BASES TEÓRICAS:
2.2.1. Reestructuración Arquitectónica
El diseño arquitectónico o composición arquitectónica está asociado a los trazos,
dibujos, delineados, esquemas o bocetos de un proyecto de arquitectura. Éste proceso
tiene una importancia vital en el proyecto arquitectónico, pues le otorga el aspecto
temático y artístico aportando a nuevas formas de expresarse en éste arte (se rigen por
la creatividad).
Se define como diseño arquitectónico a la disciplina que tiene por objeto generar
propuestas e ideas para la creación y realización de espacios físicos enmarcado dentro
de la arquitectura. Mediante el diseño arquitectónico se planifica lo que será finalmente
el edificio construido con todos los detalles, imagen de estética, sus sistemas
estructurales y todos los demás sistemas que componen la obra. El diseño
arquitectónico debe ser apropiado, emplear la tecnología en los sistemas estructurales,
buscar la eficiencia y la productividad, permitir la accesibilidad a todos los segmentos
sociales (Diseño arquitectónico, 2010).
[Link]. ETAPAS DEL DISEÑO ARQUITECTÓNICO
En el diseño arquitectónico intervienen ciertas etapas.
El programa de diseño arquitectónico: Se trata de una lista que
identifica los componentes del sistema y sus requerimientos
particulares.
Diseño arquitectónico básico: Es el proceso donde se traduce a formas
útiles todo lo estipulado en el programa de diseño arquitectónico.
Hipótesis de diseño: Es una aproximación conceptual al objeto que se
diseñará, puede ser modificado posteriormente. Se considera como
aspectos relevantes el contexto arquitectónico, los criterios
estructurales, el presupuesto, la función, la forma, y también puede
tomarse la moda.
Zonificación: Es el ordenamiento de los elementos del diseño, que se
establecieron previamente en el programa de diseño, de forma lógica
y funcional.
El proyecto arquitectónico: Es el fin del proceso de diseño
arquitectónico, y es el conjunto de planos, dibujos, esquemas y textos
explicativos, empleados para plasmar el diseño arquitectónico de una
edificación (Diseño arquitectónico, 2010).
[Link] PROCESO DEL DISEÑO ARQUITECTÓNICO
Previo al comienzo del diseño arquitectónico, existe consideraciones que
deben ser contempladas. La situación del terreno, las dimensiones, características
topográficas, orientación cardinal, los servicios (energía eléctrica, agua, drenajes,
la vista). Luego de solucionar los aspectos anteriores, se valoran las necedades
edilicias: superficie construida, altura de pisos o plantas, relaciones entre los
espacios, los usos, etc. (esto es el programa arquitectónico). Otro elemento a tener
en cuenta es el presupuesto disponible para la construcción, es determinante para
el diseño arquitectónico.
El diseño arquitectónico debe satisfacer las necesidades de espacios
habitables para el ser humano, en lo estético y lo tecnológico. El diseño
arquitectónico presenta soluciones técnicas y constructivas para los proyectos de
arquitectura. Algunos de los aspectos que se tienen en cuenta para el diseño
arquitectónico son la creatividad, la organización, el entorno físico, la
funcionalidad, la construcción y viabilidad financiera (Diseño arquitectónico, 2010).
[Link] PROYECTO ARQUITECTÓNICO
a) A partir de los arquitectos: Esta línea de investigación persigue indagar
sobre los procesos de diseño, trayectorias profesionales y el
pensamiento en general, de arquitectos destacados en el ámbito
nacional e internacional, que han volcado consciente o
inconscientemente su creación poética y retórica en la arquitectura.
b) A partir de los proyectos: En esta línea de investigación estarán
referidos los proyectos que analicen experiencias arquitectónicas
relevantes, estudiadas en los tres elementos del círculo hermenéutico
de la arquitectura: prefiguración (el diseño), configuración (la
construcción) y refiguración (el uso).
c) Teoría del diseño: En esta línea de investigación se agruparán los
proyectos que persigan generar conocimiento a partir del estudio
teórico de, cómo la realidad es producida y cómo las ideas y la
experiencia pueden dar forma a una realidad exterior, en este caso, la
obra arquitectónica (Investigación en diseño arquitectónico, s.f.).
En el Reglamento Nacional de Construcciones, en el Capítulo XVI, referente a Locales
Hospitalarios y/o Establecimientos de Salud en el anexo III-XVI-1.
El concepto de reestructuración es un concepto bastante abstracto que hace referencia al
reordenamiento o a la reorganización de determinado tipo de estructuras en ámbitos y espacios
específicos.
Para comenzar a hablar de lo que significa la reestructuración, debemos aclarar en primer lugar
lo que se entiende por estructura. Una estructura es un sistema organizado y jerarquizado de
elementos, ideas, nociones, personas, etc. En la estructura encontramos diferentes niveles de
jerarquía o relevancia y, lo más importante, conexiones e interconexiones entre todas las partes
que forman el todo. Si estas partes no estuvieran conectadas entre sí, en lugar de contar con
una estructura tendríamos un listado de elementos, por ejemplo una estructura sindical
representa jerarquías de poder.
