Felix Rodriguez PDF
Felix Rodriguez PDF
Ha estado en otras ocasiones con nosotros en este programa. Hace más de un año
fue entrevistado por este panel, en este programa y a petición de decenas de
oyentes que querían que nosotros repitiéramos la grabación de aquella entrevista
decidimos traerlo nuevamente y tenerlo con nosotros en vivo para que de esta forma
el Sr. Félix Rodríguez, nos de todo su testimonio de toda la valiosa información
histórica de lucha que él tiene y que resulta interesante para las generaciones de
cubanos más jóvenes que nacimos después de 1959 conocer el testimonio de
primera mano, como fue la lucha y todo lo que ha ocurrido en Cuba en estos 46
años en la voz de un protagonista.
Mis padres son de ahí. Ahí viví los primeros años de mi vida. En el año 52 me
trasladaron a La Habana donde estudie en La Salle y después en la Havana Military
Academy y entonces en el año 54 me mandaron a estudiar a Estados Unidos, vine a
Pennsylvania, un pequeño Colegio que se llamaba Perkiory School, un pequeño
colegio que está a millas de Filadelfia, ahí prácticamente curse mis estudios hasta
graduarme de High School en el año 60.
Y entonces, pedí una visa a República Dominicana, mi padre no quiso firmar porque
yo era menor de edad y le dije que la iba a falsificar con conocimiento de él, pero sin
la firma de el hice la aplicación, me dieron la visa, y el 4 de julio del 59 todavía no
me había graduado de High School en este país y pues me movilicé a República
Dominicana y nuestro primer entrenamiento fue en una Base Naval que se llamaba
la Base Naval de Calderas.
- Jay: De regreso al
Programa Magazine
Cubano por NotiUno 630,
el único programa en la
radio en Puerto Rico que
le ofrece dos hora
dedicadas completamente
a difundir la realidad y a
denunciar los abusos y los
atropellos a los que son
sometidos el pueblo de
Cuba por la dictadura de
Fidel Castro.
Tenemos en la línea al
invitado especial de la
noche, al Sr. Félix
Rodríguez, quien nos está
narrando todos sus
testimonios y toda su
historia personal en contra
de la tiranía de Fidel
Castro. Sr. Rodríguez, antes que continué, una vez que llega nuevamente Ud. a
Estados Unidos que se está recuperando de la enfermedad, Ud. hablo de la traición
de Menoyo. Para la generación de cubanos más jóvenes, que no conocemos cual
fue esa traición nos puede brevemente aclarar ese punto. ¿En qué consistió la
traición de Eloy
Gutiérrez Menoyo?
Félix: Mira, en
aquella oportunidad
él era un
Comandante
supuestamente
rebelde al lado de
Fidel Castro y
entonces se puso
en contacto con
amigos que él tenía
en República
Dominicana,
inclusive, uno de
ellos había sido el
hijo del alcalde de
Miami, Justo Luís
del Pozo, quien lo
había ayudado
enormemente a él
en su vida civil al
principio, en Cuba.
Entonces, le hizo
ver como que
estaba conspirando
en contra de Fidel
Castro y entonces
se preparó un grupo
que estaba entrenándose en República Dominicana, Menoyo les dijo que ellos iban
a tomar la Ciudad de Trinidad.
Página 6 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
Obviamente, Trinidad ha sido una de las ciudades más rebelde en contra de Fidel
Castro, tradicionalmente. Y entonces, se prepara un grupo, entre ellos se
encontraba Roberto
Martín Pérez, que
cumplió 28 años de
prisión en las cárceles
cubanas inclusive le pidió
que fue su íntimo amigo
el Luisito del Pozo y
cuando llegaron a
Trinidad en un avión con
un grupo de cubanos que
iban como entrenadores
supuestamente para
empezar a ayudar a los
grupos que ya
supuestamente se habían
sumado en contra de
Fidel Castro, y
encontraron de que él
estaba respondiendo a
Fidel Castro y los
apresaron a todos,
inclusive varios de ellos
murieron en el
desembarco cuando
aterrizaron allí en
Trinidad, pensando que
estaban tomadas por rebeldes en contra de Fidel Castro y no fue el caso sino que
había sido un engaño. Y entonces, mucha de esa gente como Roberto Martín Pérez,
cumplió 28 años de prisión, torturas en las diferentes prisiones de Cuba e inclusive
perdió hasta un testículo de un balazo que le dieron estando en prisión y después de
28 años pues pudo regresar y se encuentra en estos momentos incorporado aquí en
el exilio.
En Cuba antes de eso nunca existió la pena de muerte fue creo nada más para alta
traición y creo que en la Segunda Guerra Mundial algunos espías que agarraron
pero el pueblo cubano no conocía la pena de muerte y fue un impacto grande y un
cambio enorme ver esa cantidad de cubanos asesinados en los pelotones de
fusilamiento y muchos de ellos murieron gritando: ¡Viva Cristo Rey! Fue algo que
me impacto enormemente y por eso fue que decidí que había que hacer algo. Como
yo, había cantidad de
muchachos jóvenes que
estaban aquí, muchos de
ellos estudiantes de la
Universidad de La
Habana, que se sumaron
a esos grupos.
Entonces, me enrole en esa fuerza que más tarde se convirtió en lo que se llamó
Tuve que hacer un clandestinaje en Miami de tres días porque el avión por mal
tiempo no puedo volar y ya yo había quemado las naves, le había dejado la nota a
mis padres, entonces
me tuve que
esconder en Miami
por tres días hasta
que salió el avión,
llegamos a
Guatemala y allí nos
trasladaron en
camiones cerrados
hasta un punto
llegando lo más
cerca posible de la
Base nuestra, que
estaba bien alto en
las montañas donde
ya por las lluvias y el
fango no pudo subir
más y el resto lo
subimos caminando.
