel o para las lámparas. También se usa para cosas especiales como
en el perfume o para ungir. En el templo, el aceite a menudo se mezclaba con mirra u otros
aromáticos preciosos. En presencia del siervo/mesías, la lamentación será reemplazada
por el uso festivo de estos óleos.
“manto (ma’ateh – prenda) de alegría en lugar del espíritu angustiado” (v. 3c). En
presencia del siervo/mesías, la gente ya no sentirá timidez ni temor – ya no sentirá debilidad
ni impotencia – no querrá quedarse al fondo donde no sea vista – no sentirá la necesidad
de llevar prendas sencillas de colores apagados. En vez, se pondrá prendas alegres –
coloridas – prendas que proclaman la alegría de sus corazones y que alaban al que les ha
traído esa alegría.
“y serán llamados árboles de justicia” (se·deq) (v. 3d). Antes, al prevenir a la gente de
que sus pecados llevarían a la destrucción, Dios dijo, “Porque seréis como el olmo que se
le cae la hoja, y como huerto que le faltan las aguas” (1:30). Ahora ese capítulo de la
historia de Israel ha pasado y la situación se ha invertido.
Esta frase, “árboles de justicia,” es parecida a nuestra frase, “pilares de la iglesia.” La
palabra olmo, como la palabra pilar, implica ambos fuerza y estabilidad. Ni un árbol ni un
pilar parecen hacer mucho más que estar quietos. Pero el árbol está ahí, de pie, año tras
año ante el viento y las tormentas. Pilares están de pie, día tras día, aguantando el peso
del tejado. Cuando pasamos delante de un árbol o un pilar, lo vemos en el mismo sitio
donde lo habíamos visto el día anterior y el año pasado. Ese tipo de estabilidad nos da
tranquilidad. Nos sentimos seguros en presencia de fuerza y estabilidad.
4 Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y
restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.
En el plan de Dios es que Jerusalén sea reconstruida en el futuro. La tierra de Israel será
rejuvenecida, que restaurará su belleza Edénica. Lo que está sucediendo allí ahora, es algo
enteramente maravilloso. Lo que está sucediendo en nuestro tiempo en Israel es
extraordinario.
5 Y extranjeros apacentarán vuestras ovejas, y los extraños serán vuestros
labradores y vuestros viñadores.
Los extranjeros servirán a los israelitas como obreros agrícolas, honrándoles como
sacerdotes y ministros de Dios.
6 Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis
llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes.
Israel será un reino de sacerdotes cuando Cristo reine (Éxodo 19:6). Pedro aplica lo mismo
para la iglesia (1Pedro 2:9).
7 En lugar de vuestra doble confusión y de vuestra deshonra, os alabarán en sus
heredades; por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.
La doble honra será una glorificación para Israel, luego del castigo que recibieron pro el
exilio.
8 Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para
holocausto; por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.
Dios se acordará de la injusticia que han sufrido sus escogidos, vendrá la recompensa.
9 Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en
medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito
de Jehová.
La justicia como la base de la recompensa de los siervos de Dios, y la alabanza a Dios
como resultado del cumplimiento del ministerio sacerdotal delante de todas las naciones,
son lo que el Señor mismo va a hacer germinar en el planeta tierra (v. 11).
10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me
vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me
atavió, y como a novia adornada con sus joyas.
El “manto” es una especie de capa holgada, echado sobre las otras partes del vestido
(Salmos 132:9, Salmos 132:16; Salmos 149:4; Apocalipsis 21:2; Apocalipsis 19:8). Me
atavió, más bien, “me hizo una tiara sacerdotal”, es decir, una mitra como la que usaba el
sumo sacerdote, una especie de turbante con una lámina o corona de oro en el frente
[Aquila, etc.] Apropiado “para el reino de sacerdotes”, dedicados a ofrecer sacrificios
espirituales a Dios continuamente (Exo 19:6; Apocalipsis 5:10; Apocalipsis 20:6). Joyas,
más bien, ornamentos en general [Barnes]. 11. (Cap. 45:8; 55:10, 11; Salmos 72:3; Salmos
85:11). Renuevo, los tiernos retoños. Alabanza (Cap. 60:18; 62:7).
Ser vestido con vestiduras de salvación, es sinónimo de justicia imputada, el pecador que
reconoce que por sí mismo no puede ganar la justicia por sus obras, viene a arrepentimiento
e invoca la misericordia de Dios, el señor lo rodea y lo cubre de gracia por su propia justicia
divina por medio de su fe.
El v. 10 interrumpe la secuencia del pensamiento expuesto arriba (vv. 5-9 y 11), por lo cual
se cree que su sitio original habría sido al final del capítulo, después de las palabras del v.
11. El v. 10 en realidad subraya la investidura del profeta para anunciar las buenas nuevas
de salvación y de justicia. Es muy posible que el contenido del v. 10 haya sido traspuesto
en una fase temprana de la transmisión, siendo su lugar correcto antes Deuteronomio 62:1,
donde se retoma el tema de la justicia y la salvación.
El lenguaje figurado del Novio o Esposo se utiliza en la Escritura a menudo para describir
al Mesías (véase Mat 9:15), mientras que el lenguaje figurado de Novia o Esposa se utiliza
para describir al pueblo de Dios (véase Rev 19:6-8). Nosotros también podemos vestirnos
con la justicia de Cristo cuando creemos en El (2Co 5:21).
11 Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla,
así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.
TLA dice:» Así como de la tierra brotan las semillas, y en el jardín nacen las plantas, así
Dios hará brotar la justicia y la alabanza entre todas las naciones».
“Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su
simiente” (v. 11a). Nosotros, que año tras año presenciamos el milagro de la primavera,
nos maravillamos ante la belleza de las hojas cuando empiezan a reponer el color de los
árboles – y ante las flores que empiezan a salir de la tierra. Nuestros corazones se alegran
al ver salir los tomates y las judías y el trigo y el maíz – dándonos solo un indicio del
cuantioso fruto que es capaz de dar una planta madura – frutos que nos sostendrán a lo
largo del año entrante. Es una temporada de alegría.
“así el Señor Jehová hará brotar justicia y alabanza delante de todas las gentes” (v.
11b). Como en la primavera, Dios hará brotar justicia y alabanza en Sión en presencia de
las naciones. La belleza de Sión y el milagro de su justicia y alabanza serán testimonio de
la lealtad de Yahvé para las naciones.
CONCLUSIÓN Y APLICACIÓN
El Espíritu del Señor nos capacita para lo siguiente:
El Señor ha dotado a Jesús del Poder del Espíritu Santo para sostener a quienes
hemos perdido las fuerzas, el ánimo; vendar corazones heridos, abrir los ojos a
quienes siguen en ceguera espiritual.
Se proclama el reposo, el descanso del afligido, pero también la esperanza de
defendernos de nuestros opresores.
La tristeza o depresión será transformada en alegría verdadera.
Seremos como los árboles que están bien plantados y sus frutos son de justicia.