La reestructuración no es más que el reordenamiento o reorganización de un tipo de estructura
ya existente que debía ser cambiado o alterado debido a diferentes circunstancias. Una
reestructuración tiene como objetivo generar esa alteración para observar, por ejemplo, nuevos
o diferentes resultados a los que se venían observando hasta el momento. La reestructuración
es en la mayoría de los casos algo que se da de manera voluntaria y planeada en consecuencia
a la observación de los resultados finales. Sin embargo, en muchas oportunidades la
reestructuración puede aparecer como la única respuesta posible a vicisitudes o factores
externos que influyen sobre el sistema.
Al ser el concepto de reestructuración un concepto abstracto, el mismo puede tener muchos
significados y aplicaciones diversas. Así, por ejemplo, una reestructuración puede darse dentro
de una jerarquía institucional como puede ser la policía: la reestructuración significa cambiar las
jerarquías, los puestos y los lugares de los miembros que componen esa institución a fin de
obtener diferentes resultados. Cuando hablamos de reestructuraciones forzadas, podemos
poner como ejemplo el cambio de cúpula de un tipo de institución pública ante eventos que lo
requieren, como por ejemplo una tragedia evitable o un hecho de corrupción.
R EES T R U C T U R A C I Ó N
Una estructura es un todo compuesto por diversas partes. Cuando dichas
partes proceden a organizarse de manera diferente, o se agregan o eliminan
algunas, puede hablarse de una reestructuración.
Este concepto, por lo tanto, refiere a la modificación o alteración de una
estructura. El término puede aplicarse en los ámbitos más diversos, ya que la
idea de estructura es muy amplia. Por ejemplo: “El gobierno anunció una
reestructuración del Ministerio de Economía”, “Vamos a tener que hacer una
reestructuración en la empresa para reducir costes”, “Con la contratación de
Pablo Laficce, la emisora radial completó su reestructuración y apuesta por
llegar a una audiencia más joven”.
Podría decirse que todo aquello que se considera como estructura es susceptible
de una reestructuración. En este sentido, un equipo de fútbol puede
reestructurarse cuando los dirigentes despiden al entrenador y contratan a otro,
además de rescindir el contrato de cuatro jugadores y de sumar dos refuerzos.
Como puede verse, en este caso, salen algunas partes (el antiguo entrenador y
los cuatro jugadores despedidos) del todo (el equipo) e ingresan otras (el nuevo
entrenador y los dos refuerzos).
En una empresa, por otra parte, la reestructuración puede incluir cambios en
el presupuesto, la producción o la plantilla de trabajadores. El dueño de una
compañía que pretende realizar una reestructuración, por lo tanto, puede
decidir dejar de fabricar un determinado producto, aumentar la inversión en el
área de recursos humanos, contratar a un nuevo gerente, lanzar otra marca y
modificar el lema o slogan de la firma.
Reestructuración cognitiva
Se denomina reestructuración cognitiva a un conjunto de técnicas que forma
parte de las terapias cognitivo-conductuales (las cuales se enfocan en vincular la
conducta y el pensamiento, aplicando a su vez conceptos y fundamentos de la
psicología conductista y la cognitiva) y tiene como objetivo la modificación del
modo en el cual se interpreta y se valora el entorno.
Para conseguir dicho cambio se llevan a cabo diversas acciones que forman
parte de una estrategia general, como ser la introducción de nuevos hábitos
cognitivos en la vida del paciente y el diálogo socrático, el cual consiste en
demostrar a una persona que sus ideas no son correctas o adecuadas
consiguiendo que acepte por sí misma los argumentos que apoyan su
equivocación.
Es común que los seres humanos interpretemos de forma errónea ciertas
situaciones o incluso a las personas que nos rodean y que estos pensamientos se
conviertan en parte incuestionable de nuestro conocimiento; esto nos puede
llevar a experimentar un gran número de trastornos, ya que terminamos
creyendo que nuestra realidad es negativa y dañina para nosotros. La
reestructuración cognitiva sirve para determinar dichos errores, analizarlos y
conseguir modificarlos.
Algunas de las actividades que forman parte de la reestructuración cognitiva son
las siguientes:
* conseguir que el paciente modifique ciertas afirmaciones irracionales que
surgen como consecuencia de otras, racionales (ambas se
denominan autoafirmaciones, ya que se dirigen hacia la misma persona que las
produce y suelen tenerla como protagonista);
* ayudarlo a determinar la emoción que le está causando dolor, la cual puede
ser ansiedad, ira o una profunda decepción, entre otras;
* señalar los pensamientos automáticos, que se caracterizan por contener ideas
negativas y por surgir de manera espontánea ante ciertos estímulos;
* efectuar afirmaciones que sirvan para describir los caminos alternativos para
enfrentar la o las situaciones que hasta el momento parecen imposibles de
atravesar.
La reestructuración cognitiva, que tiene como meta principal conseguir que la
persona afectada vea el mundo que la rodea de manera más realista, tiene sus
orígenes en el año 1958, a cargo del psicoterapeuta cognitivo Albert Ellis. Desde
ese entonces ha sido ampliamente desarrollada y su evolución continúa en la
actualidad.