Éramos alrededor de
treinta y pico o
cuarenta jóvenes que
íbamos en ese vuelo.
Félix: Cuando
llegamos allí
obviamente
empezamos a pensar
que sí. Había personal
americano sobre todo
como instructores de
nuestro personal.
Inclusive, había una
persona que después
nos enteramos tenía el
grado de General
Petcher Dustur, nadie
sabía que tenía el
grado de General y era
uno de los instructores
que tenían nuestros
pilotos ahí. Poco a
poco empezamos a ver
la gran cantidad de
ayuda, la forma en que
salimos, por ejemplo, a
mí me llevaron a una
finquita apartada en el
área de Hunsted, cerca
de Miami, donde ya nos quitaron la ropa de civil nos dieron uniforme, nos metieron
en camiones cerrados y nos llevaron a un aeropuerto que no sabíamos cuál era, nos
dieron como cuatro horas de vuelta por el área de Miami para que pensáramos que
estábamos mucho más lejos.
Nos dijeron que el área de Puerto Barrios estaba tomada por los soldados rebeldes
y entonces nos entrenaron en
los aviones C-47 de transporte
porque nos dijeron que
teníamos que tirarnos en un
territorio enemigo, la pista
estaba tomada por los
rebeldes y teníamos que bajar
rápidamente del avión para
nosotros tomar la pista y poder
empezar a desplegarnos.
Nunca habíamos hecho eso.
La mayor parte éramos
estudiantes, con muy poca
experiencia militar. Nos
practicaron de los aviones
primero parados para tirarnos
con unas sogas, yo llevaba
una calibre 30 con un
ayudante, dos veces hicimos
esa práctica y la tercera con el
avión moviéndose tirándonos
por la soga y todo quedo
bastante bien.
Jay: Félix, son las 9 y 30 de la noche en toda La Isla del Encanto tenemos que
identificar la emisora. Regresamos inmediatamente al Programa Magazine Cubano
por NotiUno 630 donde tenemos una garantía que solo hablamos, analizamos y
discutimos las noticias de Cuba. La decisión de la sintonía es suya. Ya regresamos.
Félix: Si, la única persona que lo tiene aquí en Miami es la Librería Impacto que
está en la 73 Ave y
la Ocho Calle del
South West de
Miami, es la única
que en estos
momentos todavía
tiene el libro porque
se agotó y es otra
edición que se hizo
posteriormente y son
los únicos que
tienen las únicas
copias del libro
permanentemente
ahí.
Félix: De ahí
cuando regresamos
nos dijeron que le
habían comunicado
a los rebeldes de
que había una
unidad de mil hombres preparada hasta los dientes para desembarcar y si ellos no
se entregaban aquello había sido una escaramuza nada más y se entregaron. O
sea, se acabó con la revuelta que estaba contra el Presidente Irigoza Fuentes,
recuerdo que al día siguiente vino el Ministro de la Defensa y unos generales de
Guatemala, nos reunieron, nos dieron las gracias y nos dijeron que el Presidente
nos otorgaba simbólicamente la ciudadanía guatemalteca a todos los que habían
participado en esa operación.
Entonces una vez que se establecieran ese tipo de contactos y se pudiera llevar
personal a fines con nosotros a las montañas, iban a entrar los llamados “team
negros”, un grupo de 25 hombres, cada unidad altamente entrenada en
armamentos, demolición, recepción aérea y marítima, eran los que iban a recibir el
armamento del extranjero por aire y por mar, e iban a empezar a entrenar esas
unidades de cubanos que se nos iban uniendo y cuando hubiera una guerrilla lo
suficientemente fuerte para liberar una pequeña área donde el gobierno no pudiera
entrar, entonces el grueso del personal entrenado en Guatemala iba a llegar con un
gobierno provisional, una estación de radio y se iba a declarar un gobierno en armas
que iba a ser reconocido por la Organización de Estados Americanos (OEA) y
Estados Unidos y prácticamente ese era el final de Fidel Castro. Ese fue el concepto
original de Eisenhower.
De ahí a nosotros en el mes de diciembre nos sacaron a los team de infiltración que
eran ochenta hacia territorio de Panamá y entonces en una base de uno de los
fuertes americanos, nos llevaron también en camiones sellados sin saber adónde
íbamos pero obviamente estábamos oyendo los barcos, vimos un canal desde las
montañas cuando hacíamos observaciones y caminatas y obviamente no habíamos
viajado para creer que estábamos en el Canal de Suez sino que precisamente
habíamos llegado al Canal de Panamá. Ahí se nos dio un entrenamiento intensivo
de diferentes tipos de armas, sobre todo armamento soviético y de ahí empezamos
a prepararnos para regresar a Estados Unidos para entonces ser infiltrados en Cuba
y trabajar con la resistencia interna.
Los team de infiltración entramos a Cuba en tres formas diferentes. Hubieron unos
grupos pequeños que fueron por el aeropuerto normalmente, con documentación y
con la cubierta de que eran estudiantes regresando de Estados Unidos a Cuba, iban
Hubo un solo grupo que entro por aire, se tiró en paracaídas y llegaron después a
La Habana.
La mayor parte de
los team de
infiltración entramos
por mar en forma
clandestina. habían
elementos de la
resistencia interna
que nos estaban
esperando en las
costas cubanas y
entonces a través
de las estaciones de
radio clandestinas
que teníamos entre
Estados Unidos y La
Habana se
establecía el punto
de contacto a una
hora y entonces un
barco pequeño de
veinte y pico de pies
nos llevaba hasta
las costas cubanas,
a las costa norte y
ahí éramos
recibidos por los
team de recepción,
organizados por la
resistencia interna, que nos entraban en Cuba y nos llevaban a casas de seguridad
donde obviamente podíamos albergarnos ya que no podíamos llegar a ningún hotel
ni nada, la documentación que teníamos era bastante pobre, teníamos nada más un
Yo recuerdo que el grupo mío entro el 28 de febrero por arcos de Canasí y nos
estaba esperando un team de recepción, habían más de 25 campesinos, cortadores
de caña del Central El Puerto, posiblemente sea la gente más pobre de Cuba y sin
embargo eran la
gente que más
ardientemente
estaban en contra
del gobierno de
Fidel Castro.
Antes de eso, se me
había olvidado
mencionarte, como
nos habíamos
ofrecido como
voluntarios para
eliminar a Castro se
nos llevó en tres
oportunidades, que
fracasó la infiltración
porque el barco que
se suponía nos
estuviera esperando
cerca de las costas
cubanas no se
encontraba ahí,
entonces nunca
logramos entrar y
después cambiaron
los planes, pero
fuimos tres veces
después en un
barco de Straiser,
un pariente del
Presidente Kennedy
con nacionalización
ucraniana y un
capitán americano y
armamento
soviético y entonces
entramos a aguas internacionales cubanas y nunca encontramos el punto de
entrada ni el barco que supuestamente nos estaba esperando.
Tuvieron que regresarnos otra vez a Estados Unidos, lo hicimos tres veces y
entonces ya a la cuarta vez me quitaron el fusil con mira telescópica que me habían
dado y aunque la operación había cambiado me agregaron dos hombres más al
team, o sea, un team de cinco y entonces entre como parte del team de infiltración
de Las Villas, que es mi provincia original.
Félix: En ese momento no. Yo tuve la suerte que de tres miembros del team mío
fueron capturados y lograron escapar y regresar aquí otra vez a Estados Unidos por
suerte. Pero ninguno fue ejecutado dentro de Cuba.
Hubo otros, de otros team de infiltración como Ñongo Puig que si fue capturado y
fue ejecutado por Castro. Hubo varios, como cinco diferentes de otros team y
algunos que cumplieron más de veinte años de prisión que en el proceso de
infiltración en el trabajo de captación dentro de la Isla fueron capturados. Por suerte,
del team mío los que cayeron presos lograron escapar y el resto de nosotros,
cuando todo fracaso, logramos entrar a las diferentes embajadas en La Habana,
Fuimos a diferentes partes de la Isla hasta esperar otro cargamento de armas que
después no llego. Entonces, fuimos y le dimos el apoyo a esa resistencia interna,
entramos alrededor de 35 hombres, cinco por cada provincia, y de manera individual
trabajar con la resistencia interna.
Página 19 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
Desgraciadamente, cuando fue la invasión, no se nos avisó ni se nos dio ninguna
información de la llegada de la invasión.
Alfredo Melero: Pero ¿no era el propósito, precisamente ese, que Uds. estuvieran
adentro para que informaran a la resistencia interna de que iba la invasión para allá
y entonces se sublevaran?
Félix: Teníamos una serie de misiones que se habían planeado y yo creo que
estaban muy acertadas, teníamos ya explosivos y demolición para volar puentes, si
se hubiese coordinado y nos hubiesen avisado con antelación nos era a nosotros
muy factible haber volado los puentes que están entre el área que va para Girón. O
sea, que el avance de los tanques soviéticos.
Ellos mandaron unidades militares a rodear casa por casa, manzana por manzana,
en toda la Ciudad de La Habana, y no era el hecho de que te cogieran con algo,
simplemente si tú no pertenecías a una Unidad Militar, te decían, lo sentimos mucho
pero por seguridad nacional tenemos que llevarlo y cogían preso a todo el mundo.
Cogieron en La Habana a más de 200 mil presos, o sea, los metían en campos de
pelota que tenían cercas altas y habían cien, ciento y pico mil personas, el Teatro
JAY: Félix, tenemos que hacer una breve pausa comercial. Estamos escuchando el
testimonio histórico de este gran cubano, Félix Rodríguez, ya estamos en la fase de
Playa Girón, muy interesante toda esta parte de la historia que muy pocas personas
conocemos. Sobre todo las generaciones de cubanos más jóvenes este testimonio
les va a ayudar mucho a comprender aún mejor todo lo que ha sucedido en Cuba.
Usted está escuchando el único programa en Puerto Rico dedicado exclusivamente
a denunciar la realidad cubana. Ya regresamos.
Jay: Queremos decirle a los amigos oyentes que tienen que tener un poco de
paciencia. Ya nos han estado llamando Félix algunos oyentes a redacción que
Página 22 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
quieren escuchar ya la parte de la captura del Che Guevara pero esto es por parte,
ya que estamos grabando este testimonio de nuestro compatriota Félix Rodríguez,
como les dijimos al principio del programa que se va a poder escuchar días
posteriores y así por mucho tiempo en diferentes portales de la Internet.
Seis semanas antes de la invasión, por motivos de que no querían que fuera tan
obvia la participación americana a los ojos del mundo, se cambió el punto de
Desembarco de la Ciudad de Trinidad para lo que después resulto ser Bahía de
Cochinos, un lugar mucho más apartado, solitario, y rodeado de ciénagas por todas
partes. Donde sí existía una pista, que fue la que se iba a utilizar para que los B-26
operaran desde ahí.
Desgraciadamente, los bombardeos que eran críticos para tomar todos los aviones
de Castro, eliminarlos, no se llevaron a cabo por una situación política de Adelay
Stevenson, que estaba en Naciones Unidas, y que no había sido informado de la
invasión y de lo que estaba llevándose a cabo y entonces él le dijo a la
Administración que si no paraban esos bombardeos renunciaba a las Naciones
Unidas y lo pararon.
Eso fue lo suficiente para dejar con vida a aviones a chorro de turbina T33 y AT6,
los cuales no eran compatibles para combatir con un B-26 que es un bombardero
ligero. O sea, era como de león a mono amarrado y a nosotros no se nos permitía
reabastecer a ninguna parte que no sea Centroamérica.
Nuestros aviones tenían que volar sin las ametralladoras de cola, para tener más
combustible desde Nicaragua hasta Bahía de Cochinos con más de tres horas de
vuelo, combatir de 20 a 30 minutos y tenían que regresar a reabastecerse. O sea,
que acababan muertos de cansancio los pilotos, más de siete horas en llegar al
lugar y regresar por tan solo ese tiempo tan corto de combate.
Cuando se quedaron sin balas no quedó otro remedio que internarse la mayor parte
en la selva, a tratar de escapar, otros trataron de escapar por barcos, y entonces
vino la debacle de Bahía de Cochinos.
Félix: Por ahí fueron mil 300 hombres aproximadamente los que desembarcaron.
Había otro batallón que se estaba terminando de entrenar en la base que se quedó
allá. De esos mil y pico que combatieron. Ya te digo, Fidel mando una brigada de 60
mil hombres para Bahía de Cochinos, con tanques soviéticos. Nosotros teníamos
nada más que cinco tanques y uno de ellos llego con la torreta defectuosa y no
podía subir. Mientras tuvimos municiones y el escaso tiempo de nuestra aviación
combatiendo contra la aviación de Castro, a él se le ocasionaron desgraciadamente,
porque todos somos cubanos, más de 3 mil bajas, dicho por los mismos
paramédicos que después vinieron.
Félix: De eso tiene una gran responsabilidad Osmany Cienfuegos, pues a ningún
brigadista jamás eso se les va a olvidar. A sabiendas de que se iban a ahogar y se
lo dijo el chofer de la rastra y el tipo lo amenazo con que lo iba a meter a él también
allá adentro. El tipo le dijo que si los trancaba ahí se iban a morir y él dijo, “mejor,
así nos ahorramos las balas”.
Cuando llegaron a La Habana y abrieron la rastra lo que salía era olor a orine y
sudor porque en todas esas horas no los habían dejado salir a ninguno de ellos y ya
había nueve muertos asfixiados dentro de la rastra.
Félix: En primer lugar, no era ninguna avioneta de fumigación. Ellos tenían los T-33
y sobretodo el T-33 era un avión a chorro, que tiene ametralladoras y cohetes y
entonces fueron varios, fueron el, Carreras, Prendes, que después vino para acá
también. Prendes había sido instructor militar de algunos compañeros nuestros que
Página 26 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
le decían que se pasara para el bando de acá y el tipo con varios improperios les
dijo que los iba a matar, de palabra, no se puede decir lo que él les dijo por la radio,
sabiendo que era una lucha de león a mono, porque eran bombarderos lo que ellos
tenían y lo de nosotros aviones ligeros. Se les paro en la cola de compañeros de él,
que habían convivido con él y los tumbo y después vino para el exilio y murió aquí
en el exilio.
Jay: De regreso al Programa Magazine Cubano por NotiUno 630. El Programa que
une al exilio cubano en Puerto Rico. Esta noche con un interesantísimo programa.
Un programa histórico, en el que tenemos a su protagonista en vivo narrándonos
toda esa historia de los comienzos de la lucha en contra de la tiranía de Fidel
Castro, Playa Girón y luego vamos a entrar a como se captura al Che Guevara en la
selvas de Bolivia. Tenemos a Félix Rodríguez, quien está con nosotros en vivo y nos
está trayendo esta fascinante historia. Félix, adelante Ud. con su testimonio.
Félix: Bueno, una de las cosas que me enorgullece haber visto fue estando en La
Habana, ya había ocurrido la debacle y habían agarrados presos a la mayor parte
de nuestros brigadistas, yo recuerdo estar mirando la televisión y ver cuando el Sr.
Fidel Castro estaba pasando por el frente de un grupo de brigadistas presos y ve a
un compañero nuestro Tomas Cruz que es negro. Y entonces, cuando lo ve Fidel
Castro se para delante de él y le dice, “¿Oye tú, negro, y tú que haces aquí? ¿Tú
no sabes que ahora te puedes bañar en las playas de los blancos que antes no
te podías bañar? Y ese hombre con una integridad extraordinaria se paró y le dijo:
“Yo no he venido aquí a bañarme a ninguna playa yo he venido aquí a luchar
por la libertad de mi patria”. Castro no sabía qué hacer. Quitaron las cámaras de
televisión, pusieron anuncios, aquello se acabó como la fiesta del guatao, porque él
no sabía que contestarle a ese Señor.
Félix: Sin embargo, salió por televisión que lo vieron todos los cubanos.
Jorge Félix: Si, pero le digo que el gobierno cubano siempre se refiere a las
palabras que le dijo Fidel Castro, pero nunca se refiere a las palabras que dijo esa
persona. O sea, le estoy hablando lo que se escribió después.
Félix: También hubo muchos testimonios de la gente que estaban entrevistando que
hablaron con una integridad extraordinaria en ese proceso. De ahí, tuve que
meterme a la embajada de Venezuela, ayudado por la embajada de España, por la
muchacha que me manejaba a mí en la resistencia interna, tenía contactos en la
Página 27 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
embajada de España, y entonces me sacaron en el edificio de apartamentos donde
estaba escondido el 20 de abril y me llevaron para el apartamento de uno de los
oficiales diplomáticos de la embajada española.
Saliendo del edificio nuestro atrás entro un camión de milicianos que rodeo el
edificio para empezar la famosa búsqueda y meter preso a todo aquel que no estaba
con el régimen identificado. Entonces, el 26 de abril me dieron asilo político en la
embajada de Venezuela donde permanecí hasta el 13 de septiembre, que salí en un
avión de venezolana con un grupo de cien cubanos más. En la residencia del
embajador habíamos más de 300 aquello era enorme, dormíamos en el suelo, había
cuatro baños para bañarse 300 y pico de personas, donde había mujeres, niños
pero déjame decirte, la embajada venezolana se portó como ninguna.
Ahí no nos cobraron ni un solo centavo por la comida, el embajador corría con todos
los gastos y le dio asilo político a todo el cubano digno que lo necesitaba en aquella
oportunidad. Inclusive, el ex presidente Urrutia que había sido el primer Presidente
que Fidel Castro puso y que cuando él dijo que iba a declarar que él no estaba de
acuerdo con el comunismo pues lo marginaron, lo sacaron del poder y lo tenían
Cuando el 17 de abril, que hubo la invasión, muchos de esos milicianos con miedo
se fueron de las postas de la casa y el logro escapar y entonces se metió en la
embajada de Venezuela, donde yo lo conocí, conocí a él y a su familia en los cuatro
meses y pico que estuve en esa embajada. El 3 de septiembre Salí con un grupo de
compañeros para Venezuela, estuve solamente una semana y pico en Venezuela,
ahí me traslade a Estados Unidos, incluso para octubre o noviembre yo había
regresado con un team de infiltración a Cuba pero ya con fines de inteligencia.
Félix: Entonces a partir de ahí empezamos a tener otros contactos más directos con
los norteamericanos y podía decirse que aunque en aquel momento aunque no se
hablaba de CIA ni nada de eso, prácticamente ya sabíamos que eran los servicio de
inteligencia de Estados Unidos.
Cuando aquello estaba muy de cerca una invasión norteamericana por la crisis de
los cohetes. Sin embargo, ya cuando íbamos a salir en el avión a tirarnos en
paracaídas sin haberme tirado nunca en mi vida en paracaídas se cancela la
operación porque Kruschev dio marcha atrás y retiro los barcos que traían los
misiles atómicos para Cuba aunque ya había algunos dentro de la Isla.
Salí del ejército después de eso para esa operación, desgraciadamente, con el
asesinato del Presidente, después se nos dijo por el propio presidente Johnson de
que la promesa del Presidente Kennedy de entregar esa bandera que se le entrego
a finales del año 62, muy pronto en una Cuba libre había muerto con el asesinato
del Presidente.
Fui a Venezuela a un
operativo de la Agencia
para apoyar al sistema de
comunicaciones contra las
guerrillas que Castro tenía
en esos momentos en
Venezuela. Después
entonces en el 67 fue
cuando se me comisiono
para ir con otro compañero más a Bolivia a asesorar al ejército boliviano y te voy a
narrar eso por arribita para después entrar en detalles porque sino nos vamos a
quedar ahí.
Jay: Yo quiero hacerle una pregunta antes de entrar con lo de Bolivia. ¿Ha sido Ud.
víctima de algún atentado por parte del gobierno de Fidel Castro?
Félix: Mira, han habido muchas indicaciones. Por ejemplo, estando yo en Viet Nam
a finales del año 70 me llamo el Jefe de Estación de la Agencia para decirme que no
volara directamente a Miami porque había un desertor cubano en Paris que le había
dicho que un compañero de él, le había comunicado que iban a secuestrar el avión
del cubano que había participado en la muerte del Che Guevara.
Él no tenía más datos pero como sabían que era yo, se lo comunicaron a la Estación
Página 32 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
en Viet Nam, yo venía a
pasar las navidades con mi
familia después de haber
estado casi un año allá y
efectivamente, lo que hice
fue que volé a Atlanta,
alquile un auto para venir
acá.
Cuando
termine mis
vacaciones
aproximadamente el 7 de
enero del 71 me traslade
otra vez a Atlanta en auto y
entonces de ahí tenía un
vuelo que salía de Atlanta
a San Francisco parando
en Houston, Texas, y de
ahí otro avión para ir a Viet
Nam y a última hora como tenía una prima allí cogí un avión que salía una hora
después, y en vez de parar en Houston paraba en Dallas, y cuando llegue a Viet
Nam nadie me estaba esperando
en Sai Gong y cuando fui a la
embajada me dijeron
Félix: Es la única y la
última foto de el vivo en
cautiverio. Cuando
aquello, para explicarte la
secuencia, nos mandan a
Bolivia precisamente, a
otro compañero mío y a
mí, porque nosotros no
éramos ciudadanos
norteamericanos y había
una disposición específica
del embajador
norteamericano de que
ningún ciudadano
norteamericano podía
participar en zonas de
peligro y de combate para
evitar otro Viet Nam
empezaron a haber
muertos norteamericanos
en Suramérica.
Y me escogió por eso porque todo el mundo le había pedido equis cantidad de días
para prepararse.
Lic. Toledo: Permiso, Félix, ¿ya en ese momento Ud. sabía que iban en busca del
Che Guevara?
Félix: Estamos hablando del año 67. Inclusive, nos dieron a leer los interrogatorios
que se les habían hecho a Regis Debraix, que fue el intelectual francés que
posteriormente fue el asesor del Presidente Mitterrand en Francia, que había sido
Ya había un consenso o
de que efectivamente el
Che Guevara estaba en
Bolivia. Entonces ya se
estaba entrenando en
Bolivia un batallón
especializado, entrenado
por el Mayor Paty
Chelton de las tropas
especiales de Estados
Unidos en Panamá para
ver la capacidad porque
el soldado boliviano
realmente no estaba
entrenado, y ellos
utilizaban muchos los
conscriptos del ejército guerrillero para fabricar carreteras con el cuerpo de
ingenieros de Bolivia porque tenían ese problema militar, entonces no había
realmente una unidad capacitada, la prueba fue que durante los primeros combates
muchos de estos soldaditos tiraban el fusil y se mandaban a correr porque no tenían
experiencia ninguna.
En una de ellas había habido un encuentro en el Vado del Yeso, que era
comandada por el Comandante cubano Juan Vitalio Acuna Núñez, y habían muerto
casi todos los guerrilleros y había uno vivo que se habían llevado con ellos a Valle
Grande que era Paco, el nombre verdadero era José Castillo Chávez.
Ya por información que yo había leído del propio Debraix y de Busto sabíamos que
Paco estaba desafecto a la guerrilla y quería irse porque lo habían engañado.
Entonces dijo su descontento se lo dijo al propio Che Guevara que lo mando con el
grupo Juan Vitalio Acuna Núñez y estaban esperado el momento adecuado para
que se fuera de la guerrilla porque él no quería seguir como guerrillero, el no llevaba
armas en el momento en que fue capturado.
Jay: Félix, tengo que hacer una breve pausa comercial. Quiero decirles a los amigos
oyentes que vamos a entrar ya en la parte del Che Guevara. Ustedes están
escuchando al último cubano que dialogo en vida con el Che Guevara, minutos
antes de su muerte. Usted escucha el programa radial Magazine Cubano por
Jay: De regreso al programa Magazine Cubano por NotiUno 630, el único programa
radial en Puerto Rico dedicado en su totalidad a denunciar la realidad de la Cuba
que sufre. Estamos hablando esta noche en vivo y en directo desde la ciudad de
Miami con Félix Rodríguez, reconocido luchador por los derechos humanos y en
contra de la dictadura de Fidel Castro. Y el último cubano en dialogar con el Che
Guevara minutos antes de morir.
Félix: Estábamos hablando del Barco José Costillo Chávez, en esa emboscada que
fue una emboscada que se le hizo a él en el Vaho del Yeso. Déjame decirte que es
una de las cosas que es de notarse posiblemente el peor guerrillero del mundo haya
sido el Che Guevara.
Es la única guerrilla en el mundo que yo conozco que jamás logra reclutar a un solo
campesino en cerca de un año de operaciones en el terreno. Nadie, ni un solo
campesino del área se le sumo a esa guerrilla.
Ellos se iniciaron con los cubanos que el Che Guevara llevo de Cuba, los disidentes
que se convirtieron del Partido Comunista que llevaron los hermanos Inti y el Coco
Peredo y lo que en si el área de operaciones jamás un solo campesino se le unió. Al
Página 39 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
único con quien ellos
confiaban, que se llamaba,
Honorato Rojas, un
campesino cerca de ahí del
Vaho del Yeso, quien fue
que los traiciono y es por
eso es que muere la mayor
parte por la guerrilla del
Comandante Acuna Núñez,
se salva Paco herido de
balas en un brazo y una
parte del pecho.
Entonces, Honorato Rojas le dice por dónde cruzar a la guerrilla y había una
emboscada del Capitán Vargas y ahí muere casi en su totalidad la guerrilla. Cae
preso José Castillo Chávez vivo y Ernesto Bermúdez que después lo ejecuta el
mismo ejército esa noche por bravuconerías con el ejército y yo me traslado a Valle
Grande para ver al prisionero con el Mayor Saucedo, Jefe de Inteligencia de la
Octava División.
Ahí me encuentro que estaba dialogando con el ejército con el Teniente Coronel
Página 41 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
Félix, que pertenecía al regimiento pando de ingeniería y Félix le estaba diciendo al
general que este Señor no sabía nada, que lo habían interrogado, que le habían
dicho a la prensa de que estaba gravemente herido y que le diera la orden nada
más para eliminarlo y decir que había muerto de las heridas en combate.
Paco informo la forma en que se movía el Che, que se movía con un grupo un
kilómetro adelante llamado Vanguardia, el Che con el grueso de la tropa en lo que
llamaban Centro, y tenía otra unidad de alrededor de diez hombres, en la
retaguardia que con el nombre de todos ellos, tenía una especia de cuna, alante y
otra atrás por si había una emboscada que chocara primero con la Vanguardia y por
si venían por detrás chocaran con la retaguardia y así proteger al Che que iba en el
medio con el grueso de la tropa.
Eso nos fue sumamente valioso cuando a finales de septiembre me encuentro ante
del Teniente Galindo en algún lugar cerca de La Higuera y nos comunican en el
Estado Mayor en Santa Cruz de que el Teniente Galindo tenía tres muertos y se los
estaba llevando para una población pequeña que se llamaba Búcara.
Con esta información es que voy a hablar con el Coronel Centeno Naya, le digo, mi
coronel el Che Guevara está en
el área definitivamente, les
recomendé, que organizaran el
batallón completamente aunque
le faltaban todavía dos semanas
de entrenamiento y me dijo, pero
como Ud. sabe realmente que
ahí está el Che?
Eran cuatro compañías de 200 hombres cada una. Una compañía se quedó en Valle
Grande, de apoyo, y se desplazaron 600 hombres a la zona de operaciones en tres
compañías de 200, 200 y 200.
Una era comandada por el Capitán López Leitona a quien se le encomendó cubrí el
área del Río Grande para que no pudiera pasarse la guerrilla para el otro lado del
río, otra la tenía el Capitán Secho Torrelio, que después obviamente llego a ser
Presidente de Bolivia, esa era una compañía de reacción que se ubicó en el área de
La Higuera.
La otra compañía era la del Capitán Gary Prado, que fue la que se desplazó en la
Página 44 de 54 – Semanario “El Veraz”- elveraz.com
búsqueda del Che, con su tropa
caminando a través del terreno.
Y la del centro era para darle
apoyo una vez que ellos
detectaran a los grupos
guerrilleros.
Toda la guerrilla estaba metida dentro de esa Quebrada como una especia de
riachuelo que pasa por abajo en forma de hondonada. Entonces, en ese lugar es
donde cae preso, herido, el Che Guevara.
Y entonces ahí se lo
llevan al Capitán Gary
Prado y entonces lo
inmovilizan y lo llevan a la
escuelita de La Higuera,
una población pequeña de 15 o 16 casas, donde no había ni siquiera carreteras
para llegar había que llegar o bien por helicóptero o salir de allí a caballo.
Y nos comunican a nosotros en el otro lado y nos informan que - ¨papá cansado¨,
papá el líder de la guerrilla y cansado que estaba preso, herido y vivo.
En aquella oportunidad no sabíamos si realmente era el Che porque había otro líder
Entonces, yo había preparado unos equipos de radio a tres aviones AT-6 de las
fuerzas aéreas bolivianas porque no había equipo de radio compatible con las
tropas de tierra y yo pedí prestado tres radios TrS-10, del ejército y se los instale en
la cabinas de los aviones de la fuerza aérea, cosa que podían hablar más tropas en
tierra para
coordinación.
Entonces, yo me
monte atrás de uno
de los aviones, el
Mayor Cerrate, Jefe
de Operaciones
atrás de otro,
volamos al área de
operaciones y ahí
constatamos que el
Papa era extranjero,
que efectivamente
era el Che Guevara.
Félix: Gustavo
Villoldo fue el
compañero que fue
conmigo a Bolivia, él
fue el que más se
ocupó de entrenar la
unidad de
inteligencia que yo
te dije.
Entonces, ya estando la
operación ahí se desplegó
y al Che lo tienen preso
ahí y esa noche la Octava
División completa se
había movilizado de Santa
Cruz para Valle Grande
que era el pueblo más
cercano que había a la
zona de operaciones
donde estaba operando y
se estableció el Estado
Mayor conjunto de esa
unidad.
En ese momento, que era un fin de semana, estaba en Santa Cruz, yo era el único
que me había quedado ahí.
El Coronel le pregunto a sus oficiales que sabía el daño que este Señor le había
hecho a mi patria ellos no objetaban que me llevara consigo ya que en el helicóptero
nada más que cabía el piloto, el coronel y alguien más.
Por supuesto, todos los altos oficiales de la Octava División como el segundo jefe, el
jefe de la inteligencia, el jefe de operaciones, todos querían ir. Yo tenía una
excelente relación con todos ellos y accedieron a que yo acompañara al Coronel
Centeno.
Félix: Entonces, eso fue el 8 de octubre por la noche, el nueve por la mañana
temprano a las siete de la mañana despegamos en un helicóptero el Coronel
Centeno Anaya, Jefe de la Octava División y yo que iba sentado atrás al lado del
Mayor Jaime Nino de Guzmán de la Fuerza aérea de Bolivia.
Ahí nos estaba esperando ya el Mayor Ayoroa, Jefe de Operaciones del segundo
Entonces, entramos en la habitación, entre con ellos yo no dije nada pues el que
hablaba era el Coronel, el trato de interrogar al Che Guevara, el Che Guevara
estaba amarrado de pies y manos en el suelo y cerca de él tenían el cadáver de dos
cubanos, uno de ellos era el Capitán Pantoja, que había sido jefe de entrenamiento
para todas las guerrillas en toda América latina y otro oficial cubano más. Ya
estaban muertos y lo tenían frente por frente en el mismo piso.
Yo saque una especie de mesa que había muy pesada de madera en un lugar
apartado que había un teléfono, que le decían el lugar del telegrafista pero tenía una
sola línea de teléfono con Valle Grande. En ese momento, yo tenía una cámara
Pentax de 35 milímetros, y fotografié el diario del Che completo, las hojas que tenia
de los mensajes de Ariel y demás y después estando ahí como el Coronel se había
ido a la zona avanzada de operaciones, llego una llamada de teléfono para el oficial
de más alto rango.
Cuando aquello yo tenía el grado de Capitán que se nos había dado por el ejército
boliviano tanto al compañero mío como a mí, teníamos el grado de Capitán, y en
ese momento, en la población de La Higuera, nada más que habíamos dos
tenientes, el teniente Pérez y otro teniente más.
Me dijo, mira Félix, yo tenía el nombre de Félix Ramos, mira Félix, hemos trabajado
empíricamente, pero estas son órdenes del Señor presidente de la Republica y el
señor comandante de las fuerzas armadas, que yo no puedo dejar de cumplir. Miro
su reloj y dijo, tienes hasta las dos de la tarde para interrogarlo y lo puedes ajusticiar
en la forma que tú quieras porque sabemos el daño que le ha hecho a tu patria, yo
quiero tu palabra de caballero de que a las dos de la tarde tú me traigas al cadáver
del Che Guevara y yo le dije, mi coronel trate de hacerles cambiar de idea porque es
importante lo que pueda aportar en inteligencia pero sino hay una contraorden yo le
doy mi palabra que yo le llevo mi palabra del Che.
Y en ese momento,
yo le puse la mano
alrededor al Che y le
dije: “Comandante,
mire al pajarito”. Y
el tipo se murió de la
risa. Cuando yo
entrego ese rollo en
La Paz le digo al
oficial de inteligencia
de la Agencia que
había una fotografía
mía con el Che donde él se está riendo. Obviamente, el cambio la expresión de la
cara cuando iban a tirar la foto y es la foto que tú has visto que sale en el libro.
Después de tirar esa foto entre otra vez a la habitación, el Mayor se retiró, se fue
otra vez en su helicóptero.
Entonces, saco una pipa que el tenia y me dijo: “Quiero entregarle esta pipa a un
soldadito que se portó bien conmigo”, y en ese momento el Sargento Mario
Terán, que fue el que estaba ejecutando a todos los prisioneros allí en el área,
irrumpió en la habitación y dijo: “Yo quiero la pipa, mi Capitán, yo la quiero”. El
Che agarro, retiro la pipa y dijo: No, a ti no te la doy. Entonces, dos veces tuve que
Y lo primero que me dijo, en forma sarcástica, “Si puedes, dile a Fidel que pronto
vera una revolución triunfante en América”. Yo me imagino que sería
sarcásticamente porque el diría, me abandonaste pero esto va a triunfar. Y después
ya cambio y me dijo, si puedes
dile a mi Señora que se case
otra vez y que trate de ser feliz.
Entonces, estaba el cadáver del Che bocarriba, la cara la tenía llena de fango, era
también un piso húmedo puede ser que haya caído de frente contra la tierra. Yo no
lo vi porque no estaba presente. Entonces, ahí Sergio Correlio con una barbita le
cruzo la cara y le dijo: “So HP me has matado tantos soldados”. Nos abrazamos
y el capitán Gary Prado nos dijo: “mi capitán, hemos acabado con las guerrillas
en América Latina”. Entonces, le dije, mi capitán sino las hemos acabado por lo
menos las hemos demorado por largo tiempo.
Y yo internamente pensé: “Este hombre que no creía en Dios, que era un ateo y
sin embargo recibió la última bendición de la Iglesia Católica”.
Estaba la prensa
internacional por todos
lados, aviones, avionetas,
militares y cantidad de
civiles. Más de dos mil
personas ahí esperando.
Me baje la gorra que yo
tenía lo más posible y
pronto toco tierra. Me metí
dentro del grupo para que
no me vieran ni me
fotografiaran. Todos
vinieron entonces adonde
estaba el cadáver. El
compañero mío, Villoldo,
fue el que se encargó entonces de recoger el cadáver, montarlo en una ambulancia
gris, vieja, del hospital Nuestro Señor de Malta, y trasladaron el cadáver hasta allí.
Después por la noche me hicieron que les narrara la historia de mi conversación con
el Che Guevara al General Alfredo Obando Candía, que era el capitán en jefe de las
fuerzas armadas y después hubo una interpelación de el con otro oficial y le dice:
“Si Fidel Castro negase que este es el Che Guevara nosotros necesitamos una
prueba fehaciente, córtenle la cabeza y pónganla en formol”.
Le dije: “Mi general, Ud. no puede hacer eso”. Él me dice: “¿por qué no?
Suponga Ud. que Fidel Castro negase que este es el Che Guevara, Usted es un
jefe de estado, Ud. no puede presentar la cabeza de un ser humano.
Bueno, si Ud. quiere una prueba tan fehaciente como esa, córtele un dedo,
nosotros tenemos las huellas digitales del Che Guevara de la policía federal
argentina.
Entonces, asintió con la cabeza, se viro al coronel que estaba y le dijo: “córtenle
las dos manos y pónganla en formol”.
Entonces de madrugada, después que la prensa se había ido, a las tres o cuatro de
la mañana me informaron de que le cortaron las dos manos y se la dieron en
custodia al Ministro del Interior Argueda, que después empezó a trabajar con Cuba y
entonces esas manos las mando por correo a unas direcciones que el Che tenia de
países diferentes ya que él no podía transmitirle a Cuba porque el radio transmisor
que le había dado Cuba estaba defectuoso, no transmitía. Él podía recibir llamadas
de Cuba y podía romper con el libro de claves que el tenia donde la China
comunista pero no podía transmitirles. Y entonces, a esas direcciones se le mando
las manos por correo y copias del diario. No pudo vender el gobierno boliviano y
querían venderlo para con el dinero que sacaran dárselo a las viudas de los
soldados que habían muerto en combate.